Hola, hola yo aquí de nuevo. (al fin) bueno gracias por leer la historia. De verdad se los agradezco y la autora original también.

Disclaimer: todos los personajes pertenecen a Stephenie Meyer (la mente brillante), y la historia original es de willowedlilies, yo solo hago la traducción (espero estar haciendo un buen trabajo)

Nota de la autora: Esto es tres años después. Edward decidió quedarse en Denali. Traté de pensar en algo para salvar la brecha, pero todo lo que yo pensaba habría sido inútil para la historia. Lo siento si lo que hice molesta a alguien…

Nuestro nuevo hogar en Ashland era una casa de campo, ubicada muy atrás en el bosque, donde los seres humanos eran pocos y muy espaciados. Tenía una historia, con revestimiento azul y un jardín grande. Había tres habitaciones, dos baños, un estudio, una cocina y una sala de estar. Carlisle pensó que sería una buena transición de Edward cuando volvió, porque era tan aislado.

Argumente que Edward nunca podría volver, el solo suspiro.

— Bella, ¿Qué sucedió cuando hablaron en el bosque?

Me acorde de mirar hacia mi regazo, sacudiendo la cabeza. — no es algo de lo que me gustaría hablar ahora. —

— ¿Cómo puedo ayudar si no se que esta mal? —

— No se lo que esta mal, o bien, — me encogí de hombros. En parte era verdad. Edward había dicho que no me odia; el casi-encuentro con el humano en el bosque lo había asustado, y el pensó que seria mas fácil controlar la sed de sangre aislado con el aquelarre de Denali.

Había decidido tomar un viaje de caza por mi misma. Esperaba que me ayudara a aclarar mi cabeza y quitar parte de mi mal humor.

El viaje duro cinco días, y todavía me sentía vacía. En este bosque había un montón de gran cacería, pero mi corazón no estaba para una larga lucha. Solo pude tener un impulso suficiente para alimentarme de un venado, y algunos más por cumplir. El resto de mi tiempo se me había pasado en pensar.

Edward había estado en Denali desde hace tres años, pero por mi constante contacto con Irina sabia que estaba mejorando mucho en su control. Incluso había estado pensando en mudarse pronto a Ashland, lo cual me había causado más ilusión de la que quería admitir. Pero después de un encuentro muy cerrado con una niña pequeña, Edward decidió quedarse más tiempo, por el miedo de poner en peligro a gente inocente.

La decisión de Edward de permanecer en Denali era razonable, pero aun así inquietante. Me sentí rechazada, porque el pensó que yo no podría ayudarlo, así que se fue con la gente que si podía. Pero por mucho que odiaba admitirlo. Una parte de mi se sentía aliviada. Me gusto Edward (mas de lo que realmente estaba dispuesta a admitir, lo cual no estaba ayudando en absoluto), pero verlo como un vampiro era difícil de tragar. Su inocencia se había eliminado, quedándose con ganas de matar y un corazón muerto. Yo nunca querría esta vida para una persona, y Edward era solo una prueba de cómo le puede cambiar la vida a una persona. Se había hecho solemne, serio, nada del niño que había visto jugando beisbol años atrás. Y en parte, fue mi culpa, porque Carlisle quería un compañero para mí.

Todo lo que yo quería era la aprobación de Edward. Algún tipo de señal de que a pesar de en lo que se había convertido, estaba bien. Sus palabras se repiten en mi cabeza en los momentos mas esporádicos, recordándome que el mostro amabilidad. Pero fui demasiado terca para aceptarlo.

La depresión se estableció de nuevo en mí, y entre a nuestra casa con la cabeza gacha. Se sentía aun mas pesado que una gran nube negra encima de mi cabeza. Pero cuando oí dos voces que hablaban en el estudio mi curiosidad no podía haber ayudado.

— Carlisle? — puse mi abrigo en el perchero y entre al estudio, donde Carlisle estaba sentado con una mujer que se veía mas o menos de su edad.

— Bella, ¿eres tú? — Carlisle me miro, su rostro se ilumino con una sonrisa cautelosa. — ven aquí, aquí hay alguien que me gustaría presentarte — la mujer junto a el miro hacia arriba, una tímida sonrisa enmarco su cálido rostro. — Bella, esta es Esme. Esme, esta es Bella. —

— Esta es la Bella de la que he escuchado tanto? — la voz de Esme era como la miel, suave y dulce. — Hola querida. Es un placer conocerte. Carlisle las descripciones de esta chica no le hacen justicia. ¡Es hermosa! — Esme me sonrió vacilante. — Soy Esme. Espero que no te importe si me quedo con ustedes dos. —

— No, en absoluto, — estaba de acuerdo, aunque tuve cuidado en el porque ella estaba aquí. Pero por el momento, parecía bastante agradable (era una subestimación ligera, lo se, pero el cambio me hace prudente). — Es maravilloso conocerte, Esme. —

— A ti también. Me gustaría hablar más contigo, pero tengo que ir de caza de nuevo, — admitió Esme tímidamente. — les daré tiempo para que hablen. — Esme me saludo y salió del estudio, sus pasos apenas eran audibles, ya que salió de casa y corrió hacia el bosque. Mire a Carlisle, no intente ocultar mi incredulidad en lo mas mínimo.

— ¿La cambiaste?

Carlisle suspiro. — Si —.

— La segunda en tres años, ¿eh? ¿Estas haciendo un ejército? — le guiñe el ojo para mostrarle que bromeaba, pero había cierta curiosidad genuina.

— Ella perdió a su hijo, así que trato de suicidarse. Habría tenido éxito si yo no la hubiera cambiado, — dijo Carlisle. — la vi acostada en la camilla, no podía dejarla morir. —

— ¿Cuando fue eso?

— La noche que te fuiste a cazar. — figurativamente, pensé. — ella lo ha tomado mejor de lo que pensaba, pero aun estoy tratando de calmarla.

— Parece estar tomándolo mejor que la mayoría, — he tomado nota. Ella no había intentado atacarme, al menos. Aunque los rojos ojos vibrantes me cogieron desprevenida.

— Ha tomado algún tiempo, pero esta llegando. — dijo Carlisle. — creo que ayudo que yo era una cara familiar. —

Levante mi ceja. ¿Cara familiar? — ¿Qué quieres decir? —

— Recuerdas cuando vivíamos en Columbus, justo antes de mudarnos a Chicago?

Si. — odiaba allí. Ohio era un lugar terriblemente aburrido

—Estuve trabajando un día, y corrieron hacia una joven que se cayo de un árbol y se fracturo la pierna. Fue Esme.

— ¿se cayo de un árbol? — eso fue muy extraño.

Carlisle se encogió de hombros. — No era una joven convencional, supongo. Pero se acordaba de mi. Dice que es por eso que esto no es tan malo

— Supongo que tiene sentido. — la familiaridad siempre fue un consuelo. — y ella esta comprometida con nuestros hábitos alimenticios?

— Sí, no puede soportar la idea de tomar vidas humanas, — Carlisle respondió con orgullo. — creo que se adaptara a esta vida mucho mas fácil que Edward. —

Simplemente asentí.


Una carta de Irina llego dos dias después.

Bella, Carlisle ha cambiado a otro? ¿Está haciendo un ejército? Nunca pensé en Carlisle como un luchador, pero los más callados son siempre los que miran hacia eso (estoy bromeando, lo prometo). Honestamente, sin embargo, estoy contenta de oír que ha encontrado un compañero potencial. Carlisle fue siempre uno de los mejores de nuestra especie, y se merece una persona tan bondadosa como Esme parece ser. He estado bien. El accidente de Edward finalmente esta derribado, y él está volviendo a estar cómodo. El niño esta siempre tan tenso – los intentos de Tanya por aflojarlo no han funcionado en absoluto. Por lo menos es de fuerte voluntad; eso ha hecho este proceso mucho mas fácil. Todos nosotros los extrañamos tanto, y nos encantaría conocer a Esme. Todos quieren que te diga que los invitamos tan pronto como recibas esta carta. ¡Estaremos esperando! Irina



Le mostré la carta a Carlisle y Esme, ambos se estuvieron riendo de los comentarios de Irina.

— Ustedes dos son tan parecidas, — me dijo Carlisle. — pero seria bueno verlos a todos ellos. Bella, ¿te opondrías?

La idea de ver a Edward otra vez me hizo presa del nerviosismo, y la emoción, pero conteste — No, no lo haría —

— ¿Esme?

— Seria un placer reunirme con ellos — dijo Esme.

Carlisle asintió. — Entonces vamos a Denali. —


Carlisle tenía razón. A diferencia de Edward, Esme controlaba su sed con una facilidad natural. Su lado maternal brilló como un vampiro, haciendo que se estremeciera con la sola idea de dañar a un humano. Ella tenía la reacción a la sangre humana como los mas débiles, pero su mente era capaz de gobernar la mayor parte de las veces, lo cual hizo el viaje a Alaska bastante simple.

Carmen, Kate e Irina estaban en el masivo porche delantero cuando llegamos. Aparte de los retoques, la mansión de tres pisos en que vivían no había cambiado en mas de doscientos años. Era blanca con techo negro y un porche que rodeaba toda la casa.

— ¡allí están! Pensé que supuestamente los vampiros son rápidos, — Irina dijo burlándose, poniéndome en un abrazo. — ¿Dónde están todas sus pertenencias?

Me aparte y levante mi bolsa. —solo trajimos una bolsa cada uno, para facilitar las cosas. —

Carlisle se aclaro la garganta cortésmente. — Carmen, Kate, Irina, esta es Esme. Esme, ellos son los miembros del clan de Denali. —

Kate, una pequeña morena con espacios uniformes y características proporcionadas en una cara en forma de ovalo, dio un paso hacia Esme y la abrazo. — ¡hola Esme! Soy Kate. Yo, mi hermana Irina aquí y Tanya mi otra hermana, somos la base del mito del súcubo, — declaro con orgullo.

Irina rodo los ojos. — Kate no es una mujer sutil, como puedes ver. Soy Irina. He oído grandes cosas sobre ti, así que es agradable conocerte. —

— A ti también, — Esme sonrió. — gracias por permitirnos visitarlos. —

— No hay problema, cariño, — dijo Carmen. — Ahora vamos a entrar. Tenemos nuevos sofás, y son prácticamente tan cómodos como para su propio bien, — guiño el ojo.


— ¡Eleazar, es trampa!. — dijo Edward al entrar en casa. Los seis que estábamos sentados en los sofás (que de hecho eran tan cómodos como Carmen había prometido) detuvimos la conversación para escuchar las disputas, Carmen dice que siempre ocurren con Eleazar y Edward.

— Todavía eres joven, Edward. Simplemente no tienes la ventajas que yo tengo. La experiencia siempre gana. — contesto Eleazar.

— Pero es injusto cuando…

— ¡Oh! ¡los huéspedes están aquí! — Tanya gorjeo, saltando en la sala. — ¡hola Carlisle y Bella! ¡y esta debe ser Esme!. — Tanya inmediatamente saco a Esme del sofá y la abrazo. — ¡Soy Tanya! ¡estoy tan emocionada por conocerte!

Esme se hecho a reír, la emoción de Tanya se estaba haciendo infecciosa. — Gracias, querida. Es un placer conocerte también. —

Tanya se volvió hacia Carlisle. — ¿la estas tratando bien? — me ahogaba mi risa en la implicación, y Carlisle miro a Tanya.

— La estoy tratando con el máximo respeto, Tanya. — respondió Carlisle con frialdad.

—Bien. Bella, ¿Cómo esta todo?

— Todo esta como se esperaba. ¿y tu?

Tanya sonrió y se dejo caer con gracia entre Eleazar y Edward en el sofá. — Estoy estupenda, como siempre. — rodeo con sus brazos los hombros de los chicos. — Tengo a estos dos para mantenerme ocupada. — Carmen miro a Tanya. — ocupada cazando, por supuesto. — Tanya modifico a la ligera.

— Son como tres niños pequeños, — bromeo Kate. — Pero Edward siempre se mantiene en la línea. —

— Bueno, su lectura de la mente tiende a estropear cualquier sorpresa por aquí, — Tanya suspiro.

Carlisle se irguió en su asiento. — Tanya, ¿dijiste leer la mente?

— ¡Oh, no puedo creer que no lo escribí en mi última carta! — Irina jadeo. — Edward puede leer sus pensamientos. Fue una fuente de bastante entretenimiento. Hasta que nos dimos cuenta de que todo lo que hace lo ha escuchado en la mente. —

— Eleazar ha bajado un paso o dos. — añadió Carmen con aire de suficiencia.

Eleazar se burlaba. — Difícilmente. Leer la mente y estar viendo todo son ¡completamente diferentes!

— Estas celoso porque solo ves los recuerdos, que no lo son todo, — Tanya se burlo. — pero todo esta bien, Eleazar. Todos nosotros admiramos a Edward en alguna forma, ¿cierto, Eddie?, — ella movio sus pestañas hacia Edward, el rodo los ojos.

T— anya, cálmate ¿quieres? — Eleazar sacudió la cabeza.

Haciendo caso omiso de Eleazar, Tanya continúo. — Edward, dime lo que estoy pensando. — su voz era muy sugestiva, dejando claro lo incomodo que era el tema en el que pensaba.

— Si no les importa, voy a ir a cazar, — corte, incomoda con la situación. Tanya tenia una extraordinaria habilidad para hacerme sentir aprensiva — ¿alguien mas quiere venir? —

— Yo voy, — dijo Esme, de pie. — no quiero que vayas sola. —

— Gracias Esme

Esme y yo dejamos la casa y corrimos hacia el bosque, conduje a Esme sobre los talones. Nuestra velocidad era igual, lo que hizo de correr con ella un pasatiempo mío.

— Así que, ¿el de cabello bronce es Edward? Parece simpático, — dijo Esme. Habíamos disminuido en un claro, una manada de ciervos nos detuvo.

— Es él, — suspire, ya sabia por donde quería llevar Esme la conversación. — pero, ¿podemos hablar después de la caza? — no le di a Esme tiempo de responder, me abalance sobre el primer ciervo. Esme siguió después de mí y nos alimentamos hasta que mis ojos estuvieron de su topacio natural, los ojos de Esme seguían en el acostumbrado rojo, con un leve tinte de oro comenzando a tejerse.

— No me entrometeré, cariño, pero realmente creo que debes hablar sobre esto, — dijo Esme después de que terminamos. — Parece que te molesta un poco. —

Me senté junto a un árbol, apoyándome en el. — es una situación incomoda. —

Esme se sentó a mi lado y puso su mano en mi rodilla. — Bella, se que no nos conocemos mucho, pero me gustaría pensar que podemos hablar entre nosotras acerca de cualquier cosa. — la preocupación maternal de Esme era palpable en su voz, y me encontré rompiendo en sollozos.

— Soy un fracaso, Esme. El fue cambiado para ser mi compañero, y no puedo estar cerca de el sin que la culpa me este comiendo. Odio que soy la razón por la que tiene que vivir asi, y el hecho de que no puedo dejar de pensar en ello. Y ahora sigo pensando que tal vez podríamos trabajar como compañeros, pero luego pienso en lo terrible que es para mi admitirlo cuando yo soy la razón detrás de su cambio. — mis palabras eran borrosas, mi cuerpo temblaba. — tratamos de hablar de eso, pero entonces le dije que pensaba que me odiaba, ¡y se puso tan furioso! Luego, el casi ataca a un humano, y decidió que se alojaba en Denali en lugar de mudarse con Carlisle y conmigo para que pudiera trabajar mas en su control. Pero sentía que me estaba rechazando. No importa lo que el diga, se que nunca seré suficientemente buena. El es tan inocente, tan puro, y yo soy la responsable de su condenación

— ¡Oh, Bella!, — dijo Esme rápidamente y puso su brazo alrededor de mi hombro. — Honestamente, no crees eso ¿verdad?, — ella tomo mi silencio como una confirmación y suspiro. — Cariño, estaba confundido. Parecía como si su decisión de quedarse aquí era lo correcto, si estaba intentando atacar a seres humanos. Este es un mejor medio ambiente para ajustarse a esto.

— ¡Pero mírate a ti! ¡lo lograste! Carlisle podría haberlo manejado, — argumente

— Cada situación es diferente, Bella, — dijo Esme con paciencia. —Si quieres saber sus motivos, debes hablar con el acerca de ellos.

— No se como, Esme, cualquier vez que hablo con él, se enoja.

— Bueno, creo que ahora seria el momento oportuno para cambiar eso. — Esme me levanto y me tomo de la mano. — gracias por decirme esto Bella. Estoy encantada de que seas capaz de hablar conmigo.

— No es ningún problema, — le sonreí. — Yo estoy encantada de que seas parte de nuestra familia, Esme. — me abrazo con fuerza, y se abrazo de nuevo mas fuerte. — y espero sinceramente que las cosas vayan bien para ti y Carlisle. — insinué.

— Tenemos que regresar, — sugirió rápidamente, haciendo caso omiso de mi ultima intervención, reprimiendo una sonrisa.

—Muy bien, vamos, — me reí, sonando mas nerviosa de lo que había previsto, y corrimos a casa.


Millones de gracias por sus preciosos reviews…son los que me alientan a seguir haha.

Gracias especiales a: YomiCulenpor100pre sin tu review no hubiera comenzado la traducción de este capi…mil gracc. Kiyoky, TwilightLover, mavale, Flopi-Alice-Cullen: de verdad gracias por sus comentarios.

Muack. Ciao.

p.d. los reviews son un incentivo a seguir traduciendo. Los espero.