Nuevo pedido *0*
Lizz Gaby peralta: "Hola quisiera pedirte que hicieras uno con la propuesta de matrimonio que Aang le haga a Katara te lo
agradecería mucho."
Avatar: El último maestro del aire no me pertenece.
-o-o
Malentendido.
Desvió la mirada e intentó tragar saliva inexistente.
-¿Aang?- Llamó Katara dulcemente, tomándole el brazo con una mano.- ¿Qué ocurre?
El joven Avatar suspiró y se llevó la mano al brazo, atrapando la de la morena antes de entrelazar sus dedos.
-Estoy bien...- Respondió antes de acercarse y plantar un beso sobre su frente, su otra mano posada sobre su mejilla con cierta delicadeza.-Solo dame un segundo...- Respiró profundamente.- Katara de la Tribu Agua del Sur...
El corazón de la morena se detuvo en cuanto el joven se arrodilló frente a ella, sus ojos clavados en los de él fijamente.
-Podría concederme el deseo de hacerme el hombre más feliz del mundo...- Sacó una pequeña caja azul de entre sus ropas, exquisitos detalles dorados a su alrededor.- ...y compartir una vida juntos.- Removió la tapa, revelando un pequeño collar de compromiso con el símbolo del aire finamente tallado.
Los ojos de Katara se nublaron con lágrimas a la vez que su otra mano cubría su boca, cálidos y temblorosos suspiros escapando de ésta.
-¿Por qué lloras?- Preguntó un tanto alarmado mientras se ponía de pie frente a ella.- Lo lamento...no debí...- Suspiró.-...lo siento, no debí decir na...
Un dedo detuvo sus palabras. Una mirada de frustración colándose en los ojos de Katara.
-No te atrevas.-Ordenó limpiádose una nueva lágrima con la otra mano bruscamente.
Aang frunció el ceño, dolido e igualmente confundido por las repentinas palabras que escaparon de los labios de su novia.
-N-No te atrevas a retractarte.- Dijo firmemente, un nuevo brillo en sus ojos.
-Está bien...- Dijo con un aire de tristeza.- Lo siento. Creo que tienes razón, es muy pronto y tal vez aún no estamos listos para esto y Sokka probablemente me mate si...
La sorpresa se hizo presente en los ojos de Aang cuando sintió los brazos de su novia rodeándole con dulzura, el aliento de la joven maestra bailando en su oído.
-Sí.
-o-o
Gracias por leer.
