Capítulo 3
POV de Reika
Ya era de noche por lo que paso entre Eugene y yo, siendo interrumpido por Li Ren, regresándome al ser arrastrada por él.
- ¡Eres un tirano!
¡Ah! Una cosa es que ahora Li Ren trataba de encerrar a mi hermana por lo de "Mustafa".
- ¡Esta es nuestra casa!
Ella decía tratando de empujar la puerta para abrirla.
- No, es la casa de Harry. Él me dio la completa autoridad del lugar mientras esta fuera por negocios.
Al decir lo último, cerró por completo su puerta y ella llamando a la puerta.
- ¡Li Ren! ¡Esto es cruel! ¡Onee chan, abre la puerta!
Pero yo no le pude hacer caso.
- Toranosuke, no dejes que Kajika salga por un tiempo.
- ¡Si, señor!
Contestó el muchacho.
- Xao, investiga más a Volkan. Esa flor venenosa debe tener alguna debilidad.
- Si.
Entonces él volteó a verme.
- Tu también tienes prohibido salir de la mansión.
- ¡Yo ya se lo que tengo que hacer! No soy una niña, pero no puedes mantenerme encerrada para siempre.
Le dije cruzando de brazos y dándole la espalda.
- Si él fue escogido, hasta erróneamente, hare lo necesario para detenerlo.
Él comenta y se va, hasta yo me fui a mi cuarto sin decir nada, tumbándome a mi cama. Jamás vi a Li Ren que odiara a alguien, a menos que...
Me detuve por momento por recordar algo en la isla Givoly cuando una vez él y Mustafa discutieron, pero eso fue en el pasado y ahora las cosas son diferentes.
POV en Tercera Persona
Al día siguiente cerca de la mansión de Harry Burnsworth, una chica iba a entrar cuando de pronto Eugene de Volkan se le atravesó en su camino.
- Trabajas para la familia Burnsworth ¿cierto?
Ella retrocedió un poco por seguridad, pero el joven se quita sus gafas y él sonríe diciéndole:
- Me gustaría pedirte un favor.
La muchacha se sonroja y esta encantada.
Volvió la noche y Li Ren estaba viendo información del "asesino" y pensando que las cosas no se le pasaran a la ligera, pero fue interrumpido cuando le tocan la puerta, sabiendo quien era le preguntó:
- ¿Cómo están Kajika y Rei?
- Kajika se esta comportando y Reika es más tranquila.
Dijo Xao y agregó:
- Li Ren sama, hemos recibido noticias desde Malasia. Es sobre el asunto de la compra: nos hemos puesto en una posición no muy ventajosa.
- ¿Por qué ahora?
Preguntó Li Ren, un segundo en silencio y dijo
- Iré a negociar el acuerdo personalmente.
Pero Xao le comenta:
- No se si es verdad, pero hay personas, dentro del grupo Fang, que quieren perjudicarlo por razones.
- Soy consciente de eso.
Dijo el joven.
Por otro lado... En Singapur
Había una casa en el bosque y un hombre sentado cerca del barandal, comentando:
- Hace 20 años que Burnsworth no era nada más que una pequeña y simple compañía. No hay duda de que tu padre no hubiera estado muy complacido, pero yo realmente creo que era los Rosenthals que cubrieron al mundo puede volver a ser restaurado.
Le pone dos cubos de azúcar a su café y agrega:
- Para ello, me gustaría que tu, su honorable hijo, pensara en mi: Fang Tong Seng de Singapur, como un amigo y un aliado confiable.
- Eso es muy alentador. Tiene mi gratitud.
Agradece un joven de cabello rubio y voltea a verle.
POV de Reika
Me encontraba leyendo en mi cama cuando me tocaron la puerta y escuche a la sirvienta.
- Le he traído la cena.
Le conteste con un suspiro:
- Adelante.
Puse el separador en la página en donde estaba y vi también que estaba Toranosuke.
- Se puede saber ¿qué haces aquí Toranosuke?
Le pregunte sin asombro.
- Necesito vigilarla, Reika sama. No solo soy el guardaespaldas de su hermana menor.
Dijo él.
- Siempre como un halcón, tendrás mucha presión y estrés con vigilarnos siempre.
Pero él disimulo estar ofendido, cerrando los ojos y le dice a la sirvienta:
- Solo dese prisa, por favor.
Ella puso uno de los platillos, miró por un momento a Toranosuke para después decirme, sacando algo de su delantal.
- Coma algo para que Li Ren sama este tranquilo, por favor.
La mire un poco sospechosa, pero tome la nota, agradeciéndole y la leí, se me abrieron los ojos de ver la firma. Era de Eugene, pero se la iba a enviar a Kajika y yo la recibí por error, porque la sirvienta me confundió por ella. Volví a mirarla y asiente.
Así que quiere verla en la puerta del este, además que habrá un apagón y la energía volverá en dos minutos, pensé. Tendré que ir en el lugar de ella, pero debo escabullirme para acudir a lo que quiere Eugene.
La sirvienta se fue, cumpliendo con su trabajo y yo ahora debía estar atenta a lo que pase, no tardó mucho en que las luces se apagaran y yo me escape de mi habitación, abriendo la puerta sin ver a Toranosuke, corrí por todo el pasillo sin hacerle caso a su voz y supongo que le avisara a Li Ren y se dará cuenta Kajika por sus gritos, entonces corrí lo más rápido que pude y me escondí de los guardias, haciendo que los perros los distrajeran mientras escapaba, aunque me notaron cuando ya casi estaba en la cima de la reja, pero no me pudieron detener, salte del otro lado y aterrice, viendo unas luces de un carro se acercaron y vi que era él.
- Parece que cometiste un error, debiste haber mandado el mensaje a mi hermana.
Le comente.
- ¿Entonces iras en su lugar? Bueno, ahora sube.
Me invitó él y así lo hice sin pensar dos veces, pero escuche a Li Ren y a Kajika:
- ¡Reika!
- ¡Onee chan! ¡Espera!
Entonces le dije a Eugene:
- Vámonos.
Entonces arrancó el coche y yo no les dije nada, pero estaba decidida.
POV de Li Ren
No podía creer que Reika se fuera con él y dejara a Kajika; él volteó a verme y despidiéndose victoriosamente.
- ¡Eugene! ¡Maldita flor venenosa!
Ahora ya me hizo enojar, por haber robado a la chica con quien soy candidato para esposo, pero Toranosuke me interrumpió en mis pensamientos.
- ¡Li Ren sama! ¡Las llantas de todos los carros han sido pinchadas!
Entonces le dije:
- Llama al jefe de la policía. Buscaremos en toda la ciudad de Nueva York. Usa todas las vías posibles ¡Asegúrense de que sea encontrada en menos de una hora!
Les indique.
- ¡Entendido!
Respondió Toranosuke.
- ¡Yo quiero ir a ver a mi hermana! ¡Por favor, Li Ren!
Ahora solo debe esperar a que le muestre lo que pasa cuando me hace enfadar; volvimos adentro de la casa, esperando porque la encontraran. Rei, espera un momento, te salvare.
POV de Reika
Él estaba sentado en un sofá y yo estando parada, dándole un vistazo al lugar.
- No se que pensar de este lugar ¿por qué me trajiste aquí?
Le pregunte.
- Los lugares oscuros y llenos de polvo me tranquilizan. Es como mezclarse con la oscuridad.
Me dijo.
- Siento que eso me recordó a lo que dice Kajika sobre nuestro leopardo.
Le comente.
- ¿Tu estas aferrada a esas locas creencias?
Le conteste neutralmente.
- Yo no soy como ella, yo soy más realista. Además, para mi la reencarnación no existe, por como eres físicamente es solo una coincidencia.
- ¿Y nunca lo creerás?
- Nunca.
Le dije.
- Es por eso que me seguiste hasta aquí a las altas horas de la noche.
Él dice naturalmente.
- Tu desprecias a Li Ren y por esa razón me trajiste aquí ¿cierto?
- Quien sabe.
Fue lo que me contestó y después:
- Aunque puedo imaginarme la furia del señor Burnsworth, porque su pequeño vigilante quedó en ridículo y una de sus hijas favoritas fue a dar un paseo con un chico que tiene una mala reputación como la mía.
Me explicó.
- ¿Por haber inducido a tres chicas a suicidarse?
Le pregunte.
- Ellas escogieron sus propias muertes ¿por qué la gente desea tanto poseer exclusivamente a otra persona?
Dijo Eugene y después agrega:
- "Te quiero, así que quédate conmigo", "Te quiero, así que no mires a nadie más", "Te quiero, así que necesito que me quieras". Parece una especie de hechizo.
Un pequeño silencio y luego dice:
- Yo estoy lleno de indignación. Cuando estoy con esas chicas que usan la palabra "amor" como si eso resolviera absolver algún pecado... A veces me gustaría decir, "entonces ¿por qué no morir?"
Me quede viéndolo un instante, hasta sentarme en el otro sillón, recargando mi codo en uno de los brazos.
- Nunca les dijiste que se mataran, pero lo hicieron ¿verdad?
Dije.
- Como si les dijeras... Que aparezca alguien para que maten a ti de verdad.
Él me miro con indiferencia.
- ¿Por qué?
Le pregunte.
- El hecho de que una persona este viva es algo indescriptible y bello, garantizando contra otras pruebas y tu no la aprecias ¿por qué es eso?
- ¿Dices que es indescriptible y bello? Me dices todo eso en términos que son horriblemente simples ¿de donde vendrá esa confianza?
No sabía como responderle, pero él continuo.
- Es verdad que no hay nada que Burnsworth no pueda hacer. El dinero puede comprar todo. Amor y prestigio, hasta la razón de ser alguien. Si quieres que sea yo, simplemente puedes comprarme, solo pídeselo a tu padre.
Deje de mirarlo, cerrando los ojos le dije:
- En verdad no entiendes nada, el dinero no lo es todo. Solo es algo material: para ganar el corazón de alguien, tienes que conseguirlo si la amas ¿solo es eso lo que ves? ¿Qué alguien te compre para amarlo?
No me dijo nada, pero yo le di la espalda.
- Tu ya sabias que fuimos criadas en una isla del caribe ¿verdad, Eugene? Siempre esta muy aislada en tormentas, ningún transporte aéreo ni marino pueden atreverse a cruzar, ni con el dinero se puede, por el cielo que se cubre de nubes, el viento que ruge violentamente que ahoga todo. No creo que tu entiendas.
Me detuve por un momento e inconscientemente conté:
- A pesar de tener buenos momentos con Kajika y nuestro amigo felino, quería tener tiempo para mi por tener cosas que tengo en mi cabeza y no podría contárselas a nadie. Además...
Hice una pausa.
- ¿"Además"?
Repitió él curioso, pero yo negué con la cabeza.
- Nada. Solo pensaba en mente sobre cambiar mi manera de ser, aunque sigo insegura.
No se como, pero sonreí de lado y lo mire.
- Siento que hayas escuchado esto y ahora pienses que esto es absurdo ¿no?
Pero de pronto fuimos interrumpidos por alguien que abre la puerta y yo solo volteó a ver: eran dos hombres.
- Así que aquí estabas.
Dijo uno de ellos molesto.
- Vaya, si es mi hermano.
Dijo Eugene tranquilamente, eso a mí me sorprendió un poco aunque no dije palabra alguna.
- Sabía que era un error de no vigilarte.
Dijo el otro.
- Has causado otra escena.
Eugene se levantó de su asiento.
- ¿Estás hablando de Reese?
Preguntó.
- Sé que no tiene caso tratar de hablar contigo seriamente. Debes regresar de inmediato al departamento y prepárate.
Pero el joven de cabello platino les dio la espalda, mirando la ventana.
- No tenías que haber venido hasta aquí para decírmelo, tenía planeado irme mañana en la mañana. Después de todo, pasado mañana es mi cumpleaños.
Le dijo.
- Parece que ni alguien como tú olvidaría su propio cumpleaños.
- Si, especialmente este año, ya que será mi vigésimo cumpleaños
¡¿Qué?! Eso me hizo jadear de sorpresa. Es un año mayor que yo.
- Eso te hace un adulto, y solo puedo rezar para que hagas las cosas adecuadamente.
En eso, no pude quedarme callada más tiempo.
- Oye, no le hables de esa manera.
Voltearon a verme.
- ¿Quién es esta chica?
Preguntó el de lentes.
- Yo soy Reika Burnsworth, una de las hijas de Harry Burnsworth.
Les dije algo molesta, sorprendiendo a ambos hombres.
- ¿Burnsworth?
Entonces su hermano lo agarra del hombro, pero Eugene no lo mira.
- ¡Maldito! ¡De todas las personas! ¿Por qué atraes a la hija de Burnsworth?
Pero yo agarre su muñeca.
- ¡Déjalo en paz!
Le dije en voz alta.
- Yo vine porque quería hablar con él, solo quería dejarle claro que no molestara a mi hermana menor, ni a mí.
En eso escuchó algo como un helicóptero, luego una luz que casi nos cegó.
- ¡Presidente!
Dijo el otro que venía con el hermano del muchacho peli platino.
- ¿Qué pasa?
- ¡La mansión está rodeada de policías!
Mordí la uña de mi dedo pulgar, al tener en cuenta quien llamó a la policía.
- Demonios, Li Ren. Tenías que hacer tanto escandalo.
Comente un poco audible.
- Yo voy a detenerlo.
Pero ya era demasiado tarde.
- Li Ren, Kajika.
Vi que allí estaban los dos.
- ¡Onee chan, te estábamos buscando! Me tenía preocupada.
Dijo ella sosteniéndome por los brazos.
- Así que ¿querías detenerme? Ya es muy tarde.
Se dirigió a Eugene, pero solo miró la ventana.
- Eres de la familia Volkan ¿cierto? Voy a tener que presentar cargos contra tu hermano.
- ¿Cargos?
Entonces lo agarre de un brazo.
- No voy a permitir eso.
Pero no me escuchó.
- Li Ren, por favor.
Tampoco a Kajika.
- ¿Podemos de alguna manera arreglar esto?
Preguntó el hermano mayor.
- Entonces ¿Así es como manejas los incidentes para mantenerlos al margen?
Tuve que alzar la voz para que me escuchara.
- Ya basta, Li Ren ¡escúchame! Yo vine por mi propia voluntad, tomando el lugar de Kajika, quería hablar con él sobre porqué nos molestaba tanto a ella como a mí, pero ahora tu vienes creando un escandalo, trayendo a Kajika.
Pero en eso se escucha la risa de Eugene.
- Simplemente lo encontré divertido. Un acusador y defensor, pareciera que ya estoy en un juicio. Si deseas presentar cargos, hazlo; es tarde y debo irme a París en cuatro horas.
Entonces él se encamina hacia la salida, no sin antes mirarme a mí.
- Adiós, Reika. Me divertí mucho.
Y después se dirigió a mi hermana.
- Yo no soy tu Mustafa. No te dejes llevar por las apariencias: dentro de un animal con pelaje plateado y brillante se esconde alguien insípido y yo soy exactamente igual.
Kajika trató de llamarlo, pero él no hizo caso. No sé como, pero esto hizo que los puños se me cerraran hasta que mis nudillos se volvieran blancos, entonces camino a la salida.
- ¡Onee chan!
- Rei, espera.
Yo no los mire y dije:
- ¡¿Cómo pueden hacerme esto?! Li Ren, hiciste un gran escandalo solo por pensar que fui secuestrada y Kajika por tener esa tonta creencia de que él es Mustafa ¡No me vengan a decir sus excusas!
Salgo del lugar con paso molesto, sin que mi hermana me agarrara del brazo.
- Espera, Onee chan.
Pero...
- ¡No me toques!
Estaba con tanta rabia, que yo le di una cachetada en una de sus mejillas sin pensarlo y ella retrocede, fue entonces cuando retrocedo mirando mi mano, camino hacia atrás un poco para después echarme a correr, sin mirar atrás e ignorando a Toranosuke.
Llegamos a casa de mi padre, me encerré en mi habitación recostándome en mi cama, poniéndome una mano sobre mi frente, recordando lo que hice a Kajika. Me sentí culpable, por haber reaccionado de esa manera, y que ella estaría odiándome ahora; pero mis pensamientos se fueron cuando escuchó pasos a mi habitación, abren y cierran la puerta de mi habitación para acercarse a mí.
- ¿Ya te calmaste?
Me preguntó una voz masculina muy conocida.
- ¿Qué es lo que quieres?
Le pregunte con tono algo irritado.
- Solo quería ver como estas.
Respondió con toda tranquilidad.
- Estas diciendo excusas. De seguro es por lo que paso con Eugene, y eso te preocupa ¿verdad?
No dijo nada, por lo que lo tome como algo afirmativo.
- Sólo fui para hablar con él de que para de molestar a Kajika y a mi. Yo estoy teniendo en mente que no todo en el mundo es perfecto: hay gente que es engañosa que se aprovechan de la debilidad de inocentes, por eso trató de proteger a Kajika.
Lo mire por un momento y sentándome, continuo.
- Es por eso que le quiero hacer entender que no se puede confiar en los que se acerquen a hablar con ella.
Pero le di la espalda.
- Me siento mal por lo que paso: si me hubiera detenido, no tendría la mejilla roja. De seguro me esta odiando por eso.
Las lagrimas caían de mis ojos, sin importarme en secarlas. Entonces sentí como unos brazos me rodeaban los hombros, reaccione un poco y voltee a verlo: me miraba seriamente, pero con una chispa de preocupación; me acercó más a él, cayendo de lado y rebotando en el colchón ambos, pero no le importó.
- Kajika no es la única que se preocupa por ti, yo también me preocupe por como te escapaste. Ella estaba desesperada e insistió que la llevara a verte. Tu solo tienes a Harry y a Kajika como la única familia que te queda, no les hagas vivir angustiadamente, sufrirán más. Ni mucho menos a mí, recuerda que soy uno de los candidatos que tu padre escogió.
Lo último ignore, poniendo mis manos en su espalda, correspondiendo ese abrazo, sin importar cuanto tiempo estuviéramos así. En eso sentí que, un nudo se me hizo en el estomago.
- Tienes que dormir, además de hacer las paces con Kajika mañana cuando estén juntas.
Me dijo él al levantarse y soltándome, pero inconscientemente no lo solté.
- Sólo quédate unos pocos minutos más, nada más. Lamento lo que paso.
Una de sus manos estaba atrás de mi cabeza, acariciando mi cabello.
- Ya no importa, ahora lo entiendes.
Sin que él me viera, sonreí aliviada.
Como en el amanecer, me dirigí a la habitación de ella, le toque y recibí respuesta.
- Adelante.
Abrí y fue su sorpresa al verme.
- Onee chan ¿Qué haces aquí?
Me preguntó.
- Kajika, yo...
Me avergoncé al principio, pero recordé lo que me dijo él.
- Quiero disculparme contigo.
Dije algo cabizbaja.
- ¿De qué?
- Sobre lo que hice hace horas atrás. Lo hice sin pensar que me afectara.
Me quede en silencio, pero sentí una de sus manos en la mía.
- Sé que no querías hacerme daño, ya olvídalo. Necesito que vengas conmigo.
Me comentó ella algo feliz.
- ¿A dónde?
- Vayamos a Paris, tengo un mal presentimiento de que algo le pasara a Eugene.
Eso hizo que mi estomago siguiera teniendo ese nudo, pero le dije.
- De acuerdo, vamos.
Le conteste con una sonrisa algo insegura, tratando de que ella no se diera cuenta.
POV en Tercera Persona
Malasia
El líder de los Fang estaba trabajando, hasta que Cao vino.
- Kajika sama dijo que esto era una perdida de tiempo, pero encontramos algo bastante extraño en la investigación sobre Eugene. Mire esto, por favor.
Dijo mostrándole la información sobre una mujer algo parecida a Eugene.
- Es la madre de Eugene, Christine. Es la tercera esposa del Barón Volkan. Ella se embarazó de Eugene y falleció no mucho después de haber dado a luz; esta es la única información que vino del grupo Fang: cinco años antes de que Eugene naciera, el Barón Volkan... Tuvo un accidente y dejó de ser capaz de tener hijos.
Explicó Cao, lo que le preguntó Li Ren mirándolo:
- En otras palabras ¿Eugene no es hijo del Barón Volkan?
Cao asintió. Esto le consterno mucho al joven líder: ¿de quién es hijo Eugene?
Espero que les haya gustado este capítulo, pongan en los comentarios que les ha parecido la historia hasta ahora. Yo al seguir viéndola, me emociono mucho de lo que pasa. Gracias a cierta autora por ideas para este Fanfic, además de opinar que tal voy, por ser la que me recomendó este anime, se vuelve muy interesante.
¡Nos vemos en el próximo capítulo!
