No muy largo pero lo que importa es la intención, y tal vez suba el que sigue dentro de un rato :)
El lugar no estaba tan mal, olía a comida frita con queso y chocolate fundido por doquier, la gente gritaba por la emoción y el pánico de estar atrapado en un juego mecánico, los puestos de comida y de juegos pequeños tenían faroles y luces embotelladas con colores, en muchos de ellos se ganaban premios como peluches y dulces pequeños. Sí, se veía divertido y cualquiera podría gozarlo, hasta Jack…eso si no estuviese pensando todo el tiempo en Elsa. Bueno, no todo el tiempo, su mente daba deslices hacia la imagen de la joven rubia platinada, y estos deslices lo entretenían tanto que en un segundo se veía en el puesto de helado crocante de las hermanas Tink y Peri, y al siguiente, Puff, estaba en el puesto de dardos viendo como Mérida no dejaba de dar en el blanco una y otra vez sin parar.
¿Cómo terminó ahí y cuanto tiempo había pasado? Jack no estaba seguro ni le importaba. Gracias a la costumbre de lo contrario, Hipo y Mérida sintieron a Jack más tranquilo que una mosca, si no fuera porque de vez en cuando miraban hacia atrás, pensarían que Jack lo había dejado y vuelto a su casa. Mérida ya había acumulado muchos premios, muchos de ellos eran comestible por lo que solo traía en la mano una bolsa con tres peluches de osos negros para sus hermanos, ya que ellos estaban castigados por una broma que hicieron a los amigos de su papá. Hipo tenía una mochila nueva color negro con patrones de nudos verde oscuro y un casco vikingo de imitación que ganó en una trivia sobre dragones.
Jack venía con las manos vacías, tan distraído viendo sus tenis negros que no se dio cuenta de haber virado a la derecha en vez de la izquierda con sus amigos, tan ocupado pensando en por qué Elsa se fue que apenas escuchó a un par de chicas hablar.
-Mi cumpleaños será en un par de días, ¿vas venir, verdad?
-No lo sé, le prometía a Flynn que-
Lo siguiente se sintió como una sacudida, Jack chocó contra algo suave pero firme y después se raspó los jeans contra el pavimento. Al gemir del dolor le siguió una voz femenina, abrió los ojos tras el impacto solo para encontrarse nariz contra nariz de unas pecas y un par de ojos verdes bosque.
-Jack, levántate. Estas aplastando a Rapunzel.-conocía la voz, era Mavis, la rumana sin el acento de los Cárpatos como su papá.
-Ya la oíste…¡Quítate de encima!-la rubia no gritó del disgusto, no del todo, gritó por sentir todo el peso del adolescente encima de su torso mientras estaba semi tirada en el piso.
El peli blanco se levantó de un brinco quitando de sus jeans el polvo junto con la sudadera azul marino. La rubia frente a él hizo igual sacudiendo su vestido y acomodándose la gran trenza que le llegaba a las rodillas. Al cabo de unos segundos llegaron Mérida e Hipo, al verlo con la gótica de la clase de historia se calmaron al ver que no le había pasado algo peor.
-Oh, los presento. Jack, ella es mi nueva amiga, Rapunzel. Rapunzel. Él es mi amigo desde que vivo aquí hace cinco años, Jack.
