Muchas gracias por los comentarios, siempre pensé que nadie me leería si publicaba en Fanfiction , pero gracias por esto :D
Sé que el pezberry es raro, pero trataré de hacerlo agradable para todo, en este capítulo el final es como "el comienzo de todo"
CAPÍTULO 4: Demasiada bondad.
Desde aquella fría madrugada del cumpleaños de Derek; Santana había pescado un fuerte resfriado, era algo de esperarse tomando en cuenta que la morena había caminado varias calles, maldiciendo todo lo que ponía ante ella –el frío pudo haberse colado por su garganta –hasta encontrar un taxi, definitivamente era de esperarse aquella terrible gripe que no la dejaba siquiera levantarse de la cama.
Esto estaba frustrando a Santana de sobremanera ya que, era lunes, llevaba prácticamente 3 días en cama, cuidándose a sí misma, apestando a muerto –ni siquiera tenía las fuerzas para ducharse – y principalmente a sopa de pollo que había sido lo único que la morena podía cocinar con rapidez, mencionando también el chiquero en el cual se había convertido su departamento.
Vivir sola tenía muchas desventajas.
El reloj indicaba las 10:00 am, lo que significaba, un nuevo tazón de sopa de pollo para la enferma.
Salir de la cama, era para Santana una manera irónica de resumir su vida: Quieres algo, tienes buenas intenciones, te propones lograrlo, la frustración te gana y vuelves al comienzo sin ningún éxito.
Con mucho malestar físico, llegó Santana a su cocina, sus piernas temblaban, su cabeza daba vueltas por el dolor pero su estómago pedía a gritos algo para calmar el hambre, aunque sea una repetida y poco gustosa sopa de pollo.
La cocina estaba hecho un desastre al igual que las otras secciones de la casa de la morena, estaba llena de gérmenes, mucosa, pañuelos desechados. Era un total chiquero que solamente enfermaba más a la pobre Santana.
"Señorita López, la llamamos de la firma "Morrison y Asociados", agradeceríamos que se contactase con nosotros a la brevedad, hasta luego"
"Morrison y Asociados" Santana susurró con estupefacción el nombre de la firma que acababa de llamar a su departamento, "Morrison y Asociados" Repitió esta vez mientras corría velozmente hacia la sala de estar donde se ubicaba la grabadora de voz.
No era posible que aquella firma de abogados acabara de llamar a casa de Santana. Era simplemente irreal que uno de los bufetes a los cuales la morena había presentado su curriculum más de 15 veces, estuviera llamando a su domicilio.
"Contáctese con nosotros a la brevedad" Santana recordó esas palabras del mensaje y por un momento olvidó el dolor físico que sentía para proceder a alistarse y partir hacia el prestigioso bufete de abogados.
Tal vez no sería un mal día después de todo.
"Dios mío, no soporto mi cabeza" Ducharse en pleno proceso de gripe no había sido la decisión más acertada de la latina, quién se sentía más agripada que antes, pero por lo menos ya estaba limpia.
Santana se tomó la temperatura, y en efecto, tenía más 38 grados ; pensó por un instante en quedarse en casa pero luego recordó que se trataba de "Morrison y Asociados" y que si se quedaba por unas horas más en casa, alguien más podría tomar el lugar que posiblemente querían ofrecerle a la latina. Así que con eso en mente, Santana vertió en su boca 2 pastillas.
"Me siento como el demonio" Santana se quejaba mientras tomaba la perilla de la puerta para salir y así llevarse una sorpresa inesperada.
-¡Bien! Por fin te encontré –Una emocionada rubia se encontraba al otro lado de la puerta -¿Aún me recuerdas, cierto? –Preguntó la rubia al notar que Santana la examinaba con curiosidad –Soy Brittany… la que chocó contra tu celular –Completó la ojiazul apenada.
-¡Oh! La stripper –Dijo Santana con veneno mientras Brittany hacia una mueca de molestia –Como no recordarte… -Susurró la morena con desdén –Pero ¿cómo me encontraste? ¿Cómo llegaste gasta acá? Ni siquiera sabías mi nombre –Preguntó Santana alarmada al darse cuenta que no tenía lógica que aquella mujer hubiera podido encontrarla.
–Todo es posible si lo deseas –Brittany emitió esa simple respuesta mientras se encogía de hombros.
Escuchar esa frase incomodó mucho a la morena quien sabía que si esas palabras fueran ciertas hacía mucho que medio mundo hubiera muerto a causa de los deseos de Santana, eso sumados el resto de metas que tenía y que nunca se hicieron realidad, a pesar de lo mucho que las deseó.
Definitivamente para Santana, Brittany era otro ejemplo de rubios con gran falta de masa cerebral.
"Quinn se arrepentiría de ser rubia al ver a esta chica" Pensó Santana mientras miraba de pies a cabeza a la mujer que se encontraba frente a ella.
-Como sea… tengo prisa ¿qué es lo que quieres? –Preguntó tajantemente la morena.
–Venía por lo de tu teléfono –Al escuchar esto, Santana se alegró, un poco de dinero nunca caía mal.
–Creo que tengo unos minutos en ese caso –Dijo Santana mientras trataba de forzar una expresión más amable.
–Bueno, lo que pasa es que… -Brittany aguardó un momento mientras Santana miraba impacientemente su reloj –Aún no tengo el dinero - Antes de que Brittany pudiera seguir hablando Santana cerró la puerta de su departamento y haciendo a un lado a la rubia siguió su camino hacia Morrison y Asociados –Hey detente –Brittany vociferó a la mujer que iba a mitad de pasillo de salida.
–Si no tienes el dinero para pagarme, vuelve otro día –Dijo Santana mientras sonaba su congestionada nariz.
-¿Te sientes bien? –Preguntó Brittany al notar gracias a la luz del pasillo el rostro pálido y las ojeras que mostraba Santana.
–Sí estoy bien, solamente me enferma perder el tiempo… como lo estoy haciendo ahora – Decía Santana con la paciencia casi nula mezclada con su malestar físico.
–Lo siento, pero no sabía si realmente vivías acá o no, pero te voy a pagar, es una promesa –Contestó la rubia parada frente a la latina.
–Es un deber – Aclaró la morena con fuerza antes de darle a la espalda a Brittany volver a seguir su camino.
–Lo sé, lo sé –Decía Brittany tratando de seguir el paso de la mujer delante de ella –Pero, no deberías salir así, me refiero a que luces enferma, no deberías salir podrías enfermarte más –Aconsejó la rubia.
–No creo poder estar peor que ahora –Decía Santana entrando al elevador y cerrándolo de inmediato para librarse de tener que usarlo junto a esa inoportuna mujer.
El ascensor se cerró y empezó a bajar, en ese momento Santana sintió una ligera paz interior de no tener que seguir lidiando con la charla con esa rubia, quién seguía pareciéndole una total molestia.
"Diablos, ya es casi mediodía" Murmuró Santana mientras volvía a ver su reloj de mano "Ahora a esperar un taxi, o tal vez me moriré antes de que llegue uno"
Cotidianamente Santana estaba de mal humor, pero las enfermedades siempre sacaban esa dosis reservada de amargura que siempre llevaba.
-¿Necesitas un taxi? –Nuevamente era Brittany, estaba vez saliendo del estacionamiento con su auto.
–Oh no –Se quejó Santana -¿De nuevo tú?
Brittany no sabía porque aquella morena tenía tanta mala onda con ella, ni siquiera la conocía como para que pudiera llevarse mal con ella, pero entonces ¿por qué tan mal trato? Según su propio concepto, Brittany se consideraba agradable y según el concepto de su familia y amigos, ella era un total arcoíris así que era difícil de creer que Santana tuviera tanta mala vibra con ella.
Aunque destrozar el celular de alguien a plena noche en las afueras de un club nocturno, no era la mejor manera de conocer a una persona ¿cierto?
-¿A dónde vas? Yo te llevo antes de que te desmayes esperando un taxi –Ofreció la sonriente rubia.
–No gracias –Dijo Santana forzosamente pero Brittany no movía su vehículo –No necesito que me lleves – Soltó la morena con firmeza cruzando sus brazos y desviando su vista de la mujer de ojos azules.
–Lo digo enserio, luces cada vez más pálida, ni siquiera deberías estar intentando ir a algún lugar –Aconsejaba la rubia.
– ¡Déjame en paz! – Gritó Santana sorprendiendo a la mujer en el carro –¡No necesito tu maldita ayuda! –Dijo la latina con la paciencia totalmente colmada.
Brittany no estaba acostumbrada a los gritos y mucho menos a los de una extraña y mucho peor aún, cuando ella solamente intentaba ayudar. Miró a esa alterada Santana y lo siguiente que hizo fue apretar el acelerador de su auto y alejarse.
Alejarse por el momento ya que algo en su interior la obligaba a intentar agradarle a esa terca morena. Algo que simplemente la hacía sentir una completa masoquista.
Santana miró aquel volvo desaparecer por la calle y lo único que sintió era culpa, una inexplicable e ilógica culpa que la estaba llenando por dentro.
Por momentos deseaba regresar al pasado, cuando hacer sentir mal a las personas y burlarse de ellas era totalmente sencillo y divertido para ella.
Sabía que eso ya no era posible.
Flashback 3er año de preparatoria-No, de ninguna manera voy a ayudarte Berry –Santana se paró con firmeza cruzando sus brazos. –Santana, por favor, nunca te he pedido nada en la vida-Rogó Rachel -Y es mejor que todo siga siendo así –Interrumpió Santana haciendo que la castaña rodara sus ojos. –Solamente quiero que me des algunos consejos y esas cosas, no es un gran favor –Dijo Rachel tomando a Santana de ambos brazos quien inmediatamente se soltó. -¿Y por qué me lo pides a mí? ¿No puedes preguntarles a tus papás o a la srta. Pillsbury? –Dijo Santana con fastidio, esa charla estaba tomando más de lo previsto. –Este no es un tema que quiera hablarlo con mis papás, la srta. Pillsbury tampoco es una opción, pensé en Quinn, pero ella es su ex novia y no creo que quiera ayudarme, además tú has sido la única que ha –Rachel tragó un poco de saliva –la única que ha estado de esa manera con Finn –Terminó la castaña con una mueca que le causó satisfacción a la morena. –Lamentablemente, yo he sido la única que se ha acostado con Finn y déjame decirte, no estoy nada orgullosa –Contestó Santana con una sonrisa burlona –Bueno como sea, no pienso darte consejos, ni tips, ni nada por el estilo para que no decepciones a Hudson cuando tengan sexo, además no creo que lo decepciones más de lo que él te decepcionará a ti –Nuevamente Santana volvió a soltar una carcajada mientras Rachel la miraba con fastidio. –Santana, por favor, será mi primera vez y quiero que sea especial, pero tampoco quiero que sea aburrido, y no sé como es Finn… ya sabes –Rachel guardó silencio por unos segundos –… Sin ropa –Completó en voz baja. –No hay nada que te sorprenderá al verlo sin ropa, tal vez te sorprenda que tenga los pechos más grandes que los tuyos , pero aparte de eso, nada más –Santana se sentía inspirada para buscar nuevas formas de molestar a Rachel. -¡Santana! –Reclamó la pequeña e incómoda castaña –Deja de burlarte y dime que me ayudarás, no me hagas confiar en lo que dice internet, por favor, haré lo que me pidas si me ayudas –La morena la miró fijamente para luego procesar la propuesta en su mente. -¿Lo que sea que te pida? –La castaña miró con cautela a Santana quien parecía un tigre merodeando su presa, pasaron unos segundos y Rachel asintió tímidamente –Está bien Manhands, aunque es patético lo que estás pidiendo, te ayudaré a que sepas qué hacer cuando tú y Frankenteen lo hagan, pero te advierto que no hago milagros. Y por última vez, Rachel volvió a mirar a la morena con fastidio, pero sabía que todo tenía un precio, y si soportar las burlas de Santana era lo que tenía que pagar, tragaría su orgullo. Fin Flashback.
Bueno este fue el comienzo de TODO, e indirectamente fue por Finn. El capítulo que viene será mucho más movido y como siempre , cada vez que le dejan un review están salvando un árbol (y a una escritora que se colgará de él xD)
