Hola a todo el mundo!
Primero de todo¿cómo es que nadie me había dicho que Blaise ya sale en la lista de personajes? Eso es todo un acontecimiento, es un personaje cuando solo sale mencionado una vez en un libro y de pasada, ese es el poder de los fans!
Bueno, que se me va la pinza de mala manera. Este capítulo tiene trece páginas y ocurren cosas que yo no había previsto. En realidad esperaba terminar el primer curso de los chicos, pero como siempre me ocurre, esto se alarga más de lo que debería. Espero que no os aburra mucho, y de paso que no os esté agobiando la historia en general, porque realmente no está pasando gran cosa.
Bueno, pasemos a los revs:
keira-dragonwoman
, me alegro de que te esté gustando. A mí me gusta escribir sobre ellos, aunque no les esté ocurriendo nada interesante de momento. Gracias por el mensaje. Besitos mil.Salazar Lestrange
, bueno, gracias, me alegro que Blaise te guste, aunque hay que reconocer que es reamente un personaje de relleno, es casi como una Mary Sue pero con un nombre que Rowling eligió. En realidad no está relacinada con "Una noche". Aquella está relacionada con "Vacaciones de Navidad" y la historia de estos dos en este fic va a ser un poquito más... digamos diferente y así no cuento nada, jejeje. Gracias por tu mensaje, me alegro de que "Una noche" te gustase, y siento no poder actualizar "Fred" mas amenudo, pero esa es una historia que se me resiste demasiado y no le encuentro la razón. Gracias y besitos mil!GaBo0
, niña ¿qué haces por esos mundos? (o qué hacías, porque el mensaje es de hace ya un tiempito, gubs, debería actualizar más amenudo) Oyes, pues yo quiero leer más de Propiedad Privada, aunque solo sea medio capítulo, que luego vas y dices que yo tardo en actualizar, eh? Por cierto, ahora me has picado aún más la curiosiad¿qué tipo de escenita estarás escribiendo que se te resiste tanto? Mmm. Jajaja, me encanta leer tus mensajes, son muy dinámicos¿no te lo había dicho nunca? No sé aún si voy a continuar "El arma definitiva", podría continuarlo, pero también podría hacer lo mismo con "imprevisto" (de hecho, me tienta demasiado), pero las dos se convertirían en historias largas, la primera con Draco y Blaise viéndose a escondidas sin que Harry se entere y Blaise volviendo a hacer sus experimentos para darle poder a Draco y que se libre de Harry de una vez... y la segunda, haciendo que Harry adopte al niño¡esa sería muy divertida, pero como también ocurre lo mismo con los cuatro "primeros capítulos" pues así estoy. He decidido que hasta que no acabe por lo menos una de las historias que estoy haciendo que no empezaré con otra. Ahora mismo tengo pendiente Vacaciones (como es normal), "Sé que prometí...", que ese capítulo (el último) si que se resiste el jodío, "Fred", que ya casi la doy por perdida, porque a este paso..., "¡No es lo que parece!", que no tengo tiempo para ella, pobrechita mía (está la última de la lista) y "Camina Conmigo", que es de Gravitation y que tampoco tengo mucho tiempo para ella. Además, estoy terminando un fic corto, tipo capítulo extra de Vacaciones, llamado "Marauder" en el que salen Skye, Harry, Remus, Sirius y Severus , que si estoy de suerte puede que lo publique en menos de una semana y todo (que va a ser que no) Aún no he visto "Alexander", pero me la bajaré cuando se termine Big Fish (película maravillosa de Tim Burton, al que adoro y Ewan McGregor, que es mi imagen particular de Lupin, te la recomiendo muchísimo) Le pelea; supongo que te refieres a la pelea que tienen Draco Vincet y Greg contra Ron y Neville, sí que ocurre en el libro, yo no me la he inventado, solo hepuesto una excusilla para que Blaise y Theo no estuviesen de por medio, y de paso, el encantamiendo de piernas unidas que Draco practica con Neville tampoco es inventado, Neville entre en Gryffindor a saltitos y se lo cuenta a Harry, justo antes de que encuentre el cromo de Dumbledore donde sale el nombre ni Nicolas Flamel. Y en cuanto a los comentario de Draco después de volver de las vacaciones... tiene bastante doble sentido, sobre todo porque en esa conversación Draco le hace una advertencia a Blaise "Yo en tu lugar tendría cuidado al ducharme", pero no deja muy claro contra quién tiene que tener cuidado¿verdad?.Draquito es un poco ambiguo, y los tres en general son bastante gays, tan monos! Como siempre gracias por tomarte el tiempo de dejarme este mensaje a pesar de que estás apuradilla. Valoro mucho tus comentarios. Gracias y besitos mil!Anniky
, jejeje, bueno, a Nott le estoy pillando manía hasta yo, pobrecico mío, pero sí que es un poco cansino. La verdad es que procuro que Draco no hable demasiado mal de Hermione porque me da cosa, jejeje. Lo siento, las intenciones de actualizar pronto siempre las tengo, pero luego nunca las cumplo, al principio me costaba menos escribir y me salía mejor que ahora, creo, pero bueno, tampoco tengo tanto tiempo como antes, que no podría tocarme la primitiva de una vez? Así si que tendría tiempo... o estaría todo el día de cruceros p'arriba y p'abajo y no tocaría un ordenador ni por saber morir... quien sabe... Gracias por la presión psicológica, seguro que algo hace, jejje. Besitos mil!viktor jos krum
, jejeje, yo no tengo ningún problema, pero no tienes que leerte todo lo que escribe una persona solo porque lo escribe esa persona, digo si el tema no te interesa. Tienes suerte de que están tiernitos y solo tienen 11 añicos, que si no ya sabrías lo que es bueno, jejeje, pero no te preocupes, porque crecer, crecen seguro, jajajaja. Y aun tengo tiempo para convencerte sobre esta pareja, verás que monos que son!. Gracias por tu mensaje y por seguir la historia, besitos mil!Haima Yagami
, gracias por tu comentario, yo también creo que son una gran pareja, la pena es que no haya muchos fics de ellos (ni de Draco/Remus, ya que estamos, que son tan monos que seguro que juntos quedan de miedo) me alegro de que te esté gustando la historia y espero que no te aburra mucho este capítulo. Besitos mil!Kitc
, Hola! Es un honor ser tu primer comentario! Muchas gracias por tomarte la molestia de dejarme rev en esta historia, espero que te esté gustando, aunque siento no poder actualizar más amenudo. Gracias y besitos mil!Bueno, y nada más por hoy, solo que ví "La venganza de los Sith" el Lunes y desde entonces que tengo ganas de volver a verla¿qué no volveré a ir al cine mañana?
Ale, que la Fuerza os acompañe.
Capítulo Cuarto.
Durante la semana siguiente, Draco se dedicó a practicar su sonrisa burlona-maliciosa con los ineptos Gryffindors, que cada vez que se lo encontraban parecían ponerse más y más nerviosos. Blaise, que veía disfrutar al rubio como si fuera un crío con un juguete robado a otro, no podía hacer más que dejarle proseguir con su entretenimiento, aunque le preocupaba el hecho de que no hubiera denunciado todavía la presencia del dragón en la cabaña del guardabosques. Si esperaban demasiado tiempo, el bichejo sería demasiado grande y podría causar algún transtorno.
El guardabosques, por lo que habían podido observar, casi no salía de su casa últimamente, seguramente por vigilar al dragón, y hasta estaba empezando a descuidar su huerto, que siempre había mantenido muy pulcro.
Los tres Gryffindors, según pudieron observar, también pasaban casi todo su tiempo en esa horrible cabaña y Draco empezó a desarrollar una extraña envidia en ese aspecto, pues le gustaban bastante los dragones y no todos los días se tenía la oportunidad de contemplar a uno aún bebé, pero no era como si pudiera acercarse a la cabaña y pedir permiso para verlo, así que se dedicaba a rabiar desde lejos.
&Mira, parece que Weasley ha metido la pezuña donde no debía – le señaló Draco un día durante el desayuno.
Blaise miró al pelirrojo, comprobando que una de sus manos estaba muy hinchada.
&¿Qué puede haber ocurrido?
&Le habrá mordido su amiguito – dijo Draco crípticamente. Pansy y las chicas se rieron del malicioso comentario, interpretándolo como que se refería a Potter, pero Blaise y Nott se dieron cuenta de que se refería al dragón.
Draco volvió pronto a su desayuno, olvidando el tema, pero Blaise estuvo dándole vueltas a una idea que tenía bastantes ganas de llevar a cabo.
Cuando se dirigian a la clase de pociones, que compartían con Gryffindor, logró hacer que Draco se retrasase un par de pasos para hablar con él.
&¿Te apetecería vengarte de Weasley por la pelea del partido de Quidditch?
Los ojos del rubio se iluminaron.
&¿Qué tienes en mente? – preguntó ansioso, pero Blaise solo sonrió con misterio y se adelantó hacia el aula.
Azura Moon, que era también su compañera de pociones, volvió a mirarle con mala cara cuando Draco envió a Nott con ella para que Blaise se sentase con él.
&¿Tú ves algún avance? – preguntó desanimado el rubio mirando a Theodore, que esta vez se entretenía buscando quién sabe qué cosa en su mochila a pesar de que ya lo tenía todo sobre la mesa. Azura charlaba tranquilamente con Verena Walker, sentada en el asiento de atrás, en un intento bastante obvio de ignorar al castaño. Blaise suspiró y sacudió la cabeza negativamente. Le extrañaba un poco la actitud de la chica, que siempre había entablado conversación con él con facilidad.
&Tal vez a ella no le guste Nott – sugirió algo desconcertado por el comportamiento de ambos.
&Eso es evidente – dijo Draco sacando su libro -, pero si él está interesado¿por qué demonios no trata de hablar con ella? Es como si estuvieran en planetas distintos.
&No sé, será que es muy tímido.
&Pues más que tímido parece autista – el rubio dejó su tintero sobre la mesa y volvió a mirar al castaño -. Mírale¿se puede saber qué demonios busca si ya lo ha sacado todo?
La conversación se cortó cuando Snape les pidió silencio y empezó a explicar la poción que debían preparar por parejas. Cuando Blaise vio que el pelirrojo sería el que llenaría el caldero, se apresuró a coger el que compartiría con Draco para llenarlo en la pila contigua y aprovechó la distracción de Weasley, que hablaba con Thomas, para hechizarle discretamente la mano. Cuando volvió a su puesto, casi silvando de inocencia, Draco le miraba sonriente.
&¿Qué le hiciste? – preguntó intrigado, pues había visto sus movimientos.
&Hechizo de magnificencia – dijo el moreno simplemente encendiendo el fuego para poner a hervir el agua -. Sólo hice que ese veneno duplicara sus efectos. Va a tener que ir a la enfermería si quiere que se le pasen.
Draco soltó una carjada que resonó por todo el aula y Snape le miró reprobadoramente, pero no le castigó ni descontó puntos para descontento de los Gryffirndors.
A la hora de la comida, desde su mesa, pudieron ver como la mano de Weasley tenía realmente muy mal aspecto. Parecía verdosa y seguro que dolía un montón. Weasley estaba blanco como el papel y ni siquiera terminó de comer para ir a la enfermería, seguido por las miradas preocupadas de sus amigos.
Después de la primera clase de la tarde Draco propuso ir a la enfermería.
&¿Y qué vas a decir¿Qué te duele algo? – preguntó Nott, que no parecía muy contento con la idea -. Además, te perderás Historia de la Magia.
&Diré que voy a pedirle un libro. Seguro que la enfermera esa se lo traga, y no tengo mucho interés en asistir a Historia. No pasará nada porque me salte una clase – contestó Draco muy seguro de sí. Nott frunció el ceño pero no dijo nada, aunque miró de mala manera a Blaise cuando dijo que él también iría.
Cuando llegaron a la puerta de la enfermería y Draco le puso carita angelical a la enfermera, esta le dejó pasar, pero Blaise tuvo que quedarse fuera y eso le molestó. Él quería ver esa mano de Weasley, sonreírle con triunfo y darle a entender que había sido cosa suya. Blaise lo consideraba una especie de venganza por haberle pegado a Draco, pero si sintió algo confundido cuando se dio cuenta de ello, porque ¿a santo de qué venía a vengarse él del daño que había sufrido Malfoy?
No tuvo tiempo de darle muchas vueltas porque Draco salió de la enfermería con una radiante sonrisa y un libro en la mano.
&El muy imbécil casi se hice pis encima cuando le dije que le diría a Pomfrey qué era lo que le había mordido. Insistió en que había sido un perro¡como si hubiera perros venenosos en Hogwarts! (N/A¿esto quiere decir que hay perros venenosos en otros lugares?)
&¿Y ese libro? – preguntó Blaise de camino a su sala común, cogiéndolo para ver el título. Era una edición viejísima de "Animales fantásticos y donde encontrarlos" que casi se caía a pedazos y estaba lleno de rallones, dibujos y comentarios al margen. Sin duda Wealey lo había heredado de alguno de sus hermanos.
&Necesitaba quedar bien con Pomfrey, no podía salir con las manos vacías, así que lo cogí de su mochila – dijo Draco arrugando la nariz al ver el aspecto del libro.
Blaise se puso a observarlo con curiosidad, leyendo los comentarios y pasando las hojas con cuidado porque parecía que se caerían en cualquier momento. Al volver una página encontró un trozo de pergamino y lo cogió intrigado. Se paró en seco al leer un trozo y Draco le miró extrañado.
&¿Qué pasa?
Blaise le leyó en voz alta el pergamino, que decía lo siguiente:
Querido Ron:
¿Cómo estás? Gracias por tu carta. Estaré encantado de quedarme con el
ridgeback noruego, pero no será fácil traerlo aquí. Creo que lo mejor será hacerlo con unos amigos que vienen a visitarme la semana que viene. El problema es que no deben verlos llevando un dragón ilegal. ¿Podríais llevar al ridgeback noruego a la torre más alta, la medianoche del sábado? Ellos se encontrarán contigo allí y se lo llevarán mientras dure la oscuridad.Envíame la respuesta lo antes posible.
Besos,
Charlie
Cuando terminó miró a Draco, que se había quedado estupefacto.
&Esto es mucho mejor de lo que planeaba – dijo con una lenta sonrisa extendiéndose por su pálida cara.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Los días hasta el sábado pasaron bastante deprisa, entre las clases, los deberes y los intentos de relajación antes del periodo de exámenes. Draco despertó nervioso, con los ojillos iluminados pensando en la mejor manera para fastidiar a los Gryffindor.
&¿Se lo decimos a McGonagall o a Snape? – preguntó ansiosamente a sus compañeros durante el desayuno.
&Yo creo que en este caso es mejor decírselo a McGonagall – opinó Blaise revolviendo sus cereales -. Snape siempre será severo con ellos y disfrutaría mucho poniéndoles un gran castigo, pero sería una gozada ver la cara de McGonagall al ver a sus chicos metidos en ese problemón. Y encima tendrá que castigarlos ella.
Draco sonrió malignamente, al parecer encantado con la idea. Nott no paraba de mascullar que iban a meterse en lios de manera innecesaria, pero nadie le hacía el menor caso. Hasta Vincent y Gregory parecían emocionadillos con la idea.
Tirados mucho más tarde en los sillones de la sala común mientras hojeaban medio aburridos los apuntes de transformaciones, a Blaise le sobresaltó una idea repentina.
&¿Y si saben que tenemos la carta? – preguntó incorporándose sobre un codo para ver a sus compañeros.
Draco, sentado al estilo indio cerca de sus pies, le miró algo enfurruñado.
&¿Crees que pueden jugárnosla?
&El guardabosques parece que sigue teniendo el dragón – dijo Nott en tono paciente. Estaba repantingado en uno de los sillones uniplaza -. Tienen que librarse de él de alguna manera, y la única oportunidad, que nosotros sepamos, es esta noche, así que si intentan jugárnosla se pillarán los dedos.
&Es verdad, Zabini – le apoyó Vincent desde su puesto, sentado en el suelo entre ambos sillones -. Al guardabosques se le caerá el pelo de todas las maneras por tener ese bicho, así que tienen que sacarlo de aquí lo antes posible.
Blaise no se quedó demasiado tranquilo, pero lo dejó estar. Si ellos no se preocupaban no iba a ser él quien lo hiciera, ya tenían bastante repasando el temario de todas las asignaturas para los exámenes.
No contaron con que esa noche tendrían un pequeño inconveniente. Nicolas Stark, el prefecto de su casa, había tenido un mal día que culminó con una ruidosa pelea con la otra prefecta Slytherin, Diana Farrow. Como consecuencia se sentó en uno de los sillones con un malhumor impresionante y gritándole a cualquiera que le llamase la atención por el motivo más estúpido. A Pansy la envió llorando a su cuarto porque habia hecho demasiado ruido al mover la silla en la que iba a sentarse. A un chavalín de segundo curso le dio una bronca impresionante por haber sido tan torpe de dejar caer su libro de Pociones. A un chico de quinto le echó un maleficio cuando trataba de salir de Slytherin sin ser visto.
Blaise, Draco, Theo, Vince y Greg, sentaditos los cinco apretadamente en uno de los sillones más grandes, se dedicaban a estrujarse la cabeza en busca de una manera de poder salir de allí sin sufrir las penas del infierno de parte del bueno de Nick, quien de cuando en cuando les echaba miradas sospechosas, desconfiando de lo calladitos y quietos que estaban, solo cuchicheando ocasionalmente entre ellos en voz muy baja.
Draco se revolvía inquieto en su sitio, y no solo porque la presencia de Vincent y Gregory en el mismo sillón que ellos hacía que se sintiese empotrado contra Blaise y Theodore, sino porque le fastidiaba perder su mejor oportunidad de fastidiar a Potter y sus amiguitos.
Blaise, harto de que el puntiagudo codo del rubio se le clavase en las costillas cada dos minutos, soltó un bufido demasiado alto, lo que atrajo la atención de sus cuatro compañeros de sillón.
Draco le miraba con ojillos implorantes, algo esperanzados por la idea de que tal vez se le había ocurrido algún plan, y a Blaise le supo mal decepcionarle.
"Tengo que estar muy enfermo o seriamente perturbado para hacer esto", pensó el moreno mirando de reojo a Nicolas, que se había girado a gritar y castigar de por vida a algún pobre desgraciado. Blaise no lo pensó mucho, decidió que si se entretenía en meditarlo nunca lo haría, así que se levantó del sillón con rapidez y se encaró con Vincent.
&¡Lo he oído, maldito saco de grasa¡Si te crees que te vas a poder reír de mí lo llevas muy claro! – le gritó señalándole acusadoramente con un dedo.
Si alguien se hubiera fijado en la cara de Vincent habría notado que no sabía de qué iba el asunto, pero el insulto pronto hizo mella en él y se puso en pie empujando a Blaise con brusquedad.
&No sé de qué estás hablando, canijo de mierda, pero si continúas con esto lo pasarás mal – dijo con tranquilidad, pues no por nada él era mucho más alto y corpulento que el renacuajo de Zabini, quien sin una varita no era nadie. Así que antes de que Blaise terminase el movimiento de sacar su mejor arma del bolsillo de la túnica, Vincent ya estaba encima de él retorciéndole el brazo. Blaise gritó, y trató de arañar a Vincent con su mano libre, logrando que éste lo soltara el tiempo suficiente para darle un puñetazo que le derribó contra una de las mesas, haciendo que se golpease la cabeza.
Blaise, algo aturdido por el golpe y saboreando su propia sangre en la boca, reconoció que había sido una mala idea emplear esa táctica de distracción. Vincent tenía ganas de arrearle desde el primer día que se vieron, y él le estaba dando la excusa perfecta para machacarle con ganas. Rogó que Nicolas, el prefecto, pudiese parar a tiempo la pelea, pero para su mala fortuna Vincent era rápido de reflejos y ya le estaba levantando del suelo, sujetandole por la pechera del jersey con una de sus grandes manos.
Manoteó furiosamente el aire, pataleando también a la desesperada, con tanta suerte que uno de sus piececitos fue a darle a Crabbe en la rodilla, lo que le hizo gritar y soltarle, dándole tiempo a Blaise a retroceder para coger impulso y darle un puñetazo que no le hizo ni pestañear. Vincent le sonrió de una manera siniestra y volvió a pegarle, esta vez en el estómago, haciendo que todo el aire se sus pulmones escapase en forma de quejido y que Blaise cayese al suelo de rodillas, cogiéndose el estómago con las manos tratando de respirar. Fue entonces cuando Nick intervino, sujetando a Vincent y echándole una bronca inmensa, para seguidamente girarse a Blaise a darle un discurso similar.
Pero algo dentro de él pareció removerse al ver a ese chiquillo pequeño, pálido y moreno quejándose en el suelo de los golpes que había recibido. Le ayudó a levantarse, pidiendole de mala manera a Diana, la otra prefecta que había acudido atraída por el jaleo, que se ocupase del castigo de Vincent.
A Blaise lo llevó a su habitación para curarle los golpes, ajeno al hecho de que dos estudiantes habían aprovechado el tumulto para salir sigilosamente por la pared falsa.
Theodore Nott y Draco Malfoy estaban de camino a la oficina de McGonagall.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
&Eso fue muy estúpido, chaval – le dijo Nick dejándole caer sentado en su cama y mirándole desaprobadoramente.
&Lo sé, será que soy estúpido – dijo Blaise derrotadamente, escondiendo el rostro entre los mechones sueltos de su pelo para que el prefecto no pudiera ver su expresión, entre aliviada por haber sido rescatado de las garras de Vincent y alegre por haber hecho que Draco saliera de allí.
Nick suspiró pesadamente, negando con la cabeza de manera incrédula mientras miraba al chico sentado en su cama.
&Parce que te has dado un buen golpe en la cabeza – dijo acercándose para inspeccionar detenidamente si había sangre entre su pelo. Tocó con los dedos delicadamente y Blaise soltó un gemido. Los dedos estaban algo manchados, así que Nick conjuró una poción cicatrizante y unas gasas y le limpió la herida con pequeños toquecitos.
&¿Por qué lo hiciste? – le preguntó, curioso.
Blaise se encogió de hombros.
&Nunca nos hemos llevado bien. Supongo que algún día tenía que pasar – dijo, como si fuera una justificación.
&¿Y tenías que empezar tú? – preguntó el chico, divertido &¿Eres un suicida o algo así?
&¡Me insultó! – mintió Blaise tratando de sonar indignado &¡No podía dejarlo así!
&Eres un crío raro.
Hubo un tenso silencio por algún rato, hasta que Nick decidió que su cabeza estaba lo suficientemente bien como para pasar a la herida del labio, que Vincent le había roto con su poderoso puño.
La miró críticamente, esbozando al cabo una sonrisa maliciosa.
&Debería dejarla así, para que aprendas la lección.
&¡Ya la aprendí! – el tono de Blaise estaba entre el enojo y la indignación. Tenía el ceño fruncido, en amago de desacuerdo infantil, y Nick le miró con una suave sonrisa en el rostro.
&No estoy tan seguro.
Blaise no supo qué decir, porque ante eso no habia una respuesta que dar. Miró a Nick por un momento, algo enfadado, y se dio cuenta de que el chico le observaba a él con curiosidad.
Nicolas era un tipo al que no había prestado demasiada atención, a decir verdad. De su mismo curso habían personajes que le eclipsaban por completo, como por ejemplo Adrian Purcey, que era más alto y corpulento y mucho más llamativo con esa melena dorada y la sonrisa fácil.
Nick era un chico fácilmente olvidable, lo único excepcional en él era su inteligencia, pues tenía las mejores notas de todo Slytherin. Escondía sus ojos azules tras unas gafas de montura ligera que le daban un aire decididamente intelectual. Su pelo castaño estaba cuidadosamente peinado y era uno de esos chicos a los que no podías imaginar sin un jersey de cuello de pico y una pila de libros a su lado.
Nick era reflexivo, más bien serio y tirando a solitario. Sus deberes de prefecto no los tomaba demasiado a pecho, porque la casa de Slytherin tenía sus propias normas de conducta que hacían que no fuera muy necesaria su intervención. Sus amigos eran escasos y más bien superficiales, no parecía tener profundos lazos afectivos con nadie en Hogwarts. Seguramente lo único que le había llevado ser prefecto era su autodisciplina en el estudio, que le había hecho ganar el puesto a base de buenas notas. Tal vez por eso despreciaba un poco a su contrapartida femenina, Diana Farrow, quien no se había esforzado ni la mitad en sus estudios y había ganado el mismo puesto que él, solo por necesidad de que los prefectos de cada casa fueran chico y chica.
&Eres Blaise Zabini¿no? – preguntó Nick sentándose a su lado en la cama. El moreno asintió simplemente -. Bien, Blaise, no me gustaría que algo como esto se repitiera – dijo seriamente el prefecto -. No nos da buena imagen el pelearnos entre nosotros, y teniendo en cuenta que has sido tú quien ha empezado, tendré que ponerte un castigo.
Blaise, quien tenía la impresión de que Nick estaba esperando una contestación de su parte, asintió algo nervioso esperando que no fuese muy severo.
Normalmente los prefectos descontaban puntos e informaban a los jefes de casa de quién era merecedor de un castigo. En este caso debería ser Snape quien decidiese la manera en que sería escarmentado, pero Nicolas, después de la derrota de quidditch contra Gryffindor tras la que habían perdido el primer puesto para la copa de las casas, se mostraba bastante reacio a descontar puntos a Slytherin. Tampoco quería que Blaise se metiese en problemas con Snape, así que resolvió que lo mejor sería que le castigase él mismo.
&Durante una semana, después de clases, vendrás una hora a estudiar a la biblioteca conmigo. Historia de la magia – dijo con una sonrisa maligna, para consternación de Blaise. No había nada más aburrido que sentarse durante una hora a estudiar fechas y nombres fácilmente confundibles unos con otros.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Para sorpresa de los demás, Nott volvió a la sala común antes que Draco y no traía buenas noticias.
&Nos han pillado – dijo mortalmente serio y totalmente nervioso.
Resultó que la proverbial bocaza de Draco, cuando de meterse con Potter se trataba, había hecho que hablara de más sin darse cuenta de la cercanía de uno de los compañeros del Gryffindor mientras caminaban hacia la torre. El chico, que resultó ser Neville Longbottom que volvía una vez más de una visita a la enfermería, había salido corriendo para avisar a Potter antes de que Draco y Theo pudiesen hacer nada al respecto. Alarmados, decidieron separarse. Draco iria a por McGonagall y Theodore intentaría atrapar a ese chiquillo.
Para cuando lo encontró, después de dar muchas vueltas por el castillo persiguiéndo el sonido de sus pasos precipitados, resultó que McGonagall se había topado con él de frente y, enojada por encontrarlo fuera de la cama, le estaba pegando una tremenda bronca en mitad del pasillo. Nott, escabulléndose sigilosamente para no ser notado, se volvió a la torre buscando a Draco para casi chocarse con Filch, quien escoltaba a Potter y Granger, esta última con aspecto bastante compungido, en dirección al despacho de la profesora. Sin entender nada, pues se suponía que Draco acusaría a Potter con McGonagall y no con Filch, Theodore se volvió a Slytherin casi arrastrando los pies.
Los chicos rumiaron en silencio las palabras de Nott sin encontrar mucho sentido a la situación. Decidiendo que seguramente no se enterarían de la historia completa hasta la hora del desayuno, se pusieron el pijama y se acostaron, pero ninguno de ellos se pudo dormir. Blaise, harto de estar dando vueltas en la cama estúpidamente se envolvió en su bata y bajó a la sala común a esperar la vuelta de Draco. Estaba muy preocupado por él y la historia de Nott no le ayudaba a tranquilizarse. ¿No habría llegado al despacho de McGonagall? Por lo que Nott contaba, no parecía probable, aunque aparentemente había estado persiguiendo a Longbottom durante una buena media hora mientras este deambulaba por el castillo, seguramente tatando de encontrar a Potter. ¿Pero qué había podido ocurrirle al rubio para que aún no hubiera regresado¿qué tal si se había quedado atrapado en un escalón falso y allí estaba en mitad de la noche, solo, con frío y atorado en medio de una escalera a oscuras¿O si se había hecho daño de algún modo y no podía regresar a Slytherin por sus propios medios? Estaba levantándose del sillón, decidido a salir a buscarle, cuando Nott apareció en la sala común, también vestido con su bata y con cara de preocupado.
&No puedo creer que aún no haya vuelto – dijo en un susurro mientras arrastraba los pies hacia él, seguramente sintiéndose culpable por haber dejado solo al rubio.
&Malfoy sabe arreglárselas – dijo Blaise asombrándose por lo segura que se oía su voz, volviéndose a sentar desganadamente sin muchas esperanzas de que Theodore se diera la vuelta y volviera al dormitorio en un futuro cercano.
Nott le miró seriamente, sorprendido por su comentario.
&¿Y por qué estás aquí? – preguntó con brusquedad. Blaise le miró desafiante.
&Con tantas vueltas que dabas en la cama no me dejabas conciliar el sueño – dijo cortante. Nott le miró perplejo por un instante.
&¿No estás preocupado por Draco? – preguntó en un tono que a Blaise se le antojó acusatorio.
&Sabe arreglárselas – repitió el moreno, molesto. Claro que se preocupaba por Draco, pero no era cosa de publicarlo en El Profeta. Theodore se dejó caer a su lado en el sillón, logrando que se le crisparan aún más los nervios. ¿Por qué no se volvía a la cama? No le gustaba tenerlo allí, con él delante no podría salir a buscar al rubio sin ponerse en evidencia y tampoco quería llevárselo con él porque Draco era muy orgulloso y no le gustaría tener mucho público si se encontraba en una situación en la que necesitase ayuda. Al menos a Blaise, que tenía tanto orgullo como el rubio, no le hubiera resultado agradable que Nott estuviera presente en un rescate a su persona.
Intentó evitar bufar con molestia mirando las llamas de la chimenea con fijeza, tratando de ignorar que el otro estaba sentado a su lado. Theodore parecía ser de la misma opinión, porque tampoco pronunció palabra. Pasados unos diez minutos, en los que el silencio entre ellos era tenso y espeso, la pared falsa se abrió y entró Draco acompañado por Snape. Al maestro de pociones no le gustó nada ver a dos de sus alumnos fuera de la cama y les ordenó enojado que volvieran a sus cuartos. Le dio una dura mirada a Draco, quien bajó la cabeza mohíno y se marchó con su típico revuelo de capa sin quedarse a comprobar si sus órdenes eran cumplidas.
Draco les miró con aire derrotado. Theodore se acercó al instante para preguntarle qué había ocurrido. Blaise, algo cortado, solo se acercó unos pasos para escuchar mejor.
&McGonagall no me creyó – dijo el rubio con rabia -. Dijo que solo me inventaba tonterías. Me descontó 20 puntos, me dio una detención y me llevó con Snape, que no estaba demasiado contento por verme – dijo con un rictus amargo.
Blaise suspiró. Draco admiraba mucho a su jefe de casa, y el haberle decepcionado de esa manera debía ser muy duro para él.
&Venga, vamos a la cama antes de que baje alguno de los prefectos – dijo en tono neutro, tal vez porque algo le decía que Draco se estaba conteniendo para no echarse a llorar delante de ellos. Eso hizo que la mirada del rubio se posara en él, haciéndole abrir los ojos sorprendido.
&Lo siento, Draco – dijo Theodore pareciendo verdaderamente compungido -, esa estúpida de McGonagall es...
&¿Qué es lo que te ha pasado? – le cortó el rubio, haciendo caso omiso de sus palabras y acercándose a Blaise para mirarle el labio partido. El moreno, quien prácticamente se había olvidado de sus golpes, se tocó la herida recordando que Nicolas no se la había curado.
&Crabbe – dijo escuetamente, encogiéndose de hombros -. Yo también tengo detención, pero al menos no me han descontado puntos. No sé cómo le ha ido a Crabbe porque ahora no me habla – explicó con una extraña sonrisa.
Draco frunció el ceño pero no añadió nada más al respecto, aunque miraba con aparente disgusto su maltratado labio.
&Venga, vámonos a la cama, que estoy rendido – dijo en medio de un gran bostezo fingido, encaminándose hacia las escaleras y dejando a sus espaldas la mirada aliviada de Blaise por tenerle de regreso a salvo y la enojada de Theodore, por haber sido, una vez más, ignorado.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Draco se levantó al día siguiente con aspecto deprimido y bajó a la sala común casi arrastrando los pies.
&¿Os habéis enterado? – preguntó a voz en grito Nicolas Stark entrando en la sala común como un vendaval, sobresaltando a todo el mundo &¡Gryffindor ha perdido 150 puntos de golpe¡Está en el último puesto para la Copa de las Casas!
Como había sido el primero en salir de Slytherin debido a su deberes de prefecto, se ganó la adoración general de la casa por haber comunicado la buena noticia. Aplausos y exclamaciones de alegría estallaron en la sala común, haciendo que los estudiantes que aún estaban en sus habitaciones corriesen a la sala para saber el por qué de tanto alboroto.
&¿Estás seguro, Nick? – preguntó una chica de sexto año &¿No puede haber sido un error?
La sonrisa de Nicolas se hizo aún más deslumbrante, si cabe.
&Nada de error. Percy Weasley, el prefecto de Gryffindor, corrió a reclamarle a McGonagall porque ayer después de la cena todo estaba correctamente. McGonagall nos explicó a todos, para que luego no hubiera confusiones, que encontró a Potter y otros dos Gryffindor de primer año fuera de la cama anoche y descontó 50 puntos a cada uno por infringir el toque de queda – exclamaciones asombradas y de alegría se escucharon por toda la sala -. Así que no solo Gryffindor está por detrás de Hufflepuff gracias a su chico de oro, sino que¡Slytherin está a la cabeza de la clasificación!
Los vítores de las serpientes seguramente se oyeron hasta en el Gran Comedor. Vince y Greg sonreían contentos, Theodore casi saltaba de alegría y Blaise observaba con una sonrisa en el rostro el júbilo de sus compañeros de casa.
Draco, feliz con el resultado de tan agitada noche (sobre todo porque él solo había perdido 20 puntos), se olvidó incluso de que tenía un castigo pendiente con McGonagall y sonrió triunfante a sus amigos, ansioso como nunca por subir a desayunar y ver la cara de Potter y el resto de su casa.
&Oh, Blaise – dijo Nicolas, acercándose al grupo después de haberle visto entre el excitado gentío -. Tu castigo empezará mañana, si no te importa. ¡Realmente hoy no me apetece nada estudiar!
Blaise sintió, sonriente, y Nick le delvolvió el gesto y nadó entre la gente para poder llegar a la salida de la sala. Draco se giró hacia él mirándole expectante, seguramente esperando una explicación a esa escena.
&Me castigó a estudiar con él una hora diaria en la biblioteca – informó. Draco alzó una ceja, extrañado por ese castigo -. Historia de la magia – amplió Blaise, como si fuera suficiente aclaración.
&¿Y eso es un castigo? – preguntó Crabbe tremendamente molesto &¡Yo tengo detención con Filch por tres días!
Blaise se encogió de hombros indiferente a la suerte del otro.
&¿Y a qué viene ese favoritismo? – preguntó Draco interesado.
&Supongo que le caigo bien a Stark – conjeturó Blaise simplemente.
&¡Pues Diana Farrow debe de odiarme! – se quejó Vincent amargamente.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Pasaron unos días agradables burlándose de los Gryffindor y particularmente de Potter, quien parecía especialmente desgraciado desde que sus compañeros de casa le hacían el "Vacío de la Muerte" (le ignoraban olímpicamente) en castigo por la pérdida de puntos. Los Ravenclaw y Hufflepuff también parecían molestos con él por haber hecho que Slytherin fuese de nuevo la candidata más segura a ganar la copa de las casas. Los Sly no eran muy queridos en el colegio y nadie deseaba que resultasen ganadores un año más.
El castigo de Blaise con Nicolas fue bastante más entretenido de lo que esperaba, pues lo que menos hacía era estudiar Historia. Nick y él se pasaban toda la hora hablando, y Blaise incluso se quedaba más tiempo del impuesto para seguir charlando tranquilamente. A sus amigos no les gustó demasiado esa actitud por su parte, sobre todo Theo y Draco parecían algo molestos porque parecía preferir la compañía del prefecto a la suya. Draco desde luego no le decía nada, aunque le miraba con una seriedad inusual en él y se portaba de manera un poco fría. Theo era el que le lanzaba comentarios mordaces y le premiaba con miradas irritadas.
Blaise, desde luego, no podía decir que lo entendiera demasiado. Se pasaba la mayor parte del día con ellos, compartiendo cuarto, clases, comidas y estudios. Con la llegada de los exámenes tenían que dedicar casi todo su tiempo a estudiar, y cuando estaban los cinco juntos eso es lo que hacían, así que Blaise contemplaba el tiempo que pasaba con Nick como un descanso de los estudios, aún cuando se suponía que debía ser lo contrario.
Además, la situación entre ellos estaba un poco tensa. Al margen de las actitudes de Draco y Theodore por el asunto de Nicolas, Vincent seguía sin querer hablarle a pesar de que le había explicado más de veinte veces que la pelea había sido solo un método de distracción y que él no tenía la culpa de que le tocase detención con Filch. Greg, como era leal a Vincet, tampoco se dirigía a él a menos que no tuviera otra opción, y Theodore... bueno, su relación con él siempre había sido un poco rara, así que ya no le extrañaban ninguna de las excentricidades del chico.
Lo que le molestaba era la actitud de Draco, así que un día le cogió por banda y le pidió una explicación.
&A mí no me pasa nada, estoy preocupado por los exámenes – dijo el rubio luciendo perfectamente sincero.
Blaise, por supuesto, no se lo tragó.
&Vamos, Malfoy, que nos conocemos. A ti te la traen floja los exámenes. Ni te he visto tocar un solo libro de Historia de la Magia desde hace milenios – dijo exasperado.
&No tengo necesidad, pienso copiarme de ti – Draco le dio una sonrisita angelical -. Tiene que irte muy bien, ya que estudias casi dos horas al día esa materia.
Por supuesto, se refería al castigo con Nicolas, y Draco sabía perfectamente que Blaise llevaba Historia casi tan mal como él.
Blaise esperó no haberse sonrojado mientras trataba de permanecer inexpresivo.
&¿Te molesta Nicolas? – preguntó cruzándose de brazos -. Digo, me ha parecido detectar cierto sarcasmo en esa frasecita tuya.
A Draco le salió mejor eso de permanecer inexpresivo.
&Admito que no me cae bien, pero realmente me trae sin cuidado – dijo. Blaise pensó que parecía sincero -. Y si he sido sarcástico ha sido porque me sorprende que tu castigo se haya vuelto tan benevolente cuando el de Crabbe no lo ha sido.
&¡No es mi culpa! – saltó Blaise indignado.
&No – dijo Draco, perfectamente controlado -. Es de los prefectos, de Farrow por ser demasiado estricta y de Stark por todo lo contrario. Pero eso no quita que sea injusto¿no te parece?
&¿Y es por eso por lo que estás enojado conmigo? – preguntó Blaise molesto, mirando intensamente al rubio.
&Yo no estoy enojado contigo – contestó Draco pareciendo sorprendido porque el otro pensase así.
&Estás raro – señaló Blaise, frunciendo el ceño.
&¿Estoy raro?
&¡Sí! Estás serio, casi no me hablas y me miras mal¿qué es lo que te pasa conmigo? – preguntó al borde de su paciencia.
&Creo que te imaginas cosas...
&¡No me imagino nada, Malfoy! – gritó el moreno, para extrañeza de Draco, quien no tardó en contagiarse de su estado de ánimo, mirándole malamente.
&¡Estoy así con todo el mundo, Zabini¡Y es por los malditos exámenes! – le gritó de vuelta.
Blaise le miró pasmado.
&¿En serio?
&En serio – confirmó el rubio suspirando agobiado -. Mi padre quiere que saque las mejores notas, pero por mucho que me esfuerce nunca podré superar a Granger, al menos no si lo intento con todas las asignaturas – hizo una mueca de desagrado -. Intento esforzarme más en Defensa, Encantamientos, Transformaciones y Pociones, pero no sé si estaré a la altura de sus expectativas.
&Tienes un nivel bastante alto en esas materias, Malfoy – trató de animarle Blaise -. Has mejorado mucho en Transformaciones últimamente y en Pociones y Defensa eres el primero de la clase. Realmente te estás esforzando en Astronomía y aunque podrías hacer un mejor trabajo en Herbologia, está bastante bien.
&No basta con "estar bastante bien", Zabini – dijo Draco desdeñosamente &¿Es que a ti no te presionan tus padres?
Blaise se encogió de hombros, infiderente.
&Me da igual lo que digan, trato de hacerlo lo mejor que puedo. Eso tendrá que bastarles.
Draco se le quedó mirando largamente, sin demostrar ninguna expresión en particular. Después volvió a suspirar y trató de dejar el tema de lado, aunque a Blaise le seguía dando la impresión de que eso no era todo lo que preocupaba al rubio.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Al día siguiente, durante el desayuno, Draco se llevó una desagradable sorpresa que le hizo dejar a medio comer su tostada untada con mermelada de albaricoque. Recibió una nota que había esperado no recibir.
Vuestro castigo tendrá lugar a las once de la noche.
El señor Filch os espera en el vestíbulo de entrada.
Prof M. McGonagall
&¿El castigo es con Filch? – se sorprendió Nott, espiando el corto mensaje por encima del hombro del rubio.
&Pues no sabes la que te espera... – dijo Vincent siniestramente mirando sus cereales como ausente. Él había tenido ya sus tres castigos con el conserje y no parecían haber sido experiencias agradables.
Blaise, sin saber qué decir, palmeó amistosamente la espalda de Malfoy tratando de infundirle ánimos o de darle el pésame, no lo sabía muy bien. Draco le agradeció el gesto con un intento de sonrisa.
Todo ese día el rubio lo pasó preocupado por su castigo. Blaise, extrañamente a su costumbre, no dejó de hablar dicharacheramente durante todo el tiempo, haciendo que los demás le mirasen algo asustados, pero es que el moreno no sabía qué mas hacer para que Draco se olvidase del dichoso castigo. Estaba muy apático y él no solía ser así. La contínua charla de Blaise parecía distraerle un poco y le miraba algo asombrado de que de repente tuviera tantas cosas que decir ya que normalmente era de naturaleza callada. Claro que la mayoría de cosas que decía eran puras estupideces, como especular de dónde salía la leche del desayuno cada mañana, y si sería leche de vaca o de cabra porque no habia visto ninguna por Hogwarts y si había¿andaban sueltas por el bosque prohibido con los centauros y los hombres lobo¿y las ordeñaban los elfos domésticos del castillo¿o sería leche de elfo? Porque definitivamente nunca había visto una vaca en Hogwarts y en Hogsmeade tampoco parecía haber.
Draco, contagiado, daba sus propias explicaciones irracionales, logrando estar más relajado y hasta consiguiendo reír escandalosamente de cuando en cuando. Las chicas les miraban perplejas, sin saber qué pensar de esas conversaciones surrealistas, pero bastante divertidas con el radical cambio de esos dos, y Vince, Greg y Theo se mantenían algo aparte, sin terminar de comprender si estaban o no hablando en serio y escuchando alucinados cada palabra que pronunciaban.
Cuando Blaise tuvo que separarse de ellos después de clases para "cumplir su castigo" con Nicolas en la biblioteca, el ánimo de Draco decayó y se quedó más bien silencioso. Nott notó el abrupto cambio y trató de entablar conversación con él, pero Draco simplemente lo ignoró. A ninguno le daba buena espina que el castigo fuera tan tarde y con Filch. No era el procedimiento habitual y no era nada tranquilizador.
Esta vez Blaise solo estuvo con Nick la hora justa de su castigo. Con la mochila al hombro volvió corriendo a la sala común para encontrar a sus cuatro compañeros tratando de repasar sus apuntes de Astronomía en un raro silencio. Se dejó caer en la silla al lado de Theodore buscando dentro de su mochila para sacar también sus apuntes, aunque no tenía ningunas ganas de ponerse a estudiar. Después de diez infructuosos minutos miró a Draco, quien no paraba de revisar la hora en su reloj.
&¿Os apetece una partida de Snap explosivo? – preguntó el moreno alegremente. Los demás se volvieron a mirarle desconcertados.
&¿Qué has dicho? – preguntó Draco, sorprendido por su propuesta. Blaise siempre había sido el más responsable de los cinco, así que el que estuviera dispuesto a dejar de lado los estudios era solo el remate final para el día tan extraño que estaba teniendo el moreno.
Blaise repitió su pregunta con una chispa divertida en sus ojos color miel.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Una vez más, Blaise no podía dormir. Se acomodó con sus apuntes de Historia de la Magia en el mejor sillón de la sala común dispuesto a aprovechar el tiempo, pero no pudo leer ni una sola palabra. Estaba preocupado por Draco. Un castigo a las once de la noche. ¿Qué clase de castigo sería? Había estado nervioso todo el día con la posibilidad de que al rubio le fuera a pasar algo. Blaise se reprochó por enésima vez preocuparse tanto por él. Se suponía que sabía defenderse solito¿no?
Se quedó adormilado en el sillón pese a su resolución de estudiar al menos un poco, y se despertó sobresaltado cuando alguien le agitó un por un hombro.
&Tranquilo, Zabini, soy yo – dijo el rubio en voz baja -. No deberías dormirte aquí, mañana estarás todo dolorido.
Blasie se sentó mejor en el sillón estudiando disimuladamente a Draco con secreto alivio. Aunque parecía estar más blanco de lo habitual y casi al borde de un shock, no parecía haber sufrido daño físico alguno.
&¿Qué tal el castigo? – preguntó en medio de un bostezo que no pudo reprimir. Draco se dejó caer a su lado en el sillón y lanzó un suspiro débil.
&Horrible – dijo con convencimiento -. Estuvimos en el bosque prohibido, buscando unicornios muertos.
Blaise le miró boquiabierto.
&¡Te lo estás inventando!
Draco lucía miserable.
&Te juro que es cierto. Con Potter, Granger y Longbottom. Hagrid nos guiaba – suspiró trémulamente -. Dijo que había algo matando unicornios en el bosque y que había encontrado la sangre de uno de ellos. Teníamos que buscarlo por si estaba malherido, pero... cuando lo encontramos ya estaba muerto – intentó rerpimir un escalofrío inutilmente -. Yo no sé qué era esa cosa... pero no parecía humano – se volvió hacia Blaise, mirándolo con ojos asustados &¿Tú has visto alguna vez un vampiro?
El moreno negó con la cabeza, preocupado por la expresión de Draco, que parecía medio ausente, como si aún estuviera en medio del bosque y no compartiendo el sillón con él.
&No sé si era un vampiro. Se movía de manera extraña. Salió gateando de entre los árboles y se acercó al unicornio. Empezó a chuparle la sangre. ¿Qué clase de criatura la chuparía la sangre a un unicornio?
&Nunca oí de un vampiro que bebiera ese tipo de sangre – comentó Blaise impresionado -. Los unicornios son animales muy poderosos, y los mayores comentan que el Barón Sanguinario tiene la maldición de vagar eternamente por haber matado a uno de ellos.
Draco volvió a temblar y se rodeó el cuerpo con los brazos recordando las manchas plateadas en los ropajes del fantasma de Slytherin.
&Sí, lo he oído – dijo asintiendo despacio -. Pero si no era un vampiro¿qué era?
Ambos se quedaron en silencio, sin saber muy bien qué pensar. Draco no paraba de temblar violentamente aunque él mismo no parecía darse cuenta. Blaise sabía que no podía ser por frío, había atizado el fuego al bajar y éste aún ardía alegremente en la chimenea, y el rubio aún estaba completamente vestido y embozado en su capa. Blaise, sintiéndose algo tonto, se acercó un poco más a su compañero y le rodeó torpemente con los brazos. No era un contacto muy estrecho, porque Blaise se limitaba a rodear los brazos del rubio con los propios, resultando que el hombro izquierdo del otro le quedaba encajado en el pecho incómodamente.
Draco se quedó completamente quieto, abriendo los ojos sorprendido. Lentamente, giró la cabeza para enfrentar sus ojos con los de Zabini. Blaise pudo ver cómo las pupilas color tormenta del chico no tenían la frialdad acostumbrada, aunque el resto de su rostro pretendía conseguirla.
&¿Qué se supone que estás haciendo? – preguntó el rubio de manera cortante.
Blaise no se amilanó por su tono de voz. Sabía perfectamente que de no consentir al contacto ya estaría despatarrado al otro lado de la sala común con un ojo morado.
&Te abrazo – dijo el moreno, como si fuera lo más obvio del mundo. Bien, tenía que serlo porque no había otra interpretación para su gesto.
&Pues vaya mierda de abrazo – dijo Draco. Como Blaise pudo detectar un tono algo distentido en su voz no se apartó.
&Pues lo siento, no sé darlos mejor – contestó, fingiéndose ofendido.
&¿Y qué finalidad se supone que tiene? – inquirió el rubio alzando una ceja interrogativamente.
&Está claro. Consolarte.
&Mmmm, no me siento demasiado consolado – hizo saber Draco cruzándose de brazos y frunciendo el ceño.
&¡Oh, pues entonces que te den por culo! – dijo Blaise agriamente.
Sin embargo no se apartó. Estuvo sujetándole hasta que Draco dejó de temblar, lo que fue bastante más tarde.
OOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO
Blaise siemrpe había creído que Draco les tenía un miedo irracional a los vampiros a pesar de no haberse encontrado nunca con ninguno, porque cuando estudiaban sobre ellos en Defensa Contra las Artes Oscuras solía ponerse bastante pálido y se removía en su silla incómodo.
Según se contaba, su maestro de defensa, Quirrell, había estado un año estudiando a los vampiros en algún lugar lejano y por lo que podían ver también tenía un comportamiento un poco paranoico respecto a esos seres que no contribuía en tranquilizar en absoluto al rubio. Se les tenía por criaturas sanguinarias, sin piedad ni lealtades, dados a la crueldad extrema, y si Quirrell realmente se había encontrado con alguno de ellos no era tan extraño que hubiese quedado un poco traumatizado, llegando al extremo de que siempre olía a ajo a su alrededor. Se rumoreaba que llevaba toda una ristra de ellos escondida en su turbante por si las moscas.
Los vampiros eran la pesadilla infantil más común entre los alumnos de Hogwarts, superando con mucho a los zombis y los hombres lobo. Por eso Blaise estuvo al acecho esa noche, escondido tras los cortinajes de su cama, más que asustado por la historia de Draco sobre ese extraño vampiro, atento a la respiración del rubio por si tenía que despertarle de alguna pesadilla.
Draco tardó mucho tiempo en dormirse, como pudo comprobar al oírle dar vueltas y más vueltas en su cama. Tras unas dos horas así, Blaise decidió levantarse, ir hasta su cama y preguntar si quería que durmiera con él esa noche. Su respuesta fue un fuerte almohadanazo que casi lo tiró de espaldas. Draco le maldijo un rato y Blaise regresó a su cama rezongando. Para un favor que quería hacer y así se lo pagaban¡pues que se las apañase solo!
Sin embargo, al no poder tampoco dormise, decidió leer una de esas novelas de su madre que había echado en su baúl a principios de curso para los momentos más aburridos. El título era prometedor, "La mansión del los lamentos", pero Blaise pronto se dio cuenta de que no era una buena elección. En lugar de resultar la novela de fantasmas y misterio que el chico esperaba, se encontró con una sosa historia de una bruja enamorada de un mago que tenía que casarse con otro. A la tercera sesión de besos con estrambóticas declaraciones de amor eterno en menos de cincuenta páginas, Blaise cerró el libro sintiéndose aburrido y molesto. Esa era una novela "para chicas", y a él no le gustaba leer ese tipo de cosas. Se sintió aún más irritado cuando se dio cuenta de que los otros dos libros que se había traído debía ser por el estilo, porque habían estado en el mismo estante en la biblioteca de su madre.
Fue entonces cuando lo escuchó. Al principio pensó que venía de la cama de Crabbe, porque era un sonido muy bajo, pero aguzando el oído se dio cuenta de que el gemido habia sido de Draco. De puntillas se acercó a la cama del rubio iluminándose el camino con la varita y descorrió los pesados cortinajes. Draco dormía con el ceño fruncido, la respiración agitada y lágrimas en las mejillas. Blaise le miró paralizado, sin saber qué hacer. Un gemido más alto, sin duda de molestia, y el movimiento brusco y repentino del rubio sobre el colchón, encogiéndose sobre sí mismo, le dijeron a Blaise que no era tiempo de andarse con remilgos. Draco lo estaba pasando mal, y aunque sería una humillación para el chico despertarse bañado en lágrimas Blaise no tenía corazón para dejarle dentro de su pesadilla por más tiempo.
Se subió de rodillas al colchón de su compañero, cerrando las cortinas a sus espaldas y echandoles un hechizo de silencio por si el rubio se despertaba gritando. Luego puso una mano en el hombro de Draco, quien se apartó del contacto rápidamente, como si los dedos de Blaise le hubieran quemado la piel.
&Draco – llamó Blaise en susurros, volviendo a intentar agitar su hombro. Malfoy volvió a revolverse, más violentamente, y gimió más alto. Pronunció algunas palabras inteligibles en un tono desesperado y pateó las sábanas con rabia.
Blaise empezó a asustarse.
&¡Draco, despierta¡Estás teniendo una pesadilla! – esta vez si que logró agitarle, logrando que el rubio le diese un manozado en la cara al debatirse a ciegas.
Blaise frunció el ceño pensando lo que tenía merecido por meterse donde no le llamaban,pero cuando el chico empezó a sollozar con auténtico miedo dejóa un lado su idea de volverse a su camina y trató de despertarle con más empeño. Poniéndose la varita entre los dientes sujetó al rubio por las muñecas, tratando de mantenerle pegado al colchón.
&¡Graco! – dijo dificultosamente, tratando de no hincarle los dientes a su varita o al menos no llenarla de babas &¡esfierda!
Estaba inclinado sobre él, con las rodillas a un lado de su cuerpo, así que fue un movimiento muy certero el del rubio (parecía haberlo hecho a propósito) el de encajarle su huesuda rodillita en pleno aparato reproductor.
"¡Voy a ser el último Zabini!", pensó Blaise con lagrimillas de dolor agolpándose en sus ojos. Adolorido, no pudo aguantar su posición y terminó derrumbándose sobre el cuerpo del rubio, soltando sus muñecas para sostener sus zonas dolientes con cuidado.
Draco eligió ese inoportuno momento para despertarse, dando tremendo berrido en la oreja del moreno, que había cabado refugiándose en el hombro de su agresor, retorciéndose de dolor. Draco, al despertar sobresaltado de una horrible pesadilla en la que él era una indefensa víctima, tardó un poco en reaccionar. Lo cierto es que encontrar a Blaise (porque supo inmediatamente que era él por el olor de su pelo, que tenía casi bajo la nariz) encima de él, gimiendo bajito y toqueteándose a sí mismo, le supuso un tremendo shock.
&¿Qué coño crees que estás haciendo, Zabini! – preguntó airado, quitándoselo de encima de un empujón muy poco amable que lo tiró de la cama.
Blaise se asomó por el borde, aún con lágrimas en los ojos y mirando a Draco enfadado.
&No sé ni por qué cojones me preocupo – masculló con desagrado, tratando de ponerse en pie con dificultad.
&¿De qué¿De que tenga una sana vida homosexual? – gritó Draco alterado, poniéndose se rodillas sobre la cama con los puños apretados.
Blasie agradeció sinceramente el haber hechizado las cortinas, porque de lo contrario habria sido tremendamente humillante que los otros hubieran escuchado eso.
&¿De qué estás hablando? – preguntó Zabini también a gritos, sin dar crédito a sus oídos.
&¡Qué cínico eres! – dijo Draco con desagrado.
&¿Pero qué hablas¿qué dices de vida homosexual¿Qué tipo de sueño estabas teniendo? – Blaise estaba confundido y ofendido, sin darse cuenta de lo que habría pensado el otro al depertarse y encontrarse con semejante panorama.
&Mira, pequeño salido, haz lo que quieras en la intimidad de tu cama¡pero a mí no vengas a meterme mano! – a Blaise se la cayó la mandíbula por la sorpresa -. ¡Y ahora no te hagas el inocente!
&¡Soy inocente¡Yo no te he metido mano! – se apresuró a defenderse el moreno.
&Síiiii, claaaro – dijo Draco con fingida sorna -, por eso te encuentro en mitad de la noche encima de mí, gimiéndome en la oreja y masturbándote. ¡Seguro que hay una explicación razonable para todo eso!
&Intentaba despertarte de tu pesadilla y me pegaste un rodillazo en los huevos – dijo Blasie mortalmente serio y mirándole con cara de pocos amigos.
Draco abrió la boca para protestar pero la cerró de inmediato. Se quedó mirándole indeciso. Después de todo, sí que había estado teniendo una horrible pesadilla.
&Entonces... no te estabas... – Draco intentó buscar una palabra apropiada.
&No – le cortó Blaise rápidamente -, no me estaba.
Draco asintió conforme. Después de todo, se trataba de Zabini, si hubiera encontrado a Nott en la misma situación otro gallo cantaría.
&Vale. Pues siento haberte tirado de la cama – dijo el rubio a regañadientes -. Me asustaste – reconoció.
&Y tú a mí – dijo Blaise un poco más relajado, al ver que Draco ya no le estaba gritando -. Llorabas y te agitabas en sueños.
&Solo ha sido una estúpida pesadilla – dijo el rubio tratando de quitarle importancia, tal vez sin darse aún cuenta de que sus mejillas seguían bañadas en lágrimas – Nada de qué procuparse.
Blaise lo miró un momento en silencio y después asintió. Fue a darse la vuelta para marcharse, mientras Draco se acomodaba de nuevo en su cama cuando recordó algo. Su varita. La encontró en el suelo, donde seguramente la había escupido al caerse de la cama. Estaba partida en dos.
&Estupendo – masculló, mirándola enfurruñado &¿Y ahora cómo explico yo esto?
Su padre le iba a dar una buena bronca cuando le dijese que había roto la varita. Más le valía inventarse una historia creíble, y sobre todo menos estrambótica que decir que la había partido con los dientes cuando Draco le echó de su cama acusándole de ser un pervertido. Su padre no estaría contento con una historia como esa. También tendría que pedir le mandasen una nueva o solicitar permiso para visitar el Callejón Diagon y poder comprarse una. Suspiró apesadumbrado.
&Zabini – dijo Draco desde debajo de dos kilos de mantas -. Si quieres... puedes... esto... puedes... si quieres... dormir conmigo.
La petición fue hecha con un tono tan brusco que Blaise supo que el rubio necesitaba desesperadamente compañía para superar aquella pesadilla, así que se arrastró bajo las mantas de Draco todavía adolorido y bastante disgustado con todo sucedido. Y todo por su estúpida procupación por Draco.
¿Pero podia saberse quién le mandaba meterse donde no le llamaban?
A modo de curiosidad, originalmente estaba escrito que cuando Draco llegaba a la sala común después de su aventurilla en el bosque y Blaise lo abrazaba, el rubio se echaba a llorar, pero por muy 11 añitos que tenga no me parecía algo que hiciera un Malfoy delante de alquien como Zabini, con quien su primer encuentro fue un enfrentamiento de fuerzas. Sin embargo, decirle que puede dormir con él si quiere es algo que Draco pordria justificarse a sí mismo como que le está haciendo un favor a Blaise, ya que fue él quien le ofreció la posibilidad en primer lugar.
Ahora vosotros sacad vuestras propias conclusiones.
Besitos mil!
