Hola!
Aqui esta, para todos ustedes, el capitulo 4, espero que les guste ;)
*Letras en cursiva, representan los pensamientos.
*Las palabras que tengan un asterisco, serán aclaradas al final, por si alguien no entiende.
Naruto no me pertenece, sino a Masashi Kishimoto
— Dulce amabilidad —
Como cada mañana, Sasuke se levantó temprano. Luego de desayunar, se dirige hacia el Complejo Uchiha, a ver que tendría que hacer ese mismo día. Ya ha pasado una semana, desde que Kakashi le dijo sobre la reconstrucción del lugar, algo que simplemente lo ponía feliz. Poder reconstruir el lugar donde paso su infancia.
Agradecía la oportunidad que le dio Kakashi y es que, a pesar de pensar en reconstruir su Clan, siempre había creído que tardaría mucho en hacerlo. Pero con esto, ya estaba empezando. Él restauraría lo que fue el Clan Uchiha, evitando caer en el mismo error que cometió su padre.
Mientras continúa caminando, recuerda lo exhaustiva que había sido la semana que paso, empezando por lo insoportables que se habían puesto Kiba e Ino, quienes tomaron a Hinata como su juguete, llevándola de un lado para el otro. Al parecer, según él dedujo, Ino quería que ellos estén juntos, pero Kiba no; por lo que de paso tuvo que aguantarse las peleas infantiles que estos dos tuvieron. Que, si no fuera por Hinata y que de alguna manera ayudaban, seguro que los echaba a patadas.
A pesar de ese percance, todo lo demás fue bien, agregando que luego, Naruto, Sakura, Shikamaru, Chouji, Lee, Ten y Shino se postularon para ayudar, debido a los pocos obreros que hay. Agregando que los primeros tres, solo pudieron ayudar unos cuantos días, debido a los deberes que tenían.
De esa manera, todos los escombros del lugar fueron sacados, por lo que ahora Sasuke no sabe cuál será el paso por seguir. Debido a eso, decidió ir más temprano que de costumbre.
Sin darse cuenta, Sasuke llega a la entrada del Complejo. Había estado perdido en sus pensamientos, que ni se dio cuenta que había llegado. Entra a este se acerca a una de las carpas, donde los obreros utilizan para descansar.
— Buenos días, Uchiha-san — Lo saludo un obrero.
— Buenos días.
— ¿Qué hace por aquí?
— Venia a ayudar.
— Pero ¿Hokage-sama no le comento?
— ¿Qué cosa?
— Como ya terminamos de levantar los escombros, tenemos que esperar a que lleguen los materiales para empezar a construir, los cuales no sabemos cuánto tardaran en llegar, por lo que por estos días no haremos nada. Pero le avisaremos cuando empezaremos de nuevo.
— Ah, ya veo.
— Si, disculpe que no se lo avisara ayer.
— No importa — Sasuke mira el reloj, aún faltaba una hora para que Hinata viniera — Entonces, me voy.
Sasuke se da la vuelta, para irse, pero el obrero lo detiene al llamarlo. El azabache lo mira, esperando que le hable.
— ¿Puedo consultarle algo?
Sasuke asiente afirmativamente, acercando al hombre, que saca unos planos del lugar. Este le pregunta que por donde podrían comenzar, ya que este como nunca conoció el interior del Complejo, no tenía idea de cómo empezar. Sasuke le empieza a explicar, diciéndole donde estaban los puntos más importantes.
— Muchas gracias — Le agradece el hombre — Tenía pensado en preguntarle a Hokage-sama, pero creo que fue mejor pregúntaselo a usted.
Sasuke asiente, sin responderle y empieza a irse, siendo acompañado por el obrero. Una vez en la entrada este le vuelve a hablar.
— Uchiha-san — Sasuke lo mira — No se preocupe, nosotros haremos un buen trabajo — Le asegura, lo que le sorprende al azabache.
— Gracias.
El obrero, se sorprende ante las palabras del chico, ya que había escuchado que este era muy orgulloso y escucharlo agradecerle, hizo que sonriera.
— Hasta luego Uchiha-san — El hombre le hace una reverencia.
Sasuke, empieza a caminar hacia la casa de la Hyuuga, mientras piensa sobre la extraña situación que había presenciado. Desde que había salido de la cárcel, la mayoría de las personas evitaba hablarle e incluso mirarlo, pero ese hombre no había tenido ningún problema e incluso parecía feliz de trabajar en esto. Realmente algo extraño.
Hinata baja las escaleras, para desayunar y es que ese día quería llegar temprano al Complejo Uchiha. Mientras espera que la cocinera le traiga el desayuno, llega su padre.
— Buenos días, padre.
— Buenos días — Responde este, sentándose — Te levantaste temprano.
— Si, es que quería ir temprano al Complejo Uchiha, como sabe lo están reconstruyendo y nosotros estamos ayudando.
— Ya veo — Hiashi, de pronto lanza un suspiro.
— Se lo ve cansado — Hinata lo mira preocupado.
— Hinata — La llama, ignorando sus palabras — Quizás esta semana sea la ultima que hablare con el consejo, si no consigo nada, dejare las cosas tal cual están.
Hinata agacha la mirada, sintiéndose tristes por las palabras de su padre. Ella deseaba que esa vez, los del consejo le hicieran caso a su líder, pero ellos seguían cerrados. Pero lo que mas le dolía, es que luego de tratar ese tema de la privacidad, también hablarían sobre el sello impuesto a los miembros de la segunda rama; si ellos perdían ahora, ni que decir lo que parecía si hablaran sobre el sello.
Hinata levanta su mirada y mira fijamente a su padre, algo que antes nunca pudo hacer, pero luego de su experiencia por la luna, le dio la fuerza para hacerlo.
— Pero lo intento — Sus palabras toman desprevenidos a Hiashi — Y eso es lo que importa.
Hiashi, sonríe interiormente, por un momento había pensado que su hija se sentiría decepcionado de él, pero eso era imposible, Hinata siempre se pareció a su madre. Quien nunca le recrimino nada, sino que lo aceptaba tal cual era. Pero por supuesto, esto nunca se lo diría a Hinata, no por que no quisiera, sino por simple vergüenza.
La cocinera les sirve a los dos, quienes comen su desayuno en silencio. Luego de terminar, Hinata le dice que se ira a cambiar, pero como él se va a una reunión, se despide de él
Hiashi mira por donde se fue ella. Ahora solo quedaba, ir a la reunión y ver qué pasaba.
Hinata escucha unos golpes en su puerta, así que se apura en ponerse la ropa y ver, quien es. Kou, se encuentra ahí.
— ¿Paso algo?
— Su amigo, Uchiha está afuera esperándola.
Esto sorprende a Hinata, quien lanza su mirada al reloj. Pero al ver que aun no son las 9, se extraña. ¿Por qué razón Sasuke la fue a buscar? Si se iban a ver en el Complejo Uchiha. Aunque quizás haya pasado algo grave y por eso venia a avisarle.
— Gracias Kou-san.
Apurada se coloca su campera y sale de su habitación, siendo seguido del Hyuuga.
— Hinata-sama — La llama.
Ella se da la vuelta, preguntándose qué le dirá.
— Se que no es mi asunto esto, pero quisiera hacerle una pregunta.
— Por supuesto.
— ¿No le convendría que dejara de verse con Uchiha? — Hinata lo mira extrañado — Ya sabe lo que la gente comenta por la calle, y…
— Es que ellos no lo conocen — Hinata lo interrumpe — Sasuke-kun puede tener un pasado oscuro, pero estoy segura de que ahora él realmente quiere cambiar y volver a como era antes.
— Usted es muy amable.
— No es eso, es que realmente veo como es realmente él. Ahora si me disculpa, me tengo que ir.
— Que le vaya bien — Kou hace una reverencia, mientras Hinata se despide de él.
Hinata sale de su casa, encontrando a Sasuke de espaldas a esta. Preocupada se acerca.
— Sasuke-kun.
Este se da la vuelta con tranquilidad.
— Buenos días Hinata — La saluda de lo mas normal, algo que llama la atención de la chica.
—Buenos días — Responde por inercia — ¿Sucedió algo grave?
— No, simplemente venia a avisarte que, me dijeron que por hoy descansaremos.
— ¿En serio? Ayer no dijeron nada.
— Al parecer, Kakashi no nos avisó. Según el jefe de lo obreros, me dijo que ahora que no había escombros, tienen que esperar a que lleguen los materiales, y que nos avisaran cuando lleguen estos.
— Ah ya veo. Entonces hay que avisar a los demás.
— Ellos se enterarán cuando lleguen allá.
Hinata mira extraña a Sasuke, si pensaba así, ¿Por qué no hizo lo mismo con ella? Aunque quizás sea, por que es bueno con ella.
— ¿Tu tienes que hacer algo? — Hinata niega con la cabeza — ¿Qué tal si vamos a entrenar?, hace una semana que no lo hacemos.
— Me parece bien — Exclama feliz la peliazul.
Por una extraña razón, ella ya estaba extrañando los entrenamientos que tenia con Sasuke. A pesar de que pasaron toda esa semana juntos. Por supuesto debido a la reconstrucción.
Los dos caminan hacia el campo de entrenamiento, entretenidos en su conversación, hasta que escuchan a unas mujeres hablar por demás de fuerte.
— Ese es — Exclama una.
— ¿Ese es el Uchiha? ¿El chico que deserto de la aldea y que se metió en un grupo de bandidos?
— Así es, e incluso mi marido que es miembro de la división de inteligencia, me dijo que estuvo en el libro bingo.
— ¡Oh por dios! Si estuvo ahí, es porque algo grave hizo. No creo que sea bueno que este en la aldea.
— Si, y dicen que, seguro que se quede para siempre, ya que están reconstruyendo el Distrito Uchiha.
Hinata mira disimuladamente a las mujeres, notando que todas ellas tienen como 50 años. Ella se siente algo molesta por lo que están diciente, ellas no lo conocían y aun así hablaban de él como si a si fuera.
Los dos pasan, sin decir nada y cuando están llegando al campo. Hinata lo mira.
— ¿Estas bien? — Sasuke frunce el ceño.
— Si ¿Por qué?
— Por lo que dijeron esas mujeres — Responde con tristeza.
— No me importa — Sasuke deja su mochila bajo un árbol y Hinata hace lo mismo — Desde que estuve en la cárcel, sabia que esto sucedería. Se que no le agradare a la gente, por las cosas que hice, pero simplemente no me importan. Si me dejo llevar por la opinión de la gente, dudo que pueda cumplir mis metas.
Hinata observa con admiración a Sasuke. Se alegra de escuchar que esos comentarios no lo lastiman.
— Sabes Sasuke-kun, yo siempre pensé que no todas las personas somos iguales — Este la mira, atento — Puede que haya gente que hable mal de ti, lo cual creo que es porque no te conocen, pero estoy segura de que hay gente que piensa diferente. Quienes, aun sin conocer, a una persona, no la juzgaran.
— Quizás — Es lo único que responde Sasuke.
Y es que a pesar de que Hinata sonaba tan segura, él aun tenia dudas de eso. Para él las únicas personas que lo aceptaron fueron Naruto, Kakashi, Sakura y Hinata, los tres primeros, por conocerlo bien y la última, porque simplemente era alguien demasiado amable.
Sin querer pensar mucho en eso, le dice a Hinata que mejor empiecen. Los dos se colocan en posición de ataque y empiezan. De vez en cuanto, Sasuke detiene el entrenamiento, para explicarle a ella, que cambie su postura, cuales son los puntos que más debe proteger, etc. Hinata, por su parte, escucha todo lo que el pelinegro le explica.
En un momento, Sasuke se protege del golpe que le intento dar la peliazul, con el puño suave, y con su brazo la empuja, lo que no sabia Hinata, era que detrás de ella había quedado un kunai, con el cual tropieza y en un abrir y cerrar de ojos, ella terminada tirada en el suelo.
Sasuke la mira sorprendido, hasta que ve que el kunai, había rozado su tobillo y este estaba sangrando. Este se acerca a ella con preocupación.
— Hinata — La llama, a lo que esta abre sus ojos.
Ella se sienta en el lugar y se sorprende al ver su tobillo. Se reprende mentalmente por ser tan torpe.
— Lo siento — Se disculpa, mientras se levanta.
— ¿Por qué te disculpas? — Cuestiona Sasuke, mientras la ayuda a levantar.
— Es que soy muy torpe — Explica, a lo que Sasuke lanza un suspiro.
Este coloca el brazo de ella sobre sus hombros y la ayuda a caminar hacia donde dejaron las mochilas. Ese pequeño contacto entre ellos provoca que Hinata se ponga muy nerviosa y es que ellos casi nunca tienen contacto físico, salvo en lo entrenamientos. Aun así, ella cree que está nerviosa, debido a su timidez.
Hinata se sienta apoyándose en el árbol, abre su mochila y busca una pomada, para colocársela en la herida. Sasuke decide sentarse a su lado. Los dos se quedan en silencio, pero luego de que ella terminara de vendar su pie, mira a su compañero.
— Lo siento — Vuelve a decir Hinata, con vergüenza — Hemos estado entrenando durante casi dos meses y aun cometo errores como esos.
— Te diré lo mismo que la vez pasada — Empieza Sasuke — Aprende de tu error. Intenta concéntrate en tu alrededor, no solo de tu oponente, cosas como estas suelen suceder.
— ¿Estas molesto? — Sasuke se sorprende
— ¿Por qué debería?
— Porque no progresamos.
— Te ayudo por que quiero, no por que me hayas obligado, así que haremos las cosas a tu nivel. A mi me tomo muchos años, en poder conseguir la fuerza que tengo ahora, aunque hice cosas que no se deberían haber hecho.
— ¿Cómo cuáles?
La mirada curiosa de Hinata, hacen que Sasuke dude en si decirle o no, pero comentarle que los ojos que tiene ahora son en realidad de su hermano mayor, tampoco es algo muy agradable de contar. Además, que ya había visto como ella reacciono cuando a su hermana menor le quitaron sus ojos. Simplemente no le podía decir esas cosas a ella.
— Cosas que no son importantes — Responde, y decide cambiar de tema — Por cierto, el otro día me dio curiosidad algo.
— ¿Curiosidad?
— ¿Por qué no quieres que tu hermana sepa la razón por la cual entrenas?
Hinata se sorprende ante su pregunta y es que nunca pensó que Sasuke le preguntara eso. Esta desvía su mirada, agacha su cabeza y se agarra las manos.
— Me da vergüenza — Confiesa.
— ¿Vergüenza?
— Yo no soy tan buena como ella, soy demasiado torpe a la hora de pelear, así que siempre termino perdiendo ante ella.
— ¿Quieres ganarle a ella?
— No — Responde ella — Se que nunca le podre ganar. Eso lo sé, desde que somos niñas.
— ¿Por qué?
— Mi padre siempre recalco lo mejor ninja que es ella, en comparación conmigo — Sasuke al escucharla, no puede evitar recordar a su propio padre — Antes me hizo sentir muy mal sus palabras.
— Te entiendo — Comenta el azabache,
— Pero ahora sé que él tenía razón — Sasuke frunce el ceño — Yo no soy buena en las peleas, además no me gusta pelear.
— Entonces ¿Por qué me pediste que te ayude en tu entrenamiento?
— Mas que ganarle a Hanabi, yo deseo protegerla. Esa vez cuando Toneri la secuestro, yo no pude hacer mucho, por lo que decidí, que, aunque no me guste pelear, deseo ser más fuerte por ella.
— Eso suena como tu — Dice, sin pensar, Sasuke.
— ¿Cómo?
— Nada.
Hinata mira al cielo, dándose cuenta de que una nube tiene una forma parecida a Akamaru, lo cual le hace gracia.
Sasuke, por su parte, observa el perfil de ella, pensando en lo que le conto. Recordando ese día, en el cual ella le pidió que la ayudara con su entrenamiento. Él había aceptado, ya que sentía que ella había hecho mucho por él y de esa manera devolverle el favor. Nunca le pregunto su razón, de querer entrenar con él, pero ahora lo entendí perfectamente.
Su razón no era egoísta, sino todo lo contrario. Esa chica que decía odiar pelear quería mejorar debido a su hermana menor. Eso de alguna manera le hace recordar lo que paso cuando volvían de la luna. Cuando Hinata le había dicho a su hermana que la amaba, una parte de él recordó con claridad las mismas palabras, pero pronunciadas por Itachi.
"Demasiado amable" — Piensa Sasuke.
El recordar a Itachi, le hizo recordar algo.
— Por cierto — Hinata lo mira — ¿El problema con tu Clan aún sigue?
— Así es — Responde con pesar — Los ancianos, son muy orgullosos y no quieren dar su brazo a torcer.
— ¿Cuál era el problema?
— Cuando Toneri secuestro a Hanabi, dejo una nota en la casa Hyuuga, la noche anterior — Sasuke la escucha atento y es que nunca le había preguntado qué había pasado esa noche — Mi padre y los demás, decidieron que ese era asuntos privados del Clan, por lo que fueron solos. Al ser derrotados, la casa Hyuuga estuvo desprotegida y de esa manera él pudo aprovechar y secuestrar a Hanabi.
— Ya veo.
— Mi padre, pensó que, si le hubiera avisado al Hokage, los ninjas de Konoha hubieran estado más atentos a la casa Hyuuga y de esa manera evitar que secuestraran a Hanabi y que el plan de Toneri se complete.
— Bueno, creo entender un poco a tu padre — Comenta Sasuke — Es complicado pedir ayuda de alguien externo.
La Hyuuga sonríe un poco y es que en algún momento ella misma pensó, que este le recordaba un poco a su padre, en lo serio que es y también en lo orgulloso. Pero su sonrisa se esfuma al recordar algo.
— El problema es que ellos creen que los clanes deben valerse por sí solos, sin depender de alguien más.
Sin querer Sasuke recordó a su clan extinto.
—¿Y tú que crees?
Hinata lo mira
— Yo creo que todos nos debemos ayudar entre nosotros, el hecho de pedir ayuda a la aldea no significa que seamos débiles, sino que hay cosas que nosotros no podemos hacer solos. Ese día en específico, más que la aldea se haga cargo del problema, seria que hayan trabajado en equipo, así hubieran evitado todo el problema que vino después. Además, creo que, si hablamos todos, nos entenderemos mejor.
— Quizás.
Sasuke mira los arboles frente a él, hasta que escucha de vuelta la voz de Hinata.
— Pero ¿sabes Sasuke-kun? A pesar de que mi padre dice que si le hubiera avisado al Hokage hubiéramos evitado el secuestro, creo que en realidad todo eso fue mi culpa, él me dijo que me quedara y yo lo ignore. No protegí a Hanabi, no soy una buena hermana mayor.
— Pero fuiste a buscarla — Hinata lo mira sorprendida —Eso es lo más importante, hiciste algo.
Hinata empieza a sentir como un sentimiento cálido recorre su cuerpo, las palabras de Sasuke, hacen que se tranquilice. Sus palabras, había sonado sinceras y amables.
— Gracias — Susurra, sonriendo.
Los dos se miran fijamente, sin decir una palabra. Hinata aun mantiene su sonrisa en su rostro, y esto provoca que Sasuke empiece a sentir un extraño hormigueo en sus manos, como si necesitara tocarla. Sin pensarlo detenidamente, su única mano empieza a levantarse lentamente, mientras se empieza a acerca a ella,
Pero su burbuja es rota, cuando escuchan a alguien toser. Los dos miran rápidamente, hacia donde proviene el sonido y se sorprende de ver al mismo ninja de la vez pasada, quien esta sonrojado.
— Disculpen si interrumpo — Dice avergonzado.
— No — Exclama Hinata, roja como un tomate, al darse cuenta lo cerca que tenía el rostro de Sasuke — No…inte...interrumpes nada.
Sasuke mira a Hinata tartamudear y le causa algo de gracia, pero lanza una mirada de enojo hacia el ninja, por una extraña razón siente que interrumpió en el peor momento.
— ¿Qué quieres? — Pregunta el Uchiha, parándose.
— Eh…Hyuuga Hinata ¿es usted?
— Así es — Responde ella, también parándose.
— Hokage-sama la llama.
— Esta bien — Responde y mira a Sasuke — Lo siento, tendremos que posponer el entrenamiento.
— No importa — Le dice este.
— También lo llama a usted Uchiha-san — Continua el ninja, con pánico de mirarlo.
— Entonces ¿nos llama a los dos? — Cuestiona Hinata, teniendo por respuesta un asentimiento de cabeza.
— Que raro — Comenta Sasuke.
— Tendremos que ir.
Los dos alcanzan sus mochilas y siguen al ninja, quien evita a toda costa mirarlos y es que la mirada que le da el azabache es como si le dijera "te odio". Él había escuchado que era una persona algo difícil de tratar, pero por una extraña razón el Hokage solamente lo mandaba a él para llamarlo. Aunque, por otra parte, el ver a la joven Hyuuga siempre fue un alivio para sus ojos. La admiraría, pero el chico seguro que no lo dejara, como la vez pasada.
Por suerte, para ese joven e inexperto chounin, llegan rápido a la oficina del Hokage, solamente despidiéndose de la joven, quien le devolvió el saludo con educación. Sasuke, sin voltearse a verlo, abre de golpe la puerta, sin la intención de tocar y esperar a que lo dejen entrar.
— Como siempre educado ¿No Sasuke? — Comenta irónicamente Kakashi, sin levantar la vista de los papeles que esta leyendo. Pr supuesto, él conoce perfectamente a su alumno.
— Buenos días Hokage-sama —En cambio Hinata, es lo primero que dice.
— Buenos días, Hinata — Kakashi los mira a los dos — Hola Sasuke.
— ¿Para qué nos llamabas? — Pregunta Sasuke, algo impaciente y es que le da curiosidad de por que los llamo a los dos.
— En realidad llame a Hinata — Los dos lo miran extrañados — Pero que, si ella estaba contigo, que vinieras también y bueno no me equivoque al pensar que estarían juntos.
Los ultimo lo dice con tono burlón, algo que llama la atención de Sasuke, que frunce el ceño. ¿A qué se debía esa insinuación?
— Como sea — Continua el peliblanco — Tengo una misión para ustedes dos.
— ¿Nosotros dos?
— Así es, Sasuke ¿recuerdas que te dije que ya que estas fuera de la cárcel pudieras incorporarte al sistema ninja?
— Si, lo recuerdo.
— Bueno, deseo que esta sea tu primera misión oficial.
— ¡Que bueno! — Exclama feliz la peliazul, llamando la atención de Kakashi.
— Así es — Coincide este — Pero esta misión no será de un rango elevado, pero no una de tipo "D" como la anterior, así que no te enojes.
— Yo no me enojo — Argumenta Sasuke.
— Claro, como la vez anterior.
— Eso ni fue enojo, simplemente me sorprendió.
Hinata observa como maestro y alumno discuten. En parte, verlos interactuar con normalidad le da alegría y es que ella sabia los problemas que habían tenido ellos.
— Como sea — Interrumpe Kakashi, no queriendo alargar esto — Su misión será de rango "C"
— No es mejor que una "D"
— Es "C" por que no deben salir de la aldea — Explica — Mira Sasuke, como recién saliste de la cárcel, es mejor evitar esas misiones donde tengas que salir de la aldea.
Esto ultimo que dice, llama mucho la atención de Sasuke, pero decide no decir nada. Quizás cuando estén solos, le cuestione.
— ¿De que se trata la misión? — Pregunta Hinata.
— Hoy vendrá el señor feudal del fuego, a hablar conmigo y con el traerá a su nieto y su misión será mostrarle el lugar y protegerlo.
— Pero ¿Qué no estamos en paz?
— Así es, pero ese fue uno de los requisitos del señor feudal. Alguien que tenga paciencia con un adolescente — Señala a Hinata y luego a Sasuke — Y un buen guardaespaldas.
— ¿Puedo rechazarlo?
— No — Sentencia Kakashi — Además ¿Por qué lo rechazarías?
— Por que prefiero concentrarme en mis asuntos.
— La reconstrucción del Complejo Uchiha se ha detenido por un tiempo, por lo que tienes mucho tiempo libre. Además de esta manera vuelves oficialmente al sistema.
— ¿Por qué la urgencia que lo haga ahora? Pensé que eso tardaría mucho.
— Bueno, es mejor hacerlo lo más rápido posible, como se esta reconstruyendo el Complejo Uchiha, necesitas encontrar un trabajo y así poder mantenerte.
Sasuke frunce el ceño, otra vez Kakashi había dicho algo extraño, pero antes que pueda decirle algo, unos golpes en la puerta lo interrumpen. La puerta se abre, dejando ver a Shikamaru, que saluda a los dos jóvenes.
— Hokage-sama, ya llego el señor feudal.
— Bien, yo ya voy — Le dice, a lo que el chico se retira de la habitación — Como ven, ya llego y no tengo tiempo de llamar a otra persona.
Sasuke lanza un suspiro, mientras Hinata lo observa detenidamente. Ella no sabe que decir, ya que no desea obligar al azabache a que diga que sí, pero, por otra parte, entiende lo que Kakashi estaba diciendo.
— Esta bien — Responde este resoplando.
— Que bueno — Exclama Kakashi — Estoy seguro de que el chico se encuentra abajo esperándolos. Él se llama Morimaru Tsuyoshi.
Los dos asienten con la cabeza y se disponen a retirarse, pero la voz de Kakashi, hace que se detengan.
— Hinata — Esta lo mira — Me olvide preguntarte ¿Cómo van las cosas con tu clan?
— Siguen igual — Responde — Mi padre, me dijo que hoy sería la última vez que hablaría con los ancianos.
— Ya veo, bueno espero que todo se solucione.
— Eso esperemos.
Luego los dos se retiran de la oficina, caminando hacia la entrada del edificio, en buscan del nieto del señor feudal.
Mientras caminan, Sasuke observa la espalda pequeña de la peliazul, recordando lo que paso hace un rato y no puede evitar preguntarse la razón por la cual tuvo el deseo de tocarla e incluso de acercarse. Lanza un suspiro, sin poder llegar a la respuesta. Esto último llama la atención de Hinata.
Pero no tiene tiempo para preguntarle, ya que los dos llegan a la entrada del edificio y lo primero que ven es a un joven, de unos 15 años, quien esta acompañado de una chica, quien parece ser su sirvienta.
Lanza una mirada a Sasuke, quien asiente con la cabeza. Sin decir una palabra, los dos se entienden y se acercan al chico. Este mira entretenido alrededor, sin notar que ellos dos se acercan.
Mientras caminan hacia él, Hinata empieza a verlo mejor. El chico se ve que es más bajo que Sasuke, pero mas alto de ella; posee el cabello castaño oscuro y ojos del mismo color.
— ¡Pero que pueblo muerto!
Tanto Hinata como Sasuke se detienen abruptamente, al escuchar la exclamación que acababa de hacer el joven.
— ¿Por qué tuve que venir a este lugar?
— Tsuyoshi-sama, no debería hablar de esa manera, la gente lo escuchara — Le suplica su sirvienta — Además usted quiso venir.
— Solo vine aquí para conocer al supuesto "héroe" del que todos hablan, aunque estoy seguro de que no es tan grandiosos como todos dicen.
Sasuke respira profundamente, no queriendo poner atención a los ataques verbales que hacia el chico hacia su rubio amigo. Mientras Hinata, intenta encontrar el valor para hablarle. Respira profundamente y se acerca.
— Disculpe ¿Tsuyoshi-sama?
El joven se da la vuelta, al escuchar una dulce voz llamarlo. Lo que ve lo sorprende, ahí frente a él se encontraba una chica de cabello azul oscuro y ojos blancos, casi como perlas. Había pensando que las chicas de ahí era comunes y corrientes, pero la belleza que tenía esta chica era muy diferente a lo que esperaba. Sin responderle, se acerca de pronto a Hinata, quien lo mira asombrada.
— Que hermosos ojos tiene usted — Comenta mirándola fijamente, haciendo que Hinata se sonroje.
— Debe ser del clan Hyuuga, Señorito — Explica su sirvienta.
— A…Así es — Responde Hinata, algo nerviosa por lo cerca que esta el chico — Soy Hyuuga Hinata y él es Uchiha Sasuke — Con su mano señala a Sasuke, pero el chico no lo mira — Nosotros fuimos mandados por Hokage-sama, para ser sus escoltas y mostrarle la aldea.
Hinata respira profundo y es que había hablado de corrido, como si lo hubiera práctica. El joven se alegra al escuchar que ella seria su acompañante, pero su alegría dura poco, cuando algo o alguien se interpone entre él y ella.
Levanta la vista y se encuentra con un chico de cabello negro y ojos de mismo color.
— Deberíamos empezar — Dice Sasuke
— Que guapo — La escucha murmurar a su sirvienta, quien se calla, en el momento que le lanza una mirada molesta.
Tsuyoshi, chasquea la lengua y se da vuelta, para empezar a caminar. La peliazul había mencionado otro nombre aparte del suyo, pero no pensó que sería un hombre.
Por su parte, Sasuke mira a Hinata, quien intenta tranquilizarse.
— Gracias, Sasuke-kun — Le agradece — Me pongo muy nerviosa cuando la gente se acerca mucho a mí.
Sasuke la mira extrañado, pero si él se había acercado a ella y no había reaccionado así.
— Parece un chico complicado — Comenta Hinata, mientras caminan detrás del chico y su sirvienta.
— Caprichoso, diría yo.
Sasuke mira con el ceño fruncido al chico, desde que escucho lo que había dicho sobre Naruto, le cayo mal, pero cuando se acerco a Hinata, como si fueran conocidos, termino por desagradarle, en especial al notar lo incomoda que se había puesto su amiga. Por lo que, pensándolo bien, en parte se alegraba estar ahí acompañándola, sino ¿Qué hubiera pasado, si Hinata estuviera sola con ese niño?
— Ni quiero pensarlo.
— ¿Cómo? — Sasuke mira a Hinata, al parecer había hablado en voz alta.
— Nada.
— ¿Ustedes son mis escoltas o están en una cita?
Tsuyoshi, miraba molesto a la pareja de morochos y es que verlo hablar entre ellos, como si el no estuviera, lo molesto de sobremanera.
— Tsuyoshi-sama ¿alguna vez vino a la aldea? — Pregunta Hinata
— Nunca, esta es la primera vez en ella.
— Ya veo.
Este se detiene abruptamente y gira en dirección a Hinata, quien también se detiene, junto con Sasuke.
— Por cierto…Hinata-san ¿Cuántos años tiene usted? — La nombrada lo mira extrañado. Nunca espero que le preguntara eso.
— 18 años ¿Por qué pregunta?
— Así que es tres años mayor que yo, había pensando que seriamos de la misma edad — Sus palabras provocan desconcierto en la peliazul.
— ¿Y usted? — Los tres miran a la sirvienta, que observa fijamente a Sasuke.
— 18 — Responde Sasuke, sin entender a que venía la pregunta.
— ¡Oh la misma edad que yo! — Exclama la sirvienta, sonrojándose.
— ¿Quién te permitió hablar? — Grita enojado Tsuyoshi
— ¡Disculpe! — La chica hace una reverencia.
Tanto Hinata como Sasuke no entienden que sucede con esos dos.
— ¿Y por qué el Hokage me mando a dos personas? — Cuestiona el adolescente.
— Porque… — No podía decir que ella estaba ahí, por que tenia mas paciencia que Sasuke — Usted es una persona muy importante, y no queremos que le suceda algo malo.
— Pues para mi hubiera sido maravilloso, si usted venia sola —Tsuyoshi le guiña el ojo a Hinata, quien se siente mucho más incómoda que antes.
— Ya… ¿veo?
Sasuke mira a Hinata, quien levanta sus hombros, sin saber que más responder.
— Bueno, ¿por dónde empezaremos?
— ¿Qué tal si primero vamos a ver las esculturas de los Hokages?
— Con cualquier lugar que usted escoja yo estoy bien.
Hinata simplemente asiente con la cabeza y con su mano señala hacia donde deben dirigirse, el chico y su sirvienta los siguen. Sasuke camina detrás de ellos, por una extraña razón, el nieto del señor feudal le estaba cayendo mal. ¿Qué era ese intento de coquetear con Hinata? Lo hubiera ignorado, sino fuera que eso ponía demasiado incomoda a su amiga.
"Espero que todo acabe rápido" — Suplica Sasuke.
Los cuatros se encuentran frente a los rostros de los Hokages. El chico mira con desinterés las esculturas, mientras su sirvienta no deja de mirar a Sasuke.
— Estos son todos los Hokages que nuestra aldea tuvo — Explica Hinata — Empezando por Senju Hashirama-sama, quien fundo nuestra aldea, por lo tanto, es el primer Hokage y quien intento hacer un tratado de paz con las demás aldeas; a su lado se encuentra, Senju Tobirama-sama, hermano menor de Hashirama-sama, él…
Mientras Hinata explica quienes son cada uno de los rostros y que hicieron, la sirvienta de Tsuyoshi, se acerca lentamente a Sasuke.
— ¿Usted es el ultimo sobreviviente del Clan Uchiha?
Sasuke dirige su mirada hacia la chica, y sin responderle, asiente con la cabeza.
— Ya veo — Comenta — Usted no es muy hablador ¿verdad?
Sasuke, respira internamente, deseando que la chica a su lado deje de hablarle. Una parte de él deseaba decirle que lo deje en paz, pero simplemente no puede hacerlo o fallaría su misión.
— ¿Alguna vez le dijeron que usted es muy guapo? — Insiste la chica, al no obtener respuesta de él.
Sasuke centra su atención en lo que Hinata explica, deseando que la chica se de cuenta que él, no la está escuchando.
Mientras Hinata explica, Tsuyoshi la observa con desinterés. Esto hace que se ponga nerviosa, por lo que decide mirar a otro lado, perro sus ojos ven algo que la desconcierta. La sirvienta de Tsuyoshi, a la cual no le pudo preguntar su nombre, se encontraba muy cerca de Sasuke, y al parecer le estaba hablando, a pesar de que el azabache la miraba a ella.
— Por último…— Hinata se traba un segundo — Se encuentra Hatake Kakashi-sama, el sexto Hokage, quien tuvo una participación importante durante la Cuarta Guerra ninja y…
La chica, mira a Sasuke molesta que no le respondiera. Mira detenidamente su cuerpo, observando que le falta un brazo, quizás perdido durante la guerra, pero su otro brazo, parecía muy musculoso. Sin poder contenerse levanta sus manos, deseando poder tocar el brazo de ese hermoso hombre frente a ella.
En el momento que Hinata ve las intenciones de la chica, siente una opresión en su pecho y sin pensarlo, camina hacia ellos y coloca sus manos sobre los de ella.
El lugar se queda en silencio. Los tres miran sin comprender a la peliazul, en especial la chica, quien esta un poco sorprendida que le hayan agarrado sus manos.
Por su parte, Hinata, quien mantiene su cabeza gacha, se reta mentalmente. Ni siquiera sabia la razón, por la cual tuvo el deseo de detener las manos de la sirvienta de Tsuyoshi. Había hecho algo, sin pensarlo detenidamente y ahora se encuentra bajo la mirada desconcertada de todo ellos. ¿Ahora qué diría?
— ¿Sucede algo? — Cuestiona la chica de cabello castaño.
Hinata levanta su mirada hacia ella, pudiéndose notar lo sonrojada que esta y con una sonrisa nerviosa le responde.
— Olvide pre…preguntarle su nombre.
— Midori — Responde, sin entender.
— Mi…Midori-san ¿le gus... gustaría ver como se ve la…la aldea desde arriba? — Con su dedo señala sobre las cabezas de los Hokages, mientras maldice su tartamudeo.
— Yo debería decidir que hacer — Comenta molesto Tsuyoshi.
Hinata, mira a Tsuyoshi. Ahora si había metido la pata, le había preguntado a su sirviente, antes que él.
— Desde ahí se puede ver todo — Interviene Sasuke, colocándose al lado de Hinata — Estoy seguro de que le gustara.
La Hyuuga, le lanza una mirada de agradecimiento.
— Deberíamos ir a ver Tsuyohi-sama — Comenta Midori — A usted siempre le gusto las alturas.
El chico mira a su sirvienta, lo que había dicho era verdad, a él le gustaba mucho más las alturas. Sin responder, empieza a caminar hacia donde se encuentra las escaleras, seguido por Midori.
Hinata lanza un suspiro de alivio, por suerte no se había enojado mucho.
— Gracias Sasuke-kun, me salvaste.
— De nada, pero ¿Qué sucedió?
— ¿Eh?
— Hace un segundo.
La peliazul se sonroja levemente, no podía decirle a él, que no quería que la castaña lo tocara. Ellos eran amigos, así que no tenía el derecho para decidir eso, pero aun así una parte de ella no lo quería.
— Por que olvide preguntarle su nombre — Miente.
Sasuke la mira fijamente, sin creerle y es que el hecho que estuviera tensa, le daba a entender que le estaba mintiendo. Ya le había dicho le era pésima mintiendo, ya que siempre se le notaba lo nerviosa que estaba.
— Como digas — Responde. Si ella no quería decirle la verdad, él respetaría su decisión.
Sasuke camina, siguiendo a los otros dos. Hinata, feliz que no insistiera, lo sigue y cuando se coloca a su lado, no puede evitar dirigir su mirada hacia su brazo. ¿Por qué razón Midori-san había intentado tocarlo?
Sasuke se detiene abruptamente, cuando siente que alguien lo agarra de su brazo. Dirige su mirada hacia su brazo y ve que dos manos pequeñas y blancas están sobre este, dirige su mirada a la dueña de dichas manos. Hinata, por su parte, siente la mirada de Sasuke sobre ella. Otra vez había hecho algo sin pensar, seguro estaba mal de la cabeza.
— ¿Sucede algo? — Cuestiona Sasuke, al ver que ella no habla.
— Nada — Exclama, soltando su brazo bruscamente. El rostro de Hinata se lo podría describir como un tomate, de lo rojo que esta. Esto causa un poco de gracia en Sasuke.
— ¿Hinata-san?
— Si — Responde a Tsuyoshi y mira a Sasuke — Lo siento.
Hinata corre hasta colocarse al lado del nieto del señor feudal. Dejando a Sasuke pensativo sobre lo que había pasado. Extrañado que no le molestara que Hinata lo agarrara de su brazo. Recordando su época de academia, siempre le molesto que las chicas lo tocaran, y hasta ahora siempre evito tener un contacto directo con ellas, pero al parecer con Hinata era diferente, pero ¿Por qué era diferente? Sin poder encontrar respuesta, sigue a los demás.
Una vez están arriba, el joven se acerca emocionado a la barandilla. La vista que había era magnifica, ya que se podía ver toda la aldea, incluso la enorme entrada que tenia y las estructuras alrededor de esta.
A pesar de que la aldea parece un pueblo muerto, tenia algo de maravilloso en su paisaje. Aunque no se podía compara con lo hermosa que le resultaba su escolta.
Tsuyoshi mira a su costado derecho, donde esta Hinata observando la aldea. Aprovechando, lo distraída que esta la peliazul, la observa detenidamente. Su largo cabello, esos hermosos ojos, su pequeña nariz y lo mas importante, el tamaño de sus pechos. Esa chica era simplemente una maravilla para sus ojos.
Poniéndose a pensar, quizás si le pedía esa chica que saliera con él o que incluso casarse, ella aceptaría al instante y es que duda que exista alguien que no quiera estar con alguien tan magnifico como él.
Con el ego inflado, se acerca hacia Hinata y se coloca muy cerca de ella. Esto llama la atención de ella, quien lo mira sin comprender.
— Que hermoso paisaje — Comenta.
Hinata al escucharlo decir algo positivo sobre la aldea, se alegra. Había acertado al pedirle que subiera aquí.
— Que bueno que le guste — Responde con una gran sonrisa — La aldea tiene un paisaje muy bello, aunque es mucho mas bello durante la primavera, durante el florecimiento de los sakura.
— Tal vez pueda volver para primavera.
— Por supuesto, será más que bienvenido.
El chico se ríe, al ver la emoción en el rostro de la peliazul.
"Ya esta muerta por mi" — Piensa egoístamente Tsuyoshi.
Mientras ellos dos hablan, Sasuke lo observa detenidamente. Él mismo sabe lo educada y buena persona que era Hinata. Ya la conocía durante un tiempo, como para entender que ella siempre es así de amable con la gente, sonriéndole de la misma manera que lo hacía con él, pero, aun así, el verla hablar tan animadamente con ese chico lo ponía muy incómodo, algo extraño tomando en cuenta que ella habla así con Kiba o con Shino y nunca le importo eso.
— Hinata-san ¿alguna vez le dijeron lo bella que es usted?
Hinata se sonroja ante las palabras del joven, sin saber que responderle. En ese momento Tsuyoshi, levanta su mano, con la intención de tocarle su mejilla. Él esta seguro que con esas palabras ya la conquisto completamente y es que ella se sonrojo y como no responde seguro se puso nerviosa, de que un hombre tan guapo como él le dijera eso. Pero antes que pueda tocarla, una voz interrumpe su momento.
— Hinata.
La chica da vuelta rápidamente su cabeza, Sasuke se encuentra cerca de ellos, con el ceño fuertemente marcado.
— Deberíamos continuar, sino se hará tarde — Le dice, mientras le lanza una mirada a Tsuyoshi, pero Hinata no se da cuenta de esto.
— Tienes razón, Sasuke-kun — Dice ella, mientras camina hacia él.
Tsuyoshi, al ver esto se enfurece, ¿Quién se creía ese, para meterse en su conversación con la peliazul? A no ser que ellos sean algo, si fuera así entendería, la razón por la cual él se puso así. Aunque está seguro de que, si él le pide, Hinata dejaría a ese morocho.
— ¿A dónde iremos? — Cuestiona Midori.
— Estaba pensando, en recorrer la aldea, ya que hay muchas tiendas, que seguro les gustara y de paso vemos donde comerán — Explica Hinata, mucho más cómoda que antes.
Entonces Tsuyoshi recuerda la razón principal por la cual acepto ir a esa aldea junto a su abuelo y es que la presencia de la peliazul había hecho que se olvidara de eso.
— Pero antes — Interrumpe el chico — Quisiera conocer a ese tal Uzumaki Naruto, el supuesto héroe.
— ¿Naruto-kun? — Pregunta Hinata — ¿Por qué?
— ¿Naruto-kun? — Repite Tsuyoshi — ¿Usted lo conoce?
— Si — Hinata sonríe al mencionar al rubio — Es amigo nuestro.
— ¿Usted es amiga del héroe? — Midori se mete en la conversación, sorprendida de que esa chica conozca a alguien tan famoso. Mira a Sasuke —¿Usted también lo conoce?
Sasuke asiente con la cabeza. Tsuyoshi frunce el ceño, ante esto.
— Sasuke-kun es el mejor amigo de Naruto-kun — Explica Hinata, ante la atenta mirada de Sasuke — Gracias a ellos dos, es que estamos en paz.
— ¿Los dos? — Cuestiona Tsuyoshi
— Así es — Responde Hinata, pero antes que diga porque, una mano sobre su hombro le llama la atención. Se trata de Sasuke, quien la mira fijamente.
Hinata asiente con la cabeza, entendiendo lo que le quiere decir. Ya que esto ya lo habían hablado hace mucho, cuando ella le cuestiono la razón por la cual toda la gente decir que Naruto era el único héroe de la guerra.
"Prefiero que nadie sepa que yo ayude, además Naruto se merece mas ese titulo que yo" — Esas fueron las palabras, que le dijo esa vez, Sasuke.
Midori mira con mucha más admiración a Sasuke y pensar que ella, una sirvienta, podía estar cerca de unos de los ninjas que había estado en la guerra y que además era el mejor amigo del héroe. Internamente agradece, que su amiga se haya enfermado y que la obligaran a venir junto a su amo.
Pero, ajeno a la felicidad de su sirvienta, Tsuyoshi miraba, sin poder creer lo que sus oídos habían escuchado. Ese chico, de cabello negro, era quien había luchado en la Gran Cuarta Guerra Ninja, y si era amigo del héroe, significaba que es un ninja de elite.
Todo este tiempo había pensado que sería un simple ninja de cuarta, pero al parecer se había equivocado y para peor, si era pareja de la peliazul, ahí sí que él no podría ganar. Él es solamente el nieto del señor feudal, nunca había practica artes marciales y nada por el estilo, así que decía que pelearan por la chica, más que seguro que él perdía.
Entonces una idea llega a su cabeza. Si esos dos eran parejas, había una sola manera de lograr que Hinata termine su relación con ese morocho. Tiene que lograr que quede en vergüenza y de esa manera ella se decepcionara y terminara pidiéndole a él que sea su nuevo novio.
— Entonces ¿ustedes nos pueden presentar al héroe? Es que quiero conseguir un autógrafo suyo — Pide Midori.
— Lo siento, pero no sé dónde se encuentra él.
— Esta ocupado — Responde cortante Sasuke.
Naruto, como la mayoría de los días, se encontraba estudian, así que lo menos que Sasuke quiere, es molestarlo; mas tomando en cuenta que su rubio amigo, es lento para el estudio.
De pronto una fuerte carcajada, llama la atención de los tres, quienes miran a Tsuyoshi, reír como si estuviera poseído.
Este había encontrado un plan perfecto, solamente tenia que humillar a ese chico, frente a Hinata y problema solucionado.
— Discúlpenlo, el amo es una persona un tanto especial — Dice la sirvienta, viendo a su joven amo, con el ceño fruncido — Tsuyoshi-sama — Lo llama — ¿Qué tal si continuamos?
— ¡Por supuesto! — Exclama y por una extraña razón suena más emocionado que antes.
Midori, frunce fuerte su ceño, pero prefiere no preguntar. Lo mismo pasa con Sasuke, a quien le parece extraño el cambio de actitud que tiene el adolescente. Pero, muy en cambio, Hinata no ve nada extraño, por lo que empieza a caminar hacia las escaleras, siendo seguida por los otros tres.
Los cuatros caminan hacia el centro de la aldea, sin hablar. En especial Tsuyoshi, quien no puede idear un plan perfecto para humillar a ese tal "Sasuke-kun". Además, que desde interrumpió el primer contacto que intento tener con Hinata-san, le molesto mucho. Incluso su sirvienta parecía perdidamente enamorada de él, algo que simplemente es incompresible. Solo hay que mirarlo, era alguien muy simple, a pesar de que era mas alto que él, mas musculoso, su cabello parecía más sedoso, además que tiene esos llamativos ojos, pero nada más. Tsuyoshi cree que es más superior que Sasuke.
Pero sus pensamientos son rotos, al escuchar una voz masculina llamar a Hinata. Se da la vuelta rápidamente, pudiendo ver a dos hombres y un perro acercarse a ellos. Uno tiene el cabello castaño, junto a dos mascas en sus mejillas, mientras que, el otro, tiene anteojos de sol, a pesar de que ese día está un poco nublado y por último un perro blanco enorme.
— ¡Hinata! — Exclama Kiba con una sonrisa, que se esfuma en cuanto ve a Sasuke
— ¡Kiba-kun, Shino-kun, Akamaru-kun! — Responde Hinata.
Akamaru, al escuchar a la chica, sale corriendo y salta sobre ella, asustando a Midori que se hace para atrás.
— Sasuke — Saluda Shino.
— Shino — Mira a Kiba — Kiba.
— Hola Sasuke — Responde el Inuzuka, con sarcasmo
Akamaru le lame la cara a Hinata, provocando que ella ría de esto
— Akamaru-kun, me haces cosquillas.
— Ya Akamaru — Lo llama Kiba — Déjala.
El canino hace caso a su dueño y deja a Hinata.
Tsuyoshi, mira con desconfianza a ambos hombros, por la manera de saludar a la peliazul, deben ser amigos de estas, pero aun así no se debe confiar y si ellos también estaban interesados.
— ¿Qué hacen? — Cuestiona Hinata
— Mas bien, ¿Qué hacen ustedes dos? — Pregunta Kiba señalando a Sasuke
— Estamos en una misión — Explica Hinata, entonces se da cuenta de sus invitados — ¡Cierto! Kiba-kun, Shino-kun, él es Miromaru Tsuyoshi-sama, nieto del Señor Feudal.
Esto sorprende a los dos chicos, quienes se apuran en saludar al nieto del señor feudal.
— Disculpe — Dice Shino — Nos presentamos, él es Inuzuka Kiba y yo, Aburame Shino, es un honor conocer al nieto del Señor Feudal.
— Igualmente — Responde Tsuyoshi, aun desconfiando de ellos.
— Kakashi-sama, nos pidió que acompañáramos a Tsuyoshi-sama y que le mostremos un poco de la aldea. Ahora estábamos buscando donde comer.
— Si me permite recomendarle un lugar — Empieza Kiba — Le diría que vaya al restaurant de yakiniku, es un lugar muy bueno.
— Ya lo pensare — Responde Tsuyoshi, tajante.
Mientras Sasuke mira extrañado el cambio de tono en la voz del Inuzuka. Cuando llego sonaba molesto, pero ahora parecía muy educado.
— ¿Y ustedes? — Pregunta Hinata
— Tenemos que buscar un bandido, que ataco un pueblo, que se encuentra en las afueras de Konoha — Explica Shino — Lo único malo es que se nos acabo nuestras armas y como fue en ultimo momento que nos avisaron, no tenemos tiempo de ir a comprar aquí.
— Esperamos encontrar que vendan en un lugar cercano — Expone Kiba
Entonces a Sasuke le llega un recuerdo El recuerdo de un lugar, que se encuentra a las afueras de Konoha y en donde está seguro podrían encontrar lo que buscan.
— ¿Tus sabes de algún lugar Hinata? — Cuestiona Kiba.
— No, como el Clan tiene su propio suministro, nunca tuve la necesidad de comprar.
— Es verdad.
— Lo malo es que solamente miembros del Clan pueden pedirlos — Hinata se queda pensativa — Ustedes están apurados y yo estoy ocupada, así que…
— Yo sé de un lugar.
Los tres giran sus cabezas hacia el ultimo Uchiha, quien los mira tranquilo. Kiba Frunce el ceño ¿había escuchado bien? O ¿Sasuke parecía querer ayudarlos? Esto se hace sospechoso. Lo mejor seria rechazarlo, antes que diga una estupidez.
— Que bueno — Responde el Inuzuka, queriendo ignorarlo.
— ¿Dónde?
Por supuesto, su amigo Shino, pensaba diferente a él.
— En las afueras del Konoha, existe una ciudad abandonada llamada, Sora-ku*, ahí vive una anciana, ella vende armas, medicamentos y mas cosas. No queda muy lejos de aquí.
Shino, asiente ante lo que dice Sasuke. Gracias a él ahora sabían dónde ir.
— Gracias por la indicación — Empieza Kiba, intentando que no noten su molestia, no podía mostrar esa parte del él, frente al nieto del Señor Feudal — Pero creo iremos otro…
— Gracias Sasuke, iremos por allí.
— ¡Shino!
Shino mira a Kiba y blanqueándole los ojos, dirige su mirada a Sasuke, para hacerle una pregunta.
— ¿Cómo conoces ese lugar?
— Antes el Clan Uchiha lo utilizaba como almacenamiento de armas.
— ¿Uchiha? — Susurra Tsuyoshi.
— Ya veo, bueno, de vuelta, muchas gracias por la información — Shino mira a Hinata — No los seguimos molestando, nos vemos.
Hinata acepta, mientras Kiba, solo refunfuñe, sin poder oponerse, además que Shino fue denominado capitán del equipo.
Los dos chicos se despiden de Tsuyoshi, con mucho respeto, de su amiga y de Sasuke, Kiba a regañidas. Una vez estos se fueron, volvieron a quedar los cuatros.
— Disculpe la demora — Se disculpa Hinata.
— No importa.
Midori mira a Tsuyoshi, extrañado que no estuviera enojado, pero decide dejarlo pasar, quizás intentaba comportarse educadamente frente a los aldeanos.
Los cuatros, deciden ir a restaurant de yakiniku, debido a que se encontraba mas cerca de donde ellos se encuentran. Tsuyoshi, sigue pensando en que manera dejar en vergüenza a Sasuke.
Cuando llegan, se sientan Hinata al lado de Sasuke, frente a ellos Tsuyoshi. Midori, se sienta en otra mesa, ante la incomodidad de Hinata. Ya que, a pesar de tener sirvientas, como Tsuyoshi, y saber que no se podían sentar juntos, se sentía mal que la chica se sentara sola.
Con dudas mira a Sasuke, quien le devuelve la mirada. Hinata mira hacia Midori, quien esta en la mesa de al lado, y vuelve a ver a Sasuke, esperanzada de que haya entendido a que se refería. Por su parte, Tsuyoshi, observaba molesto como Hinata miraba solo a Sasuke. Sintiéndose más incómodo y enojado, debido a que parecía que él no existiera y solo estuvieran ellos solos. Ahora su odio hacia Sasuke había aumentado.
Pero ajenos a los pensamientos molestos del joven, Sasuke lanza un suspiro, y mira a Hinata y a la joven sirvienta. Al parecer Hinata, quería que la chica se sentara con ellos, y por lo obvio no se animaba a decirle al mocoso frente a ellos.
— ¿No seria mejor que ella se siente con nosotros? — Cuestiona Sasuke, señalando a la sirvienta, sin recordar como era su nombre.
Esta al escucharlo nombrarlo, vuelve su vista al morocho, feliz que él mismo haya pedido eso. Quizás, no era tan malo como parecía.
— ¿Cómo? — Pregunta, molesto Tsuyoshi, ante la proposición del Uchiha.
— Que se siente aquí, con nosotros — Repite
— ¿Cómo osas…?
— Yo pienso lo mismo que Sasuke-kun — Interrumpe Hinata, feliz que Sasuke la haya entendido — Seria bueno que coman junto a nosotros.
El castaño, se queda mudo sin saber que responder. Como el morocho había propuesto eso, iba a rechazarlo, pero al decir lo mismo Hinata, empieza a dudar. Si él decía que no, quizás pudiera pensar que es una persona mala, así que, con todo el esfuerzo, acepta.
Sin necesidad de llamarla, Midori, corre y se sienta al lado de Tsuyoshi, al parecer ella estaba muy atenta a la conversación que tenían.
Ellos ordenan y comen en silencio, algo normal entre Hinata y Sasuke, pero incomodo para los otros dos. Cuando terminan de comer, a Tsuyoshi no se le ocurre todavía nada, por lo que decide consultar con su sirvienta, para que así sirva de algo.
— Ya vuelvo — Dice, levantándose — Midori, acompáñame.
— ¿Eh? — Cuestiona, mientras come lo último, pero la mirada enojada de él hace que se levante de golpe — ¡Como ordene Tsuyoshi-sama!
Los dos se alejan de los morochos, quienes se quedan en silencio, hasta que Hinata habla.
— Gracias Sasuke-kun.
— ¿Por qué?
— Por decirle a Tsuyoshi-sama, que Midori-san se sentara con nosotros.
— Si no hubiera dicho, dudo que tú lo hayas dicho.
— Es que me daba miedo decirle eso — Hinata se ríe avergonzada, de temerle a un chico menor que ella.
Sasuke la mira fijamente, suavizando su mirada, la comisura de su labio se levanta levemente, casi imperceptible. Como siempre Hinata sigue siendo amable con los demás.
— Demasiado amable — Murmura Sasuke, en voz baja.
— ¿Cómo?
— Nada
Hinata asiente con una sonrisa.
Mientras ellos dos hablan, un poco mas lejos se encuentran Tsuyoshi hablando con su sirvienta.
— ¿Me puede repetir la pregunta?
— ¿Qué no entiendes de lo que te dije? — Pregunta furioso Tsuyoshi, a él no le gusta repetir sus palabras.
— Es que no entiendo a que se refiere con avergonzar al chico — Repite Midori — Espera ¿usted se refiere a Uchiha-san?
— ¡¿A quién más?! — Grita más enojado.
— Como no dijo su nombre, pensé que hablaba de otra persona.
— No recuerdo como se llama — Entonces Tsuyoshi, recuerda que el morocho hablo sobre el Clan Uchiha — ¿Cómo se llama?
— Uchiha Sasuke
— ¿Qué no el Clan Uchiha estaba extinto?
— Eso pensaba yo también, pero siempre se escucho el rumor que había un sobreviviente del clan, incluso hace unos años, todo el mundo hablaba sobre él.
— Un último sobreviviente, ya veo.
— Entonces ¿a que se refiere con avergonzarlo?
— Cierto — Exclama, recordando por qué está hablando con Midori.
— No sé si lo habrás notado, pero se nota que Hinata-san siente cosas por mi — Empieza poniéndose un poco colorado.
"Yo no vi nada de eso" — Piensa Midori, mientras finge escucharlo con seriedad.
— Pero presiento que ella y ese chico…
— Uchiha-san
— Si, ese — Tsuyoshi no desea nombrarlo por su apellido — La cuestión, es que necesito que ellos terminen, para que así de esa manera, ella no se sienta atado a ese…estu…digo Uchiha y pueda declararme su amor.
Midori se queda muda, sin saber que responderle. Por un lado, desea poder dejar salir la fuerte risa, que tiene atorada en su garganta. Había dicho tantas tonteras, que intenta contenerse, sino seguro la mandaba a la hoguera. Por otro lado, quería decirle que poner en vergüenza a ese morocho, seria algo en vano, ya que no importara lo que él hiciera, cualquier terminaría prefiriendo a Uchiha, que, a un mocoso caprichoso, que se creía el centro del universo.
— ¿Por qué no respondes?
Midori reacciona, se había olvidado de que tenia que darle una respuesta.
— Tsuyoshi-sama…— Empieza sin saber que decir — Yo creo…— Tsuyoshi la observa atento — Quizás debería intentar confesarse, sino dudo que ella se de cuenta que a usted le gusta…— Tsuyoshi frunce el ceño — Digo, dudo que ella se anime a confesarle sus sentimientos, parece alguien tímida.
— ¿Por qué debería hacerlo yo?
— Porque, a las mujeres, nos gustan que los hombres den el primer paso — Justifica.
— ¿En serio?
— Eh…si — Responde insegura.
Tsuyoshi se pone a pensar detenidamente en lo que su sirvienta dice, si era como ella decía, entonces él tendría que confesar sus sentimientos, aunque prefería que Hinata se confesara primero y él tenga que aceptar sus sentimientos.
— Disculpen…
Los dos se dan la vuelta al escuchar una voz a su lado. Se topan con la figura de una señora mayor, de unos 50 años mas o menos. Estos piensan que están estorbando en el camino, por lo que se hacen a un lado, dejándole el paso a la mujer. Pero esta no se mueve ni un milímetro, llamando la atención de los dos.
— ¿Necesita algo señora? — Cuestiona Midori.
— ¿Ustedes no son de aquí?
— No, somos de la capital ¿Por qué?
— ¿Ustedes estaban sentado con el chico de cabello negro y ojos negros?
— Si — Responde Midori, deduciendo que se refería a Sasuke — ¿Por qué?
— Como ustedes no son de aquí, estoy segura de que no lo saben, así que yo les recomendaría que se alejen de ese hombre.
Esto llama la atención de Tsuyoshi, quien se dirige a la mujer mayor.
— ¿Por qué dice eso?
— Ese hombre es el último sobreviviente del Clan Uchiha.
— Eso ya había escuchado — Interrumpe Tsuyoshi.
— Pero quizás lo que usted no sabia es que esa persona, asesino al anterior Hokage.
— ¿Cómo? — Tanto Midori como Tsuyoshi, miran sorprendidos a la mujer.
—Además que estuvo en el libro Bingo, pero fue sacado hace poco de él, debido a que es conocido del sexto Hokage. Incluso hace poco acaba de salir de la cárcel.
— ¿Por qué estuvo en la cárcel? — Cuestiona Midori
— Por traición.
— ¿Usted como sabe eso?
A Tsuyoshi todo le parece extraño, ¿Cómo el Hokage se atrevería a mandar a un exconvicto, para que sea su guía? Eso suena descabellado, por lo que no confiaba en lo que la señora le decía, además que él es de desconfiar mucho de las personas.
— Mi marido trabaja en la cárcel y me dijo advirtió que me mantuviera lejos, como ustedes parecen ser personas con clase — Hace alusión a la vestimenta de Tsuyoshi — Quise advertirles, ese chico es alguien peligroso. Si quieren les puedo mostrar el libro bingo.
La mujer, corre hacia una mesa, donde se encuentra un hombre. Los dos se miran con desconfianza.
Hinata, mira por donde se fueron Tsuyoshi y Midori, extrañada que tardaran tanto en volver. Sasuke, por su parte, mantiene los ojos cerrados. Pero los abre rápidamente, al sentir un fuerte golpe sobre la mesa. Siente a Hinata dar un pequeño salto en su lugar, tal vez debido a la sorpresa.
Tsuyoshi, quien golpeo la mesa, los mira a los dos con el ceño fuertemente marcado. Sasuke, presiente que algo extraño sucede, pero es Hinata, quien cuestiona.
— ¿Sucede algo, Tsuyoshi-sama?
— ¿Cuándo me lo iban a decir? — Cuestiona indignado.
— ¿A que se refiere? — Hinata, observa que detrás de él, se encuentra Midori, quien los mira con desconfianza.
— ¡No te hagas la estúpida! — Le grita furioso, llamando la atención de los clientes.
Sasuke, siente que el chico ha agotado, la poca paciencia que le estaba teniendo. Se levanta de golpe y mira fijamente al chico.
— ¿Quién te dio el derecho de gritarle? — Cuestiona molesto — Hinata ha sido demasiado amable contigo, como para que la trates así.
— ¡Tu no hables, exconvicto! — Le grita
Hinata se empieza a sentir mas nerviosa. ¿Cómo había terminado la situación así, si hace unos minutos estaban tranquilos?
— Tsuyoshi-sama, tranquilícese — Le recomienda Hinata, colocando su mano sobre su hombro e interponiéndose entre él y Sasuke.
— ¡¿Qué me tranquilices?! — Lanza furioso, levantando su mano y sin pensarlo, golpea la mejilla de la peliazul, quien se mueve hacia el costado, debido a que el golpe la tomo desprevenida.
Todos se quedan en silencio. Hinata toca su mejilla y la siente caliente, mira a Tsuyoshi, quien la observa nervioso. Él no pensaba en golpearla.
Sasuke al ver esto, siente que algo dentro de él quema, y sin pensarlo detenidamente, agarra por el cuello a Tsuyoshi, quien se asusta, al igual que Midori. El joven, observa con temor, como los ojos del Uchiha se vuelven rojos. Al juzgar por su expresión, se nota mas enojado que hace unos segundos.
— ¡Por favor déjelo! — Exclama Midori, intentando que Sasuke suelte a su amo.
Sasuke había aceptado que ese niño hablara mal de la aldea, que dijera que Naruto era un héroe falso, pero que gritara y golpeara a Hinata, fue la gota que derramo el vaso. Su amiga, quien, desde el principio, lo trato con educación y amabilidad, haciendo un gran esfuerzo para que ese imbécil se sintiera cómodo en la aldea, todo para que él le responde de esa manera.
Hinata, observa todo, sin saber que decir. Ella sigue sin entender, como la situación termino así. De pronto, las voces de los clientes llegan a sus oídos. Mira alrededor y todos están atentos a lo que pasa con ellos. Con miedo que esto perjudique a Sasuke, ya que hacía poco que salió de la cárcel, se acerca a este.
— Sasuke-kun, déjalo — Lo llama, pero esto sigue mirando a Tsuyoshi.
Sin saber qué hacer, coloca su mano sobre la de él.
— Por favor, Sasuke-kun — Repite, haciendo presión sobre la mano de este.
Sasuke, al sentir su toque, desactiva su sharingan y mira Hinata. Ella lo mira angustiada, algo que lo incomoda, por lo que suelta a Tsuyoshi, que cae al suelo. Midori lo ayuda.
— Gracias — Dice Hinata. Ella se agacha al lado de Tsuyoshi — ¿Podemos hablar afuera?
Tsuyoshi, mira alrededor, dándose cuenta recién que todos los observan. Si su abuelo se enteraba de esto, seguro lo reprendería, por lo que decide aceptar lo que Hinata propone.
Tsuyoshi sale primero, seguido de Midori. Sasuke respira profundamente, evitando mirar a la gente, ahora si Kakashi seguro se molesta. Hinata, antes de irse, paga y le pide disculpas al dueño del lugar.
Cuando sale, afuera la esperan los tres en un silencio incómodo. Juntando valor, ella se acerca a Tsuyoshi.
— ¿Podemos hablar en privado Tsuyoshi-sama?
Sasuke mira extrañado a Hinata.
— Esta bien — Acepta.
Hinata empieza a caminar, siendo seguida por Tsuyoshi.
— ¿Hinata? — La llama Sasuke
— Esta bien — Le responde con una sonrisa ella — Ya vuelvo.
Sasuke observa, como ellos dos se alejan, dejándolo con Midori, que se no atreve a mirarlo.
— ¿Por qué quieres hablar a solas? ¿Qué no quieres que ese tipo te defienda? — Cuestiona Tsuyoshi.
Hinata nota, por su voz, que aún sigue enojado.
— Primero, no hay nada por lo que defenderme, yo no hice nada malo, además siento que usted esta mas enojado con Sasuke-kun que conmigo.
— ¿Por qué lo dices?
— Por que le grito "exconvicto" cuando estábamos adentro — Tsuyoshi, la mira, atento — No se como se entero que Sasuke-kun estuvo en la cárcel, pero creo que esa no es razón para enojarse, además, unos minutos antes parecía que se estaba divirtiendo.
— ¿Qué no es razón para enojarse? No puedo creer lo que dices — Exclama — Yo, que soy nieto del Señor Feudal del País del Fuego, la mayor autoridad del país tiene de escolta a un hombre que traiciono la aldea y que además estuvo encarcelado. ¿Qué demonios estaba pensando el Hokage?
— ¿Qué tiene de malo?, Sasuke-kun está intentando volver a ser un ninja como antes y el Hokage sabe lo que es mejor.
— ¿Sabes que tiene de malo? ¿Qué tal si en algún momento me tomaba de rehén? — Hinata frunce el ceño, sin poder creer lo que plantea el chico — Si pedía una suma grande de dinero a mi abuelo o incluso él pensaba en armar una revuelta, con sus aliados y destruir al País del Fuego.
La peliazul, aprieta sus puños a escucharlo, ahí está él hablando mal de Sasuke y ella sigue sin poder decir algo, lo mismo que había sucedido en la mañana.
—Uno no puede confiar en personas como él — Continua Tsuyoshi — Y me sorprende que una chica tan inteligente como usted, Hinata-san, lo defienda, Pero seguro lo hacer por que le tienes miedo, así que no te preocupes, yo hablare con mi abuelo, para que lo echen de la aldea o incluso mejor, que lo asesinen por su trai….
— ¡Cállese!
Tsuyoshi, se queda mudo, por primera vez en el día, la chica le había gritado. Hinata, mantiene sus puños apretados. Ella lo mira enojada.
— ¡Por favor no digas esas cosas! — Exclama en voz alta — ¡Usted no conoce a Sasuke-kun, como para hablar de esa manera de él! Quizás él traiciono a la aldea, pero eso ya paso. Además, solo por haber estado en la cárcel, ¿no merece una segunda oportunidad? Él cometió un error, ¡como todos! — Hinata respira hondo, ante la mirada atónita de Tsuyoshi — ¡Por que no existe una persona que no haya cometido errores!
Hinata cierra sus ojos, en un intento por contener sus lágrimas. Ella se siente impotente al no poder hacer nada por Sasuke. El recordar a esas personas decir cosas malas sobre él, escuchar a Tsuyoshi decir, que Sasuke-kun debería morir. ¿Por qué todos hablaban de él, como si lo conocieran?
— Todos hablan sobre Sasuke-kun, como si lo conocieran — Hinata baja el tono de su voz — Como si supieran lo que él vivió, lo que tuvo que pasar — El recuerdo de Sasuke, hablándole sobre su hermano, llega a su mente — Ustedes no saben nada, solo les interesa hablar mal de los demás.
— Hi…nata-san — La llama Tsuyoshi, sin saber que decir.
Ella levanta su mirada del suelo y lo mira fijamente.
— Quiero decirle que Sasuke-kun, no hará ninguna de esas cosas que dice usted, lo conozco muy bien y confió plenamente en él. Si usted desea terminar aquí el recorrido, yo no me opondré, pero no diga que fue culpa de nosotros, por que usted es quien quiere terminar con todo. Pero déjeme, decirle algo antes, gracias a Sasuke-kun, la guerra termino y por él todos nosotros salimos del tsukiyomi infinito, así que él ya demostró lo equivocado que están todo ustedes. Sasuke-kun, merece una segunda oportunidad y usted no se interpondrá ante eso, porque yo no lo permitiré. Él es mi mas apreciado amigo y yo lo defenderé.
Hinata, se da la vuelta, sin esperar a su respuesta y empieza a caminar hacia donde se encuentra Sasuke. Pero la voz de Tsuyoshi, la detiene.
— Esta bien — Hinata se da la vuelta — Continuaremos el recorrido, no le diré nada a mi abuelo, pero espero que después de esto nunca nos veamos otra vez.
Hinata asiente con la cabeza. Por primera vez en su vida, no desea encontrarse otra vez con él. Quizás, luego se reprendería por pensar así, pero por ahora no.
El grito de Hinata fue lo que hizo que caminara hacia donde esta y Tsuyoshi se encontraban. Aunque nunca espero escuchar a Hinata tan enojada y mucho menos que gritara de tal forma. Su voz se escuchaba tan fuerte, que él pudo escuchar claramente lo que decía.
A él no le molestaba lo que la gente decía a sus espaldas, lo que ellos pensaran, simplemente no le importaba, pero sabía que, a Naruto, Sakura y ahora Hinata, les molestaba eso.
Sasuke mira al cielo, respirando profundamente. El escuchar a Hinata, decir todas esas cosas sobre él, hizo que sintiera una opresión en su pecho, pero que no era incomodo, sino todo lo contrario, como si fuera una calidez.
— Demasiado amable — Susurra, mientras una pequeña sonrisa aparece en su rostro.
Se levanta del suelo, al escuchar los pasos de Hinata. Camina de vuelta a donde se encontraban y en cuando lo ve, ella corre a su lado.
— ¿Dónde fuiste?
— Por ahí — Responde — ¿Entonces?
— Continuaremos — Hinata lanza una mirada a Tsuyoshi, que no los mira — Ya solucioné el problema, así que no te preocupes.
Hinata le sonríe, como siempre.
— Bien — Responde.
Como si nada hubiera pasado en el restaurant, los cuatros continúan su recorrido. Hinata, se dedica a explicarle cada lugar que visitan, mientras es escuchada por Tsuyoshi y Midori. Sasuke, los sigue de cerca, pero procura no acercarse mucho.
Luego de una hora, vuelven a la torre Hokage, donde los están esperando el Señor Feudal, junto a Shizune. Ninguno de los cuatro dice algo, y simplemente se despiden.
Shizune mira a los dos morochos, quienes no han dicho una sola palabra desde que volvieron. A pesar de haber sentido un aura extraña, cuando llegaron, ahora que el Señor Feudal y su nieto se fueron, siente que esta se fue con ellos.
— ¿Todo bien?
— Si — Responden los dos, al mismo tiempo.
— Bien — Dice Shizune — Su misión ya termino, así que se pueden ir.
— ¿Y Kakashi? — Cuestiona Sasuke.
Shizune mira a Sasuke, sin poder creer que hasta ahora lo siga tratando de esa manera y no como Kakashi-sama o Hokage-sama. Pero quien era ella para decirle eso, así que lo ignora.
— En estos momentos, se encuentra ocupado — Dice.
— ¿Cuándo se desocupa?
— Creería, que una hora — Responde — ¿Por qué?
— Necesito hablar con él. Luego volveré, por ahora acompañare a Hinata.
— Yo ya no estaré, así que entra directamente a su oficina.
Sasuke asiente. Hinata se despide de Shizune y camina hasta llegar al lado del Uchiha. Los dos caminan hacia la casa de la Hyuuga en silencio, algo ya común en ellos.
A los minutos, llegan a la Mansión Hyuuga, notando lo cerca que se encontraba. Hinata se gira a Sasuke, quien también la mira.
— Gracias por acompañarme — Le dice — Realmente no era necesario que me acompañes.
— NO importa — Responde, restándole importancia.
— Por cierto, espero que no te hayas sentido incomodo durante la misión.
Sasuke, nota que Hinata no menciona el nombre de Tsuyoshi, recordando la razón por la que, después de que ella y ese chico hablaran, el ambiente entre ellos se sentía pesado.
— Para nada — Miente, no queriendo preocupar a Hinata.
Últimamente ella, siempre le pregunta si se siente cómodo y esas cosas. A veces, sin querer, le hacen recordar a su madre. En la manera que se preocupa porque todos se sientan bien. El pensar en esto, provocan que una leve sonrisa aparezca en su rostro, llamando mucho la atención de Hinata.
— ¿Pasa algo? — Cuestiona, curiosa de saber que le hizo gracia a él.
Sasuke la mira y sin responderle, coloca su mano sobre la cabeza de ella. Tomando por sorpresa a Hinata, quien lo observa atónita. La mano de él acaricia su cabello con mucha delicadeza, provocando que el corazón de la Hyuuga lata muy rápido.
— Gracias — Susurra.
— ¿Por…Por qué? — Tartamudea, nerviosa por el contacto.
El morocho, aleja su mano de la cabeza de Hinata, la guarda en su bolsillo y sin responder, se despide de ella.
— Nos vemos.
— ¿Sasuke-kun? — Él se da la vuelta a verla. Ella no sabe que decir — Nos vemos.
Sasuke asiente con la cabeza, se da la vuelta y empieza a caminar. Hinata observa su figura desaparecer. Su mano se dirige a su pecho y siente su corazón latir con fuerza. Al mismo tiempo que siente su rostro caliente, más que seguro que esta sonrojada.
Aun se pregunta que habrá sido eso, quizás al día siguiente le preguntaría a Sasuke, pero por ahora, disfrutaría esa extraña sensación de felicidad que siente.
Con una sonrisa en su rostro, entra a su casa. Si quizás, al día siguiente interrogue a Sasuke.
— ¡Estoy en casa! — Grita.
Sasuke camina hacia la torre del Hokage, pero a medio camino se detiene. Él sabe que debe hablar con Kakashi, para aclarar algo, pero desde que se despidió de Hinata, tiene la necesidad de ir a la tumba de sus padres.
Sin pensarlo mucho, se desvía del camino a la Torre, para caminar a donde se encuentra el cementerio Uchiha. Él siente la necesidad de ir a ese lugar.
Una vez llega, camina directo a la tumba de sus padres. En ellas se encuentra dos tipos de ramos, uno de él y el otro de Hinata.
Aun recuerda ese día, cuando ella de la nada le dijo que lo podía acompañar a ver la tumba de sus padres. Él había aceptado, pero nunca espero que ella dejaría esos ramos que había comprado. Su dulce gesto, había hecho que pensara en lo agradecido que estaba de haberla conocido.
Hinata, fuera donde fuera, seguiría siendo la misma persona amable. De la misma forma que su madre era.
Sasuke, se sienta frente a la tumba de Mikoto. Lanza un suspiro.
— No sé qué hacer, ella hace que empieza a dudar de todo — Confiesa
Él sabe lo que desea hacer. Sabe que desea conocer el mundo que los rodea, pero aun así seguía dudando, o mas bien, hay alguien que lo hace dudar.
— ¿Esta bien si me quedo un poco mas a su lado? — Pregunta al aire.
No recibe ninguna respuesta, pero él sabe lo que su madre le hubiera respondido.
"Por supuesto, hijo"
Por que su madre era igual a Hinata, ellas dos desprendían esa dulce amabilidad, que lograban conmover a su frio corazón.
Solo ellas dos, habían llegado tan lejos.
Aclaraciones:
*Sora-ku: Es una ciudad aparentemente abandonada, que se encuentra en medio del desierto. Ahí vive la anciana Nekobaa, junto a su nieta y varios gatos, entre ellos Denka y Hina. Ésta fue utilizada por el Clan Uchiha, como almacenamiento de armas.
Hello everynyan!
Aquí estoy otra vez. Recién me doy cuenta que ya pasaron dos mese y no un mes, como pensaba. En serio que pasa rápido el tiempo (ya sueno como vieja xD) P
Pero como sea, vine a traerles este capitulo, que como el anterior, cambie todo. Tenia una idea al principio sobre lo que trataría, pero preferí cambiarlo todo y termino en esto (espero que les haya gustado)
En si, me gusta mas este capitulo, que como lo tenia pensado hacer. Aquí hay mas escenas que me hicieron gritar como toda una fangirl (el SasuHina puede conmigo) Espero que les haya pasado lo mismo que a mi.
Ahora hablando sobre el capitulo. Quise que este trate sobre la relación que tienen Sasuke con Hinata, pero sin que los demás personajes intervengan. Que es lo que Hinata piensa sobre Sasuke y este sobre ella. El nieto del Señor Feudal, iba a ser mas bromista, pero termine haciéndolo mas engreído y por inercia hice una escena dramática (aunque prometí que este fic no habría tanto drama, pero en serio que no pude evitarlo) pero eso dio hincapié para que Hinata pudiera expresar lo que tenia atorado en su garganta, digamos que de ahí viene esa sensación de felicidad en ella. Ella logro sacar eso que la incomodaba. Aunque por supuesto, Sasuke también hizo algo para que ella se sienta feliz. Por su parte, Sasuke, empieza a dudar sobre su irse de la aldea o no, pero eso se ira solucionando con el pasar de los capítulos. Tambien quería hacer esa comparación entre Mikoto y Hinata, por que para mi ellas dos siempre me parecieron iguales, así que ahora Sasuke se da cuenta de ello.
Sin mas que decir, leeremos sus hermosos reviews ;D
*Chi Uzumaki: Gracias por comentar! ^3^ Por supuesto que regresaría, puedo dejar pausada la historia, pero nunca abandonarla, ademas no veo la hora de terminar esta parte y empezar con la historia de sus hijos (Hitomi es todo un caso y ya lo verán xD) Jajaja, me alegra que te haya gustado el bonus, pero en serio Sasuke de Egao se metió en mi cabeza, cuando escribía esa escena y la tenia que poner si o si xDD. Bueno, espero que te haya gustado este capitulo y espera el de Egao, que espero terminarlo pronto.
* Ivid: Muchas gracias por dejar tu comentario! En serio, leer reviews, hacen que me sienta mas motivada. Espero que te haya gustado este capitulo.
*Kazumi: Gracias por el review! Que bueno que te haya gustado el capitulo, espero que te guste este. Si te dio gracia el Sasuke del bonus y si aun no viste mi otra historia, Egao no Jikan, te la recomiendo, ahí hay muchas escenas así de graciosas, con Sasuke de protagonista xDDD
Bueno, ahora si de despido
Bye!
PD: Egao no Jikan se actualizo por un error :P
PD2: Por cierto, hace poco me hice una pagina de Facebook, en donde escribiré sobre algunas curiosidades de los fics, imágenes sobre las situaciones o como son algunos personajes originales,así como estoy avanzando en el capitulo, etc. La pagina esta en mi perfil, por si alguien quiere ir y echar un vistazo ;)
PD3: Amo las posdatas (?) xDD
PD4: Ahora si me voy.
