Holaaaaa... ¿como están?¿Que tal las vacaciones? (lo digo para los que están de vacaciones en el hemisferio sur xD...) Yo creo que bien, he estado mejor estos días, en realidad he volcado todas mis energías en el surf, si vieran mi profile, o si ya lo vieron (lo dudo xD) se darían cuenta que amo el Surf, pues bien, esa ha sido mi vía de escape, prácticamente vivo en la playa, ahahahaha, asi termino muy cansada y no hay tiempo para deprimirse por cosas... En fin

Gracias por los reviews del capitulo anterior, han sido pocos, la verdad es que igual me deprime la baja aceptación que ha tenido este fic u.u en fin, supongo que la trama no les ha sido interesante... Este cap ya tiene más interacción Draco- Hermione, la verdad es que pretendo hacer una historia consistente, que marque la diferencia de cuanto se odiaban ambos personajes, como eran sus vidas mientras se dedicaban a detestarse... y luego ir desarrollando la historia.

En fin, no los lateo más

Los dejo con el cuarto capitulo de esta historia

Titulado:

"La primera ronda"

Ese Lunes, podría ser recordado como el peor Lunes en toda su estancia en Hogwarts, o peor como el peor primer día de clases, y precisamente en su último año. ¿Es que el universo confabulaba para que todos sus planes y felicidad de cumplir su séptimo año se vieran frustrados? ¿Algún problema que una chica como ella después de todo lo que había vivido no pudiera iniciar bien su año escolar? Al parecer si, Merlín y todos los dioses griegos tenían problemas con la felicidad momentánea de la chica y se encargaban de mellarla, razón por la cual, en la cena de aquel primer día, Hermione Granger se sentó hecha una furia en la mesa de Gryffindor, y sus compañeros de casa, conociéndola como lo hacían, fueron lo bastante sabios como para no acercarse a ella ni intentar entablar una conversación que solo lograría enervar más a la muchacha.

- Maldi...to... pollo- murmuraba por lo bajo la castaña mientras intentaba partir una de las patas de pollo asado que había prácticamente tirado desde una bandeja de plata hacia su plato, intentando en vano realizar la tarea con los cubiertos, sin mucho éxito- maldición- replicó la chica mientras su esfuerzo por partir en dos el hueso seguía siendo insuficiente- ... porque nada me puede salir bien en este maldito día... primero la reunión con McGonagall, luego Ron, luego Croockshanks, ¡y no puedo olvidar a Peeves!- se dijo la chica con voz irónica apretando con tanta fuerza los cubiertos logrando por fin partir en dos el hueso de su plato.

- No quisiera ser el pollo de tu plato- dijo una voz reconocida para la castaña.

Hermione volteó su rostro y vio como Ginny Weasley se sentaba a su lado sin ninguna intimidación por el mal carácter de la castaña.

- ¿Que el letrero de "No se acerque peligro mortal" no te dice nada?- preguntó la prefecta con algo de brusquedad.

- La verdad no, o quizás mi curiosidad por saber que tan horrendo ha podido ser tu día para que estés con un humor peor que el de Snape para el día de San Valentín es más grande- respondió la pelirroja con una sonrisa fingida.

Hermione se limitó a seguir comiendo el pollo de su plato.

- Vamos, habla... soy todo oídos Hermione...- replicó la pelirroja.

- ¿Como quieres que empiece?- preguntó con falsa emoción la castaña.

- La parte que incluye a ti, Malfoy y ronda de prefectos sáltatela, porque Ron ya me la contó... y también sé lo de la pelea de tú y mi hermano, aunque quisiera saber más detalles porque Ron se limitó a gruñir unas palabras ininteligibles mientras comía una rana de chocolate.

- Bien... – dijo la castaña- entonces te cuento lo que ocurrió desde la primera clase del día... Pociones...

Flash Back

- ¡Ron apúrate, no quiero darle más pretextos a Snape para que nos quite puntos!- gritaba la castaña mientras corrían a la Torre de Gryffindor para ir a buscar sus libros.

- ¡Hermione! ¡¿Quieres dejar de ser una exagerada?!- gritaba Ron tras ella, tratando en vano de detener a la chica.

- Aunque McGonagall haya dicho que los profesores estaban avisados, no quiero perderme la primera clase del año Ron, ¡Menos aún Pociones!- dijo la castaña mientras miraba su reloj de muñeca- ¡Ya hemos perdido 10 minutos de clases!

- Creo que moriré por no estar preciados 10 minutos con mi profesor preferido- ironizó el pelirrojo mientras ambos llegaban al retrato de la señora gorda.

Luego de entrar a la sala común y recoger ambos sus libros y útiles necesarios, se encaminaron rápidamente a las mazmorras hacia el aula de Pociones. Hermione inmediatamente tocó la puerta y el rostro de Snape no tardó en aparecer.

- Quince... minutos... tarde... Granger y Weasley- dijo mientras los chicos entraban al aula donde, para el horror de Hermione, los alumnos ya estaban comenzando a realizar una poción- 20 puntos menos para Gryffindor, y que este retraso no se repita si no quieren que el marcador de Gryffindor marque en negativo en su primera semana- añadió el profesor provocando la risa de los slytherins.

Hermione abrió la boca sorprendida y Ron arrugó el ceño antes de hablar.

- Pero la profesora McGonagall nos dijo...

- Se perfectamente lo que dijo la sub directora Weasley, pero ustedes llegaron 15 no 10 minutos tarde- lo interrumpió Snape.

Para desgracia de ambos gryffindors, Malfoy y Parkinson ya se encontraban en la sala, aunque había que considerar que la sala común de los slytherins estaba bastante más cerca al aula de pociones en relación a la sala de los otros dos, detalle que por cierto el profesor obviaba olímpicamente.

- Antes de que vuelva a abrir la boca y perder más puntos para su casa señor Weasley, le recomiendo que se instale en un caldero junto a su compañera y comiencen a realizar la poción anotada en la pizarra, llevan 18 minutos más retrasados que el resto.

Ante estas palabras Ron enrojeció hasta las orejas y Hermione solo se limitó a apretar su mandíbula para no gritar de rabia ante la injusticia de Snape, ambos chicos se encaminaron por uno de los pasillos del aula entre los humeantes calderos, pasando junto a Malfoy quien les dedicó una mirada de odio a ambos, hasta situarse en el penúltimo banco detrás de Harry, quien trabajaba en esos momentos con Seamus.

- Maldito, maldito, maldito- repetía Ron una y otra vez mientras Hermione iba hacia el estante para recoger los ingredientes y preparar la poción

- Ron, en vez de insultar a Snape podrías ayudarme en esto, por si no te has dado cuenta estamos con 20 minutos de retraso, comienza a moler las colas de tritón mientras yo corto las raíces de ruda.

El pelirrojo gruñó algunas veces más y luego comenzó a hacer su tarea, siendo extremadamente violento en la tarea de moler las colas.

- Ron, estás moviéndome la mesa y no puedo cortar bien las raíces- reclamó Hermione.

Pasados unos dos minutos, Ron seguía moliendo violentamente y Hermione ya había perdido tres raíces mal cortadas por culpa del excesivo movimiento de la mesa.

- ¡Ron!- volvió a replicar la castaña- ya te lo dije, deja de mover la mesa.

Después del segundo reclamo, el pelirrojo terminó de moler las colas y Hermione pudo cortar las raíces con tranquilidad.

Comenzaron a realizar la poción ambos en silencio, Hermione leía las instrucciones y Ron las seguía.

- Dice que debemos agregar la esencia de ópalo luego de revolver tres minutos el caldero en dirección a las agujas del reloj- leyó Hermione mientras comenzaba a tomar el tiempo y revolver- Son tres gramos de ópalo y la poción debería quedar color azul claro.

Luego de los tres minutos Ron añadió la esencia de ópalo, sin embargo Hermione no pudo continuar con la siguiente instrucción ya que la poción no era de color azul claro si no...

- ¿Violeta?- se preguntó extrañada la castaña- Ron ¿Cuantos gramos mediste?

- Tres- respondió el aludido con gesto ofendido.

- Eso no es cierto- replicó la chica- o si no, no estaría violeta, si no azul, como lo dice en la pizarra.

- ¡Te he dicho que puse tres!- replicó Ron comenzando a exasperarse.

- De seguro ha sido más- insistió la chica.

- ¿Porque siempre tienes que ser tu la que tiene la razón Hermione? – preguntó el chico mientras la miraba con reproche.

Hermione no quiso seguir discutiendo con el pelirrojo, sabía de sobra que Ron jamás reconocería su error, por lo que en vez de perder el tiempo en una discusión, decidió arreglar ella misma el problema, añadiendo un gramo de asfódelo para contrarrestar el exceso de ópalo.

Pasaron unos 10 minutos sin que se dirigieran la palabra, Ron había comenzado a cortar las raíces de margaritas, mientras Hermione revolvía el caldero según las instrucciones de la pizarra.

- ¿Las espinas de pez de león las tienes tú?- preguntó Hermione -mientras seguía revolviendo.

- Si-respondió el chico con voz seca.

- ¿Las contaste?

- Si, ¿que no las vez?- preguntó algo exasperado el pelirrojo- ¡Incluso separé las que medían menos de 3 centímetros de las que eran más grandes! ¡Tal como dice la poción señorita premio anual!- respondió el chico, tratando de hablar lo más bajo posible que podía en su enojo, para no llamar la atención de Snape.

Hermione lo miró con los ojos muy abiertos, esta vez Ron se había pasado en su pesadez.

- ¿Algún problema con eso Ronald? Que yo sepa estamos trabajando juntos en esto y no veo que pongas de tu parte para que trabajemos bien- dijo la castaña.

- ¿Soy yo el del problema? Es que no te cansas jamás de mandar y controlar todo Hermione – replicó el chico enrojeciendo.

- Eso no es cierto, lo que ocurre Ronald Weasley es que eres tan orgulloso que no permites que te digan nada, además por si no te has dado cuenta esto lo hago por los dos.

- Es obvio que subestimas mi talento en pociones ¿No Hermione? Siempre siendo la más lista en todo, por eso reconoce que te morías de envidia cuando Harry era mejor que tú en sexto año- dijo el pelirrojo mientras tomaba con una de sus manos las espinas de pez de león.

Hermione lo fulminó con la mirada.

- Jamás vuelvas a repetir eso- dijo la chica mientras sus ojos enrojecían por la rabia y la tristeza que habían provocado las palabras de su amigo.

- ¡Te duele que te digan la verdad Hermione!- contraatacó el pelirrojo mientras en un ademán violento lanzaba las espinas al caldero.

Sin embargo la mirada de terror de Hermione fue demasiado tarde para hacer que el pelirrojo reaccionara, y fue la gran explosión en el aula lo que les hizo darse cuenta de que Ron había echado el puñado de espinas mayores a los 3 cm. y no las pequeñas, tal como decía la poción.

Una vez que la gran nube de humo se hubo disipado, las caras de los gryffindors presentes eran un poema, mientras que en las de los slytherins reinaba una sonrisa de satisfacción y burla en ellas. Nunca, en los 7 años estudiando en Hogwarts, ningún alumno pudo imaginar ver como el caldero de la alumna ejemplar Hermione Granger estallaría en una clase de Pociones, ni en los sueños de burlas más grandes de los slytherins se hubieran imaginado ver a Granger haciendo estallar su caldero para luego quedar bañada en el contenido de éste.

- ¡CINCUENTA PUNTOS MENOS PARA GRYFFINDOR!- gritó Snape mientras se acercaba al banco de los desafortunados chicos- Y ambos están castigados por alterar el orden de mi clase, se quedarán después de clases para resolver el castigo.

- Bonita forma de empezar el año comadreja, haciendo estallar el caldero junto a tu novia sangre sucia... – dijo Malfoy por lo bajo, pero lo suficientemente alto para que varios slytherins escucharan y se rieran- ¿Problemas de pareja? ¿El pobretón no te satisface lo suficiente Granger? Que pena...

- Cierra tu bocota Malfoy- dijo Harry mientras lo miraba fijamente.

- Potter...¿Acaso estas celoso? ¿Quisieras ser tu el que estuviese con Granger bañados en aquel patético intento de poción?

Varios slytherins rieron mientras miraban burlonamente a los gryffindors.

- Al menos Longbottom debe estar feliz de no ser el más patético de la clase... al menos esta vez- añadió el rubio al minuto que sonaba el timbre y todos guardaban un poco de poción en frasquitos para luego dejarlas sobre la mesa del profesor.

Hermione y Ron que seguían bañados por la poción (ahora color verde musgo), se acercaron sin hablar a la mesa del profesor.

- Hoy en mi despacho a las 9 de la noche- dijo el profesor.

- Tenemos ronda de prefectos señor- dijo Hermione intentando ser lo más digna que se podía teniendo el cabello y la capa llena de la espesa poción, además de las mejillas rojas y el cabello alborotado, más que de costumbre.

- Entonces vendrán mañana a las 9 de la noche a mi despacho ambos.

Luego de salir del aula y alejarse a una distancia prudente del aula de Pociones, Hermione estalló.

- ¡¡¿¿NO PODÍAS CONTROLAR TU CARACTER??!!

- MIRA QUIEN HABLA DE CARACTER CONTROLADO- respondió el pelirrojo volviendo a tomar un color digno de confundirse con su cabello.

- POR TU CULPA Y TU MAL CARACTER HICIMOS ESTALLAR EL CALDERO Y YA ESTAMOS CASTIGADOS EN NUESTRO PRIMER DIA RONALD- dijo Hermione quien en poco tiempo había llamado ya varias veces por su nombre completo a su amigo, lo que demostraba que estaba realmente enojada.

- ¡SI NO FUERAS UNA MANDONA YO NO ME HUBIERA EXASPERADO!

- SI NO FUERAS TAN CERRADO DE MENTE NO TENDRÍA QUE IMPORTATE LA AYUDA

- ¿JAMÁS ADMITIRÁS QUE TE EQUIVOCAS CIERTO?- preguntó a gritos el pelirrojo mientras movía los brazos hacia arriba y abajo en gesto de exasperación

- No tengo que admitir nada- dijo Hermione acercándose al rostro del pelirrojo y hablando en un tono de voz intimidantemente calmado, mientras se daba la vuelta dejando al chico solo en la mitad del pasillo.

Fin Flash Back

- Mi hermano es un idiota- añadió la pelirroja luego de escuchar lo que le contaba Hermione- ¿Y que pasó con pasó con Peeves? Te escuche murmurar sobre él y Croockshanks.

- Después que dejé a Ron en aquel pasillo y me dirigí a la sala común de Gryffindor para cambiarme me tropecé con Peeves , quien me reventó en la cabeza dos bombas de agua, al parecer estaba esperando que pasara alguien por ahí hacía bastante tiempo, ya que no se cansaba de repetir "Por fin, por fin".

- Dios, Hermione, eso si que es tener mala suerte- dijo Ginny mirando con comprensión a su amiga.

- Y Croockshanks se comió mi libro de Transformaciones, ¡Primera vez que ese gato idiota se mete con mis útiles del colegio! Y tenía que ser hoy- dijo con apesumbramiento la castaña- Además ahora me espera la ronda con Malfoy, Ginny... ¿Me haces un favor? ¿Porque no me asesinas ahora y así me salvas del sufrimiento?- preguntó con dramatismo la chica.

- Oh Hermione, tranquila- respondió la más pequeña de los Weasley- Sé que tuviste un mal día, pero al menos no terminaste yendo a la enfermería como Malfoy...

- ¿Qué?- preguntó Hermione dejando el tenedor sobre el plato mientras miraba a su amiga.

- Eso me lo contó Amy Rooster, la hermana mayor de mi amiga Claire, de Ravenclaw, que mientras compartían la clase de Herbología, junto a los slytherins, por una torpeza de Goyle, al parecer golpeó a Malfoy y este cayó inconciente al piso, tuvieron que llevarlo a la enfermería, aunque al parecer no fue nada grave, ya que lo vi luego por los pasillos junto a Zabini.

- Malfoy anda extraño...- comentó Hermione, mirando hacia la mesa de las serpientes mientras divisaba una cabeza rubia.

- Es cierto, se ve más... ¿agotado? Aunque el club de admiradoras lo sigue idolatrando de igual manera- añadió Ginny.

La castaña bufó con enfado.

- No se que le pueden encontrar a Malfoy- replicó la muchacha mientras continuaba mirando al chico en la mesa de Slytherin, quien en esos momentos conversaba con Zabini.

- Es guapo- dijo Ginny, ganándose una mirada de espanto de su amiga- ¿Que? Es la verdad, y no puedes negar que tiene un cuerpo envidiable, además es...

- Ginny estoy comiendo, al menos respeta este momento para no llenarme la cabeza con una charla tan vomitiva como cuales son las virtudes de Malfoy en el sector femenino de la ...- sin embargo la castaña no pudo continuar hablando al percatarse que un par de ojos grises estaban fijos en ella, había sido una idiota y no se había dado cuenta de que había estado observando a Malfoy durante mucho tiempo, y ahora las orbes grises del chico estaban fijos en los suyos.

Sostuvieron la mirada unos segundos, en que ninguno de los dos parecía querer cortar con el contacto, Hermione sentía como la mirada del rubio parecía atravesarla, y un leve temblor le recorrió la espalda.

- ¿Hermione?- dijo Ginny mientras blandía su mano sobre el rostro de la castaña en un intento de sacarla de su ensimismamiento, cortando inconcientemente el contacto visual - ¿Donde estabas? Te quedaste muda de un momento a otro...

- ¿Que?- preguntó sobresaltada la chica mientras miraba a Ginny aún sin salir de su asombro- No es nada... me quedé pensando... creo que iré a la sala común antes de hacer la ronda Ginny, nos vemos después- dijo la chica mientras se levantaba de su asiento y salía del gran comedor, sin percatarse que era observada por un par de ojos grises.

En la mesa de las serpientes, Zabini observaba a Malfoy por el rabillo del ojos mientras casi terminaba su plato, reconocía que le había preocupado lo ocurrido en Herbología, sabía que Goyle podía ser un mazo de acero al golpear, pero no contaba con que Malfoy se desplomara al piso inconciente por un simple golpe en el hombro... detalle que solo el percibió, ya que el resto creyó que Goyle le había golpeado la cabeza, y por ende el desmayo, y Goyle... Goyle era demasiado idiota para percatarse en donde había golpeado al rubio.

- Si continuas mirándome así Zabini creo que tendré que golpearte- dijo el rubio apaciblemente mientras seguía comiendo.

Blaise comenzó a reír por el comentario, sabía que era la forma "cortes" de Draco de hacerle saber que le incomodaba su mirada.

- No te preocupes, no es necesario que me golpees- dijo el chico- es solo que me extrañó lo ocurrido hoy en Herbología...

- Goyle me golpeó idiota, ¿Que esperabas? ¿Que después de un golpe como el de aquel troll comenzara a bailar de felicidad?

Zabini se limitó a terminarse su plato luego para irse a la sala común. Sin embargo cuando ya se había levantado se acercó a Draco.

- Suerte en la ronda con Granger... –dijo el moreno, mientras bajaba la voz solo para que el rubio escuchara- ...y cuida que no te vaya a golpear el hombro...

Draco se volteó hacia el chico con mirada furiosa, sabía que Zabini era un chico astuto, pero no contaba con que fuera atando cabos con tanta rapidez como parecía estar haciéndolo. Zabini le dedicó una sonrisa burlona y se alejó de la mesa de las serpientes saliendo del gran comedor. Draco terminó de comer y miró su reloj, debía comenzar la ronda a las 10 de la noche, faltaba media hora, y aún estaba molesto por la agudeza de Blaise, se levantó de la mesa, ganándose miradas coquetas de bastantes chicas, y salió con paso elegante del gran comedor, ignorando por primera vez las insinuaciones de las muchachas que lo miraban de manera descaradamente sensual, pero no se encontraba de humor como para pasar el tiempo con una de las chicas hermosas y superficiales de siempre.

Y como por arte de magia las 10 de la noche ya habían llegado, y mientras la mayoría de los alumnos se encontraban en sus salas comunes, conversando y riéndose con sus compañeros, cuatro chicos caminaban por los pasillos con el mismo animo como si fueran a cumplir su sentencia de muerte, y es que para Hermione, entre morir en la hoguera y pasar mas de dos horas con Malfoy era prácticamente lo mismo.

Hermione iba caminando varios metros delante de Ron, no se habían dirigido la palabra y la chica estaba muy lejos de desear hacerlo, los ecos de los pasos de ambos gryffindors rebotaban en los oídos de los prefectos, denotando el silencio incomodo y tenso de la situación, ambos llegaron a las puertas del gran comedor, donde debían reunirse con los slytherins para dividirse y comenzar las rondas. En el lugar ya estaban las dos serpientes, quienes conversaban en voz baja y detuvieron la charla al ver a los recién llegados.

- Nos vemos luego Draco- dijo Pansy mirándolo de manera cómplice.

El aludido solo le sonrió mostrando su perfecta dentadura, provocando un suspiro de Pansy y un bufido de Hermione, la slytherin se acercó a Ron.

- Vamos por el lado Sur comadreja- dijo la chica cambiando su rostro sonriente a uno completamente duro hacia el pelirrojo.

- ¡Ni siquiera pienses que voy a aceptar tus insultos Parkinson!- replicó Ron con enfado.

Pansy comenzó a reír burlonamente mientras se alejaba con Ron, dejando a Hermione y Draco solos frente al gran comedor. El silencio rodeó a ambos prefectos, Draco miró de soslayo a la gryffindor y comenzó a caminar, Hermione se quedó unos segundos viendo al slytherin alejarse y comenzó a caminar junto a él, ambos en silencio.

Comenzaron a recorrer el primer piso del ala norte del castillo, los pasillos estaban desiertos, iluminados tenuemente por antorchas, la luz de la luna entraba por algunos de los ventanales más grandes marcando formas extrañas en el piso en conjunto con las sombras. Ambos chicos iban sumidos en sus pensamientos, Hermione por su parte repasaba su pésimo día, mientras deseaba terminar lo más luego aquella ronda; Draco por su parte, seguía algo furioso por haber sido lo suficientemente descuidado con el golpe de Goyle y haberle dado la posibilidad a Zabini de comenzar a sospechar cosas, por otra parte el estar paseando por el castillo con la "sangre sucia" le parecía completamente descabellado, irreal, casi cómico. Miró a la chica de reojo, quien caminaba altiva mirando hacia adelante, por la tensión de su rostro el chico pudo percibir que estaba furiosa por algo, y comprendió el porque, Malfoy estaba seguro que la explosión del caldero en Pociones había sido por culpa de la comadreja, después de todo, el pobretón había demostrado ser siempre un patético en aquella asignatura, no así Granger, quien después de él mismo, por mucho que odiara aceptarlo, era la mejor de la clase.

Draco comenzaba a mosquearle el silencio absoluto, y después de una media hora rondando los pasillos del primer piso en absoluto silencio se dispuso a hablar.

- Bonita demostración en Pociones Granger- dijo en tono irónico el rubio, después de todo, lo único que quería era molestarla para pasar el tiempo más rápido.

Hermione siguió caminando ignorando por completo el comentario del chico.

- Un cuadro bastante patético... siempre supe de tu limitado talento mágico por ser una sangre sucia, pero creo que nunca pensé que llegarías tan bajo a hacer explotar un caldero con una poción tan simple- continuó provocando el rubio viendo con satisfacción como las facciones de la chica se endurecían aún más.

Comenzaron a subir las escaleras en dirección al segundo piso.

- ¿Pretendes ignorarme impura? ¿Tan débiles son los de tu clase que ni siquiera puedes enfrentarte en un debate verbal?- preguntó el chico arrastrando las palabras más de lo normal.

En ese momento Hermione se volteó con rapidez hacia el chico, pillándolo desprevenido, ya que no se esperaba esa actitud violenta de la chica, quien lo empujó contra la pared apuntándolo con su varita al cuello.

- No voy a continuar tolerando tus insultos Malfoy- dijo la chica mirándolo con odio.

- ¿Y que vas a hacer?- preguntó el rubio desafiante mientras acercaba su rostro al de la castaña sin importarle la presión de la varita de la chica contra su cuello.

Sus rostros estaban a pocos centímetros y las obres grises del rubio no quitaban la vista de los mieles de Hermione, sus respiraciones eran profundas y rápidas.

La chica continuó sosteniendo la vista por unos segundos, para luego separarse bruscamente de él, continuando el ascenso por los escalones que quedaban al segundo piso.

Draco la miró subir las escaleras con paso firme y altivo y sintió una punzada de odio hacia aquella gryffindor, le exasperaba esa seguridad, le sacaba de sus casillas esos aires de superioridad y suficiencia por parte de alguien, quien al parecer del chico, valía menos que su reloj de muñeca.

- ¿Huyes?- replicó el chico mientras la alcanzaba en poco tiempo en el pasillo.

- Te ignoro Malfoy, algo mucho más útil con los sujetos como tú- respondió la chica mientras doblaban por el pasillo del aula de Encantamientos.

- ¿Sujetos como yo? Ah, ya entiendo Granger, te refieres sujetos superiores a ti- dijo el rubio marcando la última frase solo para seguir provocando a la chica.

- Como quieras creerlo Malfoy, la verdad no me importa lo que pienses.

Para sorpresa de la chica, Malfoy no respondió nada, volviendo a reinar el silencio entre ambos prefectos. Recorrieron el segundo piso de toda el ala norte sin toparse con nadie, salvo con el fantasma de Nick casi decapitado, quien saludó cortésmente a Hermione mientras que a Malfoy solo le dedicó una mirada severa.

Continuaron recorriendo los pasillos, mientras el tiempo parecía correr lentamente, y los pasillos hacerse interminables, el silencio volvía a hacerse asfixiante, ahora no solo para Malfoy, si no también para Hermione, quien estaba acostumbrada a conversar, y no gustaba de demasiados silencios cuando estaba con alguien.

- El Miércoles nosotros recorreremos el ala Norte- dijo Hermione de pronto.

Draco se encogió de hombros, indiferente a las palabras de la chica.

- ¿Puedes decirle tu a Parkinson para que se ponga de acuerdo con Ron?- preguntó la chica sin mirar al rubio.

Draco la miró de soslayo enarcando una ceja.

- ¿Y porque no le dices tu al pobretón?- preguntó el chico.

Hermione dudó si responder o no a Malfoy, sabía que la respuesta que le diera, sería fuente para nuevas burlas del rubio.

- Yo no hablaré con Ron, por lo que tendrás que coordinar tú con Parkinson- respondió Hermione con evasivas.

Draco se detuvo en la mitad del pasillo, haciendo que Hermione se detuviera también.

- Tú no me ordenas nada sangre sucia- dijo con desprecio.

- No te lo estoy ordenando, de hecho te "pedí" si podías hablar tu con ella- replicó la chica sin inmutarse por las palabras del rubio.

El muchacho la miró unos instantes antes de volver a caminar por el pasillo.

- ¿Y se puede saber porque no hablarás con la comadreja?- preguntó irónico.

- Porque estamos peleados y no pienso hablarle- respondió la gryffindor.

- Pues tendrás que hacerlo porque yo no hablaré con Parkinson.

Hermione giró violentamente su cabeza hacia él mirándolo con enfado.

- No tenías ningún inconveniente en hablar con ella antes de comenzar la ronda, no veo porque no puedes hablar con ella después de esta ronda- dijo la castaña bastante irritada.

- Porque no me apetece hacerlo- replicó el rubio caminando sin si quiera mirarla.

- ¿No te apetece hablar con Parkinson?

- La verdad que HABLAR no, cosas más interesantes si...- respondió con malicia el slytherin, haciendo que Hermione enrojeciera levemente por el descaro del chico con el comentario. Ella sabía la fama que tenía Malfoy en Hogwarts, de ser un conquistador y casanovas empedernido, con éxito en todo el sector femenino de Hogwarts, y una fama de besador excelente... además de ser buenísimo en la cama, cada vez que Hermione escuchaba a una chica vanagloriarse por haber pasado la noche con Malfoy bufaba con exasperación, ella no le veía nada de lo que sentirse orgullosa por haber pasado la noche y haber entregado algo tan intimo a un completo idiota y narcisista como Malfoy.

Continuaron caminando en silencio hasta que completaron la ronda, llegando ambos a las afueras del gran comedor donde ya los esperaban los otros dos prefectos, Ron con cara de enojo y las orejas rojas por los intentos de contenerse y no lanzarle una imperdonable a Parkinson, mientras que la chica miraba hacia otro lado con expresión aburrida y asqueada.

- Draco por fin, ¡ya no soportaba más!- dijo la chica caminando hacia Malfoy contoneando notoriamente las caderas mientras se acercaba al chico.

El slytherin sonrió soberbiamente mirando a la pelinegra acercarse... sin embargo su mirada desvió hacia un torbellino castaño que pasó a su lado sin siquiera mirarlo a él o a la comadreja, siguiendo su caminar seguro y altivo hacia la torre de Gryffindor, el rubio percibió la mirada atónita y enfadada del pelirrojo por la actitud de la castaña, volvió a ver a la gryffindor, quien en esos momentos cruzaba un gran ventanal siendo iluminado su contorno por la luz de la luna, y el rubio no pudo dejar de notar el casi imperceptible contoneo de la chica en su caminar seguro, delineado por unas sutiles pero a la vez insinuantes curvas... Se reprendió a si mismo por darse licencia para hacer algo tan bajo como observar a una sangre sucia, por mucho que llamara su atención por aquel caminar...

El slytherin volvió a posar su vista en Pansy, para luego marcar más su sonrisa de soberbia, mientras se alejaba con la chica hacia la sala común de slytherin... probablemente aquella noche sería larga...

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¿Que tal les pareció el capitulo? ¿Aburrido? ¿Interesante? ¿Una basura? ¡Dejen reviews! Quiero saber sus opiniones, sus sospechas, su inquietudes, lo que quieran poner, aveces es interesante leer cosas de ustedes, asi como yo les dije que me gustaba el surf xD y que por cierto no tiene nada que ver con Harry Potter xD ahahah

Besos

Saludos cordiales

Espero sus review

hasta la próxima

Pamina

P.D: Gracias a beautifly92 (Debo decirte muchísimas gracias beautifly, yaa que incursionando por los foros de Harry Potter, leí que pusiste que entre tus Dramiones favoritos estaba el mío "Frente a frente nuevamente", de verdad que me halagó en demasía tu mención, de hecho has sido la única que me ha nombrado en ese foro xD ahahah por eso te lo agradezco aún más :) -- megumi1909 -- lauriska malfoy -- karyta34 -- annie -- bele por dejarme review en el capitulo anterior, se les agradece por kilos:) prometo responder reviews en este cap.

P.D: Vean la película "La vie en rose"... la vida de Edith Piaf... es interesantísima. además la protagonista fue nominada al oscar 2008 como mejor actriz por este papel, yo la vi, y quedé impactada, un PAPELAZO... aah y escuchen la canción "La vie en rose" la amooo desde hace siglos, aunque prefiero la versión de Louis Armstrong antes que la de Edith Piaf... pero bueno...ustedes escogen xD