Alba040389

kaoryciel94

Rebekka -la idea es esa, pero el detalle es…-

xonyaa11

Espero que no me haya faltado nadie y Gracias a todo los lectores anónimos.

Cuando ya no veían el expreso; los Weasley y Potter se retiraron; para terminar en la Madriguera esperando noticias de James. Harry subió a una de las habitaciones y recostó a Albus para que durmiera; le susurro un cuento y los ojitos esmeralda se fueron cerrando, el moreno beso la cabellera obsidiana y recordó a otro cuerpecito acunado en sus brazos y el cuerpo de su pareja tan pegadito, tanto como permitía el bebé de ambos. Harry se permitió rememorar como era el tacto de las hebras platinadas de ambos… ¡Esperen un momento! Se dijo el moreno, su hijo ¡¿en que momento había perdido su color platinado? ¡¿Cuándo su piel no era blanca? Y no es que se la pasara asoleándose. Estas cuestiones lo hicieron levantarse, salir y buscar… ¿Qué buscaba? Una explicación, pero ¿a quien preguntar? Su ex esposo no deseaba verlo y no lo culpaba pero… Se detuvo en seco. Ya no importaba no ganaba nada; su Dragón no regresaría. Se quedo inmóvil detrás del cuarto donde dormía su hijo y con paso vacilante bajo a la sala para esperar las noticias de James.

Media hora después un águila real llego a la Madriguera, todos se asombraron pues el animal era enorme y hermoso, Harry fue el valiente que se acerco y tomo la nota de las garras, la desdoblo y comenzó a leer.

Querida familia

Soy… Gryffindor!

Y estoy feliz; la sala común es genial y mi cuarto de lujo. Les mando saludos.

PD. No se preocupen pienso donar este regalo a la escuela o sea que no lo verán mas.

La celebración empezó por todo lo alto, pero Harry se escapo con sigilo, necesitaba un poco de aire y pensar en que había fallado para que su hijo no aceptara a Draco siendo que lo trajo al mundo. Uno de sus puños se estrello con violencia, impotente. ¿Como permitió que todo esto ocurriera? si la hermosa cara de felicidad de su rubio, acariciando su vientre hinchado o cantándole a su hijo nonato, eran imágenes que llenaban de calor su muerto corazón. Una silueta lo siguió y le coloco una mano en su hombro y se recargo en el porche.

_ En un momento entro Ron…

_ No soy Ron.

La castaña cabellera de Hermione se coloco a su lado y miro en dirección al cielo -como su amigo-, Harry se asombro pues a pesar de que Hermione nunca le cuestiono sus acciones, se fue alejando y haciendo más distante su trato, por eso que estuviera ahí con él lo llenaba de curiosidad.

_ Herm…

_ Siento… no estar contigo en este tiempo.

_ Creo que entiendo, por que.

_ Él no era de mi total agrado, pero se merecía respeto…

_ ¡Se merecía el mundo!

_ Eso… no lo se, pero si lo amas tanto ¿por…

_ Aun me lo pregunto, la sociedad siempre sobre nosotros presionando, mi hijo alejándose de él, su distanciamiento y la comodidad de sentirse tranquilo cuando salía con Ginny… son las causas que en ese tiempo me parecieron una pesada carga pero que ahora… con mas madures… solo son baches, pequeños baches en el camino. Si hubiese tenido la fuerza, el coraje, para enfrentarlo todo a su lado y… ¡superarlo!, pero me sentía tan cansado de luchar en una guerra que solo desee que las cosas fueran fáciles y prácticas.

_ Y nosotros te lo permitimos.

_ ¿Ustedes?

_ Si. Ginny ataco tu debilidad y Ron lo permitió, yo… opte por no entrometerme pero bien pude hacerte abrir los ojos, y mostraste que perderías mucho… ¡Todo por lo que luchaste!

_ Todo…

_ La guerra la ganamos para que las familias vivieran tranquilas y sin temor, tu deseabas tener lo que Voldemort te arrebato ¿o no?

_ Si… ha pasado tanto tiempo desde que lo pensé…

_ En un momento lo olvidaste… ¡Ahí donde deberíamos de estar tus amigos, los que realmente nos interesaba tu felicidad!, que importaba quien era tu elección, lo más importante era que te hiciera feliz.

_ Supongo… pero ya no hay nada que hacer.

_ ¡A eso me refiero! ¡¿Dónde esta el Harry Potter que luchaba por lo que le importaba?

_ Hace mucho que no lo veo.

_ Harry… si ya no lucharas por su amor, por lo menos has que tu hijo se acerque a él.

_ Mione… la cuestión es… ¿Si a Draco aun le interesa el cariño de James?

_ ¿Por qué no habría de interesarle?

_ Tiene un hijo… y es tan parecido a él, además… no creo que ese niño lo niegue o lo desprecie como James.

_ Me pregunto ¿Cómo sucedió esto?

_ Ahora que llevo años buscando mis errores y en que punto exacto… perdí a mi esposo. Te puedo decir con exactitud que Draco aseguraba… que al entrar en el jardín de niños, James comenzó a cambiar su actitud con él.

_ Oh… y lo creo totalmente, a veces los adultos no miden el alcance de una mente joven y susceptible; el daño que hacen sus palabra o actitudes a estas.

_ Si… de ahí en adelante, la relación entre ellos se fue quebrando, y yo en mi mundo feliz no puse un alto, siguiendo siempre los consejos de todos a mi alrededor, dejando de lado los de mi Dragón.

_ Vaya –la castaña abrazo al moreno y con una sonrisa en su rostro, le levanto el animo- ¡Tenemos mucho trabajo para hacer que tengas de nuevo a tu familia unida!

_… Gracias Hermione, pero lo crédulo ya se me quito y se, ¡no! estoy plenamente seguro que Draco no regresara a mi lado; ahora tiene una familia y… yo no formo parte de ella. Puedo asegurar que desea olvidarme como un mal recuerdo… como… una pesadilla.

_ ¡No te des por vencido!

_ Hace mucho que lo hice… Entremos por que si no; nuestros pelirrojos nos buscaran.

Hermione vio como su amigo entraba al interior y sintió una tristeza muy grande, su intento por ayudarlo había llegado muy tarde.

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La dependienta hizo cuentas mentales de todo lo que llevaba la clienta y sonrió pues de eso a ella le correspondía una utilidad, por eso seguía a la mujer pelirroja quien anexaba mas y mas ropa a su -mas que abultada compra- Ginny se probo todas y cada una de las prendas, se admiraba en el espejo y orgullosa comprobaba que su talle no había aumentado ni un centímetro. En un afán de fastidiar a Harry, su esposa desfalcaba las bóvedas de Gringotts, y no es que tuvieran mucho, pues el moreno ganaba un buen sueldo pero de su herencia ya no quedaba mucho y su esposa se había tomado una temporada sabática para cuidar de Albus. Entre Ginny y James, gastaban mas que una familia completa -y el moreno por el afán de que su primogénito no echara de menos lo lujos a los que Draco lo acostumbro-, permitía que siguiera de manirroto, junto con Ginny. Albus desde su asiento observaba aburrido como su madre caminaba de un lado a otro de la tienda.

En una de las bancas de la área de restaurantes; dos hombres jóvenes veían a la pelirroja y esta a su vez -en una de sus escapadas al aparador- dirigió su mirada a ellos. El mas joven -y bien parecido- le sonrió con coquetería y el otro -al ver lo que hacia su compañero- giro en esa dirección y vio el monumento de mujer.

La mujer salió con varios paquetes -que la dependienta le ayudaba a trasladar a su auto-. Por eso Ginny le agradaba el mundo Muggle, pues ahí el dinero le alcanzaba para más cosas y la trataban con pleitesía, como una adinerada mujer. Cuándo llegaba a su auto -rentado- Ginny abrió la portezuela y acomodo a Albus. La chica de la tienda, dejo los paquetes y se despidió con gran formalidad de la pelirroja. Ginny vio a la chica entrar al centro comercial y como el joven que le coqueteo salía en dirección hacia ella .La pelirroja sonrió y se acomodo el cabello, detrás de la oreja; con sensualidad espero afuera del auto, por lo que no noto como el otro hombre se acercaba por detrás y le tapaba la boca con un pañuelo; el estacionamiento estaba vacío por lo que nadie noto como los dos individuos dejaban a la mujer dentro del auto y se llevaban al pequeño que pataleaba; pero que con la boca tapada no podían oírse sus gritos y llantos. El mas joven saco un traslador de la bolsa de su chaqueta y desaparecieron los tres.

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En la sala común de los Gry: dos días después de la entrada. James conversaba entusiasmado con todos sus compañeros, todos estaban muy emocionados y era difícil dormir por toda esa adrenalina, así que contaron acerca de sus familias.

_ Y mi otro papá…

_ ¿Quieres decir tu mamá? – preguntaba una chica que entro con él ese año.

_ No mi papi es…

_ ¡Oh vamos James! todos sabemos que tu mamá es Ginny Weasley –aseguraba un chico de segundo.

_ No… yo soy… hijo de Draco Malfoy – la sala quedo en silencio y el pelirrojo esperaba el rechazo, pero nadie dijo nada; los rencores no duraban, si no se veía la causa de estos y de los Malfoy no se sabia gran cosa; ya eran casi quince años de pasada la guerra y las nuevas generaciones no deseaban quedarse en el pasado doloroso, si no con un prometedor futuro; por eso el comentario de James, no surtió efecto alguno, todos se miraron unos a otro y por fin Aurora -que era la niña que insistía- aseguro.

_ Tu eres muy parecido a los Weasley incluso tu cabellos es casi rojo.

James la vio descolocado, nunca se había puesto a pensar en eso, tomo uno de sus cabellos y como hace muchos años lo vio a contraluz, el color oscuro fue como un balde agua helada, alguien le acerco un espejo y vio sus facciones; los ojos verdes de su padre el cabello casi rojo y su piel morena, le confirmaron que su deseo se hiso realidad: Ya no tenia ningún parecido con los Malfoy.

_ Bueno entonces… ¿decías que eres hijo…

_ ¡¿Lo creyeron? ¡Solo era una broma!

La conversación siguió; uno de los chicos de séptimo vio recelosamente a James, el tenia sus dudas acerca de la broma, pero eligió ignorar la situación.

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Despertó y el dolor de cabeza la hizo no levantarse, cuando pudo enfocar la mirada se levantó del asiento y se pregunto que había pasado, ya despejada busco en el asiento trasero del auto y la angustia la hizo gritar enloquecida… ¡Su niño no estaba!, salió corriendo del auto y busco a los policías.

Continuara.

Eso es el detalle, la magia logra que todo tú cambies, buscando lo que deseas ¿no? Y eso ¿no trae consecuencias? Comenten que yo intentare con ahínco… contestar.