Glee y sus personajes no me pertenecen, son propiedad de FOX y el señor Ryan Murphy. Yo solo juego con ellos.
Chapter 4
Flashback
20 de Abril de 2007
La morena se preparaba para dormir cuando el sonido de su teléfono sonó, le pareció extraño que alguien la llamara a esa hora pero al ver el nombre de Quinn en la pantalla del teléfono se le formo una enorme sonrisa y contesto, sonrisa que se le borro al escuchar el llanto de la rubia al otro lado.
R.- ¿Quinn? ¿Estas llorando? ¿Qué sucede? – Pregunto preocupada.
Q.- Rach… - Comenzó a llorar – Y-yo, siento llamarte a esta hora.
R.- Tranquila Quinn pero ¿Qué sucede?
Q.- Mis padres lo saben – Decía rompiendo en llanto.
R.- ¿Qué? ¿Por qué? – Pregunto confundida, sabia que Quinn había tomado la decisión de tener al bebe pero que aun no estaba preparada para hablar con sus padres.
Q.- La factura del hospital – Continuaba llorando – Mi padre la encontró en la correspondencia.
R.- ¿Y? ¿Qué te dijo? – Pregunto preocupada la morena, el padre de Quinn tenía un carácter fuerte y le daba miedo que le hiciera daño a la rubia – ¿Te hizo algo?
Q.- M-me echo Rach – Dijo llorando aun mas fuerte – Me echo de casa.
R.- ¿Dónde estas?
Q.- Estoy en casa de Santana – Dijo calmándose un poco. – Pero no puedo quedarme aquí, no sé que hacer Rach – Y de nuevo las lagrimas.
R.- Tranquila, en unos minutos estoy allá. – Decía mientras buscaba su abrigo.
Q.- No, no importa, ya veré como hago. – Dijo muy segura – Es mi asunto y yo tengo que solucionarlo.
R.- Nada de lo que me digas va a evitar que vaya hasta allí – Dijo seriamente – Te dije que te apoyaría rubia.
Q.- Lo se Rach, no quiero que te metas en problemas por mí.
R.- No me importa estar en problemas por ti – Le dijo dulcemente – Emm… Bueno, hablare con mis padres ¿si? No te preocupes, te llamo luego.
Q.- De acuerdo, adiós.
Al colgar, la morena corrió escaleras abajo hasta llegar al despacho de su padre Leroy y entro sin avisar.
L.- ¿Qué pasa princesa? – Pregunto preocupado por la manera en que su hija entro a la habitación.
R.- Yo… ehh… Papi – Jugaba con sus manos – Necesito ayuda.
L.- ¿Tienes algún problema en la escuela? ¿Te metiste en problemas? – Pregunto entrecerrando los ojos, cuando su hija se ponía nerviosa era porque algo no estaba bien. – Rachel Barbra Berry ¿Te metiste en problemas? – Pregunto al ver a su hija cabizbaja.
R.- No, no es eso. – Levanto la mirada – E-es Qu…Quinn papi
L.- ¡Oh! es eso – Dijo sonriendo – ¿Ya sabe que estas enamorada de ella? – La morena abrió los ojos como platos.
R.- ¡Papi! – Exclamo ruborizándose – Yo no estoy enamorada de ella.
L.- Cariño, he notado como la miras y como se iluminan esos ojitos cuando hablas de ella – Dijo señalándola.
R.- Yo... – Trataba de hablar la morena, no sabia que decir.
L.- ¡Aja! – La señalo – Lo sabia.
R.- ¿Me ayudaras o no? – Pregunto cruzada de brazos.
L.- Dime que puedo hacer por ti cariño – Le dio una palmadita al mueble en señal para que la morena se sentara.
R.- Es que… No se como explicártelo – Dijo sentándose junto a su padre. – Quinn esta embarazada. – Dijo mientras se tapaba la cara con las manos – Y… - Fue interrumpida por su padre.
L.- ¡Oh Dios Mío! – Exclamo poniéndose la mano en la boca en forma de dramatismo – ¿Rachel Berry la has dejado embarazada? – Pregunto bromeando.
R.- Papi no es gracioso – Le dio una mirada seria ganándose un "Esta bien" por parte de su padre – A Quinn la han echado de su casa papi – Dijo con un hilo de voz – Y no tiene a donde ir – Miro a su padre a los ojos.
L.- No estarás pensando en? – Vio como su hija asentía – No estoy muy seguro cariño – Dijo levantándose – ¿Como un padre puedo echar a sus hijos a la calle? – Se pregunto molesto mientras caminaba de un lado a otro.
R.- Yo sé que es mucha responsabilidady muchos gasto pero hare lo que sea – Dijo levantándose y quedando frente a su padre. – Pero entiéndeme, no puedo dejarla sola, ¡No tiene a donde ir! Ella es muy importante para mí y no quiero que le ocurra nada malo.
L.- Tranquila cariño – Abrazaba a su hija – No tengo ningún problema que ella este aquí y el dinero es lo de menos, solo que no quiero problemas con sus padres.
R.- Sus padres la echaron – Exclamo separándose lentamente de su padre.
L.- Lo sé, lo sé. Pero aun hay algo.
R.- ¿Qué?
L.- Tu padre – Susurra señalando a la puerta. Hiram estaba del otro lado escuchando la conversación - ¡Hiram! ¿Puedes dejar de escuchar a escondidas y pasar de una vez?
H.- ¡No es justo! – Exclamo entrando a la habitación – ¿Como es que hablan de estos temas sin mí? – Pregunto indignado.
L.- No hace falta que hablemos contigo amor, tu lo escuchas todo a través de las paredes.
H.- ¿Estas diciéndome chismoso? – Pregunto dramáticamente – Bueno, como sea – Dijo restándole importancia – ¿Que estamos esperando por ir por esa hermosa rubia? – Pregunto cruzándose de brazosmientras los otros dos solo se veían entre ellos- ¡Leroy Berry! ¿Estabas pensando dejarla en la calle?
L.- ¿Qué? No, por supuesto que no.
H.- De acuerdo ¿Vamos o esperaran invitación? – Dijo saliendo de la habitación
R.- Gracias, gracias – Exclamo mientras le regalaba besos a sus padres.
Luego de una hora volvieron a la casa, junto a una rubia que no paraba de llorar. Estaba muy agradecida por todo lo que los Berry's hacían por ella pero también estaba muy dolida con sus padres por no apoyarla y echarla como si fuera un perro. Leroy y Hiram le dijeron que ellos la apoyarían y que podía contar con ellos con los que fuera, la rubia decía una y otra vez que solo seria por poco tiempo y ellos insistían que podía quedarse con ellos cuanto tiempo fuera, claro esta, respetando sus reglas. La guiaron hasta la habitación de huéspedes donde dejaron todas sus cosas y aunque la rubia se negaba, prometieron que después la ambientarían para su mayor comodidad. Minutos después se retiraron para darle privacidad a la rubia, dejándola sola con la morena.
Q.- Muchas gracias Rach, en serio – Decía mientras sacaba algunas cosas de su maleta – No será por mucho tiempo y prometo que algún día se los compensare.
R.- Nada de eso Quinn, puedes quedarte todo el tiempo que quieras ¿O es que mis padres no te lo dejaron claro? – Bromeo apoyándose del marco de la puerta.
Q.- Créeme, lo tengo muy claro – Reía recordando lo insistente que son los padres de la morena.
Q.- Rach… ¿Crees que estoy gorda? – Pregunto mirándose al espejo.
R.- ¿Qué? – Pregunto riendo – Para nada, no estas gorda.
Q.- No me mientas – La señalaba.
R.- No te miento – Levanto los brazos defendiéndose.
Q.- Te creo – Se giro de nuevo al espejo – Oye enano – Llamo a la morena – Tengo hambre, aliméntame – La morena veía con una ceja levantada como la rubia se tiraba en la cama.
R.- Claro, su alteza – Hizo una reverencia y salió de la habitaciónriendo- ¿Vas a venir o que? – Asomo la cabeza por la puerta al ver que la rubia no se movía de su posición.
Q.- Si, claro – Se levanto de la cama y fue corriendo detrás de la morena
Fin Flashback
05 de Noviembre de 2013
El sonido del despertador saco a la morena de sus pensamientos, tenia media hora despierta y hundida en sus recuerdos, siempre pensaba en esos momentos que compartió con la rubia, los buenos momentos y otros que aunque no fueran muy buenos siempre lograban salir adelante. Se levanto de la cama y luego de hacer su rutina matutina se dirigió a preparar el desayuno y despertar a Beth. Todo pequeño detalle le hacia recordar a Quinn, sin excepción.
Camino por el pasillo del departamento con el propósito de despertar a la pequeña, entro a la habitación y al ver a la pequeña durmiendo plácidamente suspiro y se le escapo una sonrisa, se recostó en el marco de la puerta y se dejo llevar por sus pensamientos y todos esos recuerdos.
2do Flashback
15 de Julio de 2007
Quinn tenía alrededor de tres meses viviendo con la familia Berry y se sentía como si estuviera en casa, le daban todo el amor que sus padres nunca le dieron, los Señores Berry la trataban como si fuera su propia hija, incluso bromeaban acerca del embarazo y decían una y otra vez "Vamos a tener un nieto ¿Puedes creerlo? Ahora si pensaran que estamos viejos". La rubia estaba decepcionada de su propia familia, no trataban de comunicarse con ella ni saber donde esta viviendo o cualquier cosa, nada, era como si los Fabray nunca hubieran tenido una hija. A pesar de estar dolida con la que solía ser su familia, estaba feliz y se sentía en familia junto a los Berry. Rachel con la presencia de la rubia en su casa día y noche, lo confirmo, si, estaba enamorada de la rubia y ya no podía ocultarlo, no quería ocultarlo, quería decirle a la rubia todo lo que sentía y si con eso dependía perder su amistad, por mas doloroso que fuera, se arriesgaría.
Ya lo tenía decidido, al llegar esa tarde de clases enfrentaría a la rubia, le diría todo lo que sentía y buscaría la manera de arreglarlo si no era correspondida. Llego a su casa, busco a la rubia y no estaba por ningún lado de la sala ni en la cocina, lo cual era raro ya que la rubia estaba metida en ella día y noche, subió las escaleras y fue directo a la habitación de la rubia, luego de tocar varias veces y ver que no le respondían tomo paso a la habitación y vio algo que la hizo sonreír de inmediato. La rubia se encontraba dormida tranquilamente aferrada fuertemente a una almohada que tenia extra y la cual usaba la morena en los momentos cuando dormía con la rubia, tenia parte de la cara cubierta con su desordenado cabello rubio, la morena se acerco y le quito varios mechones del rostro y suspiro mientras le acariciaba la mejilla. Decidió que seria mejor esperar, despertar a Quinn era ya una perdida intentarlo, la chica dormía como roca.
R.- Eres hermosa Quinn – Susurro saliendo de la habitación.
Después de estar una hora en su habitación pensando en mil y un maneras de que y como decir todo lo que sentía no se percato que alguien entraba en su habitación.
- ¿Y si le canto? ¿Se lo suelto de una vez? Mejor no le digo nada y me ahorro tantos problemas – Pensaba la morena en el momento que fue interrumpida.
- Rach… – Se acerco a la morena que estaba de espalda distraída - ¿Estas bien enano? – Le pregunto tocándola por el hombro
R.- ¡Quinn! – Exclamo la morena volteándose.
Q.- ¿Esta todo bien Rach? – Pregunto entrecerrando los ojos.
R.- Cla-claro ¿Por qué no lo estaría? – Pregunto haciéndose la desentendida.
Q.- No lo sé, estas rara.
R.- ¿Rara? Para nada, estoy bien – Sonrió con nerviosismo.
Q.- Esta bien – Metió su mano en el bolsillo derecho de su sudadera y saco un papel sonriendo – Quería que vieras esto – Dijo tímidamente dándole dicho papel a la morena.
La morena a ver lo que era dejo escapar una enorme sonrisa, la rubia estaba entrando en el sexto mes de embarazo y tenía en sus manos la ecografía que Quinn se había hecho ese mismo día en la mañana donde se podía ver a la pequeña criatura.
Q.- Y aun hay más – Sonrió - ¡Es una niña! – Exclamo haciendo que la morena abriera los ojos como platos.
R.- ¿U-una niña? – Pregunto sorprendida – Espera – Frunció el ceño - ¿Por qué no me dijiste que era hoy?
Q.- Te lo dije pequeña – Hablaba mientras dirigía su vista a su panza – Te dije que la tía Rach se molestaría – Acariciaba su panza, la cual ya tenia un tamaño considerable para su tiempo.
- ¿Tía Rach? Espera, yo no quiero ser la tía Rachel. – Pensaba la morena viendo la panza de la rubia.
Q.- Lo siento Rach, sabia que si te lo diría faltarías a clases y no quería que eso pasara – La daba una mirada que sabia que convencería a la morena.
R.- Esta bien- ¿Cómo resistirme a esa mirada? Pensaba la morena – Yo… Quinn, y-yo quería hablar contigo sobre algo.
Q.- Bien, suéltalo – Se sentó en la cama.
R.- Yo, no se como decírtelo y de verdad espero que no te lo tomes a mal – Dijo rápidamente
- Por Dios ¿Me echaran? ¿Quieren que me vaya? – Pensaba la rubia asustada
R.- Yo… emm – Se aclaraba la garganta – Yo quería decirte qu… - Fue interrumpida por la rubia.
Q.- ¿Quieren que me vaya? – Pregunto con una mirada triste
R.- ¿Qué? – Pregunto abriendo los ojos – No, no, no es eso – Negó rápidamente.
Q.- ¿No? ¿Entonces que es? – Pregunto sin dejar que respondiera la morena – Porque yo no tengo a donde ir Rach y yo me siento cómoda aquí con ustedes y sé que dije que solo era por un tiempo pero yo no te… - Fue interrumpida por la morena.
R.- No Quinn, no es… – Seguía negando pero la rubia no dejaba explicarle - ¡Estoy enamorada de ti! – Exclamo fuertemente cerrando los ojos mientras que la rubia se levanto como un resorte de la cama quedando frente a la morena.
Q.- Rachel… - Susurro haciendo que la morena abriera los ojos.
R.- Quinn, yo de verdad lo siento, yo no sé como sucedió esto pero simplemente paso. – Dijo mirando fijamente los ojos avellana de la rubia. – Por favor dime algo, grítame, insúltame o no lo sé Quinn pero dime algo. Yo de verdad te entiendo si quieres golpearme o dejarme de hablar pero no me gusta tu silencio, yo solo quiero que me digas al… - No pudo terminar de hablar porque fue interrumpida por los labios de la rubia sobre los suyos.
La rubia no tenía palabras, uno de sus más grandes deseos se estaba cumpliendo, Rachel sentía cosas por ella, Rachel estaba enamorada de ella, sus sentimientos eran correspondidos y sin pensarlo dos veces se acerco a la morena y la beso, un beso que empezó como un simple roce de labios, algo torpe pero que fue tomando forma cuando la morena lo correspondió, poco a poco ese pequeño roce de labios paso a ser un tierno beso donde ambas se transmitían todo lo que sentía, era un beso tierno y mas importante aun, lleno de amor. Cuando el aire hizo falta se separaron lentamente juntando sus frentes y mirándose a los ojos. La rubia había esperado tanto tiempo por este momento y aunque ella amaba a Rachel sentía que ya era tarde, estaba embarazada y pronto tendría un bebe, no era justo aferrar a la morena a eso, la morena tenia sus sueños, triunfar y Quinn sentía que ella no era capaz de darle eso.
Q.- Yo… lo siento – Se separo rápidamente de la morena – Lo siento, lo siento – Comenzó a llorar y se alejo de la morena para salir de la habitación.
R.- Quinn, espera – Agarro la mano de la rubia.
Q.- No, Rachel, lo siento pero no puedo – Se soltó del agarre y salió corriendo de la habitación dejando a una morena confundía.
Fin Flashback
Rachel seco una pequeña lagrima que corrió por su mejilla y se apresuro a despertar a la pequeña.
R.- Beth, princesa es hora de despertar – Le decía con dulzura mientras se sentaba en la cama y le acariciaba el cabello.
Be.- Cinco minutos más – Se giro poniendo la cabeza en las piernas de la morena.
R.- No amor, levántate, se hará tarde para la escuela.
Be.- Esta bien – Se levanto aun con los ojos cerrados.
R.- Te espero en la cocina – Dijo mientras salía de la habitación.
Luego de una hora ya la pequeña estaba lista para su día de escuela, terminaron de desayunar y salieron del departamento, después de un molesto viaje en el elevador gracias a que Beth toco todos los botones haciendo que el elevador se detuviera en cada piso salieron del edificio dispuestas a tomar un taxi. Al subirse al taxi su mirada se poso en la Sra. Jhonson y su enorme panza, la vecina del piso de abajo, de la mano de su esposo mientras este la ayudaba a subir a un automóvil evitando que sufriera algún inconveniente. No pudo evitar sonreír y claro, no pudo evitar pensar en su rubia.
3er Flashback
27 de Septiembre de 2007
Dos meses, dos meses en los cuales trataban de no tocar el tema sobre lo que ocurrió en la habitación de la morena. Dos meses en los que trataban de no estar solas en el mismo lugar, se evitaban constantemente. La rubia desde lo ocurrido pensó en irse de la casa de los Berry, no podía ver a la morena a la cara. Hiram y Leroy evitaron que la rubia se marchara, después de tantas vueltas al asunto, la rubia termino aceptando y quedándose. Quinn no quería alejarse de la morena, intentaba acercarse a ella, hablar y decirle los verdaderos motivos de porque no podía estar con ella pero la morena siempre buscaba la manera de salirse del tema o incluso ignorar a la rubia. Y la gota que derramo el vaso fue cuando vio a la morena de la mano de Finn, de nuevo, estaban todo el tiempo juntos, en clases, fuera de ellas y hasta en la casa, a todos lados que veía siempre estaban Rachel y Finn, esta vez no podía refugiarse en el alcohol y siempre soltaba uno que otro comentario sarcástico o burlón sobre la relación y el chico.
Q.- Sigo sin entender porque volviste con él – Decía mientras bajaba las escaleras y vio entrar a la morena que había vuelto de su cita con Finn.
R.- Me parece que eso no es asunto tuyo – Dijo seriamente pasando al lado de la rubia para subir las escaleras.
Q.- Lo que tú digas Rach – Termino de bajar las escaleras y se dirigió a la cocina.
R.- No entiendo cual es tu problema – Bajo las escaleras y paso a la cocina detrás de ella
Q.- ¿Mi problema? Yo no tengo ningún problema – Decía mientras tomaba un vaso, lo llenaba de agua y comenzaba a tomárselo. - ¿Tu tienes algún problema? – Dijo luego de terminar de beber el agua.
R.- No entiendo que tienes en contra de Finn, siempre buscas un momento para dejarlo en ridículo o dices cosas en su contra y eso Quinn – Señalo a la rubia – Eso no me gusta, no me gusta que te metas con mi novio.
Q.- Es que no puedo evitarlo – Le resto importancia – El chico es un tonto y lo sabes.
R.- No es un tonto – La miro seria – Bueno, puede que sea un poco tonto pero a mi me gusta.
Q.- ¿En serio Rachel? – Entrecerró los ojos – ¿De verdad te gusta?
R.- Si – Respondió seriamente – Yo le gusto, él me gusta y él no anda besando a las chicas y dejándolas tiradas – Le reprocho molesta.
Q.- Tú no lo entiendes – Se defendió saliendo de la cocina.
R.- Tienes razón, no lo entiendo – Salió detrás de la rubia hasta la sala – No lo entiendo porque tú nunca me lo explicaste.
Q.- Rachel por favor – La miro seria sentándose en el sofá.
R.- No Quinn, no, no vas a evitar el tema de nuevo.
Q.- ¿Yo? ¿Evitar? – Pregunto frunciendo el ceño – Tu eres la que evitas el tema.
R.- ¿Y que querías que hiciera? – Pregunto molesta – Quinn te dije que estaba enamorada de ti ¿Tú que hiciste? Me besaste y saliste corriendo.
Q.- No lo entiendes – Dijo en un hilo de voz.
R.- Explícame y podre entenderlo – Le dijo suavemente sentándose a su lado.
Q.- Yo… Yo también estoy enamorada de ti, Dios Rachel, lo he estado desde que te vi por primera vez – Dijo mirándola fijamente – Pero yo siento que no soy lo suficientemente buena para ti – Termino de decir bajando la cabeza.
R.- ¿Por qué dices eso?
Q.- Por Dios Rachel mírame – Se levanto y abrió sus brazos señalándose a si misma – Estoy embarazada, embarazada Rach y tú – Señalo a la morena – Tu tienes tus sueños, tus metas, Broadway, tu quieres triunfar y yo no puedo darte eso. Y no es justo que te aferres a nosotras cuando yo no tengo nada que ofrecerte – Dijo dejando salir algunas lágrimas.
R.- Quinn – Susurro acercándose a la rubia - ¿Por qué no dejas que yo decida si es justo o no? Quinn, no me importa nada de eso ¿De que valdría la pena triunfar si no estoy junto a la persona que quiero para compartirlo? – Pregunto mientras la tomaba por las manos – ¿Broadway? A la mierda Broadway, lo que realmente me haría feliz es estar presente en tu vida y en la vida de esta pequeña – Acaricio la panza de la rubia. – Y si te digo presente no es para ser la "Tía Rachel".
Q.- Pero son tus sueños y… - Fue interrumpida por la morena.
R.- Las personas pueden tener nuevos sueños Quinn. Si algún día cumpliré mis sueños quiero que sea junto a ustedes, porque si no es junto a ustedes no lo valdría.
Q.- Pero Rach… - La morena la interrumpió de nuevo.
R.- Solo dame una oportunidad si? – Le pregunto con una sonrisa – Déjame demostrarte que si eres lo suficientemente buena para mi e incluso hasta más.
No recibió respuesta, en lugar de eso sintió los labios de Quinn sobre los suyos y no dudo en corresponder el beso. Para la morena besar a Quinn era como estar en el cielo, había imaginado tantas veces besar esos labios que cada vez que lo hacia se quedaba sin aliento. Luego de unos segundos el aire comenzó a faltar y se separaron lentamente.
R.- ¿Saldrás corriendo de nuevo? – Pregunto juntando su frente con la de la rubia.
Q.- No, esta vez no – Sonrió para luego juntar sus labios de nuevo.
Fin Flashback
Sonrió ante el recuerdo y volteo para ver a la pequeña que ya se había quedado dormida de nuevo.
- Si que duerme – Soltó una risilla. La pequeña era como su madre, dormía cada vez que tenía la oportunidad y era como una roca.
R.- Vamos pequeña, despierta, llegamos – Llamaba a la pequeña luego de llegar a la escuela.
Be.- Estoy despierta, estoy despierta. – Abrió de inmediato los ojos, a la pequeña le encantaba ir a la escuela.
R.- De acuerdo, vamos – Le ofreció la mano a la pequeña y fueron camino a la entrada.
Be.- Ya me puedes soltar – Susurro la pequeña
R.- ¿No te gusta que te tome de la mano?
Be.- No deberías hacerlo, ya estoy grande – Dijo soltando la mano de la morena
R.- De acuerdo – Se puso a la altura de la rubia – Pero no te prometo nada – Le dejo un beso en la mejilla.
Be.- Me voy – Se separo de la morena y corrió entrando a la escuela.
R.- ¡Te amo! – Grito la morena antes de que la pequeña entrara.
Be.- ¡Mamá! – Abrió los ojos como platos.
R.- ¡Te amo Bethany! Pórtate bien – Lanzo un beso al aire y volvió al taxi para luego dirigirse a la universidad.
Hola! Bueno aquí el capitulo cuatro. Ando algo corta de tiempo. Alguien pregunto que hace cuanto esta Quinn en coma y bueno, en el primer capitulo dice hace cuanto tiempo Rachel va al hospital, por eso se van guiando ;) y si, después de lo que tenga que pasar con Quinn (Porque eso lo decido yo jajaja) veremos si vienen días felices o no.
Dejen sus reviews, así sé si les gusta o no :( y eso me motiva a seguir con la historia. Porque si no les gustan entonces para que sigo?
Nos leemos la próxima semana.
