Subiendo capítulo 4, espero que les guste!
Los personajes de Naruto pertenecen a Masashi Kishimoto.
4. Padre
Itachi acababa de preparar el desayuno cuando vio venir por la ventana a Fugaku y a Sasuke con los montones de leños y depositarlos a un lado de la casa. Itachi se mordió los labios y se estrujó las manos preocupado, había visto la mirada de Sasuke y había descubierto en ella rencor, decepción y dolor. Itachi suspiró y salió a encontrarse con su padre y su hermano.
-Está listo el desayuno- le dijo a Fugaku pero miraba a Sasuke, éste trato de ignorar la mirada de Itachi sobre él. Fugaku exhaló cansado y se limpió de vuelta el sudor.
-Bien, antes tomaré un baño, mientras puedes ir sirviendo la comida Itachi- le ordenó y acto seguido entró a la casa dejando solos al par de chicos. Sasuke aventó el hacha e iba a entrar a la casa cuando escuchó la voz de Itachi que le llamaba.
-Sasuke...
-... -no le respondió pero se quedó de pie esperando a que le hablara, Itachi se mordió los labios, preocupado.
-Quiero hablar contigo.
-No te lo estoy impidiendo, hermano- dijo y entró a la casa a lavarse las manos y mojarse el rostro; Itachi entró detrás de él sintiéndose desesperado, le pasó una toalla para que se secara.
-Sasuke, ¿estás así por lo que te dije anoche en el cuarto?- le preguntó pero no obtuvo respuesta, vio como Sasuke se sentaba en el kotatsu ignorándolo, Itachi le sirvió el desayuno y se sentó a su lado con la mirada preocupada- Sasuke, dime qué te pasa? no estabas actuando así... -volvió a ver cómo lo ignoró, Itachi se mordió los labios- ¿fue por lo que te dije, verdad? Sasuke... quiero hablar contigo!
-Déjame tranquilo niisan -le replicó Sasuke haciendo duro el estómago ya que le dolía el ver cómo Itachi lo seguía a todos lados suplicándole atención- quiero comer, tengo hambre y me siento cansado...
-Está bien... -dijo tragándose el nudo en la garganta, podía aceptar cualquier cosa y aguantarla, pero el hecho de que Sasuke le dejara de hablar o lo ignorara le dolía en el corazón, ya que apenas lo tenía de vuelta y no quería perderlo nuevamente. -Dejaré que desayunes, pero quiero que me des la oportunidad de poder hablar contigo más tarde... -dijo e iba a levantarse cuando Sasuke lo detuvo.
-Sírvete de comer -le ordenó autoritario- no debes descuidarte.
-¿No entendiste lo que te explique la otra noche? El sello no me puede hacer nada mientras yo no esté esperando un hijo.
-Igual quiero que comas- le ordenó. Itachi lo miró dolido y sintiéndose ofendido también; tomó un plato y se sirvió.
-No te vuelvas cómo nuestro padre, Sasuke... -dijo afligido y se puso a comer entristecido; Sasuke apretó los puños y se levantó de la mesa dejando la comida ahí y se encerró en el cuarto. Itachi lo miró y se cubrió el rostro con ambas manos, se sentía desesperado. Rápidamente volvió a su posición normal al ver que ya venía Fugaku para desayunarse también; se sentó y vio el plato de Sasuke aún sin terminar.
-¿Qué pasó con Sasuke?
-No tenía hambre... -dijo sin querer levantar la vista de la mesa; Fugaku se quedó mirando a Itachi y frunció el ceño.
-Ha estado extraño desde que despertó esta mañana... parece que algo le molesta- dijo e Itachi levantó la vista un poco, interesado en lo que Fugaku le decía- espero que no hayan tenido problemas entre ustedes...
-No, no hemos peleado- dijo serio y siguió comiendo tratando de aparentar calma, Fugaku chasqueó los dientes.
-Bien, entonces no tengo de que preocuparme- dijo y se puso a comer. Acabaron los dos de desayunar y Fugaku sacó un cigarrillo para descansar un poco- recoge la mesa- le ordenó. Itachi terminó de comer y levantó su plato junto con el de Sasuke, los llevó al lavabo para lavarlos y cuando se regreso a recoger los demás, sintió un agudo dolor en el vientre que hizo que se doblara y se sujetara de la estufa. Fugaku rápidamente se puso de pie y fue con él- ¿qué te pasa?
-N-nada... -dijo apretando los dientes y tratando de tragarse el dolor el cual era muy fuerte, sintió que las rodillas se le doblaron y cayó al suelo mientras Fugaku lo sujetó y lo cargó en brazos para llevarlo a la habitación.
-Sasuke- gritó, éste abrió la puerta y vio a Fugaku traer cargado a Itachi y sintió que el piso se abría bajo sus pies.
-¿Qué tiene Itachi?- preguntó asustado viendo como Fugaku lo recostaba en la cama e Itachi tenía un gesto de dolor en el rostro- ¿qué diablos le pasa?
-Creo que por fin se está cumpliendo mi sueño- dijo Fugaku con una sonrisa brillante y casi al borde de las lágrimas- por fin seré abuelo!
-¿Q-qué? -preguntó Sasuke incrédulo y sintiendo que su corazón se detenía, vio de nuevo el rostro de Itachi, se veía mal realmente.
-Por fin serás padre Sasuke- sonrió Fugaku- ya sabía que tu no me decepcionarías nunca.
-¿V-voy a ser... padre? -preguntó aun en shock, Itachi trató de sentarse en la cama al escuchar la voz nerviosa de Sasuke, se cogió el vientre adolorido y trató de ponerse de pie.
-¿A dónde crees que vas, Itachi? -sonrió Fugaku muy feliz, Itachi miró el miedo en los ojos de Sasuke y trató de tragarse el dolor y fingir que estaba bien para tranquilizarlo.
-E-estoy bien... -dijo, pero su rostro decía realmente otra cosa, se había ido el color completamente de su cara y su cuerpo temblaba involuntariamente.
-Sí, claro -se rió Fugaku cómo si todo eso fuera algo divertido, la verdad era que estaba muy feliz viendo que por fin podría tener una verdadera descendencia Uchiha y que el clan ya se estaba abriendo camino.
-Acuéstate Itachi- le pidió Sasuke aún nervioso, vio que Itachi le sonrió.
-Estoy bien, Sasuke... -dijo y cayó desmayado al piso.
Pasaron las horas e Itachi fue abriendo poco a poco los ojos, ya no sentía ese dolor que le desgarraba el vientre, se talló los ojos y miró hacia su lado y vio a Sasuke sentado en la silla, durmiendo y en una muy mala posición; aún dormido se le podía ver la preocupación en el rostro. Itachi se afligió.
-Sasuke... -vio como el chico se despertó sobresaltado.
-Itachi! ¿estás bien? -le preguntó preocupado- ¿necesitas agua? -se paró aún adormilado pero la preocupación era más- voy a traerte la cena...
-¿Cena?- Itachi miró hacia la ventana y comprobó que ya era de noche, volvió a voltear hacia Sasuke pero éste ya se había salido de la habitación. Itachi se subió la camisa y vio el sello en su vientre, había cambiado de color; Itachi sintió que su corazón iba a reventar por el temor; lo más seguro era que ya estaba embarazado de Sasuke y ahora no sabía que iba a pasar; él deseaba que no hubiera sucedido así y poder liberar a su pequeño hermano de los deseos de su padre; pero al parecer, todo le había salido mal; quizás había sucedido en la última noche que tuvieron relaciones; justo antes de que Sasuke se enojara con él. Itachi se mordió los labios sintiéndose mal. Vio cómo la puerta de su habitación se abrió y entraron Fugaku y Sasuke casi en estampida, éste último con el tazón con caldo y Fugaku con una sonrisa hinchada de orgullo y emoción.
-¿Te sientes mejor, Itachi?- le preguntó y se sentó en la silla, Itachi miraba a Sasuke, parado en un rincón y aún deteniendo el tazón; se lamió los labios y miró a Fugaku.
-Sí...
-Dormiste bastante -sonrió- pero supongo que es porque tu cuerpo se está adaptando al sello- dijo y le levantó la camisa, Itachi se la bajó rápidamente- el sello está comenzando a absorber de tu chakra y de tu energía, para prepararse y ayudar en el desarrollo del bebé...
-¿Tan pronto? -preguntó preocupado.
-¿Pronto? -Fugaku se hechó a reír- sí para mí ha sido una eternidad! Pronto volveremos a reivindicar nuestro clan y entraremos a Konoha con la frente en alto- sonrió orgulloso. Itachi volvió a quejarse, sentía demasiado movimiento en su vientre, cómo si sus entrañas le fueran a reventar- mañana iré a traerte medicina Itachi, y no te asustes; tu cuerpo se está preparando para abrir camino al sello y que éste pueda encubar dentro de tu cuerpo a mi nieto... aunque voy a querer más nietos -sonrió y salió de la habitación, se asomó por la puerta- trata de alimentarte bien y de descansar, mañana te traeré la medicina-. Itachi volvió la vista a Sasuke, quien se sentó ahora en la silla justo al lado de la cama; se veía preocupado.
-Sasuke...
-Trata de comer bien, niisan... -le sonrió- Itachi suspiró y tomó el tazón para cenar; no podía dejar de ver a Sasuke, le preocupaba en demasía.
-¿Papá preparó la cena?
-No, fui yo... -dijo cansado- nuestro padre estaba cuidándote... checando algunas cosas del sello que te puso- Itachi miró el caldo en el tazón, sintió entristecerse.
-Me lo terminaré Sasuke, te lo prometo.
-Eso espero- dijo y bajó el rostro; Itachi podía percibirlo triste, no sabía sí aun era debido a lo que habían hablado la otra noche. Terminó de comer su ración y dejó el plato en la mesita y se quedó mirando fijamente a Sasuke.
-Siento todo esto que ha sucedido Sasuke, simplemente no debió pasar... -vio la mirada de Sasuke clavarse en la suya.
-Yo no me arrepiento de esto, niisan -le dijo molesto y se paró de la silla, deseaba salirse de la habitación pero la preocupación que sentía por Itachi se lo impedía; se cruzó de brazos y se quedó viendo a través de la ventana. Itachi se puso de pie y fue hacia él; se paró a su lado.
-Dime que es lo que te está molestando Sasuke- le pidió afligido- dime que es, déjame ayudarte...
-No me pasa nada... -dijo serio, el negro de su cabello contrastaba con lo blanco de su piel iluminada por la luz de la luna; su rostro tenía la fiereza que era característica de los Uchiha, Itachi miró con amor a Sasuke, el chico a pesar de no ser tan mayor, se podía percibir en él un aura de sensualidad que lo hacían irresistible. Itachi suspiró entristecido, él quería que Sasuke se pudiera casar con alguna chica que él deseara pero ahora estaba atado al deseo de su padre.
-Sasuke, dime que tienes -le pidió de nuevo, el orgullo de su hermano era muy fuerte- vamos a arreglar las cosas, onegai...
-No hay nada que arreglar- le dijo serio- yo respeto tu deseo hermano, y no cambiaré de parecer... te prometí que detrás de esta puerta sería como tu hermano menor; y así seré...
-Pero...
-No volveré a tocarte... no de esa forma -dijo y perdió la mirada en el bosque- pero no cambiarás el hecho de que el bebé que esperas es mío y no me quitarás el derecho que tengo yo en él como su padre... ¿entiendes, niisan?- lo miró serio y firme. Itachi lo miró a los ojos sin saber que decir.
-Bien, Sasuke...- dijo y vio cómo el chico tomó el tazón y se dirigía a la puerta para llevárselo a la cocina.
-Duerme Itachi... -le dijo y cerró la puerta tras de sí; dejando a Itachi con el corazón entristecido sin saber porqué.
Sasuke recogía la cocina mientras Fugaku leía un libro acerca de sellos tratando de investigar aún más acerca de lo de Itachi; bostezó. Sasuke terminó y se sentó junto a él en el kotatsu, se sentía cansado, preocupado y dolido en su corazón. Se talló los ojos y miró a su padre cómo estudiaba en los libros.
-¿De dónde sacaste todos esos libros? -preguntó de buenas a primeras, Fugaku lo miró bajándose los lentes.
-De donde estuve estos años...
-¿Y dónde estuviste?- le preguntó, vio como Fugaku lo ignoró completamente, Sasuke frunció la nariz -... está bien, no me lo digas... -se ofendió- al menos dime sí Itachi va a estar bien...
-Lo va a estar, ¿porqué no lo estaría?- le preguntó mirándolo un segundo para volver a concentrarse en su lectura.
-Se estuvo quejando todas las horas que estuvo dormido... hasta apenas hace poco que se despertó... ¿va a estar bien?
-Es normal el que sufra de estos dolores Sasuke- le dijo quitándose los lentes y poniéndolos sobre el kotatsu, sacó un cigarrillo y lo encendió- después de todo es un chico, es normal que le duela los cambios que el sello está haciendo dentro de él...
-¿Qué cambios?- preguntó preocupado, Fugaku exhaló el humo del cigarrillo, viendo hacia el techo y con una mirada pensativa.
-Pues cambios que tiene que sufrir... este sello creará dentro de su vientre una bolsa cómo la placenta en la mujer y ahí va a encubar a quien será tu hijo, estará absorbiendo energía y chakra además de que creará algún modo para que el bebé pueda alimentarse de lo que Itachi coma; has de cuenta que Itachi será una mujer realmente mientras esté embarazado.
-Pero… ¿se va a convertir en mujer? –preguntó frunciendo la nariz.
-No, estoy hablando figurativamente…
-Entonces… ¿un sello puede hacer todo eso?- preguntó incrédulo, Fugaku sonrió.
-Existen muchas cosas que ustedes no conocen hijo- le dijo con voz paternal y sabionda- pero para eso existen estos libros -levantó el viejo libro y lo miró con orgullo- estos "viejos amigos" nos ayudarán en muchas cosas...
-Te has atrevido a tomar a Itachi cómo tu conejillo de indias para probar esos sellos? -le pregunto incrédulo; Fugaku frunció el ceño.
-¿Conejillo de indias? -sonrió- claro que no, solo lo utilice para implantar en él este sello, solo éste -le dijo con inocencia fingida; Sasuke giró los ojos.
-Sí Itachi llega a morir por tu culpa, no creas que me detendré de darte muerte, ¿oíste, padre?
-Sí, si te oí, no necesitas gritar ni exaltarte- sonrió Fugaku tomando a la ligera la amenaza de Sasuke, éste se ofendió, pero borró la ofensa de su rostro al ver que venía Itachi caminando por el pasillo y apoyándose de las paredes.
-Itachi, ¿qué haces afuera de la habitación? Te dije que durmieras- pero se calló al ver que Itachi ni le contestó y se dirigió rápidamente al baño, tenía un ligero color amarillento en el rostro. Sasuke se paró inmediatamente y corrió tras él, abrió la puerta del baño y se lo encontró sentado en el piso y vomitando. Se preocupó y se inclinó a detenerle el cabello y no se fuera a ensuciar. Itachi bajó la tapa del baño y se recargó en ella sintiéndose morir. Sasuke se sentó de cuclillas a un lado de él, vio con tristeza y preocupación el rostro dolido y cansado de Itachi, pensó que no era justo para su hermano -¿puedes caminar, Itachi? -le preguntó, vio una lágrima correr por la mejilla de éste. Sasuke se mordió los labios sintiendo que su corazón le había dolido y tomando a Itachi en sus brazos, lo cargó de nuevo a la habitación. Lo recostó en la cama y lo cubrió con la sábana, tomó la silla y se sentó a su lado, tomándole la mano y acariciándole el cabello. Sasuke sintió que sus ojos se humedecieron, se los talló y besó la mano de Itachi- no dejaré que nada malo te pase niisan. No permitiré que nuestro padre te haga más daño.
-Quédate conmigo, Sasuke... -le dijo con voz débil, Sasuke rápidamente se quitó los zapatos y se acostó a su lado en la cama, lo abrazó estrechamente.
-Es estúpido preguntártelo, pero dime cómo te sientes niisan? -Itachi se volteó hasta verlo de frente en la cama, lo abrazó escondiendo su rostro en el pecho de Sasuke, éste se preocupó- ¿quieres que te traiga algo?
-No, solo quédate conmigo -le volvió a pedir, Sasuke le acarició el cabello y suspiró intranquilo.
-Nuestro padre me estaba diciendo lo que ese sello está haciendo en ti- dijo mortificado- ¿crees que haya forma de quitarlo?
-Sasuke -lo miró afligido a los ojos- no pretendes que le de muerte a nuestro hijo, verdad?
-Tengo miedo de que mueras, hermano -le respondió preocupado.
-Yo estaré bien -le sonrió- no te preocupes- Itachi se volvió a refugiar en el abrazo de Sasuke y se quedó dormido nuevamente; éste suspiró afligido, no deseaba que le pasara nada malo a Itachi, no sabía que todo ese proceso sería tan complicado y peligroso para la vida de su hermano; Sasuke besó la frente de Itachi y cerró los ojos para tratar de dormir también.
Continuará...
