Eleanor
Eleanor se mantuvo cerca de Jasper desde el momento en que salieron de la habitación, siguiendo a Liam rumbo al lugar donde se encontraban Robert y su madre. Aún no podía creer que estuviera vivo; entraron a la estancia, y en cuanto vio a su hermano no supo cómo reaccionar, su mirada, su dulce sonrisa… No, no estaba segura de poder con eso. Soltó la mano de Jasper, y se alejó de esa habitación. No podía creer que realmente era él, y que ahora mismo estuviera en el palacio.
Se fue a tomar el aire al balcón necesitaba asimilar todo lo sucedido, de lo que no se dio cuenta era que Jasper la había seguido, lo sintió abrazarla por detrás.
—Te he echado de menos—le dijo a Eleanor.
La morena no dudó en girarse y darle una bofetada.
—Eso es por confabularte con Liam y ocultarme lo de los mensajes.—Jasper se tocó donde le había dado.
Robert entró justo en el momento en que él hizo amago de acercarse a Len. El mayor de los Henstridge se interpuso entre su hermana y Jasper.
A Eleanor le sorprendió el cabreo de su hermano, nunca le había visto así, esa furia en los ojos no era usual en Robert. Es verdad que siempre la protegía pero ahora habían cambiado mucho las cosas.
Eleanor miró a su hermano e intentó calmarlo, pero era imposible.
—¡¿Me vas a decir quién es? ¿O lo voy a tener que averiguar por mi cuenta?!—gritó Robert.
No era consciente de lo que esa pequeña discusión podría desencadenar. Rob se serenó, y al volver a hablar, normalizó su tono de voz.
—Lenny, te he visto como le has pegado. ¿Qué te ha hecho?—Eleanor no sabía cómo explicárselo a su hermano sin que las cosas terminaran peor de lo que estaban.
Liam y su madre se reunieron con ellos, la mirada de Helena fue dirigida a Jasper. Los gritos de Robert los habían desconcertado tanto a ella como a Liam, quien miró a su hermano y al guardaespaldas.
—Jasper, creo que deberías dejarnos a solas, necesitamos hablar los cuatro tranquilamente—le comunicó Helena a éste último.
A esto Eleanor le echó una mirada a su madre, habían pasado mucho tiempo juntas así que la comprendería en la decisión que estaba por tomar, o eso pensaba.
—Si Jasper se va, yo también me voy—dijo con seguridad, quería perdonarlo pero también comprender cómo era posible que Robert estuviera frente a ella cuando se suponía que había muerto. ¿Cómo demonios había llegado allí?
Antes de que Eleanor arrastrara a Jasper hacia su habitación, su madre tocó su hombro.
—He decidido hacer una cena esta noche, es necesaria y urgente para todos—informó Helena.
—No estoy segura de querer asistir a una cena de bienvenida para el recién aparecido—soltó la princesa, fríamente.
—Len, por favor—dijo Liam, su mirada conciliadora la hizo resignarse.
Eleanor asintió y se marchó con Jasper.
Una vez llegaron a la habitación, Eleanor intentó encontrar un cigarro o algo que le calmara, es verdad que había dejado aparcadas las drogas, pero un cigarro no le vendría mal.
—Deberías ir Len, tu hermano querrá contarles qué pasó. Querrá darles una explicación—le dijo Jasper.
Si estaba intentando hacer las cosas bien debería hacerle caso, por lo menos para darle un voto de confianza, ahora mismo no quería saber nada ni de su hermano Liam ni de Robert. Estaba enfadada con Liam por esconderle algo tan importante como los mensajes que había estado recibiendo, y con Rob por aparecido. Se supone que debería estar feliz, su hermano mayor había vuelto, pero tenía tanto encima.
—No puedo creer que todos me hayais mentido con una cosa tan importante, tú eres un excelente mentiroso así que de ti lo esperaría, ¿pero de Liam?—comentó algo triste.
Eleanor comenzó a dar vueltas por su habitación de un lado al otro sin saber qué hacer, hasta que Jasper la paró y miró a sus ojos.
—Liam te ocultó lo de los mensajes para no hacerte daño, no estaba seguro de qué iba, o qué enfermo se atrevería a jugar con algo así. Y yo…—Jasper dudó antes de continuar—. Yo no lo supe sino hasta hoy, Liam intentó comunicarse conmigo pero no llegué a responderle hasta hoy. Fue cuando vi a tu hermano en el bar donde me encontraba, y vine a decirte pero se me adelantaron con la foto que subieron a las malditas redes sociales, entre tanta gente alguien lo reconoció… Y... pues te enteraste de esa forma, supongo.—Acarició su mejilla, mirándola con dulzura—. Tienes que ir a esa cena, acompañar a Liam, no puedes dejarlo sólo porque para él esto también es difícil.
Eleanor estaba indecisa si ir y escuchar las explicaciones de Robert o en cambio esperar, pensar, asimilar. Liam en estos momentos debía estar con él o al menos eso creía.
—Está bien—resopló—, iré a esa maldita cena. Aunque tú podrías venir...—dijo con pocas ganas.
Sabía que esa cena era familiar, pero a ella le importaba una mierda, necesitaba un apoyo; ya no era la misma persona desde que vio por última vez a Robert. Había cambiado para mejor, y por lo que vio en el balcón, Rob también había cambiado.
—Len, sabes que no puedo ir, es tu familia y tenéis que hablar. Además tu hermano y yo no hemos empezado con mal pie. Yo te apoyaré desde afuera, aquí estaré, no me voy.—La miró a los ojos una vez dicho esto.
Eleanor sonrió y tras unos minutos, Jasper la dejó sola para que se arreglara para la cena. Se estaba preparando cuando alguien llamó a la puerta.
—Len, soy Liam—dijo desde el otro lado de la puerta.
Liam entró a su habitación y se sentó en una silla, observándola.
—Sé que andas enfadada, pero esta cena nos vendrá bien a todos—dijo, siempre conciliador.
Eleanor sabía que Liam intentaba calmarla, pero aun así no lo logró, estaba nerviosa.
—Sólo espero que se aclaren las cosas—comentó Eleanor.
Terminó de ponerse los últimos accesorios y salieron de la habitación tanto ella como su hermano. Una vez llegaron al salón se encontraron a su madre y a Robert, lo que nunca imaginó era que estuviera Beck, desde la última vez que se vieron no habían hablado.
—Bueno, ya estamos todos, creo que deberíamos sentarnos—dijo Helena.
Cada uno se acomodó en una silla y Robert comenzó a hablar.
—Sé que les debo muchas explicaciones de dónde he estado y cómo es posible que haya sobrevivido.—Eleanor estaba atenta, pero eso no evitó que notara la mirada de Beck sobre ella—. Primero, cuando el avión fue derribado tomé un paracaídas y descendí hasta una playa….—Robert hizo una parada.
Todos le estaban observando mientras hablaba, intentando asimilar su historia.
—Cuando llegué a la playa no encontré a nadie, creo que con el tiempo me deshidraté y perdí la consciencia. Tiempo después me desperté en una casa, una chica rubia me había llevado hasta allí, ella me cuidó los meses siguientes, apenas había internet o incluso cobertura.
Ninguno se atrevió a interrumpirlo.
Eleanor empezaba a comprenderlo, más o menos porque aún había algo que la inquietaba y no dudó en preguntar a su hermano directamente.
—Entonces, ¿cómo pudiste llegar hasta aquí si nadie sabía que estabais allí?
Robert miró a su hermana.
—Espera, Len, vayamos por partes —dijo seriamente—. Después de muchos días un barco apareció en la orilla de la playa hablamos con el Capitán, salimos del lugar y nos trajo. Durante mucho tiempo estuve observando en las sombras, realmente estaba preocupado por todos vosotros.
Eleanor y Liam asintieron. Comprendían que Robert se hubiese escondido, si fue desde Palacio que ordenaron su muerte.
—Entonces decidiste volver—dijo Eleanor.
Una vez terminada la historia estuvieron comiendo en silencio, nadie comentó nada más. Incluso para Eleanor era raro que también en esa mesa estuviera Beck ya que habían insistido que era "familiar".
Su madre habló:
—Dentro de unos días haremos el anuncio oficial de que Robert está vivo y que Cyrus será destronado, con lo cual voy a organizarlo con Rachel.
Eleanor había tenido demasiado por ese día por lo que optó en irse pronto a su dormitorio. En la otra esquina se veía a sus dos hermanos conversar alegremente junto a Beck.
Una vez que se fue a la habitación, se tumbó en la cama unos minutos y cerró los ojos, sin duda era demasiado lo que tenía que pensar.
Alguien llamó a la puerta sacándola de su ensimismamiento, imaginó que sería Jasper. Fue a abrir porque quería verlo.
Sin embargo, no era Jasper quien la esperaba del otro lado.
—Lenny, venía a hablar contigo. Después de la última vez...lo siento—dijo Beck.
Eleanor bajó la mirada.
—Beck ¿podríamos hablar otro día?—le dijo—. Ahora mismo no tengo muchas ganas de conversar, hay mucho pasando por mi cabeza.—Se notaba que Eleanor estaba cansada cuando lo dijo.
Pero Beck se acercaba aún más a ella.
—De verdad, no debí haber dejado que fueras sola con los paparazzi. Te quiero Eleanor y daría cualquier cosa por estar contigo otra vez—confesó Beck.
Eleanor se encontraba hecha un lío, quería a Beck pero había cambiado la cosa. Y también estaba Jasper a quien había perdonado, y era por quien sentía de un modo tan fuerte, era a quien amaba.
—Beck, es muy difícil esta situación ahora mismo...es decir te quiero pero de otra forma...quiero decir...—Eleanor no sabía expresarse en ese momento.
Beck no dudó en acercarse y besarla, lo que no sabía Eleanor era que Jasper lo había visto.
