Titulo: El silencioso Matthew.
Fandom: Axis Power Hetalia
Claim: Hermanos de Norteamérica (Estados Unidos / Canadá)
Tabla: Opuesta.
Reto: 6. Silencio/Ruido
Rating: K
Resumen: Para Alfred el silencio era ensordecedor y desesperante, pero a veces podía soportarlo.
Advertencias: Nombres humanos de los personajes. No está beteado -w-
Notas: No tengo mucho que decir sobre el capitulo, realmente nada. Quizás que no me gustó mucho, pero más allá de eso no.


Para Alfred no había nada más desesperante que tener que mantenerse quieto y en silencio, lo cual sucedía cuando tenía que repasar sus lecciones. Alfred odiaba hacerlo, y odiaba también que Matthew lo hiciera parecer tan fácil.

¿Cómo lo hace? Solía preguntarse día y noche. Su hermano podía estar sin hablar durante horas, y tenía una voz tan suavecita que, cuando hablaba, apenas podías oírla. Como si fuese un susurro a mitad de la noche. Alfred no lo entendía, pero lo envidiaba. Envidiaba que Arthur tomara la mano de Matthew y lo llevase a la biblioteca con él, dónde Alfred no podía ir porque no sabía comportarse.

Alfred solía correr en el bosque y jugar con los animales, gritar y ser bullicioso como él sólo. Entraba en la casa haciendo escándalo, para ser regañado por Arthur al minuto siguiente por el ruido innecesario. Matthew nunca era regañado por nada porque era silencioso, y a Arthur le gustaba el silencio. Alfred odiaba el silencio porque lo desesperaba, y no entendía que a nadie pudiese gustarle. No le gustaba que Matthew estuviese en silencio, porque significaba un regaño para él.

—Matthew, ¿quieres ir a jugar afuera? —preguntó con una sonrisa al momento que arrastraba a su hermano hacia la puerta de la casa.

—E-estoy leyendo —susurró el otro, siendo ignorado como era usual. Sabiendo que no obtendría nada, dejó el libro sobre una mesa cerca de la puerta que le quedó a la mano.

Alfred tenía que repasar la misma lección, pero pensó que era un día tan caluroso que era mejor si pasaban el rato nadando y jugando fuera, que encerrados leyendo. Alfred era de esa manera y Arthur lo sabía. Matthew no es que prefiriese leer que jugar, simplemente era menos extrovertido que su hermano, y el ver que era reprendido por Arthur lo asustaba un poco, él no quería ser regañado de aquella forma.

Los niños pasaron toda la mañana en un río que quedaba en el patio trasero, mojándose entre ellos, nadando y jugando con los peses. Sus ropas limpias y secas ya no lo eran más, y cuando se percataron de ello ya comenzaba a atardecer. Alfred comenzó a sentir los accesos de culpa, Arthur iba a enfadarse seguro.

—Dejemos las ropas secar aquí en el pasto y hagamos otra cosa mientras esperamos.

Así lo hicieron. Se sacaron los pantalones y las camisas, extendiéndolas en el pasto para que se secasen con lo que quedaba de luz solar, mientras ellos siguieron jugando durante un rato más, hasta que en un descuido que Alfred tuvo, Matthew cayó dormido sobre la hierba, cuando el niño mayor volvió lo encontró de esa manera.

Alfred lo miró indeciso entre levantarlo o dejarlo dormir, al final se decidió por lo último. Ya estaban en problemas, si tardaban un poco más no pasaría nada. Además, por primera vez el que Matthew se mantuviese tranquilo y en silencio no lo molestaba, porque su hermano se veía muy tierno dormido. Tal vez él se veía igual cuando dormía, pensó con una sonrisa.