CAPÍTULO 3
A la mañana siguiente me desperté algo temprano y estaba sirviendo el desayuno cuando ella bajo, con un rodete despeinado, un short rosa viejo y una camiseta verde que le quedaba algo grande.
La camiseta tenia un estampado que decía everyone loves an irish boy* con corazones y tréboles. Era mi camiseta.
—Buenos días—Saludo tímidamente. Se sentó y yo lo hice frente a ella. Le tendí la taza y ella tomo la canela echándole un poco. Sonreí e imite su acto.
—Buenos días. Emma...
—¿Si?—Pregunto y comió un bocado de los hot cakes.
—Esa es mi camiseta.—Ella levanto la mirada y abrió la boca para decir algo pero no dijo nada, avergonzada.
—Lo siento, te la daré si quieres, fue lo primero que encontré...—Dijo atropelladamente mientras yo contenía una risa.
—Esta bien, quedatela. Te va mejor que a mi.—Le corte guiñándole un ojo, gesto que ella ignoro. Volvió a su desayuno y murmuro un "gracias".
—¿Cual es mi rutina?—Pregunto.
—Bueno, lo primero que haces luego de levantarte, darte un ducha y vestirte es desayunar conmigo. Eras afianzadora, pero ahora estudias un curso de arte en una pequeña escuela cerca de aquí. Por las tardes trabajas en un supermercado, cerca del Granny's.—Ella asintió.
—¿Recuerdas cuando viniste a vivir aquí, a Storybrooke?—Nego y yo suspire. Teníamos un largo camino por delante.
—Bueno, te enseñare la ciudad luego. Es un lugar pequeño, todos conocen a todos.
—Siempre quise vivir en un lugar asi.—Dijo ella.—Nueva York se sentía muy solitario.
Luego del desayuno decidimos ver una película. Decidí ver alguna que hayamos visto juntos, se que los recuerdos no le vendrán como flash pero igualmente quiero intentarlo. Estaba buscando alguna en la televisión cuando estaba dando Votos de Amor, que ironía.
En la película la chica pierde la memoria y ahora Emma la pierde.
Cuando estaban por terminar los comerciales Emma se levanto y salio corriendo hacia el baño azotando la puerta en el proceso. Fui tras de ella pero no abrí y toque varias veces.
—Emma, ¿estas bien?—Pregunte y oí un sonido claro: Una arcada. Estaba vomitando.
—Si—Alcance a ir que dijo. Abrió la puerta y me miro indecisa.
—¿Puedes llevarme con mis padres?—Dijo y yo asentí confundido pero luego recordé que ellos están trabajando así que se lo digo pero creo que no les molestara y ella insiste en que no quiere molestarlos. La llevo con Ruby al Granny's y ella baja rápidamente sin despedirse y no la sigo.
Arranco el coche y decido irme a casa, debo trabajar esta noche y quiero practicar un poco con la guitarra antes de irme.
Al llegar practico una canción que había estado escribiendo para Emma, sin embargo dejo la guitarra porque no tengo la suficiente inspiración. Todo en lo que puedo pensar es en ella, ¿que haría si nunca me recordaba? ¿Si nunca se enamoraba de mi de nuevo?
Romper sus muros totalmente había sido difícil, no quería imaginar hacerlo de nuevo porque ella no me conocía en absoluto y yo si a ella. Sabia cada pequeña cosa de ella, como la textura de sus labios, la melodía en su risa, la forma en que se veía tan inocente y frágil cuando estaba dormida pero como era tan fuerte cuando estaba despierta. Sabia cuanto le gustaba el chocolate caliente con canela y que su comida favorita siempre eran emparedados de queso. Sabia que su niñez había sido muy difícil en el sistema de adopciones y cuanto le había costado confiar en sus padres cuando la encontraron a los veinte años. Sabia que había sido muy difícil pasar un año en la cárcel por culpa de su ex novio y cuanto le costaba confiar en los hombres. O en cualquier persona.
Sabia que siempre cada año en su cumpleaños deseaba no estar sola nunca mas y que lo había conseguido gracias a sus amigos, sus padres y a mi.
Pero eso era pasado. Un pasado inexistente para ella.
Mire la televisión sin poder concentrarme en ningún programa hasta que se acercaba la hora de irme a trabajar y me duche rápidamente para luego manejar hasta el restaurante cerca de la paya donde conseguí trabajo hace poco, como mesero.
Por la madrugada, cuando mi turno termino me sentía cansado pero maneje hasta The Rabbit Hole, un bar cerca de nuestra casa. Me senté en la barra y pedí un trago con ron. Sentimientos de culpa me invadieron cuando sentí el alcohol bajando por mi garganta lentamente cuando en realidad, no puedo tomar demasiado alcohol.
Un poco antes de conocer a Emma comencé a beber porque no soportaba la perdida de mi ex prometida Milah. Poco después de conocer a Emma, olvide por completo el alcohol.
Desde entonces solo bebo en ocasiones especiales, como Año Nuevo o algún cumpleaños. Aunque se que fue el amor de Emma y hasta ahora no tenia razones para beber, nunca quise arriesgarme a caer en la bebida.
Tomo un par de copas mas y se que no debería conducir así que decido dejar el auto allí, porque de todos modos, Storybrooke es un pueblo tranquilo donde no hay muchos crímenes. Comienzo a caminar y me siento algo mareado, pero sigo porque nuestra casa no esta muy lejos de allí.
Cuando llego, Emma esta dormida en nuestra habitación y no quiero molestarla, así que solo me dejo caer en el sillón y me entrego a los brazos de Morfeo.
Espero que les guste, es algo corto, pero no pude escribir mas. Si aun no han pasado por mi blog, por favor, pasen :) Se llama The Nahir PROJECT, tampoco olviden seguir el twitter del blog arroba EdeEscritora.
XOXO.
