Disclaimer: Austin y Ally no me pertenece.

Cumplidos y Confesiones

Después de desayunar lo primero que hizo fue llamar a Dez, necesitaba hablar con alguien sobre lo que estaba sintiendo y obviamente no tenía a nadie más que su mejor amigo para hablar de algo así.

– Dez, hola, ¿sabes? Tengo algo que contarte así que, ¿qué te parece si vienes a mi casa en una hora? – cuando terminó hizo un silencio para escuchar la respuesta de su amigo.

– Claro hermano, estaré ahí en una hora – dijo el pelirrojo para luego cortar la comunicación.

Pasó la hora que habían acordado y el timbre sonó, fue a abrir y ahí estaba parado su colorido amigo, entró inmediatamente sin preguntar, esa era como su casa. Austin cerró la puerta y siguió a Dez hasta cocina, de donde el pelirrojo tomaba unas galletas y un vaso de leche, luego se sentó y su mirada se dirigió al rubio, esperando a que hablara.

– Me gusta Ally – soltó el chico cuando se sentó frente al pelirrojo, este último abrió los ojos y una gran sonrisa se asomó en su rostro.

– ¡Eso es genial Austin! – dijo finalmente Dez con una notoria felicidad en la voz, pero su expresión cambió cuando vio la tristeza en la mirada de su amigo.

– No Dez, no es genial, a ella le gusta otro chico – dijo mientras tomaba algunas de las galletas que Dez había sacado. La sonrisa del pelirrojo desapareció, no le gustaba ver a su amigo sufrir, ya una vez lo había visto y no fue para nada agradable.

– ¿Y acaso te vas a rendir tan fácilmente?, eres Austin Moon, mi mejor amigo y él no se rinde si haber intentado todo – la pregunta del pelirrojo sorprendió al rubio, lo miró bien y en los ojos de su amigo había determinación. ¿Acaso se dejaría vencer tan fácil y si haber luchado?

– Tienes razón, no puedo resignarme sin ni siquiera haber intentado algo – ahora en la voz del rubio también había determinación, no dejaría a esa chica tan fácilmente, no había conocido a ninguna como ella, le gustaba todo, su forma de ser, su forma de cantar, su sonrisa, sus ojos, la forma en que ayudaba a su padre desinteresadamente y a la vez cumplía con las obligaciones de la escuela para mantener su beca, y así no causarle más problemas a Lester, no sabía como lo hacía para tener tiempo para todo, pero él quería ser un respiro en su vida y, aunque hubiera recurrido a una manera poco ortodoxa para acercarse a ella, deseaba que pudiera cumplir sus sueños, él haría todo lo necesario para que así fuera.

Comenzaron a jugar videojuegos, pero la mente del rubio se encontraba en otro lugar, estaba pensando cuales serían los pasos a seguir para conquistar a la castaña. No podía ser muy directo, sabía que ella aún tenía dudas sobre él, por lo que primero debía hacer que lo viera como un amigo y aclarar todos los rumores sobre él, que fueron inventados por sus supuestos amigos después de una cita con Kira Starr, la cual fue realmente un desastre, ella era la chica más popular de la escuela, hija del dueño de Starr Records, una de las disqueras más importantes del país. Después de eso tenía que lograr que comenzara a verlo como algo más que un amigo, pero esto lo vería posteriormente, ya que si no lograba lo anterior, su plan no serviría de nada.

– Hey amigo, estas en las nubes, te he destrozado 100 veces en el juego y ni siquiera te has inmutado – dijo Dez cuando se cansó de ganar todo el tiempo, su amigo no era de los que se dejara ganar tan fácilmente, aunque ya sabía los motivos por los que estaba distraído, quería que por un instante prestara atención a su juego.

– Dez, lo siento, es que no dejo de pensar en ella, no sé qué me pasa, ni siquiera con ya sabes quién sentí algo así – dijo el rubio suspirando, de verdad lo que esa chica le hacía sentir era algo totalmente nuevo para él.

– Ok, te entiendo, pero debes intentar distraerte un momento – le dijo el pelirrojo ya más calmado, comprendía a su amigo y pretendía hacer que ese día se relajara aunque sea un poco.

Había llegado la noche y Dez tuvo que irse, al otro día debían ir a la escuela, tenía que llegar pronto o si no su madre lo castigaría. Austin fue hasta su habitación y se tiró en su cama, puso su brazo derecho sobre sus ojos, estuvo un rato ahí pensando en su conversación con Dez hasta que el sueño lo invadió. Se levantó, se sacó la ropa y se colocó sólo el pantalón corto de dormir, era una de esas noches calurosas en Miami.

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Ally despertó con una sonrisa pegada en el rostro, la noche anterior había sido genial, el karaoke al que la llevó el rubio era un lugar espectacular, no sabía cómo no lo conocía. Además, se encontró con Dallas, el chico que le gustaba, creía que era un chico lindo y amable, se preguntaba si él se fijaría en ella, bueno, por lo menos le gustó como había cantado y si se había acercado hasta ella solo para decirle eso era porque en algo le importaba.

Se dio una buena ducha, luego se vistió, tomó su teléfono celular y marcó el conocido número, al otro lado de la línea se escucho una voz femenina.

– ¿Ally? – dijo la chica del otro lado con voz somnolienta, estaba durmiendo cuando sonó su teléfono.

– Trish, ¿no crees que es muy tarde para estar durmiendo aún? – dijo la castaña al escuchar la voz de su amiga, sabía que los domingos a Trish le gustaba dormir hasta tarde, pero no esperaría a que ella se dignara a despertarse para llamar, tenía que hablar con alguien.

– Bueno, ¿qué es tan urgente para despertarme? –dijo la morena ya un poco más despierta.

– Si quieres saber, ven a mi casa y podemos almorzar juntas – la castaña sabía que para llamar la atención de la latina debía dejarla con la curiosidad.

– Esta bien, me visto y voy para allá, nos vemos - terminó la conversación la morena, mientras Ally decidió bajar a comer algo antes de que Trish llegara.

Después de una media hora escuchó el timbre, fue a abrir y Trish le dio una sonrisa irónica, entró y fue directo al sofá, se acomodó y luego miró a la castaña esperando que comenzara a hablar.

– Bueno, qué es lo tan importante para que me hayas sacado de mi hermosa cama – dijo finalmente la morena, esperando que valiera la pena su "sacrificio".

– Ok, para empezar, ayer nos juntamos con Austin para terminar nuestra presentación, estuvimos trabajando toda la tarde, comimos tacos y no sé cómo terminamos en una batalla de kétchup – no pudo continuar ya que fue interrumpida por su amiga.

– ¿Cómo que terminaron en una batalla de kétchup? – pregunto curiosa ante lo dicho por la castaña.

– Trish, eso no es lo importante – dijo Ally sin darle importancia al tema – la cosa es que después de terminar Austin me llevó a un café karaoke – Trish la iba a interrumpir otra vez pero le hizo un gesto para que la dejara continuar – era un lugar genial, nos sentamos en una mesa cerca del escenario, me invitó a comer algo y luego me insistió para que cantara, y para convencerme él subió primero, y a decir verdad, canta muy bien. Bueno, después subí yo y fue una sensación muy agradable el escuchar el aplauso de las personas que estaban ahí. Cuando íbamos a irnos apareció Dallas y me dijo lo lindo que cantaba – sonrió mirando a Trish con ilusión.

– De verdad Ally, de todo lo que me cuentas, lo menos importante es lo de Dallas – rebatió la morena ante la historia contada por su amiga, e incluso comenzaba a preguntarse por los motivos del rubio para hacer todo eso, pero antes de decirle a la castaña esperaría a averiguar más.

– Oh, vamos Trish, sé que fueron solo unos segundos, pero, ¡él estaba ahí! – dijo la chica emocionada, sabía a lo que se refería Trish, pero prefería no pensar en eso – además – continuó con su argumento – el mismo Austin me dijo que debía atreverme a hablar con él, que si no lo hacía jamás sabría qué hubiera pasado.

Definitivamente lo que Ally dijo al final la sorprendió, ahora sí que no sabía cuáles eran los planes de Austin, nada tenía sentido en esta historia, era amable con ella, la había llevado a un lugar para divertirse cantando y por si fuera poco la alentaba a declararse al chico que le gusta. Al principio pensó que el rubio quería algo con su amiga, ya que en la escuela se hablaba mucho de su reputación de mujeriego, pero ahora estaba totalmente desconcertada, tenía que investigar lo que estaba sucediendo. Entonces se le vino una idea a la mente, si alguien debía saber algo era el amigo pelirrojo del chico, Dez.

– Sabes Ally?, creo que Austin tiene razón, debería decirle a Dallas que te gusta y así podrás estar tranquila, independiente de la respuesta.

Ally miró a Trish con una sonrisa, ya lo había decidido, mañana mismo hablaría con Dallas para decirle lo que sentía, estaba nerviosa, pero de todas formas era mejor que quedarse con sus sentimientos guardados y, pasara lo que pasara, todo sería para mejor. Pasaron el resto de la tarde hablando de diferentes cosas sin importancia, almorzaron unas albóndigas que Trish llevó de su nuevo trabajo y se divirtieron viendo una serie en la televisión.

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El lunes había llegado. Estaba por salir de casa cuando escuchó el timbre, le sorprendió que alguien tocara a esas horas de la mañana. Abrió la puerta y era ni más ni menos que Austin Moon, a las 7:30 de la mañana frente a su casa.

– Hola Ally – dijo el rubio mientras sonría, la chica no respondió, solo lo miraba extrañada – "hola Austin, ¿cómo estás?, yo también estoy bien" – dijo el chico para ver si la castaña reaccionaba.

– Lo siento, pero me sorprendiste… ¿qué haces aquí? – preguntó aún confundida por la situación.

– Bueno, vine a buscarte… ¿te molesta? – se encogió de hombros cuando respondió, se había despertado temprano por lo que decidió pasar a recoger a Ally a su casa, el domingo estuvo todo el día pensando en ella y quería que ese lunes fuera la primera persona a la que viera, pero antes tenía que pedirle algo – Ah, hay algo importante que olvidé pedirte – dijo antes de recibir cualquier respuesta – no me has dado tu número de celular – la chica suspiró al escuchar eso, pensó que podía ser algo peor. Le dio su número y luego lo siguió hasta el auto.

Fueron en silencio, Ally porque no tenía tema de conversación y Austin porque se sentía nervioso y no quería que la chica lo notara. Era extraño, él no era tímido ni nada, pero desde la conversación que tuvo el día anterior con Dez no podía dejar de pensar en los pasos a seguir para conquistar a la castaña, sobretodo tomando en cuenta de que a ella le gustaba otro chico.

– Austin – sus pensamientos fueron interrumpidos por la dulce voz de la chica, esa voz que tanto adoraba – te tomaré la palabra, hoy le diré a Dallas que me gusta. Perdió el control del vehículo por unos segundos, pero se recuperó rápidamente, no pensó que Ally decidiera tan apresuradamente declararse a ese chico, ella lo quedó mirando preocupada, pero él le dio una sonrisa demostrándole que estaba todo bien, aunque por dentro se estaba derrumbando.

– Pues, ¡qué bien! – ese qué bien había sido muy falso, solo esperaba que la castaña no se diera cuanta, pero por la sonrisa que le dio de vuelta supo que no lo había notado – espero que todo salga bien – claro que deseaba que todo saliera bien, pero para él, aunque sabía que estaba siendo egoísta aún tenía esperanzas de tener una oportunidad con ella, ¿y si no salía como lo esperaba?, bueno, se aseguraría de que ese no la lastimara y, por supuesto, estaría atento a cualquier error que cometiera, ya que él estaría siempre ahí para Ally, además de darle una lección para que jamás se atreviera a acercarse a ella.

Llegaron a la escuela, estaba tan concentrado en sus pensamientos que no notó cuando llegaron, al parecer había manejado mecánicamente, agradecía en ese momento saberse el camino de memoria. Bajo raudamente y abrió la puerta a Ally, luego caminaron juntos a la entrada de la escuela, habían varias miradas observando extrañadas la situación, la castaña se sonrojó un poco ante tanta atención.

– Vaya Austin, no sabía que tenías juguete nuevo – escucharon esa voz tras de ellos, Austin se volteó y miró con molestia a la chica responsable de aquellas palabras.

– ¿No tienes nada mejor que hacer Kira? – dijo el rubio fríamente, Ally solo se limitaba a mirar la situación, la forma en que Austin observaba a Kira la intimidaba un poco. Del tiempo que habían pasado juntos nunca había visto al chico así.

– No – fue la escueta respuesta de la morena – solo me llamó la atención lo bajo que has caído, bueno, mejor dejo de perder mi tiempo contigo – con las últimas palabras que pronuncio se alejo del lugar dejando a un Austin molesto y a una Ally cabizbaja. El rubio notó esto e inmediatamente cambió su expresión.

– No le hagas caso, le gusta molestar a las personas – dijo el chico tratando de subirle el animo a la castaña, no pensó que las palabras de Kira pudieran herirla tanto.

– Lo sé, pero… tal vez tiene razón en que alguien como tú jamás se fijaría en mi – las palabras de la chica lo sorprendieron, de lo conocía de ella, nunca se le hubiera pasado por la mente que fuera insegura, realmente parecía todo lo contrario – y seguramente Dallas tampoco lo haría – definitivamente no le gustaba la actitud que había tomado, ¿cómo podía creer eso?, ella es hermosa, inteligente, amable, tenía una voz preciosa, definitivamente no le alcanzaban las palabras para describirla.

– No digas eso, cualquiera quisiera estar con una chica como tú, eres hermosa, inteligente, amable… – cuando se dio cuenta de lo que había dicho se detuvo, Ally lo miraba sorprendida, en esos momento deseaba desaparecer, su boca fue más rápida que su mente pero es que no podía permitir que pensara así.

– Austin… ¿de verdad crees eso? – dijo la castaña después de procesar las palabras del chico, él la miraba nervioso, comenzó a jugar con sus manos y se obligó a calmarse.

– Claro, no lo diría si no lo pensara – dijo finalmente el rubio luego de tomar una bocanada de aire, Ally lo vio a los ojos y se dio cuenta de que era sincero.

– Gracias por el cumplido – le devolvió la sonrisa, por primera vez se fijó en los lindos ojos que tiene Austin, se sorprendió por su pensamiento, pero era la verdad.

El timbre sonó interrumpiendo el momento, ambos se miraron y luego corrieron hacia el laboratorio, hoy debían presentar y no permitirían que su trabajo fuera en vano. Fue su turno de presentar, el profesor Smith quedó encantado el trabajo de los chicos, les otorgó una A y felicitó a Ally por "haber sacado lo mejor de Austin", ella agradeció y rió mientras que el rubio se ruborizó ante el comentario, se fueron a sentar y así pasaron el resto de la clase.

Las horas en la escuela se pasaron rápido, estaba nerviosa porque hoy después del trabajo le diría a Dallas lo que sentía, pero otra cosa que ocupaba su mente eran las palabras de Austin, eso realmente la había dejado desconcertada, jamás pensó que él creyera algo así de ella y no sabía cómo reaccionar ante ello, ¿sería verdad o solo lo dijo para hacerla sentir bien?, aunque cuando lo vio a los ojos parecía sincero y además, él no tenía motivos para decirle mentiras, incluso no tenía por qué decir algo y aún así lo hizo. Dejaría eso para mañana, por ahora solo debía pensar en que le diría a Dallas y otra vez los nervios la invadieron.

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Luego de llegar de la escuela se cambió de ropa para ir a "Melodía y Café", no tenía nada mejor hacer, o tal vez si, su tarea de matemáticas, pero eso podía esperar. Tomó las llaves de su auto y se fue directo al centro comercial. Aparcó el vehículo en el estacionamiento del lugar, se bajo y tomó rumbo hacia su destino. Cuando llegó se sentó en una de las mesas que estaba desocupada, una chica se le acercó para cantarle el menú pero él le hizo una señal de que no pediría nada, esperó por un momento y vio a la castaña salir desde la cocina con su uniforme de trabajo, esta lo vio y se dirigió directamente hacia él.

– Austin, no te esperaba aquí – le dijo en voz baja, no pensó que el chico iría el día de hoy, bueno, en realidad pensó que no lo volvería a ver por ahí, ya que la primera vez fue porque su amigo pelirrojo lo había convencido.

– ¡Sorpresa! – dijo el rubio sonriendo ampliamente, de verdad estaba feliz de estar ahí con ella, aunque no de la manera que él quisiera.

Austin hizo su pedido, pretendía irse cuando Ally terminara con su trabajo, así que comió lentamente e hizo varios pedidos. Faltaba solo media hora para que cerraran los locales del centro comercial cuando su celular sonó, lo sacó de su bolsillo sin darle mucha importancia, pero cuando vio el número que lo llamaba salió inmediatamente para contestar. La castaña lo miró extrañada, pero no le dio mayor importancia, después le preguntaría que es lo que sucedió para que saliera de esa forma. Cuando el rubio volvió pidió rápido la cuenta, pagó y ni siquiera espero el cambio, le dijo un escueto adiós a la chica y salió corriendo del lugar, Ally lo observó alejarse preocupada por la actitud que tuvo, nunca lo había visto así, mañana le preguntaría que le sucedió, por ahora debía enfocarse en lo que hablaría con Dallas.

La hora se le había pasado rápido, se cambió de ropa y salió del trabajo, caminó nerviosa hasta el otro lado del centro comercial para ver a Dallas. Lo vio, estaba alistándose para salir, ella se acercó hasta él con pasos dudosos, pero se dio fuerzas para seguir, ya estaba ahí y si pudo cantar en público, ¿por qué no podía hacer esto?

– Hola Dallas – dijo tímidamente cuando estaba a unos tres pasos de él.

– Ally, ¿cómo estás? – preguntó con una sonrisa en su rostro al ver a la chica.

– Mmm, bien… Dallas quisiera hablar contigo un momento – el chico la miró extrañado, pero no tenía nada importante que hacer así que asintió a su petición.

– ¿Quieres ir a algún lugar en especial? – preguntó el moreno, ya que suponía que no se quedarían hablando ahí, quizás podían comprar algo en el camino.

– Pues, podríamos ir al parque – respondió tímidamente, estaba pensando en la mejor manera de confesarse.

Caminaron en silencio hasta el parque, Ally estaba demasiado nerviosa y Dallas no sabía de qué hablar, ya que ni siquiera tenía idea de lo que Ally pudiera decirle. Al llegar fueron hasta un banco frente a la laguna, la castaña se sentó y el chico la siguió en su acción.

– Bueno, ¿qué es lo que querías decirme? – dijo el moreno rompiendo el hielo, la miró directamente a los ojos haciendo que los niervos de la chica aumentaran. Ally suspiró profundamente tomando valor para decir lo que quería, no podía esperar, porque sabía que si dejaba pasar más tiempo terminaría arrepintiéndose.

– ¡Me gustas! – vaya, había sido mucho más fácil de lo que había pensado, el chico la miró sorprendido, para después darle una cálida sonrisa, mientras que ella esperaba ansiosa la respuesta.

– Ally… tú también me gustas – habló suavemente el moreno, el corazón de la chico dio un salto al escuchar esas palabras, ¡le gustaba!, una pequeña risa de relajo salió de su boca. Se quedaron mirando por unos segundos, se iban acercando poco a poco, estaban a centímetros de distancia, cuando el celular de la castaña sonó, esta dio un pequeño gruñido haciendo reír al chico. Observo la pantalla del móvil, era su padre, había olvidado decirle que hoy llegaría un poco más tarde.

– Papá, lo siento, olvidé decirte que llegaría más tarde a casa – dijo antes de que Lester pronunciara palabra alguna. Este le pidió que no volviera a suceder, estaba muy preocupado porque ella jamás llegaba tarde sin avisar previamente – ahora mismo voy hacia la casa –finalizó para luego terminar la llamada, con un te amo para su padre antes de colgar.

– Vaya, al parecer te tienes que ir… te acompaño a tu casa – dijo Dallas poniéndose de pie para acompañar a la castaña, ella también se puso de pie y comenzaron su recorrido – sé que es algo apresurado, pero… Ally, ¿quisieras ser mi novia? – soltó de pronto el chico, la castaña quedó petrificada en su lugar, no esperaba algo así ahora, el moreno al notar que ya no estaba a su lado se volteó a verla esperando su respuesta.

– Claro que ¡sí! – dijo mientras fue corriendo a los brazos del chico, este le correspondió el abrazo y continuaron su camino, claro que ahora iban tomados de la mano, fue algo rápido, extraño, pero prefería no cuestionarse, estaba con el chico que le gustaba y era su novia.

Nota de la autora: Ok, pueden arrojarme lo que sea, me lo merezco. Pero tranquilas, que lo de Ally con Dallas no durará mucho, yo tampoco soportaría escribir tantas escenas de ellos juntos xD, además, recuerden que la historia se llama Apariencias, así que nada es lo que parece jajajajajaja

Bueno, espero sus reviews, críticas constructivas, insultos por el final del capítulo... ok eso no, pero sí cualquier feedback que quieran darme :)

Saludos!