Capítulo 3
Sin siquiera notarlo una mano se colocó en mi cintura y me hizo girar hasta quedar de frente con la espalda de alguien, Sasuke.
"Puedo con los tres" dijo todavía sosteniéndome "Sólo tienes que correr lejos…"
De ninguna maldita manera iba a dejarlo solo.
"No" dije segura -"Tsk, eres una fastidiosa" -dijo soltandome- "No lo soy Sasuke, soy tu compañera" dije dándole la espalda para encarar a los sujetos.
Mi puño se estrelló directo en la cara del sujeto a mi izquierda enviándolo lejos, giré sobre mi cuerpo para propinarle una patada con mi pierna derecha al otro sujeto pero la esquivó con facilidad haciendo que casi perdiera el equilibrio, a lo lejos escuché como Sasuke se movía rápido y hacía los sellos para luego soltar el Katon: Gōkakyū no Jutsu, el calor fue tan abrasador que tuve saltar hacia atrás al mismo tiempo que el sujeto, en cambio Sasuke parecía haber incinerado al otro hombre que aparentaba ser el lider del grupo; Sasuke aterrizó en el suelo y giró su cabeza hacia mí, regalándome una de esas miradas que siempre había odiado.
odio, venganza… eso reflejaba.
Su mirada se desvió hacia el hombre a mi lado y por el grito que soltó pude jurar que estaba dentro de un genjustsu, uno muy doloroso; el hombre no tardó en caer sobre sus rodillas y desplomarse, Sasuke se le acercó y le escupió duramente "¿Con quién quieres jugar ahora?" mientras lo tomaba del cuello y lo alzaba, estaba muy segura de que el hombre estaba casi muerto, estrangularlo sería sádico.
"Sasuke, detente" -dije mientras me le acercaba y apretaba más su agarre- "Es suficiente" -de golpe soltó al hombre, como si no estuviese consciente de lo que estaba haciendo, no me miró- "Vámonos de aquí" dijo tomando su bolsa, camino hasta mi y se apoyó en una rodilla mientras me daba la espalda "Sube" dijo mientras me miraba de reojo y asentía con la cabeza.
¿Qué?
"Yo podré ver el camino por mi sharingan, tu no, súbete, tsk" -dijo ya fastidiado, acepté murmurando un pequeño "sí", coloqué mis brazos alrededor de su cuello y entrelacé mis piernas alrededor de su cadera, era la primera vez que estaba tan cerca de Sasuke, mi corazón se estrujo y sin querer lo apreté más contra mi, se quedó quieto a mi tacto, carraspeó su garganta y se puso en marcha; aspiré su camisa, su olor me embriagaba, era un aroma fresco, tenue y acogedor para mi, ese aroma significaba Sasuke, significaba estar en casa; pasó cerca de una hora cuando apoyé sin querer mi cabeza en la espalda de Sasuke y me quedé dormida.
Cuando desperté estaba acostada sobre una pequeña cama, una fina cobija me cubría; me restregué los ojos y parpadeé varias veces para aclarar la vista, estaba en lo que parecía una pequeña habitación, sólo contaba con una pequeña mesita al lado de la única cama que era la que yo ocupada, había una puerta diagonal a la puerta de la entrada que parecía ser el baño, si te parabas de la cama y dabas tres pasos para llegar al baño era mucho, pasaron milisegundos para que saliera de mi trance y me levantara apresurada a encontrar a Sasuke, sabía que no me había dejado porque a un costado de la puerta principal yacían nuestros bolsos, noté también que estaba descalza, no me había percatado de que por debajo de la puerta del baño salía una pequeña luz y que se había detenido un sonido que pensé era constante, segundos después salió un Sasuke con el cabello húmedo, algunas gotas se escurrían todavía, portaba aún su uniforme ANBU; no lo había mencionado antes pero Sasuke se había vuelto capitán del escuadrón de asesinatos ANBU, así que ahora siempre portaba ese uniforme y su brazo izquierdo estaba adornado por un pequeño tatuaje que sólo los participantes del escuadrón tenían.
"¿Dormiste bien? - dijo y me sonrojé al instante- "Hmm"- afirmé leventemente- "Bien" -dijo mientras se acercaba a su bolso y lo acomodaba cerca de la pared para luego recostarse en el, estaba sentado contra la pared mientras se recostaba un poco sobre su bolso, me miró una última vez y cerró sus ojos -"Partimos a la salida del sol"- dijo.
Lo miré por unos minutos sintiendome insegura de hablar, la misión estaba apenas empezando y todo lo que quería evitar estaba sucediendo, a los ojos de cualquiera no era más que una carga, una compañera inútil; me senté sobre la cama y entrelacé mis manos mientras carraspeaba mi garganta.
"Sasuke…" dije bajito, pareció oírme porque dejó de cabecear por un momento. "Hmph" soltó tras unos segundos, "Puedes tomar la cama, yo ya he descansado bastante, lo mereces"-sus ojos ónix me miraron por un segundo, lucía cansado -"No, estoy bien"-dijo cerrando sus ojos de nuevo, bufé, "Sólo acuéstate" dije mientras me levantaba y me dirigía al baño.
Miré mi reflejo, necesitaba una ducha urgente, mi cabello era un desastre y bajo mis ojos habían dos grandes bolsas, decidí tomar una corta ducha; al salir pude ver a un Sasuke sentado sobre la cama, su cabeza y torso estaban apoyados en el marco de la cama pero sus piernas reposaban fuera, sus brazos estaban entrelazados, noté que sólo estaba ocupando una pequeña parte de la cama y me pregunté si eso quería decir que le gustaría que compartieramos, me aproximé en silencio y me senté en el borde de la cama del lado opuesto, lo observé -de nuevo- cualquiera podría enamorarse de él con tan sólo verlo, era alto, fuerte, su cabello negro elevado en un peinado un poco particular, sus ojos ónix hacían juego con su personalidad -sabía que tras ellos se escondía un mar de sentimientos- acerqué mi mano lentamente y aparté con suavidad un mechón de su cabello, me quedé estática al notar como su cuerpo de repente se ponía rígido, bajé despacio mi mano que por un momento había quedado suspendida, suspiré y me senté a su lado, copiando su posición.
El sol no demoró en aparecer, las rayos entraron a través de la cortina que había en la pequeña habitación incomodando mis ojos, parpadeé varias veces, sentí una leve tensión en mi cuello y fue ahí cuando noté que había recostado mi cabeza sobre el hombro de Sasuke y el a su vez había recostado su cabeza sobre la mía, al sentirme despertar la retiró completamente y se levantó despacio, "Es hora de partir" -dijo despacio mientras miraba la ventana y luego a mi, le regalé un leve asentimiento de cabeza mientras me sonrojaba.
Salimos de la pequeña cabaña luego de que Sasuke pagara unos pocos ryos, dirigimos de nuevo nuestro paso a la aldea oculta del remolina; hoy me sentía mucha más reluciente y capaz que el día anterior, me había levantado llena de energía, mi corazón se había ensanchado al máximo al notar los pequeños gestos que Sasuke había tenido conmigo, él parecía no darles relevancia pero para mi eran significativos; nos detuvimos una hora luego para comer un poco, el día que partimos había estaba cocinando algunas cosas para el camino, había preparado bolas de arroz y algunos vegetales frescos para compartir con Sasuke, sabía que no era la mejor cocinera pero había puesto todo mi empeño en ello.
"Sasuke, traje algunos aperitivos para los dos" -ofrecí mientras la extendía un envase repleto de la comida que había preparado, le regalé también una amplia sonrisa.
"Hmph" -exclamó mientras se recostaba en un árbol cercano- "traje píldoras, puedes tomar unas quieres" -dijo haciendo una mueca que parecía una sonrisa; asentí levemente y le tendí unos palitos mientras sacaba de su mochila un envase con píldoras de alimentación, los tomó y ambos comenzamos a comer en silencio; estar con Sasuke de esta manera me hacía olvidar que esta era una misión muy peligrosa, me hacía sentir feliz, a salvo, en casa, Sasuke traía a mi todas aquellas sensaciones que creí nunca volver a sentir la primera vez que partió.
Cuando terminamos la comida me agradeció, el gesto me sorprendió aunque sólo hubiese sido un pequeño murmullo, haberlo complacido así fuera con un poco de comida me hacía feliz, le regalé una pequeña sonrisa mientras reía bajito; decidimos ponernos en marcha de nuevo.
Demoramos otras dos horas en llegar a la aldea, como lo supuse estaba desolada, eso estaba escrito en el informe y ahora no hacía más que confirmarlo, todo parecía gris y roto, no me gustaba la sensación que me provocaba, decidimos inspeccionar por un rato tal vez así encontraríamos los pergaminos más rápido, Sasuke había sugerido que nos dividieramos así que acepte. Tenía media hora vagando por las ruinas sin ningún rastro de los pergaminos y de Sasuke, había estado tan concentrada en encontrar información que por poco me desvio del camino que había memorizado -lo que faltaba era que me perdiera- seguí buscando rastros hasta que pise una superficie extraña, mis pasos se sentían livianos sobre ella así que decidí sacudir un poco el polvo que tenía con mi mano, pude ver que estaba rodeada de pequeñas ranuras así que la levanté; unas oscuras escaleras aparecieron frente a mi, el lugar parecía ser un poco profundo, me daba la sensación de ser una especie de cueva, decidí tomar la linterna de mi bolso para alumbrar y comencé a bajar las escaleras olvidando por completo a Sasuke.
