Flor De Loto

Cap. 4

Camino a la verdad.

Los personajes mencionados en el siguiente relato son invención de Hajime Isayama-sensei.

...

Las calles de Japón por la mañana, se llenan de muchedumbre, la gente no se habla, mas que para solo pedir direcciones o saludarse, cada uno tenía su mente en sus problemas, y entre toda esa gente se hallaba una joven hermosa, algo distraída, pero desbordaba amabilidad por doquier.

Ya había pasado dos semanas desde su viaje y no contestó sus llamadas o mensajes.

Aunque no tenia porque preocuparse... o tal vez sí.

Su mente se ha llenado de dudas los últimos días, nunca conoció a su madre, mucho menos a su padre, no sabe como es el ambiente en el que creció ni cómo fue su educación, prácticamente es un desconocido total, "pero... sé su comida favorita, también su color favorito, la estación de otoño le gusta más, prefiere estar cómodo que a la moda, frunce exageradamente el ceño cuando se enoja y no puede evitar sonreír y abrir los ojos cuando algo le gusta, quiere ser doctor para niños, ya que perdió a su hermano por un aborto espontáneo, le gusta hacer bromas y se comporta como un bebe cuando se enferma... lo conozco bien pero a la vez no."

El celular suena y la saca de sus pensamientos rápidamente con un susto; introduce su mano derecha en el bolsillo, y lo revisa, ¿Es él realmente? "EREN 3"

-¿Aló?

~Mikasa, debes venir rápido al departamento.

-¡¿Qué?!

~Ven rápido por favor, te espero aquí.

- ¡E Espera E Eren!

"¿Qué demonios pasa?", pensó. Su caminar se volvía apresurado, pero aun así estaba feliz, Eren había regresado, se acerca una esquina y gira a la izquierda, el cielo estaba pálido, ella estaba pálida, "una escena perfecta de película romántica", pensó. Estaba sintiendo la felicidad y las "cosquillas amorosas" a flor de piel, ¿Por qué ocultarlo?, por momentos se le escapaban sonrisitas, se viene otra esquina y esta vez gira a la derecha, a unos escasos metros lo divisa, el joven de cabellos castaños estaba parado al frente de un edificio, común como todos, especial como ninguno, llevaba un saco beige largo y unos jeans oscuros.

-¡Eren!

El joven giró su cabeza, agitó su mano, pero su rostro reflejaba tristeza y preocupación.

Paso a paso ella se acercaba y lo notaba más, la maleta era más grande.

-Mikasa... - la abraza.- ¿podemos hablar?

Ella estaba confundida, perdida en aquellos pensamientos felices, que en ese momento se convirtieron en recuerdos.

-Si claro, vamos- abrió la puerta y se dirigieron hacia las escaleras, ¿Qué puede ser tan serio?, ¿Tan desesperante?, lo miraba de reojo y él a ella como niños avergonzados; cuando llegaron al departamento, se sentaron en el pequeño sillón y Eren fue el primero en hablar.

-Perdóname por no haberte llamado o haber respondido tus mensajes, en mi familia las relaciones son malas, no nos comunicamos, y la mayoría de veces discutimos, mi padre...

-Eren, sé que debo conocerlos alguna vez, pero si no estas listo...

-Es mejor que no formes parte de ellos, Mikasa solo quédate conmigo.

-¿Por que estas tan...

-Salí de ahí para no volver, iré a Estados Unidos... ven conmigo.

-Pero... mis estudios... el trabajo, el dinero...

-Ya arregle todo eso, tengo unos amigos allá que me darán trabajo, la universidad no será problema, solo es cuestión de traslado; confía en mí, no lo puedo hacer sin ti.- La desesperación lo dominaba, Japón no era seguro, Lionhardt había demostrado tener ojos en todos lados y si seguía así, su madre era capaz de desaparecer a la chica de la tierra, debía llevársela a un lugar más grande, por su seguridad, por su amor.

-Eren, dame tiempo, no es una decisión fácil de tomar.

-Lo entiendo y te pido perdón por eso.

Los días pasaban lentamente, parecía que había transcurrido años, la atmosfera entre ambos era pesada, el "dame tu decisión" y el "aun no lo sé" chocaban con las miradas, Mikasa sale a caminar a un parque cercano; Eren aprovecha y observa por todas las ventanas, ¿podría diferenciar algo?, no sabía cómo eran los hombres de Lionhardt; ella no sabía qué hacer, amaba a Eren pero… ¿Pero qué?, ¿Qué asunto no le permitía ir con él y apoyarlo en todo?, "después de todo algún día seriamos… ¿Familia?", un rubor se pinta en sus mejillas, ser familia era algo mucho más serio que solo ser simples enamorados, ¿será que realmente la madurez venia a ella?, el pensar estar casados y con niños la enrojecía pero le agradaba, niños de ojos verdes y cabello negro o tal vez niñas de cabellos café y ojos grises, no importaba; a cualquiera que pasaba por su lado la notaba con una gran sonrisa y algo distraída. Regresó al tema, ¿Iría con él?, el ingles no es una dificultad, y como dijo Eren, la universidad era solo una cuestión de traslado y podía conseguir trabajo, la balanza se inclina a…

Llegó a casa, llevaba una cara de pocos amigos, así naturalmente era ella, Eren la saluda, Mikasa corresponde, no la dejo de observar ni un segundo, había notado algo distinto.

-Eren.

-Dime- estado de alerta disimulado.

-Vámonos a Estados Unidos.

-¿En serio Mikasa?- se siente culpable por presionarla- Si no estás segura… No tomes una decisión apresurada…

-Solo vámonos, de todas maneras nunca fui capaz de hacer amigos cercanos, no tengo de quien despedirme.

Eren se siente mal por ello, sin embargo, quiere sacarla ya de ahí, "¡¿Tengo que desaparecerla para que tomes tus responsabilidades en serio?!", no la había tomado seriamente al inicio, pero… Habían desaparecido muchas personas importantes, ¿se fueron por su cuenta?, Armin fue uno de los pocos que descubrieron la verdadera familia de Eren, simplemente un día ya no estaba, lo evitaba y por ultimo se fue a Estados Unidos; ¿Pasaría lo mismo con Mikasa?, La más peligrosa era Lionhardt, ella estaba totalmente loca, siempre consigue lo que quiere.- ¿Cuándo nos vamos?.

-¿Por qué no ahora?- ella sonríe para no incomodar a su novio.

-¿Estás segura de ello?

-Nunca me había sentido más segura en la vida, iré a bañarme ¿ok?

-Si, alistaré tu equipaje.

Mikasa ingresa al baño; Eren esta aliviado, pero no del todo, de pronto tocan el timbre del departamento, su corazón se acelera y su respiración se complica.

-¡Eren, atiende!

-¡s si!

Camina a paso lento y temeroso, las manos le sudan y le tiemblan a la hora de tomar la perilla, finalmente abre la puerta y ve a una chica con uniforme.- ¿Si?

-Vengo a dejar una entrega a la señorita… Ackerman.

-¿Me podría decir quién es el remitente?

-Claro, el remitente es… Empresa Lionhardt.

-¿Qué?- Un frio le recorrió la piel, rápidamente miro al pasillo buscando a algún sospechoso, pero no había nadie, salvo esa chica.- Yo lo recibiré.

-Me ordenaron estrictamente que lo firme la Srta. Ackerman.

-Mikasa salió de viaje hace más de una semana, no volverá por un largo tiempo.- saca su billetera y le da 100 dólares a la muchacha.

-Muy bien señor, firme aquí.

Después de lo sucedido, la joven se fue y Eren se quedo con la caja.

- ¡¿Quién era?!- preguntó Mikasa desde el baño.

-¡Nadie!, ¡dirección equivocada!

Se dispuso a revisar la caja, estaba llena de fotos y no simples fotos; Él y Annie a parecían en todas, "Por esta razón estuvo más pegajosa ese día", también las fotos de Eren en las clínicas, todo un heredero, una foto familiar, una de ¿compromiso?, "¿Cuándo me comprometí con ella?".

-¿Está todo bien?- Mikasa salé de espaldas del baño, eso le da tiempo a Eren de esconder las fotos.

-Sí, no deberías salir desabrigada.- la cubre con una toalla mas y la abraza.

-¿Dirección equivocada?

-¡ah, eso!, al parecer una chica venia de visita para ver a un familiar, pero le dieron mal la dirección de la casa.

-Bueno, casi siempre pasa. Hay algunas cosas que quiero llevar.

-Si claro.

Mientras más rápido salgamos de aquí, será mejor, Annie ya empezó a lanzar sus ataques.

-¿Le diste la caja a la chica?

-No señora, un joven la recibió y me dió esto- saca el billete y lo muestra.

-Jajaja, Al parecer Eren ya está con ella… Quedatelo, yo no lo necesito, pero al parecer tu si.- Lanza una mirada fría.- Y vete de una vez.

- Si señora- la chica sale de un auto blanco, y el hombre alto que cuidaba desde afuera, ingresa al asiento del conductor.

-Annie…

-Está bien, no sabe mi nombre y llevo toda la cara diferente.

-Sabe el nombre de la empresa.

-Aquí en Japón no somos muy conocidos, lo olvidará en poco tiempo.

-De todas maneras… sé cuidadosa por favor.

-¿Estás asustado, Berthold?

-No, pero si pierdes la confianza de la señora Jaeger…

-Ahora es cuando más ella confía en mí, siente lastima por mi… Pronto seremos nosotros quienes sientan lastima por ellos.

...RIVALEA...

Espero que te halla gustado el cap, uff prometo ser mas dramática.

Tambien estoy trabajando en otro fic, este será mas comedia romantica sobre mi amado rivamika, lo publicaré mas adelante pero suelto el título "Amor en las artes".

okay! no te limites en comentar y dale like o revs! (sigo confundida con eso)

Se despide la autora (-u-)