T A B L A P E C A D O S C A P I T A L E S

- Lujuria -

Género: ¿humor?

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Dean Winchester es Lujuria andante. Él lo sabe, Sam lo sabe (cómo para no saberlo), Bobby y Ellen lo saben, las chicas de los bares de medio país lo saben (lo habían comprovado) e incluso Wilson, el viejo vecino de aquella granja en Dinosaur, algo demente y con Alzheimer avanzado, al que salvaron de unos vampiros años atrás, lo sabe. Una persona ciega, sordomuda y en coma lo sabría. De hecho, todo el mundo lo sabe: Dean Winchester es uno de los seres más lujuriosos que han pasado por la historia de la tierra.

A Dean Winchester le gusta el sexo. Le encanta el sexo. ADORA el sexo. El sexo es lo mejor que le podría haber pasado, el mejor invento desde... el mejor invento del mundo. En el fondo, Dean sabe que si no se dedicase a la caza, gastaría la mayor parte de su vida en el arte del Sexo (ahora ya hace lo que puede, pero a veces los demonios ocupan demasiado tiempo).

Se podría decir que cuando piensas en sexo, piensas en Dean, automáticamente. O sea, es decir "sexo" y pensar "Dean". O "la-mejor-noche-de-mi-vida-Dean". Porque Dean lleva la palabra S-E-X-O escrita en la cara. Con luces de neón extremadamente grandes que hace que toda persona sienta ganas de tirarse encima de él.

Y hay veces en las que Dean necesita urgentemente sexo. Ya sea porque lleva tres días sin desahogarse, ya sea porque lo necesita y punto. Y esas veces Dean tiene que hacerlo. Debe hacerlo o explota. Y más el día en que descubre lo caliente que puede ser Castiel. Con esa mirada de confusión e inocencia, algo melancólica, esa calma y poder que le hace vibrar. El día siguiente después de que Castiel le lamiera la cara y Dean se empalmara en medio segundo. Ese día.

Así que, sin poder aguantarlo más, Dean coge a Castiel por la gabardina y lo estampa contra la pared, besándolo con fuerza y ganas, lamiendochupandocomiendo su boca y restregándose como un animal.

Cuando Dean se aparta, Castiel tiene los labios hinchados y el pelo y la ropa desordenados. Y le mira profundamente, como si quisiera atraversalo. Antes de que Dean empiece a preocuparse, Castiel lo coge por la nuca y sigue besándole. Las piernas de Dean se vuelven gelatina y esa tarde la investigación puede esperar.

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