Frente a Frente
Capitulo 3: Manos pesadas
"Tan rápido que ni tengo tiempo de respirar"
No quería ser una buena persona, ni tenía interés en conocer a Kagome y mucho menos iba a cambiar su forma de vivir la vida; Le gustaba la indiferencia, perder el control y destrozar cualquier aspecto bueno de cualquier persona. Planeaba permanecer siendo un bastardo egoísta hasta los últimos días de vida.
Y decidió brindar con el cantinero por ese pensamiento, no era un hombre que no supiera manejar el alcohol, al contrario tenía un buen control sobre este. La música del club nocturno le estaba perforando los oídos, se levanto y le dejo la propina pidiéndole que le tuviera la mesa llena, el cantinero asintió.
Sabía que en todos los lugares el cantinero o barman se transformaba en una especie de personaje mítico que brindaba protección a los bebedores, escuchando sus penas y limpiando copas mientras sonreía a sus abatidos acompañantes.
Regreso a su lugar mientras observaba a Miroku susurrarle algo a una mujer mientras colocaba su mano sobre su muslo y conforme la música se iba haciendo más movida, el iba subiendo su mano. Tomo asiento y con un par de miradas consiguió a una mujer que lo acompañara.
-¿Me extrañaste?-Le susurro mientras compartían un par de bebidas, el asintió como si la estuviera escuchando. Después llego otra amiga a decirle más cosas, se convirtió en una ligera disputa por mantener el control. Kouga quien llego con una dulce castaña solo comenzó a reírse, tomo asiento y comenzó a hacer el truco de las cartas de póker y las bebidas, debido al alcohol que traía en su sistema toda victoria era considerado un acto de ridículo-
De tanto que bebía ya ni siquiera padecía de la resaca, no planeaba regresar solo a casa. Mientras hubiera mujeres dispuestas a abrirle las patas, fueran atractivas entonces todo estaba excelente. Estaba escuchando lo que ellas decían, sin embargo las dejo hablando solas para después indicarle con el dedo a Miroku que se acercara.
Miroku a regañadientes se le acerco, y entonces extendieron sus bebidas y le dieron un trago.
-Por estas mujeres que vamos a destrozar-Y chocaron los vasos mientras bebían rápido la bebida. Después de las siete canciones, y de un par de bailes, el decidió ir al baño a hacer de sus necesidades, había dejado a las mujeres a que cuidaran-
Todo el lugar estaba atascado de jóvenes, orino mientras mostraba su pequeña manía de mover el pie como si fuera perro mientras orinaba. Sin embargo no pudo terminar de orinar ya que fue arrastrado hacia un cubículo para sentir unos pechos extremadamente duros encima del suyo, las manos esas se movieron con mucha rapidez y en cuestión de segundos acaparo con sus labios los suyos, le molesto la forma violenta en que parecía hacer estar realizando todo de forma correcta.
La alejo de él y negó como si ella tuviera la culpa, el cerro su bragueta y se marcho del lugar dejándola con su mano adentro del vestido. El regreso a su lugar y continuo bebiendo, más molesto que antes, irritado por esa mujer impertinente.
-¿Qué te paso?-Le dijo la otra mujer haciendo que el solo se apartara con brusquedad-
Detestaba que todas las mujeres fueran fáciles de conseguir, decidió beber un poco más. El lugar estaba vacío salvo por Miroku que estaba aun coqueteándole a esa mujer, y cuando los ojos azules se clavaron en los dorados, le pidió a la mujer que se retirara, le entrego una tarjeta y le indico con la mirada que la vería cerca de los baños. La mujer se marcho y le dejo un beso pintado en la mejilla, después de que él se acerco con su amigo, sintió el cansancio de Inuyasha. Las mujeres más lindas estaban bailando en el segundo piso, justo donde estaba Kouga, las más hermosas estaban cerca de ellos o con algún hombre.
-¿Por qué las corriste?-Pregunto Miroku mientras Inuyasha solo continuaba bebiendo, Miroku tomo una bocanada de aire un poco impaciente de sentir las reacciones de su amigo y solo puso su mano sobre los hombros, sin embargo Inuyasha la aparto con brusquedad-
-¡¿No entiendes? ¡Son fáciles!-Le respondió como si eso tuviera sentido e incluso lo dijo gritando-
Se dedico a beber toda la noche, a bailar con otras mujeres y alrededor de las cuatro de la mañana las cosas cambiaron, regreso su amigo Bankotsu con sangre en su labio, mirada molesta y la camiseta desarreglada.
El alcohol y el coraje que sintieron provoco un incendio, Miroku, Kouga, Inuyasha y Bankotsu caminaron hasta donde estaba un sujeto grande, gordo y con poco pelo riéndose mientras los otros cinco comenzaban a carcajearse. Bankotsu decidió empezar todo, les tomo la botella y se la estrello al suelo, Miroku solo levanto con la mano a una mujer totalmente atractiva mientras la tomaba de la cintura, Inuyasha les tiro todas las bebidas y Kouga fue quien dio el primer golpe.
-El bastardo pidió mercancía y no la compro-Dijo uno de ellos mientras Inuyasha volteaba a ver a Kouga y entonces con una sonrisa maliciosa se transformaban en bestias, incapaces de escuchar excusas, sentir golpes, se dedicaron a golpear hasta que el deseo fue suficiente. Estrellaron muchos vasos, cabezas contra mesas y recibieron golpes pero nada fue tan bello como el sonido de advertencia-
Los cuatro fueron sacados del bar y corrieron hasta sus carros, se despidieron en el primer semáforo y Miroku fue el primero en acelerar con una mujer en el lado del copiloto. Inuyasha se estaciono frente el kilometro 33, con la idea de ver el amanecer y sentir como le iban a arder los ojos.
Permaneció recargado en su carro, sin querer ir a su departamento, un poco deprimido y sintiéndose cansado de todo.
Indiferencia fue la que experimento cuando dio golpes y recibió tantos como dio. Encendio un cigarrillo, y espero con paciencia a que saliera el sol. Y ahí estaba el camino, casi dispuesto a tener un dueño.
No quería trabajar, no quería cambiar. Quería permanecer en ese limbo en que estaba viviendo, y le gustaría tener a alguien en quien pensar, pero nadie duraba lo suficiente como para decir que le robaban el corazón. Y justo cuando parecía tenerlas, siempre…desaparecían. Lo dejaban solo, diciendo que ya había sido suficiente.
Sintió una fuerte descarga de adrenalina, inhalo del cigarrillo y comenzó a caminar de un lado a otro. Quería gritar y llorar, posiblemente era el alcohol que ya estaba haciendo efecto, o era su conciencia buscando una justificación a sus actos anti-heroicos. Se fue encogiendo hasta sentarse y escondió su rostro entre toda esa oscuridad que lo atormentaba, el mundo frente a él era tan enorme y el era algo tan diminuto, incapaz de proteger algo y con la ferviente idea de destruir cualquier rastro de inocencia en las personas.
Había escuchado que cualquier ser humano tenía una bestia que deseaba encerrar y dejar ahí hasta que se transformara en un verdugo, y también que entre más viejo fueras más sabio te volvías, sin embargo la edad no tenía mucho que ver, ya que el a su corta edad parecía tener la sabiduría de un hombre de cincuenta años.
Tiro la colilla del cigarrillo y permaneció estático, ya más calmado que hace unos segundos. No solo las mujeres tenían esas rachas en donde les ganaba el sentimiento y comenzaban a llorar por cualquier cosa.
Los demonios se le apilaban en la espalda, y permanecían ahí sin pagar renta; Espero a que el sol saliera, sin embargo sonó su celular.
Envió un mensaje a Kagome mientras permanecía esperando a que el sol saliera y le quemara los ojos.
En otra parte de la ciudad, ella se encontraba despertando. Enojada por el estúpido celular que no paraba de sonar, aceptaba que él fuera idiota y enviara mensajes sin saber los números, pero después de que sonaba diez veces o veinte, y solo recibía mensajes de: ven. Se comenzó a preocupar, ya lo había notado serio y extraño desde en la mañana, indiferente a cualquier comentario, no comía ni bebía café.
Se puso sus zapatos de diario, una bufanda y tomo un taxi para llegar hasta Inuyasha.
No sabía si él se había equivocado al enviar los mensajes pero decidió ir a buscarlo por la desesperación. Fue fácil saber la ubicación de Inuyasha, el carro de Inuyasha tenía un localizador que enviaba información de donde se encontraba con solo enviar una clave al celular. Eran las cinco de la mañana, no había podido dormir muy bien toda la noche, a sus amigas les había parecido la idea de ir a comer pizzas y beber hasta morir. Ella había bebido solo por cortesía, pero permaneció todo el tiempo observando el cielo y compartiendo el encendedor con un sujeto.
Le pago al taxi cuando se encontró viendo a Inuyasha patear piedritas en la carretera, cruzado de brazos y esperando por un amanecer.
Ella frunció su entrecejo, le pago al individuo y metió reversa.
Pensó en algo que decir, como acercarse y qué no decir.
-¿Hola?-El dejo de poner atención a su pequeño momento de demencia, encaro a la joven de forma aburrida y ella observo las ligeras marcas en su rostro, la ropa desaliñada, un poco de barba, ojeras, sangre, el hombre era un desastre-
-¿Qué haces cuando no quieres ir a casa?-Le pregunto mientras metía sus manos en sus bolsillos, cansado de escuchar que él era un sujeto problema para todos lo que lo rodeaban, y cansado de ver como lo defendían. A morir, pensó-
No le contesto algo, solo observo cómo estaba ella mirando hacia el horizonte. Existía una belleza a casi saliendo de la ciudad, y ellos dos eran dueños de ese breve momento y escenario, no entendía de lo que él estaba hablando, ni siquiera pretendía entender. No le interesaba entender, solo tenía curiosidad, si, por eso se encontraba ahí.
Por la simple curiosidad.
El se acerco simplemente a su lado permaneció quieto, aspirando el aire que estaba en el ambiente limpio, un poco lejano de la civilización.
-Hueles horrible-Le comento con una ligera risita, haciendo que el solo sacara un cigarrillo, ella le pidió uno y él se lo dio. Los dos se dispusieron a fumar, ella se sintió mal por contaminar con el humo tóxico ese lugar-
-Tú también hueles mal-Le respondió mientras ella solo lo golpeaba con su hombro de forma ligera-Este lugar me hace pensar-Hablo más calmado concentrándose en el cigarrillo que encendía el humo ante cada aspirada que le daba-
-¿En qué?-Le cuestiono con duda, clavo sus ojos dorados en el perfil de Inuyasha, comenzaba a verse un poco de iluminación por el sol, sin embargo aun no alcanzaban a cegarse por la belleza que se les iba a presentar en el escenario-
-En todo, conseguir mujeres es muy fácil, tener dinero es muy fácil…y ni se diga las responsabilidades-Le sorprendió la elocuencia con la que hablaba, y la tranquilidad con la que parecía estar quieto-tu sabes hacer todo, yo solo se destruir todo eso que tú haces…-Antes de que ella hablara, él la interrumpió-Este es mi momento, no hables…-Fue rudo sin embargo eso la hizo rolar sus ojos, al menos el estaba regresando a sus sentidos-Y tu pareces saber hacer todo, pensar en todo…Lo peor es que no pienso cambiar, no en este momento…quiero ser así un poco más…-Egoísmo puro en sus palabras-
-¿Crees que se hacer todo? La vida me ha hecho así, y lo he ganado todo con mi esfuerzo, mi abuela tiene dinero no tanto a comparación tuyo sin embargo no quiero que me lo regale todo…Quiero ser alguien capaz de que puedo vivir incluso si me llego a asfixiar-Hablo posiblemente muy rápido pero él pensó en lo que ella había dicho, la forma en que parecía tener a una presa frente a sus ojos-No tendré a todas las mujeres como tu las tienes, pero…hay que batallar de vez en cuando, esforzarse… Igual y eso te hace falta-Él la callo con un bufido y una risa-
-¿Esforzarme? ¿En qué? ¿Mi trabajo?-Cuestiono de forma severa-Podría hacer eso, pero no se me toma tanta importancia-No sabía qué era lo que él quería escuchar pero de ella no iba a escuchar palabras bonitas, simplemente iba a acabarlo con sus palabras, así que guardo silencio-
El amanecer llego muy rápido, con una breve conversación el sol los fue cegando, y fue cuando él le dio las llaves y le pidió ir a casa. No a su departamento, sino a su casa…
Quería dormir en un techo donde no se iba a sentir solo, quería tener sirvientes que le llevaran el desayuno en cama y quería esconderse por unos días del mundo. No estaba tan listo para el triunfo ni para la derrota, quería saborear cualquier momento de breve libertad que tuviera.
Libertad.
La palabra en si era como mágica.
Encendio su automóvil y lo fue llevando de regreso a la ciudad.
-Sabes, te invitare a desayunar…-Le comento mientras el abría un ojo y solo asentía, no sabía a dónde iban sin embargo el movimiento del carro sobre la carretera lo hizo sentirse relajado, alguien sobrio estaba conduciendo por el lo que le hizo sentir una especie de alivio. Aun no quería morir-
Lo más gracioso era como todos parecían saber cómo contestarle, pero jamás acertaban en las preguntas que debían hacerle.
Ella siempre prometía que iba a ser suficientemente buena en todo lo que hacía, el solo renegaba ante cada paso que daba creyendo que jamás iba a llegar a ser suficientemente bueno, por eso prefería la indiferencia y el sarcasmo, el mal trato hacia a las personas era por egoísmo y arrogancia, debajo de todo eso existía inseguridad. Y le gustaba vivir así, entre el abismo y la pared.
Algún día los dos iban a encontrar a alguien que los volviera lo suficientemente locos como para cometer locuras y estupideces.
Acelero de forma brusca unas cinco veces, el permaneció quieto y descansando su vista.
-Despierta vaquero-Le pidió con su tono dulce mientras se bajaba del automóvil, el se estiro un poco y observo la grande casa que estaba frente a él, un par de sirvientes estaban abriéndole la puerta y dándole los buenos días-
-Hogar dulce hogar-Musito mientras pasaba sin pedir permiso, ella abrió la casa con cuidado-¿Y mi desayuno?-Le pregunto mientras ella le preguntaba por la cocina, la guió hasta la cocina sin preguntarle muy bien, ella dijo buenos días a los cocineros-
-Soy…-Antes de presentarse entro Izayoi luciendo totalmente despierta y fresca a diferencia de los dos que se encontraban reflexivos y pensantes-
-¿Inuyasha? ¿Kagome?-Pregunto Izayoi viendo las fachas en las que se encontraba llegando su hijo-¿Y tu casa?-Le pregunto Izayoi mientras miraba a los dos, Kagome estaba en pijama y con el cabello revuelto, el lucia sin la mínima finta de haber parado a casa por ropa para dormir-
-Luego preguntas, me van a invitar a desayunar…-Los dos tomaron asiento en la pequeña mesa de la cocina, y Kagome se fue abriendo paso en la cocina-
-Solía cocinarle a mi abuela cada vez que llegaba a las cinco de la mañana…-Explico Kagome mientras abría el refrigerador y comenzaba a sacar un par de huevos-
-¿Qué cocinaras?-Pregunto Izayoi mientras Kagome solo sonreía y sacaba un poco de harina-
-Hotcakes-Los dos lucieron sorprendidos y entonces Izayoi le regalo una sonrisa a Inuyasha-
-¿Por qué no vas a ducharte?-Le cuestiono su madre haciendo que el se levantara para ir a su antiguo cuarto a arreglarse un poco-¿Y?-Espero por la explicación de Kagome y entonces solo recibió una sonrisa-
-No tengo idea, me pidió que lo trajera aquí…-Izayoi asintió mientras solo soltaba un suspiro-
-Siempre me intereso lo que hacia Inuyasha, es solo que el siempre fue más independiente…Parecía tener el control hasta…en realidad mi hijo no tubo control-Agrego Izayoi mientras llevaba una de sus manos a su cabeza, el hermano mayor de Inuyasha llego con un tono serio oliendo el ambiente y viendo a una mujer que conocía solo de vista-
-Huele bien-Dijo con un poco de serenidad-
-Avísale a tu padre que desayunaremos aquí-Ordeno Izayoi mientras Sesshomaru asentía y comenzaba a ir apresurado a avisarle a su padre-Tenemos meses sin desayunar todos…-Y con la simple mirada le agradeció a Kagome lo que estaba haciendo-
-Creo que Inuyasha intenta acercarse solo que no sabe como…-Explico Kagome mientras entraba el papa de Inuyasha con una sonrisa Inu No Taisho era un sujeto agradable que solo entendió lo que sucedia cuando Kagome empezó a servir el desayuno-
-Misuki alista el comedor, desayunaremos todos juntos-Le dijo el señor a una sirvienta mientras todas se movían con rapidez para arreglar el comedor principal, Sesshomaru se preparo un licuado haciendo que Kagome le regalara sonrisas, y cuando todo estuvo listo, apareció Inuyasha luciendo fresco y nada descansado, ojeras en sus ojos y ningún rastro de mal olor-
Tomo asiento enfrente de Kagome y a lado de Sesshomaru, hubo un par de risas en el desayuno. Estaban cambiando
Eso había estado extrañando Inuyasha, había estado extrañando casa.
-¿Me puedes pasar la miel?-Pregunto Sesshomaru con una sonrisa mientras Kagome le pasaba la miel-
-¿Para qué quieres miel si estas amargado?-Le respondió Inuyasha mientras daba una gran bocanada a su hotcake-
-Del mismo modo en que usas tu pene para dar placer-Le regreso con un poco de sarcasmo haciendo que Kagome comenzaba a carcajearse-
-Inuyasha no molestes a tu hermano-Le pidió su padre mientras solo rolaba sus ojos-
-Si Inuyasha más respeto para tu hermano, ya sabes que es delicado-Hablo Izayoi haciendo que Sesshomaru los mirara de forma molesta, Inuyasha comenzó a reírse contagiándole la risa a Kagome-
Definitivamente había extrañado casa.
Kagome comenzó a disfrutar de su desayuno en cuanto Sesshomaru dejo de utilizar la miel, debía admitirlo ella merecía un diploma por crear los mejores hotcakes de todo el mundo.
-¿Qué haces aquí? ¿La casa estaba sucia?-Le pregunto Sesshomaru haciendo que Inuyasha solo le abriera la boca mostrándole la cómoda-Eres grotesco-Exclamo Sesshomaru mientras limpiaba con la servilleta su boca y se levantaba para sujetar su estomago-Me retiro, tengo que ir a Taiwán a hablar con unos clientes-Su padre se levanto después y le dio un beso en la mejilla a su esposa para acompañar a su hijo-
Sin embargo su padre regreso para agarrarle el pelo a su hijo menor.
-Bienvenido a casa, ¿Podrían encargarse de ir a recoger los documentos con Miroku y enviármelos antes de las cuatro?-Inuyasha asintió y miro a Kagome que asintió-
-¿Vas a venir a comer, querido?-Pregunto Izayoi viendo como su esposo negaba con la cabeza-Excelente, hoy comerás pizza-Le dijo a su hijo menor haciendo que el asintiera con una grande sonrisa-Bueno, el desayuno estuvo delicioso…-Y se levanto dejando su plato vacio-¿Podrían llevarme a casa de la señora Kaede?-Miro a Kagome con curiosidad recibiendo un sí con la cabeza-
Los otros dos se levantaron para acompañar a la señora Izayoi a la casa de Kagome.
El que manejo fue Inuyasha, iba murmurando maldiciones y molesto de tener que escuchar como su madre reía con Kagome y como parecía querer contarle todas sus anécdotas de la infancia.
-Ustedes dos hacen una bonita pareja-Dijo con imprudencia haciendo que los dos se sintieran incómodos ante lo que dijeron-Es mi punto de vista, Inuyasha vas muy rápido…Te pasas un alto más y te dejo sin carro-Le amenazo haciendo que Inuyasha rolara sus ojos-
-Madre, tus puntos de vista casi siempre son extremos e inadecuados-Izayoi simplemente le jalo el cabello sin que él se diera cuenta, el solo se quejo y la miro con un poco de irritabilidad-
-Te callas, porque son mis puntos de vista ¿Acaso yo te digo que eres idiota cuando haces comentarios inadecuados?-Inuyasha no le contesto ante eso y solo continuo murmurando maldiciones-Sigo molesta porque te fuiste lejos del país-Le reclamo mientras miraba a Kagome-No quiero que haga esa clase de viajes ¿entendido?-Kagome asintió-
-Tiene mucho trabajo que ni podrá darse escapadas-Hablo Kagome con cuidado y solo recibió un 'Feh'-
-Tú tienes trabajo-Le reprocho Inuyasha haciendo que Kagome solo pusiera un dedo sobre su cabeza para girarlo después-
-Me cambio ¿de acuerdo?-Izayoi y Kagome se bajaron del carro e Inuyasha las siguió iba con sus manos dentro de sus bolsillos y la puerta ya se encontraba abierta, los tres entraron y Kagome dijo los buenos días-
-Kagome ¿Sigues en pijama?-Cuestiono su abuela haciendo que su nieta solo se encogiera de hombros-¿Dormiste aquí?-Siguió preguntando haciendo que Izayoi sonriera, Kagome asintió-
-Es que…-Su abuela solo soltó un bufido-
-Abuela el es Inuyasha-Los introdujo haciendo que la señora estirara su mano, Izayoi la saludo con un efusivo abrazo haciendo que Kagome solo rascara su cuello-
-¿Puedo pasar?-Pregunto una voz femenina haciendo que los tres voltearan a ver quién era, Kagome solo sonrió al ver a Sango con una sonrisa-¡Oh! Te anduve buscando ¿Y tu celular? ¿Para qué lo quieres si no vas a contestar?-Izayoi y Kaede se fueron a la sala mientras Kagome se quedaba con Inuyasha atrás de ella observando a la castaña que acababa de entrar-
-Lo olvide-Se excuso mientras bostezaba un poco-El es Inuyasha, ella es Sango-Los dos se saludaron como si fueran amigos, Kagome solo bostezo-
-Kagome tu estas mal, ¿Eres puta o qué?-Inuyasha se carcajeo haciendo que Kagome solo lo mirara de forma molesta-
-No, es solo que…-Pero Sango no la dejo continuar y comenzó a reírse sola-Vamos a quemarnos en el fuego con el diablo -Empezó a decir Kagome sabiendo que Sango iba a entender a lo que se refería-
-Oye princesa llego tu príncipe-Le siguió Sango mientras comenzaba a bailar-
-Eres una hija del demonio, estas humillando a tu patrimonio…-Le continuo a Sango haciendo que su amiga comenzara a reírse-Es que tú me tienes escupiendo versos-Y le saco la lengua-
-A manos los rabos y los cuernos y a dejar pa' después el descanso eterno-Sango termino mientras abrazaba a su amiga-
Inuyasha solo observo a las dos amigas, no supo si reírse o sentir que Kagome se comportaba de forma estúpida.
-¿Por qué sigues en pijama?-Le pregunto Sango mientras se cruzaba de brazos-
-Tenía que ir por Inuyasha…-Fue lo único que dijo haciendo que su amiga llevara su mano a su boca-No, nada de lo que te imaginas…Esto se trata de ser indisciplinado por un día-Ella debía de dejar de recitar las canciones de calle 13-
-Inuyasha, creo que deberías de tratar a Kagome como si fuera mujer…-Kagome rolo sus ojos-En serio mi amiga tiene el celular con ella todo el tiempo-Kagome solo se encogió de hombros-Y enserio ella no se porta mal-Kagome solo camino hacia las escaleras-
-Iré a bañarme, tengo trabajo…-Sango se quedo con Inuyasha platicando o mejor dicho ella estaba haciendo un monologo ya que él hablaba poco-
-¿Kagome es puta?-Le pregunto Inuyasha mientras Sango se burlaba y negaba-
-No, si lo fuera no estuviera aquí…Es mi mejor amiga-Inuyasha asintió mientras hablaba con Sango-Recuerdo cuando la engaño su ex, le hicimos la vida miserable al bastardo…-Inuyasha asintió como si eso fuera algo obvio-
-¿La engañaron?-Sango asintió-
-Un poco, ella le poncho las llantas y yo le di un par de golpes inocentes al sujeto…Mis otras amigas se encargaron de decir que era gay-Inuyasha asintió como si estuviera de acuerdo en sus acciones-¿Y cómo se comporta contigo?-Inuyasha soltó un suspiro y se cruzo de brazos-
-Es mala-Sango abrió sus ojos sorprendida-
-¿Mala? De seguro le caes mal-La honestidad de Sango le provoco un ligero malestar, pero quiso creer que era por el exceso de alcohol que había consumido en la noche-Ella es como…casi perfecta, sabe dar consejos y aceptarlos…No se qué hago aquí, si yo fuera hombre definitivamente andaría detrás de los huesos de mi amiga-Inuyasha se burlo un poco, y dejo a Sango continuar con su monologo-
Y antes de que ella continuara el celular de Sango comenzó a sonar, haciendo que le levantara el dedo en señal de que esperara y contesto sin pedir permiso.
-¿Jefe? No, no estoy en una conferencia que puede beneficiar a la empresa, si…esas conferencias duran horas-Fingió mientras miraba sus uñas y luego bostezaba un poco-En realidad iba a apagar el celular, pero supuse que llamaría…Creo que no podre regresar al trabajo, estoy totalmente de acuerdo, dígale a ese bastardo que no recibí ningún documento…Bueno, adiós, gracias…-Y solo se encogió de hombros-¿Acaso no saben ser respetuosos cuando hay una conferencia?-Pregunto con sarcasmo haciendo que Inuyasha solo hiciera una mueca-
-¿Por qué?-Fue lo único que pregunto haciendo que Sango dejara de verse las uñas-
-Porque estaba preocupada por Kagome, quería ver a mi amiga…-Dijo con sinceridad mientras el celular comenzaba a sonar de nuevo-Disculpa-Y cambio el tono mientras continuaba con un:-¿Ariel?-Y luego estallo en una carcajada-En casa de Kagome, quería verla…ya sabes cómo somos las lesbianas de hoy en día-Y solo comenzó a reírse-¿Ahorita? De acuerdo, iré por ti…Oye, deja de llorar…tranquila, yo voy por ti-Y colgó la llamada mientras le daba un beso rápido en la mejilla a Inuyasha-Cuida a Kagome, nos vemos-Y se fue dejando a Inuyasha sorprendido-
Inuyasha tuvo que esperar media hora para que Kagome bajara de las escaleras, con zapatillas negras, una ligera ropa formal y el cabello un poco húmedo, estaba ligeramente maquillada y estaba presumiendo una sonrisa.
-¿Y Sango?-Pregunto mientras miraba a todos lados-
-Menciono algo de que iba a ir por Ariel-Contesto él con cuidado-
Kagome solo soltó un suspiro y camino hacia donde estaban las mujeres bebiendo té en la terraza y probando bocadillos mientras reían.
-¿Ya se van?-Pregunto su abuela viendo como Kagome asentía-¿Ya se fue Sango?-Kagome volvió a asentir haciendo que su abuela hiciera una mueca-
-Inuyasha dice adiós-Mintió mientras comenzaba a retirarse dejando un ligero aroma a vainilla por todo el camino que daba-
Inuyasha y ella fueron a dirigirse al automóvil, el solo podía observar a Kagome de reojo y conducir como si el mismísimo diablo los estuviera persiguiendo.
-Recuerda esto, me gustan solteras, delgadas, estoy en contra del aborto y si pudiera volver a nacer sería hombre porque no toleraría ser una bestia del demonio que sangra y no muere… ¿De acuerdo?-Kagome solo levanto una ceja y le jalo con cuidado el cachete-Au, ¿Qué haces?-Dijo con dolor haciendo que Kagome sonriera-
-Naciste de una vagina, no puedes quejarte de algo que te dio vida ¿de acuerdo, jefe?-Pronuncio con sarcasmo mientras ella solo sonreía-Y no me da miedo la velocidad-Volvió a añadir mientras regresaba a revisar los mensajes de su celular-
Continuara
N/A:
No sé si sea lo que esperaban, o probablemente es mejor de todas formas dejen mensajes.
Los quiero, bye.
Dejen reviews!
"voz ronca, buen olor, sonrisa y mirada coqueta…"
ATTE:
WILLNIRA PEDOFILA!
