Capítulo 4. Los árboles oyen, ten cuidado con lo que dices.
Aquella mañana todo estaba tranquilo, como si aquellas peleas del día anterior no hubiesen existido por ese pequeño grupo de estudiantes que ahora convivían tan pacífica y armónicamente, los chicos sacudían y limpiaban las carpas y los sacos de dormir de los demás, las chicas descolgaban la ropa ya seca y ponían a colgar otra que seguía mojada, un pequeño grupo calentaba agua en una pequeña tetera que habían llevado y preparaban café, todo iba tan sospechosamente bien, estaban trabajando en equipo como nunca.
A unos pocos metros de ellos, en una pequeña y apartada tienda de campaña yacían el Irken junto al humano, al parecer se estaba volviendo costumbre el que durmieran así de juntos, Dib cubría con su brazo izquierdo el abdomen de Zim, el cual solo le daba la espalda. Ambos dormían profundamente, la noche anterior no hablaron mucho mas del asunto de los altos desde que volvieron de aquel lugar y cuando se acercaron al campamento, desde el lado de los demás chicos, se oían unos quejidos y gemidos que al parecer eran de las chicas y no era solo una, Zim no entendía aquel sonido, no lo asociaba a dolor o miedo al cual siempre estuvo acostumbrado, miró a Dib y este solo se ruborizó y se cubrió de golpe la cara con una sola mano, dijo entre dientes "es increíble" y solo entro a su tienda y Zim lo siguió dudando un poco sobre esos extraños ruidos.
Al abrir nuevamente sus ojos, Dib se da cuenta en la posición un tanto incomoda que está con Zim, abre sus ojos sorprendido y de a poco va quitando su brazo, sentía que su propio cuerpo estaba en su contra... como es posible que no se pueda controlar? Si bien admite que estos últimos días ha visto a Zim de manera distinta no está en su derecho el aparentar que son algo mas que amigos, él no lo merecía después de todas las riñas que tuvo con el extraterrestre.
El Irken por su parte abre sus ojos y siente la ausencia del brazo del humano, que por su puesto había sentido la presencia mucho antes y a decir verdad le gustaba, de alguna manera estar en los brazos del chico cabezón, quien debería ser su némesis, le provocaba una sensación de protección y alivio, algo muy paradójico.
Dib se acuesta dorsalmente y con sus manos refriega sus ojos, tratando de lucidarse un poco y concentrarse, Zim se sienta de a poco y mira al humano de reojo, el cual lo mira impactado.
-De... desde hace cuanto estas despierto? -un poco de rubor se ve en las mejillas del chico
-Hace un rato atrás, no mucho... no había querido despertarte, solo estaba pensando -se abraza las rodillas y no mira a Dib a los ojos
-Es sobre los altos? Quieres hablar sobre eso? -esperando que Zim no de haya dado cuenta de que lo estaba abrazando, Dib trata de desviar un poco el tema
-No, no es eso y la verdad no quiero hablar... y creo que tengo hambre, iré por unas de esas bayas. -se para sin prisa y sale de la tienda, caminando lentamente entre los árboles.
-E-Espera! Te acompaño... -Dib le sigue y sin notar que lo que dijo lo había dicho demasiado fuerte. Varios de los chicos lo habían escuchado y recordaron lo que había pasado el día anterior y claro no pudieron evitar ahogarse en carcajadas
-Uuy si Dib, ve tras tu novio!
-No seas tonto, obviamente Zim le rechazó por eso se fue corriendo jajajaja
-Tienes razón, quien querría estar tan cerca de ese fenómeno tanto tiempo?
Dib solo escuchaba como se burlaban de él, de nuevo, ya eran incontables las veces que tuvo que soportar todos esos insultos y malos tratos. Bueno, al menos tenía que agradecer que habían crecido y que ya no le hacían calzón chino, en ese momento si sería humillante. Prefirió ignorarlos por ahora y seguir en busca del Irken, ya se le estaba haciendo familiar el entorno aun con tantos árboles por todos lados, sin embargo a Zim lo había perdido de vista, de pronto siente que le tocan el hombro y se gira rápidamente con una ligera sonrisa.
-Zim? -Siente como unas grandes manos lo empujan por su pecho, el humano cae al suelo y se golpea la espalda y el trasero, trata de incorporarse y se arregla los lentes.
-No Dib lo siento no somos tu novio, aun que déjame decirte algo – Chunk le toma del cuello de la sudadera, lo levanta y aplasta contra un árbol- A nosotros no nos gustan los sujetos como tú, tan antinatural y besándote con otro chico, que asco me das- Le suelta y Dib cae al piso, le escupe en la cara y lo mira con desprecio.
-Siempre supimos que eras raro con todas esas cosas de lo paranormal, y ahora eres gay? Pero qué pasa contigo? -uno de los chicos que acompañaba a Chunk le da una patada en el estomago, en total eran tres chicos y todos comenzaron a patearle el vientre, los brazos y las piernas, Dib se cubría su cabeza y cara con las manos, no pudo evitar soltar una lágrima la cual no era de dolor sino de rabia e impotencia. Los malvados y homofóbicos chicos seguían golpeando al muchacho cabezón, hasta que sienten un ruido en los árboles, como si algo los estuviera vigilando.
-Shh! Escucharon eso?
-Sí... p-pero quizás solo se trate de una ardilla -de pronto todos los árboles comienzan a moverse- o quizás es una familia de ardillas... -Un rayo sale disparado de uno de los árboles y cae justo a los pies de los chicos.
-Es una familia de ardillas robot lanza misiles! Corran! Dejemos a Dib para que él los distraiga -Los cobardes salen huyendo dejando herido y humillado al pobre Dib, el cual ve a los árboles y distingue un par de ojos rojos carmesí brillando entremedio de esas hojas.
-Zim? …
-Esos bastardos...- despacio sale a la vista de Dib, baja del árbol con sus patas mecánicas y llegas hasta donde estaba el humano, estaba sin su disfraz- Estas bien?
-Realmente no, pero lo estaré -afortunadamente los golpes no fueron tan fuertes y no tenia mayores heridas. -
-Los mataré -Zim ayuda a Dib a levantarse, viendo como algunos moretones se formaban en sus brazos, su piel pálida hacia notar enseguida cualquier contusión por mas reciente que esta fuera
-No puedes hacer eso, estas en la Tierra lo recuerdas? Quieres ir a la cárcel? Y por cierto... que haces sin tu disfraz, quieres que te descubran?
-Estoy mucho mejor así, además no importa nunca sabrán que fui yo, los vaporizaré y asunto arreglado
-Ojala fuera tan sencillo... como sea, gracias por ayudarme.
-Era mi turno de hacerlo, ya me has ayudado dos veces anteriormente.
-Pero no estabas obligado, quiero decir bien podrías haberme dejado ahí e ignorarlo.
-No podría hacer eso, no después de... olvídalo, no es necesario hablar de esto por ahora. -Comienzan a caminar lentamente y Zim mira perdidamente el suelo, no hablaba nada y hace un rato que se estaba comportando extraño, se sentía un incomodo silencio, como si ambos quisieran hablar pero estaban esperando a que el otro lo hiciera. Dib supuso que Zim no lo haría así que intenta hablar, abre su boca para tratar de decir una palabra y Zim se le adelanta, como callándolo antes de empezar a hablar – Debo ir a caminar un momento, trata de no cruzarte de nuevo con esos tipos.
-Oye espera! A donde irás? -Sin mas, Zim sube a un árbol ayudado por las patas biónicas y se aleja de ahí dejando a Dib solo no muy lejos de su campamento.
Todo era bastante extraño, Zim actuaba muy cohibido como si le diera vergüenza estar cerca de él, tal vez los chicos tenían razón y lo había rechazado pero no sabía como decirle, se sentía fatal, exhausto y adolorido, ni siquiera tenía claro sus sentimientos y ya fue rechazado, se sentía un perdedor.
Prefirió encerrarse en su tienda y esperar a que los problemas mágicamente desaparecieran, después de todo solo quedaban diez días para irse de ese lugar, y que eran diez días junto a la persona que te gusta y que sabes que no te corresponde? Su mente quedó en blanco y estaba impresionado de si mismo, que era lo que acababa de pensar? Acaso acaba de decir que Zim... le gustaba? Sacudió su cabeza y la tomó con sus manos, sintiendo como perdía el control de sus sentimientos y de su razón.
-Realmente no puede gustarme Zim... o si?...
Un par de horas pasaron y Dib seguía dándole vueltas al asunto, mientras tanto en el campamento vecino los chicos preparaban la fogata y al parecer tenían planeado pasar la noche contando historias de terror, el ambiente era ideal... estaban en medio de la nada, completamente a oscuras y descomunicados con el resto del mundo, una ocasión perfecta para sentir la paranoia post creepypastas. Algunos de los chicos contaban ciertas historias que habían leído en algunos foros y tumblrs, las chicas por supuesto se tragaban cualquier historia urbana bien contada y narrada así que pronto estaban todas temblando de miedo y aun así querían seguir escuchando historias, algo masoquista de su parte. Los chicos por su parte usaban este miedo para acercarse a alguna chica si es que no tenían novia y aprovechar el miedo de ellas para abrazarlas.
Era tarde y Zim aun no llegaba, a los chicos se le estaban acabando las historias y ninguna había sido tan terrible para que gritaran de miedo, necesitaban mas pero no tenían ninguna forma de conectarse a internet, por lo que usaron lo mas cerca había en información. Fueron a la tienda de Dib y le llamaron, Chunk y los mismos matones se ofrecieron en ir a despertarlo, éste salió y vio a sus agresores, les miró con odio, apretó los puños y los dientes.
-Oye Dib, ya que tu te sabes tantas historias de fantasmas por que no nos cuentas una? - Era extraño, estaba actuando tan gentilmente que pareciera imposible que fuese el mismo Chunk que lo golpeó esa mañana.
-Mejor paso, no estoy de humor -estaba a punto de devolverse y Chunk le toma el brazo- No te estaba preguntando, hazlo o te daré un paliza y esta vez será peor -Le dice susurrando
-Maldición... -A la mala, Dib se acerca a su bien estructurado campamento, tenían unos troncos alrededor de la fogata que usaban como asientos, se sienta y las chicas se acomodan como esperando la gran historia, Chunk se sentó junto a Zita quien temblaba de miedo y éste le toma de las manos, ahora todo tenía sentido, trataba de impresionarla.
No se le ocurrió ninguna historia en particular en el momento, pero recordó una que se hacía favorable teniendo en cuenta donde estaban, un bosque en medio de la nada.
-Muy bien, esta es una historia que leí hace un par de años atrás, es la leyenda de Slender Man...
-El hombre delgado? No parece muy escalofriante -Dice Zita
-Tal vez, pero este misterioso personaje podría estar aquí mismo – Intentando hacer una psicosis colectiva, Dib aprovecha las sombras proporcionadas por la fogata y luego toma una vara y dibuja en la tierra lo que está explicando- Dicen que tiene la apariencia de un hombre muy alto y con brazos que llegan hasta el suelo, hay quienes dicen que tiene tentáculos, también se dice que no tiene rostro... solo su calva cabeza de tez muy blanca y viste un traje formal. -termina de dibujar la figura de Slender Man en el piso- Usualmente se le ve en parques, cerca de niños pequeños... aun que prefiere claramente los bosques...
-P-Porque?
-No lo sé, nadie lo sabe, los pocos que lo han visto ya no se sabe de ellos, supongo que es por que con su tan alta figura es fácil que se camufle entre los árboles.
-Y que les pasó a esas personas.
-Desaparecieron, dicen que si te persigue te deja en un estado de trance y luego te secuestra, ah pero hay etapas, primero quedas en un estado parcial de amnesia, se te olvidan ciertas cosas... luego psicosis, luego insomnio, y luego... TE ATRAPA! -Dib salga gritando esto último, lo que hace saltar de su asiendo a todos los presentes, todos tan concentrados en la historia.
-Oye pero si esa gente está desaparecida como pueden saber todo eso?
-Buena pregunta, te diré que gracias a la tecnología lo sabemos. Muchos se grababan y se veía como eran perseguidos por un sujeto semejante, inhumanamente alto y sin rostro, finalmente el tipo desaparece y solo se encuentra su grabación.
-Y... crees que podría estar aquí ahora?
-Es probable, nunca se sabe cuando pueda estar acechando, él solo es un espectador que espera a que te des la vuelta por que está detrás de TI! -como si hubiese estado programado las llamas de la fogata crecen y los chicos gritan espantados y se abrazan entre ellos.
-Jajajaja Vamos solo es una historia urbana, ya están demasiado psicóticos. -Uno de los chicos les hace una señal con el dedo, como si algo estuviese detrás de él. El chico amante de lo paranormal se da la vuelta y ve una enorme silueta, unos brazos largos y delgados llegaban hasta el piso. Inmóvil, el ente solo se queda ahí.
-Bueno... quizás solo sea la sombra de un árbol... después de todo no tiene tentáculos -Poonchy saca el optimismo de la nada, mientras la larga sombra saca violentamente cuatro tentáculos destrozando algunas ramas a su alrededor. -Gracias, con eso es suficiente – Todos los chicos corren despavoridos hacia lo profundo del bosque, algunos lloran y mojan sus pantalones, se oía como los gritos se iban alejando poco a poco, Dib no le quita la vista de encima a aquella sombra, sintiéndose en un aprieto. Su instinto paranormal le dice que se quede y que lo estudie, mientras que su lado mas humano y cobarde le dice que se aleje de ahí tan pronto como pueda.
La sombra comienza a acercarse y Dib solo retrocede unos pasos, aun negándose a huir de ahí. De pronto la sombra guarda los tentáculos y sus enormes brazos, y extrañamente cae al piso.
-Me dijiste que no podía matarlos, pero algo necesitaba hacer para vengarme de ellos.
-Osea que tu... estuviste aquí todo el tiempo? -esa voz era inconfundible
-Los debía tener vigilados, son peligrosos. Solo fui a la cascada por diez minutos, después solo me oculté
-Tan peligrosos no son, pero si merecían algo así. Aun así pensaran que el verdadero Slender Man apareció y que desapareceré, y si no desaparezco dirán que todo fue un truco preparado por mi y volverán a golpearme...
-Eso que significa?
-No lo se, la mejor opción por el momento es desaparecer, de todas formas no me extrañarán.
-Dices que debemos volver a la ciudad? No puedo llamar a Gir para que venga por nosotros, solo podemos usar tu obsoleto transporte humano.
-No quiero regresar, no pasados los catorce días, ya te lo dije.
-Y cual es tu plan?
-Vámonos a la cascada, está lo bastante alejado para que no nos encuentren y estando ahí siempre siento una extraña paz interior...
-Ve a recoger tus cosas, te ayudaré a llevar algunas. Date prisa o regresarán pronto.
Ambos van al campamento de Dib y recogen sus mochilas, desarman la tienda de Dib a la rápida y se la llevan entre los dos, todo lo que estaba en ese lugar se lo habían llevado, aun que olvidaron un detalle, una de las camisetas de Zim seguía colgada en un árbol, como si hubiese sido la marca de que estuvieron ahí, como cuan adolescente escribe su nombre en un árbol.
Continuará c:
Me encanta imaginarme a Dib con sudadera xD espero le haya gustado el capitulo y muchas gracias a todos por sus animos y reviews n.n! me encanta ver cuando me llega un mail y que es de fanfiction *-*! Gracias!
