Hola a todos. Muchas gracias a UchihaDiana, Diita Scorpiio, Jesswinch, Yad Sol, Geminiforever, Nana-C-Lover, AndromedaKamui, CarriazoKill, Maryn,angeldeacuario por sus reviews.
Bueno va otro capítulo, aunque creo que me emocioné escribiendo.
4. ¡Tengo cuatro patas! ¡Y pezuñas!
-¡Ahhh! ¿Que m%$$& es esto?
- ¡Cuida tu lenguaje Seiya! – Gritó Saori a Seiya, quien acababa de probar el almuerzo.
- ¡Pero es que sabe horrible! Parece que hubieran cocinado este arroz con azúcar y barro – Decía Seiya asqueándose de la comida.
- No es tan malo, Seiya. Deberías ser de mente más abierta- Le dijo Shun disponiéndose a probar, cuando sintió la comida en la boca hizo un gran esfuerzo por tragarla- Ya ves, n-no es t-tan difícil – y se tomó de un golpe el jugo de naranja que acompañaba el almuerzo.
- ¡Hmp! No vuelvo a cocinar para ti Seiya, siempre desprecias mi comida… ¡Y no tiene ningún veneno! - Decía la diosa indignada.
- ¡Saori san! Es decir que… ¿Tú cocinaste?- Exclamó Seiya sorprendido y con cara de espanto – ¡Voy a morir! – Sacudiendo a Shun – Shun, voy a morir, ¡He probado la comida de Saori! Y ¿Por qué no me dijiste nada, ah?
- Y-ya c-calma-te S-Seiya n-no- me dejas res-pi-rar –Hablaba Shun entrecortadamente y Seiya lo soltó, Shun tomó una bocanada grande de aire.
-Bueno ya, los quiero ver listos para irnos.
- ¿Pero ya? – Seiya la miró con ojitos de perro regañado
- ¡YA! –gritó Saori y ambos salieron como bólidos del comedor hacia sus habitaciones.
- Idiota–Resopló la diosa- Un incendio que no se apaga con agua, ¿Qué clase de emergencia es esa?
Seiya y Shun bajaron a encontrarse aún con Saori en el comedor.
- Listo, nos vamos.
Los tres se dirigieron al avión dirigidos por Tatsumi, a quien dijeron adiós y que cuidara bien de las posesiones Kido, y levantaron vuelo.
Pasada una media hora Seiya habló a los presentes.
- Qué aburrido. Miro por la ventana y sólo hay nubes y nubes y nubes y nubes y nubes y nubes y nubes y más nubes y nubes-
- ¡Seiya!-Le gritaron al mismo tiempo Saori, Shun y el piloto del avión.
- Yo nada más decía-Dijo como niñito regañado- Además si sigo viendo eso voy a vomitar del vértigo
-Pero Seiya, si no tienes nada en el estómago. No creo que haya problema, ¿recuerdas? La comida de Saori San–Le habló Shun por medio del cosmos.
- Pero estoy aburrido.
- Puedes leer conmigo, ¡mira! – Decía Shun sacando el librito de su mochila
-¿Cómo puedes traer eso en un viaje?
-Pero sale tu signo, ¡Sagitario!- le decía emocionado
- No se…Bueno que más da si no hay nada que hacer-Resopló el burro resignado y se dispuso a ver las ilustraciones con Shun.
- Ah pero este libro tiene las constelaciones al revés, así que tenemos que pasar primero por Capricornio.
- Va…Está bien-Decía Seiya de lo máas interesado (NA: Nótese el sarcasmo) con cara de "no me interesa".
- Mira aquí dice que Capricornio era una criatura mitad pez mitad cabra y que se asociaba con Poseidón.
En eso Seiya rompió a reír a mandíbula suelta dejando al santo de Andrómeda muy confundido.
- Oye, Seiya, ¿De qué te ríes?- Preguntaba el peliverde con curiosidad.
- Jajajajajajaja, es que, jajajajaja, imagínate, jajajajaja
- ¡Seiya! – Shun le dio un golpecito en la espalda y Pegaso se calmó...- Ahora dime qué te pasa.
- Es que…Jajajajajaja, sólo imagínate, Shura, de capricornio, una cabra, pezuñas, Jajajaja, no podría hacer Excalibur con pezuñas ¿o sí? Jajaja
- ¿Qué ocurrencia es esa? – Dijo Saori que llegaba a donde estaban sus dos guerreros con una gotita pero fue creciendo cuando vio que el de los ojos esmeralda también estaba riendo.
- Seiya, sería muy feo que se pusiera como una cabra…Pero no creo que las cosas se le pusieran fáciles si tuviera pezuñas como uno de esos lindos animalitos jaja-
El librito brilló y adivinen qué pasó. Shun y Seiya se detuvieron en el acto cuando vieron el resplandor.
-¡Cierto! Iba a preguntar y se me había olvidado por completo. Saori san, ¿Dónde conseguiste este libro?
-Pues en una tienda de libros, ¿Por qué?
-Mira, cada vez que leo hay un resplandor muy fuerte. Y siento que algo raro pasa.
- Mmm, ¿Me permites verlo? – Decía la diosa reencarnada confundida
-Claro, toma – Shun extendió el libro hacia ella y lo recibió con delicadeza.
Saori empezó a hojearlo, al ver la inscripción de la primera página se sobresaltó.
- ¡Oh- oh! –Cara de espanto- Este…Bueno, al menos el dueño resultó ser Andrómeda y no otro… ¿Estará relacionado con el incendio y los incidentes del santuario? Qué tanto puede hacer Shun, él es inofensivo…Eso espero.-
- Saori san, ¿qué pasa? – Preguntaban consternados.
- No, no es nada. Es que pensé que era la tercera edición y me había equivocado pero sí, es la cuarta y viene con la característica sorprendente de que a veces brilla como el sol, ¿No es genial? jiji-Risa nerviosa
- Ahhh ya- Exclamaron los dos.
-Bueno, ¿seguimos leyendo?
-¿Cuánto falta para Grecia? – Preguntaba Seiya de lo más desesperado.
- Como dos horas-
- ¡Oh no! Pues sigue a ver.
- Bueno- Shun estaba emocionado por seguir adentrándose en las profundidades de aquel libro, ya aclarado el misterio de las lucecitas repentinas- ¡Sagitario! ¡Lee Seiya!
- Q-qui-r-rón uuun cen-tau-ro saa-bio – leía Seiya
- ¿Por qué lees así?
-La letra está muy pequeña, no veo bien…
-¡Pero si cada letra es del tamaño de un limón! – Shun dio un suspiro- Mejor leo yo.- Quirón, un centauro sabio que instruyó a héroes como Aquiles, Ulises y otros grandes de la era antigua griega, era el único centauro que no era salvaje. Qué raro.
-¿Qué cosa es rara?-
- La armadura de Sagitario tiene alas, los centauros no tenían alas.
- A quién le importa. Así se ve más bonita. Por cierto, ¿Qué es un centauro?
- S-seeeiya-Se pega la frente con la mano derecha y da una largo suspiro-…Comienzo a creer que lo que dicen Ikki niisan y Hyoga es cierto. Un centauro es una especie de caballito con cabeza y tronco de hombre.
-¡Ahhh un hombre con pezuñas en cuatro patas!- Un silencio prolongado y después el santo de Pegaso soltó una risa incontrolable, por segunda vez.
- ¿Y ahora qué pasó Seiya? ¡No me digas que te estabas imaginando a Aioros san como un centauro!
- Jajajajaja. No, claro que no. Jajajajajajaja. Mentiras, es que, es que, jajajaja es divertidísimo.
-Bonita manera de referirse a alguien que acaba de revivir- Decía Saori, seguido de un largo suspiro de resignación Qué haré contigo, Seiya.
- Pues a mi me parece más bonito un Aioros con alas. Al fin y al cabo siempre voló a ayudarnos ¿no? – Shun esbozó una sonrisa tierna a la vez que se imaginaba la escena de Aioros con un par de alas de ángel pero la sugerencia de Seiya se metió en su fantasía y al ángel le salieron cuatro patas y cuerpecito de caballo. Shun movió las manos tratando de apartar esa visión pero...
- Shun, Shun, ¡despierta! ¿Cómo es posible que se haya dormido? ¡Se levantó a las once esta mañana! Shun!!
El peliverde abrió los ojos lentamente para encontrarse con la mirada de su diosa y de su amigo y con un cielo azul plagado de blancas nubes.
- ¿Dónde estamos?
-En Atenas. Llegamos hace media hora. Qué bueno que despertaste. Vamos, al santuario.
- ¿Pero qué me pasó? Estaba leyendo con Seiya y luego apareció un ángel y después el ángel se convirtió en…
Saori y Seiya lo estaban mirando raro a la vez que le ayudaban a incorporarse.
-Shun, quedaste dormido después de eso.
-¿En serio? Debo tener anemia…
Se miraron confundidos y emprendieron su marcha hacia los recintos zodiacales.
Casa de Capricornio
Aioros estaba en la sala con Shura trayéndole un poquito de la ensalada que había preparado horas antes.
- Gracias, se ve deliciosa- Dijo Aioros empezando a comer- Siempre me gustaron las cosas que cocinas, aunque sea ensalada.
-Aioros…- Habló Shura con tono de voz apegado.
- Dime-
-Aioros…Yo…Es que…-
-Ya te dije que no te preocupes, no podría soportar dejar de hablarte ahora que podemos ser amigos de nuevo.- Le dijo con una sonrisa – Además ¿quién me invitaría a comer tan delicioso?
- Aioros…Gracias.
- Vas a rayar mi nombre de tanto decirlo
- Si, creo que si- Shura también sonrió. – ¿Quieres más ensalada?
- No, gracias. Estaba deliciosa. Definitivamente debes darle clases de cocina a Aioria, ¿Cómo Marin se aguanta lo que cocina?
Y los dos rompieron a reír a carcajadas imaginándose la escena. Shura iba a recoger el plato que había dejado Aioros cuando se dio cuenta de que algo andaba mal, hasta que vio sus manos y dio un grito de espanto.
- ¿Qué te pasa? ¡Shura! – Le hablaba Sagitario preocupado
- ¡Mira! ¡Tengo pezuñas en vez de manos!- Decía asustado
Aioros lo miró por un momento y después soltó una risita nerviosa
- ¿De qué te ríes? No es gracioso.
-¿No has pensado que puede ser una ilusión? Aunque Saga y Shaka no son del tipo bromista…Aunque Kanon tal vez, ¿Será?-Sagitario divagaba con una mano en el mentón.
-Aioros…
- Porque Mu tampoco, no espera, Mu no puede crear ilusiones, ¿o si?
-Aioros…
-¡Ya sé! El patriarca, se está vengando de nosotros, por eso estamos viendo cosas raras
-¡AIOROS!-Le gritó su amigo ya desesperado porque no lo escuchaba.
-¿Qué? ¡Ya estaba por encontrar el culpable!
-¿Por qué no mejor te miras a ti mismo?
Aioros se miró en un espejo pero no vio nada raro ya que el espejo sólo le mostraba hasta el pecho.
- Yo me refería a tu cola, tus cuatro patas y ese par de alas-Decía capricornio con un tic nervioso.
-¿Cuáles patas?-Miró hacia el suelo y se encontró con dos pares de patas de caballo que salían de su cuerpo-¡AHHHHHH! ¿Ves? Es el patriarca que nos hace esto.
- El no tiene poderes para crear ilusiones o transformaciones. Usa telequinesis.
-Ah, cierto. ¿Y qué hay de Kanon?
-No creo que sea tan poderoso como para crear algo así.
- ¿Qué hacemos?
-Pues buscar ayuda. Vamos con Shion, él sabrá qué hacer.
- Bueno vale.
El centauro con alitas de ángel y Shura con sus pezuñas en vez de sus manitos se disponían a salir del templo rumbo a Acuario pero en su caminata tropezaron con algo y cayeron al suelo, el cual estaba resbaloso y helado, rodaron por el piso hasta llegar a la salida del templo de capricornio, donde chocaron con una columna, desde donde un niño de cabellos verdes, ojos grandes y azules reía a carcajadas, tenía una de sus manos encima del piso, dejando ver que era el culpable que estuviera congelado.
- ¡Ay! Eso dolió- Se quejaba Aioros.
- ¿Y ese quién es? ¿Oye por qué hay un niño en el santuario? ¿Y por qué se parece tanto a Camus?
-Puede que sea algún hermanito.
-…
- Lo que no entiendo es por qué nos hizo resbalarnos- Se indignó Sagitario.
- Por que son unos tontos jajaja cayeron en una trampa tan simple como esa, no vieron el hilo antes de caerse y se tropezaron jajaja- Decía entre carcajadas chibi-Camus.
- Niñito de…- Shura iba a reclamarle pero cuando se quiso levantar hizo que Aioros resbalara de nuevo y quedaron en el suelo.
- Jajajajajaja ni siquiera se pueden levantar de lo resbaloso que es jajaja. Con su permiso, ¡chaito! – Les sonrió y se fue atravesando el templo de Capricornio.
-¿Qué pasa con ese niño?-Dijo Aioros confundido
-Qué importa, salgamos de esta.
-Cierto, trataré de levantarme pero no será fácil con todo esto.
Aioros se levantó y se sostuvo de una de las columnas del templo y cuando tuvo equilibrio levantó a Shura con una de sus manos.
-Ahora sí, vámonos.
-Cuanto antes salgamos de esto mejor.
Ambos emprendieron el viaje hacia los aposentos del patriarca.
Salón del patriarca
- Y estas llamas, jamás había visto algo así –Decía para sí mismo Shion, quien estaba tratando de controlar el incendio en sus aposentos.- Qué raro, las llamas siguen y siguen pero no queman las cosas. Este humo me está matando, tengo que salir de aquí.
Y el patriarca salió del templo para tomar aire. Athena no tardaría en llegar.
- Qué extrañas llamas. Sólo pueden ser producidas por un ave mitológica, pero eso es imposible. Puras incoherencias.
--------------------------------------flash back----------------------------------------------------
- ¡Quédate quieto pollo quemado! – Gritaba Ikki a lo largo de toda la estancia, ya que estaba persiguiendo a un plumífero con características peculiares.
- ¡Si no te quedas quieto te mataré! ¿Qué clase de tontería es esa? Ya lo maté siete veces y todas ha vuelto a vivir…Maldita ave- Te tengo.
Dijo con satisfacción, pero al ver a su alrededor vio que todo estaba en llamas y trataba en vano de apagarlas.
-Bueno, vámonos de aquí. No quiero ganarme un lío por algo que TÚ hiciste- Le mandó una mirada asesina al pollo flameante que tenía entre sus manos y después desapareció.
------------------------------------Fin del flash back----------------------------------------------
Entrada a las doce casas
Saori, Seiya y Shun habían llegado al fin a las escaleras de la casa de Aries.
- Ay no, esas escaleras otra vez- Seiya habló con un largo suspiro.
- Son nada mas ochocientos escalones entre casa y casa- Le dijo Shun tratando de consolarlo.
- ¡Seiya! – Llamó Saori
- Dime Saori san.
- No pienso caminar todo eso de nuevo, ¡así que cárgame!
-¿Pero por qué? – Reclamó Pegaso indignado
- Tómalo como compensación por haber rechazado mi almuerzo y si no lo haces…
- ¿Por qué siempre me hacen esto? Bueno, si. Vamos. – El burro tenía ojitos llorosos como los de un perro regañado.
Shun los vio con una gotita en la cabeza y los tres siguieron caminando, bueno, los dos, cuando algo los atacó y esquivaron el golpe.
- ¡Dame eso! – Les ordenó Kanon
- ¿Q-qué cosa? S-Saga- Shun le preguntó tartamudeando. Al fin y al cabo el aura de Kanon era muy imponente.
- Estúpidos niñitos, ¿Qué nunca saben diferenciar quién es quién?
- K-kanon
-Ahora dame eso y nadie saldrá herido
- Pero qué cosa
-Ese libro que traes, entrégamelo, ¡YA!
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Bueno eso fue todo. Ya saben, es bueno saber sus opiniones, críticas, tomates, sugerencias. Se aprecian mucho los comentarios
Hasta otro capítulo
XD
