CAPITULO 3 " sin universidad"
El ambiente se sentía pesado, sentía mucho calor, quizás no debió haber traído el suéter pero en la mañana hacía frió y desde que había dejado de aceptar que Sesshomaru la llevase a la escuela pues el frió era uno de los principales factores que la hacía traer ese incomodo suéter.
Sin darse cuenta Aome ya había escrito el nombre de Sesshomaru en la hoja del cuaderno, lo vio y arranco la hoja.
" ¿Por qué no podían seguir las cosas como antes?...¿por que…no entiende que ya no soy una niña? ¿tan difícil es verme como mujer?... ¿o es que me veo como una niña en comparación con las demás mujeres que sale?...augggg si debe ser eso…siempre con esas rubias despampanantes o…esas morenas altas… con cuerpo de modelo…yo no puedo competir contra eso…"
¡ NO PUEDO! Gritó Aome frustrada. Cuando se dio cuenta toda la clase la volteo a ver y sintió como sus mejillas enrojecieron furiosamente. El profesor la vio de arriba abajo.
- señorita no nos importa que no puede, lo que si importa es que nos deje tomar la clase en paz ¿cree que podrá? – preguntó el profesor enfadado.
- por supuesto profesor – contestó Aome en voz baja. Yuca, su amiga de siempre le jalo la manga.
- ¿Qué te sucede estos días te has visto muy distraída? – le preguntó en un susurro.
Aome lo dudo un poco pero si no podía confiar en su mejor amiga ¿en quien más?. Así que le contó todo lo que había estado sucediendo e incluso lo que cruzaba por su mente hace unos instantes. Yuca la vio con una mirada reflexiva y después suspiro.
- ¿Qué piensas Yuca? – preguntó impaciente Aome
- no pienso que te vea como niña Aome – dijo – solo que no se da cuenta.
- no entiendo.
- mira Aome, no se..no tengo mucha experiencia pero creo que te ve como mujer…aunque no se de cuenta – dijo Yuca – o algo así – terminó sacando la lengua – no se.
- yuca …- dijo Aome dándose por vencida, ¿Qué podía esperar? Su amiga tenía solo un poco más de experiencia que ella.
El timbre que anunciaba el fin de la clase se hizo escuchar. Aome tomo sus cosas y salió del salón junto con Yuca que iba aún pensando en su situación. Bajaron las escaleras y se encontraron camino a la cafetería de la universidad cuando un profesor llamó a Aome. Esta extraño pero después recordó el escándalo de la clase.
El mismo profesor la llevó a su oficina. Aome estaba nerviosa, seguramente le impondría algún castigo, tarea extra.
- bien señorita Higurashi he visto su historial de la universidad, se que es muy corto pero al parecer no le agrada estar aquí ¿cierto? – preguntó el hombre viendo las malas calificaciones que había tenido. Aome se avergonzó de esto, sabía que debía mejorar.
- mejoraré – le dijo Aome decidida
- no señorita no es eso, la verdad se le ve muy poco interés, si te confieso algo..- dijo el profesor comenzando a mostrar una mirada maliciosa – tu solo entraste en esta prestigiosa universidad por que sabíamos que tu…tutor iba a dar generosas aportaciones.
- no…no es verdad…yo…yo…¡hice el examen y lo pase! – gritó Aome pero el profesor le cubrió la boca con la mano.
- si..y después se les invito a venir con sus padres o tutores, imagina la sorpresa que se llevo el director del plantel al ver que tu tutor era el director del hospital más prestigioso de la ciudad, así que decidió darte lugar.
- pero…- decía Aome in comprender.
- no puedes permanecer aquí, las evaluaciones del primer mes fueron fatales y por más aportaciones que de tu tutor yo como jefe de profesores y del comité no puedo permitir que una estudiante tan mediocre como tu permanezca aquí
- ¡me esforzaré! – pidió Aome viendo al profesor de frente se dio cuenta pro primera vez del tipo de mirada que le estaba lanzando. Aome se hizo para atrás pero topo con pared.
-puedes… hacer un trato directo conmigo y…- decía el profesor acercándose. Aome no sabía que hacer, de repente vio una maceta de un lado del escritorio, trató de alcanzarla mientras el profesor le tomaba de la cintura y la jaloneaba para que se pegará más a el, le besaba el cuello y le manoseaba la espalda hasta llegar a su trasero.
" no debo desconcentrarme…por favor que alcance la maceta…por favor…" rogaba Aome mientras alcanzaba la maceta. Sin perder tiempo le golpeo en la cabeza al profesor con ella y vio como este se desvanecía en el suelo. Sin pensarlo dos veces salió corriendo de la oficina, tenía que salir de la universidad.
Corrió sin detenerse a saludar a nadie, sin pensar en que haría, solo corrió hasta que se encontró libre de la universidad. Siguió corriendo hasta llegar al hospital donde trabajaba Sesshomaru. No se había dado cuenta que había ido hasta ahí, no sabía si era buena idea entrar, pero necesitaba tanto ese reconfortante abrazo, sentir su aroma cerca, sus brazos rodeándola…Sin dudar más entró en el hospital, no le hicieron preguntas cuando avanzó al elevador ya que muchas personas entraban y salían al mismo tiempo. Marco el número del piso más alto y espero a llegar.
El blanco del hospital quedó atrás para dar paso a finas oficinas. Las paredes tapizadas con fina y delgada madera, grandes ventanas que dejaban ver una hermosa vista, tres puertas cerradas con sus respectivas secretarías, una sala de espera con al parecer cómodos sofás y al final una gran oficina con una secretaria. Una anciana al parecer algo estirada, pensó Aome.
- b…buenas tardes – dijo Aome tratando de que su voz se escuchará normal pero notó que le temblaba un poco.
- buenas tardes señorita – contestó cortésmente la secretaria - ¿en que le puedo ayudar?
- desearía ver al señor Sesshomaru – dijo Aome. La anciana le dio una mirada dura, Aome se dio cuenta que era quizá por que le había dicho por su nombre con mucha familiaridad.
- escuche señorita si es usted una de sus amigas tendrá que esperar por que hay asuntos pendientes que debe atender – dijo la anciana en un tono rudo y grosero.
- pero…necesito verlo – dijo Aome en un hilo de voz. En esos momentos no estaba para discutir con una secretaria, ¡necesitaba ver a Sesshomaru! Iba a darle las gracias y retirarse cuando otro ejecutivo salió de una de las oficinas. Vio a Aome con detenimiento.
- ¿Qué sucede Kaede? – le preguntó el ejecutivo acercándose a la mesa de la secretaria justo junto a ella
- esta señorita desea ver al señor Taisho pero le digo que esta muy ocupado que necesita esperarlo – dijo la anciana sin dar oportunidad a ceder.
- caramba Kaede ¿Qué tal si es un asunto de vida o muerte eh? – preguntó sonriendo el ejecutivo dejando ver una blanca sonrisa – yo te atiendo si no te molesta.
- pero necesito ver a…- iba a contestar Aome cuando el hombre le puso una mano en el hombro.
-. Entonces esperarás en mi oficina, es mucho mejor que estar en la sala de espera – le dijo el hombre llevándola a su oficina – Kaede avíseme cuando Sesshomaru se haya desocupado
- como usted diga – dijo la anciana a regañadientes.
Aome vio una oficina seguramente más pequeña que la de Sesshomaru pero de igual manera de gran tamaño y finos acabados. El hombre se sentó detrás del escritorio y la vio detenidamente, tenía los ojos azules y el cabello tan negro como el de ella.
-ahora dime ¿Qué te trae por aquí? – preguntó el hombre. Aome suspiro, quizás una buena conversación le ayudaría a calmarse y no tendría que molestar a Sesshomaru.
- quería hablar con Sesshomaru pero…- comenzó Aome cuando recordó las palabras de la vieja secretaría ¡ la había confundido con una de las amantes de Sesshomaru! ¿Qué tantas iban a buscarlo a la oficina? – pero la secretaria me dijo que si era una de las amigas del señor Taisho entonces tendría que esperar.
- vaya vaya…esa anciana…siempre haciendo comentarios indiscretos y dime…¿lo eres?
- ¿Qué? – preguntó Aome desconcertada
- una amiga de Sesshomaru, si entiendes a lo que me refiero – dijo Kouga sonriendo – por que si lo eres entonces tendré que darle una explicación al jefe de por que te traje a mi oficina.
- no lo soy – contestó Aome con cierta amargura en su voz, así que Sesshomaru era un mujeriego y nunca se había dado cuenta
- que alivio, entonces no hay problema…si tu asunto lo deseas tratar conmigo no creo que haya…- estaba diciendo el hombre cuando tocaron a la puerta.- espera un momento –le dijo a Aome. – pase esta abierto
- el señor Sesshomaru esta libre – anunció su secretaria. Kouga se puso de pie y estiro un brazo para que Aome se tomará de el. Ella dudo un poco, lo hizo de prisa , no quería que el notara el temblor de sus manos. Kouga se sorprendió un poco al notar su temblor, pero en vez de decir algo únicamente puso su mano encima de la de ella y le sonrió cálidamente.
Salieron de la oficina aún en la misma posición e incluso entraron en la gran oficina en esa posición. Era una gran oficina, con un ventanal y una gran vista. Sesshomaru se volteo y vio a Kouga y después bajo la mirada hacía Aome, se sorprendió de verla tanto que se acerco a ellos saliendo de su pose usual.
- sesshomaru me encontré a esta linda señorita rogándole a tu secretaria que la dejase pasar, así que la atendí mientras tanto – dijo Kouga sonriendo y guiñándole un ojo a Aome la cual lo paso desapercibido pero Sesshomaru no.
- gracias – le dijo Sesshomaru tomando la mano de Aome y haciendo una señal para que se sentará
- hasta la próxima señorita – le dijo kouga como despedida a Aome.
- gracias – le dijo Aome.
- y bien… - dijo Sesshomaru cerrando la puerta – que te trae por aquí .
Aome no espero a que Sesshomaru se acercará, corrió y lo abrazó. Sesshomaru se desconcertó, solo atino a corresponder el abrazo.
Aome ya estaba más tranquila, estando en brazos de Sesshomaru sentía que todo tenía solución, no había problema, todo se resolvería. Se secó las lágrimas que habían salido y se separo, sonrió, ahora consideraba que no era necesario…
- ¿Qué sucedió? – preguntó Sesshomaru acariciando su mejilla
- creo que no es tan grave como parece – dijo Aome sonriendo – verás…creo que…no podré regresar a la universidad – dijo Aome apretando sus nudillos.
- ¿Por qué? – preguntó Sesshomaru sin enfadarse
- no…no quiero – contestó Aome secando las lágrimas que amenazaban con salir – no quiero regresar eso es todo.
- dime que sucedió – le exigió Sesshomaru con un tono de voz dulce pero firme
- le golpee a un profesor con una maceta – dijo Aome sintiendo como sus mejillas enrojecían.
- ya entiendo..- decía Sesshomaru cuando la anciana Kaede entró en la oficina con algunos papales en las manos
- señor Taisho le quiero dejar estos…- decía la anciana cuando vio la proximidad de su habitual frió jefe. Estaba acariciando la mejilla de la joven…sin duda cada vez se las buscaba más jóvenes
- Kaede quiero que quede claro que esta joven puede pasar a verme cuando quiera sin que la haga esperar como lo hizo hoy, no quiero que se repita – dijo enérgico. La anciana asintió con la cabeza
- lo siento señor Taisho – dijo y después se retiro.
- iremos hablar con el director – dijo Sesshomaru – vamos
- pero…- decía Aome
- vamos Aome no podemos dejar esto para mañana, en el camino me explicarás por que lo hiciste – dijo Sesshomaru y entonces Aome se sintió como cuando tenía 13 años y hacía alguna travesura, pero la diferencia era que esto no era ninguna travesura.
En medio del trafico Sesshomaru intentaba sacarle alguna respuesta a Aome, pero esta parecía negarse, solo respondía con evasivas. Sabía que estaba nerviosa, el temblor de sus manos se lo decía, su mirada distraída.
Llegaron al campus y Sesshomaru detuvo el auto en el estacionamiento, apagó el motor y suspiro.
- escucha cariño necesito saber tu versión para saber que decir – explico como si se tratara de una niña pequeña
- no soy una niña – se quejo Aome
- entonces deja de comportarte como una y de una vez dime lo que sucedió – dijo Sesshomaru comenzando a enfadarse
- el…profesor…me dijo que había entrado en la universidad por que sabían que tu darías grandes aportaciones, yo me queje y es que no me ha ido bien en las calificaciones- dijo Aome comenzando a llorar – no quería decirte por que yo podía salir sola, pero el profesor me dijo que….- entonces se detuvo Aome, no podía decirlo. Sesshomaru vio la tensión en el rostro de la joven .
- y que Aome – dijo Sesshomaru esperando la respuesta
- y quiso que yo …con el- dijo Aome escondiendo el rostro. Lo siguiente que supo fue que Sesshomaru había salido del auto después de murmurar un quédate. Aome nunca lo había visto tan molesto.
………………
Recorría la universidad como si lo supiera de memoria, encontró inmediatamente la enfermería donde suponía iba a estar el profesor o por lo menos le podrían decir algo. Se encontró a la enfermera que parecía estar recogiendo algunas cosas, al verlo se extraño.
- necesito el nombre del profesor que golpearon en la cabeza- exigió Sesshomaru. La enfermera sin saber realmente si debía decirlo contestó.
- el profesor Fujimori pero… - decía y ni siquiera tuvo tiempo de advertir nada. Sesshomaru ya había salido de la habitación.
Sabía perfectamente donde estaban las oficinas de los profesores, pero no quería ir a la oficina de los profesores, quería ir a la dirección.
Llegó rápidamente, abrió la puerta de golpe a pesar de las quejas de la secretaria y vio al director sentado analizando algunos papeles, este al verlo se sorprendió y después lo recibió con una sonrisa.
- señor Taisho, pase, tome asiento – le indico el director
- quiero que despida el profesor Fujimori – dijo sin rodeos. El director lo vio y lo analizó por algunos minutos.
- el profesor Fujimori lleva con nosotros diez años, necesito una queja realmente…
- intento abusar de Aome Higurashi – dijo Sesshomaru conteniendo su rabia. El director hizo una expresión de horror bastante fingida y después mostró un semblante preocupado.
- escuche señor Taisho, necesito que la señorita venga y presente ella misma la queja además de pruebas contundentes – dijo el director fingiendo amabilidad y cortesía.
- si esa es su respuesta entonces espere la demanda – dijo Sesshomaru poniéndose de pie.
- ¡¿Qué demanda?! – preguntó alarmado el director
- si no despide al profesor Fujimori entonces demandaré a la escuela y estoy seguro que una demanda no se verá muy bien si la hago pública – dijo Sesshomaru tomando el picaporte de la puerta listo para salir.
- espero señor Taisho…usted gana – dijo el director dándose por vencido
- bien, espero la renuncia del profesor mañana – dijo Sesshomaru saliendo de la oficina dirigiéndose a la oficina del profesor.
No tardó mucho en encontrarla, no se preocupo por tocar la puerta, al abrirla se encontró con el profesor viendo algunos trabajos al parecer. Se veía bastante sorprendido por la repentina entrada del extraño pero enseguida lo reconoció.
- señor Taisho si viene a pedir por su protegida le puedo sugerir que..- decía el profesor poniéndose de pie. Sesshomaru no tardó mucho en jalar al hombre por encima del escritorio pasándolo de su lado y estrellándolo contra la pared. El hombre se veía bastante preocupado.
- le aseguro que de lo menos que se tiene que preocupar es por el daño físico que puedo hacerle en estos momentos – dijo Sesshomaru escupiendo cada una de las palabras
- s…señor Taisho…yo…- decía el profesor cuando la puerta se abrió de golpe. Era Aome la cual parecía bastante agitada. Al ver la escena se puso pálida pero no se desvaneció como Sesshomaru hubiera esperado al ver el rostro de la chica.
- basta – alcanzó a decir. Sesshomaru se alejo ligeramente del profesor y sin dejar de posar su pesada mirada en el le habló.
- pensé que te había dicho que esperarás en el auto – dijo en un tono de enfado.
- yo…estaba preocupada – dijo Aome – me siento mal…¿podemos irnos ya? – preguntó esperando que esto moviera a Sesshomaru que estaba posado en su lugar sin intenciones de irse.
- si, ya terminé aquí – le dijo a Aome dándole una última mirada al profesor y de la espalda tomo a Aome guiándola hacía la salida con movimientos un tanto bruscos.
Aome vio como todos salían ya de sus aulas de clase, pasó por la que debía ser su aula y vio a Yuca salir. Esta también alcanzó a verla y solo pudo hacer una seña con la mano indicando que la llamaría. Estaba saliendo de la universidad y no sabía si regresaría.
