Maru de Kusanagi: Sí, esos niños son adorables y todavía falta más ;)

AkatsukiDrak: Me alegra que te agrade mi versión de Loki, quise retratarlo como un padre amoroso que tiene la necesidad de expresarle a su hijo lo mucho que lo ama, más adelante se sabrá por qué. Muchas gracias por comentar.

Centauro Zafiro: Muchas gracias por tu comentario, me alegra que nuevos lectores se sumen a mi pequeño proyecto. Saludos.

Muchas gracias por leer, comentar y agregar a favoritos la historia. Este proyecto me ha entusiasmado mucho y espero seguir actualizando cada semana. Cuídense y disfruten del capí ;)


IV

Thor le comentó semanas atrás que el mayor pasatiempo de su hijo era la lectura. Chris aprendió a leer a los cuatro años gracias a su nana Mary que, entre otras cosas, le inculcó el amor por los libros. Desde entonces la habitación del niño (y la casa entera) se encuentra saturada de cuentos infantiles. Saber eso tranquilizó a Loki y de inmediato sintió simpatía por el hijo de su novio, pues creyó que la literatura sería el vínculo idóneo para propiciar un acercamiento, además le alagaba que alguien tan joven mostrará inquietud por los libros. Al menos tienen algo en común. Un punto a favor.

Su Tommy, en cambio, aún no sabe leer, Frigga fue clara al respecto "deja que juegue, ya tendrá mucho tiempo para leer y escribir una vez que entre a primer grado".

-Me sorprende que diga eso una educadora- protestó Loki. El ojiverde había imaginado que su hijo tendría una educación tan férrea como la que él mismo recibió por parte de su madre, que ahora ya era una maestra jubilada.

-A mí me pagaban por educar niños ajenos de acuerdo al sistema educativo inglés. En cambio con mi nieto no estoy obligada a otra cosa más que amarlo y cuidar de él. Y quiero que Tom se divierta, juegue, corra y dibuje a su gusto.

Bien, tal parecía que su propia madre había olvidado la forma en que lo educó, enseñándole las letras y la importancia de la ortografía desde antes de ingresar a la escuela, quiso rebatirle, pero luego pensó que sería una actitud injusta y malagradecida cuando ella le estaba haciendo el enorme favor de cuidar a Tom. Loki no creía en las nanas tipo Mary Poppins y detestaba la idea de que una extraña se hiciera cargo de su hijo. Por eso cuando Frigga se ofreció a cuidar del pequeño mientras él trabajaba no lo dudó ni un segundo.

Todo marchaba a la perfección hasta el día que le preguntó cuándo le enseñaría a Tom a leer. Después de la negativa no le quedó de otra más que confiar en su madre, aunque por dentro moría de ganas por hablar de libros con Tommy. Por lo menos le leía cuentos en la noche. En fin, tendría que esperar.

Pero quizás con Chris podría llenar ese vacío, por eso pensó que una buena forma de presentarse sería llevándole un regalo y que mejor que un libro. El principito era uno de sus libros favoritos desde la infancia, ¿qué niño no amaría al príncipe que quería a una rosa? Lo que no se esperaba es que Chris encontrara parecido a su hijo con el tierno principito de Saint- Exupéry.

Chris, por su parte, está fascinado, no sólo tiene un nuevo libro en su colección, sino que con ello confirma que Loki es un mago (aunque aún no sabe si es bueno o malo) pues había sacado al personaje del libro. Eso sí que era genial. Thor intenta calmarlo, explicarle que se trata de un parecido, pero la ilusión en los ojos del niño pesa demasiado.

Loki siente que Tom le jala del pantalón para llamar su atención.

-Papá ¿soy un príncipe? –pregunta confuso. Loki le sonríe.

-El mío, por supuesto, eres mi principito.

-¿Salí de un libro?

-No, mi vida, no saliste de un libro.

-¿Entonces eres un rey?

-Bueno… yo…

-Sí, Tom- contesta Thor- tu papá es un rey y éste será su nuevo castillo sí así lo deseas.

El ojiverde sonríe nervioso, uno de los primeros temas que discutieron fue el de vivir juntos, pero él aún no se siente listo, no con un hijo pequeño al que habría que explicarle la enredosa situación de tener dos padres.

Thor, tan seguro de sí, le confesó durante una de sus tantas cenas románticas que deseaba que los cuatro formaran una familia. Si le daba una oportunidad el amaría a Tom como si fuera su propio hijo y esperaba que Loki también llegase amar a Chris.

Loki no tiene conflictos con la idea de que Chris forme parte de su vida, incluso está convencido que el pequeño rubio le robará el corazón con la misma rapidez con que lo hizo Thor, pero teme que no sea reciproco, que el cambio en la vida de los niños sea tan drástico que termine perjudicándolos, ¿cómo explicarles el término de familia homoparental?

-No es necesario explicar nada, al menos no como si se tratara de una clase- le dijo Thor aquella noche-. Deja que lo vivan, que se conozcan. Chris sabe de ti y no tiene un problema con ello.

-Es muy joven para comprender qué es lo que hace un desconocido al lado de su padre.

- Loki, no eres el único que ha tenido que ocupar dos lugares, yo también soy padre y madre. Desde el asunto de Jane me he preocupado por hacer saber a mi hijo que es amado. Hasta ahora no hemos tenido un hogar típico.

-¿Qué les diremos si tienen dudas?

-Que somos una familia.

Eso fue suficiente para decidir presentar a los niños, sin embargo el plan de vivir juntos le sigue pareciendo drástico. En sí, su relación con Thor ha sido impetuosa, porque la naturaleza del hombre que ama es así, enérgica y voraz y en ocasiones tiene la sensación de que no puede seguirle el paso apropiadamente y no define todavía si eso es bueno o malo, al fin y al cabo las relaciones humanas deben mantener un equilibrio para que funcionen, ¿no? y, mientras Thor quiere beber la copa de la vida en un solo trago, Loki le recuerda siempre la importancia de disfrutar del sabor que cada momento de su existencia le ofrece.

Sí, Loki teme ser egoísta nuevamente, le aterra perjudicar a Tom como aquella vez, cuatro años atrás, cuando pensó que nada tenía sentido y aborreció la idea de ser padre, alejándose de aquel pequeño tesoro de ojos azules y rizos rubios que ahora custodia celosamente. Por suerte Tom no recuerda ni sabe de esa horrorosa etapa, de lo contrario no tendría el valor de mirarlo a la cara. Por tal motivo debe ser sabio en sus decisiones.

"Porque son tan pequeños y tan inocentes que creen que los personajes de los libros pueden cobrar vida" piensa el ojiverde.

Thor percibe su silencio y cree que se ha excedido con el comentario. No quiere forzarlo, se reprende internamente, pero antes de poder disculparse escucha la vocecilla de Tom.

-¡Me gusta, es muy bonita!- dice refiriéndose a la casa.

-Pero no es un castillo- refuta Chris- tú debes saberlo porque eres príncipe, ¿dónde está tu espada?

-Chris, Tom no es el principito del libro.

-Sí lo es, su padre lo dijo.

-Lo dijo porque es una expresión que usamos los adultos para referirnos a nuestros hijos. Tú también eres mi príncipe porque eres mi único hijo y yo cuido de ti, ¿ves?

-Mary también me cuida.

-¿Quién es Mary?- pregunta Tom.

-Es mi nana.

-¿Qué es eso?

-Significa que me cuida, ¿tú no tienes nana?

-No, yo tengo abuelita.

-Yo tengo abuelito pero olvida cómo me llamo, siempre me dice Balder.

-Tú abuelo sí sabe cómo te llamas. Te dice así de cariño- rezonga Thor.

-Pero no es bonito.

-Mi abuelita me dice "dulzura" y papi me dice "mi amor", pero cuando se enoja me dice Thomas William, porque me llamo Thomas William, pero me gusta más Tom que William.

-A mí también me gusta más Tom que William- confiesa Chris- William es nombre de grande- le sonríe- Ven- Chris toma a Tom de la mano- te enseñaré mi cuarto, ayúdame a encontrar un lugar para tu libro, me gustó mucho.

-¡Sí!

-Espera, espera, Chris- pide Thor- primero hay que pasar a comer y después…

-No nos tardamos, sólo le enseñaré mi habitación.

-Voy a subir ¿sí papi?- dice Tom sin esperar el permiso de su padre y junto a Chris suben las escaleras.

-Pero Tommy…

Chris lo sostiene con fuerza de la mano porque Tom es pequeño y no quiere que se caiga.

Los adultos observan a los niños alejarse y parlotear, una vez solos intercambian una mirada confusa ¡Los han dejado fuera de la conversación!


¿Qué se le puede hacer? Los niños son niños y no se preocupan tanto xD.