4 - "Pudding Talk"
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Penal Code
Historia Original de FictionFreak95/BellaFlan.
Traducido por: Silvana Olvera
Beta: Verito Pereyra
BELLA POV
Alice accedió a reunirse conmigo en el Naked Lunch (1) en Soho para una cena de emergencia. Ya iba por la mitad de mi tercer Warsaw Mule (2) cuando finalmente revoloteó hasta ahí.
—Lo siento, lo siento, lo siento —jadeó, tirando su gorro fuera de su cabeza y sacudiendo su cabello. Tenía una energía cinética en ella misma que yo secretamente codiciaba, la manera elegante en que inmediatamente llamaba la atención de una habitación.
—Está bien —. Le di un trago a mi coctel, drenando lo último del líquido desde el hielo. —Me estoy sintiendo con menos espasmos que hace un par de horas.
— ¿Cómo te fue con Bloomberg (3)?
—Oh, bien —dije, agitando mi mano. —Las acusaciones fueron completamente falsas. Sólo creó una tormenta de mierda con los trámites para el PD (4).
—Hablando de eso... como que conocí a alguien.
Alice se inclinó hacia adelante, con sus manos debajo de su barbilla. — ¿Trabaja para Bloomberg?
—Er, no. Es un policía —. Apreté los ojos cerrados mientras ella soltaba un sonoro grito.
— ¡De ninguna manera! Cuéntamelo todo.
—De cierto modo, fue muy rápido. Iba en camino a la fiesta de Rose, y él simplemente empezó a hablarme —. Tomé una respiración profunda y pinché un trozo de lechuga con mi tenedor. —Es tan guapo, Alice. Joder, no pude mantener mis manos fuera de su pantalón.
— ¿Tenía una polla linda?
Asentí, sintiendo mis mejillas arder. — Perfecta. No muy gruesa, pero definitivamente no muy delgada. Buen largo. . . Ninguna de esas extrañas cosas venosas.
El mesero se aclaró la garganta; no había notado que se había aproximado a la mesa.
—Lamento interrumpir tan agradable descripción sobre una polla, pero… ¿Puedo tomar su orden?
—Blinis con Caviar (5) y un vodka martini con un toque —. Le pasó el menú, sus ojos nunca dejando mi cara. — ¿Qué tan larga era?
— ¡Alice! —pateé su pie por debajo de la mesa.
— ¿Qué, él… —miró hacia arriba, al mesero, y por primera vez que yo pudiera recordar, toda su cara se sonrojó. —Uh . . . no te importa . . .
— ¿Qué hablen sobre un pene enfrente de mí? —él inclinó su cabeza y le ofreció una sonrisa lasciva. Mi gaydar (6) explotó en un ataque de sirenas.
—Sí. Está bien, ¿no?
Que no te tiente, Alice. ¡Juega para el otro equipo!
—Oh sí —arrastró las palabras, y Alice brincó en su asiento, aparentemente paralizada por su cara, que no estaba tan mal si te gustaban los rubios. —En realidad, les invitaré la siguiente ronda si me dejan escuchar el resto de la conversación. Ha pasado mucho tiempo desde que escuché una descripción agradable de una polla.
¡A él le gusta el pene! Grité telepáticamente.
—Ven y únete a nosotras por un par de minutos —arrulló, dejando caer su mano en el hombro de él. La miré. Se suponía que esta era mi cena de emergencia. ¡Mía!
—Gracias. Soy Jasper, por cierto —Extendió su mano y ella se la agitó.
—Alice —sonrió, bajando los ojos de una manera que solo podía describir como recatada. ¡Bah! Ella estaba coqueteando en serio con nuestro camarero gay. ¿Mi pasada relación con Jake no le había enseñado nada?
—Así que, Jasper. . . ¿Te gusta la polla? —pregunté, casi cayéndome de mi silla cuando Alice enterró el tacón de su bota en mi espinilla.
—Ah, bueno. . . algunas veces —sonrió, tenía hoyuelos en las mejillas. Casi pude oír el chillido de excitación interior de Alice – ella tenía un fetiche con los hoyuelos. Particularmente con los hoyuelos en el trasero-. —Pero hay una chica sexy en esta mesa que tengo que conocer mejor.
—Uh. . . ¿Cuál de las dos? —Ensanchó los ojos mientras que yo ahogaba un bufido.
—Oh, joder —, murmuré para mí. —Jasper, le gustas a Alice. Creo que a ella le parecería bien salir contigo después de que termines hoy.
Alice me lanzó dagas con los ojos pero asintió.
—Espero que Alice esté de acuerdo en encontrarse conmigo después de que salga —, dijo con descaro.
Ew. ¿En serio, amigo? ¿Esa es tu frase para ligar? Y entonces recordé, Edward me había comparado con Bea Arthur (7) y después mencionó venirse en mi cara en nuestra primera no-cita. Quizás yo no era la mejor juez de carácter.
Alice rió tontamente, pasándole su tarjeta de presentación. —Llámame al celular después del trabajo. Y en cuanto a terminar... las damas primero.
Fingí golpear mi frente contra la mesa.
—Es lindo, ¿no? —sonrió, se regodeó mientras él se alejaba balanceando un poco sus caderas.
—Sí, lindo — , estuve de acuerdo. —Pero creo que quizás es un bombero dentro de un armario en llamas.
Alice chasqueó su lengua en desaprobación y robó un jitomate de mi plato. —No es que haya nada malo con eso.
—Por supuesto que no —, dejé escapar un suspiro de frustración. — ¿Puedo decirte ahora qué pasó, o hay algún otro mesero con el que te gustaría tropezar?
—Hazlo. Cuéntamelo todo. Así que. . . ¿Estábamos hablando acerca de tu polla soñada?
—Sí. El pene de Edward es agradable.
Alice escupió un trago de agua. — ¡Mierda, asqueroso!
— ¿Disculpa?
—Edward es el nombre de mi hermano —. Agitó su cabeza y murmuró, —Él cree que estoy demasiado interesada en su vida sexual y. . . ¡Santa mierda! ¿Dijiste que su nombre es Edward y que es policía?
—Pensé que el nombre de tu hermano era Edgar.
— ¿Cuál es su apellido? ¿Dime que sabes su apellido? —gimoteó, y yo entrecerré mis ojos hacia ella.
—Por supuesto que lo sé. Mierda, no soy una completa zorra. Es Masen.
Dejó escapar un largo suspiro. —Bueno. . . estoy decepcionada, pero al menos no escuché una descripción del pene de mi hermano.
—Gracias a Dios por los pequeños milagros —, estuve de acuerdo. — ¿Puedo continuar?
—Por favor.
—Pues regresé a la casa de Edward por pudín y…
— ¿Perdón? —se rió, escupiéndome agua de nuevo. Mi blusa estaba totalmente empapada. — ¿Pudín?
Me encogí de hombros. —Ya sabes que me gusta el pudín. Él quería llevarme a algún lado, y yo sugerí que fuéramos a su casa por una copa de pudín. Eso no es raro.
—Es un poco raro, Bella. ¿Pero si sabes que copa de pudín suena como un código para algo sucio?, ¿no?
— ¿Cómo qué?
—Oh, no lo sé. ¿Sexo anal? ¿Un oral anal? Algo con el trasero.
—Él no tocó mi trasero —, protesté.
— ¿Ni siquiera durante el sexo? Un dedo por el ano puede ser…
— ¡Ew! ¡No! —Tapé mis orejas. —No dormí con él. Simplemente lo masturbé y comí su pudín.
— ¿Así que lo chupaste?
—No. El pudín no es un eufemismo —. Hice bolita una servilleta y se la lancé a la cara. —Mira, ¿ya me dejarás llegar a la parte rara?
Ella levantó sus cejas. — ¿El pudín no era la parte extraña?
Agité mi cabeza. —No. Se vuelve. . . más raro.
—Continúa.
—Así que gasté la noche. . . me quedé dormida antes que él, y creo que él durmió en el sofá.
— ¿Tú crees?
—Sí. Bueno, él se había ido cuando me levanté —expliqué, pasando las manos por mi cabello. —Él dejó una nota diciendo que se alegraba de que me hubiera reunido con él y que estaba feliz porque hubiera disfrutado el pudín.
Una carcajada escapó de sus labios. —Eso provoca espasmos de manera positiva.
—Alice… —dije, lágrimas de histeria rodando por mis mejillas.
—Dime que esa es la parte rara —, se las arregló para decir a través de sus carcajadas.
—Élmedejócincuentadólares —, arrastré las palabras contra la palma de mi mano, evitando el contacto visual.
— ¿Te lo dejó para llenar el tanque de su Dodge?
Agité mi cabeza. —Él me dejó. . .
—Sí —, dijo. —Te dejó. . .
—Cincuenta. Como, dinero —. Acuné mi cabeza en mis manos. — ¿Qué mierda, Alice? ¿Por qué haría eso?
—Chica —, agitó su cabeza. —No tengo ni idea. Eso no es normal. ¿Le preguntaste?
—No. . . Bueno, él me preguntó por qué no tomé el dinero. Al principio pensé que me estaba acusando de malversación, porque estábamos hablando del informe de Bloomberg. Pero después me di cuenta de que debía estar refiriéndose a los cincuenta.
— ¿Para el taxi?
—Supongo. Quiero decir, ¿qué más podría ser?
Jasper regresó a la mesa con dos tragos color azul eléctrico. —Cock-sucking Cowboy (8) para las señoritas.
Alice se inclinó sobre su trago y dijo: —Quizás te estaba pagando por tus servicios.
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EDWARD POV
— ¿Así que nunca has escuchado de una Bella Cul-Swan (9) por estos lados?
—Nope.
— ¿Bella Cul?
El Chulo (10) de la mitad de la ciudad negó con la cabeza.
— ¿Bella Copa de Pudín? Rodó los ojos hacia mí.
—Bella…
— ¡Dije que no, imbécil! Ahora vete a la mierda de mi territorio antes de que alguien piense que soy un maldito narco o algo —, me amenazó Jane, agitando su mano cubierta de joyas hacia mí antes de dejar a sus dedos formar un puño.
¡Jodida Jane!
Caius Jane, para ser exacto. Él no era nada. Sólo un proxeneta al que le había dado mierda unas cuantas veces en mis rondas anteriores. Se alejó pavoneándose, caminando con las piernas un poco arqueadas, como si su pene fuera demasiado grande para sus pantalones. Era bueno que él no conociera a mi Bella. Quizás hubiera tenido que matar al hijo de puta.
Me sorprendió algo que un tipo que respondía al nombre de Jane tuviera una reputación de ser un tipo duro, pero, hey… ¿quién era yo para juzgar el funcionamiento interno del mundo de las prostitutas?
De hecho, como policía, supongo que tenía el derecho de reservarme cierto tipo de juicios.
Froté mi sien, frustrado por no ser capaz de encontrar ninguna cosa sobre Bella. Quiero decir, creo que podía haber regresado a HQ (11) para ver si se mostraba por ahí de nuevo, pero entonces, no tendría ninguna buena excusa para estar ahí y eso sólo levantaría sospechas donde no eran necesarias.
En lugar de volver a perseguir mi única pista, traté de llamar a Alice por quinta vez desde que me había ignorado la noche anterior.
Su amiga realmente estaba empezando a molestarme y ni siquiera la había conocido.
El buzón de voz Alice me saludó una vez más, y esta vez decidí dejar un mensaje.
—Hermana. . . Tú. Debes. Llamarme —le dije, puntualizando cada palabra para darle un efecto dramático. Pero simplemente no pude soportarlo más. Pervertida o no, tenía que contarle a alguien, y ella era todo lo que tenía.
—Ey, conocí a esta chica la otra noche y… mierda. No lo sé, eso fue… ella es como… perfecta, ¿sabes? Quiero decir, ella no es perfecta perfecta. Es una pppp… —me detuve y miré alrededor para asegurarme de que no estuvieran escuchando personas entrometidas, después bajé mi voz un poco, — prostituta. Y mira, no te espantes, ¿okay? Sé que está jodido pero…
¡Beeeeeep!
— ¡Mierda! Mierda, mierda, mierda.
Le marqué de nuevo, medio esperando que respondiera esta vez, así no tendría que esperar a escuchar toda la grabación, pero… no tenía tanta suerte.
Golpeé ligeramente mi muslo, impaciente mientras esperaba a que el mensaje de Alice terminara, y entonces empecé de nuevo, esta vez a gran velocidad.
—Okay, así que sí, ella es prostituta. No, no nos atraparon. Aunque no sé qué mierda hacer, Alice, porque ella es dulce, y sexy, y masturba realmente bien… Finge que no dije eso… mierda… como sea, ella se quedó dormida en mi casa la otra noche y tuve que irme al trabajo, pero le dejé cincuenta pavos, esperando que eso cubriera la masturbada, y después la vi, Ali… joder, la vi en HQ y es una larga historia, se supone que nos encontraremos para tomar café más tarde, y no quiero perder mi trabajo pero. . . joder, no sé si puedo dejar de verla.
Tome una muy necesaria respiración y agregué: —Llámame.
El resto del día pasó sin ninguna llamada de mi hermana, y eso me volvió completamente loco. ¿Le llegó el mensaje o no? Y si fue así, ¿por qué no me había regresado la llamada? ¿Estaba tramando algún plan para sacar a Bella del negocio de la prostitución? ¿Estaba debatiéndose en entregarme o no? O sea, Alice me ama y todo, pero siempre era muy apegada a las reglas.
Aún estaba pensando en eso –por qué no había escuchado de mi hermana –, cuando Bella se me acercó cuando esperaba afuera del edificio de mi apartamento.
Ella debió haber tenido la noche libre, porque su cabello lucía como en la oficina del Comisionado la noche anterior, y apenas si usaba maquillaje. La sonrisa que se extendió por sus labios cuando se acercó a mí me relajó un poco. . . ¿A quién estaba engañando? Yo estaba temblando en mis botas, no por los nervios de la primera cita, pero por el miedo genuino de que alguien me viera con ella.
—Hey —, dijo.
—Tu cabello se alisa de una linda manera —, la saludé como un idiota.
Se rió.
—Uh . . . no tengo ni la menor idea de cómo responder a eso. ¿Estás listo para irnos? ¿O prefieres comenzar con un solemne juramento de que no te correrás en mi cara?
—A menos que me lo pidas —bromeé, tomando su mano. Caminamos en silencio el resto del camino a la cafetería.
No sé sobre Bella, pero estaba pensando en cómo nuestra "relación" había tenido el comienzo más extraño, cómo ella me recordaba en nada a Julia Roberts de Mujer Bonita, y cómo yo no tenía suficiente dinero para que ella sintiera que podía dejar una vida en donde probablemente había un flujo constante de este…
Una vez que entramos en el establecimiento, Bella rompió el silencio. Y mi loco interior divagó.
—Um, voy al sanitario rápidamente. Ordéname algo dulce si no estoy de regreso antes de que llegues a la caja, ¿vale?
—Claro.
La observé irse hasta que ya no pude verla, y cuando ya no estuve distraído por su trasero, caí en picado. ¿En qué diablos me había metido? En un acto de desesperación, traté de llamarle a Alice de nuevo. Casi le dejé un mensaje para que les dijera a mamá y papá que los amaba y que lo sentía, antes de ser llevado a la cárcel por prostitución.
No, en serio.
Porque mientras casi tenía una crisis nerviosa, no menos de cinco policías de mi precinto entraron.
Mantén la calma, no has hecho nada malo. Hasta donde ellos saben.
—Hey, Cullen, ¿Qué tal, colega?
Sonreí y asentí en un educado saludo y después aparté mi mirada, esperando que ellos sólo... se fueran.
Tranquilo... todo va a estar... oh... bien.
—Semana difícil, ¿No? —preguntó otro, probablemente porque yo estaba sudando a mares.
Cuando vean a Bella caminar y reunirse conmigo, soy hombre muerto.
¡Hombre muerto andante!
— ¿Qué te trae afuera por la noche? ¿Usualmente no...
¿Usualmente qué? ¿Me quedo en casa y lloro? ¿Me masturbo? ¿Me masturbo mientras lloro?
En serio, las palabras estaban saliendo de su boca, pero yo no podía escuchar nada más que a mis pensamientos diciéndome: ¡corre! Antes de que pudiera hacer eso, Bella apareció a mi lado.
Mierda y joder; y mierda de nuevo...
— ¡Hey! ¡Bella! —Emmett McCarty, un oso de policía, cantó, y fruncí un poco el ceño.
¿La conocía?
Oh mierda. ¡La conocía!
—Hey, chicos. Es mejor que no estén en turno —, dijo sarcásticamente, y todos ellos rieron por la broma local que hubiera sido mejor que no fuera tan local.
—Viniste aquí con Edward, ¿huh? —McCarty me palmeó el hombro y me agitó juguetonamente mientras guiñaba. Pero yo no estaba riendo. Yo quería vomitar. — ¿Bajando tus estándares últimamente? —bromeó, y me reí por la adrenalina. Juro por Dios que estaba a punto de perder el conocimiento, pero entonces, finalmente se fueron, riéndose y palmeándose la espalda entre ellos.
Bella se despidió. — ¡Los veo luego, chicos!
Yo estaba... atónito de que ellos hubieran sido tan atrevidos. Miré hacia Bella para algo de ayuda con la situación, quien estaba riendo y agitando su cabeza hacia los chicos. Nos las arreglamos para ordenar nuestras bebidas y sentarnos por ahí, pero finalmente se dio cuenta de que estaba mirándola como un imbécil.
— ¿Qué va mal? —preguntó, con esta... disparatada y loca inocencia, como si no acabáramos de tener un encuentro con la ley.
Así que puse mi café a un lado para dejar que se enfriara un poco y me incliné hacia ella, susurrando:
— ¿Cómo...
No pude decirlo, y Bella sólo sonrió, animándome a continuar. — ¿Cómo...
El brillo en sus ojos era dementemente hermoso. Por mi vida que no podía entender cómo es que ella había terminado desperdiciando su vida. No era que importara desde que estaba planeando salvarla de ella misma y de la vida que había llevado hasta entonces, pero tenía curiosidad.
— ¿Cuántos policías... conoces...
— ¿Qué?
¿Y realmente no había entendido lo que trataba de decir?
Quizás solo le gustaba verme en aprietos.
—Escúpelo, Edward —, dijo mientras le daba un trago a su chocolate caliente.
O quizás ella solo estaba preocupada de que alguien nos escuchara, pensé... así que lo dije en código.
— ¿Cuántos policías... conoces, exactamente?
— ¡Oh! —se rió, y fue como música. Amaba mucho su risa.
—Montones — dijo, y después rodó sus ojos sarcásticamente. —Demasiados para contarlos, ¿Sabes a lo que me refiero? —Y si no hubiera acabado de tomar un gran sorbo de café, quizás no habría terminado por toda la blusa de Bella cuando perdí mi mente.
—Dios, Edward, cuando dije que lo escupieras, no me refería a que… Ya sabes, literalmente lo escupieras.
—Mierda, Bella, yo... lo siento tanto —. Traté de ayudarla a limpiar el café, pero, era jodido café... y no estaba quitándose.
Ella se estaba riendo a carcajadas, lo que me hizo reír a pesar del hecho de que acababa de descubrir ese enorme círculo de policías que contrataban prostitutas para sus propias enfermas fantasías, y antes de darme cuenta, yo estaba un poco más cómodo de cómo había estado desde que ella se había presentado frente a mi edificio.
Lo sé. Irónico.
Entonces, repentinamente, estaba algo preocupado por lo que esos idiotas habían hecho con Bella cuando ellos... "salían".
—Tú no um... comes del pudín de esos chicos, también... ¿O sí?
— ¿Pudín? —preguntó, limpiando el frente de su blusa para tratar de sacar la mancha.
—Sí, ya sabes...
Finalmente se rindió con la blusa, interrumpiendo mi siguiente pregunta cuando alzó las manos en señal de derrota ante la temida mancha de café. —Creo que me debes una blusa —bromeó, y ni siquiera pude empezar a esconder la sonrisa que sus palabras provocaron, o la polla que habían endurecido.
Mientras ella hacía un comentario frívolo yo no podía concentrarme... por, ya sabes, el endurecimiento, finalmente conseguí que el hijo de puta bajara, y cuando sentí que estaba a salvo, me levanté y le ofrecí mi mano a Bella. — ¿Quieres que los tomemos para llevar?
Sonrió.
—Quiero decir, lo que queda.
Ella sonrió más ampliamente y tomó mi mano.
Nos deshicimos de los cafés y salimos de ahí.
Afuera estaba más oscuro, y yo estaba un poco más relajado. Honestamente, porque en general la gente no presta atención a las personas con las que se cruza en la noche. Están más ocupados en tratar de evitar el contacto visual y llegar a un lugar más seguro, que en mirar a la cara de alguien y decir: — Hola.
Lo divertido era que, ellos deberían poner más atención. Eso realmente nos ayudaba a los policías cuando un crimen era cometido, así podíamos obtener una buena descripción del perpetrador; como sea, en este caso particular, estaba satisfecho de que no estuvieran mirando.
Y yo estaba demasiado ocupado mirando a Bella mientras hablaba de lo que le gustaba hacer, dónde creció, y los lugares a los que le gustaría ir para conocer a alguien más. Así que al final, era una situación en la que todos ganaban.
Regresamos al edificio de mi apartamento, y no sabía qué decir. Qué hacer. Quería besarla. En serio, realmente, quería besarla, y después algo más... pero después de que había actuado como un idiota en HQ y que ella había parecido tan ofendida por dejarle los cincuenta, no tenía ni idea de qué hacer.
Hasta que ella tomó mi mano entre las suyas y las balanceó por en medio de los dos.
Estaba tratando de descubrirlo. ¿Cómo podía ser tan... ridículamente tierna e inocente, y ser una prostituta? Cuando ella dijo: —¿Me vas a pedir que vea tus sábanas de Chips (12) de nuevo, Romeo?
Incliné un poco mi cabeza y sonreí. — En realidad esas son mis sábanas de repuesto. Las de Starsky y Hutch (13) estaban lavándose.
Bella rió y después tomó una respiración profunda antes de mirarme, esperando.
Finalmente conseguí que mi boca funcionara.
— ¿Quieres entrar, Bella Cul-Swan?
Asintió en esa súper, sexy, un poco tímida manera, y después lo hicimos, subimos a mi apartamento, así es. Y, hombre, la tensión era bastante. Era sexual. Al menos estaba bastante seguro de que era sexual, basado en el hecho de que Bella me miraba como a un pedazo de caramelo y se mordía su labio inferior, y mi polla se endurecía de nuevo.
Aparte de eso, era un momento perfectamente no-sexual. No podía pensar.
Estaba tan duro como una roca con la prostituta más linda de todo el mundo en mi apartamento, y no podía pensar en una jodida cosa que decir, así que decidí ver si quería algo de pudín.
El pudín había sido muy bueno para nosotros.
— ¿Quieres...
Apenas conseguí decir esas palabras antes de que los labios de Bella estuvieran sobre los míos. Ella se había estrellado contra mí con mucha fuerza; me tiró de espaldas al sofá y la bajé conmigo.
De ninguna manera la iba a dejar ir.
Todo avanzaba algo rápido, de todos modos. Las manos de Bella estaban en mis pantalones, mis manos estaban en mis pantalones, después subió sus piernas, quedando a horcajadas, y yo levanté su blusa manchada de capuccino para quitársela mientras ella se deslizaba fuera de sus pantalones.
Murmuró algo sobre probar mi pudín mientras daba cálidos besos contra mi cuello, y me atraganté cuando sus manos se envolvieron alrededor de mi miembro.
—Joder.
Sus senos eran hermosos. Había tenido un grandioso vistazo la otra noche, pero ahora... ellos estaban justo ahí, y eran... hermosos.
—Te deseo, Bella.
—Lo sé. Yo también te deseo.
—Quiero decir, realmente quiero esto, pero...
Se apartó un poco. — ¿Pero qué?
—Me refiero a que, no tengo el dinero para...
—Edward, si no paras de ofrecerme dinero, te voy a dar un rodillazo en la ingle y llámalo un tropiezo. Soy una niña grande; puedo pagar mis cosas.
Maldición, ella de verdad no iba a cobrarme. Eso tenía que significar algo, ¿Cierto?
¿Cierto?
Asentí.
—Lo siento. Eso fue estúpido —le dije, y tiré de ella para ponerla encima de mí y besarla.
Su lengua era cálida y dulce, y… joder, la quería en mi polla. La quería toda alrededor de mi polla. Arriba, subiendo y bajando, y sintiendo hasta el más mínimo detalle.
— ¿Estás segura de que quieres hacer esto? —pregunté porque, ya sabes... no significa, no.
—Estoy segura —susurró en mi oreja, así que terminé de sacarme el pantalón y lo pateé fuera del camino, dejando a mis manos encontrar sus piernas en su camino hacia arriba, después sus muslos, dejándolas finalmente en sus caderas.
Me miró, su cabello colgando a su alrededor, haciendo cosquillas en mi pecho, y sonrió. Su mano se metió entre nosotros y acunó mis bolas, y mis ojos se rodaron, porque se sentía tan... jodidamente bien, tener sus manos de nuevo sobre mí.
Entonces hice una confesión. —No pensé que volvería a verte.
Se agachó a darme un beso en los labios antes de decir: —Yo tampoco.
Joder, sus manos... mencioné que se sentían genial, ¿no? Eran tan suaves, tan perfectamente perfectas y profesionales. Ella era extremadamente... profesional.
—Mierda.
— ¿Te gusta?
—Oh, sí. Me gusta mucho —le dije, moviendo mis manos hacia abajo, por en medio de los dos; para encontrarme con que ya estaba mojada y lista. Canturreó y movió sus caderas contra mis dedos, y metí un par en ella, y decidí observarla por un minuto antes de seguir con algo más.
Ella me hipnotizaba.
—Edward…
— ¿Sí, Bella?
Otro dedo más y el canturreó se transformó en gemidos.
—Eso se siente realmente bien.
Y mis caderas quizás se sacudieron un poco por su propia cuenta.
— ¿Sí?
Asintió.
—Mmmm hmmmm…
— ¿Quieres que continúe?
—No.
Fruncí el ceño un poco.
— ¿No?
Murmuró un suave "no", y yo pensé -mierda... quizás está teniendo segundos pensamientos.
Ahí fue cuando me di cuenta de que tenía otra cosa en la mente.
Una vez que su mano ya no estaba en mi miembro, ella tocó mis manos y las puso en sus caderas.
—Quiero tu polla.
—Dios.
Hablando de no andarse por las ramas...
Sonrió, moviéndose para acomodarse mejor. Su mano encontró mi polla de nuevo, y me provocó con su boca –la que se encontraba en la entrada de su vagina-.
—Bella…
Ella simplemente canturreó de nuevo en respuesta.
—Quizás tengas una eyaculación precoz en tus manos si sigues con esto. Lo sabes, ¿verdad?
Bella rió tontamente y dejó de atormentarme.
Ella se acomodó a sí misma en mí, tomando cada pulgada con un pequeño giro, para al final, dejar claro su punto.
Ella definitivamente no estaba teniendo segundos pensamientos sobre lo que estaba pasando.
—Un ajuste perfecto —gimió, mordiendo mi hombro.
¡No, mierda! La sostuve por sus caderas, empujándola contra mí una y otra vez, tratando de pensar en algo asqueroso como esa película The Human Centipede (14), o Alice desnuda, para no terminar antes de tiempo.
—Tú no eres gay para nada —chilló, haciendo ese sonido entrecortado.
—No a menos que tenga una vagina, nena —estuve de acuerdo.
—Oh, mierda. . .
— ¡Joder!
—Voy. . .
— ¿Puedes?
— ¡Sí!
—Voy a. . .
— ¡Vente!
— ¡Correrme!
Colapsó contra mi pecho y empezó a roncar suavemente.
Reí y la agité.
—Aún no has tenido tu pudín.
—Oh, ya tuve mi pudín —murmuró, enroscando sus brazos alrededor de mi cuello. —Hora de la cama.
❤️
❤️
❤️
Era temprano.
Y quiero decir, era... jodidamente temprano, cuando se produjo este fuerte sonido que provenía de un llamado a mi puerta, salté de la cama y crucé todo el apartamento para atender lo que sea que fuera a despertar a Bella.
Justo cuando abría la puerta, ella se puso detrás de mí, preguntando quién en el mundo tocaba a la puerta a las 6 am., y sonreí porque tenía mi sábana de Starsky y Hutch envuelta alrededor de ella como una toga.
Terminé de abrir la puerta, para ver la respuesta a su pregunta parada enfrente de nosotros.
—Dios santo, ¿En serio? —murmuré.
Sólo quería que respondiera mis llamadas, no que llamara para despertarme.
—Oh bien, veo que finalmente lo han descubierto —dijo Alice son sus sonrisa de sabelotodo jugando en su cara, y yo me confundí.
— ¿Qué?, ¿Mierda?
— ¿De qué estás hablando, Alice? ¿Cómo es que tan siquiera sabías que yo estaba aquí? —preguntó Bella, y yo estaba a la mitad de descubrir qué significaba lo que había dicho Alice, aun cuando me di cuenta de lo que Bella acababa de decir.
— ¿Conoces a Alice?
Ella empujó un poco hacia atrás su barbilla.
— ¿Tú conoces a Alice?
— ¿Cómo es que conoces a Alice? —pregunté, y, entonces, el Diablo en persona hizo un sonido de disgusto, y ambos la miramos.
Ella arqueó una ceja y sacudió su cabeza antes de gesticular y hablar lentamente, como si no entendiéramos español.
—Bella... este es mi hermano... Edward Cullen. El policía... —después me miró.
—Edward, ella es Bella... Bella Swan. Mi amiga de la universidad, quien definitivamente no es una prostituta.
Estos dos son caso 😍😜😂
(1) Naked Lunch. Es un bar lounge que ofrece un top lista de música actual, los 80's y los 90's, se puede bailar ahí.
(2) Marsaw Mule. Es una bebida que lleva vodka, lima fresca, albahaca y jengibre.
(3) Bloomberg. Es una compañía estadounidense que ofrece software financiero, datos y noticias.
(4) Police Department: Departamento de Policía.
(5) Blinis con caviar. Blinis es un tipo de tortita de origen polaco, y encima lleva el caviar.
(6) Gaydar. Radar de gays.
(7) Bea Arthur. Es el seudónimo de Beatrice Arthur; actriz, comediante y cantante estadounidense.
(8) Cock-sucking Cowboy. En español sería como 'Vaquero chupador de pollas'. Es una bebida que lleva aguardiente de caramelo y licor de café.
(9) Se menciona en capítulos pasados, de todas maneras aclaro, primero se le quedó el 'Cum' a Edward, que significa 'correrse'
(10) Chulo. Proxeneta
(11) HQ. Head Quarters: oficina central
(12) Chips. También conocido en latinoamérica como CHiPs Patrulla Motorizada, o Patrulla Motorizada, fue una serie de televisión emitida desde Septiembre de 1977 a Junio de 1983.
(13) Starsky y Hutch es una serie de televisión estadounidense de los años 1970 algo parecida a la película 'Los Dukes deHazzard'
(14) The Human Centipede; es una película de terror que cuenta la historia de un doctor alemán, que secuestra a tres turistas y los une quirúrgicamente, desde la boca al ano de cada uno, de tal forma que crea una especie de ciempiés humano.
