N/A: Uff, tarde un montón, lo sé, soy horrible, pero no tuve tiempo. Ya les conté la otra vez mis razones, y las cosas no cambiaron mucho, solo que mi monitor se murió oficialmente. Por suerte, después de un tiempo sin mi linda pantallita cuadrada, ya tengo otro, así que acá estoy.

El otro sábado no pude subir por que no tuve NADA de tiempo. Fue la fiesta de 15 de una persona super especial para mi, y estuve todo el día preparando las cosas para eso, desués me fuí a dormir a lo de una amiga, y para cuando llegue a mi casa ya eran las 5 de la tarde del domingo. No tenía tiempo para esto, con la tarea, ordenar la casa, y bañarme, termine agotada, y apartenopodía sacarle el monitor a mi hermana y todavía no tenía este.

Ya habiendo dado mis razones, paso a explicarles que este es ante ultimo capitulo. Osea que, solo falta uno!

Cuando termine este, me voy a dar el tiempo de escribir un poco mas de The Wedding, y después, voy a subir otro FF nuevo.

No tengo nada mas que decir.

Espero que les guste el capítulo.

Besos

Roo-ParamoreTJR


Disclaimer: Los personajes de crepúsculo son propiedad de Stephanie Mayer, yo solo escribo la historia y juego con ellos.


La Cita

Edward Pov:

Estaba en la cafetería Newton como casi todos los días desde hace un mes. Si, un mes, y todavía no me animaba a invitarla a salir.

¿Si soy un idiota? Si, y también un cobarde, un mes, muchísimos días y oportunidades para invitarla y aún nada.

Pero hoy lo haría, no me importaba si tartamudeaba, si me ponía rojo como un tomate. La invitaría, después de todo, había muchas posibilidades que aceptara.

Ya que tenía su e-mail habíamos pasado muchas noches hablando, y podía decirse que ya éramos amigos.

Era bastante obvio que ella me gustaba, y estaba casi seguro que ella lo sabía. Y también, creo que yo le gustaba, solo tenía que animarme, después de todo, ¿qué podía perder?

Un gran amiga, tu corazón... ¿Todo? —dijo una vocecita dentro de mi cabeza.

Calla — le grité internamente a mi conciencia, no debía ponerme más nervioso, porque si había alguna posibilidad que ella estuviera interesada en mi, si tardaba en invitarla a salir, se aburriría.

— Uhm, ¿Bella? — pregunté cuando ella había terminado de servirle su café a un cliente. Estaba hermosa, como siempre, pero aún así me costaba respirar cuando la tenía cerca.

— ¿Si? — preguntó sonriendo.

— Me preguntaba si... si tu quisieras... si te gustaría... si aceptaras. — ¡Dios! No podía ni hablar, era patético-.

— Ya Edward, respira profundo, toma aire, y pregunta lo que tengas que preguntar. — dijo ella muy sonriente, eso me dio el valor para decir lo que hacía tiempo quería decir. Era bastante obvio lo que estaba por pedirle, y ella aún sonreía.

— Me preguntaba si te gustaría salir conmigo este sábado. — pedí rápidamente antes que pudiera arrepentirme, la sonrisa de ella se ensancho.

— Por supuesto Edward, me encantaría. — Me corazón se hincho de felicidad en ese momento, ¡ella iba a salir conmigo!

Ahora Emmett no tenía más razones para burlarse de mí y del tiempo que tardaba en invitarla a salir.

Emmett.

Eso me recordaba algo.

Sospechaba que mis amigos, ya conocían a Bella y que por alguna razón no me lo contaban.

Después de todo, ¿cuántas Alice adictas a las comprar y Rosalie fanáticas de la mecánica podían existir?

No creo que pudieran haber más de una en el mundo, y encima las dos, la Rosalie y la Alice de Bella, vivían juntas en el mismo apartamento, y tenían el mismo aspecto físico — según lo que me había contado Bella— que las que yo conocía.

Raro, ¿no?

Quizá no tanto. Eso no podía ser una simple coincidencia, y si era lo que yo estaba pensando, cuando saliera con Bella se lo contaría.

Bella Pov:

Era sábado y estaba en mi departamento, junto a mis amigas, preparándome para mi cita con Edward. ¡Oh por Dios! Qué bien sonaba eso.

Alice me había hecho ponerme un pantalón de jean negro, y una blusa violeta. También me había puesto mis unas botas de cuero negro y un cinturón violeta a juego con mi bolso.

Llevaba el pelo recogido en una coleta alta y estaba un poco maquillada. Mis amigas no me permitirían salir del departamento sin al menos, un poco de delineador, rímel, y sombra para ojos a combinación con el color de mi ropa, en este caso, violeta.

Cuando sonó el timbre comenzaron a sudarme las manos. Edward ya había llegado y yo estaba muy nerviosa.

— Ve. — chillaron Alice y Rose, empujándome por la puerta de mi habitación.

— ¿No lo quieren conocer? — pregunté extrañada, ellas siempre querían conocer a mis citas.

— ¡No! — gritó Alice sobresaltándome, ¿por qué tanto alboroto?-

— Bien, bien, ya me voy, no sé a qué hora vuelvo. — les dije dándoles un beso a cada una y dirigiéndome hacía la puerta del dúplex en el que vivíamos las chicas y yo.

— Hey. — saludé tragándome mi nerviosismo cuando abrí la puerta y vi a Edward, quien lucía mucho más sexy de lo que siempre estaba. El color negro le quedaba demasiado bien.

— Hey. — devolvió el saludo con una gran sonrisa, la cual me contagió. — ¿Vamos? — preguntó.

— Claro. — respondí sonriente.

Cuando salimos nos dirigimos a un flamante Volvo plateado, propiedad de Edward Cullen, claro está. Un chico así de... perfecto, no podía conducir otra cosa.

— ¿Cómo estás? — preguntó cuando ya estábamos en camino a donde fuese que estuviéramos yendo.

— Muy bien. — contesté sonriendo. — ¿Y tú? —

— Ahora, perfecto. — exclamó feliz, y yo no pude más que sonreír ante su felicidad.

Luego de unos minutos paramos frente a un restaurante Italiano, por suerte, aunque mi ropa no era formal, estaba bastante presentable.

Cuando ya estábamos sentados en la mesa esperando que trajeran nuestro pedido, una pregunta de Edward me sorprendió.

— ¿Cuál es tu color preferid, Bella? — lo miré confundida.

— Uh-em, ¿verde? — pregunté como respuesta. ¿Verde? ¡Pero si hasta hace un mes y medio era azul! — ¿Por qué? — pregunté nerviosa.

— Curiosidad. — respondió contento. — Háblame de tus compañeras de departamento. —

— Mmm... — pensé un poco en que decirle. — Alice es muy graciosa e hiperactiva, puede pasar un día entero corriendo de un lado a otro sin agotarse. Es muy pequeñita, así como un duende, de pelo negro y ojos avellanas, en verdad es la mejor amiga que se puede tener.

Y Rosalie... Rosalie es la reencarnación de una diosa. Es hermosa, rubia, de ojos azules, con un cuerpo perfecto. Aunque cuando la conocí me pareció algo... intimidante, ahora somos inseparables y sé que no hay mejor persona que ella. Ama la moda así como Alice, pero ama todavía más los autos y todo eso, algo raro. —

— Parece que las quieres mucho... — dijo pensativo.

— Muchísimo, sin ellas yo no sería nada. Pero bueno, cuéntame de tus amigos. —

Edward Pov:

Era obvio que mis amigas Alice y Rosalie, eran las mismas que las de Bella, además, si atabas cabos, era bastante sabido.

Ellas me habían dicho que una amiga suya trabajaba ahí, y luego, nunca más me hablaron de ella, eso era raro, porque al ir yo todos los días allí, hubiera sido normal que me hubieran vuelto a comentar sobre ella.

Lo que no tenía sentido era que no me dijeran que mi Bella, era su amiga.

Cuando Bella me preguntó por Emm y Jazz se me ocurrió una idea. Si yo le decía que conocía a sus amigas pensaría que estaba loco, pero si le describía a mis amigos de una forma exacta, se daría cuenta que eran los mismos que ella conocía.

— Mis amigos... Bien, Jasper es muy tranquilo. — supe que llamé su atención con el nombre cuando me miro fijamente, no es que Jasper fuese un nombre muy común hoy en día. — No habla mucho y es muy pacifico, aunque también es muy divertido. Es rubio de ojos azules, igual que tú amiga Rosalie. Esta de novio con una chica muy simpática, que ama ir de compras. Emmett... Bueno Emmett es otra cosa. La paz y la tranquilidad no son parte de su personalidad. Él es todo lo contrario, ama divertirse y esta todo el tiempo haciendo chistes, por lo general, malos. Es muy grande, podría pasar por un jugador de lucha libre, juro que podría agarrarte con una sola mano y no le pesarías absolutamente nada. Él también tiene una novia muy simpática, ama los autos, y es bastante... tenaz. — Si no sospechaba nada con esto, me haría pensar que me había equivocado con su inteligencia.

— ¿Puedo hacerte una pregunta Edward? — preguntó Bella.

— Claro. —

— ¿Cómo diste con la cafetería de los Newton? — ojalá estuviera pensando lo que yo esperaba.

— Mis amigos me la recomendaron, me dijeron que allí trabajaba una amiga de ellos. — contesté.

— Y los apellidos de Jasper y Emmett son... — ¡Bingo!

— Whitlock y McCarthy. — Bella me miró fijamente, ¿estaría enojada? —

— Así que siempre supiste que yo era amiga de ellos. —comentó pensativa, parecía bastante decepcionada. —

— No, bueno, lo sospechaba, pero la verdad nunca me dijeron nada, solo cuando me hablaste de Alice una vez me pareció demasiado raro que yo conociera a otra Alice igual. — dije apresuradamente, no quería que se enfadara conmigo.

— ¿Entonces nos mintieron? — preguntó sonriendo, ¿cuál era el chiste?

— Podría decirse que sí. — fruncí los ojos, de algo me estaba perdiendo.

— Tengo una idea. — y la forma en la que sonrió me hizo notar que se vengaría, y también, que nos divertiríamos mucho.


Editado: 12.02.12