POV AMY

Me veo forzada a regresar al sitio del que alguna vez me echaron y entonces siento que voy a estallar en mil pedazos, como si de una broma sucia se tratara. Quiero reír, llorar, vomitar, correr, caminar, gritar y murmullar… todo al mismo tiempo, lo que se me hace horrible y poco congruente, sin mencionar que pienso también que el camino no será para nada sencillo. Cuando Wave dijo que Green Hill estaba muy al norte, no bromeaba, pues nos hemos visto obligadas a caminar todo un día completo con dos descansos al día de media hora, y a eso le añado el hecho de que a veces cargo a Cream en mi espalda, lo que me hace el viaje difícil cuando ella se cansa. No es frecuente, pero es igual bastante pesado. Su peso me alegra, pues no es gorda ni delgada hasta la desnutrición, lo que me indica que he hecho bien mi trabajo de cuidarla, lo que me ha dejado con una sonrisa dibujada en los labios. Ahora entiendo bien el sentir de un padre cuando tiene un hijo exitoso, tanto en lo económico como en lo moral. De repente, pienso en todo lo que me puede esperar en mi camino de vuelta y me imagino que no tardaremos mucho en llegar, tal vez una semana o dos si es que apresuramos el paso, pero dudo que lo vayamos a hacer por Cream.

-Bien, aquí descansaremos –anuncia Wave con orgullo en su cara. Nos juntamos las tres en un lago y discutimos el plan del día siguiente, el cual involucra seguir caminando y reducir nuestro descanso cinco minutos mientras que en las noches dormiremos cerca de siete horas… si bien nos va. Empiezo a extrañar el pueblo, a la gente cándida de allá… y sobretodo a Blaze y Rouge, con quienes ya me había acostumbrado a vivir por un periodo "olvídalo, eso ya pasó" me digo a mí misma mientras sacudo la cabeza y siento que la voz se me ahoga. Las heridas parecen tan recientes que duele siquiera decir sus nombres. Wave se ha adelantado y ha encontrado un gran pavo silvestre que empieza a cocinar y a repartir entre las tres para guardar para más tarde o el día siguiente… vaya que no le conocía esas habilidades a Wave a pesar de ser conocedora de su suerte tan… increíble, pero esto es aún más de lo que esperaba. No sólo era inteligente y hábil para manejar las dagas, sino que también sabía cazar y distinguir las hierbas venenosas de las curativas y comestibles, sin mencionar que su deslizador a veces se lo prestaba a Cream, lo que la hacía aún más generosa, pues mi espalda ya no puede con ella y la chica se siente cansada de caminar todo el tiempo.

Pasan los días y seguimos la misma rutina en el bosque, esperando llegar a Green Hill, donde he hecho presunción de no quedarme, la conejita gime en las noches de luna llena con el recuerdo de su madre cantándole canciones de cuna y yo hago mi mejor esfuerzo por cantarle alguna que me sepa…

A la nanita nana nanita ella nanita ella

Mi niña tiene sueno bendito sea, bendito sea

Fuentecita que corre clara y sonora

Ruiseñor que en la selva cantando llora

Calla mientras la cuna se balancea

A la nanita nana, nanita ella

Con eso queda dormida y la única que lo ha atestiguado es la luna, escucho cómo respira tranquilamente y deja de gemir, lo que me tranquiliza y duermo junto a ella… después de cinco años compartiendo cama cuando se asustaba, ya no se me hace raro. Despertamos al día siguiente con ganas de seguir caminando; no entiendo de dónde han salido estos deseos por llegar… ¡Ah, no! ¡Sólo quiero acabar con esta cala de una maldita vez! Ir, dejar a Wave y partir para vivir en alguna posada o parecido… lo último que necesito es volver a verlo… tres líderes de resistencia que resultan ser muy hábiles según Wave, quien también obtenía información de primera mano… me pregunto cuánto tiempo resistirá sin tener chismecillos o noticias sin quebrarse por sentirse incomunicada. Pero, si lo que dijo es cierto, entonces Sonic ha de estar haciendo un trabajo excelente junto con Tails y Knuckles… los veía en la televisión en ocasiones y presumían sus victorias ante las cámaras, pero cuando era el turno del erizo azul para salir en pantalla, Cream apagaba la televisión para no volverla a encender en el plazo de una semana, por lo que tener noticias no era mi mejor cualidad, pero tenía razón, cuando veía alguna nota sobre Knuckles era impresionante, pues su preparación para las fuerzas armadas era excepcional y las estrategias de Tails, quien se veía ya bastante crecido en las fotografías de los periódicos, parecían impenetrables, por lo que ir a Green Hill era una buena idea, tal vez mejor de lo que yo hube sugerido… pero el orgullo me pesa demasiado como para ir a verlo a los ojos. No entiendo cómo es que Blaze pudo irse así como así… "¡Cierto, a ella sí la aman!" pienso con cierta ira y no evito querer llorar, pero sólo se queda como un deseo, pues no quiero que la golondrina me mire y se eche a reír, pues odia que la gente llore sin motivo real.

Muchas veces me quedo pensando en ese día, en cómo me agarró por los brazos y me metió al vagón, en cómo me dijo "Esto no es el juego en el que me dejo perseguir, Amy"…pero ahora creo que sus palabras tienen sentido en cuanto recordé ese error en mi visión, cuando creí haberle visto una lágrima salir para correr por sus mejillas. Me siento todavía más culpable cuando esa escena vuelve a mi mente, como si él de verdad no hubiera querido alejarme así, pero todas mis sospechas se rompen en cuanto recuerdo cómo pataleaba y gritaba groserías y no hizo nada por evitarlo… sabía que yo podía ser de ayuda, pero no me dejó mostrarlo… como el orgullo herido de Rouge por lo que me contó Blaze antes de irse. A veces me pregunto qué estarán haciendo esas dos… Rouge podría estar robando cualquier museo o joyería que se le antoje y Blaze pudo al fin haber encontrado a Silver y ser feliz con él, pero lo dudo mucho por sus reportajes en los canales de noticias… y todo me lleva a él nuevamente y a esa lágrima perdida. Sigo sin saber si él de verdad lloró por mí ese día, sigo sin poder discernir si de verdad era una lágrima real o si sólo fue el reflejo de mi cara llorosa sobre sus pómulos… me torturo con esos pensamientos hasta llegar a un camino definido, una carretera por la que cruzan muchos carros que parecen ir hacia el norte.

-¡Hey! –grita Wave, quien es asediada por las expectantes miradas de Cream y mía, a un carro que pasaba… se veía harta de estar caminando sin rumbo aparente a pesar de saber cuál era el norte gracias a la posición del sol. Nadie le hace caso, pues parecen más ocupados en irse que en escucharla, sin embargo veo sus rostros y les noto con prisa… más que prisa, desesperación. Regreso a mis pensamientos deductivos y entiendo que me están matando más que ayudarme. Seguimos caminando derrotadas porque nadie reparó en ayudarnos. Me imagino que nos vemos mugrosas después de tanto caminar a un lado de un lago perdido en medio de la nada y que por ello nos miran con rostros discriminatorios, como si fuésemos menos que ellos.

Vuelven a pasar las horas y Cream usa la tabla para no cansarse demasiado mientras nos sigue el paso a Wave y a mí. Bostezo un rato y sigo sin hablar mientras veo a Cream, quien está sumida en sus pensamientos… va vestida con un pantalón de mezclilla ceñido a un cuerpo que empieza a madurar ligeramente y con una playera de tirantes gruesos de color rojo, sus orejitas van adornadas con un par de moñitos que acentúan su juventud y Cheese está a su lado intentando consolarla. Algo no va bien con ella y entonces me acerco y le pregunto.

-Estoy bien, de verdad, Amy –me dice y por supuesto que no le creo.

-Te conozco mejor que nadie, conejita –le digo con un tono un poco juguetón, pero no me corresponde –es por Green Hill ¿cierto?

-Quisiera… no tener que ir –me confiesa mientras veo un poco de nostalgia en su cara –hay tantos… recuerdos que no quiero tocar.

-Entiendo… sé que extrañas a tu mamá…

-No, no es por eso –me sorprende su respuesta y entonces me percato de que Wave nos está escuchando –sí la extraño, pero me consuela pensar que está bien. Es por…

-Tails –completo mientras busco una mirada que me evita, entonces he dado con el clavo del asunto. Ese chico que se decía su mejor amigo… algo pasó de lo que nunca me enteré -¿tiene algo que ver con él? –sus ojos me evitan nuevamente y entonces cambio de tema tratándola de animar. Veo mi sombra en el suelo y me cuesta creer que han pasado cinco años desde entonces. Me veo más grande tanto de busto como de caderas, mi abdomen sigue igual de plano y mi cabello ahora ondea por debajo de mi espalda llegando hasta la mitad del glúteo. Ahora visto una falda de tabloides café que casi parece de la edad media por la terminación en punta de cada tabloide, mis pies están cubiertos por unas botas de cuero café, toscas y duraderas mientras que encima llevo una camisa ajustada color dorado que deja resaltar mi pecho con sólo un par de tirantes que cruzan en "X" por la espalda… debo admitir que, con la espada en el cinturón de la falda, parezco salida del medio evo –ya dime… no es justo que yo te cuente todo y tú a mí no me digas nada –le reclamo, pero no se inmuta.

-Sí –me dice después de un rato –es por él…

-¿Qué ocurrió? –pregunto sin saber realmente nada.

-El… me da… pena ir y encontrármelo… no sé –responde divagando, sin ponerme atención o a los pensamientos que se forman en su mente –ha pasado tanto tiempo que no sé ni cómo reanudar esa amistad –confiesa con un ligero sonrojo en sus mejillas y entonces entiendo qué ha pasado durante todo este tiempo -¿y tú cómo te sientes?

-Destrozada –confieso sin reparar en explicar más, esto llama la atención de la golondrina, quien, "discretamente", se nos ha unido… ¡Ah, esa Wave… tan sutil como un mazo gigante! –no sé ni qué será lo primero que haré si es que me lo llego a encontrar –confieso y ambas me ponen atención, Cream porque sabe de lo que hablo y Wave porque no tiene ni idea de lo que hablo –pero lo que sé es que voy a morir de la vergüenza al ver a todos ahí… Sonic, Tails, Knuckles… todos ellos enfrente de mí y yo despotricando contra quienes quieren ayudarnos a vivir en armonía; no será muy bonito para nadie.

-¿A quién? –pregunta ella sin reparar en analizar mi rostro, uno que ya se ha ensombrecido tan sólo con los recuerdos.

-A nadie, Wave… olvídalo.

-No, no olvido chismes así –dice guiñando un ojo, pero yo sólo intento desviar su mirada y seguir con mi camino.

Llegamos a otra carretera, las tres en silencio y sin dirigirnos la palabra. Evito decirles siquiera "hola" porque sé que la curiosidad de la golondrina no se sacia y que Cream ya sabe de lo que hablo, lo que crearía una confusión horrible en cuanto a los temas a tratar.

Varias ramas se han roto por detrás de nosotras y volteo mientras instintivamente agarro mi espada con la mano para defenderme. Me relajo por un par de minutos y vuelvo a nuestro camino, pero ahora los ruidos se han intensificado, volviendo esta odisea en algo increíblemente fastidioso.

-¿Quién anda ahí? –pregunto desafiante mientras desenvaino mi arma.

-Amy, no tiene caso –me dice la golondrina, pero no la escucho, sólo veo cómo Cream se queda mirando mientras saca su daga para defenderse, pero su rostro sigue impávido.

-¡Sea quien sea, salga! –ordeno y entonces veo una sombra salir, una sombra que no parece tener ¿pies? Sale de nuevo otra y se posan enfrente de nosotras, varios se acumulan y entonces distingo más de diez figuras robóticas, diez que se han aglomerado para acercarse a nosotras. Wave saca su arma también y sonríe cínicamente.

-¡Que inicie la diversión! –dice corriendo hacia ellos, se acerca y empieza a cortarlos con sus katanas, las que les han hecho cortes tan finos que parecen imperceptibles. Después de destruir tres, cae enfrente de mí en posición gacha de victoria y cuando envaina sus espadas, los robots han explotado –todos tuyos, Rose –me dice y hago gala de mis habilidades… algunas estocadas y cortes tan agresivos como me los ha enseñado la vida misma son los que les hago a cinco máquinas que explotan después de que las he enviado lejos de mi ruta. Sonrío orgullosa y veo a Wave unírseme para acabar con estas cosas. Cream también contribuye intentando defenderse a lo lejos. No es buena en cuerpo a cuerpo, pero es una lanzadora excepcional que con el tiempo se ha formado gracias a mis enseñanzas… ¿Qué? Si yo no le echo flores nadie lo hará. Destruye varios robots, cerca de cuatro al lanzarles su cuchillo al centro de su coraza, partiéndola y explotándolos. La fuerza de su lanzamiento es tal que los envía a más de cinco metros de distancia con una daga, lo que me impresiona y me convence de que ella es más grande de lo que parece.

Wave y yo juntas somos imparables cuando se trata de acabar con estas cosas, Wave con su sutileza al pelear, la que sí existe en esos momentos y yo con mis cortes tan agresivos que podrían destilar tanto odio como tristeza. Descargo mis emociones con esas máquinas, pero parecen no acabarse, porque llegan más y más. Pronto veo que Cream se ha debilitado y la tienen contra las cuerdas por habérsele acercado demasiado. Trato de acercarme a ella, pero entonces veo que Wave les ha lanzado su katana y los ha hecho explotar, dejando libre a Cream… y lisiada. Se le acerca y las rodean inevitablemente. De alguna manera ha destruido a un robot, pero otro le destruye el arma derritiéndola en su mano. Trato de acercarme a ellas, pero me inmovilizan con un láser en la pierna y se las llevan. Sólo las escucho gritar.

-¡Estaremos bien, llega a Green Hill! –me pide Cream mientras las veo impotente, sin poder moverme y sintiendo un dolor más real que aquel que creí que me embargó durante todos estos años. Me escondo y paso algunas horas intentando arreglar mi pierna, pero no se puede, sangra demasiado al grado de pensar que moriré por desangre. Cojeo hasta el lago y me grita una figura masculina, pero no volteo, no hago caso y me zambullo en el agua.

POV SONIC

Me siento en el borde de mi cama y empiezo a rememorar todo lo acontecido a lo largo de estos cinco años y el recuerdo que me queda más grabado en la mente es la escena de cuando la forcé a irse, cuando la cargué y empezó a patalear y a gritar que la dejara. Jamás la había visto tan destrozada o furiosa en mi vida ¡y vaya que la he visto enojada! Pues he sido víctima de ese feroz martillo, uno lleno de tantas emociones que incluso ahora no puedo discernir. Sigo sin creer cómo pasa el tiempo, antes Knuckles era un flacucho y ahora es una cosa de dos metros de estatura, yo he incrementado mi velocidad y Tails, con sólo trece años se ha vuelto tan codiciado que la gente sólo lo ve como objeto de inteligencia, lo que me molesta mucho porque es mi mejor amigo. Esa chica… Amy Rose… ¿qué será de ella? Realmente he estado a punto de averiguarlo muchas veces, cuando me llegaban todas sus cartas, algunas veces se acumulaban en el correo, pero no las tomaba porque no me dedicaba a leer el remitente, pero cuando me dijeron que eran de ella, todo cambió y fui por ellas. Las abrí y leí todas las que se acumularon tan sólo en el primer mes, después fueron menos constantes hasta que un día, de la nada, dejaron de llegar. Dejó de llegar aquel portal que me dejaba ver un poco de su vida, pero lo único que tenía perfectamente claro era que se sentía destrozada, era claro más que nada por las lágrimas que se impregnaban a las hojas. Nunca le contesté porque no sabía por dónde empezar a relatarle mi vida sin ellas aquí… sin ella aquí. Todo se volvió monótono y aburrido, no tenía con quien jugar a ser perseguido, lo que me hubiera relajado en varias ocasiones. He tenido mis victorias y mis derrotas como todo líder de guerra, pero estoy seguro de lo sobrellevable que eso hubiera sido con ella cerca… cada día me convenzo más de que meterla por la fuerza a ese vagón fue un error… ¿habrá notado que lloré? Espero que no, lo último que quisiera es que me recuerde como un débil, pero sé que no es así. Algo muy adentro de mí me dice que ella sigue queriéndome, y con el tiempo me di cuenta de que yo la quiero a ella más de lo que pensé, más que una simple distracción que me obligaba a correr, más que a un juego personal… ¿habrá interpretado bien mis palabras ese día? "Esto no es el juego en el que me dejo perseguir, Amy" Espero que sí… porque no las dije con mala intención, pero conociéndola, seguramente habrá pensado que la usé únicamente… aunque ahora que lo pienso, el tiempo no sólo se limita a mí, sino que nos afecta a todos por igual y por lo que entiendo, pudo haber cambiado o haberse decidido por seguir siendo la misma niña que rescaté de Metal Sonic, lo cual dudo mucho después de aquella carta que no creía yo que fuera a ser la última. Las saco de debajo de mi colchón en mi habitación de guerra y las leo nuevamente e intento hacerme una idea de todo lo que vivió, pero no llego a nada… sólo me la imagino llorando y me deprimo todavía más al saber que la razón de sus lágrimas soy yo. Las guardo porque quiero no pensar en el suicidio y me froto las sienes con los dedos. Quiero llorar, pero no lo haré, la única lágrima que me permití sacar fue aquella que surgió de la nada cuando la metí en el vagón y así quedará en la historia marcado. Tengo veinte años, no puedo darme el lujo de hacer esa clase de cosas.

Me recuesto en mi cama y desvío mi mente de todos esos pensamientos, divago con los ojos abiertos durante un largo rato y vuelven mis deseos de tener a esa chiquilla de doce años cerca para huir amistosamente de ella, aunque sé que eso no va a ser posible.

-Sonic –me llama a la puerta aquella mujer que conocí hace apenas tres años, una ardilla de bonitas piernas, pelaje marrón fuerte y ojos azules que van a juego con su chaqueta y sus botas –te necesitan en la sala de juntas –me grita con mala actitud al notar que no respondo.

-¡Voy! –le grito y escucho que se va… entiende que en ocasiones uno necesita estar solo. Desde que Amy se fue, me sentí un perdido y dos años después la conocí a ella, intenté reemplazar tontamente a la eriza, pero no salió como esperaba, pues la ardilla se enamoró de mí y hasta la fecha no deja de demostrarlo. Es linda, fuerte e inteligente, pero siento que algo le falta… algo que Amy tiene y ella no… ¿su nombre? Sally Acorn, una princesa de la familia real que fue destronada por la invasión de Eggman y quien intenta recobrar su derecho divino, por eso se unió a la resistencia. No hace gala de su título y se lleva muy bien con nosotros… en un inicio era una aventurera asombrosa, pero después se hizo tan monótona como la vida misma.

Me levanto y camino lentamente por los pasillos esperando nunca llegar a la sala de juntas que Tails diseñó para las estrategias sin embargo llego y los veo a todos sentados. Knuckles, quien se ha vuelto un poco menos ingenuo está sentado, tapando el campo de visión de los chicos que ya se han preparado según él; Tails está en la cabecera de la mesa mientras revisa varios archivos, está exactamente en las mismas condiciones que yo, pero a diferencia de mí él se ha vuelto muy frío desde la partida de la conejita Cream, a quien imagino Amy cuida con mucho esmero y el equidna no está atrás, pues se siente demasiado culpable por haber dejado ir a Rouge de esa manera, creyendo que le debe algo tal vez… todos nos sumimos en nuestros pensamientos cuando noto que Sally se ha sentado a mi lado y trata de hacerme reaccionar con un codazo en la costilla, la que ha quedado seriamente morada desde que la conozco "está bien" le digo mientras intento poner atención a los planos de Tails, quien se ve poco animado con todo esto… el tiempo no cura las heridas, como suelen decir.

-Bueno –empieza a hablar, por lo que noto que ha recobrado la compostura –los robots de Eggman han atacado aquí, aquí y aquí –señala en el mapa y yo sólo asiento cuando me piden alguna opinión, la que después razono gracias a la ardilla y rectifico mi error. No estoy muy concentrado hoy, no he estado concentrado desde que me llegó esa última carta, pero no es algo de lo que me pueda dar el lujo de pensar. Dudo por un par de segundos y veo a todos a mi alrededor, quienes fijan su vista en mí… no sé qué esperan.

-¿Y bien, Sonic? –Pregunta Knuckles -¿qué dices?

-Ajá –respondo con la vista gacha… ese definitivamente no es mi día.

-¿Ajá? –pregunta Sally a mi lado -¿te parece bien que hayan atacado a varios civiles en las afueras de Thunder Ville? –Thunder Ville… ese nombre me es tan familiar, ¡era el destino de Amy! Entonces espabilo en el acto y pongo atención.

-¿Qué pasó en Thunder Ville? –pregunto alarmado y entonces Tails y Knuckles se miran con ojos cómplices, pues saben qué pensamiento me ha llegado a la cabeza. Vuelvo a preguntar.

-Han atacado los comandos terrestres de Eggman el poblado de Thunder Ville y pocos han sobrevivido –sus palabras me resuenan por todo el cráneo y trago de golpe ¿cómo que pocos? Pienso en todas las posibilidades y me agito ligeramente… Sally se preocupa cuando ve que me he levantado y salido por la puerta sin pedirle permiso a nadie, pues… es así como funcionan las cosas para mí: yo tengo pies, les doy una orden y obedecen sin protestar. Sally se queda quieta, sin hacer nada, pues sabe que algunos paseos los debo de dar solo. Cuando estoy afuera de las instalaciones ella me alcanza y me toma por los hombros.

-Veo que la noticia te ha caído en el hígado –me dice suavemente, pero no la veo a los ojos -¿tiene que ver con esa tal Amy?

-No te importa –le respondo cuando escucho que ha pronunciado su nombre ¿cómo lo sabe? ¿alguien se lo ha dicho? No… es un tema del que no me gusta hablar y el único que lo sabe es Tails, quien no me traicionaría de esa forma.

-Eres mi amigo y me importa lo que te pase…

-¡Pero no quiero que lo sepas todo de mí! –exclamo y la dejo muda por un instante. Noto que le alcé demasiado la voz –lo siento, pero es difícil…

-Supéralo… -dice fríamente –a estas alturas seguramente está muerta –dice y la fulmino con la mirada. Mi respiración se agita y siento que Dark Sonic está a punto de salir de mis entrañas. Sale corriendo cobardemente y me quedo ahí sentado pensando en sus palabras… ¿Amy muerta? No, ella es demasiado dura como para morir de una manera tan sencilla como lo es una invasión de Eggman, entonces me controlo y pienso en todo el tiempo que he invertido en la guerra y en las ocasiones en las que he salido en televisión, esperando que ella sepa algo sobre mí por al menos un medio que no sean las cartas que nunca escribí. Pero no la culparía por odiarme, no la culparía por no querer saber absolutamente nada de mí, no la culparía por haber apagado el televisor cuando pronunciaban mi nombre en él. Grito con mucha fuerza y corro por todas partes, esperando que la frustración disminuya con cada paso que doy, pero sé que es inútil sé que corriendo no van a desaparecer mis problemas, correr no la va a traer conmigo, correr no va a enmendar ese horrible error. Aprovecho que me he alejado demasiado y empiezo a sollozar audiblemente en una montaña de Green Hill sin que nadie me escuche. Escucho unas hélices cerca de mí y veo a Tails encima de Tornado y busco ocultar la mirada. Se estaciona y baja conmigo… ¿cómo me ha encontrado? Imagino que ha visto una línea azul ir y venir desde distintos puntos.

-¡Aquí estás! –exclama mientras me da un abrazo jovial –Sally está preocupada por ti –me informa, pero yo pongo los ojos en blanco.

-Que se preocupe lo que quiera –respondo mientras busco evitar tener esa conversación con él –al fin y al cabo no es su problema.

-Sonic, ella te aprecia –me dice algo que es más que obvio –y se preocupa por ti.

-Si se preocupara, no haría esa clase de comentarios –digo para mí mientras agacho la vista.

-¿Qué dijo?

-Que era probable que Amy estuviera muerta –resoplo mientras siento el viento chocar con mi rostro. Tails enmudece.

-Se pasó de mierda –susurra al final y sigue viendo al frente, no hago objeción de su comentario… es cierto –¿por qué dijo eso?

-Porque a la muy estúpida le gusto y quiere que la olvide –contesto desafiante mientras contemplo al sol ponerse –esto me está matando, Tails…

-Lo sé, lo mismo siento por Cream –dice mientras baja la vista –debí cuidarla yo… debí evitar que agarraran así a Vainilla –solloza. El sentimiento de Tails… es difícil de comprender hasta para mí, porque no la ama, no la quiere de esa manera, fue su mejor amiga y él presenció en las pantallas cómo apartaron violentamente a Vainilla de su hija, lo que lo hace sentir deseoso de venganza, pues… ambos sabemos lo que ocurrió con su madre. Murió tres días después en Metrópolis City, donde Shadow ya había organizado a la armada, ella cayó por un balazo en el abdomen y el zorro no se puede perdonar por lo ocurrido, por ella no siente nada más que culpa y miedo hacia su reacción.

-Sabes que su… muerte no es tu culpa –añado mientras intento quitarme los recuerdos de mi amigo llorando amargamente por lo ocurrido. Intento guardar la compostura. Caigo al suelo y veo a las nubes, las que no dibujan absolutamente nada para mí.

-¿Crees que estoy mal? –pregunto levemente sonrojado por el tema.

-¿A qué te refieres?

-A esto… no dejar de pensar en Amy con la fuerza con la que lo hago.

-No… no creo que esté mal. Ella te importa, fue tu amiga y te preocupa, te arrepentiste de tu decisión, pero el pasado ya no se borra.

-La extraño en demasía –digo para mí y suspiro intentando no llorar, pero enfrente de él no puedo evitarlo, me conoce muy bien y entonces me explayo en torrentes de lágrimas que me corren por las mejillas.

-Lo sé… por eso rechazas a Sally –me dice comprendiendo lo que estoy pasando, pero ahora con la noticia que me han dado, no me importa si la eriza me sigue odiando o amando, lo único que me importa es que siga bien, que siga viva, que siga sonriendo, pero no sé expresarlo, por lo que me dedico a llorar.

Regresamos a la base y nos informan de un ataque a un grupo de señoritas en las arboledas de la carretera, asegurando que fue Eggman el que ha enviado a sus máquinas. Decido dejar de atormentarme con esos pensamientos y me dirijo al sitio del atentado, donde veo un escenario impresionante: los robots fueron destruidos y mandados muy lejos, los restos no dejan mentir a nadie e incluso uno de ellos tenía entre los paneles un cuchillo bien lanzado, lo que me hace pensar que las chicas con las que se topó no eran exactamente amables.

-Vaya… -exclama Knuckles al ver todo el bosque, los restos esparcidos por todos lados lo dejaban asombrado –quienes sean quienes hayan hecho esto tienen mis respetos.

-Me imagino –digo mientras me concentro en una figura que corre cojeando hacia el lago. No puedo distinguirla bien por el sol, el que se refleja en su ropa dorada y me ciega por poco tiempo.

-¡Hey! –grito cuando veo una cabellera larga hasta la cadera, pero no se detiene, de hecho, se lanza al lago y entonces es cuando flaqueo y ya no me dirijo al sitio. Una oportunidad de saber lo que había ocurrido se había desvanecido entre las sombras del agua, unas sombras que en mi vida lograré superar. Un testigo menos y yo no iré tras él, no puedo… flaquearé en un instante y me ahogaré… pienso alternativas, pero a pesar de mi velocidad, no me da tiempo para intentarlas y regreso a la base con ellos. Sally me pregunta qué he visto, pero busco evitarla. Su comentario simplemente fue el más odioso que he escuchado en mi vida y no pretendo volver a oírla. No es mala persona, pero luego dice cosas que a uno no le agrada oír, como el hecho de considerar que Amy pueda estar muerta. Me llega la idea a la mente y entonces intento retirarla, sabiendo que no podría vivir con ello.


ME DIO UN ATAQUE DE INSOMNIO Y NO SABÍA QUE HACER ADEMÁS DE ACTUALIZAR XD DISFRUTEN Y VEO QUE TENGO LECTORES :O