Los juegos del avatar: En llamas.

Capítulo 4: Proposiciones indecorosas.

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-ya saben, tienen que comportarse como todos unos vencedores de alta altura, muéstrense amables, sean educados, no se atasquen de comida, ni se les ocurra beber de las copas con líquido rosa, no quiero que anden vomitando por todos lados-hizo una pequeña pausa Asami para poder respirar y seguir hablando-sonrían mucho, ya saben con sus mejores sonrisas. Y si, lo dijo por ti Korra, no nos vendría nada mal que resaltaras un poco más tu belleza.

La mencionada puso los ojos en blanco y torció la boca. Lo que más quería era largase de ahí y volver a su distrito. Además, no quería actuar como si estuviera feliz, por que en realidad no lo estaba. Estaba más que furiosa e indignada; una cosa era que la obligaran a "comportarse" adecuadamente conforme la situación, y una muy distinta a decir cuándo y bajo que circunstancias casarse. Aún recordaba con cierto resentimiento todo lo que pasó en la mañana.

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-ya sé como calmáremos las cosas-dijo Asami muy animada mientras entraba al comedor, donde el ambiente era sumamente pesado. Ya que Tenzin no le dirigía la palabra a Korra y esta jugaba con su cuchillo para el pan y con una mirada de loca.

-te escucho, tendría que ser algo muy radical para reparar las estupideces de esta-dijo su mentor con un tono casi igual de sarcástico que el de Mako.

-bueno, creo que todos sabemos que la vida de Mako y Korra no volverá a ser la misma...

-Asami, ve al grano-le reclamo Tahno impaciente.

-esta bien, todos en Ciudad República están enterados de su romance tan "pasional" que llevan. Cada año tendrán que subir a este tren con los tributo-hizo una pausa al ver la cara incrédula y desesperada de los presentes-y como habrán notado están muy al pendiente de cada movimiento que dan-dijo refiriéndose a la revista de hace un par de semanas-entonces se me ocurrió la gran idea de por que no hacer una boda.

-¿una boda entre tu y Tenzin? ¿No crees que es demasiado viejo para ti Asami?-pregunto Korra burlona. Ya se le estaba haciendo costumbre ser cínica.

-muy graciosa Korra, te agradecería que te tomarás las cosas un poco más enserio.

La avatar sólo puso los ojos en blanco y se cruzó de brazos. A Mako ya no le estaba gustando nada por donde iba el asunto.

-hablo de su boda-puso demasiado énfasis al decir la palabra "su".

-¡¿Qué?!-gritaron al mismo tiempo el maestro fuego y la avatar.

-nunca me imagine que fueras tan cursi-dijo el estilista con una sonrisa divertida.

-¡esto no es una broma! ¡Lo dijo muy enserio!

-no estarás hablando enserio-dijo la avatar con una sonrisa casi igual a la de Tahno, sólo que tenía ligeramente sonrojadas las mejillas.

-es enserio-rebatió Asami.

-creo que eso podría funcionar-dijo Tenzin, sorprendiendo a todos.

-gracias por tu apoyo Tenzin, creo que es la primera vez que lo haces.

Tanto Korra como Mako se quedaron callados ya se vieron por unos cuantos minutos, ¿era enserio? ¿Casarse? Ella no sabía si ponerse a dar de brincos o romper la mesa, ¿cómo iba a casarse con él cuando ni ella definía que era lo que sentía por el maestro fuego? Mako estaba igual o aún más confundido.

-y me quieren explicar ¿cómo es que una boda ayudara a los problemas que tenemos encima?-pregunto Tahno después de un largó silencio.

-para distraerlos momentáneamente. Estaba pensando que anunciemos el compromiso hoy en la noche en el palacio presidencial, vamos dando pequeños avances de los preparativos de la boda hasta el vasallaje, termina el vasallaje y se casan. Y así la gente olvidara la rebelión y volverá a ser lo de antes.

-no puedes hablar en serio-le reclamo Korra sin soltar su letal cuchillo para el pan.

-¡por supuesto que lo estoy Korra!-le reprocho Asami ofendida.

-¡no me pienso casar!-grito al borde de la locura la avatar.

-no es cuestión de si quieren o no. Lo van a tener que hacer-sentenció Tenzin.

-no lo voy a hacer, no así.

-por favor Mako, ahora ninguno esta en posición de exigir algo-hizo una pausa-agradécele a Korra, ya que si se hubiera comportado, no estarían obligados a hacer el centro de atención.

-además, ya tengo todo planeado... Hoy mismo me entregan en anillo y collar de compromiso.

-no es justo que se me obligue a hacer esto-reprocho Korra viéndolo con ojos de odio a su mentor.

-pensé que lo amabas lo suficiente como para casarte con él.

-por supuesto que me quiero casar con él-dijo sin pensar, al parecer no se dio cuenta de lo que acababa de decir. Pero Mako si fue lo suficientemente rápido para entender y sintió una extraña felicidad-pero no quiero que algo tan especial se use para olvidarnos del problema.

-Korra-empezó pacientemente Asami-algún día lo tendrán que hacer y hacerlo a hora será lo mejor para todos.

Para ella era injusto que la obligaran a hacer algo así, por supuesto que quería casarse y posteriormente formar una familia, entendía que como mentores cada año terminarían como Ursa y Habuk. Pero ahora sentía que no era el mejor momento, que si lo hacían ahora se arruinaría por completo y sin mencionar el detalle de que aún no sabía que tipo de relación llevaban.

-hagan lo que quieran-dijo la avatar después de unos minutos mientras se levantaba de su asiento-después de todo siempre lo hacen.

Sin más dejo el comedor y se fue a acostar a su cama.

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-¿me escuchaste bien Korra?

Salió de su pequeño trance y sacudió un poco su cabeza-si, si te escuche.

-en fin, Mako ya te di el collar y el anillo, primero le das el anillo y después le pones el collar. Por favor hazlo de una manera tierna. Deja salir tu lado romántico y no ocultes tu enamoramiento.

Mako se sonrojó un poco y empezó a caminar más lento. Desde la mañana había estado distraído, siendo sincero nunca pensó en casarse y formar una familia propia y mucho menos pensó que algo tan especial como su boda se convirtiera en un espectáculo para olvidarse de los problemas. Asami y Tenzin le habían dicho un millón de veces como tenía que pedirle matrimonio: primero la iba a llevar al centro de la fiesta, después Asami pediría la atención de todos y finalmente él se hincaría como es debido, le diría algunas palabras y finalmente le pondría el anillo, el collar, esperaría su respuesta y la besaría. Algo muy fácil de recordar y hacer, sólo era cuestión de concentrarse. Pero no podía concentrase debido a que esa noche en especial lucía preciosa con ese vestido rojo descubierto de toda la espalda, con su pelo suelto y un ligero toque de maquillaje.

Asami se detuvo de golpe y se giró para verlos- ya lo saben, sonrían mucho y por favor que el beso del final sea... Especial.

Se adelantó un poco dejando a Mako y a Korra atrás. El maestro fuego tomo la mano de la avatar entre la suya y la apretó con fuerza, ella lo miro y también le apretó más fuerte la mano.

-exactamente así tiene que entrar-dijo Asami con una sonrisa-bueno vamos.

Cuando entraron al gran jardín donde tenía lugar la fiesta, ambos de quedaron estáticos en su lugar. Había muchas personas vestidas elegantemente, algunas bailando, otras comiendo o bebiendo o simplemente criticando al prójimo. Mako trajo un poco de saliva y su mano le comenzó a sudar, si pedir matrimonio era algo difícil, con tanta gente viendo iba a ser peor.

-ya sabes que hacer Mako-le dijo Asami en un susurro y perdiéndose entre la gente.

Suspiro y se llevó a Korra hasta el centro del jardín. Cuando pasaban la gente les sonreía, les hacía cumplidos y cosas de ese estilo. Se detuvo en seco, la miro a los ojos y coloco una mano en su cintura. No podía evitar su nerviosismo a pesar de que su boda iba ser una total farsa, era como sí su subconsciente le digiera que era verdad.

De pronto la música dejo de soñar y un silencio infernal se adueño de la fiesta. Korra lo miraba nerviosa y ansiosa.

Como un total imbécil se arrodilló frente a ella, ganando muchos murmullos de emoción, uno que otro suspiro y pequeños gritos de emoción. Saco la pequeña cajita terciopelo de su bolsillo.

Sus ojos dorados se encontraron con los azules de ella, que parecían tener una emoción inexplicable.

-Korra-comenzó el con voz ronca- quería...saber si me concedes el honor de casarte con...migo-concluyo con un leve sonrojo en sus mejillas.

La avatar se sonrojó de igual manera y sus ojos se abrieron aún más. No tenía ni idea de cómo iba a reaccionar en cuanto Mako hiciera eso. Pero ahora que lo tenía frente a ella pidiéndole que hicieran una vida juntos, a pesar de que eso lo iba a hacer para distraer a los problemas; no podía evitar sentirse feliz...

El tomo su mano y le colocó el anillo, se levantó y sacó un collar rojo con los símbolos del fuego y agua entrelazados, grabados en el dije.

Se miraron por lo que pareció un largo rato- entonces... ¿quieres...casarte conmigo?

Las palabras se quedaron atoradas en su garganta. Lo único que pudo hacer fue mover la cabeza en forma de sí y se lanzó a sus brazos.

El le correspondió el abrazo con fuerza- ¿eso lo tomo como un sí?-pregunto en un murmullo y no supo hasta donde lo escucharon.

Ella se separó de él sin dejar de abrazarlo-sí.

En cuanto Korra dijo esa palabra todos comenzaron a gritar emocionados, felicitando a la feliz pareja. Recordando las instrucciones que le habían dado, tomo la cara de Korra y la beso tiernamente. Escucho como la gente aplaudía y gritaba emocionados. Ella no pudo reprimir una sonrisa tonta de felicidad en medio del beso.

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-¡muchas felicidades por su boda!

-me han hecho la noche con esa noticia tan maravillosa.

-gracias-contesto Korra sonriente y con los mejor ánimos que pudo, sinceramente tantas felicitaciones la estaban cansando.

-¿la piensan hacer en Ciudad República o en su distrito?

-aún no lo sabemos-dijo Mako mientras se llevaba otro panquecito a la boca.

-¿ya probaron estos? Son deliciosos-dijo la mujer con exagerado maquillaje con otra bandeja en las manos.

-estoy llena, no podría comer otro.

-para eso, señorita avatar, tenemos esto- aquel hombre regordete le ofreció una copa llena de un extraño líquido rosa.

-¡ni se te ocurra darles eso!

Los cuatro voltearon a ver a donde provenía la voz y encontraron un señor de unos cuarenta y tantos algo flacucho vestido exageradamente de azul y con un extraño bigote y junto a él una muchacha de treinta tantos con lentes y vestida de forma más discreta.

-vaya Varrick comenzábamos a preguntarnos hasta cuando llegarías.

-pues no sufran más ¡aquí estoy!- sonrió ampliamente y sus ojos se fueron hasta Korra, se acercó a ella rápidamente y beso su mano -avatar Korra, es todo un honor tenerla aquí. ¡Felicidades por su boda!

-ahhhh... Gracias.

-permítanme presentarme, soy Varrick, el nuevo vigilante ayudante para el vasallaje-esta vez estrechó la mano de Mako fuertemente.

-¿vigilante ayudante?-pregunto el maestro fuego sorprendido.

-si, contratado por el mismísimo vicepresidente Tarlock. Un gran honor sin duda.

-me imagino-dijo la avatar con ligero sarcasmo.

-¿por qué no bailan? Digo, para ser un par de adolescentes con las hormonas alocadas deberían de aprovechar los momentos de contacto físico.

Ambos se sonrojaron- por...supuesto-logró decir Mako con la voz algo ronca-si me disculpan.

Tomo a Korra de la cintura y la jalo hasta la pista de baile, no sabían bailar, pero era lo único que se le ocurría para salir de esa embarazosa plática.

-hay un problemita-dijo la avatar al momento que se detenía.

-¿qué?

-no sé bailar-dijo en un susurro.

Mako sonrió de lado y de una forma disimulada la acerco a él-yo tampoco, pero podemos intentar.

No le dio tiempo a responder ya que coloco su mano en la cintura y con su otra mano tomo la de la avatar, ella puso la otra en su hombro, y al igual que él, acerco su cuerpo al del maestro fuego disimuladamente.

Empezaron a moverse como las demás parejas lo hacían, lento y al ritmo de la música. Sin querer y debido a los nervios él la piso. Ella puso cara de dolor y lo miro con el ceño fruncido, el maestro fuego se encogió de hombros con una sonrisa apenada y de nuevo empezó a moverse al ritmo de la canción; esta vez fue ella quien lo piso, sólo que un poco más fuerte.

-¿eso fue a propósito?-pregunto cerca de su oído.

-no, fue un accidente. Te dije que no sabía bailar.-contesto de igual manera la avatar.

Trataron un par de veces más hasta que por fin lograron coordinarse con la música, Mako ya se estaba acostumbrando al calor del cuerpo de Korra y a la suavidad de su piel. Pero como ya era costumbre, los interrumpieron.

-hey galán, sé que no es un buen momento pero...¿podría bailar con tu linda prometida?-pregunto Varrick sonriente-prometo que será sólo una canción.

-c...claro-a regañadientes Mako se separado de Korra. Inmediatamente Varrick se coloco frente al avatar y comenzó a darle un montón de vueltas hasta perderse en la gente.

Se fue hasta la mesa de bocadillos y se recargó cruzándose de brazos, sin quitarle la mira a cierta chica de vestido rojo, por coincidencia vio como también bailaban Asami y Tahno cuidando de igual forma a Korra.

-joven Mako.

Al escuchar su nombre giró la cabeza y vio a un igualitario parado frente a él, inconscientemente frunció el ceño, no tenía muy buenos recuerdos de ellos.

-¿sí?

-sígame por favor, el presidente pidió verlo.

Un escalofrío le recorrió toda la espalda, no podía significar nada bueno si Amon pidió verlo. Le mando una última mirada a la avatar, asintió y siguió al igualitario.

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Caminaron por un largo pasillo de alfombras rojas, paredes de color marfil y un montón de puertas. Se detuvo cuando aquel igualitario le abrió una puerta hasta casi el final del pasillo. Este le hizo una señal de que pasara, y así lo hizo, en cuanto puso su pie dentro de esa sala, se cerró la puerta fuertemente.

Mako inspecciono la sala con detenimiento y se dio cuenta de que estaba en el famoso salón de los vencedores, un largo pasillo lleno de pinturas imponentes de cada vencedor. Comenzó a caminar lentamente fijándose en cada una de las pinturas.

Como era de esperarse, encontró la de su mentor, seguida por la de una mujer muy parecida a él. Sólo que esta tenía la piel morena y los ojos azules de maestro agua, siguió caminando y vio a la vencedora que le siguió, maestra tierra sin duda, sólo que en su foto tenía metal. En la foto del segundo vasallaje estaba Ursa. Continúo caminado casi hasta el final y se quedo petrificado al ver la última foto.

La de ellos dos, estaban juntos con una mirada que daba miedo, incluso se pregunto si los dos se veían así cuando estaban dispuestos a matar. En el fondo, como en todas las pinturas, estaba la arena. A él lo habían pintado con cada una de sus heridas y en una de sus manos tenía un rayo y en la otra una flama. A ella también la habían pintado con todas sus heridas y lo que se le hizo más irónico fue que la pintaron haciendo agua control con una mano, la mano que estaba más cerca del maestro fuego tenía una flama también, dando el efecto de que ambas flamas estaban unidas y atrás de ella una roca elevada.

Se quedo un buen rato mirando la pintura de Korra, era la viva imagen de ella, la habían pintado exactamente como se veía, incluso se puso a divagar que su belleza era exactamente igual a la de la vida real.

-sin duda la más hermosa vencedora que hemos tenido.

Esa voz lo saco de sus ensoñaciones y sintió como todo su cuerpo temblaba violentamente, giró su cabeza lentamente y vio al mismísimo presidente con su inseparable máscara, que causaban un miedo increíble.

-pre...presidente-logró decir después de un rato.

-¿qué tal Mako? Mira será mucho más fácil esta conversación si vamos al grano.

El asintió, ya sabía más o menos por donde iba el asunto, y rogó por que terminara rápido.

-antes que nada felicidades por su... "Boda" si es que se le puede llamar así...

-¿perdón?-pregunto algo ofendido.

-¡oh, por favor Mako! Creo que ambos sabemos por que están haciendo esto. Y sinceramente debo de felicitar a quién se le haya ocurrido tan brillante idea. Que...ingeniosa forma de distraer.

Se quedo callado, y por alguna extraña razón bajo la mirada. Ahora sentía en carne propia lo que sintió Korra cuando fue a hablar con ella, no, más bien a amenazar.

-creo que estas enterado de la charla previa que tuve con tu prometida antes de la gira-el maestro fuego asintió- y no se sí tomarme su descaro como algo divertido o como una forma de provocarme.

-ella...no lo hizo apropósito -tratos de defenderla.

-bueno, tú la conoces mejor que nadie. Te seré sincero Mako, espero y tu si entiendas la gravedad del asunto, puesto que tu eres, en mucho aspecto más prudente que ella.

Por fin Mako lo miro con el entrecejo ligeramente fruncido, apretó sus puños discretamente- lo escucho.

-bien, desde que dio su..."enternecedor discurso" en el uno, los distritos están incontrolables, incluso ya hicieron su símbolo.

-¿su símbolo?

-una cosa sin importancia-corrigió rápidamente- lo que quiero decir es que ahora te toca a ti hacer algo para que esa niña no siga cometiendo estupideces. Por qué me imagino que sabes quienes van a sufrir las consecuencias y sería una pena ver sufrir a tus suegros y claro está, a tus hermanos.

Mako sintió una impotencia increíble, ahora entendía por qué Korra lo odia tanto y en cuanto la vira le diría que compartía su odio por Amon.

-¿qué acaso usted no es capaz de controlarla?-pregunto cínico, al parecer su lado prudente lo había abandonado.

-créeme que no querrás ver mi forma de persuasión-sé acerco un poco al maestro fuego-te daré una pequeña idea. Tu la conoces como una chica alegre, impulsiva, terca, que lucha por lo que quiere, que se aferra a sus ideales. Ahora, imagínate que después de uno o dos días de estadía aquí y con mi equipo ¿cómo imaginas que terminaría? ¿Acaso quieres ver como destrozo la fortaleza de tu novia? ¿De cómo la dejo sin ganas de vivir? ¿De cómo la convierto en la arma más letal y peligrosa de mi ejército personal? ¿De verdad quieres eso para ella?

Mako se imaginó innumerables formas de tortura, se imaginó los gritos desgarradores que ella podría dar, se imaginó su cara de dolor, se imaginó como terminaría ella después de eso. Un escalofrío le recorrió todo su cuerpo, sentía como las venas le iban a explotar por el calor del fuego.

-creo que ya entendiste el concepto.

-¿por qué me está diciendo todo esto?

-ya no sé quien es más cínico-río divertido y después volvió a su seriedad-deberías de estar agradecido de que yo te doy una oportunidad que mi padre no le dio a Katara.

-no entiendo-dijo a la defensiva.

-¿qué crees que hubiera pasado si mi padre hubiera tenido la misma platica que tengo contigo con Katara? ¿No crees que ella hubiera evitado que su amado esposo siguiera peleando si le daba la oportunidad que te doy a ti? Yo, te estoy dando la oportunidad de que la salves a ella y a los que amas. Créeme una guerra de esa magnitud deja cicatrices irreparables, y aunque la ganarán, que lo dudó, ¿crees que ella seguirá siendo la misma con miles de muertes en su conciencia? ¿Crees que tus hermanos seguirán siendo felices después de vivir un infierno?-hizo una pausa y examino la cara del maestro fuego- por tu cara creo que no.

Mako lo vio con odio, la sola idea de que el tocara a uno de sus hermanos o a Korra lo provocaba bastante, y realmente estaba haciendo un esfuerzo por no fundirle la máscara con su maldita cara.

-tienes dos opciones. Una de ellas es dejar que ella siga con sus imprudencias mientras que tu la apoyas o la otra es que tu evites cualquier acción que inicie una guerra. Pero algo me dice que tomaras la decisión adecuada, como estás tan enamorado de ella, yo se que no permitirás que nada malo le pase ¿verdad Mako?

-¿cómo sabe que estoy enamorado? ¿Quien le asegura que no estoy fingiendo?

Lo que menos se esperaba era que él se riera-Mako no trates de engañarme, a leguas se nota que ambos están perdidos de amor. Durante varios años han intentado ese truco barato de romance, pero nunca funciona. ¿De verdad me crees tan tonto como para tragaren ese cuento? Aunque tu no lo quieras admitir, te desvives de amor por ella-señalo la pintura de la avatar-sólo basta ver la cara de estúpido que pones cundo estas con ella. Además, si no estuvieras enamorado de ella ¿por que de repente parecías asustado cuando te mencione la idea de torturarla?

No contesto, sólo se quedo mirando el piso para poder controlarse. Esto era genial, ahora lo tenía donde lo quería, al parecer le faltó disimular más su preocupación al maestro fuego.

- será mejor que regreses a la fiesta, tu prometida debe de estar extrañándote.

Comenzó a caminar por el largo pasillo lo más rápido que pudo, antes de salir dio un fuerte portazo y camino de regreso a la fiesta.

Era increíble que ese sujeto que se hacía nombrar presidente fuera tan malvado y cruel. No tenía ni idea de que requisitos debía cumplir alguien para gobernar a toda una nación, pero estaba seguro que no era ser cruel ni ir amenazando de semejante manera a todos.

Se dio cuenta de que no era tanto el enojo que sentía, más bien era angustia y miedo. No podía (o más bien no quería) imaginarse a la Korra que describió, no soportaría la idea de verla emocionalmente destrozada, de verla de una forma totalmente opuesta a su Korra.

Un golpe de realidad le llego, hasta ese momento no sabía que...

No, más bien nunca tuvo el valor para afrontarlo. Después de que regresaron a casa y con el trato a diario, confirmo que Korra era una persona increíble, que era la más leal, desinteresada y perfecta que hubiera conocido. Conforme pasaba más tiempo con ella esa atracción que sentía, se fue convirtiendo en una necesidad por tenerla cerca, por besarla y abrazarla. Se preocupaba por ella, incluso la idea tonta de casarse lo hacía feliz, se sintió feliz en cuanto ella le dio el si y se lanzó a sus brazos.

-¿dónde estabas?-la voz de Korra lo saco de sus pensamientos.

Estaba tan sumergido en sus pensamientos que no se dio cuenta de que había llegado al jardín. Inmediatamente una sonrisa tonta apareció en su rostro, pero casi al instante su angustia creció al verla. Recordó las palabras de Amon, al igual que esas imágenes tan grotescas de su inexistente tortura, no quería que nada malo le ocurriera, ni a ella, ni a nadie de su familia.

Trato de mejorar su mueca para que le saliera una sonrisa, lo cierto era que no tenía ganas de seguir ahí, sólo quería regresar a casa con Korra y asegurarse de que nada malo les pasaría a sus hermanos y a ella. Pero sabía que lo mejor era disimular, tal y como ella lo hizo cuando Amon fue a hablar con ella antes de la gira. Más tarde hablaría con Tenzin y esperaría que pudiera ayudarlo.

-di un paseo-mintió- después me perdí, es algo grande la casa.

Korra le sonrió sacaronamante- no me vuelvas a dejar sola con Varrick, esta algo loco.

El río por lo bajó- ¿quieres bailar?

-si- respondió sonriente ella a la vez que entrelazaba sus manos-ya agarré un poco de práctica.

Mako le sonrió y se la llevo hasta la pista de baile. Una vez colocados puso ambas manos en su cintura, imitando a las demás parejas, ella coloco sus dos brazos alrededor del cuello de él. Tenía que admitirlo, tenerla así lo tranquilizaba.

-de verdad, nunca me vuelvas a dejar con esta gente tan loca- le dijo en su susurro, muy cerca de su oído.

-¿porqué lo dices?-pregunto Mako en tanto acercaba más su cuerpo al de la avatar.

-porque en cuanto Varrick se cansó y se fue sobre la garra de vino, escuche como unas señoras de unos, que se yo, ¿ochenta años? Están discutiendo de quien besa mejor, si yo o tu y llegaron a la conclusión de que tendrían que besarme o en su defecto besarte para averiguarlo- un escalofrío algo gracioso le recorrió el cuerpo a Korra y el pudo sentirlo-¿puedes creerlo?

Una sonrisa sacarrona nació en su rostro. Lo que más necesitaba era asegurarse de que sí lo que le dijo Amon era cierto. Aunque quizás eso no le costaría trabajo.

-oye korra-la nombrada lo miro y un sonrojo apareció en sus mejillas al verlo tan cerca de ella y de sentir sus manos aferrares a su cintura de una forma posesiva- si sólo quieres un beso no es necesario que inventes a señoras ochentonas discutiendo por quien besa mejor. Sólo basta con que me lo pidas.

Las mejillas de la avatar se encendieron de un rojo mucho más fuerte que él las cortinas del palacio presidencial. Sintió cómo Mako la pegaba a su cuerpo de una manera disimulada, después, tomo su rostro con delicadeza y se fue acercando a ella lentamente. Por inercia ella lo abrazo de la espalda, sintiendo como el aliento del maestro fuego le golpeaba la cara. Primero beso su mejilla, después se fue hasta la comisura de sus labios, finalmente como pudo logro entreabrirlos para darle más acceso.

La avatar se sorprendió por ese beso, este era muy distinto a todos los que él le había dado. Se sentía como una necesidad, incluso podría decirse que con más amor...

Cuando salió de su trance lo beso de la misma manera que él lo estaba haciendo, dejando salir todo lo que sentía por él. Al parecer al maestro fuego no le importaba que ese lugar estuviera lleno de gente, ya que puso más fuerza en el agarre que tenía en la nuca de ella y la acerco más a él.

Hubo un momento en el que se desconecto del mundo, sólo era consciente de los labios de Korra moviéndose al mismo ritmo que los suyos, sentía que ella le quería decir algo con ese beso, como si quisiera decir todas las palabras que no se atrevía a decir. La entendía perfectamente, porque él estaba haciendo lo mismo.

-buenas noches a todos. Agradezco que todos estén presentes en esta magnífica conclusión de la gira. Por supuesto que lamentamos interrumpir a nuestra pareja de enamorados.

Inmediatamente se separaron con las mejillas sonrojadas, su mirada dorada fue hasta el balcón presidencial, frunció el ceño al imaginarse la sonrisa divertida que tendría ese bastardo. Inconscientemente puso una mano en la cintura de la avatar y la pego as a él de una forma protectora.

-es un honor, como todos los años tener en este jardín a dignos vencedores. Por supuesto que Ciudad República les está agradecidas por tomarnos en cuenta para algo tan importante como su boda. Esperamos que su vida de casados sea tan magnífica o mejor que la de Ursa y Habuk.

Toda la gente comenzó a aplaudir, y en el cielo aparecieron un montón de fuegos artificiales.

Mako la volvió a besar, esperando que de esa forma toda su angustia se fuera.

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Daba gracias a los espíritus que estuvieran de nuevo en ese tren. Se sintió un poco mejor al estar lejos de Ciudad República y de Amon.

No dejaba de pensar en esa platica que había tenido, tenía que reconocer que una parte de él le aterraba que cumpliera con su promesa.

Como ya no pudo soportar más, fue hasta el bajón donde dormía Tenzin, toco la puerta fuertemente y después de un rato salió su mentor malhumorado.

-más te vale que sea algo bueno como para despertarme.

-necesitamos hablar, es...sobre Korra.

-Mako, no creo que yo sea el más indicado como para darte consejos de como acostarte con tu prometida.

-no es sobre eso-contesto con un sonrojo e indignado-es algo mucho más serio.

-déjame adivinar. ¿No quiere que la toques hasta el día de la luna de miel? Que reservada salió.

-Amon hablo conmigo-soltó de golpe, ganándose toda la seriedad de su mentor.

-¿qué?

-me amenazo peor que a Korra, y necesito tu ayuda.

-pasa y necesito que me dejas absolutamente todo lo que te dijo.

Asintió, no sabía si era la mejor decidió que pudo haber tomado, pero confiaba en que su mentor pudiera ayudar a sacar a Korra de todo ese lío.

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Continuara...

¡Hola!

Aquí el capítulo, espero y les gusté.

Creo que s algo largo, pero me agarro u. Ataque de inspiración. Les ser sincera, no quería que Mako admitiera tan rápido que estaba enamorado de ella, pero pensé que este era el momento exacto...

Sólo falta que Korra admita que también lo ama, que será muuuuuy pronto...

Ya saben, dejen sus reviews, porque esa es una forma de alegrarme la vida.

Besos y abrazos.

Atte. Isabella.