Lamento mucho la espera! Pero aqui lo tienen!
Fairy Tail no me pertenece.
La Sombra - El Fénix y el Caballero.
En cierta casa en los suburbios dormimos dos jóvenes en una misma cama que apenas era lo suficientemente grande para una persona, aunque de alguna manera se arreglaban. Siendo la chica con la palabra como Lynn está sobre Nathan, aunque no se está usando correctamente, Los pies de la vida están sobre la cabeza del pelinegro El cual está acostumbrado, y la cabeza de la chica está sobre unas almohadas que están sobre el regazo de Nathan .
Hasta que el sonido de una alarma los despertó, bostezando ambos se levantaron.
- Yo tengo el desayuno, tu toma la ducha primero. - Dijo Nathan yendo hacia la cocina.
- Seguro. - Respondió Lynn, mientras tomaba una toalla y se iba al baño.
Nathan comenzó a hacer el desayuno, que solo tomo unos minutos y justo la venta Lynn del baño.
- Uh, eso que cocinas huele delicioso. - Dijo olfateando el aire ya con su ropa puesta.
- Espero que te guste. - Dijo mientras pones dos platos sobre la mesa, en ellos había huevos estrellados, tocino y aún lado unos panqueques con jarabe encima.
- Oh, si, se ve delicioso. - Dijo antes de empezar un rincón.
Luego, Nathan tomó una ducha y un cepillo de dientes teniendo en cuenta a Lynn al lado suyo.
- Esto es una invasión de la privacidad. - Dijo Nathan, que no tenía nada que ver con el baño, mientras que no estaba usando, sino que también estaba en el mismo lugar que el sol, estaba usando una toalla alrededor de su cadera, revelando así sus bien construidos abdominales, pectorales y brazos.
- No le pusiste seguro a la puerta. - Respondió lynn jovialmente. El pelinegro suspiro internamente.
Ya después de unos minutos ya estaba listo para irse con Lynn a la academia. Tomando su bolso salió de su casa con la chica de cabellos de doble color siguiéndolo.
- YYYYYY ... Estas preparado para esta pelea. - Dijo Lynn sacando un tema de conversación.
- Supongo, me han pasado cosas peores. - Responde Nathan con un encogimiento de hombros. Aunque, imperceptible para Nathan, Lynn entrecerró los ojos de una manera amarga.
- Aun así ... Ten cuidado. - Dijo casi de manera suplicante. Nathan se ha quedado mirando unos segundos, ella ha mantenido su mirada lejos del. Al final, Nathan le sonrió.
- Tu tranquila, yo nervioso. - Le responda calmadamente. Lynn acepta de mala gana.
En pocos minutos llegan a la academia, y en ese momento todos los estudiantes se quedan sorprendidos y empezaron a murmurar cosas.
- Uh, ¿por qué se nos está viendo? - Le pregunto a su compañera de cuarto.
- Puede ser por el hecho de que vayas a luchar con el niño rayo ... O bien podría ser porque estas caminando con la segunda persona mas fuerte de aquí y la que posee el mayor Rango que un humano puede llegar. - Dijo ella sin mucha importancia.
- Si, puede ser. -
- ¡Hey, Nathan! - Unas personas gritaron, la pareja volteo para encontrarse con Esther y Reíd.
- Oh, hey, como están? - Les dijo a sus dos nuevos amigos tranquilamente.
- Vaya, viejo, estas demasiado tranquilo, además, estas caminando junto a la 'Demencia'. - Dijo Reíd con sorpresa y Esther no lo tomaba mejor, después de todo, el nuevo chico caminaba con su sempai como si se conocieran desde siempre, aunque en realidad eso si es cierto.
- ¿Ustedes se conocen? ¿Desde cuando? - Pregunto la pelirroja.
- Si, desde los 5 años aproximadamente. - Responde Nathan mientras Lynn asiente.
- Vaya eso es mucho, y ustedes son un 'algo'? - Pregunto Reíd. Esta información que sacaba, le iba ser de utilidad para diversos 'negocios'.
- Si estas considerando que estamos en una relación, te equivocas. -
- El tiene razón, solo somos amigos. - Dijo Lynn con ojos aburridos y desinteresados. - Bueno, tengo que irme ... Tengo cosas que hacer con el Decano, estaré a tiempo para tu pelea. - Dijo antes de irse.
- Bueno, esto va estar interesante. - Dijo Nathan antes de caminar siendo seguido por Esther y Reíd.
- Y tienes alguna estrategia? - Pregunto Esther.
- Si, y consta de 5 pasos, golpearlo seria el primer paso, aun preparo los otros 4. -
- Idiota! Este hombre muestra un Rango Elite, además es un Dragon Slayer, una magia perdida. - Exclamo la pelirroja.
- Esther tiene razón viejo, este tipo no anda con juegos. - Dijo Reíd con seriedad.
- Yo desde cuando estoy jugando. - Dijo Nathan monótonamente. - Voy a estar bien, créanme. - Aseguro el pelinegro con seguridad. Esther y Reíd se miraron, pero luego asintieron.
- Por cierto, en que escuela estaba antes, Nate? - Pregunto el peli-morado.
- Un? En ninguna, estudie en casa hasta los 10, el resto hasta ahora fue por libros.
- oh, debes de venir de una familia rica?
- No, en absoluto. Mi familia no es algo con lo que se pueda comparar con las familias influyentes del país.
- En serio, porque para mi tienes un gran parecido con la segunda princesa del reino, ambos parecen buscar problemas. - Dijo Esther con diversión, mientras Nathan miro sin comprender.
- Quien?
- Espera!Espera! No sabes quien es la segunda princesa de Fiorela!Considerada una de las mujeres mas hermosas del pais! - Exclamo Reíd.
- Nop - Responde este con sinceridad.
Esther suspiro. - La segunda princesa de Fiorela, Carrisa E. Fiorana, la que se encarga de las actividades militares del reino y es la mas fuerte en el aspecto de fuerza magica y fisica entre las 3 princesas.
- Y no hace falta decir que es extremadamente hermosa! - Exclamo Reíd con ojos en forma de corazón.
- Si ... Ademas de eso. - Dijo Esther con un suspiro a la actitud de su amigo.
- Interesante. - Comento el pelinegro, pero su atencion se desvio hacia otro lado. Tenia una especie de sentimiento, no era el mismo en su brazo al sentir el poder magico de Esther o Lars, era 'diferente'.
- Nathan? Pasa algo? - Pregunto Esther al ver la mirada absorta del pelinegro.
- Ah? ... Nada, solo ... Sentí algo, aunque creo que no es nada. - Responde ignorando ese sentimiento.
Así, Esther y Reíd decidieron mostrarle un poco mas de la academia a Nathan antes de su pelea. Lo cual este acepto a gusto, las primeras visitas fueran en las diferentes tiendas del instituto, como de objetos y armas mágicas como también libros de historia de la magia y de hechizos. Hubo un libro en especial que le llamo la atención, se llamaba 'La historia del Inmortal', aunque no le dio tiempo a mirarlo ya que Reíd lo saco de la tienda para mirar otra.
Luego, les mostraron el distrito deportivo, el cual estaba dividido en varias secciones, cada uno para cada deporte, futbol, béisbol, natación, etc. Decir que Nathan se sorprendió es una sobreestimación, estaba atónito. Finalmente terminaron es una de las plaza que estaban cerca de algunas tiendas de comidas.
- Ya casi es medio día, y aun falta una hora para tu encuentro, por que no vamos a comer algo en esa panadería? - Propuso el peli-morado. Esther y Nathan aceptaron.
Al entrar el esplendido olor de los calientes panes saliendo del horno y el dulce aroma de los pasteles y entre otros postres invadió su nariz. Se sentaron en una mesa, donde ordenaron: pastel de limón, pastel de chocolate y otro de fresa (?Erza?). En pocos minutos los trajeron y empezaron a comerlos disfrutando el sabor.
- Tengo que admitirlo, este es el mejor pastel de chocolate que haya probado! - Exclamo Nathan, volviendo a enterrar su chuchara en la pieza de chocolate y engullirla en su boca.
- Lo se, este es uno de las mejores panaderías de la ciudad, y solo nosotros los estudiantes tenemos acceso! - Dijo Reíd con una sonrisa, saboreando su propio pastel.
- Aunque ... Que le pasa a ella? - El pelinegro apunto al frente, Reíd siguió la dirección del dedo, para ver a una pelirroja comiendo su pastel, pero por alguna razón estaba soltando lagrimas de cocodrilo, literalmente.
- Para ser sincero no tengo ni idea, sabia que el pastel de fresa es su favorito ... Pero no imagine que se- No termino cuando un grito se hizo presente.
- ¡Dios bendiga al pastel de fresas! - La pelirrojas alzo sus brazos al aire mientras sus ojos se volvieron estrellas, iba a enterrar de nuevo su cuchara pero ...
[Auge]
La mesa donde estaban los pasteles salió volando de su lugar atravesando la ventana de la tienda y terminar en los caminos de la escuela. La gente de la tienda y las personas afuera no dudaron a ver lo que pasaba, después de todo es de naturaleza humana ver lo que pasa cuando una mesa sale volando, no?
En el lado opuesto de donde había salido volando la mesa, estaba un rubio con una cicatriz en su ojo, mientras tenia una sonrisa arrogante y burlona en su rostro. Detrás de el había 3 personas que parecían ser sus seguidores.
El primero era un hombre que tenia una estatura igual a la de Reíd, cabello largo de color azul, ojos marrones, piel blanca y estaba vestido con ropa similar a la de un general de ejercito.
El segundo era tan alto como el rubio, y usaba ropa similar a la de un verdugo, cubriendo casi en su totalidad sus rasgos.
La tercera era una mujer algo mas alta que Esther con cabello azabache, ojos violetas y usaba ropa de una celebridad.
- Pero mira que tenemos aquí. - Hablo el rubio Lars aun con esa sonrisa arrogante. Mientras Reíd le daba una mirada amenazante, Nathan no se había movido, solo se quedo mirando donde termino las mesa, sin embargo, Esther se quedo completamente congelada, ni un solo musculo se movía.
- No es este el que interrumpió tu lucha? - Pregunto el peli-azul.
- Es obvio que es, Verón. - Dijo el verdugo al peli-azul.
- Te burlas de mi, Hender. - Pregunto Verón con frialdad al verdugo conocido como Hender.
- Vamos, chicos no acaloren. - Dijo la mujer del grupo.
- Bonnibel, no te entrometas. - Dijeron ambos machos.
- Cállense. - Dijo Lars a su grupo. - No me esperaba verte aquí, flamitas.
- Bastardo, por que pateaste la mesa?! - Exclamo Reíd enojado poniéndose de pie.
- Quítate, basura. Esto no es contigo. -
- Oh, pero si es conmigo ... - Una voz escalofriante proveniente de la pelirroja se hizo presente. Ella se levanto mientras tenia sus ojos oscurecidos por el cabello. - ... Jamás te perdonare por lo que hiciste a mi pastel de fresas! - Exclamo mientras una espada apareció en su mano y la apunto hacia el rubio.
- Mira, Lars-sama no tiene tiempo para berrinches de una- Intento hablar la pelinegra, hasta que varias espadas estuvieron al frente del grupo flotando.
- Tu cállate perra. - Responde Esther con frialdad. - Tu pagaras por mi pastel. - Dijo apuntando a Lars.
- Mira flamitas será mejor que llames a tu puta o- El rubio miro a donde estaba el pelinegro pero no estaba, los demás notaron eso y empezaron a mirar a todos lados para ver donde estaba.
- Me disculpo por esta conmoción, por favor carguen los gastos de los daños en esta tarjeta. - Dijo Nathan a los que parecían ser los dueños de las tienda.
- P-Por supuesto ... Sr.D-
- No hay problema. - Interrumpió antes de irse de la tienda dejando a Reíd y Esther con Lars y su grupo.
- ¿Eh? - Fue lo único que paso por la mente de los susodichos.
Nathan se fue de la tienda no queriendo tener mas problemas de los que ya tenia, sabia que si continuaban todas las tiendas de los alrededores no sobrevivirían y luego el no sobreviviría a la tunda que le prepararía Lynn, un escalofrió paso sobre su espalda con solo pensarlo.
Luego, una presencia ominosa apareció delante del pelinegro, el miro al frente para encontrarse con el albino, Sans.
Sans no tenia ninguna expresión, pero en sus ojos había algo ... ¿Preocupación?
Con Reíd y Esther.
Una gran explosión ocurrió en medio de una plaza. De un lado había rayos y del otro había llamas.
- No lo haces nada mal. - Dijo Lars.
- Te iba decir los mismo, Scarboy. - Respondió el peli-morado.
- No esperaba que también usases magia de fuego. -
- Oh, eso no es lo único que hago. - Reíd sonrió, luego piso el piso con su pie y luego empezó a congelarse a gran velocidad.
Lars salto hacia atrás tomando distancia, estaba sorprendido de que este tipo también dominase la magia de hielo. Pero luego lo vio, las llamas se reunían a su izquierda, el hielo a su derecha y formaron unas garras sobre las manos de Reíd.
- Yo soy un Fénix Slayer ... Prepárate, Dragon Slayer. - Luego Reíd se lanzo hacia el rubio deslizándose por el suelo anteriormente congelado.
- Tsk. Yo quería al otro de fuego pero con esto me conformo. - Luego preparo su puño. - Lightning Dragon's Breakdown Fist. - Un puño echo de electricidad fue lanzado hacia el peli-morado.
Reíd frunció el seño. - Fire Phenix's Wing. - Con un movimiento de su brazo izquierdo una llamarada fue lanzada contra la electricidad provocando una pequeña explosión.
- Ice Phenix's Arrows. - Con otro movimiento de su brazo derecho creo varias flechas de hielo que iban hacia el rubio.
- Lightning Dragon's Heavenward Halberd. - Lars creo una lanza de electricidad y la lanzo hacia las flechas destruyéndolas.
Pero Reíd ya estaba al frente a el preparando un golpe con su puño izquierdo. Pero Lars reacciono rápido.
- Lightning Dragon's Jaw. - Junto sus dos manos y las cargo de electricidad y las dejo caer sobre la cabeza de Reíd estampándolo contra el suelo y creando un cráter debajo de el.
- Eso fue estúpido. - Escupió Lars para voltear para ver a su grupo derrotado ante Esther.
Esther tenia una mirada que solo demostraba sus instintos asesinos, ella actualmente había utilizado su Re-equipar para cambiar de vestuario, ahora utilizaba la Wingblade Armor, como decía su nombre tenia alas conformadas por espadas en su espalda mientras llevaba vestido rojo y blanco que dejaba expuesto gran parte de su escote mientras tenia una cinta roja alrededor de su cintura, tenia el cabello recogido de manera muy elegante con guantes a juego, pantalones ajustados rojos y botas de combate negros, la armadura en si tenia varios detalles de florales. Esther apunto su espada a Lars como diciendo: "Tu sigues."
- Ju ... Pues ven puta, te enseñare a respetar ya que tu dueño no lo hace. - Dijo Lars antes de dar un paso noto que sus piernas estaban congeladas. - ¿Qué ... ?
- Ice Phenix's Cold. - Miro sobre su hombro para ver a Reíd ileso.
- ¿Como? -
-Eso no importa. Ice Phenix's threads. - Luego del suelo congelado varios proyectiles empezaron a dirigirse hacia Lars.
Pero antes de siquiera tocarlo los proyectiles fueron destrozados.
Al sentir otras presencias voltearon a ver 3 chicas.
La primera tenia el cabello largo de color rubio, ojos azules y piel blanca. Con un cuerpo que rivalizaba con el de Esther, usaba una gran chaqueta de invierno sobre sus hombros, un sostén deportivo, pantalones cortos oscuros y botas altas, ella era Sonia Cendrillion.
La segunda tenia el cabello ondulado de color azul oscuro, ojos color miel, piel blanca, sus pechos no eran tan grandes como los de Sonia o Esther pero si tenían un tamaño considerable, llevaba un vestido azul celeste con magenta con encajes blancos y zapatos e color azul. Era Oriana Verchell.
Y la tercera y ultima era una chica tenia el cabello blanco hasta el cuello, ojos marrones, piel blanca, en su cabeza tenia unas orejas de gatos, usaba una camisa rosa con una corbata amarrilla, falda roja y zapatos blancos. Era Jean Rogers.
Estas tres chicas formaban parte de un grupo conocido como Delta Force, es un grupo parecido a un comité de disciplina, se encargaban de mantener el orden en la academia por si algo como esto pasaba.
- Reíd, cuantas veces te he dicho de que dejes de usar tu magia de hielo en áreas donde no se permite la magia. - Hablo la rubia Sonia con fastidio, luego cambio su mirada hacia Esther y parecía que sus ojos ganaron un pequeño brillo. - Oh, no puedo creerlo, la gran y estricta Esther la "War Maiden" provocando disturbios. - Hablo con burla.
La pelirroja entrecerró los ojos ante la rubia. - Tu no estuviste aquí, Sonia ... Scarface empezó arrojando la mesa de la sucursal.
- Mhmp, tomare en cuenta tu declaración cuando escuche los otros puntos de vistas de los testigos ... Así que por favor baja tu pie del tipo con gustos de M. - Dijo la rubia con diversión.
Esther bajo la mirada al notar que el tipo con aspecto de verdugo estaba debajo de su pie, específicamente debajo de su cuello.
- Oh ... Lo sentiría pero eso fue por mi pastel. - Dijo sin culpa y arrepentimiento la pelirroja volviendo a su ropa normal.
- Oriana, lleva a los heridos a la enfermería y Jean, llévate a Reíd a la oficina del Decano. - Ordeno a sus acompañantes las cuales respondieron con un "hai".
- ¡Oye el comenzó, no vas hacer nada! - Exclamo el peli-morado, le parecía injusto que el rubio no iba a ser castigado también.
Sonia simplemente le sonrió con dulzura ... Demasiada dulzura para Esther, no característica de la rubia.
- No te alarmes, Darling. Su castigo ya fue propuesto incluso antes de llegar y se llama "Gracia". - Dijo antes de irse al lado de Lars y de Esther. - Ya es hora de que comience tu duelo, vamos. - Dijo empezando a caminar siendo seguida por los susodichos. Mientras Reíd se iba con Jean, molesto de que no podría apoyar a Nathan durante su lucha.
Mientras que ocurría todo este escandalo, el pelinegro estaba sentado en una banca junto al peliblanco, y parecía un poco sorprendido.
- Woah ... Eso tiene sentido ... Pero estas seguro de eso? - Pregunto Nathan a Sans.
- Lo he estado desde hace años, así todo es mejor para todos. - Responde con indiferencia pero su voz sonaba con un hilo de tristeza.
- Para todos pero no para ti ... Deberías reconsiderar el camino que tomas. -
- Que curioso yo te iba a decir lo mismo. -
Nathan frunció el seño antes las palabras del albino, de cierta manera tenia razón.
- Ok, tu ganas has lo que creas que este bien y guardare tu secreto, pero ten bien claro que cuando creas que es el momento yo te apoyare, San. - Dijo antes de levantarse y empezar a caminar pero algo lo sujeto de la muñeca impidiéndoselo.
El culpable fue Sans, que había agarrado su muñeca con su mano, el no miraba a Nathan directamente sino que parecía evitar su mirada mientras que sus ojos estaban ensombrecidos por sus cabellos.
- Ten cuidado ... - Fue lo único que dijo pero sonaba mas bien como un susurro, pero Nathan llego a escucharlo y sonrió ligeramente al escucharlo.
- No te preocupes ... Le daré una paliza y celebraremos con helado. - Dijo con una sonrisa antes de irse sin esperar una respuesta.
Pero sin su conocimiento Sans sonrió y sus mejillas se sonrojaron con ligereza.
Después de dejar a Sans, Nathan empezó a caminar hacia el estadio principal donde ayer habían luchado Lars y Víctor. No le tomo mucho tiempo llegar, además solo tenia que seguir a las personas que iban a ser espectadores durante la lucha.
Al entrar al estadio se dirige a una puerta que conecta a una sala donde los combatientes se preparaban antes del encuentro. Allí se encontró con alguien que conocía muy bien.
- Buena suerte y no me decepciones, Natsy. - Dijo la chica con cabello bicolor con una sonrisa.
- Por quien me tomas. - Responde de igual manera.
- Si ganas tendrás una muy buena recompensa. - Dijo sonando con una voz muy excitante mientras se le acercaba al pelinegro, invadiendo su espacio personal.
Nathan trago saliva mientras sus mejillas ganaban un color que rivalizaba con el cabello de Esther.
- S-Sera? - Pregunto con un ligero tartamudeo.
- Oh, my Darling. - Susurro muy cerca de su oído, Nathan sintió el cálido aliento de la mujer delante de el. - ¡Tengo la South Park: The Fractured But Whole antes de su lanzamiento oficial!
- ¡No lo creo! ¡¿Como la conseguiste?! - Exclamo Nathan con los ojos muy abiertos.
- Tengo mis métodos, además un amigo me debía un favor. - Dijo con aire de suficiencia.
- Descuida no perderé. - Dijo Nathan con seguridad antes de irse.
- Oh, cierto. El presentador me pidió que le dijese tu alias pero como no tienes uno decidí ponerte uno yo, espero que lo disfrutes, se que este sobrenombre cumplirá con las expectativas solo si tu llegas a cumplirlas. - Dijo con una sonrisa antes de irse también.
Nathan salió de la sala para irse a la arena del estadio, pudo ver mucha cantidad de gente pero eso no le importo mucho lo que si llamo su atención fue la otra persona en el estadio.
Lars.
Este sonrió al verlo. -Estas listo insecto. (HEY ESO ES DE VEGETA!)
- Jamás estuve tan listo. - Responde con una sonrisa.
- ¡Ok, amigos, este día tendremos un encuentro que prometerá ser aun mejor que los de ayer! - Hablo el presentador por el altavoz. - Aquel que derroto a la Tempestad, sobrino del Decano conocido como El Dragon del Rayo, Lars Dooner! - Al escuchar el nombre del rubio los espectadores empezaron a aplaudir, bueno, la mayoría, Lynn, Esther, Sans y Sonia solo miraban sin expresión o con seriedad. - Y su oponente, aquel que detuvo el ataque de Lars, Nathan Grace, El ... ¿En serio se llama así? Bueno, El amante de Hermanas Mayores! - Todos se quedaron en silencio al escuchar el alias del pelinegro, pero cierta chica no pudo evitar sonreír con orgullo.
- ¡LYYYYYYYYNNNNNNNNNNNN! - Un grito fue todo lo que se logro a escuchar.
-"¡No volveré a decirle mis gustos a ella jamás!"-
En una cierta oficina se muestra un hombre con cabello grisáceo junto con su secretaria a su lado viendo el comienzo del encuentro.
- ¡LYYYYYYYYYNNNNNNNNNNNNN! -
- Vaya, incluso tiene los mismos gustos. - Dijo Mikael reflexivo.
- ¿Señor, esta seguro de esto? - Pregunto la secretaria preocupada.
- Muy seguro, pero solo el final del encuentro. - Dijo con sabiduría. - "Suerte en tu lucha, Rey Supremo". -
