I

En la puerta de la habitación de Menma estaba un muy indeciso Naruto.

No sabía si debía darle su espacio, ya que Sasuke siempre necesitaba que se lo dé, de vez en cuando. Pero la idea de saberlo triste lo volvía loco y no creía poder soportar mucho más tiempo sin entrar y abrazarlo, aunque eso seguramente le significaría unos buenos golpes.

Tras algunos minutos de pensarlo demasiado terminó por entrar abriendo la puerta lentamente, definitivamente no podía dejarlo solo después de que se mencionara a su hermano en la mesa.

— Sasuke...¿Puedo entr...?— No terminó la pregunta, ya que las lágrimas que corrían por las mejillas del pelinegro lo silenciaron.

No podía ver los ojos del Uchiha, ya que estaban cubiertos por su azabache cabello, pero si podía ver como las pequeñas lágrimas bajaban de ellos. Sintió una opresión en su pecho, no era normal verlo llorar, contadas eran las ocasiones en las que había visto ese espectáculo, una de ellas en su última pelea seria.

— Sasuke yo...

— ¡Vete!— Le gritó repentinamente— Dejame solo.

Se mordió los labios y cerró la puerta detrás de él, para luego acercarse lentamente al pelinegro — No me iré.

—Naruto no me molestes, he dicho que te vayas— Se dio vuelta en la cama dándole la espalda, odiaba que alguien pueda presenciar sus momentos de fragilidad.

—He dicho que no.— Se sentó a su lado tratando de acercarse lo más posible para ver su cara hasta que sintió el cuerpo a su lado tensarse— Creí que podías confiar en mi.

— No se trata de eso y lo sabes...— Apretó con fuerza la almohada con una de sus manos— S-Sólo... necesito que me dejes.

— ¿Cuántas veces te he dicho que no puedo dejarte solo ttebayo?— Sin pedir permiso alguno se recostó y tal como la noche anterior, lo abrazó fuerte por la cintura, pero esta vez estando consciente de ello— Creo que ya hemos tenido esta conversación antes Sasuke.

Al notar el contacto intentó con todas sus fuerzas reprimir los temblores de su cuerpo, tanto por la sensación como por sus sollozos, pero por mucho que lo hizo, el rubio aún así, pudo percatarse de ello.

— No importa cuantas veces me alejes, siempre te buscaré y lo sabes.— Le hablaba en susurros cerca de su oreja mientras lo acariciaba en un intento para relajarlo— También ya te he dijo que puedo sentir tu dolor, también me duele a mi si tú estas sufriendo, no puedo ignorar eso.

Tembló esta vez sin reprimirse al escuchar esas palabras de nuevo, parecía que Uzumaki nunca se rendiría con él y eso lo tranquilizaba y le daba paz a la vez que lo movilizaba— Siempre diciendo estupideces...¿No es así?

— ¡Teme!— Le respondió algo indignado— Yo abro mi corazón y tú te burlas de mi, no tienes remedio dattebayo...

Sonrió levemente al escucharlo, se limpió un poco con el antebrazo sus lágrimas y volteó su cuerpo dejando su rostro sobre el pecho del rubio, abrazándolo también. Se permitió sólo por ese momento mostrarle su debilidad a Naruto, confiaba ciegamente en él y se sentía apoyado, sentía el afecto que él le transmitía y lo aceptaba.

— Si le dices a alguien que me viste así o algo de esto te mataré.— Amenazó.

Naruto sólo seguía en el mundo de fantasía en el que se había inmerso desde que sintió la calidez del cuerpo del Uchiha, de sus brazos rodeando su cuerpo.

Ya hacía un buen tiempo que él sabía que sus sentimientos por Sasuke iban más allá de una amistad. Lo notó cuando ya prestaba atención a partes del cuerpo del pelinegro que generalmente no se le mira a un amigo. Al percatarse de ello se recriminó por ser tan idiota y pensar todo el tiempo que las cosas que hacía por el portador del Sharingan eran sólo por mera amistad. Luego de darse cuenta de su situación le pareció todo bastante obvio, era natural que se hagan locuras por amor. Por un momento se deprimió al imaginarse jamás ser correspondido, pero descartó la idea de inmediato porque después de todo...él era Uzumaki Naruto, siempre alcanzaba sus metas sin rendirse y al ver el tipo de relación que manejaban Menma y el Sasuke de este mundo o "Charasuke" como le llamaban algunos, sus esperanzas fueron alimentadas y renovadas.

Volvió a la realidad recordando que no estaba allí para satisfacer su cuota diaria y necesaria de cercanía con el pelinegro, si no que estaba ahí para animarlo y apoyarlo.

— Me encantaría presumir que con el único que puede abrirse el gran Uchiha Sasuke soy yo pero... Valoro mucho mi vida teme.— Dijo a modo de chiste por el doble sentido implícito en esa oración.

—Dobe.— Susurró sin captar y comenzando a sentir sueño, llorar cansaba y además la noche anterior no había podido pegar un ojo por razones obvias.

—Puedes dormir todo lo que quieras, no hay apuro por volver a casa.—Le dijo en voz baja para luego dejar un beso sobre su cabeza.— Que duermas bien...Sasuke— Fue lo último que le dijo viendo como el azabache se dejaba acariciar y cerraba los ojos con lentitud.

Una vez confirmó que ya dormía suspiró tanto como por tener a Sasuke así, como por no tenerlo del todo como él quería — Desearía tenerte así para siempre Sasuke...

II

Escuchaba risas a lo lejos, comenzaba a despertar pero no quería abrir los ojos.

— Y luego dicen que no...

Esa voz se le hacía muy conocida.

— Era obvio, después de todo nosotros estamos juntos.

— Ah~ Menma, cuando hablas así me dan ganas de comerte...¡Hagamoslo ahora!—Le dijo mientras se colgaba de su cuello y le rodeaba la cintura con sus piernas.

— ¡¿Estás loco o qué Sasuke?!—Intentaba sacárselo de encima pero esos besos lo debilitaban un poco— Están ellos aquí, ¡detente!

— ¿Y eso no lo hace más excitante? Es como si evitáramos despertar a nuestros hijos— Le dijo divertido pero al ver el rostro de su novio se detuvo— Oh vamos amor, sólo bromeo, no te enojes conmigo.

— Deja de hacerme caras tiernas, no vas a convencerme con eso...

— Oww~ dices que mi cara es tierna...

— Ya paren con esto.— Habló Naruto ya cansado de tanta cursilería, o más bien estaba molesto de él no poder hacer eso con su Uchiha con tanta libertad.

— ¡Oh! Despertó Naruto— Dijo Sasuke sin soltar a su novio y quitado de pena— Ya sexy alterno de mi amado, ahora no me dirás que no se gustan...¿O si?

— ¿Puedes dejar de llamar sexy a otras personas en frente de mi?

— ¡Ah Menma!— Apretó su abrazó aún más casi estrangulando al chico— Adoro cuando estas celoso...¿Me quieres seducir o qué? Mira que no hace falta que lo hagas para que me tiré encima de ti.

— Ya, ya, sólo comportate un poco...— Volteó la mirada con un leve sonrojo en sus mejillas.

— ¿Podrían ir a darse amor a otro lado? Dejen de presumir.— Volvió a meterse un fastidiado Naruto que no dejaba de acariciar a Sasuke.

— Oye, no seas celoso, si quieres amor sólo pideselo a mi sexy alterno, no creo que se niegue.

— Y si no puedes tal vez yo si pueda...— Picó Menma en broma.

—¡Oye!

— Menma que cruel eres...¡Y en frente de tu esposa!— Dramatizó el Uchiha soltándolo y fingiendo un lloriqueo.

— No digas estupideces, sólo jugaba con él.

— No me pareció gracioso ttebayo...

— ¡Ya ves! Si lo amas— De repente Sasuke se había recompuesto.

Naruto suspiró sin moverse de su cómodo lugar y los miró incrédulo — ¡Por supuesto que si ttebayo! ¿Quién no lo notaría? Sólo este teme es el único torpe que no lo debe notar.

— ¡Lo sabía!

— Y si es así... ¿Por qué no se lo dices y ya?— Preguntó el otro rubio.

— No es tan simple...

— ¡Claro que lo es! Yo sólo le dije a Menma... "Ey, estoy harto de fingir que no me gustas, seamos pareja" y el sólo respondió "Esta bien", y aquí estamos.

— ¡¿Qué?!— Exclamó sorprendido— ¿Así de fácil?, ¿No tenías miedo que te engañe con lo mujeriego que es o sea una broma?

— Oye...me ofendes.

— Bueno un poco si...— Le respondió su rubio alterno.

— ¡Menma!— Se indignó un poco él pelinegro de esa dimensión.

— Pero era mejor que sea mío y poder controlarlo a que se pudiera estar ofreciendo con cualquiera aunque sea en broma, si era su pareja podría tomarme el tiempo de enamorarlo si es que era una simple broma de este torpe.

— Menma...— Con grandes ojos llorosos y conmovido se lanzó sobre él— Te amo, te amo, siempre te amé cariño~

— Sí, ahora lo sé.— Respondió con seguridad y una pequeña sonrisa plasmada en su rostro mientras palmeaba la cabeza del Uchiha.

— Quisiera que las cosas con Sasuke fueran tan sencillas...— Pensó en voz alta un poco melancólico — Pero con saber que esta a mi lado me es suficiente.

— ¡Claro que no! ¡Eso no es suficiente!— Exclamó al escucharlo el azabache— ¿Qué hay del sexo? Si lo amas querrás tener sexo con él, morirá tu mano si sigues así.— Soltó como si nada, causándole un gran sonrojo a Naruto.

— ¡Sasuke!

— ¿Qué amor? Soy realista.—Se encogió de hombros— Sólo hemos pasado dos días sin estar juntos y ya muero por comerte— Se le acercó insinuante.

— ¡Detente! Diablos...eres incorregible...

— Aún así me amas— Le dijo sonriente y dándole un pequeño beso en los labios.

—Ya vayanse hacer estas cosas en otro lado... Tal parece que Sasuke aún quiere dormir — Habló dándoles la espalda de nuevo y aferrándose al Uchiha sin que desaparezca su sonrojo, lo habían avergonzado.

— Esta bien, esta bien, tan sólo ve como confesarte lindo— Fue lo último que dijo antes de dejar el lugar llevándose arrastrando a Menma.

— Si, eso haré.

III

— Mmmh.— Se estiró todo lo que pudo sintiendo que tenía algunas limitaciones. A pesar de eso no podía negar que esa había sido la mejor siesta que había tenido en mucho tiempo.

— Que lindo Sasuke... Pareces un gato ttebayo.

Dio un salto al escuchar esa voz y se descubrió, sorprendido, entre los brazos del Uzumaki.

— ¿Qué estas haciendo Naruto...?

— ¿No recuerdas teme? Nuestra charla amorosa...— Sonrió pícaro sólo para molestarlo un poco.

— ¿Amorosa?, ¿De qué diablos estas hablando?— Intentó separarse de él sin mucho esfuerzo, no iba admitir que estaba cómodo en su posición.

— ¿Cómo de que hablo? No te hagas el tonto, antes que te duermas.— Volvió acercarlo a él y depositó un beso sobre su frente.

Al sentir el contacto de los labios del rubio se sonrojó y lo empujó de una patada. —¿Qué te pasa maldito dobe?— Le preguntó mirándolo algo alterado, no quería pensar porque su corazón latía tan rápidamente por ese simple gesto, estaba demasiado confundido.

Naruto sólo lo miraba algo serio, pensando que debía hacer para que Sasuke le permitiriera acercarse más a él. — ¿Tanto te desagrado?— Agachó la cabeza desviando su mirada, le preocupaba que realmente le sea desagradable su contacto al Uchiha.

Mientras el pelinegro dejó de lado su sorpresa inicial centrándose en Naruto, tal vez había exagerado al reaccionar así y eso había herido al rubio pero no sabía que hacer con esas demostraciones de afecto, él sólo las había tenido con su familia.

— No me desagrada idiota...sólo es que no estoy acostumbrado a estas cosas...

— ¿Entonces...esta mal que lo haga?

— Supongo que puedo acostumbrarme un poco, pero sólo se los permitiré a ti y a Sakura, y obviamente no en público.— Se cruzó de brazos imponiendo condiciones, no iba a ser cariñoso con la gente de un día para el otro, era demasiado vergonzoso.

«Preferiría que algunas cosas sólo me permitieras a mi, pero supongo que debo ir despacio», pensó al escuchar su respuesta.— Esta bien, haré que te acostumbres ttebayo.— Le contestó más sonriente y se lanzó abrazarlo pero un puño en su cara lo detuvo.

— Te dije que esperaras a que me acostumbre... Usuratonkachi.

IV

Habían ido a dar una vuelta por la aldea y se entretenían con las diferentes personalidades de sus habitantes. Ver las caras de sus compañeros con esas actitudes les divertía demasiado y otras veces los perturbaba. Muchos se detenían al verlos a los cuatro juntos, más que nada impresionados con la personalidad de Sasuke, estaban acostumbrados a su Uchiha conquistador, sociable y gracioso, así que verlo a este no dejaba de llamarles la atención. Demasiada atención sobre Sasuke para el gusto de Naruto, pero lo manejaba con la típica sonrisa de siempre y alguna que otra mirada amenazadora.

Así estaban pasando el día, hasta que Charasuke mencionó el ir a su casa. Otra vez la tensión se apoderó del ambiente y Naruto estuvo a punto de negarse a ir hasta que Sasuke habló y dijo que estaba bien, que él quería, aunque no fuera su propia familia, verlos. Los otros dos chicos sonrieron a pesar de estar preocupados y los guiaron a la casa del pelinegro de esa dimensión.

— Bueno, estamos por llegar, ¿Estás seguro de esto Sasuke?— Habló Menma a punto de entrar al barrio Uchiha.

— Si, estoy bien.— Respondió algo ansioso, suponía que no sólo estaría su familia, si no que también todos los Uchihas que habían muerto en su mundo.

— Bien...

Comenzaron a caminar a paso lento y notó como Naruto tomaba su mano y la apretaba ligeramente. Dirigió su mirada al rostro del rubio y vio esa bella y cálida sonrisa que siempre le regalaba.

—Estoy aquí, contigo.

— Gracias. — Dijo con simpleza y también le devolvió una pequeña sonrisa que hizo darle un vuelco al corazón del Uzumaki.

Al entrar al lugar se dio cuenta que muchos miraban extrañados, pero ya se habían enterado de aquella vez cuando vinieron visitantes de otra dimensión así que la sorpresa no les duró mucho, sólo el comportamiento de Sasuke los descolocaba.

— ¡Hola tíos! — Saludaba alegre Charasuke al verlos a un lado.

— Ah, Sasuke-chan, volviste con tu novio.— Ese comentario hizo sonrojar un poco a Menma y temblar a Sasuke, al reconocer la voz de su tía, o mejor dicho la tía de su alterno.— Veo que se divierten, ustedes deben ser los chicos de la otra dimensión... ¿No es así?—La mujer dirigió su mirada con especial atención al pelinegro.

— Así es señora, soy Uzumaki Naruto, mucho gusto ttebayo.

— Uchiha Sasuke.— Fue todo lo que dijo, intentaba permanecer lo más tranquilo e impasible que podía.

— El gusto es mío, eres tan guapo como nuestro Sasuke-chan, pero más serio, sonríe un poco más, te verás más bonito.— Decía la mujer con ternura, que le llegó a Sasuke y no pudo evitar darle una pequeña sonrisa.— Así esta mucho mejor.

Menma, al notar que el Uchiha estaba un poco incómodo y afectado aunque no quisiera demostrarlo, codeó a su novio para que los sacara de allí.

— Em, bueno tía, debemos ir a casa, nos vemos luego, ¿está bien?

— Perfecto niños, cuidense.

Luego de saludar a la mujer, Sasuke dio un gran suspiró y apretó un poco más fuerte la mano de Naruto al ver que llegaban a la casa de su alterno, era igual a la suya.

— ¿Estás seguro que quieres hacerlo? Podemos irnos ahora.

— Estoy bien Naruto...— Eso dijo, hasta que vio salir de la casa a Itachi son una escoba y sus piernas temblaron ligeramente.

Continuará.

N.A: Como ya dije por allí en otro de mis fics, siento la tardanza. La universidad y el trabajo consumieron mis tiempos libres. Espero que mis días de cursilería no empalaguen demasiado xD ¡Nos leemos!