Chapter 4 :: Beautiful Eyes
You are here, your eyes are lookin into mine, so baby, make me fly

Sentí como me sacudían de lado a lado y me aturdía completamente.

"¡Alice, despierta ya!"

"¿Ah? ¿Chico Calvin Klein? Imaginaba tu voz mucho más sexy." Dije somnolienta.

"¿Así que ya le pusiste un apodo al chico del café, eh?"

En ese instante reconocí la voz burlona de Edward, seguida de una carcajada. Abrí los ojos y busqué algo con que pegarle, pero al parecer ya había usado todas mis armas anoche y él había tomado precauciones alejando un par de almohadas de mí. "¡Idiota!"

"¿Calvin Klein? ¿La marca de ropa interior?" Me preguntó burlonamente, otra vez. Solo le respondí con una mirada iracunda, no iba a permitir que me viera sonrojada.

"Isabella llega en media hora o menos, cámbiate ahora, no te alcanza el tiempo para bañarte y Esme no nos dejará salir sin tomar desayuno." Me ordenó rápidamente.

¿Media hora? ¿Acababa de decir "media hora"? Abrí mis ojos y salí de un salto de la cama. Corrí a la ducha sin ni siquiera preocuparme por abrir el grifo del agua caliente.

A los veinticinco minutos me estaba terminando de rizar las pestañas. Llevaba un jean pitillo azul obscuro con unos botines impermeables de color blanco por encima del jean. Vestía un polo blanco con cuello V, una chalina lila y una casaca impermeable blanca también.

"Alice, llegó Isabella." Gritó Esme desde el segundo piso.

Un último vistazo al espejo. Ropa, perfecta. Maquillaje, perfecto. Cabello, perfecto. Me di una vuelta y salí escaleras abajo. Escuché a Esme gritando algo sobre mi desayuno y a Carlisle deseándome buena suerte, lanzándome una tostada. Apenas salí de la casa me choqué con Edward.

"¿Edward?"

"Es una camioneta, no entramos." Dijo juntando las cejas, mientras observaba una camioneta roja manejada por una chica castaña. Ella nos miró, se sonrojó y bajó al instante. Ella debía ser Isabella.

Caminó torpemente hasta nosotros, Edward casi suelta una risa, pero me adelanté para presentarme.

"Hey, soy Alice." Me presenté besando su mejilla. "¿Tu eres Isabella verdad? El es Edward, mientras más lo ignores, tu vida será mejor." Le bromeé señalando a mi hermano, quien dijo hola en voz baja. Ella me sonrió tímidamente, y con las mejillas aún sonrojadas saludó con la mano a Edward.

"Prefiero Bella, solo Bella. Y lo lamento de verdad, creo que tendrás que ir en las piernas de tu hermano." Se avergonzó e hizo un gesto de disculpas.

"Upa, hermanita." Bromeó Edward balanceándose de adelante para atrás con los ojos mirando el nublado cielo.

Bella sonrió y después se disculpó de nuevo. Era una chica muy linda. Tenía unos ojos pardos y cabello castaño con unas ondas al final. Tenía la cara en forma de corazón y era delgada, pero ocultaba su figura tras prendas dos tallas más que la de ella. Había encontrado un proyecto, crear a una Bella sexy.

Edward se subió al carro en silencio, hasta que Bella encendió el motor –uno demasiado ruidoso, por cierto. Pero el ruido no parecía compensar la velocidad del auto, demasiado lento… ¡Hasta un triciclo nos pasaría!

"Creo que cierta camioneta necesita visitar un mecánico." Se quejó Edward mirando el techo. Lo pateé, pero fingió no sentir nada.

"El sonido de el motor es mucho más dulce que el de tu voz, así que si no vas a decir nada productivo, no abras la boca. Pero si te parece tan insoportable, te podemos dejar aquí y de paso Alice va más cómoda." Dijo sin despegar si vista del volante.

Wow, ahora sí que era Bella Team. Ninguna niña, chica, mujer o anciana se atrevía a hablarle así a mi hermano, excepto a Esme y yo. Ni siquiera se había intimidado al hablarle así a un chico tan atractivo cómo lo es Edward. Al parecer esa antigua camioneta roja, era más importante para ella que conquistar al nuevo chico.

Yo celebré su discurso sonriendo, mientras que Edward se quedó paralizado por un instante, tampoco parecía asimilar que unan chica le hablara así. Y mucho menos una chica que se veía tan tímida y un poco torpe.

"Perdona ¿Está bien?" Se disculpó con una dulce mirada. "Sé que fui un poco grosero, pero lo dije con buena intención. Si no quieres ir a un mecánico, yo podría…"

"No hay nada mal con esta camioneta. Está andando perfectamente, ese sonido es… Su sello personal." Lo interrumpió.

"Oh, entonces lo que debes hacer es cambiar la camioneta y listo. Hay bastantes modelos que no…" Pero Bella no lo dejó terminar, nuevamente. Estacionó el auto y suspiró fuertemente.

"Alice, no me malinterpretes, me simpatizas; pero aleja a tu hermano de mi auto en menos de 30 segundos, o no respondo a mis actos." Sentenció con los ojos cerrados.

Me dieron ganas de burlarme de la expresión de Edward, al parecer, no entendía para nada a esta chica. Lo miré y en un instante abrió la puerta de la camioneta de la discordia. Bajé de un salto, después bajó el y me volví a subir. Moví los labios diciendo "idiota" a lo que me hizo una mueca y se despidió al estilo de la marina.

Bella arrancó y fue dejando atrás poco a poco a Edward, quién se metió las manos a los bolsillos y se dispuso a caminar en un costado de la triste y gris –Sí, bastante gris.- autopista de Forks.

"Bella… ¡Soy totalmente de tu equipo!" Exclamé completamente entusiasmada. Ella rió en respuesta.

"¿Así que no me odias en absoluto por botar a tu hermano?" Preguntó algo nerviosa.

"Para nada, te aplaudo por ponerlo en su lugar, ¿Sabes que ninguna chica se atreve a hablarle así? Bueno, pudiste decirle donde estaba la escuela, pero no hay problema, que averigüe él, no creo que sea muy difícil encontrarla."

Ella volvió a reír, y no sé porqué, pero sentí que no lo hacía muy a menudo. Después me enteré que se había mudado aquí con su padre de Phoenix hace dos años, así que sabía lo que era extrañar el calor y ser la nueva de la escuela.

"Rosalie te odiará apenas pises la escuela." Decía mientras se estacionaba en el parqueo de la escuela.

"¿Y eso porqué?" Pregunté intrigada cuando me bajaba de la camioneta con mi mochila sobre un hombro.

"Espera y verás." Me advirtió mientras me guiaba a la escuela.

Sentía cómo uno a uno de los curiosos ojos de los estudiantes me observaban. Caminé un poco detrás de Bella, quien caminaba un poco más rápido para evitar ser el centro de atención. No pude evitar mover la cadera -Un poco de más- y pestañar -Un poco de más también.

"¡Alice!" Sentí la voz de Edward gritándome por detrás. Me volteé y lo encontré junto a un musculoso chico saliendo de un Jeep. Éste último movía sus brazos de un lado a otro con una gran sonrisa.

Me pareció tan gracioso que no pude evitar soltar una risa y me dirigí hacia ellos.

Supuse que el muchacho lo había traído hasta aquí. ¿Cómo es que mi hermano conseguía que guapos chicos lo traigan a la escuela sin ni siquiera buscarlo? Y es que, el chico era bastante atractivo, mirar no definitivamente ningún pecado.

El chico tenía unos grandes ojos pardos, acompañados de unas largas pestañas. Su sonrisa era contagiosa y estaba acompañada de unos adorables hoyuelos que le daban la impresión de un niño de 5 años. Tenía rulos negros, que hacían verlo un poco menos pálido de lo que era. Era muy grande, musculoso y pasaba por media cabeza a Edward. No quería imaginarme a su lado.

"Así que tu eres Alice. La pequeña, pero peligrosa Alice, quien no defendió a a su hermano de la furia de Swan, ¿Verdad?" Se burló el muchacho mientras se daba a mi encuentro adelantándose a mi hermano. "Emmet McCarty." Completó con otra sonrisa mientras estrechaba mi mano.

"Un gusto, Emmet. Tú debes ser el príncipe azul que rescató a la damisela en peligro de Edward, ¿O me equivoco?." Me burlé.

"No tenía otra opción. Lo encontré en posición fetal junto a la carretera."

Me reí en respuesta, imaginarme a Edward en posición fetal, moviendo su cabeza de abajo para arriba y diciendo No estoy loco, No estoy loco; era sencillamente demasiado. Bella también soltó unas risas, aunque lo quiso simular un poco tosiendo.

"Bravo, Isabella, eres la esperanza de toda chica con camionetas ruidosas en Forks." Se burló nuevamente Emmet. Podía ser la nueva chica, pero ya sabía de la clase de chico que era Emmet. El gracioso de la clase, el que todas querían, pero se interesaba difícilmente en alguna.

Bella pasó por todas las tonalidades de rojo que existen, hasta llegar a parecer un tomate. La risa de Emmet se convirtió en el único sonido que llegué a escuchar, su risa era verdaderamente estruendosa.

Bella abrió la boca, supuse que para disculparse con Edward, pero la interrumpió Emmet, quién después de ver su reloj, activó la alarma de su Jeep.

"Tengo que correr, otra clase tarde y una semana hasta las cuatro en detención." Me dio un golpe en la cabeza y otro para Bella, un estrechón de manos para Edward, y salió corriendo hacia el edificio número 3.

"¿Tienen sus horarios?" Preguntó Bella tímidamente.

"No, ¿Nos acompañas a secretaría a buscarlos?" Le pregunté.

"Está bien." Dijo mirando el suelo.

"Iremos rápido, más rápido que tu c…" Edward iba a comenzar a pelear, pero no se lo permití, le di un duro puntapié y dejó de hablar. Creo que vi a Bella sonreír.

Llegamos a la secretaría en silencio, nos atendió una mujer que pareció encantada con Edward, quien aprovechó el encanto para que nos dé los horarios un poco más rápido.

"Me toca literatura en el edificio 2 con Reaser." Respondió Edward caminando hacia ese edificio.

"A mí biología con Molina. Edificio 4." Le comuniqué aburrida. "Y Bella, ¿A ti que te toca?" Le pregunté cambiando de tema.

"Literatura con Reaser." Bella lanzó un suspiro y supe la razón. Reí entre dientes, y casi no se escuchó porque justo tocó el timbre

"Apúrate que Reaser no tiene paciencia." Comentó Bella caminando rápidamente.

Edward movió los labios diciéndome "Sálvame" para luego ir detrás de Bella. Yo sólo sonreí, sabía que me divertiría con este par. Me di la vuelta y me encaminé al edificio 4.

Entré al edificio buscando el salón 204, mientras era observada por todos los estudiantes. Estaba a punto de preguntar en donde era, cuando recibí un golpe por la espalda.

"¡Auch!" Exclamé mientras me volteaba y me encontraba con una muchacha más alta que yo con el ceño fruncido.

"Lo siento." Dijo fingiendo una sonrisa y caminando de largo.

"¿Qué diablos ocu…?"

"…rre con ella?" Completó un altísimo muchacho a pocos centímetros de mí. Estaba apoyado en los casilleros. "¿La nueva chica, eh?" Los chicos de Forks me estaban dejando una impresión bastante positiva.

Tenía la piel cobriza -¡Un chico bronceado en Forks! Puedo escuchar a los ángeles cantar.- y ojos obscuros, al igual que su cabello, que lo tenía recogido en una coleta. Era bastante alto y musculoso, de la contextura de Emmet. Tenía facciones de niño y una cálida sonrisa.

"¿El chico que me ayudará a encontrar mi salón, eh?" Le repregunté devolviéndole la sonrisa.

Él rió, para continuar luego. "Jacob Black." Se presentó estrechando mi mano.

"Alice Cullen."

"Lo sabía, todos lo saben, en realidad. Acabo de llegar y tu nombre lo he escuchado miles de veces. Si te quieres divertir un poco, cámbiate el nombre y mira las caras desconcertadas de todos a tu alrededor."

Me reí, se veía amable.

"¿Estás en mi año?"

"En realidad, estoy viendo si logro entrar."

"Oh. Así que no soy la única que se muda a Forks."

"Vivo en la Push, es una reserva. Me botaron de la escuela de allí, así que esta es mi única opción si no me quiero graduar a los 20."

"¿Y por qué te botaron? Digo, si se podría saber" Pregunté algo intrigada, parecía un buen chico, aparte de sus grandes músculos –Y valla que eran grandes.- no parecía ser un drogadicto o algo por el estilo.

Estaba a punto de responderme, cuándo un hombre en silla de ruedas salió de la habitación que se situaba a nuestras espaldas. ¡Otro hombre bronceado! Sólo que éste no me dejaba una impresión tan positiva.

"Jake, mañana empiezas." Dijo seriamente.

"Genial. Papá, ella es Alice, también es nueva." Me presentó educadamente y estreché su mano.

"Un gusto, vámonos Jake."

"Claro. Mañana te veo, Alice." Se despidió agarrando la silla de su padre.

"Suerte, Alice. En el primer día te comerán viva." Me dijo a lo lejos el señor Black.-Su apellido iba acorde con su sentido del humor.

Bella, Emmet, Jacob, ¡La gente de Forks era genial!

"Jacob Black, cuidado con él." Me advirtió un chico con rasgos japoneses a mis espaldas.

"Parece genial." Lo defendí.

"Parece… Eric Yorkie." Se presentó estirando su mano.

"Amanda Foster." Le respondí seriamente. Me miró desconcertado y no pude evitar escapar una risa. "Alice Cullen."

Sonrió nerviosamente, para continuar. "¿Cuál salón te toca?"

"Biología con Molina, edificio 4."

"¿Biología? Buena suerte, chica. Pruebas de sangre."

Oh no. Cada vez que me sacaban sangre, me desmayaba o lloraba, o me desmayaba y lloraba. Supongo que palidecí inmediatamente o algo, porque ofreció su ayuda rápidamente.

"Si quieres paso por allí y te cubro." Colocó una de sus manos en mi hombro e intentó parecer un galán.

"Oh, ¡millones de gracias! Te debo una, una grandísima." Exclamé emocionada.

"No es nada, pero corre, si pasa un profesor escóndete. Si te encuentran te darán algunos días detención como mínimo."

"Claro, Eric. Eres el hombre. ¡Gracias nuevamente!" Grité mientras desaparecía en los prácticamente abandonados pasillos.

Me senté en las escaleras sin saber qué hacer, hasta que escuché unos pasos. Eran tacones de alguna colección sementera y, aunque sabía que la moda no era el segundo nombre de Forks, era obvio que ninguna chica se pondría eso.

Caminé de puntillas y encontré el armario del conserje. Estaba lleno de escobas, cajas, trapos y baldes. Lo pensé dos, hasta tres veces antes de entrar, pero sentía los pasos cada vez más cerca.

Me hice espacio y cerré suavemente la puerta. Me subí a un tacho para ver si alcanzaba a ver algo por la ranura de la puerta, pero ni así alcancé a ver algo. En ese instante escuché otros pasos, no de alguna colección del 78' sino unos cautelosos y, al parecer, masculinos. Pensé era el conserje, comencé a planear lo que le diría, pero no me dejó mucho tiempo porque en medio instante se abrió la puerta…

No era el conserje, era el chico Calvin Klein. Mis labios se separaron inmediatamente. -Tenía que corregir el efecto que causaba sobre mí este enigmático muchacho. Se sorprendió, al igual que yo, pero salió del transe al escuchar pasos de mujer. Sin dudarlo entró al closet conmigo y cerró la puerta suavemente detrás de el.

Nuestras narices estaban juntas, nuestras respiraciones se mezclaban y nuestros labios estaban a punto de rozar…


que tal les pareció? fans de la pareja Edward/Bella, contentos? Espero qe sí(: La escena final de este cap fue la qe comenzó con la idea de este fic, así qe espero qe les haya agradado el segundo encuentro de Alice & Jazz. Ayer bajé este cap en Broken Strings, Iris; así qe qienes lo leyeron, deben entender algunas situaciones :P

Infinitas gracias a I wAnT tO bE fReE tO fLy, Rika De Hiwatari, MiitzukoO-chan, christti, Natalia H. simplementelaru & Luna-Tsuki-Chachi. El anterior cap ha sido el qe más review ha recibido hasta ahora & me siento muy agradecida por ello. Cuídense bastante & no olviden dejar su review.

Tres horas en un cyber ~ 1 dolar
Parlantes nuevos para la compu ~ 5 dólares
Internet mensual ~ 3O dólares
Mi sonrisa por un review ~ NO TiENE PRECiO!

Já xDD!