Capítulo 4: No pensé que podía ser peor.

-Ya veo, soñaste que estabas embarazada- Me dijo como si por fin hubiese entendido a qué me refería.

-¡NO!- le grité furiosa. -¡ESTOY EMBARAZADA! ¡¿qué no me ves?!- le volví a gritar, pero esta vez levantándome la remera para mostrarle mi abdomen notablemente crecido. Hasta ya podía sentir los movimientos del bebé.

-¿Qué?- volvió a decirme como haciéndose el desentendido. Lo estaba odiando en este momento.

-¡¿qué es lo que no entiendes de esto?! ¡¿qué mierda no entiendes?!- le grité cada vez más enojada sin darme cuenta que podría despertar a los demás.

- ¿cómo que estás embarazada?- seguía diciéndome estúpidamente

- Eres un inútil- Le dije furiosa y con lágrimas en los ojos mientras me dirigía a mi habitación, pero enseguida sentí que me tomaba del brazo.

-¿quieres decir que no podrás volver a luchar?- Me preguntó, lo que hizo que me enojara todavía más.

-¿Y eso es lo que te preocupa? ¿Vas a tener un hijo y solo te importa si voy a poder luchar o no?- Le dije con decepción.

-¿Estás diciendo que ese niño que tienes en tu vientre es mío? Pero… no podemos ser padres, somos héroes, Starfire-. Ya empezaba a desesperarme, se comportaba como todo un idiota.

-¿De quién más podría ser? Estúpido. Eres tan serio cuando se trata de buscar pistas y atrapar villanos, pero tan estúpido para las cuestiones de la vida- Le reproché indignada. En ese momento sólo salí de la sala y me volví a mi habitación, pero aunque llegué y me acosté no pude dormir en lo que restaba de la noche.

No importaba que su padre fuese un idiota… ni su madre. Definitivamente yo también era una idiota, pero haría todo para que este niñito… o niñita (ojalá) crezca sano, fuerte y siendo una buena persona. No me importaría ser madre soltera si eso era lo mejor para mi bebé, aunque me dolía en el alma de sólo pensarlo, ahora tenía algo más importante en qué pensar… en lo más importante, sin conocerlo ya podía sentirlo, en cada chequeo médico podía sentir sus latidos y eso me hacía sentir mucha emoción. No descuidaría a este bebé por nada en el mundo.

Me dolía pero lo había decidido, dejaría a los titanes por el bien de mi bebé, no quería que el (o ella) se criara en ese ámbito de lucha y enemistad, además de que por nada del mundo quería un padre que no se interesara por su hijo, prefería criarlo sola, ya que iba a ser menos doloroso para los dos.

Tomé mis cosas por la mañana temprano antes de que los demás despertaran y comencé a volar… fue difícil pensar en algo feliz pero de alguna forma lo había logrado. Ya no ocultaba mi panza… hasta empezaba a gustarme, podía lucir felizmente a mi bebé aunque las circunstancias no se dieran de la mejor manera.

Después de casi cinco horas volando ya estaba cansada y tenía hambre, ¡Dios! Ni siquiera sabía hacia dónde estaba yendo. Bajé lentamente en un camping, allí hubo gente que me reconoció y me brindó alimento y bebida. Qué bueno era creer que todavía quedaban buenas personas. Comí hasta reventar, luego seguí caminando para bajar la comida. Entré en un bosque y me senté a descansar apoyada en un árbol, mirando al cielo. Ese cielo que me recordaba los ojos del hombre que alguna vez me había hecho suya, era horrible admitirlo pero lo amaba, me hubiese encantando que seamos una familia…

Me entre dormí allí, ya que por la noche prácticamente no había dormido. Cuando desperté no entendía nada, estaba en una cómoda cama de dos plazas y tapada. En esa habitación había un agradable aroma y tenía un estilo clásico. Me asusté pero enseguida entró alguien: Un hombre de unos veinticinco años, de piel un poco más morena que yo y ojos miel.

-¿Qué tal? Me llamo Matt. Un gusto- Me dijo besándome la mano. Yo no me resistí porque simplemente no reaccionaba.

-¿Dónde estoy? ¿Por qué me trajiste aquí?- Le dije tratando de quitarme las dudas.

-Estás en mi casa- Me dijo muy tranquilo –Estoy enterado de tu situación y estoy dispuesto a hacerme cargo de tu hijo y de ti, por supuesto.

-Un momento… estás yendo demasiado rápido. Además no me interesa tu propuesta, mi hijo ya tiene un padre- Le dije decidida.

-Un padre al que no le interesa ser su padre-. Esas palabras me afectaron demasiado, pero no lo demostré.

-¿Y tú como sabes estas cosas?- Le dije tratando de sacar algo de información.

-Simplemente lo sé, no importa cómo. Creo que lo que debería importarte es que podrías tener un hombre para el cual seas lo más importante, y un padre para tu hijo.- Parecía amable pero apresurado, igual su voz se me hacía familiar.

-Mira, no quiero lastimarte pero no estoy interesada, te agradezco tu hospitalidad pero ya debo irme…- Antes de que pudiera terminar de hablar tuve que detenerlo, estaba decidido a besarme y ya lo estaba intentando.

-Dije que no estoy interesada- Le volví a decir, pero esta vez resaltando el "no" –Gracias, ya me voy.

-¿Dónde vas?- Me preguntó preocupado.

-Con los Titanes del Este- Le respondí de forma improvisada, sólo porque si le decía que no sabía hacia dónde iba, me iba a insistir para que me quedase, aunque de todos modos lo hizo.

-¡Dije que no!- Dije, de nuevo deteniéndolo para que no me bese, pero cuando lo aparté tomándolo por la cara noté algo extraño. Lo tomé muy fuerte y su cara comenzó a romperse… un momento, ¿su cara comenzó a romperse? Noté que detrás de su "cara" había otra máscara.

-Eres astuta- Me dijo ya sin disimular –Pero te tengo en mis manos, no hay nada que puedas hacer-

-Maldito Slade no vas a salirte con la tuya- Dije preparándome para pelear

-¿Estás tan segura?- Dijo haciendo un rápido movimiento, tomándome por detrás y poniendo un arma mortal sobre mi abdomen.

-No, haré lo que quieras pero por favor no le hagas daño a mi bebé- Dije resignada y con mucha impotencia.

-Así que lo que quiera, ¿eh?- Dijo con una mirada macabra, y volvió a dejarme sola en la habitación.

Ok, de nuevo muchas gracias por su aliento :3 y como ando un poco ocupada con mis estudios voy a tardar un poquito más en subir el siguiente capítulo… pero les prometo que lo voy a seguir. GRACIAS 3