Blaine lo miro, pero Kurt se negó a darle la cara, con la vista pegada en el suelo dejando que su cabello cubriera la mayor parte de su rostro. Blaine dejo escapar todo el aire retenido y se obligo a detener el movimiento de su mano, que se paseaba a lo largo de la correa de su mochila con nerviosismo. Trató de aparentar serenidad, y así brindarle a su hermano la seguridad que necesitaba.

- ¿Que te dijo?- Se atrevió a preguntar por fin el moreno.
Kurt levanto la vista dejando ver sus ojos hinchados y rojos, llenos de lágrimas que corrían por sus meguillas sin indicios de querer detenerse.

-¡El dijo que no estaba interesado en mi!- Kurt se lanzo a los brazos de Blaine. Escondiendo su cara en el agujero de su cuello. Con paciencia, el mayor paseo su mano por la espalda delgada.

- Shhh Kurt, no llores, él es un idiota- trato de consolarlo. Podía sentir su camisa húmeda y los quejidos acongojados de su hermano pequeño.

-¡Pero a mi me gustaba Blaine! – se alejo un poco, atragantándose con su llanto- Ni siquiera recordaba bien mi nombre… el era muy importante para mi…me duele tanto Blaine, quiero que me ame también-

Blaine dejo caer su frente con desdén sobre la de Kurt. Incluso dolió un poco el choque entre los huesos, pero estaba bien. Blaine solo se quedo ahí de pie, con sus manos firmes en la parte baja de la espalda de Kurt, sujetándolo por miedo a que pudiera derrumbarse en cualquier momento. Mirando como lloraba desconsolado.

Era normal que sucediera eso, era su primer amor después de todo.

Su nombre era Mark, era un chico que estaba en su clase de matemáticas. Tuvieron un par de trabajos juntos y Blaine no tuvo otra opción más que invitarlo a casa. Fue muy precavido en evitar cualquier tipo de encuentro entre él y Kurt -como era de costumbre con cualquier invitado-en verdad que lo fue, pero para cuando se dio cuenta Kurt pasaba la mayor parte del tiempo revoloteando por la mesa del comedor con cualquier excusa mientras ellos trabajaban.

Dando vueltas con sonrisas bobas, y ropa claramente puesta con una intención de impresionar, técnicamente podía leer la palabra "tengo un flechazo" escrita en su frente.

Mark sabia que era Kurt era gay y estaba bien con eso. Siempre se comporto muy educado y servicial con Kurt. Quizás por eso Kurt se enamoro de él, claramente el tipo de Kurt es el "caballeroso y apuesto". Pero Blaine bien sabía que los sentimientos que Mark tenia hacia Kurt eran solo de amistad, aunque siendo sincero, tuvo miedo todo este tiempo; Desde que Kurt le dijo esta mañana que se iba a confesar, hasta cuando lo escucho bajar las escaleras de la escuela.

Si el estuviera obligado a casarse ahora mismo, sin duda seria Kurt su pareja para toda la vida. Es lindo, cariñoso, cuando se enoja es muy tierno, sabe lo que le gusta, se preocupa por él, además ¡Hace unos de pasteles increíble!

Estaba seguro de que si Mark conociera todas esas habilidades, su respuesta hubiera sido una diferente.

Tuvo un sentimiento egoísta en ese momento, sabia que Kurt estaba sufriendo… pero de alguna manera ahora estaba aliviado. Durante todas esas semanas no resistió ver que alguien más tenía la atención de Kurt. Era como ser comido lentamente desde adentro.

No tenía la intención de compartir a Kurt con nadie. El era suyo.

-Yo te amo- Blaine beso la barbilla mojada del menor

- No quiero que llores por que sientes que nadie te quiere. Por que yo te amo-

- Mas que cualquier otra cosa-

- Mas de lo que alguna vez pudo amarte el-

- No necesitas a nadie más Kurt-

-Me tienes a mi.-

Blaine termino por besar cada rincón de la cara de su hermano menor hasta no dejar huella alguna de cualquier lagrima. Lo beso con devoción total.

Y Luego bajo a ras de piel contorneando el hueso de su nariz puntiaguda hasta depositar un tierno beso sobre los labios.- Yo te voy a amar por siempre...

Kurt había dejado de llorar.

Blaine se alejo y miro a Kurt. Sus ojos vidriosos estaban sobre él. Claramente avergonzado por las palabras de Blaine. El moreno le sonrió ¿Qué acaso no era la cosa más adorable? Kurt inflo sus majillas haciendo un mohín. Siempre se molestaba cuando se sentía alagado. Era notorio que Kurt había quedado conforme.

Una gota escurridiza y pegajosa cayó sin aviso por su nariz.

- Necesito algo con que limpiarme- demando el menor.

Dejó deslizarse al liquido libremente, sin siquiera molestarse en ocultarlo o quitárselo. Una clara señal de que quería ser mimado por Blaine.

- Ven acá niño pequeño- Blaine saco un pañuelo desde su uniforme y cubrió la nariz de Kurt con el. Su hermano soplo con fuerza, Blaine apretó la nariz y limpio con suavidad al rededor para no dejar rastro- ¿mejor?- Kurt asintió.

Comenzaron a caminar en dirección a casa. Uno al lado de otro, en completo silencio. Era pleno invierno, y la neblina espesa ocultaba las calles vacías.

- Santo Dios llore como una magdalena debo verme terrible- Kurt dijo cuando doblaron por el pasaje. Restregando toda su cara con la mano, intentando aliviar el peso de sus ojos.

- Soy tu hermano recuerdas, créeme te he visto peor.- Dijo Blaine con felicidad. Kurt levanto la ceja.

- Y hasta ahí llego tu buena educación…había durado tanto- El castaño levanto su mentón con elegancia.

- ¿Que significa eso? ¡Siempre he sido educado!- Replico Blaine.

- Sii, antes. Ahora estas en tu faceta rebelde- le hablo refiriéndose a los últimos días en que se había fugado de clases sin explicación alguna y comenzar a sentarse en el almuerzo con aquellas personas extrañas de chaquetas negras- solo espero que se te pase luego. Si siegues así, pronto te tatuaras el cuello, te pintaras las uñas de negro, vestirás con botas y te unirás a una pandilla…llamada…"Los Warblers"- Kurt hizo un semi-circulo en el aire haciendo énfasis a la palabra y luego se rió. Nada podría tener un nombre tan estúpido.

El no sabía que todas esas cosas se cumplirían unos años después.

- ¡Quizás lo haga algún día! – Dijo Blaine parándose frente a él- Pero mi pandilla se llamara "Los Corbatines" – Kurt se reclino con sorpresa.

- ¿Hablas en serio? – Kurt puso una mueca de desagrado- ¿ Los corbatines Blaine? ¡¿ Los Corbatines ?!-

- Que tiene de malo, me gustan los corbatines…-

- Sabia que no tenía que haberte regalado mis corbatines para navidad…estás obsesionado con esas cosas.-

Todo comenzó cuando se le ocurrió un día regresar a casa sin previo aviso, la casa estaba en silencio y parecía estar vacía. Parecía.

Cuando subió a su habitación se encontró con Blaine probándose su ropa frente al espejo. Fue raro, incomodo…pero por sobre todo muy raro.

Hicieron un pacto, ninguno diría ni una sola palabra de lo sucedido. Blaine no diría que los zapatos rojos de taco alto de Carole desaparecidos hace un año los tenía Kurt, ni él que atrapo a Blaine probándose su ropa. Secretamente esa navidad le regalo sus corbatines, accesorio que pareció llamar especialmente su atención. Desde entonces, de vez en cuando se lo pruebas en su habitación, por que jamás seria capaz de llevar puesto uno frente a toda la escuela.

Por un momento pensó que quizás Blaine era gay. Pero de inmediato borro ese pensamiento de su cabeza. Eso no podía ser.

- Que tal; "The Troubletones"-

- No, eso es como para chicas-.

- ¿Vocal Adrenali?-

- Muy de coro.-

- ¿New Direccition?

- Basta Blaine, tus nombres son horribles-

- ohh – reclamo el mayor. Kurt esbozo una suave sonrisa. Si Blaine iba estar con el cada vez que un chico rompía su corazón. El iba a poder superarlo todo.

- Dame tu mano – Blaine levanto la vista antes las palabras de Kurt. El mayor miro hacia ambos lados de la calle tratando de buscar gente que pudiera estar viéndolos.

- ¿Para que?-

- Tengo frió y tus manos siempre están calientes, dame tu mano- Blaine dudo. Estaban cerca de casa y ya no quería recibir más regaños de Burt por sus demostraciones de afecto en público.

- Yo no creo que- Kurt no dejo que terminara la frase, de inmediato tomo su mano con firmeza. Blaine se quejo. Su hermano menor lo obligarlo a seguir caminado entre la neblina. Unos metros mas adelante Kurt refugio sus manos del frió introduciéndolas en los bolsillos de su abrigo. Blaine seguía inquieto. .

- Tranquilízate, nadie nos vera con este tiempo. Además nuestras manos están ocultas – Blaine miro con timidez al bolsillo de Kurt, que secretamente ocultaba sus manos unidas y cálidas del resto de la gente. Eso lo tranquilizo un poco, pero no dejo de estar alerta durante el resto del trayecto.

Con algo de valor decidió entrelazar sus dedos. Se pregunto si lo hizo de la forma correcta. El jamás le había tomado la mano a alguien, no de esta forma tan…personal. Se sentía extraño y algo incomodo al principio. Mas por sus dudas que por la situación en si. Miro a Kurt quien escondía su cara entre los pliegues de la bufanda enredada en su cuello. Blaine le sonrió. Y Kurt le sonrió de vuelta.

No lo podía creer. Estaba caminado por la calle, de la mano, con Kurt. Tal como los novios lo hacen. ¡Y era suave como la de los bebes! Esté era, sin duda, el mejor día de su vida.

Sintió un revoltijo repentino en medio de su estomago y se pregunto si tenia hambre… pero recordó haberse comido todo su desayuno en la mañana. ¿Entonces le dolía porque estaba lleno? Eso no tenia sentido…espera un momento…

¿Esto no es lo que la gente llama amor?

Es Agradable.

Y Suave…

Se siente como ver una pluma deslizarse por el aire. Perpetuo y sin apuro.

A Blaine le gustaba que la persona de quien estaba enamorado fuera Kurt.

Llegaron a casa pronto, más de lo que Blaine hubiera deseado. O quizás se tardaron mas tiempo de lo normal, pero para Blaine aun seguía pareciendo poco. Ambos se sentaron en las pequeñas escaleras que estaban frente a la puerta de su casa. Se quedaron mirando pasar a la escasa gente que decidió a salir ese gélido día, a los autos, y a los animales que corrían en busca de refugio.

Kurt tenía recostada su cabeza sobre el hombro de Blaine. Aun tenían sus manos tomadas. Blaine se sentía como un superhéroe. Valiente y temeroso, por que estaba tomando la mano de Kurt frente a toda esta gente y lo disfrutaba.

Quería poder presumirle a todo el mundo que era Kurt a quien había elegido para estar enamorado por siempre.

- Oh niños ya están en casa- Carole abrió la puerta con una sonrisa. Traía una bolsa sobre el brazo, al parecer salía compras para la cena- ya estaba preocupada, se habían tardado un montón en llegar- Su madre les hablo mientras intentaba hacerse espacio para cruzar en medio de los dos chicos que estaban tan pegados el uno al otro-

- ¿Qué hacían aquí afuera? Hace mucho frío…- Blaine tuvo que soltar la mano de Kurt para que Carole pudiera pasar. Ella le revolvió los rizos negros en agradecimiento.

- Estábamos jugando Carole- Blaine le respondió.

- ¡Hijo mió! ¡¿Cuantas vece te he dicho que me llames mama?! Me haces sonar como una extraña- Se exaspero. Blaine se encogió de hombros- Blaine…- La mujer enmudeció por un momento al mirarlo determinadamente-... ¿te perforaste la oreja?- Los ojos de su madre casi salían de sus orbitas.

- Adiós mami- Blaine le dio un beso en la meguilla. Se levanto a paso rápido y acaricio el mentón de Kurt con cariño en despedida, entrando a casa haciéndose el desentendido.

-¡Hey espera! ¡Vuelve acá jovencito!...Cuando Burt se entere lo va a matar- Su madre se sujeto el tabique de su nariz imaginándose la gran pelea que habría hoy en la tarde. Kurt se levanto quitando el polvo de sus pantalones.

-No creo, Blaine es su favorito- Se acerco para tomarla del brazo haciendo ademán de acompañarla, como ya era costumbre.

-Como crees Kurt, no tenemos favoritos-

- Claro que si- Kurt hablo seguro, esperó a que Carolo abriera la reja de la casa para continuar- Yo soy tu favorito- Kurt le sonrió. Carole se río y le dio beso en la frente.

- Quizás, Quizás, pero no se lo digas a Blaine- Lo indico y Kurt esbozo una sonrisa en respuesta. Caminaron hacia el almacén más cercano. Carole puso su mano sobre la de Kurt que aun estaba enganchada en su brazo.- ¡Kurt tu mano esta congelada!- Kurt se sorprendió.

Luego la miro y entonces comprendió. Claro, Blaine tomo su mano derecha pero la izquierda siempre se mantuvo al aire.

- ¿No te había dejado tus guantes en tu mochila esta mañana?

- Ah si…yo…lo olvide. – Kurt mintió.

Que bien que Blaine no lo sabía.


- ¡Me duele! – Kurt grito. Llamando la atención de Blaine otra vez

- Pero te eh estado mirando y no hay nada extraño Kurt...- Blaine volteo su pierna lo más que pudo tratando de encontrar cualquier hematoma visible. Toco, hundiendo los dedos hasta sentir los huesos. Pero seguía sin hallar nada.

- Pero me duele…esta rota- Kurt reclamaba haciendo un berrinche infantil.

En realidad si era mentira. Solo quería que Blaine estuviera con el.

Kurt corrió por toda la plaza cuando el aire le arrebato su pañuelo de diseñador comprado hacia apenas una semana, estaba tan preocupado por el pedazo de tela que Kurt no se percato de la chica que venia justo enfrente. Y chocaron horrible.

Las cosas de la niña saltaron volando por toda la tierra, y ambos se revolcaron en el suelo con dolor. Burt y Carole se rieron entre ellos, Blaine preocupado se acerco a toda prisa hacia donde se encontraban. Pero para su sorpresa, su hermano atendió a la chica primero. En vez de a él.

La ayudo a levantarse, le recogió su bolso y sus cosas, le cargo hasta una banca cercana y la reviso por todos lados hasta asegurarse de que estuviera completamente ilesa.

Ella le sonreía constantemente, agradeciéndole por su preocupación. Obviamente fascinada con la caballerosidad de Blaine, ¡La chica ni siquiera se había hecho tanto daño! Solo le gustaba que un chico guapo estuviera pendiente de ella. Al ver que nadie se acercaría a recogerlo, Kurt se levanto solo, lleno de tierra y con un enorme agujero en sus pantalones, justo sobre la rodilla.

Se sentía totalmente traicionado. Inspecciona a la mujer a cuerpo completo ¿Qué tenia de interesante? ¿Qué era tan increíble que hacia que Blaine la prefiriera? ¿Qué tenia ella que no tenia el?

Y fue ahí cuando empezó todo esto.

- ¡Si! ¡Ahí Blaine! ¡Ahí es donde me duele!- Blaine presiono su dedo gordo en la parte central de su muslo.

- ¿Aquí?- Volvió a repetir el movimiento para asegurarse. Era extraño que se hubiera lastimado ahí. Kurt voltio a quejarse con dolor cuando Blaine lo toco.

El mayor se sonrojo por los gemidos de tonos tan agudos que salían mágicamente de los labios de su hermano. Tratando de apartar esos pensamientos de su cabeza se volteo para ver si la chica ya se había marchado.

Kurt frunció el ceño. Después de agradecerle ella se despido muy coqueta dándole un beso en la meguilla. ¡como se atrevía! La sangre de Kurt estaba hirviendo de solo recodarlo.

Kurt levanto la pierna derecha para subirla sobre el hombro de Blaine que permanecía arrodillado, y con el talón empujo su cabeza hasta dejarla aplastada sobre su muslo izquierdo lastimado.

- Dije que me duele-

"Necesito tu atención"

Blaine entendió. No esperaba que sus planes terminara a si…el solo quería demostrarle a Kurt que también podía ser un "caballero" si así se lo proponía.

De esos, tal y como le gustan. Kurt obviamente, estaba celoso. Pero no podrían hablar si su hermano insistía en presionar su cara contra su muslo. Esta posición podría ser malinterpretada a distancia y Burt ya lo tenía en la mira.

Blaine guardo todo el aire que pudo en sus meguillas y luego lo soplo sobre el muslo de Kurt, dejando salir ruiditos graciosos, pero a Kurt no le ocasiono cosquillas. Así que pasó al plan B y apretó entre sus dientes la suave carne de la pierna de Kurt que chillo otra vez dejándolo escapar. Blaine lo tomo por el tobillo.

- Deja de gritar así- le dijo avergonzado. Kurt bajo su pierna hasta el suelo y se hecho hacia tras dejándose caer pesadamente sobre el respaldo de la banca.

- Me vas a dejar de amar-

- … ¿Qué?- Blaine le pregunto.

- Si te enamoras, me vas a dejar de amar- le confeso Kurt. El pequeño desvió la mirada.

- Te casaras, tendrás hijos, un perro, una bonita casa…entonces me dejaras de amar- Kurt lo miro con esos enormes ojos azules puro- ya no vas a ser más mi hermano. No quiero que pase eso, por favor, deja de buscarla. Por favor…- imploraba con tristeza.

- Okey. No me casare – Blaine dijo y Kurt abrió los ojos.

- No me casare, no tendré hijos, ni una casa, ni un perro…-

- ¡Pero entonces no tendrás nada!- se quejo el castaño.

-Te tendré a ti- Blaine sonrío con humildad- eso es suficiente- le acaricio la tersa piel de su mejilla. Kurt miro hacia donde estaban sus padres.

Carole hablaba con Burt mientras el hombre tenia la mirada fija puesta sobre ellos.

Kurt vio a un hombre que venia por el camino arrastrando un carrito lleno de palomitas de maíz, justo cuando el señor paso por su lado, ocultándolos de la vista de sus padres. Kurt se agacho a besar fugazmente los labios de Blaine.
3 segundos exactos. 3 segundos en que dejo de importarle todo. En que por primera vez hizo algo que su corazón le pedía con tanta exigencia.

Esa fue la primera y única vez que Kurt lo beso.

Durante todo el camino de regreso, Blaine llevo cargando a Kurt sobre su espalda. A pesar de las protestas de su hermano pues bien ambos sabían que el no estaba lastimado, pero Blaine se rehúso a dejarlo ir. Quería hacerle entender que no lo dejaría nunca.

Y Kurt quería hacerle saber que tampoco lo dejaría ir. Aferrando fuerte sus manos alrededor del cuello, atrapando su cabeza. Como algún día quería atrapar su corazón. El no quería compartir a Blaine con nadie. El era su hermano. El era suyo.


Blaine redujo la velocidad cuando estaban a unos metros de distancia de la casa de Nick. El y sus amigos se estacionaron en la acera de enfrente. Blaine apago el motor de su motocicleta y quito el casco dejando a la vista sus cabellos azabaches, sin despegar la mirada de la casa, vigilando.

Cuando estuvo en el suelo tomo a Kurt por sus axilas y con suavidad lo bajo de la moto hasta dejarlo en el suelo, no era algo necesario pero Kurt estaba agradecido por el gesto. Blaine le dio unos golpecitos al casco de Kurt y el se quejó, sacándole una sonrisa espontánea a su hermano mayor.

- No entiendo por que tenia que ir adelante- Kurt se quito el casco pesado, tratando de aspirar el aire puro- …generalmente la gente se va atrás.- se sonrojo.

- Por que es solo adelante que mi pelvis tiene fricción con tus caderas. princesa- Blaine le respondió con altanería. Kurt estuvo a punto de tirarle el casco encima.

Tuvo que irse en esa posición indecorosa todo el camino. Estirando el cuerpo, dejando que su pecho tocara el metal del vehículo, para que Blaine tuviera espacio para tomar el manubrio de la motocicleta, totalmente recostado sobre el. Su hermano le aseguro que ese era la forma correcta de montar una motocicleta.

- ¡Eres un grosero!- Kurt le respondió indignado. Blaine se acerco a poner un dedo sobre sus labios. Kurt se tensó.

- Silencio hermanito pequeño, estamos de incógnito sabes- El mayor trato de engatusarlo con esa voz ronca y masculina. Pero ya había sido engañado así muchas veces, Kurt mordió el dedo de su hermano. Y Blaine tuvo que tragarse el dolor. Después de todo era el líder, tenia que mantener su fachada de alguien severo y apático.

- Me duele suéltame- lo amenazo en un susurro. Y Kurt se negó, Blaine entrecerró los ojos y decidido, tomo una de las mejillas del menor y la estiro lo que mas pudo- ¿así que no eh? Veamos a ver quien dura mas.- Kurt apretó más los dientes y Blaine tiro más de su meguilla. Ambos estaban sufriendo, pero ninguno quería perder.

- Jefazo perdone que interrumpa su madura conversación- Los dos hermanos miraron a Wes- Pero Jeff ya esta aquí.- Blaine vio al rubio cruzar la calle con agilidad, saludo a Thad y Wes y luego se acero con respeto para darle un apretón de manos.

- Por fin llegaron, pensé que no vendrían- Sonrío con amargura. Kurt lo vio limpiar el sudor de sus manos una y otra vez sobre los pantalones. El estaba muy nervioso.

- Tuvimos algunos sexys contratiempos- ladeo la cabeza señalando a Kurt. Jeff lo miro.

- Oh valla…- Respondió Jeff.

- No te preocupes, no interferirá con el plan si es lo que te preocupa- Jeff negó enseguida.

- No –No, esta bien – Jeff volvió su vista a Kurt – Hola Kurt, es un gusto conocerte soy Jeff- él le ofreció la mano. Kurt miro a Blaine y el asintió. Así que lo saludo de vuelta.

¡¿Pero que es esto?! ¿Desde cuando necesitaba el consentimiento de Blaine para hacer algo? Se regaño así mismo- pero hablando honestamente tenia algo de miedo de todos estos sujetos, que parecían tan rudos y amenazantes en la escuela.

- El gusto es mío- Kurt respondió. Jeff le sonrío con ternura. Y no supo porque, pero Kurt también le sonrío. Muy educado, pensó.

- ¡Esta saliendo jefe!- Hablo Thad de pronto. Todos se apresuraron a esconderse detrás de las motocicletas.

Kurt se coloco lo más cerca de Blaine que pudo, pegado a la espalda cálida de su hermano. Un hombre extraño salió de la casa y subió a un vehículo, después de algunos momentos el auto dio marcha atrás y se fue. En la puerta, en contraste con la luz del interior, se veía una sombra de alguien más, que despedía al dueño del vehículo.

- Es hora- Ordeno Blaine. Y salió de la oscuridad.

Metió las manos en sus bolsillos y se encamino a paso lento pero firme, con la frente en alto. Los chicos lo siguieron al mismo paso, pero siempre detrás de Blaine. Tal y como lo hacían en la escuela.

Con una postura tal, que la gente se tenía que abrir paso ante ellos, por que corporalmente enviaban una señal de no querer ser interrumpidos por nadie o de lo contrario habría problemas. El mensaje se extendió rápido entre los jóvenes, llenos de temor. Incluso el equipo de futbol se hacia aun lado, temeroso de lo que esos desconocidos pudieran hacer estando molestos.

Kurt que se había quedado quieto, cuando despertó, decidió correr tras ello para evitar ser abandonado en la calle, se escabullo entre los chicos para llegar junto a su hermano. Blaine abrió un poco mas el ante brazo para que Kurt metiera su mano, al darse cuenta, Kurt se aferro a Blaine.

Caminaron por en medio de la calle, dejándose completamente a vista, el plan de Blaine era ser avistados antes de que el otro sujeto cerrara la puerta, y funciono.

Atravesaron la luz tenue de los postes, llegando hasta el patio bien cuidado, colocándose justo frente al extraño en medio de un camino de cerámica que se dirigía hasta la puerta central.

Era un chico, Kurt pudo verme mejor ahora, un chico joven.

El castaño se tomo un tiempo para hablar. No parecía muy contento con su presencia.

-¿Que-Que hacen aquí? – La voz de chico castaño se desquebrajo con temor al percatarse de quienes eran.- Blaine por favor, ya basta, si él sabe que están aquí…- miro con nervios a los alrededores.

No hubo palabras durante un rato, solo mirándose directas, hablando en silencio. Blaine lo observo implacable con sus ojos negros y profundos. El chico luego miro a Jeff y trago con fuerza. El rubio se adelanto

- Nick…-

- Ya basta, solo déjenme en paz - Nick Se volteo y con un moviendo rápido cerro la puerta, pero Jeff dio un paso largo y puso el pie impidiendo que la puerta se cerrara por completo. Trato de hace fuerza con su mano.

- Nick por favor solo quiero hablar- intento razonar con el.

-¿Y para hablar tenias que traer a todos tus amigos?- Nick empujaba con su hombro la puerta, forcejando contra Jeff.

- Sabes que solo es por precaución. Sebastián es peligroso, y ambos lo sabemos bien – Nick pareció ceder.

- ¿Sebastián?- Kurt pregunto a Blaine que estaba mirando atento a los chicos.

- El hermano de Nick- Thad le respondió al ver que su líder se quedo en silencio rehuyendo el tema.- es líder de la pandilla con la que tenemos conflictos, el y Blaine-

- Calla Thad- El chico obedeció al escuchar al tono severo de la voz de su jefe- Quédense a vigilar- Blaine avanzo jalando a Kurt con el. Siguió a Jeff dentro de la casa cuando por fin convenció a Nick de dejarlo pasar.

Nick cerró la puerta respirando con dificultad, con la vista absorta en su mano apretando con fuerza innecesaria la manija. Todos se quedaron en el pasillo que conducía a la sala de estar. Era mucho mas acogedor que el frió de las calles, incluso Kurt comenzaba a sentir calor. Blaine seguía observándolos en silencio.

Jeff estaba adelante, sus ojos demostraban la urgencia que tenía de estar cerca de Nick pero sus brazos tensionado hacían ver que contenía esos impulsos para darle su espacio.

- Si Sebastián sabe que estuviste aquí, te va a matar.- Hablo con cansancio Nick.

Levanto la vista para verlo a los ojos.

- No me importa.- respondió Jeff.

Nick frunció el ceño.

- ¿no te importa?- pregunto molesto- ¿Qué no te importa? ¡Estuviste 3 semanas en el hospital!

- 3 semanas, 4 días, 9 horas. Lo recuerdo perfectamente- Jeff decía con tranquilidad contraria a la desesperación de Nick.- Haz estado evitando desde entonces…necesitaba verte.- Jeff parecía suplicar. Acercándose a tomar su mano.

Nick se negó con vehemencia y retrocedió.

- ¡Acaso estas loco! ¿Quieres morir? ¿eso es lo que quieres?-

- Prefiero morir a tener que soportar toda una vida sabiendo que no puedo verte- le tomo la mano.

-¡Eres tan egoísta! - grito lleno de rabia.-¿Quieres que te rompa los huesos? ¡Bien! ¿Quieres pasar tu vida pegado a cables y suero? ¡Bien! ¡Bien por mí! De todos modos ¡¿Qué importa lo que yo siento?! ¡Que importa que me duela verte así y saber que es por mi culpa! ¿Quieres hacer todo eso? ¡Bien! ¡No me importa!- Nick se rompió. Jeff sintió la culpa atascada en su garganta. El no quería hacer sentir a Nick así. Se abalanzo a abrazarlo.

- Suéltame-

- No-

- Dije que me sueltes-

- No Quiero.

- ….- Nick dejo caer una lagrima- ¿Por qué estas aquí? -Jeff se aparto con las manos puestas sobre sus hombros.

- Por que no soporto verte sufrir tampoco Nick- El castaño trago con dificultad- Tienes que salir de aquí, tu padre te esta matando-

- No se de lo que hablas- Nick trato de huir caminado hacia enfrente. Pero Jeff lo sujeto del cuello de su sweater marrón, tirándolo hacia abajo con fuerza, dejando descubierto su hombro y parte de su espalda.

- ¡Jeff! – Grito Nick. Kurt abrió la boca impresionado por la repentina acción. Y Blaine más al tanto de la situación, frunció el ceño al ver los moretones casi negros en la espalda de Nick. El castaño intento cubrirse lleno de vergüenza pero Jeff no se lo permito.

- ¿No sabes de lo que hablo? ¿No lo sabes? …Entonces que hay de esto- Jeff pensó en que decir- Nick, detente. Tienes que parar, lo ha estado haciendo hace meses, ¡Quizás años antes de que yo me enterara! El no se va a detener, tienes que marcharte de aquí…-

- No puedo hacer eso- Se aparto con fuerza de Jeff y volvo a cubrir su cuerpo.

- Por que no…-

- Tú no lo entiendes. Yo soy lo único que une esta miseria a la que llamo familia. Papá no para de beber, y cada vez le es más difícil encontrar trabajo fijo, Sebastián formo esa estúpida banda y quien sabe en que tipo de líos esta metido…- tomo aire con lentitud- casi no nos hablamos, si yo me voy. Será el fin. Yo amo a mi familia Jeff, no quiero que se separe- Jeff comprendió.

Cuando la madre de Nick se escapo con el mejor amigo de su padre, quebró totalmente la unión de su familia, ni su padre ni su hermano pudieron superarlo.

- ¡Eso no tiene sentido! Te hace mal Nick…- Jeff trato de volver a su argumento original.

- Si tiene sentido.- Nick se sorprendió. Tanto Jeff como Blaine quedaron mirando a Kurt. El moreno intento callar a su hermano, esta situación no era algo que le incumbiese.

- Yo entiendo, Nick- Kurt apretó sus manos contra su estomago. Aun cubierto de moretones por los golpes ocasionados tras ser empujado continuamente contra las casillas o simplemente los bruscos manotazos que le daban los del equipo de fútbol. El los había ocultado bien sin embargo, era cuidadoso de no andar demasiado descubierto incluso en su habitación junto a Blaine. Menos con Blaine.

- Kurt deja de hablar estupideces- Hablo entre dientes Blaine. Kurt lo miro con sus ojos grandes.

- Si tú me lastimaras Blaine – El aludido levantó las cejas por lo dicho – Aun si me lastimaras, yo no te dejaría jamás. Te amo y eres mi familia. Jamás te dejaría.

- Me cortaría las manos antes de poner un solo dedo sobre ti Kurt- respondió enseguida.

Al escuchar eso Jeff se armo de valor. Blaine amaba a Kurt, pero jamás podría tenerlo, por que él era su hermano. Blaine nunca lo dijo abiertamente, a menos de lanzarlo como una broma entre sus amigos, pero no necesitaba hacerlo, Jeff lo conocía lo suficiente como para entenderlo aun sin que le digiera ni una sola palabra, bastaba con ver la mirada que Blaine tenia hacia Kurt.

Jeff fue una de las primeras personas con quien formo un lazo fuerte. Antes de que fuera un chico problema, cuando Blaine demostraba su sensibilidad. El sentía tanta pena por su amigo, por que no había nada que Jeff pudiera hacer para aliviar el peso de llevaba sobre sus hombros. Simplemente estar ahí, cada vez que sentía que no podía más y llegaba a su casa llorando sin dar una explicación de por que. El solo lo consolaba.

¿Por qué entonces estaba aquí parado? A pesar de que toda esta situación fuera terrible, el tenia la oportunidad de tener a Nick. No había por que perder el tiempo.
Se arrodillo y tomo la mano de Nick entre las suyas. El castaño lo miro sorprendido.

- Nick Duval…¿quieres casarte conmigo?-

Nadie en el pasillo puedo procesar con rapidez lo que estaba pasando.