No te acerques
Era un día tranquilo en Aaa y no había nada especial que pudiera destacar, era tan calmado… tan pacifico… tan…
-ABURRIDO- se escucha un grito dentro de una casa de árbol.
Al parecer cierta humana no estaba de buen humor este día, posiblemente se despertó el pie izquierdo, más específicamente se había caído del lado izquierdo de la cama cerca de las 3:30 de la mañana, después de eso no fue capaz de reconciliar el sueño y toda la madrugada ha estado buscando algo que hacer.
Actualmente eran las 10:00 de la mañana y la desmotivada humana estaba trepada en una rama del árbol de su casa, cosa que no es muy extraña, a excepción de cuando se columpia con las piernas y cabeza abajo como si fuera un murciélago, una posición muy difícil y peligrosa, pero no para Fionna.
-mmm, ¿Qué hago ahora?- hablaba con ella misma, -ya limpie toda la casa por dentro y por fuera, ordene todo el bulto de mi tesoro por colores, desayune, pulí toda mi colección de espada de mi almacén secreto, salí a entrenar un rato, me di una ducha y ya no seque más hacer-
Era notable el aburrimiento que tenía, para alguien que está acostumbrada a constantes aventuras la tranquilidad era insoportable, sin mencionar que su última aventura consistió en recolectar manzanas para preparar los postres del próximo evento del dulce reino, ¿Cuál era?, ni se molestó en preguntar de lo poco que le interesaba.
-tal vez podría tocar una canción con Marshall… pero sigo molesta con él- dijo mientras recordaba ciertos hechos que ocurrieron con el vampiro, -también podría visitar a Flame Prince… pero no quiere ni verme desde el incidente con Marshall-
Si, al parecer cierto vampiro y un ser elemental tuvieron una disputa hace un tiempo y la más perjudicada por ese cierto incidente fue Fionna, pero es algo que no quiere ni recordar por el momento.
-Cake está de viaje con su familia a ¿quién sabe dónde?, así que supongo que solo me queda una opción-
Fionna soltó sus piernas de la rama y se dejó caer al suelo mientras daba una vuelta en el aire y caía de pie, se tomó un momento para que toda su sangre acumulada en la cabeza regresara al resto de su cuerpo.
-supongo que iré al dulce reino y preguntare a Gumball si hay algún encargo que deba hacer- esto solo era una excusa, -y de paso podría ver como se encuentro Finn- murmuro con una sonrisita malvada.
Ya había pasado más de una semana desde ese horrible incidente con esas bestias llamadas Uruk-hai, desde ese entonces Finn accedió a hospedarse en el dulce reino, cosa que no le agrado en lo absoluto a Fionna.
En todo este tiempo Fionna no ha descubierto nada importante acerca del humano, ni siquiera logro verlo cuando fue por el encargo de Gumball, pero esta vez era su intención buscarlo con la esperanza de averiguar más de él.
Ella entro a su casa y fue a buscar una espada, desde el incidente siempre se aseguraba de tener un arma cerca en caso de emergencia, y entre sus opciones tenía su típica espada de cristal rosa y… la espada de oro rota.
Últimamente ella trataba de usarla mejor por medio del entrenamiento y un uso más continuo, pero hasta ahora no ha tenido ningún resultado notable.
Al final tomo ambas espadas, solo por si las dudas.
… … …
En el dulce reino
Gumball como de costumbre estaba en su laboratorio, ¿Qué hacía?, al parecer trabajaba en un "importante" proyecto.
El laboratorio estaba completamente a oscuras a pesar de ser pleno día.
-pica, pica, pica, pica, pica, pica- decía rápidamente el príncipe mientras clavaba agujas en los ojos de un muñeco de paja con forma de Marshall.
-¡HOLA GUMBALL!- se escuchó el grito que aterro al rosado príncipe mientras se encendían las luces.
Gumball rápidamente volteo a la puerta mientras escondía el muñeco a sus espaldas y se visualizó a una Fionna muy animada.
-ho… hola Fionna- dijo mientras guardaba el muñeco de Marshall en un cajón detrás de él, -¿Qué te trae por aquí?- al parecer estaba muy nervioso.
-mmm, nada en especial… solo quería saber si no… ¿Qué es eso?- Fionna se distrajo por un enorme aparato que se encontraba en el laboratorio.
Era una extraña máquina de metal, como un enorme cilindro con una enorme lente en un extremo y un panel de controles.
-¿acaso es una cámara gigante?- Preguntó la confundida humana.
-no exactamente, esto es a lo que le llamaban hace 1000 años "satélite de observación"-
Obviamente Fionna no tenía ni la menor idea de que se refería Gumball, mucha de la tecnología de hace 1000 años no había sido reinventada y esto formaba parte de lo más difícil de entender para ella.
-Es solo una cámara gigante- menciono secamente como si tratara de corregir al príncipe.
-no es una cámara, es un dispositivo para obtener imágenes precisas y de alta calidad- al parecer le ofendía que llamara cámara a su trabajo.
-por eso mismo es solo una cámara gigante-
-que no lo es-
-que si-
-que no-
-que si-
Al parecer los dos comenzaron a discutir por el extraño objeto, y Fionna estaba ganando.
-bien de acuerdo, es una cámara gigante- al final en príncipe cedió, -pero aún no está terminada, faltan muchos detalles, tampoco he pensado en cómo ponerlo en órbita, pero una vez que este bebe esté en funcionamiento tendré una vista de todo el planeta- dijo muy orgulloso el príncipe.
-¿y por qué construyes algo como eso?-
-¿recuerdas que Finn quiere volver a un lugar llamado Ooo?- Fionna solo asintió, -pues como no tenemos idea de donde se encuentra ese lugar, supuse que algo como esto podría ser de ayuda-
-No entiendo cómo-
-Si puedo llevar este dispositivo hasta el espacio, la poca gravedad le permitirá girar sobre el planeta y podría tener imágenes detalladas de todo el mundo.
-¿y cuánto tiempo tardarías en terminar eso?- pregunto algo preocupada Fionna.
-suponiendo que trabajara día y noche, que solucionara el problema de la auto sustentación energética, la forma de ponerlo en órbita, cancelar los eventos más importante del reino que se festejan en un par de semanas y suponiendo que no explote… podría tardar cerca de varios meses-
Al escuchar esto Fionna se tranquilizó, tendría tiempo más que suficiente y obviamente no podría cumplir todo lo que dijo en ese periodo de tiempo, aún menos con el evento del próximo mes, posiblemente tardaría más tiempo que eso.
-no te preocupes Gumball, será mejor que tomes "todo" el tiempo que necesites, no importa si te tardas años-
-por favor, no creo que esto pueda tardas años- dijo tratando de no mostrar incompetencia.
BOOOOOOOOOOM!
Se escuchó un estallido por parte de la "cámara gigante" y empezó a arrojar humo
-ok, tal vez si pueda- dijo el príncipe con una mirada da auto decepción.
Fionna no mostraba gesto alguno, pero por dentro estaba gritando de emoción.
-en ese caso te dejare trabajar y yo me iré…-
-espera- dijo el príncipe antes de que saliera la humana, -se me olvidaba, necesito un favor que pedirte-
"lo sabía, era demasiado bueno para ser cierto, justo cuando pensé que esto podría mejorar" pensó la humana, -¿Qué necesitas?-
-esta mañana por accidente estropee el sistema de seguridad del reino, puede que tarde un par de horas en volver a funcionar, así que me gustaría que te quedaras rondando por el reino un rato, ¿te parece bien?-
¿Bromeaba?, este día se le daba cada vez mejores noticias.
-claro, no hay problema-
Con esto Fionna salió del laboratorio en busca de Fi… es decir, a patrullar el reino.
-una vez que la puerta del laboratorio se cerró Gumball dirigió su atención al cajón donde guardo el muñeco de Marshall junto a un libro que decía "Como hacer vudú".
-¿en qué me había quedado?- dijo con una malévola sonrisa.
… … … …
Mientras tanto Fionna busca por todo el dulce reino a Finn, pero su búsqueda es al azar ya que olvido preguntarle a Gumball en donde se encontraba.
Hasta ahora se la ha pasado de habitación en habitación buscando en cual se hospeda, para su desgracia la encontró 15 minutos después justo en la última en la que reviso, ¿Por qué siempre es en la última que se busca?
Pero para la decepción de Fionna, Finn no se encontraba ahí, ¿pero cómo supo que esa era su habitación?, simplemente era la única que tenía las pertenencias del humano.
Fionna entro a la habitación, esta estaba perfectamente ordenada, la espada roja del humano se encontraba recargada a un lado de la cabecera de la cama y había un montón de… ¿libros?, había un montón de libros apilados en una pequeña mesa.
Tal vez Finn no se encontraba, pero era una oportunidad perfecta para Fionna para husmear en la habitación del humano.
Fionna por instinto fue primero hacia la espada, la observo detenidamente ya que anteriormente no tuvo la oportunidad.
Tenía un filo admirable, un color rojo muy llamativo y una forma de cruz que le daba una personalidad especial junto con lo que parece un colmillo blanco al inicio de la empuñadura.
Era una hermosa espada excepto por un notable detalle, justo a la mitad de la hoja estaba estropeada justo como menciono anteriormente Finn, la cual según él, había sido rota y se volvió a unir con la diferencia de que ahora le faltaba un pedazo importante de en medio.
Dejando la espada de lado, Fionna miro el supuesto gorro del humano que estaba sobre la cama.
Al parecer ya había sido lavado a diferencia de todas prendas rotas que tenía consigo cuando lo conocieron las cuales fueron tiradas a la basura, el gorro ahora contaba solamente con la peculiaridad de que aún tenían esos dos agujeros perfectamente alineados a los lados.
Después de eso Fionna se quitó su mochila y se recostó en la cama del humano mientras miraba al techo tratando de pensar en donde se encontraría este, pero esto fue una muy mala idea ya que pocos segundos después se quedó completamente dormida.
… … … … … zzz… ZZZ
Fionna despertó justamente en el mismo lugar, mirando el techo de la habitación del human, pero todo estaba completamente oscuro.
-¿Qué?, ¿pero cuánto tiempo dormí?- se preguntó la humana al notar que ya era de noche.
Pero después se dio cuenta de algo aún más extraño y era que tanto como su mochila y libros que estaban en la habitación ya no estaban.
Al principio creyó que Finn había llegado a la habitación y se llevó todas las cosas debido a que acaparo su cama, o posiblemente era un tipo de broma.
Fionna se levantó de la cama y se dirijo a la puerta y justo cuanto su mano toco la perilla escucho una débil pero clara voz.
-¿Dónde está?- fue lo que Fionna logro a entender.
La chica rápidamente volteo a todas direcciones tratando de encontrar el origen de aquella voz y justamente cuando se dio media vuelta frente a ella se encontraba un gran espejo más grande que ella que apareció de la nada y aún más extraño es que ella no se reflejaba en él.
-¿dónde está?- se volvió a escuchar el suave susurro.
-¿Quién eres?- grito la chica al aire, -¿a quién buscas?-
-¿Dónde está?- esta vez la voz fue más firme.
Esta vez fue más claro el mensaje ya que en el espejo en vez de aparecer el reflejo de Fionna, apareció el de Finn.
Fionna se mostró firme ante esto, no podría llamarse a sí misma heroína si se asustaba por algo como esto, aun cuando en su interior reconocía que tenía algo de miedo ya que no lograba comprender lo que sucedía.
Pero ahora fue aun peor de lo que creyó puesto que toda la habitación se volvió totalmente oscura quitando toda visibilidad, lo único que quedaba visible era ese espejo.
-¿Dónde está?- esta vez fue un grave grito acompañado por una extraña sacudida al espejo como si lo hubieran golpeado.
Poco a poco Fionna vio cómo su reflejo… o mejor dicho el reflejo de Finn comenzó a tomar un aspecto rojizo y posteriormente en uno con apariencia de roca volcánica y estaba envuelto en llamas.
Era oficial, eso fue más que suficiente para que Fionna mostrara su miedo.
-¿Dónde está?- dijo la grave voz mientras el espejo recibió otro impacto.
Al parecer esta vez fue tan fuerte el impacto que el espejo se quebró por completo y después de eso los pedazos rotos fueron lanzados hacia Fionna la cual por alguna extraña razón no se podía mover haciendo que los filosos pedazos se incrustaron en la cara de la humana…
ZZZ… zzz… … …
-NOOOOO- despertó gritando la humana.
Sus ojos de inmediato analizaron su alrededor haciéndola notar que estaba en la habitación de Finn pero todo estaba en su lugar nuevamente y al parecer aun había luz de día.
La humana seguía agitada después de entender que eso fue solo una pesadilla ya que obviamente uno no estaría tranquilo después de ver exactamente lo que ella vio.
Después de un rato en el que Fionna miraba la situación y se convencía de que solo fue un mal sueño se levantó de la cama y tomo su mochila con las espadas y se dispuso a buscar a Finn.
¿Cómo lo encontraría?, pues no tenía ni la menor idea hasta que recordó toda la pila de libros que había.
"¿de dónde salieron todos estos libros?" se preguntó la humana, aunque la respuesta era demasiado simple.
"el único lugar para sacar todos estos libros era la biblioteca" pensó, y según ella recordaba Gumball le dijo que había un biblioteca detrás del castillo, aunque ella jamás le intereso en lo más mínimo ir a un lugar así.
Así que de inmediato se dirigió a la biblioteca del reino mientras que en el camino despejaba su mente y se olvidaba de aquella pesadilla y una vez que llego a dicho lugar fue más que notable la presencia del humano.
Al parecer Finn era el único signo de vida en ese lugar, además de que emitía un muy llamativo ronquido que se podía escuchar en todos los rincones del lugar.
Así es, Finn estaba dormido alrededor de unas cuantas montañas de libros.
Fionna se acercó al dormido humano para despertarlo, pero por alguna razón se detuvo a escasos milímetros de distancia de su mano a él.
Al parecer la extraña manera en la que dormía el humano fue lo que hiso que se abstuviera de despertarlo.
Parecía un simple chico que se dormía encima de un libro mientras le escurría saliva de la boca, y a un lado de él estaba una vela completamente agotada indicando que toda la noche estuvo en este sitio.
Aprovechando la situación Fionna se acercó más para tener una vista más definida de Finn notando ciertos detalles los cuales encontraba extraños.
Uno de ellos era el hecho que tenía nuevamente barba, no era muy gruesa o abundante pero si notable, también su cabello había crecido notablemente, aunque fue solo hace una semana que él mismo se lo corto en casa de Fionna a solo unos centímetros de largo, pero ahora lo tenía tan largo que caía más abajo del cuello.
"¿es normal que le crezca tan rápido?" se preguntó la humana.
Fionna tomo uno de los mechones de pelo del humano, su tono era amarillo como el de ella, pero tenía la diferencia que el cabello del chico tenía un tono más fuerte y algo brillante, casi se podría decir que era completamente dorado.
Finn se retorció después del contacto que hiso Fionna a su cabeza, esto hiso que la chica se asustara de que este despertara, ¿Por qué era tan curiosa la chica?, tal vez es el instinto de una mujer pero ella sabía que él ocultaba algo y quería saber lo que era.
Otro detalle que encontró fue que usaba dos anillos en el dedo anular de la mano izquierda.
Ambos anillos era exactamente iguales con la única diferencia de que uno era un poco más chico que el otro, pero en si eran anillos hermosos, tenían una pequeña hilera de piedras acomodadas de forma inclinada.
Una piedra era azul, otra roja, la siguiente verde y la última era transparente, en cuanto a los aros de los anillos eran de un color amarillento opaco.
Tal vez Fionna no sabía mucho de joyería, pero conocía a la perfección aquellas piedras, no eran nada más ni menos que un zafiro, un rubí, una esmeralda e increíblemente un diamante.
"como demonios este chico tiene este tipo de cosas, ninguna de estas gemas es fácil de encontrar y mucho menos esta última, pero lo que no entiendo es por qué el anillo parece hecho de un material que no reluce tanto" se cuestionaba la humana.
"nadie en su sano juicio pondría una gema tan preciosa en un metal tan feo" pensó, al parecer si tenía sentido del gusto como todas las mujeres.
Tal vez ya había visto más de lo que debía, pero la ansiosa humana no entendía el concepto de privacidad, ni le interesaría buscarlo aun estando en la biblioteca.
La humana tomo la mano izquierda de Finn y con delicadeza trato de sacar uno de los anillos del su dedo.
Técnicamente no debería hacerlo pero su es escusa era "la biblioteca tampoco es para dormir".
Pero se llevó una sorpresa aún más extraña y era que no podía aflojar ni siquiera un milímetro el anillo, parecía como si estuviera pagado al dedo, esto hiso que Fionna se desesperara y aplico más fuerza lo que hiso que Finn despertara pero ella no se dio cuenta de esto.
Por una parte Finn que aún estaba algo aturdido después de despertar, pero lograba reconocer a la chica perfectamente y no podía entender que era lo que intentaba hace con su mano izquierda hasta el punto que logro sentir como jalaban su dedo.
Fionna que un no se percataba que había despertado al humano seguía tratando inútilmente de sacar el anillo, hasta que la mano que ella sujetabas ahora encontraba abrazándola por la espalda y en su cuello se encontraba su misma espada de oro que traía consigo.
Fionna quedo completamente petrificada, de un momento a otro se encontraba completamente inmovilizada y con un peligroso filo de una espada en su cuello.
-explícame lo que intentabas hacer o le dirás a la muerte que Finn manda saludos- las palabras del chico eran completamente atemorizantes indicando que no bromeaba.
-yo solo… quería…-los nervios de Fionna le hacían tartamudear, -solo quería ver mejor ese par de anillos que tienes- de alguna forma se las arregló para decir la frase sin titubear.
Finn no conocía bien a la chica, ella lo había salvado anteriormente así que suponía que decía la verdad y aun sin saber el motivo decidió liberarla del agarre.
Fionna retomaba la compostura poco a poco, a pesar de la aterradora experiencia que sintió hace unos momentos.
Finn tomo la espada de oro del filo y la apunto a la humana indicando que se la devolvía, aun así el volvió a una actitud completamente neutra después de amenazarla de muerte.
"¿Cómo demonios puede estar tan tranquilo, acaso no tiene emociones?" pensaba la humana mientras tomo su espada y la guardo en su mochila.
-mmm, ¿cuánto tiempo he estado aquí?- dijo mientras estiraba sus entumidos músculos y se tallaba los ojos como cualquiera al despertar de un largo descanso.
"¿enserio?, ahora se preocupa por saber algo así".
-tengo algo de hambre, iré a la cocina, ¿me acompañas?- pregunto tranquilamente Finn.
"¿Qué demonios le pasa a este sujeto?, primero me amenaza y luego me pide que le acompañe a la cocina" era oficinal, Fionna quedo aun confundía con el humano que antes.
-s…si- respondió nerviosamente la humana, -¿pero dejaras todos estos libros así?-
-no hay problema, soy el único que viene a este lugar, después los pondré en donde deben ir-
… … … …
Finn y Fionna se dirigieron rápidamente a la cocina, durante el camino hubo un inmenso silencio, Fionna no quería decir nada y Finn no tenía nada que decir.
Una vez en la cocina Finn saco los ingredientes necesarios para unos sándwiches.
-¿quieres que te prepare algunos?- pregunto Finn.
-no gracias, estoy…- no completo su frase cuando su estómago la traiciono haciendo un enorme crujido, -ok, solo dos- dijo mientras desviaba la mirada por la vergüenza, -y si es posible que sean de doble piso- evidentemente tenía hambre.
Finn solo soltó una carcajeada y se dispuso a hacer los sándwiches, era algo simples, eran de mermelada de moras que al parecer a los dos les gustaba.
Ambos comieron sus sándwiches, nuevamente había un incómodo silencio, mientras Finn quería comer tranquilamente podía sentir una mirada acusadora por parte de su acompañante.
-¿Qué sucede?- pregunto el humano.
-¿Qué sucede?, durante una semana me he estado preguntando quien eres y mientras más trato de saber de ti más me confundo, ¿Por qué simplemente apareces de la nada y pones mi vida de cabeza?-
-mmm, no entiendo tu punto, ¿exactamente qué significa?-
-me refiero que eres un raro al cual le debo la vida, y es frustrante deberle algo a alguien que ni siquiera conoces-
Finn analizo las palabras de la humana y dio una gran mordida a su sándwich antes de responder.
-ok, posiblemente esté aquí un buen tiempo así que tendré que aclararte las dudas o de lo contrario estarás así todo el tiempo- respondió Finn.
-¿enserio?- al parecer Fionna estaba muy emocionada, -¿puedo preguntar lo que quiera?-
-siempre y cuando no me moleste- condiciono el humano.
-entonces dime, ¿Qué es esa cosa que te sale en las mejillas?-
Finn quedo confundido con la pregunta, pero después de tocarse con la mano las mejillas logro entender a qué se refería la humana.
-¿enserio?, dejo que preguntes lo que sea y ¿solo te interesa mi barba?-
Fionna solo asintió, realmente era una chica molesta, pero era una oportunidad perfecta para engañarla, este pensamiento saco una sonrisa maliciosa del humano.
-esto es una barba, es algo que solo los verdaderos hombres pueden tener-
-¿enserio?, entonces ¿porque Marshall y Gumball no tienen?- cuestiono la humana.
-como dije solo un "verdadero" hombre tiene una- dijo mostrando un gran orgullo.
-eso quiere decir que ellos… no son…- al parecer Fionna se creía lo que Finn decía.
-exacto- el chico que hablaba seriamente se moría de risa por dentro.
-¿pero para qué sirve?- otra pregunta con la que Finn le iba a enga… es decir que le respondería.
-tiene muchos usos, por ejemplo: cuadruplica el atractivo masculino, si la frotas puedes aumentar la concentración al pensar, incrementa el poder de ataque con armas de filo, incrementa dramáticamente la habilidad de cortar madera, es un repelente natural para los osos y filtra el aire de toxinas-
En este punto la humana tenía los ojos reflejando estrellas de asombro.
-increíble, ¿en verdad puedes hacer tanto con una barba?- esa era la señal para matar las ilusiones.
-por supuesto que no tonta- le regañaba a Fionna mientras rosaba dolorosamente sus nudillos en las cienes de ella.
-duele, duele, duele- gritaba tratando de defenderse, -eso fue muy cruel, creía que eras de esos que no maltrataban a las chicas- se quejaba mientras se sobaba la cabeza.
-lo siento, pero yo no soy como todos aquellos que te tratan como una princesa solo por ser de las pocas chicas atractivas que habitan en este lugar-
-¿Qué quieres decir con eso?, crees que son así solo porque soy… … espera… ¿dijiste que te parezco atractiva?- Fionna se ruborizo completamente.
Finn se atraganto con su bocado, al parecer dijo algo que solo debía pensar.
-no… yo solo… bueno… tal vez un poco… es decir… ese no es el punto- dijo Finn completamente apenado, -mejor solo pregunta otra cosa- trato de desviar el tema.
-en ese caso… ¿te gusto?- dijo de manera atrevida.
Finn no contesto, simplemente tomo su plato y se retiraba de la cocina puesto que ya había acabado con sus sándwiches indicando que no le gustaba la poca seriedad que tomaba la humana.
-no, espera por favor, ya no jugare, ya preguntare en serio- dijo Fionna con lágrimas dramáticas.
Finn accedió darle otra oportunidad así que volvió a sentarse después de lavar y alzar su plato.
-dime de ¿Dónde sacaste esa espada roja que tienes en tu habitación?- por fin hiso una pregunta que mereciera respuesta.
-esa espada está hecha con sangre de demonio y me la dio mi difunto padre-
-¿padre?, entonces si había más humanos de dónde vienes ¿verdad?- Finn solo carcajeo levemente y respondió
-no, mi padre era un perro que me adopto, jamás conocí a mis verdaderos padres, lo único que supe de ellos era que mi padre era el más grande… ¿pero qué digo?, eso no importa, mejor pregúntame otra cosa- Nuevamente desvió el tema.
Por una parte Fionna estaba muy desilusionada con la respuesta del humano… pero aun así tenía otras cosas que preguntar.
-mmm, dime ¿Cómo es Uuu?-
"otra vez con eso" pensó Finn, -mmm, Uuu es… ¿Cómo decirlo?... es como una selva oscura… o más bien como un bosque muerto, también parece un pantano gigante, no hay frutas o plantas comestibles, los animales son muy escasos sin mencionar que te pueden comer antes de tú a ellos, es un lugar al que nadie en su sano juicio desearía ir-
-y ¿cómo demonios llegaste ahí?-
Esas palabras paralizaron a Finn mientras recordaba el suceso.
… … … Flash back … … POV Finn
-ALERTA… ALERTA… el sistema de autodestrucción ha iniciado, favor de desalojar el laboratorio- podía escuchar esa maldita grabación una y otra vez a tal punto que me volvía loco, a pesar de ser con una dulce voz de mujer.
BOM, BOOM, BOMM, TRISS, PSSS
Las explosiones no paraban, una tas otras estallaban a mi alrededor, podía sentir fragmentos de vidrio clavándose en todo mi cuerpo mientras avanzaba por los pasillos del laboratorio, mi abdomen no dejaba de sangrar, lo único que podía hacer era sostenerme con mi ensangrentada mano izquierda para que mis intestinos no se salieran mientras con mi otra mano sujetaba mi espada de sangre… o más bien lo que quedaba de ella, el dolor era insoportable pero no tenía la más mínima intención de rendirme… no hasta exterminar a ese maldito mal nacido.
BOOMM
Otra explosión ocurrió, pero esta vez fue exactamente frente a mí, después de eso caí al suelo, mi cabeza no dejaba de dar vueltas, mis oídos zumbaban, había sido aturdido con la explosión
Quería volver a ponerme de pie… pero no podía, todo a mí alrededor se derrumbaba y mi cuerpo era cubierto por fuego.
-ALERTA… ALERTA… el sistema de autodestrucción ha iniciado, favor de desalojar el laboratorio-
No podía moverme, mi sangre se escurría en todo el suelo pensé que sería el fin… pero no podía aceptarlo, no aun, todavía no me permitiría morir.
-ATENCION, EL PORTAL CUANTICO HA SIDO ACTIVADO, UBICACIÓN: REINO OSCURO-
No puede ser, ese maldito pretende escapar, no lo permitiré, simplemente no lo permitiré
Hice otro intento para levantarme, cuando sentí como escombros del techo se desprendieron y cayeron sobre mí, pero no me detuve, a pesar de mi estado, o las explosiones, mi herida, o el fuego que me rodeaba, nada de eso me detendría, mi ira ardía más que todo junto
Removí los escombros, me puse de pie, tome mi espada y continúe caminando hacia donde sabía que se encontraba el portal.
Una de mis piernas no me respondía, estaba cojeando para seguir adelante, ya no me faltaba mucho y entonces sonó el último mensaje.
-ENTRANDO A LA FACE REGRESIVA: 10, 9, 8-
Me altere demasiado al escuchar esto, pero ya estaba frente a la puerta de la habitación donde se encontraba el transportador.
-7, 6, 5-
Corte la puerta con mi espada usando las pocas fuerzas que me quedaban, y ahí estaba el portal abierto a ¿quién sabe dónde? Y todo el suelo estaba manchado por un espeso líquido rojo, era su sangre, ese maldito llego hasta aquí y se arrastró hasta el portal.
Pero él ya no estaba ahí, justo cuando entre pude ver la cola de ese maldito entrando al portal, ya no pude detenerlo, pero aun podía ir tras él, si es que lo lograba a tiempo, así que usando mi espada como una tercera pierna me acerqué al portal.
-4, 3 ,2-
Estaba justamente frente al portal, no me faltaba ni medio metro para cruzarlo, sentía que podía lograrlo y entonces…
-1, HASTA NUNCA- BOOOOOOOOOOOOMM
Fue lo último que escuche seguido de la gran explosión que venía detrás de mí, por ultimo logre sentir esa inmensa onda expansiva que me empujó hacia enfrente haciendo que mi visión se tornara oscura y perdiendo la conciencia
… … Finn POV End… … … Flash back End… …
-¿Finn?, ¡FINN!- grito Fionna sacando al humano de su recuerdo.
-¿eh?, ah sí, solamente me perdí- respondió de forma ingenua a la pregunta anterior de la humana mientras se sostenía la frente que comenzó a dolerle.
-¿Qué?, ¿Cómo alguien se puede perder en Uuu?-
-simplemente paso, no tengo un cómo ni porque, pero ahora estoy aquí y sigo vivo, lo que me "resta" de vida yo decidiré como usarla- con esto dicho Finn se retiró, la cabeza le dolía cada vez más.
"¿resta?, ¿por qué lo dijo de esa manera?", -¿espera a dónde vas?- cuestiono la humana al ver que se retiraba con prisa.
Finn no respondió y solo siguió su camino fuera de la cocina y por los pasillos hasta su habitación.
Fionna lo siguió, por alguna razón tenía prisa el humano, a pesar de que le preguntaba "¿Qué sucedía?" pero Finn no respondió y continúo su camino hasta la puerta del baño de su habitación.
-Finn ¿Qué te pasa?- lo detuvo Fionna con una mano en el hombro y volteándolo hacia ella.
Al momento de voltear Fionna se petrifico al ver los ojos de Finn, vio algo que por una razón le causo un profundo asombro y miedo.
Los rojizos ojos de Finn brillaban, parecía que ardían de intensidad, pero eso no era todo, lo que en verdad asustaba era la forma que habían tomado.
Las pupilas del humano cambiaron de su forma circular a una ovalada y después de eso a una alargada y puntiaguda como las pupilas de un gato.
-ALEJATE AHORA- ordeno Finn con una voz más grave de lo usual.
Fionna soltó a Finn casi por reflejo al sentir como su mano comenzaba a calentarse y este cerró la puerta del baño después de entrar.
Finn entro a la bañera y abrió la llave de agua fría mientras se inclinó en el suelo sujetándose la cabeza con ambas manos, comenzó tratar de respirar lo más lento posible, sentía su ritmo cardiaco muy rápido pero lentamente se normalizaba.
Finn comenzaba a desprender vapor al contacto de su piel con el agua fría mientras Fionna solo escuchaba como caía al agua de la regadera y miraba como salía vapor por la parte de debajo de la puerta.
-¿estás bien Finn?- pregunto preocupada
No hubo respuesta, por un par de minutos solo seguía escuchando el caer el agua y una vez que se detuvo logro escuchar la voz de Finn.
-estoy bien- se escuchaba agitado, -solo déjame unos minutos solo-
Fionna escucho su petición y decidió salir de la habitación, cerró la puerta detrás de ella y se dejó caer al suelo recargada en ella.
Muchas cosas que no podía entender pasaban por la mente de la humana, este día había comenzado tan normal y ahora sucedía esto, pero por alguna extraña razón tenía un mal presentimiento, justo a lo que le llamaban "la armonía antes de la tragedia".
Fionna no se sentía cómoda estando en la puerta de la habitación, así que se puso de pie y se retiró, pero ¿A dónde iría?, eso no sabía, así que comenzó a vagar atreves de los pasillo mientras su mente estaba en otro sitio, era como su cuerpo se moviera por instinto.
Y justamente cuando su mente regreso a su cuerpo se dio cuenta que estaba en un lugar completamente inesperado.
Justamente había vuelto a la biblioteca.
Fionna mientras recobraba todos sus sentidos se dirigió a la mesa donde estaban los libros que Finn estaba leyendo.
Tomo uno de ellos y comenzó a leer las portadas esperando encontrar una razón para el comportamiento extraño de Finn, pero lo que encontró no era exactamente lo que quería.
-Pero ¿Qué demonios significa todo esto?- se dijo a si misma después de leer el título del libro.
Continuara…
