Capitulo 3.
Visitas inesperadas.
(Parte I)
(Próximamente Opening)
Un nuevo y hermoso día había llegado a la región de Kanto. Un día que prometía ser levemente caluroso por el astro rey que brindaba fuertes brillos a ese lado del mundo. En el poblado donde residía el actual campeón de Kalos, aquel quien venció a los Ases de la Frontera de manera formidable, ese quien muchas veces salvo al mundo de la destrucción, siendo un héroe anónimo para la humanidad, puesto que sus grandes hazañas nunca fueron relatas, y mejor, si no la fama sería peor todavía. En la casa donde actualmente se encontraba, el poderoso entrenador de aquella región se hallaba en estado de reposo.
Ash Ketchum de Pueblo Paleta, se mantenía en el mundo del sueño, aunque ya se acostumbro a levantarse en horas tempranas, sabía que en su hogar no estaba un musculoso hombre ordenando a su compañero darle un potente ataque eléctrico. Por esa razón se tomo el "lujo" de dormir más tiempo, siendo ya las 10 am de la mañana. Repentinamente empezó a mover su rostro en notoria molestia puesto que el sueño empezaba a irse. Abrió con lentitud sus ojos sintiendo unos pocos rayos de sol que golpearon su rostro.
— ¿Ya amaneció? — se pregunto aun con sueño en su mirada. Se reincorporo un poco en su cama y tallo sus ojos para quitar un poco la pesadez que estos poseían. Soltó un sonoro bostezo y abrió su boca en gran medida — Hace mucho que no descansaba de buena forma — se otorgo una leve sonrisa gustoso de haber descansado.
Procedió a levantarse de su cama y estirarse levemente. Observo a su amigo Raichu aun en el mundo de sueños. Río ante ello y se fue al aseo. Abrió el grifo de aquel lavamanos y junto un poco en sus palmas para luego lanzarlas a su rostro y despertarse un poco más. Luego realizo necesidades básicas que muchos cometían al despertar. Al salir del baño bajo por las escaleras sin pudo de andar con solo unos Shorts. Dejando su torso desnudo.
El campeón se fue directo a la cocina para buscar alguna bebida. Noto una bandeja donde yacía un plato con alimentos. Ese parecía ser su desayuno, dando a entender que su madre ya había despertado antes. Estaba dispuesto a ello, pero escucho unas voces en la sala. Dedujo la primera la cual era de su madre, pero la otra, aunque familiar, no podía reconocerla del todo. Se acerco al lugar donde la mujer parecía charlar. Seguramente era una amiga o algo así. Al llegar noto solo a su madre y se acerco a ella.
— Buen día, mamá — dijo el chico con una sonrisa, su madre giro el rostro para verle y corresponder el saludo.
— Buen día hi- ¡Ash! — el grito repentino de Delia causo asombro en el menor — ¡¿Por qué andas con esas ropas?! ¡Tenemos visita! — la mujer simplemente cubrió su rostro para evitar observar el cuerpo de su hijo. El azabache recordó haber escuchado otra voz y giro para ver en el otro mueble a la persona con que su madre charlaba.
— No has cambiado mucho, despistado — Ash se quedo observando a la persona quien con sonrisa apacible y ojos achinados le observaba. El muchacho duro segundos en comprender la situación y mostró su asombro aun más.
— ¡¿Señora Dracena?! — grito ahora Ash viendo a una integrante del alto mando, la cual conocía por haber sido amaestrado por esta en los tipo dragón.
— Vaya, vaya, yo recuerdo haberte dicho que no me digas "señora" — la mujer mostró un estado raro infantil al inflar sus mejillas en claro enojo o berrinche ante la expresión usada a su persona.
— Pe-perdón, señorita Dracena — se corrigió, noto la mirada fija de aquella del alto mando y no comprendió perfectamente. Incluso su madre no lo miraba. Hasta que logro recordar una cosa — ¡Aaah! ¡Perdonen! — volviendo a sus cabales recordó que solo mantenía una prenda en su cuerpo. Rápidamente se fue a su habitación, la dama doma dragones simplemente soltó una pequeña risa, mientras Delia se mostraba avergonzada.
— Discúlpelo, es algo distraído — su madre defendió a su retoño ante su despiste — Pero ¿Usted de donde conoce a mi hijo? — pregunto ahora, después de todo había escuchado las palabras de Ash y que conocía a la mujer.
Primero cabe resaltar, que la dama había llegado en horas tempranas, algo como las 9 am, momento en que Delia preparaba el desayuno. Delia al principio no comprendió la visita de aquella desconocida mujer, para su persona, pero ella aclaro que cuando Ash esté presente se revelaría todo. Dando un aire de misterio en la mujer. Delia no comprendió aquellas palabras, pero le otorgo el paso, después de todo, parecía conocer a su hijo.
Ambas se fueron a la sala, donde la señora Ketchum le regalo un vaso de Té a Dracena. La cual se presento y respondió que trabajaba como entrenadora, en un lugar alejado de esta región. Su especialidad eran los tipos Dragón. Aunque Delia deseaba indagar más a fondo y saber de donde ella conocía a su hijo, esta cambiaba el tema y llegaban a un punto donde ese detalle se escapaba de Delia. Y terminaba respondiendo otras preguntas que la mujer le daba.
— Claro, ya que lo vi debo decirle — por una extraña razón Delia sentía una sensación rara hacia aquella mujer de una edad, posiblemente un poco mayor a la suya, espero aquella respuesta que deseaba — Soy la esposa de su hijo — finalizo la doma dragones manteniendo esa bella sonrisa.
Por un pequeño periodo de tiempo se mantuvieron las cosas en silencio. Delia dejo caer la taza de Té que poseía y se mantuvo con la boca abierta. Dracena por otro lado cubrió su boca con la mano y río con gracia al notar la reacción de la mujer. Ash llego rápidamente y justo a tiempo para oír aquella "declaración".
— ¡Señorita Dracena! ¡¿Qué está diciendo?! — Ash noto la expresión de su madre e iba a decirle que eso era falso. Pero la mujer se levanto y se acerco a este — ¿Mamá? — realmente el Ketchum sentía miedo, su madre era un legendario del nivel dios cuando se enfadaba.
— ¡¿Por qué no me dijiste nada?! — la reacción fue más sorpresa para Ash, puesto que su madre soltaba unas pequeñas lagrimas de "tristeza".
— Vaya, vaya, mi pequeña broma no fue bien tomada — respondió Dracena, Delia la observo con asombro — Solo estaba jugando — movió su mano con despreocupación ante su revelación. La madre del campeón quedo momentos estática, para luego ser rodeada por una especie de aura oscura y sus ojos ganaran una sombría oscuridad.
— ¡A-a-a-aaaah! ¡Mamá, espera! — el muchacho tuvo que interponerse para que Delia no intentara acabar con la dama. Esta simplemente reía levemente.
Cuando finalmente los ánimos se bajaron, Delia estaba más calmada, y Ash reprendió a Dracena con un tirón de mejilla. La escena era graciosa al notar como la dama de mayor edad sucumbía ante el castigo del menor y campeón. Dracena pidió varias veces perdón mientras unas lágrimas pequeñas yacían en sus ojos.
— Permítame presentare de nuevo, mi nombre es Dracena, soy entrenadora y ocupo el puesto de Alto mando en Kalos — hablo la mujer de forma educada, ahora Delia comprendía de donde Ash y ella se debían conocer — Si, Ash y yo somos compañeros de liga — respondió a la posible duda que la Ketchum podría tener.
— Me sorprende verla aquí, señorita Dracena — Ash mostraba una sonrisa alegre, cosa que noto su madre. Delia hizo una pequeña expresión de molestia ante aquella sonrisa que la doma dragones recibía por parte de su hijo.
— Vaya, vaya ¿Acaso no recuerdas? — pregunto Dracena. Ash hizo su cara de no entender nada — Eres tan despistado, aunque eso es como tu encanto — aunque bien fue como una especie de alago, Ash lo tomo como otra cosa — Cuando entrenabas conmigo, te dije que en vacaciones deseaba viajar y te pedí consejos de cual sitio visitar — Dracena buscaba que Ash recordara ese momento.
Ash se mantuvo pensante un rato, hasta que choco su puño con la palma de la mano lograron recordar ese momento.
Flash Back.
Se observaba a un joven de más o menos 18 años observando el cielo estrellado. Se trataba del campeón actual de Kalos. Ash Ketchum. El muchacho se encontraba ahora en la residencia de una compañera de liga. La cual se acercaba lentamente mostrando esa apacible sonrisa y ojos cerrados que la caracterizaban. Esta se puso a la par del joven y observo también al cielo.
— Una bella noche ¿No? — pregunto la mujer de pelo negro.
— Si, gracias por ayudarme en mi entrenamiento, señorita Dracena — Ash otorgo su agradecimiento a la dama experta en dragones, otorgándole una sonrisa, la mujer solo movió sus brazos en clara negación.
— No es necesario que las des, lo hago con gusto, el campeón debe ser muy fuerte si desea mantener su puesto — respondió esta apenando al chico. Ambos se mantuvieron observando el cielo estrellado un tiempo más — Oh, cierto, Ash — la mujer capto la atención del menor quien le miro — Pronto iniciaran nuestras vacaciones, y aunque este lugar es muy bueno, me gustaría viajar a otro lado ¿Me dirías un destino agradable? — pregunto Dracena esperando algún consejo del joven.
— Pues, eh viajado a muchos, y existen sitios increíbles, pero sin duda para mi, Pueblo Paleta es el mejor — sin querer o por simple nostalgia recordó su lugar de origen. Sonrió levemente recordado que debía visitar a su madre — Es un lugar bello, tranquilo, pacifico, con aire fresco, realmente un poblado rural, pero que te conecta con la naturaleza, ya que está rodeado por un hermoso bosque — finalizo sin mirar a la mujer quien no perdía detalles en lo que Ash decía — No posee tanta tecnología, conecta con el océano, aunque nadie nada ahí, y realmente no existen mucho sitios a los cuales ir, pero el ambiente puro, el hermoso entorno, para mi la hacen un lugar excelente si deseas escapar del estrés y bullicio de la vida — las palabras que expresaba sobre su pueblo natal, dejaban si duda el gran aprecio y cariño que le tenia al poblado. Dracena sonrió ante eso.
— Ya veo, sería un lugar bueno de vacaciones — expreso la mujer.
Cuando Ash se marcho y expreso que iría a visitar a su madre durante las vacaciones, Dracena tuvo la excelente idea de donde poder ir a pasarlas y cabria la posibilidad, de que tendría con quien.
Fin del flash back.
Ash recordó aquel momento y llego a pensar que Dracena tomo sus palabras como consejo de ir a Pueblo Paleta. Realmente no le molestaba la visita de la alto mando, simplemente le tomo de sorpresa. Incluso era con quien mejor se llevaba de entre los cuatro. Los demás eran un poco más difíciles de tratar realmente.
— Así que vine aquí a pasar vacaciones — expreso Dracena con esa sonrisa en su rostro. Ash comprendió y no le vio problema alguna a esa decisión, después de todo su pueblo era un lugar digno para pasar el tiempo.
— Entiendo, es agradable tenerla aquí señorita Dracena — el chico otorgo una amplia sonrisa a la mujer quien mostró apeno a eso y cubrió su boca mientras sus mejillas ganaban un pequeño y tenue sonrojo.
— Una alto mando, veo que mi hijo está rodeado de gente importante — Delia quiso entrar en aquella conversación y expresar una opinión, una algo fuera de contexto.
— Es el campeón de Kalos, debe estar rodeado de gente importante para él — hablo la doma dragones. Delia bufo con algo de molestia.
— ¿Dónde se quedara? — pregunto Ash. La mujer se mantuvo en pose pensativa un segundo.
— Pues, tenía pensado mantenerme en una posada cercana — respondió ella.
— Ya veo, bueno nosotros estaremos siempre aquí por si desea algo, realmente le debo mucho por ayudarme con el entrenamiento de Noirven y Goodra, ambos son muy poderosos — Ash agradeció nuevamente a la mujer quien negó aquello.
— Ya te dije que no lo hicieras, me hace feliz ver lo poderoso que te hiciste, incluso venciendo a los lideres y alto mando de Kanto, siempre me sorprendes, y eso que cuando luchaste contra nosotros parecías tímido — Ash rasco su mejilla en clara pena recordando ese momento.
— Estaba nervioso de luchar contra ustedes, era la primera vez que llegaba tan lejos — respondió con sinceridad.
— Bueno, debo ir a vaciar mi equipaje, así que hablaremos después, despistado — La mujer se coloco de pie y fue llevada a la puerta por Ash y Delia. Esta ultima algo malhumorada — Un placer conocerla, Delia, su hijo es un maravilloso entrenador y mujeriego — esa última palabra sorprendió al chico y su madre quienes quedaron en shock. Dracena simplemente se retiro riendo como niña traviesa.
Ash suspiro ante las ocurrencias de la mujer, era cierto que muchos las catalogaban como alguien tranquila y amable, pero para amigos mas íntimos era una bromista que gozaba de gastar sus pequeñas bromas inocentes. Aun así, Ash pudo ver un lado de ella que, según palabras de la misma, muy pocos han observando. Ella era una mujer bondadosa, preocupada por quienes quieres y muy amable. Realmente era curioso que no tuviera hijos.
— Mujeriego ¿Eh? — escucho las palabras de su madre algo molestas. Ash se giro con nervios a observarla.
— Solo bromeaba, siempre me usa para gastarme bromas pesadas, no lo hace con mala intensión pero yo acabo pagando el precio, es una mujer muy amable y buena, me recuerda mucho a ti — este la observo causando algo de pena en la mujer.
— No me compares con ella — dijo esta con tono algo molesto. Se adentro a la casa para calmar su mente. Ella era una chica comprensible y amable, pero a veces cuando le hacían molestar mostraba un lado más frívolo. Ash suspiro y observo a Mr Mime quien presencio todo al estar regando las flores del frente.
— Qué problema ¿No? — hablo al mimo quien asintió ante esas palabras.
— Mime, mime — fueron sus palabras para seguir su trabajo y que Ash volvieran adentro para desayunar. Y quitarle el enojo a su madre.
Dracena caminaba tranquilamente por las calles de aquel poblado, el cual ya mostraba más indicciones de ciudad pequeña. La dama del alto mando sonriente saludaba a los habitantes quienes se preocupaban quien era ella. Después de todo no era una cara familiar, seguramente se trataba de una visitante. En su andar paseo cerca de un parque de la zona, no tenía apuros en llegar a la posada donde se hospedaría. Observo a un chico combatir contra un sujeto de edad mayor. El infante tenía Eevee, mientras que el otro usaba un Weezing. La diferencia de niveles era perfectamente notoria para los ojos cautelosos de Dracena. Se quedo observando el desenlace de aquel encuentro dando como resultado al tipo de aspecto vandálico.
— Yo gane, mocoso, ahora pagame — reclamo aquel hombre su recompensa por la victoria. La poca gente que miraba sabían de que hablaba aquel sujeto, pero Dracena era la única sin tal información.
— Po-por favor no me quite a mi Eevee — el niño empezó a llorar ante la idea de que su primer compañero Pokémon le fuese arrebatado, realmente fue un completo tonto al aceptar ese trato.
— No llores niñato, un trato es un trato, ahora dame esa cosa, ya verás como lo vuelvo un digno Pokémon — la sonrisa maliciosa de aquel hombre solo causo molestia en varios, pero más en la dama.
— Vaya, vaya ¿Esto no es un poco injusto? — Dracena se acerco captando la atención del público, el niño y aquel hombre — Realizar ese tipo de acuerdos con un pobre niño, se nota tu falta de racionalidad y madurez — la mayor se mantenía sonriente no mostrando ninguna pizca de enojo. El sujeto mostro molesto ante la intromisión de ella y el niño sorprendido.
— Este no es problema suyo, señora, váyase antes que lo lamente — aclaro el hombre para volver a intentar arrebatar el Eevee del niño — Ya me canse de esperar, mocoso, lo tomare quieras o no — la mano de aquel sujeto iba directo a tomar a Eevee quien se pego más a su joven entrenador y este lo abrazo. El brazo del hombre se vio detenido por la mano de Dracena quien le miro sonriente.
— Vaya, vaya, se nota que eres alguien cabeza dura — al finalizar esa oración soltó una pequeña risa. Aquel sujeto movió su brazo de forma brusca causando que el agarre se viera suprimido.
— ¿Acaso quiere pelea, señora? — pregunto el hombre ya cansado de toda esa tontería. Dracena sonrió mas ante aquella petición.
— Me parece bien, un combate uno contra uno, si gano, dejaras a ese niño y su Pokémon — hizo la propuesta la doma dragones. El sujeto sonrió creyendo que eso jamás pasaría.
— De acuerdo, pero si pierde, me dará sus Pokémon y me llevare el de este — aquel trato le parecía irreponsable y demostraba el poco aprecio que tenía ese sujeto a sus Pokémon. Pero Dracena al final acepto, simplemente debía darle un pequeño escarmiento — ¡Vamos, Weezing! — el tipo veneno fue liberado al pequeño campo.
— Weeeezing — expreso el Pokémon flotante. Dracena tomo una de sus ball y río levemente.
— Ven, compañero — aquella esfera fue lanzada arrojando el rayo de luz rojo. Para luego materializarse esa forma desconocida para los habitantes de Pueblo Paleta.
— ¡Flygon! — chillo el tipo dragón/tierra, moviéndose de un lado a otro. El sujeto supo reconocer aquella criatura, pero no se inmuto. Entre la multitud uno que otro reconoció ese Pokémon, pero al no verse casi nunca por esta región, y muchos menos se poblado, ninguno de los allí presente lo conocía como tal.
— ¡Prepárese para perder! — rugió aquel sujeto, Dracena se mantuvo serena y sonriente — ¡Usa Bomba Lodo! — dio la primera orden.
El Weezing capto aquella petición y arrojo el ataque purpura venenoso. Dracena solo ordeno esquivar aquel ataque. Flygon logro evitarlo de forma rápida y agil. Dracena ordeno que se moviera de forma aleatoria por el campo para dudas del hombre.
La velocidad de Flygon eran increíblemente alta, casi imposible de ver donde aparecería, cuando lo observabas en un punto, ya se había movido en otros distintos. El sujeto empezó a desesperarse porque no era capaz de ordenar un ataque si no es capaz de observar el objetivo.
— ¡Weezing libera gas venenoso por todos lados! — si bien no era capaz de atacar un punto en concreto, entonces atacaría todos. Aunque el humo no le causaría daño físico, seguramente llegaría a envenenarlo.
— Cola Dragón — la orden de Dracena fue tomada por su compañero, en un simple parpadeo Aparicio sobre Weezing quien iba a soltar ese gas toxico. Pero la cola de Flygon fue más veloz y estampo un potente golpe en el tipo veneno arrojándolo con gran fuerza al piso. El hombre se quedo asombrado, igual los presentes. Aquella pequeña capa de polvo que se causo por el impacto se desvaneció y solo se vio al tipo veneno debilitado — Yo gane — expreso la mujer con una sonrisa más amplia.
— S-solo con un ataque…— fueron las palabras del hombre quien cayó de rodillas derrotado — ¡Maldición, esto no se quedara así, pagaras maldita vieja! — esa irrespetuosa grosería causo una vena en la frente de Dracena.
El sujeto tomo a su Weezing y se dispuso a marcharse, pero antes de que se retirara sintió el peligro tras su persona, al girar observo a Dracena con sus ojos levemente abiertos mostrando unos destellantes e intimidantes orbes de tono rojizos oscuros que desprendían una esencia de peligro. La mujer sonría levemente. Aquel sujeto sintió el horror en su cuerpo y empezó a correr. Pero Flygon fue más rápido y ataco con un potente Dragoaliento que impacto contra el hombre. La explosión fue intensa y solo se vio al sujeto ser mandado por los aires. Los espectadores quedaron con una gota enorme, sinceramente era muy raro observar esas situaciones en un poblado tan tranquilo. Dracena se calmo y luego de agradecer a su compañero lo devolvió, para luego observar al pequeño.
— Tuviste suerte que estaba por la zona, si no, capaz fueras perdido a tu compañero, no debes cometer ese tipo de actos imprudentemente — le regaño la mujer al joven quien asintió apenado, pero feliz de mantener a su compañero aun.
Dracena le dio una leve caricia en la cabeza y se retiro a la posada. Deseaba tomar un baño y posiblemente dormir un poco. Mañana visitaría nuevamente al campeón para molestarlo un poco más. Ella misma se reía consigo por la forma infantil de actuar con Ash a esa edad que poseía. Pero era algo difícil de evitar, después de todo, esa era la forma en que ella demostraba su interés por el Ketchum.
— Lástima que sea tan despistado, y su madre…vaya, vaya pienso que estas vacaciones serán muy divertidas — se dijo a sí misma con esa traviesa sonrisa.
Por aquella entrada del pueblo, esa brecha cubierta por los arboles, en aquella pequeña montaña, se observaba la silueta de una mujer de piel morena. Su cabello morado en una extraña forma. Su cuerpo estaba cubierto por una capa que impedía la vista a la malla negra de cuerpo completo pegada a su piel que usaba debajo. La mujer observaba el poblado y sintió el aire puro del lugar.
— Sí que es un aire puro y con un dulce aroma — expreso aquella dama con esa suave sonrisa y sus ojos tonos morados.
— Madam ¿Qué hacemos en este lugar? — aquella pregunta provino de una joven chica de pelo atado en dos coletas de tono rojizo, ojos amarillos. Con una extraña vestimenta.
— La pregunta real es…¿Por qué estás aquí, Carrie? — ahora pregunto aquella mujer observando con ojos severos a la chica quien sintió intimidada.
— Y-yo vine para cuidar de usted, es mi deber como su aprendiz — respondió esta con los ojos cerrados.
— Yo jamás te pedí eso, tú te colaste al avión sin avisar, y no quisiste regresar a Kalos, realmente eres muy terca, así no aprenderás nada — el tono severo y levemente enojado demostraba el disgusto de la mujer por tener a esa chica con ella ahora.
— ¡Pero Madam Olympia! —
— ¡Silencio! — la chica fue callada inmediatamente y volvió a cerrar sus ojos y mostrar temor — Ya no se puede hacer nada, estarás conmigo, pero espero no me molestes, deseo pasar mis vacaciones tranquilamente — si bien la idea de mantenerla a su lado no era tan buena, tampoco tenía el tiempo ni las ganas de hacerla volver — Andando, quiero visitar a una persona — finalizo para empezar su andar.
— Si, Madam — expreso con tono vencido, pero ella realmente sabia la razón de que su maestra estuviera en este lugar indigno de ella. Ese poblado — "Se que quiere ver a ese niño, sabía que ese tonto traería problemas, pero yo no dejare que perjudique la vida de Olympia-sama" — pensaba la aprendiza siguiendo a la líder de gimnasio de Kalos.
— Y no cometas algo que me avergüence, o lo pagaras — la mujer giro su rostro para observarla, aquellos ojos destellaban una advertencia de peligro, además del aura azulada que cubría su cuerpo y mantenía sus cabellos erizados levemente.
— ¡S-s-s-si Madam! — dijo rápidamente Carrie queriendo evitar el enojo de Olympia.
Esta última volvió a su estado de ánimo tranquilo dando una pequeña sonrisa y siguiendo el camino al poblado. Carrie suspiro de alivio, pero aun mantendría su "misión" de proteger a su querida maestra de ese mocoso.
Por otro lado, Ash sintió que sus pacificas vacaciones tendrían una giro inesperado. Y realmente empezó hoy mismo porque su madre no deseaba salir de su cuarto en un claro berrinche de mujer mayor. El chico de cabellos negro suspiro, realmente esperaba que las cosa nos se complicara.
Y aqui tenemos el capitulo tres, por el momento es el que mas eh actualizado de forma semanal, bueno tampoco escribo mucho realmente, como notan los capitulos no son largos. Bueno eso seria todo, espero les haya gustado y esperen con ansias el otro capitulo. no creo que lo tenga para la próxima semana, lo dudo ya que debo empezar a realizar deberes universitarios. En fin, agradezco cada comentario que me den, con el me gusta que les brindo demuestro mi agradecimiento. (No les agradezco aqui porque...bueno...porque me es algo perezoso jeje) Y tenemos portada nueva, esta en mi sección de imágenes, y si se preguntan ¿quien es aquella figura en negro? se sabrá mas adelante. Bueno es todo Ykex fuera.
