ADVERTENCIA: Contiene LEMON, o más bien: SEXO EXPLÍCITO =D Si no te gusta, dale a la flechita de atrás del buscador y si te gusta disfrútalo =)
Me he dado prisa en subir este capítulo no os podréis quejar o_ó.
Con respecto al capítulo anterior…¿Qué?¿No puede tener complejo de bajito? Es muy digno tener complejo de metro y medio XD Sobretodo cuando eres un metro y medio…
Hoy me he visto Millenium 2 y me ha venido la inspiración divina (Lalalalá… adoro a esa mujer XD)
La calidad del textito este no es muy… emh… buena que digamos, pero es que yo debo ser en realidad un hombre que no puedo pensar con claridad y se me nubla la vista. Pero en fin a lo que iba XD Ya se me han terminado las ideas y no sé como continuaré el siguiente capítulo XDD
Ya no os molesto más XD Os dejo leer esto
Las review son bienvenidas =)
---Fin del comentario---
Notó como el peliblanco le arrancaba el pañuelo del cuello y entonces reaccionó. Estaba tirado en el suelo de un cuarto de baño de la mansión o más bien, Sephirot le había agarrado por el cuello para empotrarlo contra la pared y más tarde contra el suelo cuando este había entrado en el baño confundiéndole con un crío pasando la tarde haciendo gamberradas en propiedad ajena.
Se llevó la mano al cuello intentando ya por segunda vez liberarse del agarre, pero una vez más fue inútil. Sephirot le doblaba en tamaño y en fuerza varias veces, y por mucho que lo intentara ya sabía que así no iba a conseguir liberarse.
Flexionó su pierna ilesa en intentó propinarle un rodillazo, pero este ni se inmuto y la paro con la mano que tenía libre. Permanecía inmóvil y mantenía aquellos ojos verdes suyos puestos en el rubio, su expresión no había cambiado casi, únicamente había aparecido una pequeña sonrisa en sus labios, que no le daba buenas vibraciones.
-Es inútil que te resistas Strife, no estás a mi altura.-Su voz tenía un tono malicioso que iba a juego con su gesto. Levantó a Cloud en el aire y volvió a empotrarlo contra la pared, esta vez dejándolo al nivel del suelo y acercándose a él más de lo que a Cloud le hubiera gustado.
-¡Suéltame!-La esperanza es lo último que se pierde, y Cloud debía haber oído decir eso en algún lado y aunque no funcionase seguía intentándolo. Pese a sus forcejeos no puedo evitar notar como este le agarraba del pelo de la nuca y le obligaba a mirarle.
Era distinto a cualquier SOLDADO, no sólo por su fuerza y sus habilidades en combate, a diferencia de otros miembros como Zack y algún otro SOLDADO de segunda clase, Sephirot tenía los ojos completamente verdes. Daba la sensación de que eran pura energía mako.
Cloud rompió el contacto visual cuando notó el aliento del peliblanco en su cuello, forcejeó una vez más, pero se detuvo cuando sintió que los labios de este acariciaban su cuello y luego iban subiendo hacía la oreja. Agarró los brazos de Sephirot y le clavó las uñas tan fuerte como pudo, pero este ni se inmutó y siguió torturándole.
Su respiración entonces comenzó a acelerarse, se estaba burlando de él con todas las letras y él no podía hacer nada. Arrastró las uñas por la piel de este dejando surcos de carne viva, pero fue como si intentara derribar un edificio con un tirachinas estropeado, ya que este ni se inmutó. Lo que era más, soltó una leve carcajada.
Frunció el ceño, había algo que pudiera hacer, seguro ¿Cómo era? Lo había aprendido en clases de defensa en los entrenamientos de SOLDADO. Había una serie de puntos vitales en el cuerpo y alguno había por los brazos, que aunque no se tuviera demasiada fuerza su efecto tenían.
Apretó los puños y golpeó las partes interiores de los codos, como había visto hacer en una película de acción y notó como se aflojaba el agarre. Esta era la suya. Empujó a Sephirot golpeándole con todas sus fuerzas y aprovechando el hueco que había creado se escurrió y corrió hacía la puerta. Pero Sephirot era más rápido que él y para cuando alcanzó la habitación y se dirigió a notó como este le agarraba por la espalda y le empujaba de boca contra uno de los armarios de la habitación.
Volvía a estar como antes, o incluso peor, ahora Sephirot le había inmovilizado totalmente y su campo de visión se había reducido a la bonita puerta de madera de caoba del tocador.
El peliblanco le agarró por la barbilla y Cloud notó el aliento de este nuevamente en su cuello poniéndole los pelos de gallina.
-No me subestimes Cloud, con ese nivel tan básico apenas me rozas los tobillos.- Hablaba pausadamente mientras le bajaba la cremallera del uniforme con la mano que tenía libre.
No, no iba a permitir eso de ninguna de las maneras. Forcejeó una vez más pero este acabó con todas sus intenciones retorciéndole un brazo y chistándole suavemente al oído en clara señal de negación.
-…estate quieto.-Le susurró al oído mientras terminaba de bajar la cremallera y le desabrochaba las correas del uniforme.
Notó como Sephirot le volvía a dedicar toda la atención a su oreja y lo acompañó de un estremecimiento cuando sintió el tacto de su mano por el pecho. Maldita sea, no se había dado cuenta de cuando se había quitado los guantes. La respiración de Cloud se iba acelerando poco a poco mientras el otro le iba acariciando el pecho e iba bajando las manos hacía su abdomen y hacía la parte baja de su vientre.
-Vaya, estás más delgado de lo que pareces…-Sephirot definitivamente debía disfrutar metiéndose con él. Cloud intentó golpearle con la espalda como pudo pero paro en seguida cuando notó el peso de la mano de este donde no debía y no pudo reprimir un gemido.-…así me gusta.
-¡Bastardo…!-Consiguió medio murmurar el rubio mientras notaba que este le iba desabrochando el botón del pantalón para luego torturarle bajando lentamente la cremallera. Tuvo que volver a reprimir un gemido cuando notó de nuevo la mano de este bajando lentamente de nuevo por su vientre hasta sus partes íntimas.
Instintivamente intentó detener la mano del peliblanco que se cerraba ya sobre su miembro agarrándole del brazo, pero le fallaban las fuerzas y la cabeza le daba vueltas.
No le vio pero se dio cuenta de que Sephirot estaba sonriendo y frunció el ceño. Permanecieron inmóviles durante unos segundos y fue ahí cuando se fijo en que estaba acelerado y cubierto de sudor.
-Pórtate bien…-La voz de Sephirot resonó en su cabeza mientras sentía como acariciaba la punta de su miembro con sus dedos. Se retorció de placer y se echó hacía atrás contra el pecho del peliplateado mientras este empezaba a masturbarle primero suavemente y cada vez más deprisa.
No podía contener apenas los gemidos y notó como la mano desocupada de su opresor le tapaba la boca. Intentó hacer que le soltara ya que cada vez le iba faltando más el aire y necesitaba respirar por la boca. La cabeza le daba vueltas y no se había dado cuenta apenas de Sephirot le mordisqueaba ahora el cuello y los hombros mientras le atraía hacía él. No aguanto mucho más y no consiguió reprimir un último gemido.
Por fin había parado, y ahora ya podía respirar tranquilamente. Fue recuperando el aliento mientras notaba que era girado sin resistencia y se encontraba ahora con la espalda apoyada contra la pared y de cara al peliblanco, que ahora examinaba aquella sustancia viscosa en su mano con un gesto triunfal.
Apartó la mirada intentando evitar esa visión, pero aquello no había terminado aún. Le agarró la barbilla y le obligándole a mirarle de nuevo con su rostro a escasos milímetros del suyo y no le quedaban apenas fuerzas como para evitar que este le besara y enredara su lengua con la suya con los efectos del post éxtasis.
Le besó violentamente sin dejarle apenas hueco para respirar. Intentó recuperar el oxígeno perdido tirándole de sus mechones blancos pero este le agarró la mano y la presionó contra la pared mientras que con la otra rodeándole con un brazo acercó el cuerpo de este al suyo. Se estremeció de nuevo y apartó la cabeza en un intento desesperado de recuperar el aire. Y para evitar que este volviera a las andadas le rodeó con el brazo libre y apoyó la cara en su pecho con tal de ganar tiempo para recobrar el aliento.
No hizo nada por evitar que el peliblanco le terminara de quitar la chaqueta, le faltaban fuerzas. Cuando escuchó el sonido de esta al caer contra el suelo se echó hacías atrás apoyando de nuevo la espalda en la puerta del armario y le miró. Ya no tenía aquella expresión triunfal, ahora simplemente le observaba como si le estuviera analizando.
Era un hombre extraño. Cloud había visto hombres con el pelo largo, pero nunca a ninguno con el pelo TAN largo y mucho menos de ese color tan extraño como si fuera el de un anciano, pero que el recordara Sephirot debía rondar por la treintena. `
Agarró uno de los mechones que caían sobre su pecho y lo observó con extrañeza, tampoco es que tuviera el tacto del pelo canoso, que extraño.
No tuvo tiempo para más reflexiones. En seguida Sephirot volvió a besarle de aquella manera tan poco delicada y Cloud notó como este le arrastraba un metro escaso y le empujaba contra una de las camas.
Cayó boca arriba y enseguida notó aunque sin que llegara a aplastarle la presencia del SOLDADO de primera clase. Volvió a tirarle del pelo cuando notó que le empezaba a mordisquear el pecho mientras que con la otra mano le despojaba de sus botas. Intentó separarse de él pero este haciendo alarde de su delicadeza infinita le volvió a besar privándole de una de sus necesidades básicas mientras notaba que le despojaba de sus pantalones y de después de su ropa interior lentamente mientras notaba que le acariciaba perturbándole de sobremanera.
La cabeza le daba vueltas de nuevo y su respiración volvía a estar agitada y por supuesto, Sephirot disfrutaba con ello. Se echó hacía atrás y observó con aquella sonrisa suya al rubio mientras se desabrochaba los tirantes y después del cinturón que le tapaba el abdomen haciendo visible su perfecta musculatura.
A estas alturas, ya era evidente lo que le esperaba.
Sabiendo que era ya inútil ofrecer resistencia se encontró tumbado boca abajo contra las sábanas, ya que este debía haber apartado la colcha sin que este se diera cuenta y notó como la lengua de el peliplateado se deslizaba por su espalda y después se detenía para lamer sus partes íntimas. No pudo evitar arquear su espalda y agarrar la sábana con todas sus fuerzas para sofocar los gemidos.
Cuando Sephirot consideró que ya le había torturado bastante se acercó al rubio y rodeándole con un brazo le atrajo hacía sí manteniéndole en la postura original. Pudo notar como su respiración también estaba levemente agitada, nada comparado con la suya, pero agitada al fin y al cabo. Le agarró del mentón y le giró obligándole a mirarle. Entonces le volvió a besar, aunque a diferencia de las demás veces esta vez lo hizo con un pelín menos de agresividad.
Sólo entonces reparó en que el miembro de este estaba erecto. No le dio tiempo a reaccionar cuando una de las manos de este empezó a acariciar su entrada atrayéndolo hacía si. Como las veces anteriores le empezó a acariciar lentamente, escuchando y disfrutando de cada uno de los gemidos que el rubio intentaba sofocar y notando como se retorcía de puro placer contra su pecho.
-Eres… extremadamente sensible...-Susurró de nuevo contra su oído.- Aunque bueno… supongo que serán… cosas de la virginidad- Y antes de que Cloud pudiera siquiera enfadarse le introdujo uno de sus dedos.
Joder. Aquello si que dolía. Con la falta de costumbre no pudo evitar tensarse con el contacto de sus dedos. Empezó a respirar irregularmente y agarró el brazo que Sephirot tenía como apoyo clavándole de nuevo las uñas.
-Shh… tranquilo pequeño, enseguida te acostumbrarás.-La voz de Sephirot actuó como sedante. Sephirot se echó hacía atrás y con la mano que tenía libre empezó a masturbarle de nuevo mientras le introducía otros dos dedos y empezaba a moverlos dentro de él.
A cada movimiento que hacía con sus manos se iba acelerando su respiración, y ya le resultaba imposible acallar sus gemidos. Intentó detener la mano con la que este le sujetaba el miembro como manera de frenarle, pero el efecto que causó fue completamente distinto y cuando creía que iba venirse de nuevo en la mano del peliblanco notó como este le empujaba sobre el colchón y le giraba obligándole a mirarle.
-Abre las piernas…-Y este obedeció ya que ambos buscaban ese contacto. Agarró la melena plateada de este cuando notó como le penetraba con su miembro duro como una piedra. Le dolía, le dolía bastante y con la primera embestida no pudo reprimir gemir de dolor.
Pero a este no pareció importarle ya que enseguida volvió a repetir la operación cada vez de manera más seguida. Cloud podía escuchar perfectamente como la respiración de este se iba acelerando junto con la suya. A cada embestida se iba acostumbrando cada vez más y poco a poco empezó a acompasar el movimiento de sus caderas con el suyo, mientras intentaba reprimir los gemidos mordiendo el cuello del peliblanco y clavándole las uñas en su musculosa espalda, aunque este ni se inmutara.
Ninguno de los dos aguantaría mucho más, ambos lo sabían.
Como si no le satisficiera aquello todavía Cloud notó como este cambiaba de postura girando de manera que el quedara en la parte superior apoyando la espalda contra el cabecero de forja de la cama y agarrando al rubio de la cintura atrayéndolo hacía él y marcándole el ritmo.
Por un momento Cloud creyó que se iba a romper. Él ya no podía seguir el ritmo que le imponía el primera clase y aquella postura le hacía profundizar más de lo que a él le habría gustado. Sin saber que hacer, se vio obligado a agarrar los barrotes del cabecero acercándose aún más contra él.
Un último gran gemido marcó el final de todo aquello.
Ya no podían más, ninguno de los dos.
Cloud notó como la cabeza le daba vueltas y todo se volvía borroso. Agotado se apoyó sobre el pecho del peliblanco escuchando como este recuperaba la respiración. No aguantaba más. Todo se volvió negro.
