!Muchas gracias por todos sus comentarios!. Pido disculpas por la enorme tardanza. Espero que les guste el capiítulo dedicado a todos los seguidores.


Cada capítulo hago más esfuerzos por mejorar. Tengo un chico siguiendo está historia. !Gracias!


La noche estaba cada vez más oscura, la lluvia no cesaba, los vientos y los truenos eran muy fuertes. Marin estaba atrapada en la mansión Kido, por costumbre visitaba a su amiga, pero la lluvia no le permitía regresar a su mansión.

– No sé qué le sucede a mi novio – Dijo Saori – Hoy no vino a visitarme – Continuo molesta

– Debes hablar con él – Contesto Marín

– Son muchas las cosas que tenemos pendientes. ¡No logro entenderlo! – Hablo levantando sus hombros

- ¿Si con Ikki? -

– Pues… - Dudo un momento su respuesta – Si, estoy con él, pues el está obsesionado conmigo y temo por Seiya – Mintió mostrando preocupación +

– ¿Has pensado en qué Seiya sabe la verdad? –

– No, él no le ha comentado nada – Afirmo

– Creo que debes andar con más cuidado, Seiya es muy astuto y si estás como me dices es posible que lo pierdas –

– ¿Perderlo? ¡Eso nunca! –

– Saori, creo que estás pensando las cosas mal… Seiya anda algo extraño desde que regreso, tal vez su relación necesite un tiempo. Trata de estar más cerca de él, quizás eso avive el fuego de su pasión –

– Tal vez un fin de semanas juntos – Dijo sonriente

– ¡Excelente idea! –

– ¡Gracias Marín! –

– Por tus suegros no debes andar preocupada. ¡Eres su preferida! Si por ellos fuese está noche te casarías con Seiya –

– Eso no lo dudo la señora Ayaka siempre me lo recuerda –

– Tienes suerte –

– Lo sé –

–Pues… Ya me tengo que ir, la lluvia me atrapo y no ando en mi auto –

– Por eso no te preocupes, ya le digo a uno de los chóferes que te lleven –

– ¡Gracias amiga! – Contesto sonriente – ¿Por qué dejaste tu cena? ¡Está muy rica!

– No quiero aumentar mi peso – Contesto arrogante

– ¿No has dejado eso? – Preguntó moviendo su cabeza – No logro entenderte, Saori ¿Qué es lo que quiere? –

– ¡Permanecer como un diosa! – Se admiro al tiempo de verse en uno de sus espejos – Ni anormal que fuese para comer como una salvaje – Concluyo arrugando su frente

– No veo la necesidad de eso – Hablo Marín al tiempo de levantarse de la silla – Es hora de irme –

– Vamos-… ordenaré que te lleven –

- Si -

La lluvia parecía ser una tormenta repentina cada segundo era más fuerte.

– ¡Gracias amiga! –

– ¡De nada Marin! –

– Nos veremos mañana –

– Descansa – Concluyo al tiempo de darle un abrazo

Su amistad era como el mar… Nadie le veía su final pero si su principio. Marín se dirigió a su mansión pensando en las situaciones de su mejor amiga a pesar de todo entendía que ella estaba mal en muchas cosas.


Seiya y Miho continúan su destino, ella estaba sonrojada por la presente situación, él por su parte sentía una descarga eléctrica en todo su cuerpo, tenía mil cosas por preguntarle pero el hecho de tenerla cerca lo confundía mucho.

¡Que me sucede! – Pensaba él – Al tenerla cerca siento que mi corazón estalla – Su respiración era agitada y sus pupilas dilatadas.

Creo que fue un error venir, no conozco este chico para estar así con él – Pensaba ella – Mejor será que me separe de su agarre – Sus mejillas le ardían, sentía una descarga de emociones en todo su cuerpo.

– Lo siento mucho – Dijo al tiempo de salir de sus fuertes brazos

– Discúlpame a mí, no pasa nada – Contesto sin mirarla

– Creo que… he, he será mejor que regrese a mi casa –

– Tranquila… Tienes mucha fiebre y no creo prudente que regreses sola, ya casi llegamos a la farmacia –

– No tienes porque tomar una molestia como esa –

– No me molesta – Contesto al mirarla a los ojos y regalarle una hermosa sonrisa –

Seiya continuaba nervioso él estaba acostumbrado a estar con chicas pero con ella las cosas eran diferentes, sentía su pecho estallar era extraño pero era su realidad. A penas la había visto varias veces, ella, era una chica común y corriente con nada parecido a las de su clase social. Vestía sin marcas y prestigios, su pelo negro azulado nunca lo traía suelto. ¿Qué tenía ella? Era delgada y muy tímida por lo que él observaba tampoco tenía dinero. Pero los segundos junto a ella eran deleitantes.

Tenerla junto a él lo trasportaba a un universo en donde el deseo de besarla y tomarla entre sus brazos era una necesidad. ¿Qué le sucedía? Su respiración cada vez era más agitada. Él sacudía su cabeza tratando de eliminar ese tipo de pensamientos. Hasta llego a creer que fue un error sentarse junto a ella.

– Llegamos – Anuncio Kiki al tiempo del voltear a verlos

– La lluvia continúa muy fuerte – Continuo Seiya – Yo iré – Dijo al tiempo de abrir la puerta

Miho, se sentía avergonzada ella entendía que estaba molestándolo. Su cabeza estaba hecha un mar de confusiones ¿Qué tenía ella de especial? Desde su punto de vista ¡Nada! Solo una simple chica que trabajaba en las mañanas para poder subsistir llevando junto a su prima la carga de una enfermedad. Tener que cuidar de su abuela todas las tardes y estudiar por las noches para poder ser alguien mejor en su vida.

Ése chico apareció de la nada y se estaba convirtiendo en un dolor de cabeza para ella. No quería a ninguno en su cabeza controlando sus emociones ¿Pero él? Con tan solo mirarla casaba mil cambios en su corazón, se perdía en un mundo de fantasías con el hecho de ver sus hermosos ojos marrones ¿Para qué pienso en eso? Sé preguntaba una y otra ves.

– Aquí está – Dijo Seiya enseñando el jarabe – Debes tomarlo de inmediato, la fiebre puede seguir aumentado –

Kiki observaba todo lo que sucedía sin mencionar nada. ¡Seiya se estaba interesando en esa chica sin medir las cosas! ¿Qué iba a suceder con su relación con Saori? Él ya sabía que Seiya había dejado de querer a Saori, pero no se daba cuenta de eso, pero peor aun ¿Sus padres iban a estar de acuerdo con algo como eso? Miles de cosas pasaban por su mente, seiya se estaba metiendo en un problema.

– Gracias Seiya – Dijo al tomar el jarabe en sus manos – Espero que no tenga mal sabor – Continuo con cara de susto – ¡Soy pésima para tomar medicamentos! –

– No seas miedosa, Miho – Contesto Seiya sonriendo ante sus palabras – El jugo de manzana es para ti –

– Te has molestado mucho, Seiya –

– Eso no importa – Dijo, al tiempo de tocar su cuello tratando de saber su temperatura – Espero que mejores pronto, ahora te llevaré a tu casa –

– Vivo en Pikachu – Se limito a contestar

– ¡Vamos a su casa Kiki! – Ordeno

– ¿Cuál es la dirección exacta? –

– Calle #1 casa #17 cerca de la playa –

Eso deseaba, Seiya, saber la dirección de su casa.

– Gracias – Contesto Kiki

– De nada – Dijo
– Tienes qué cuidarte – Dijo Seiya – No te vuelvas a mojar –

– No lo haré. Lo hice por la razón de querer regresar a mi casa, mi prima y mi abuela deben estar preocupadas –

– ¿Solo vives con ellas? –

- Si -

– Llegamos – Interrumpió Kiki

– ¡Muchas gracias! – Dijo al memento que iba abrir la puerta, pero Seiya lo hizo por ella.

– ¡Que pases buenas noches! –

– ¡Gracias, Seiya, igual tú! – Contesto mirando el suelo

– Nos vemos mañana – Dijo con una sonrisa

– Tu abrigo – Continuo al tiempo de quítaselo

– Te puedes quedar con el – Continuo al darle un abrazo

– Gracias – Pronuncio entre susurros

Ella, entró a su humilde casa y él desde la ventana de su convertible la observaba muy sonriente. Cada segundo junto a ella lo elevaba muy alto sin medir las consecuencias de sus acciones.

- ¿Seiya? -

– Si, claro nos vamos –


– Miho, estaba preocupada, abuela se quedo dormida hace pocos minutos… ¿Pasó algo? – Habló Rión – ¡Miho estoy hablando contigo, además me vas a decir qué hacías con ese chico a estas horas! –

– ¿Puedes calmarte? Él me trajo por la lluvia, me encontró en la avenida principal –

– ¿Qué? Sabía que le gustas y mucho ¿Ese abrigo que traes es de él? –

– Si, tengo algo de fiebre me compro un jarabe para que no me enferme – Dijo sonrojada

– ¡Vaya que galán! – Continuo sonriente – Nunca imagine que él era tan atento –

– Eso no es nada del otro mundo –

– No me trates de engañar ¡Te gusta! –

– ¡Mentira!– Grito enojada

– Baja la voz vas a despertar todos los vecinos y si abuela se entera las razones de llegar tan tarde sé va a molestar –

– ¿Quieres jugo de manzanas? – Preguntó ignorando sus palabras

– ¿Lo compro él? –

- Si -

– Y luego dices que no le gustas –

– ¡Cállate Rión! –

– ¿Porqué te sonrojas? No me mientas te gusta,le gustas –

Miho, no contesto nada ante esas palabras. Tal vez era muy pronto para determinar algo como eso pero el comportamiento de Seiya la confundía mucho. El hecho de tenerlo cerca la llenaba de emociones, sentía una descarga en todo su cuerpo, su pecho acelerado a todo pulso, le costaba pronunciar sus palabras y desde que lo vio por primera vez le costaba concentrarse en sus labores. Esos ojos tan lindos no podía eliminarlos de sus pensamientos.

– ¿Qué tal tu día de trabajo? – Preguntó al no recibir respuestas

– Pues, bien algo complicado ¿Y tú? –

– Recibí algunas propinas. La vecina me comento que puede cuidar de la abuela en la mañana tal vez así podemos tener ambos turnos –

– Es buena idea sus medicamentos cada día son más costosos no podemos sustentarlo – Dijo, al tiempo de sentarse en el comedor

– Si, Miho, estamos apretadas tenemos que pagar la renta y otros servicios más –

– ¿Quieres jugo? –

– Si, ahora te prepararé un pan ¿Quieres? –

– Pues claro aun no he cenado ¿Qué cenaron ustedes? –

– ¡Pan! Quería otra cosa pero mis propinas no me dan para mucho. Deje el dinero para comprar medicinas en la mañana –

– ¡Necesitamos hacer otra cosa aparte de la cafetería! – Pronuncio preocupada – Temo mucho por la salud de nuestra abuela –

– Es todo lo que tenemos. Ella es como nuestra madre siempre con nosotras – Dijo al tiempo de entregarle un pan a Miho y sentarse junto a ella – ¡Que torpe soy olvide los vasos! – Continuo al levantarse a buscarlos

- Mmm ... ¡delicioso! -

– Obvio hermana yo misma lo prepare – Se elogio feliz – ¡No dejes de tomar ese jarabe otra enferma en la casa no nos favorece! –

– Descuida, lo haré –

– Eso espero –

Las humildes chicas compartían una pequeña cena. No les importaba el precio estaban felices de que sus estómagos se sustentaran. Esa es la vida de dos jóvenes con el deseo de superarse y ser mejores.

– Rico el jugo ¿Verdad? –

- ¡Delicioso! -

– ¡Que pases buenas noches! – Dijo al tiempo de levantarse de la silla

– ¿Tan pronto? Tenemos mucho de qué hablar, no seas mala, Miho –

– Lo siento yo tengo que madrugar, mañana vamos a ver las posibilidades de que abuela esté al cuidado de la vecina –

– Descansa –

– Igual tú – Concluyo con una tierna sonrisa

Miho se dirigió a su pequeña habitación. La cual compartía con su prima, se despojo del abrigo y de toda su ropa húmeda, decidió darse un baño, no, sin antes oler el abrigo. Su corazón palpito por el rico aroma masculino, el delirante perfume que traía puesto. Cerro sus ojos y recordó una vez más el pequeño momento entre sus brazos y entre susurros dijo su nombre "Seiya" Su mente fue invadida por muchas preguntas, tal vez sin respuestas para ella. ¿Qué busca él, a caso le gusto? Esa respuesta solo la tenía él.

– Pensé que ya estabas dormida – Cito Rión

– Me estaba bañando y aparte de eso… No logro conciliar el sueño – Dijo apenada

– ¿Porqué? –

– No sé –

– ¿Será por él? ¡Ya olvide el nombre! –

– ¡Que cosas dices! Él es Seiya y no es por él –

– A mi no me engañas, se nota que le interesas ¿Por qué no te haces su amiga? –

– No me interesa –

– ¡Si te interesa! –

– ¡Cállate Rión! –

– Contigo no se puede, Miho. ¡Mejor me dormiré! – Dijo al tiempo de acostarse en su pequeña cama

– ¿Será qué tiene razón? – Se pregunto al cerrar sus ojos


Seiya, llegó a su mansión más sonriente de lo acostumbrado. Su rostro reflejaba emoción cosa que hace mucho tiempo no contemplaba. ¿Qué le sucedía con esa chica? Apenas sabía algunas cosas sobre ella. No dejaba de pensarla, sentía la necesidad de tenerla cerca, de saber más sobre ella. Su corazón latía con fuerza con el simple hecho de abrazarla unos minutos. ¿Por qué no lograba conciliar su sueño? Continuaba pensando en su tierna mirada y su tímida sonrisa.

– Quiero saber más de ti, Miho, no logro sacarte de mi mente un minuto desde aquél día que nos vimos por primera vez. –

– Permiso – Pidio desde la puerta Ajuna –

– Adelante – Contesto

– Espero no haberlo despertado, Seiya –

– Para nada, no logro dormir –

– ¿Sucede algo? –

Seiya le tenía mucha confianza a su nana de toda la vida. Kiki y Ajuna eran los únicos compresivos con él. Ellos, sabían cuando "El niño" estaba en problemas, pues para ellos nunca había crecido, siempre iba hacer su niño.

– Si, me sucede algo – Contesto sin rodeos

– Lo sé. Hace como 1 hora le llamo Saori – Le comunico al tiempo de sentarse en la cama

– ¿Qué dijo? – Preguntó sin interés

– Para saber porque usted no fue a su casa –

Seiya, permaneció callado unos minutos, respiro profundo y contesto.

– ¿Solo para eso? – Pregunto abriendo sus ojos marrones más de lo normal

– No, igual dijo que pase por ella mañana –

– Lo haré – Dijo con un respiro de pesadez

– ¿Pasa algo con ella? –

– No –

– ¿Ya no la amas? –

Ante esa pregunta, Seiya se levanto de la cama y camino hasta la ventana para luego abrirla y contemplar el oscuro cielo.

– Estoy muy confundido, desde que regrese todo lo que ella hace me molesta, la noto diferente de esa Saori no me enamoré – Dijo al cerrar la ventana

– La señorita ha cambiado mucho y es una pena decir que no fue para bien –

– Lo puedo notar, nuestra relación no tiene ningún sentido. Nada es como antes, no me siento enamorado – Dijo al tiempo de cruzar sus fuertes brazos y recostarse de la pared

– Analice esos sentimientos. ¿Existe otra persona? –

– No puedo decir que existe otra persona pero si puedo decir que existe un alguien a quién a penas he visto 3 veces y me cuenta dejar de pensarle un segundo – Contesto sonriente

– ¿Quién es? –

– Su nombre es Miho, no sé mucho sobre ella, hoy la lleve a su casa, cuando regresaba la encontré en la avenida principal. Iba toda mojada –

– ¿Le gusta? –

– Si, desde que la vi –

– ¿Qué va a pasar con Saori? –

– Es posible que termine con ella, las cosas no tienen sentido –

– A su familia no le va a gustar eso. Sabes como es su padre –

– Ya veré que hacer, no pienso seguir con una persona tan arrogante –

– Solo quiero que usted encuentre una chica que le ayude a dejar la calle y a ponerle riendas a sus asuntos – Dijo mientra le alaba la oreja

– ¡Ay! Ajuna siempre me haces lo mismo, ¡Voy a cambiar! – Dijo sonriente

– Espero que eso suceda, piense muy bien las cosas. En cuanto a la señorita Kido, no creo que sea prudente que termine con ella ahora, tal vez está algo molesto – Dijo al tiempo de abrir la puerta para marcharse

– Buenas noches – Se despidió, Seiya

– Descanse mi niño –

– Igual – Contesto al tiempo de regresar a la ventana – La verdad ella me atrae mucho – Dijo entre susurros y luego de observar unos minutos el oscuro cielo – ¡Quiero saber más de ti, Miho! – Concluyo y regreso a la cama


La mañana se hizo presente con un sol tibio. Seiya paso a recoger a su novia, Saori por algunos contra tiempos llegaron tardes al instituto. Ella, como todos los días iba sexi y arreglada. Él, con su mirada buscaba por el retrovisor tenía la esperanza de volver a verla pero no fue así.


Miho fue despertada por Rión, su estado de salud era pésimo. La pequeña fiebre provocada por la fuerte lluvia amaneció más ardiente.

– Ay me duele la cabeza – Se quejo al tratar de levantarse – Ya van hacer las 8:00 debo ir a trabajar – Cito entre quejas

– ¿Estás loca? No vas a ir a trabajar, iremos al hospital y luego yo hablaré con Aika – Dijo Rión

– No puedo faltar –

– ¡Ningún no! Apúrate que vamos con el médico –

– Está bien –

– Voy a dejar la abuela a cargo de la vecina –


Seiya, llegó al instituto fue a la cafetería y no recibió respuestas sobre, Miho. Por otra parte Miho se encontraba en el hospital acompañada de su prima Rión. Estaba muy congestionada apenas podía hablar por esas razones la doctora de turno decidió dejarla al menos un día en observación para evitar una fuerte y peligrosa bronquitis.

Seiya, paso la mañana preocupado y pensativo. Pregunto 3 veces por Miho y nadie le supo dar las razones de su ausencia, pues Rión por estar preocupada no fue a llevar la excusa. Cuando él salio de clases decidió ir a Pikachu a buscarla. La 3ra vez que fue a preguntar por ella dos chicas muy comunicativas se enteraron y lo más pronto posible le informaron a Saori.


– Buenas tardes – Saludo

– Buenas – Contesto la vecina que cuidaba la abuela

– ¿Está Miho? –

– No, ella está en el hospital amaneció algo complicada – Contesto

– Gracias – Contesto sin ánimos y se marchó


Saori buscaba a Seiya como loca él era quién la regresaba a su casa, pero él salio tan de prisas que olvido ese asunto.

– ¿Buscas a tu novio? –

– Si, lo busco a él –

– Debes andar con cuidado, él pregunto varios veces por una de las meseras muy interesado –

– Más vale que lo atiendas son unas regaladas – Agrego la otra chica

–¿Por quién? – Pregunto molesta

– Se llama, Miho –

- ¿Miho? -

- Si -

– Voy a investigar de quién se trata y si anda de resbalosa pagara muy caro – Con esa amenaza se marcho con los mil demonios


Seiya, llegó al hospital lo más pronto que pudo. Pregunto en recepción y de manera rápida obtuvo la información.

– ¡Gracias enfermera! –

– De nada –

Caminaba por los pasillos algo preocupado.

– Habitación número 25, es aquí –

Abrió la puerta de despacio para no hacer ruidos, entro y su primera impresión su verla dormida. Permaneció alrededor de 30 minutos esperando. Rión había salido al instituto no podía faltar a su trabajo y de todas maneras necesitaba dar la excusa de Miho, por eso la dejo a cargo de las enfermeras.

Miho, abrió sus hermosos ojos despacio, aun le dolía mucho su cabeza. Pero todos sus males y dolores desaparecieron al momento de ver una tierna y hermosa sonrisa frente a ella.

– Por fin despertaste – Dijo al momento de acercarse

Seiya al verla dormir como un ángel sentía una fuerte tormenta de emociones.

– ¿Seiya? – Dijo confundida

– ¿Cómo estás? – Pregunto al tiempo de recogerle el cabello de su frente

Miho, permanece callada, su corazón se sale de su pecho. Siente que está imaginado.. Pero es una realidad él está ahí con ella.


Seiya persigue a Miho como una sombra. Saori está enterada de eso... Miho se siente bien a su lado

¿Qué va a pasar?

Nos leemos pronto...

Continurá