Un peli plata había estado buscando a su padre durante una hora y media pero al parecer había salido... la hora de almuerzo en la pensión era a las 2 en punto... cosa que no entendía... ¿Por qué no podía ser a las 12?
Cuando llego a la habitación que compartía con su padre vio que el maletín de su papa estaba tirado en el suelo y los papeles desperdigados por el suelo... los recogieron todos... pero sus ojos cayeron sobre el título de uno...
Un acta de divorcio...
Eso fue como un balde de agua fría... la firma de su padre en el documento... fue lo que termino de confirmárselo... sus padres se divorciaban... en ese momento sintió gran confusión... ¿en qué momento había pasado eso? Sus padres daban la impresión de llevarse bien... ante el siempre actuaban como buenos amigos... Men nunca se imaginó que las cosas estarían tan mal... sintió las lágrimas deslizarse por sus mejillas... ¿Acaso su papa ya no amaba a su mama? ¿Volvería a verla? Dejo caer el documento al piso y salió corriendo, no sabía exactamente a donde... pero bien lejos... quería correr lejos.
_ ¡Señorito!- Basón solo pudo ver como Men salía corriendo de la habitación. Dejando atrás un documento que había sido mojado por un par de lágrimas.
_ Hora de almorzar- dijo Tamao al pie de las escaleras para que todos pudieran escucharla.
Un pequeño peli plata le paso por el lado corriendo y sin mediar palabra se fue hacia la puerta...
Hana también vio como el enano venía desde lo alto de las escaleras corriendo a toda velocidad. Se puso los zapatos en cuestión de segundos y se fue...
_ ¡Men!- Tamao se asomó a la puerta- ¡Regresa Men!
La expresión de preocupación se formó en su rostro.
_ Hay que encontrarlo, podría perderse- dijo ella preocupada...
_ Ya, yo lo haré- dijo Hana... ¿Qué le habrá pasado al enano creído?- pensó Hana poniéndose los zapatos...
_ Hana dono lo acompaño- Amidamaru apareció de manera oportuna.
Hana solamente asintió y salió de la casa...
_ Lo encontraremos más rápido si nos dividimos- dijo Hana- Tu ve de ese lado- señalo el camino después de la casa... - si lo encuentras me dices.
Amidamaru asintió.
_ Hana-dono, llámelo por su nombre- le sugiere el samurái.
_ ¿Eh?- dice el rubio sin comprender.
_ Desde que Men-dono y su padre han llegado, usted no le ha dicho por su nombre ni una vez siempre le llama enano- dijo Amidamaru...
_ ¿En serio? No me había fijado- dice Hana sinceramente. Para luego emprender el camino...
_ Oye Men- comienza a llamar Hana- ¿Dónde podrá haberse metido? Se supone que nunca ha salido solo... creo que por eso debo darme más prisa en encontrarlo.- pensó Hana.
_ Creo que ya es hora de almorzar- se incorpora Ren.
_ Primero deberíamos bañarnos ¿no crees?- dice Horo.
_ Si tienes razón- dijo Ren y los dos se dirigen al baño... solo espera que esos dos tontos puedan cuidar un rato más de Men. No le agrada pasar mucho rato sin saber del peli plata, porque sabe que con Men no pueden cometerse descuidos.
Y justamente comienza a tener un mal presentimiento.
_ ¿Sucede algo?- pregunta el peli azul notando su turbación.
_ Me preocupa Men- es la respuesta de Ren.
_ Mientras más rápido nos bañemos, más rápido podremos bajar y podrás saber qué hace- lo intento animar Horo llevándolo al baño.
_ Aghhh- Ren se queja cuando intenta levantarse... ha sentido un punzante y desagradable dolor en cierta parte de su anatomía.
_ 15 años son 15 años- comenta el peli azul, para luego levantar a Ren.
El pelinegro se deja llevar cargando al baño...
Men corrió durante un tiempo que se le hizo imposible saber exactamente cuánto... y cuando se detuvo no fue porque quisiera... sino porque una piedra suelta lo había hecho caer... y cuando intento levantarse y seguir... no podía apoyar el pie en el suelo y su rodilla sangraba...
Seguro sus ojos llenos de lágrimas le habían impedido ver la roca, y es que aun mientras corría lloraba...
¿La familia que tanto quería había sido una farsa? Como deseaba ver a su mama en esos momentos... seguía queriendo a su padre... pero le causaba gran tristeza y decepción que no le hubiera dicho nada... y lo hubiera dejado enterarse de esa forma. Ni siquiera se molestó cuando había empezado a llover... se encogió pegando la espalda contra la pared...
Cuando había empezado a llover Hana había aumentado el ritmo... las huellas que estaba seguro pertenecían a Men estaban desapareciendo... pero... era inconfundible. Men estaba sentado en el suelo... su cabello blanco pegado a su piel pálida que se veía aún más pálida gracias a la lluvia...
Men escucho pasos y como alguien decía su nombre. Pero simplemente se limitó a permanecer allí sentado, no podía huir... pero tampoco estaba obligado a contestar.
Cuál no sería su sorpresa al ver al rubio troglodita...
Al ver al chico bajo la lluvia, con sus ojitos enrojecidos... algo se removió en el pecho de Hana...no supo decir exactamente qué fue lo que sintió... solo es un niñito...-piensa.
Se arrodilla ante él y se quita la chaqueta para cubrirlo con ella. Ve el feo raspón en su rodilla. La piel se ve tan frágil como la porcelana y ese raspón se ve más serio de lo que es...
_ Ven regresemos a la pensión... o vas a pescar un resfriado-dice Hana amablemente... no sabe que es lo que le pasa pero sabe que el carácter que se gasta el chico no es nada fácil.
_ No puedo caminar- son las primeras palabras que le dedica Men...
Hana se da la vuelta.
_ Sube, yo te llevare- ese gesto sorprende a Men... pero el pequeño reacciona y se encuentra subiendo y pasando sus bracitos alrededor del cuello de Hana. Siente como el mayor pasa sus brazos por la parte interna de sus rodillas levantando su peso y emprende el camino a casa... Men comienza a sentir algo de frió. Pero no tanto como cabría esperar ya que el contacto con el cuerpo de Hana le da algo de calor...
_ ¿Por qué has venido a buscarme?- pregunta Men... deseando distraer la mente de los pensamientos tan siniestros que había tenido todo el rato.
_ Me lo pidieron... y además quise hacerlo- responde Hana sinceramente.
_ Pero si tú y yo nos llevamos mal desde que llegue a casa- Men intenta comprenderlo pero no puede...
_ Mi única razón para molestarme contigo fue que me apuntaras con la lanza sin siquiera conocerme- admite Hana- Del resto... no tengo nada en tu contra, ah sí... me gustaría que dejaras de llamarme rubio troglodita. No es que rinda mucho en la escuela pero no soy un troglodita.
_ Mi única razón para detestarte es que siempre me dices enano- responde el peliblanco- Odio que me digan enano.- al decir eso ultimo su voz sonó resentida.
Hana se ríe...
_ Te prometo que no voy a decirte enano... si tú no me molestas- dice. Y justo en ese momento llegaron a la casa... Hana pudo ver a Amidamaru que se regresaba, Tamao abrió la puerta viéndose un poco aliviada... alivio que desapareció un poco al ver la rodilla de Men...
_ Llévalo a su habitación y yo busco el botiquín- dice...
_ ¡Yo no quiero ir allí!- la exclamación del peliblanco deja sorprendidos a Hana y Tamao...
_ Ya, está bien... ¿Te parece la sala?- ¿Por qué no querrá ir a su habitación?-piensa el rubio.
_ Es que yo... - Men no quería encontrarse con su padre, no deseaba verlo a la cara... en esos momentos.
_ Bien... ¿Mi habitación?- trata Hana.
_ Si- Men está de acuerdo, al pensar que allí no será encontrado de momento...
_ Mary- Tamao llama a la rubia que estaba pasando en esos momentos.- Quiero que vayas a la habitación de los Tao y busques alguna ropa seca para Men... también busca el botiquín y unas toallas.
La rubia desaparece a cumplir con lo que le han ordenado... Hana se deshace de sus zapatos y Tamao se deshace de los de Men... y luego suben las escaleras...
Todos estaban sentados en la mesa... todos a excepción de Men y Hana...
Ren preocupado porque su hijo no aparecía por ningún lado se dispone a buscarlo pero...
_ Los dos están bien... están con Tamao.- dijo Yoh sonriéndole intentando aligerarle la preocupación.
_ ¿Están los dos con Tamao? ¿Sin pelear?- Horo no puede evitar el preguntarlo.
Yoh se ríe.
_ Si, están los dos con Tamao y sin pelear, les subieron el almuerzo hace un momento.- contesta Yoh.
Ren sin embargo está un poco preocupado por Men... continua comiendo aunque poco, el nudo que siente en el estómago no le deja pasar mucha comida que digamos... Creo que me siento culpable por ocultarle que su madre y yo nos estamos divorciando... si eso ha de ser.-piensa el pelinegro.
Hana deja a Men cuidadosamente sobre la cama... toma algo de ropa de las gavetas y se va a cambiar la ropa mojada al baño...
Men estudia la habitación... esta ordenada... se imaginó todo lo contrario al ver el letrero que estaba colgando afuera. Algo sobre la mesilla de noche, llama su atención, es un inhalador. ¿Tiene asma?- se pregunta...-¿Entonces porque salió a buscarme con esta lluvia?
Ve salir al rubio del baño secándose el cabello con una toalla. Lo cierto es que tiene frió...
La puerta se abre y es Tamao seguida de Mary... en las manos de la peli rosa está el botiquín...
_ Primero vamos a que te cambies esa ropa mojada- dice.
Hana se da la vuelta a la ventana... para darle privacidad. Escucha como el peliblanco estornuda... el mismo tiene mucho frió.
Men se cambia de ropa sintiéndose un poco mejor... pero aun teniendo frió... seguro es por el aire acondicionado... la casa tenia aire acondicionado en todas las habitaciones...
_ ¡Por dios! Tienes el tobillo muy hinchado... Debe dolerte mucho- dice Tamao... - Mary búscame algo de hielo-la rubia sale de la habitación a buscar lo que le encomendaron...
Tamao decide primero atender el raspón... limpiando la herida con alcohol... Men hace una mueca, luego le pone un parche en la herida... Mary llega con la bolsa de hielo y Tamao la pone cuidadosamente sobre el tobillo del niño... su piel es tan pálida que la hinchazón se destaca más... llaman a la puerta y Hana se va a abrirla... les traen el almuerzo... una bandeja la dejan en las piernas del peliblanco y la otra de la dan al...
_ ¡Qué bien!- Hana se alegra al ver que es su comida favorita...
Men come despacio... lo cierto es que no tiene demasiada hambre... no tiene demasiadas ganas de hacer nada... aun le resuena en la mente lo que leyó esa mañana... el acta de divorcio... ni su padre ni su madre le habían comentado nada al respecto... se enteró solamente porque vio el documento... ¿Cuándo pensaban decirle? ¿Cuándo ya estuvieran divorciados? Sintió un vacío en el pecho... al igual que unas renovadas ganas de llorar. Pero se contuvo. No le gustaba llorar ante los demás... dio una mirada alrededor tratando de distraerse... el rubio comía sentado en la cama del otro lado... comía con un entusiasmo que a Men se le hubiera antojado divertido en otra ocasión... al parecer la comida le gustaba mucho. Se terminó su plato en un tiempo record...
_ Que delicioso- declaro, con una sonrisa de oreja a oreja... para luego decir- ¿No tienes hambre?
El peli plata simplemente negó con la cabeza... apenas y había sido capaz de probar cinco bocados y fue suficiente para él.
_ Si no comes no vas a crecer- insistió Hana...
Ver al peliblanco tan callado y cabizbajo era algo nuevo... descubrió que le gustaba más el Men ruidoso y agresivo, que ese nuevo Men callado y de mirada dolida...
Cuando llevaba unos 15 minutos aplicando la bolsa de hielo, Tamao la retiro y saco el botiquín una crema des inflamatoria... la aplico con cuidado sobre el tobillo del peli plata, deteniéndose si es que Men mostraba algún gesto de dolor... saco una venda y luego de aplicar una buena cantidad de crema, vendo el pie del peli plata... Men parpadeaba... sentía mucho cansancio. Le había llegado de repente y sin razón alguna. Mary reacciono rápido y le quito la bandeja de las piernas pues el peli plata se había quedado dormido... cuando termino de vendarle el pie Tamao lo arropo dejándolo dormir...
_ Creo que puede comer más tarde... pobrecito estaba tan cansado que se quedó dormido al instante- comento viendo a Men.
Salieron de la habitación procurando no hacerle ruido a Men para que no se despertara.
Ya había terminado la hora del almuerzo...
Ren estaba un poco más alejado, Horo se acercó a Yoh.
_ Ahora si me vas a decir que pasa... no me creo que esos dos se hayan quedado tan tranquilos con Tamao- dice Horo.
_ Bueno, no se muchos detalles, parece que Men salió corriendo de la casa y Hana fue a buscarlo... deben estar arriba en la habitación de Hana.- contesto Yoh.
Horo solamente asiente... Ren estaba hablando por teléfono en esos momentos.
_ Si me han llegado los papeles Jeanne- dijo.
_ ¿Y Men? ¿Cuándo vamos a decírselo a Men?- dice ella.
_ No lo sé... pero tenemos que estar juntos para decírselo, no creo que vaya a tomárselo muy bien- dijo Ren.
_ Yo tampoco- concordó Jeanne- ¿Crees que ya sospeche algo?
_ No... para Men somos un matrimonio feliz y sin problemas.- dice Ren.
_ Men es un niño muy inteligente, siempre me ha preocupado que se percate- dijo Jeanne algo preocupada.
_ Si, Men es muy inteligente- Ren lo sabía mejor que nadie- Por eso siempre he tenido cuidado de guardar bien los papeles.
_ No le haría nada bien enterarse de manera inadecuada- el tono de voz de Jeanne preocupado.- ¿Quieres que me vaya hoy?
_ Sí, quiero decírselo lo más pronto posible- dice Ren.- Ya no tengo corazón para seguir ocultándoselo.
_ Yo tampoco- le confirma Jeanne.
_ Bueno adiós... tengo que ir a ver qué hace- dice Ren.
_ Estaré allí para las siete- dice Jeanne.
Ren corta la comunicación y ve venir al peli azul.
_ ¿Se lo van a decir?- pregunto Horo.
_ Si, Jeanne tampoco puede ocultárselo por más tiempo... ninguno de los dos puede más con su consciencia- dice Ren.
_ ¿Desde cuándo se lo están ocultando?- quiso saber Horo.
_ Desde hace unos cuatro meses- dice Ren.
_ Eso es mucho tiempo.- dice Horo... conoce a Ren demasiado bien. Ocultarle algo así a su hijo no debía de estar haciéndole nada bien a su consciencia.
Desde el cielo...
Hao bosteza...
_ Vaya que son aburridos... todos ellos sean hecho más imbéciles de lo que eran de jóvenes- dice Hao despectivamente... Comenzare esta misma noche con lo que tengo planeado para todos ustedes... disfruten de su tan preciada calma unas horas más...
En sus manos tenía cierta botella muy especial... la sopesaba mientras seguía mirando la pantalla, rodeado por la pureza de las nubes... la máxima entidad del mundo entero comenzaba a odiar aquel blanco... ese blanco tan puro... descubrió que aquello que había deseado por más de 1000 años... no era como lo había imaginado... incluso dios estaba limitado y atado por su propio designio.
Ren sube las escaleras guiado por su amigo Yoh...
_ Esta es la habitación de Hana- dice Yoh deteniéndose ante la puerta.
_ Vaya que tiene gusto para la decoración tu hijo.- dice Ren refiriéndose a ese letrero colgando de la puerta.
Yoh lo que hace es reírse.
Ren abre la puerta entrando en silencio por si su hijo seguía durmiendo... de hecho, la pequeña figura de Men se encontraba acurrucada en la cama con las sabanas hasta los hombros... uno de sus pies había quedado descubierto y estaba vendado... ¿Cómo se había hecho daño su niño?
Escucho la puerta cerrarse suavemente... Yoh lo había dejado a solas...
Ren se sentó en el borde de la cama apartando el cabello de Men de su frente... el cabello de su hijo estaba húmedo y además su piel estaba muy fría... no le agrada nada sentir a su hijo tan frió... puede resfriarse luego... busca con la mirada pero no hay ninguna otra manta con la cual arroparlo... lo levanta en sus brazos para llevárselo a su habitación... en sueños Men se revuelve... pero no despierta, Ren lo levanta con facilidad y abre la puerta de la habitación, en el pasillo lo estaba esperando Horo...
Horo abre la puerta de su habitación y a Ren le extraña ver su portafolio en el piso y todos los papeles regados. Admite que desde que Horo fue a buscarlo a su habitación no había entrado... ¿Se habrían caído en ese momento? Era muy probable que así hubiera sido... se maldijo a sí mismo por ese descuido... ¿Men lo habría visto? La sola idea le acelero el corazón... dejo a su niño sobre la cama, apagando el aire acondicionado... antes de arroparlo estudio con atención sus heridas... ya eran tres... Jeanne se iba a enfadar... el corte en el dorso de la mano... el raspón y la torcedura...
Pero es que... ¡Men y Hana eran unos necios!
Horo se había sentado en su cama y recogía los documentos...
_ Oye Ren... parece que uno de ellos se mojó...- le dice.
_ ¿Cuál de todos?- le pregunta mientras arropa bien a Men.
_ El acta- dice alargándosela cuando se acerca a él.
Ren ve el documento es verdad... aunque apenas y se nota... son pequeñas gotas... como si...
Ren mira al techo y mira alrededor... en el techo no hay goteras, no siendo esa una de las mejores habitaciones de la pensión y no había manera de que el documento se mojara... a menos que... no se hubiera mojado de agua sino de lágrimas...
_ ¡Maldita sea!- la exclamación molesta del pelinegro le toma por sorpresa...
_ Ren no creo que este arruinado las gotas no borraron ninguna palabra...-dice pensando que la molestia del pelinegro es por el documento...
_ Me vale una mierda ese documento- Ren se cubría el rostro con las manos- Lo rompería en mil pedazos si no lo necesitara... ¡Oh Dios Men!
Horo entiende enseguida...
Permanece en silencio junto a un silencioso Ren, no sabe que decir en esos momentos y a la vez sabe que no hay nada que pueda hacer por el pelinegro en esos momentos... apenas y puede escucharlos... son sollozos casi inaudibles... pero sollozos al fin y al cabo... lo que no soportaba Horo era ver sufrir a Ren... y esta era la segunda vez que lo veía llorar... las personas como Ren era muy difícil que lloraran... cuando lo hacían es que de verdad estaban sufriendo. Solo atinaba a abrazarlo sintiendo su respiración agitada contra su cuello y las lágrimas mojando su camisa... lo que diera por evitarle a Ren ese sufrimiento...
