Soy demasiado feliz por todos los comentarios que me dejaron. Alegran el día y dan más ganas de escribir, si. Como estoy tan agradecida este capitulo ES largo. Y ojala les guste.
:) : Te quiero Trini.
Lis Black: Parece que la Sharpay "mala" gustó a muchos, jeje.
HSM-Freaky-Girl: No creo que haya otra, no me gusta esa pareja xD A no ser que sea el caso de el fic: "I know I love you" que no son hermanos, pero si no, no.
Marclarita: Hermana, jaja. Para ti también.
Soledad de los Ángeles: me demoro, pero igual lo sigo.
Raku Soleil¡Somos dos contra Gabriella! JAJA A muchos les gusto el cambio, que raro.
Cedrik¿En serio¡Bah! No era la intención que quería. Gracias.
MYC¡Muchas gracias! En serio.
Andrea Sumeragi: Bueno, no se entendió lo que quería decir. La película si la vi, la tengo más que clara, pero a lo que me refería es que la película no la vi nunca entera de una, la vi como cinco veces en diferentes partes. Además, tengo demasiado clara las personalidades, pero las quise cambiar porque no me gusta la actitud de Sharpay en la película, esa de hueca creída "soy la mejor". Aborrezco con cada molécula esa faceta engreída y falsa en la que postulan, además no tengo buenas… a ver… "relaciones" con ese tipo de niñas (no por mi parte, si no por ellas). Si, la parte de Ryan y Sharpay es rara, pero no creo que para sentir repulsión. Hay muchos hermanos en el mundo que han tenido una relación amorosa, incluso llegaron a casarse y tener hijos. No hay que cerrarse tanto a las posibilidades, si lo piensas el titulo de hermano es de familia, pero no por sangre; yo tengo la misma sangre que mucha gente.
Sobre la actitud "de bruja" de Sharpay es meramente inseguridad. ¿Por qué crees que la gente hace daño a otra? No siempre es por celos, es por inseguridad en ya no destacar. Incluso en la segunda película hace algo (no tanto como lo que yo pongo) contra Gabriella, algo feo. Y no, no me tomo mal el comentario, acepto todo tipo de criticas y es bueno recibir una no… que elogie tu obra si no que la vea de diferentes puntos, para mi son muy necesarias y de verdad de lo agradezco.
GRACIAS
A TODAS POR LOS REVIEWS!!!!!!!!!!!!!!!
Nunca subestimes
Troy evitaba a Sharpay a toda costa, queriendo planear algo contra la rubia. Pero no tenía referencias de ella, ya no se juntaba con su hermano y casi no se le veía en el teatro, ya no sabía nada de ella. Pudo a ver usado Ryan como arma para averiguar cosas, pero la idea quedó descartada cuando la relación de hermanos se fue distanciando.
Chad tampoco resultaba de muy ayuda, estaba resentido por lo del basquetball. Además; estaba castigado. Buscaba como quedarse junto a ella a solas y sorprenderla. No deseó mucho, porque la chica quedó castigada junto con el debilucho de su amigo por volar el laboratorio de ciencias. El castigo de su amigo fue sacarlo de las campañas y el de Sharpay fue quedarse un mes a castigo en el colegio.
-¿Por qué hiciste eso?-reclama su hermano.
-No se, fue divertido-rió ella, sacando el resto de muralla de su cabello.
-¡Pudiste haberte lastimado!-detuvo el auto y golpeó el manubrio con ira-¡¿Por qué haces esas cosas, Sharpay¡Imagina que te hacías un daño y quedabas...¡No puedo ni pensarlo!
-No hagas tanto drama, Ry...-sonrió tranquila, disimulando su enojo. No le gustaba que su hermano le discutiera.
-¡Esto no es drama, Sharpay Evans!-gritó ignorando las bocinas de los demás autos que se hacían participe de la cola que Ryan provocaba-¡ESTAS LOCA!
-NO ME DISCUTAS, RYAN!!!-gritó de vuelta-SABES QUE NO ME GUSTA Y LO HACES DE TODAS MANERAS!!!
Ryan bufó enfurecido y salió del auto descapotable, susurrando un desagradable: "puta". Sharpay lo llamó a gritos, despeinándose por los movimientos bruscos de su cabeza, pero su hermano la ignoró y caminó hacia al parque. Sharpay ahogó un grito de rabia y saltó al asiento del piloto. Apretó el acelerador y giró el auto hacia un árbol... luego; empezó a gritar. El auto dio contra un árbol, pero Sharpay saltó justo a tiempo. Ahora era tiempo de sacar-"nuevamente"- sus grandes dotes de actriz. Las lágrimas cayeron de sus enrojecidas mejillas, gritando y apuntando a Ryan acusadoramente...
Sharpay esperaba a su hermano sentada cómodamente en el sillón de la sala de estar. Las influencias que tenía su familia no iban a dejar marcado a Ryan por el error en el que lo acusó. Ryan entró bruscamente y caminó decididamente hacia las escaleras. Sharpay se levantó y trotó hacia él, abrazándose a su cintura y por la espalda.
-¿Estás enojado?-preguntó con un puchero. Ryan estaba totalmente estirado, apretando los puños.
-Si, mentirosa-rugió.
-Pero no va a pasar nada-se acomodó para quedar frente a el, entrelazando sus brazos al blanco cuello de su hermano. Ryan intentó soltarse, pero la mirada suplicante de Sharpay hizo que desistiera y sostuviera su cintura-Amenacé a TODOS los noticieros y medos de comunicación que nos conoces para que no publicaran nada y ya sabes... uso mi tono de vos y las influencias familiares, todo consigo.
-Eres impresionante-susurró sonriendo de lado, nunca... Aunque su hermana lo estuviera a punto de matar, nunca se enojaba con ella. Tampoco ella con él-Me sorprender... ¿Por qué lo hiciste¿No te pasó nada¿Papá lo sabe¿Qué le dijiste¿Qué haremos con el auto?
-No me pasó nada, si lo sabe, que un borracho se nos cruzó y perdiste el control, nos dará otro en dos semanas-rió ante la consternación de su hermano.
-No me respondiste por qué lo hiciste-dijo seriamente.
-Algo de celos-su hermano levantó una ceja-. Detesto que se succione la boca tu y tu novia.
-¿los besos?-Ryan rió a carcajadas y Sharpay entrecerró los ojos, enojándose otra vez-¿Celosa de mi novia... y por qué?-Sharpay se negó a contestar escapándose de los brazos de Ryan y refugiándose en el cuarto del mismo.
Ryan volvió a reír a carcajadas y siguió el camino de perfume que Sharpay dejó. Ella estaba sentada en la cama del chico, arrodillada mirando por la ventana infantilmente. La gracia con que jugaba con sus dedos lo hacía recordar su niñez. Inocente. ¿Dónde quedó la inocencia que siempre caracterizó a su hermana en el pasado? Cuando perdió la inocencia algo pasó. Los simpáticos besos en la boca (que duraban unos dos segundos) dejaron de ser los besos entre hermanos cuando se saludaban.
No sentía atracción sexual por ella, nada por el estilo; pero ya nada era como antes. Cuando pequeños jugaban a las luchas (Sharpay siempre terminaba llorando, pero jamás se rindió a la siguiente oportunidad), porque ahora podía tocar algo indebido y su hermana lo podría encontrar "inapropiado" y "pervertido". ¿Dormir juntos? Ni hablar.
Probablemente se les olvidaría que estaban acostados con sus hermanos. Se sentó un poco alejada a ella, temeroso y nervioso. ¿Qué pasaría? Sharpay lo ojeó unos instantes, estudiando sus expresiones atentamente.
-Ya no somos como antes¿verdad?-preguntó Sharpay dolorosamente. Su hermano se sorprendió, sonrió y besó su frente dulcemente, justo como lo hacía su padre en las noches de tormenta-Me tengo que ir, chiquito. Tengo que estudiar.
El padre de Troy fue considerado y pensó en el estrellato. Dejó que su hijo jugara, pero con la condición de que se entregara en un doscientos por ciento más de lo normal, incluso más que eso. No tuvo otra que aceptar, si quería que si futuro dependiese de lo que mejor sabía hacer (de todas maneras, le iba muy bien en la escuela) y en lo que más le gustaba.
Esa noche fui a festejar a un boliche con sus amigos. Para su... "sorpresa" estaba cierta personita que tanto deseaba ver a la ves de no desearla ver. Se separó de sus amigos y prendió su cigarrillo. Meneaba el contenido de la cerveza en la mano derecha seductoramente, acumulando rijosas miradas de mujeres.
Ella estaba sentada en la barra, hermosa como siempre; sin quererlo. Coqueteaba descaradamente con el cantinero, un chico joven y guapo. La presión con la que Troy apretaba el vaso aumentó y lo dejó en una mesa cualquiera. Dio una última probada a su cigarrillo y lo separó de sus labios. Avanzó hacia Sharpay y giró la silla para que sus narices de miraran.
-¿Quieres bailar conmigo?-pregunto seductoramente.
Sharpay miró al cantinero, quien el ceño frunció. Sería perfecto para fastidiar al rubio y sacarle celos al cantinero. Se levantó de un saltito, agarrando con fuerza la mano de Troy. Partieron con música simple, que no prometía mucho acercamiento, pero aún así era buena para provocar. Luego pasó a reggeaton (NA: no se si lo conocen, pero para bailarlo ¡es excelente!), que era más... sensual. Luego pasó a canciones lentas, pero bailables, repletas de sensualidad.
-11:30 de la noche, se me ha calado el frío, una copa y otra copa, muchos ojos y los míos y derrapas por mi boca, tu mirada corta filo y yo se que me deseas, se que quieres conmigo-cantaba Sharpay en susurros, mientras restregaba su cuerpo con el de Troy, aumentando la temperatura.
Siempre supo que sus orejas eran sensibles si una chica sabía como manejarlas. Troy estaba fascinado, queriéndolo o no, siempre olvidaba todas las rivalidades existentes entre ellos estando cerca de ella. Sharpay sintió lo mismo. Algo cambió en ella también, la maldad que tenía siempre se desvaneció repentinamente y ahora coqueteaba normalmente. Troy comenzó a crear un recorrido de pequeños besos en la mejilla de Sharpay. Besos. Empezaron los besos. Ansiosos, deseosos.
-No, no...-negó con la cabeza y meneó su rubia cabellera.
Salió del boliche apresurada, olvidándose de dejar su número celular al cantinero, como se lo prometió. ¿Qué fue lo que pasó¿Qué fue lo que a ella le pasó? Se alejó del boliche con torpeza, aturdida del alcohol ingerido (no estaba borracha ni nada menos, estaba "mareada"). El lugar no muy concurrido por gente decente (no buscaba gente como ella) y el barrio era peligroso. ¿Quién la mandó a meterse a un lugar así sola? Se sentó en la vereda, pensando en TODO. Todo ahora era raro, diferente. Ella era diferente también. Apoyó sus manos en sus mejillas. Muchos la preferían así, agradaba más así. Hueca ya no le quedaba, nunca le gustó ser así.
Ahora Troy... ¿Qué pasó con él? Tanta caricia, tanto beso... No lo pensó y si lo hizo, fue sin malicia. Fue... siendo ella. Unos chicos, en una camioneta roja y destartalada, comenzaron a gritarle cosas obscenas. Corrió la cara asustadas, pero las palabras no cesaban y aumentaban el nivel de vulgaridad. Empezaron a acercarse a pie, con morbosas miradas y malos pensamientos. Se levantó, caminando nuevamente hacia el boliche. Uno de ellos se adelantó y le agarró el trasero. Sharpay chilló y volteó golpeando dolorosamente en sus partes privadas. Los demás rieron e intentaron agarrarla, manosearon un poco lo que pudieron hasta que la rubia logró soltarse. Corrió en dirección del boliche, llorando con silenciosas lágrimas que mojaban sus enrojecidas mejillas. Troy y sus amigos estaban saliendo con unas chicas. Su rostro se iluminó y se abrazó al torso de Troy. El la miró instantáneamente y la abrazó de forma posesiva y protectora. Zeke y Chad fruncieron los ceños enojados y se alejaron con sus respectivas chicas.
-Después me voy, después me voy...-susurró apresurada-Deja que ellos se vayan y desaparezco, no molestare ni diré nada, te juro.
La chica que estaba con Troy bufó enojada y volvió al boliche, empujando intencionalmente a Troy. Los hombres la miraron y se marcharon enojados. Sharpay se soltó de Troy y sacó su celular.
-¿Alo, Ryan?-dijo apresurada-¡Ven a buscármela ahora, inmediatamente¡Ya, ya, ya, ya¡AHORA!
-Si quieres yo te llevo-ofreció Troy, mirando como sus amigos se iban.
-¿Si?-el asintió-Olvídalo Ryan, gracias igual. ¡No, no! Nada malo ha pasado, cariño, relájate-rió falsamente, sólo para calmarlo-Es que... tu sabes, no... El ambiente no era de mi agrado. Si, si... Adiós.
Sharpay miró a Troy con coqueta timidez verdadera, enrollando sus dedos en su celular, tocando su labio inferior con el mismo. Todavía tenía miedo y no lograba disimularlo muy bien. Tiritaba de miedo y... Troy la abrazó cálidamente. Sus mentes estaban algo nubladas y aturdidas. Pos suerte que se encontró con Zeke en el boliche, ahora tenía un auto para irse a casa junto con Sharpay.
Al principio el trayecto fue incómodo y, sobretodo, callado. En un semáforo que los pasó en roja –Troy sabía que estarían allí por lo menos 10 minutos- permitió al chico a hacer una jugada; sin malas intenciones, algo cálido y tierno. Extendió su brazo hacia la mejilla, tiritando de nervios, y limpió las mejillas enrojecidas con delicadeza. Ella lo miró con los ojos abiertos, marcados de temor. Lentamente se fueron acercando, en realidad era él quien se acercaba, ella lo miraba ansiosa. Estaban a punto de rozarse, pero la luz del semáforo cambó y Troy tuvo que volver a partir.
Sharpay bajó la mirada de nuevo. No pasó absolutamente nada, ni siquiera un maldito roce. Al llegar a casa, se encontró con una sorpresa. Su manó se cerró en la de Troy instantáneamente, apretándola con rabia, pero no hacia él...
