-¡Basta ya, Eos! Dime ¿Por qué rayos estás aquí? Tu estás muerta… -Snape se veía ya estresado pero su rostro cambio al decir las últimas palabras-
-Me confunde…
-Imposible, yo bien que te conozco, y lo sabes…
-¡Yo no lo conozco a usted!
-¿Cómo dices?...
-Exacto, usted me esta confundiendo con mi madre… -Eos tenía una expresión molesta- ¡Yo soy Eos Nightteare, no Eos Winds!
-¿N-Nightteare?
-Si… -la joven se cruzó de brazos-
-Entonces eres hija de ese imbécil…
-¡No insulte a mi padre! El es muy buena persona
-No puedo creer que Eos se haya quedado con ese idiota de Louis -pensó Snape-
-¿Ahora comprende como van las cosas? ¿O hace falta que se lo explique de otra forma?
-No me hables así, soy tu profesor, te puedo dar un buen castigo, y si sigues hablándome así cree que te lo daré con gusto, vete a tu habitación…
-Que alterado… -dijo para si misma y subió las escaleras hacia donde había visto subir a las demás chicas- Sin embargo… creo que obtendré toda la información que quiero de el…
-¡Maldición! -Snape golpeó la mesa- ¿Por qué con ese idiota Eos? ¡¿Por qué?! -se llevó una mano a la frente- ¿Qué te sucedió Eos…? Sólo apareciste sin vida un día, y nunca nadie supo que te ocurrió… rayos…
Eos se levantó temprano la mañana siguiente, cómo faltaban aún mas o menos una hora para que comenzaran las clases se vistió para echar un vistazo a los libros que se encontraban en estante de la sala común. Dejó sus cosas sobre la mesa y se acercó al mueble… caminó de un lado a otro observando hacia arriba leyendo los nombres de los libros… probablemente unos cinco le parecieron interesantes. Momentos después sintió pasos y se volteó a ver de quién se trababa, ahí esta Malfoy… ¿Por qué siempre debían encontrarse? Pensó ella. Tan sólo lo vio y continuó en lo que estaba.
-¿Podrías saludar? Al menos… -dijo el-
-Lo mismo digo… -sin volverse para responder-
-No nos hemos visto anteriormente cómo para haberlo hecho… -fue a sentarse en el sillón doble, colocando los pies sobre una pequeña mesita que había entremedio del trío de sillones.
-¿Acaso no me viste en el tren? Fuiste tú quien vino a buscar a esa tal Pansy… que por cierto lo único que hace es babear por ti…
-¿Celosa?
-¿De qué?
-¿Por qué te enfadas entonces? -sin cambiar el tono-
-Olvídalo… no se puede hablar con gente como tú…
-Si te vi en el tren…
-No me interesa… me da igual…
-No se por qué, pero no me atreví a saludarte, de todos modos te veías molesta…
-Y lo estaba… esa amiga tuya es una mentirosa… yo nunca la boté al suelo
-Si lo sé, pero no la tomes en cuenta… le gusta alardear, ¿Qué te dijo Snape ayer?
-Nada importante… para ti…
-¿Por qué estás molesta? No te he hecho nada… -Draco volteó a verla-
-…
-¡Bah! Después no vengas a decirme que nadie te habla…
-No me preocupa…
-¿Qué tanto estás haciendo? -preguntó el muchacho intentando entablar una conversación-
-Busco algo para leer…
-En clases tendrás que leer bastante, enserio…
-¡Draco! ¿Tan temprano y ya despierto? -bajó Pansy corriendo y se tiró sobre el, acto seguido notó a Eos- ¿Y qué haces tu aquí? Debiste haber quedado en cualquier otra parte menos aquí…
-Cierra la boca, pareces una niña… -la calló Eos-
-Ven a callarme entonces… -respondió Pansy-
-No pierdo mi tiempo con niños…
-Si Pansy, cállate un rato por favor, me duele la cabeza…
-¡Oh! Mi Draco… ¿Te encuentras bien? ¿Llamo a la enfermera? -decía Pansy mientras acariciaba el rostro de Draco, quien retiró la mano de Parkinson de su cara molesto-
-Sólo guarda silencio…
Pociones… la primera clase de Eos en ese lugar. Volvería a ver a Snape. Bueno, será mejor que me agarre confianza, si no… el haber venido aquí sería en vano, pensó para ella Eos mientras cruzaba la puerta, fue a sentarse en la tercera fila, sacó todos los materiales que estaban apuntados en la pizarra al igual que los que ya se encontraban ahí, poco a poco el salón comenzó a llenarse; entró Draco con Pansy colgada de su brazo, y tras ellos Crabbe y Goyle, y así como venían se sentaron en la mitad del salón. Tan sólo se escuchó un fuerte golpe que procedió desde la puerta, ahí estaba la figura de Snape, pálida y de cabellos grasosos…
-Abran su libro en la página trescientos ochenta y dos en silencio, no quiero murmullos en mi salón de clase, así que preparen la poción que ahí se les indica, cuando la terminen me llaman para yo revisarla, la quiero terminada para el final de clase, ¿Qué esperan? No pierdan tiempo y ¡Comiencen ya! -Snape tomó asiento en su escritorio, pensando en alguna cosa-
Eos hojeó su libro y se dedicó a trabajar en la poción de desintoxicación indicada en aquella página. Transcurridos algunos minutos, la alumna de Gryffindor: Hermione Granger salto de su asiento.
-Profesor Snape, ya he terminado -exclamó y continuó de pie-
Snape caminó con el semblante fastidiado mientras pensaba en esta escena como un deja-vu. Continuó el tramo hasta el puesto de Hermione… vio todo en orden y la aprobó con las palabras "Ya conoces el resultado Granger". Estas palabras hicieron sentir orgullosa a la joven sentándose ya mas relajada vista por sus compañeros de mesa, la siguiente en terminar la poción fue Eos, que luego de la pequeña explosión Snape le dio el visto bueno, calificándola así con una buena nota. De a poco, el resto de los jóvenes en el aula acababan sus pociones, claro que no todos lograban éxito.
Finalmente terminó la hora de clase, y todos se retiraron, Eos cogió sus libros y se encaminó a la salida, ahí estaba Draco junto con Pansy quien se burlaba de Hermione, llamándola Sangre Sucia. Mas adelante estaban Harry, Ron y Hal.
-Oye, lo hiciste muy bien -dijo la última mencionada cuando Eos pasó a su lado-
-Si, gracias, creo que gracias a mi padre lo llevo en la sangre -agregó la joven-
-Y si quedaste en Slytherin como dijo Harry, espero que la rivalidad entre casas no se intrometa en nuestra amistad -rió Hal-
-Descuida, no soy como otros en mi casa, y no es mi propósito venir a discutir con otro, es mas… solo vengo a investigar sobre alguien sin molestar a nadie
-¿A quién estás investigando? -preguntó Harry intrigado-
-A mi madre, me gustaría saber como fue su vida dentro de Hogwarts, es por eso que me he cambiado, no se mucho de ella la verdad, solo que aquí estudió desde su tercer año
-Ya veo, quizás podamos ayudarte -agregó Hermione agregándose a la conversación-
-¡Sí! Es buena idea, ¿Qué opinas? -preguntó Ron-
-Gracias de todas formas… pero la verdad me gustaría hacerlo por mis medios… pero cualquier cosa que pudiera necesitar… me gustaría contar con su ayuda si es posible -sonrió-
-Claro que si, ahí estaremos -agregaron los cuatro-
Terminadas las clases de ese día Eos fue a dar a la biblioteca, vagó durante unas horas entre estantes y polvorientos muebles con viejos libros, algunos tan antiguos que las hojas de estos prácticamente se deshacían al manosearlos. Entre su búsqueda, halló libros de recetas mágicas, antiguos diarios El Profeta; probó su suerte con los de los años de su madre en el colegio… pero nada escrito además de que otro séptimo año finalizaba en Hogwarts sin mas detalle. Continuó y continuó, en compañía de una lámpara a vela se adentro en no de los pasillos. Ahí fue donde encontró viejos anuarios y el primero a la vista era el de 1978, el año en que salió su madre y su padre. Emocionada al respecto lo tomó y con el salió de la biblioteca encaminándose a la sala común de Slytherin.
Subió a su cuarto a dejar sus pertenencias, volvió a bajar para sentarse en el sofá largo. Abrió el anuario y comenzó a toser, fue mucho el polvo que emanó… ¿Cuántos años habría permanecido si que nadie lo abriera? Alrededor de 15 años, o menos.
Dentro del anuario cerca de la mitad encontró a su padre, joven, apuesto, de gran sonrisa y elegante aspecto; "Louis Nightteare" en el título, siguió dando vuelta a las páginas y encontró a Lucius Malfoy, no había cambiado en mucho, en esa época llevaba el cabello un poco mas corto.
-Se parece a Draco… -Eos arrastró su mano sobre la fotografía- ¿Dónde está…?
Hojas mas adelante estaba ahí, Severus Snape, con la mirada pérdida, sin interés, no le dio tanta importancia y en la página siguiente, se encontraba al fin su madre: Eos Winds, tan igual a ella, con esos ojos claros color miel, el cabello oscuro y tez clara, varios minutos pasó observando la fotografía, de la cual en la misma hoja un poco mas abajo se encontraba firmada.
-¿Tu madre? -la del muchacho rubio la sacó de su estado de trance-
-¡Malfoy! -se volvió a observarlo mientras este rodeaba el sillón para finalizar sentado a su lado-
-No es así como me llamaste hace rato… -suspiró relajando su cuerpo mientras se hundía en el sillón-
-¿C-cuánto ratos llevas estando detrás mío? -preguntó Eos, abrazando el libro-
-Uhm… desde que abriste el libro. Entré y te vi ahí sentada y me acerqué, y tu no te percataste de ninguno de mis movimientos, jaja
-Debiste haberme dicho que estabas atrás mío… -Eos se sonrojó un poco-
-Pensé en hacerlo, pero te vi bien emocionada y dije: para que quitarle tiempo. Y fue por eso que me quedé callado. En fin… ¿Cómo fue que me habías llamado?
-Draco… -respondió con la cabeza gacha-
