Y aquí está el capítulo 4, con nuestros héroes tal y como vinieron al mundo, a ver qué cosas pueden pasar en 4 horas. Habrá desnudez con descripciones menores de como ira su clase, aun no habrá algo más "erótico".

Discaimer: Penn Zero no me pertenece, es propiedad de Disney y sus dueños. Ojalá tengan una continuación a futuro.


Capitulo 4: La verdad desnuda.

Tras recibir esa impactante noticia nuestro dúo heroico estaba a punto de irse y acusarlo con Larry, pero estaban petrificados por el shock de haber caído en el plan más inteligente de Rippen en meses; Sashi quería golpearlo, pero no quería meterse en problemas, y con el detalle de ambos firmaron el permiso de la actividad y aceptaron las condiciones de Rippen. Diablos hasta Penn debía aceptar que fue astuto, por fin los engaño y ahora los iba a humillar, y de qué manera ingeniosa.

Penn temía cómo reaccionarían las chicas si veían su pene, estaba algo inseguro, y más contando que Matilda estaba en la clase; Sashi en cambio veía a un montón de pervertidos que verían con morbo su intimidad, que se burlarían de su cuerpo casi sin curvas (casi sin busto o caderas) y peor, Teddy estaba presente y la vería desnuda. Ambos querían morirse antes de desnudarse, pero no tenían otra opción y se sentaron en el diván.

-¿Estás seguro que debemos hacer esto Penn?- pregunto Sashi algo tímida y sonrojada mientras quitaba las correas de sus botas.

-No nos queda de otra Sash. Un héroe cumple su palabra, y si Rippen dice que será privado entonces le creeremos; acabemos rápido y esperemos que no sea tan degradante.- respondió Penn sonrojado y casi con su orgullo aplastado.

Rippen sonreía con maldad, su plan estaba funcionando de maravilla, y la humillación empezó con éxito. Y sin que ellos dos supieran el grabaría su humillación y triunfo.

Penn se quitó los zapatos y calcetines, se escucharon burlas de que apestaban sus pies (lógico si la clase anterior a la hora de la comida fue gimnasia) sonrojándose por el olor. Luego continuo con su playera y su sudadera quedando desnudo de la cintura para arriba, viendo el notorio sonrojo en su compañera y las chicas mientras soltaban piropos; odiaba admitirlo, pero tenía un cuerpo bien desarrollado por las misiones y ejercicios de ser un casi héroe.

Respirando profundamente se quitó los pantalones quedando en calzones, para al fin retirárselos y quedara desnudo, si tapar su entrepierna. A estas alturas su cara estaba tan roja como su cabello, escuchaba los susurros envidiosos de Teddy y los otros 2 chicos; y al ver a las chicas y a Sashi noto que estaban muy sonrojadas, con caras de sorpresa y con la boca bien abierta, además de que Rippen alzo una ceja, el motivo: su pene. Era delgado, de casi 13 cm de largo (y en su estado flácido), con unos grandes testículos y encima en su pubis un gran arbusto de vello púbico rojo, rizado y brillante, cubriendo todo su pubis con un pequeño hilillo cercas de su ombligo.

-¡Es enorme!- dijo muy sonrojada Matilda.

-¡No me quiero imaginar cómo será erecto!- dijo Jhoanne casi babeando al imaginarse ese miembro duro.

-¡Partiría a cualquier chica en dos!- dojo muy sorprendida Sashi al ver ese dote de Penn.

Penn solo rio un poco, debía admitir que estaba dotado por el lado de su padre, como para impactar a las chicas de la clase de arte.

-Veo que si tienes las pelotas para enfrentarme y hacer esas locuras- susurro Rippen refiriéndose a la entrepierna del casi héroe.

Tras eso Penn se sentó en el diván, mientras Sashi se empezó a desnudar. Se quito las botas y calceta dejando al descubierto sus pies medio olorosos y con unas uñas bien cuidadas y brillosas; las chicas se burlaron de su olor, pero elogiaron su pedicura. De ahí se quitó la mini falda, quedando en ropa interior, luego su chaleco y su blusa, quedando solo en sostén. Ya avergonzada saco unas borlas de algodón de su sostén, para retirárselo y quedar en topless.

-¡Ja, sabía que usaba relleno!- grito burlona Matilda.

-Wow, las asiáticas si son pequeñas de busto- dijo Teddy refiriéndose al busto de la heroína.

Sashi sintió feo eso de su ex romance, y vio con pena sus senos: pequeños, apenas entre copa A y copa B, con pezones de 3 cm de color marrón oscuro y medio erguidos. Casi lloraba por eso hasta que su héroe la apoyo.

-Ignóralas Sash, tus senos son bonitos, de tamaño perfecto y como me gustan- dijo Penn, pero al darse cuenta de lo último se tapó la boca y se volvió a sonrojar por decir eso.

Sashi ya casi parecía un jitomate por lo que dijo Penn, así que se quitó las pulseras, aretes y respirando profundamente se retiró las bragas, quedando desnuda. Los chicos silbaron y Penn estaba boquiabierto por la vista de su vagina: labios rosados y brillantes adornados por un amplio triangulo de vello púbico negro, cubría toda su vulva y era bastante esponjoso, solo recortado para que no sobresaliera de sus bragas.

-¡Oye Kobayashi, existe la depilación, te urge!- dijo Matilda en forma de burla.

-¡Cállate Matilda! Además, las chicas con vello púbico nos vemos hermosas y naturales, yo también soy de vello abundante- dijo Jhoanne defendiendo a su amiga.

-Yo pensaba que las japonesas no tenían mucho vello- dijo Teddy medio asqueado.

-¡Ya cállense, saquen sus materiales, ustedes dos les diré los pasos y Matilda deja de molestar o te repruebo!- grito desesperado Rippen entre los pervertidos y la actitud de Matilda. Tenía que empezar o si no su cabeza peligraba; además de que a él le son atractivas las chicas de vello abundante en el pubis como su malévolo amor Lady Starmala.

Ya todos con hojas y lápices se acomodaron en sus caballetes, mientras nuestros héroes se les bajaba el sonrojo y miraban de reojo los vellos púbicos del otro, subiéndose en el diván para modelar y acabar su humillación. Miraron el reloj, ya pasaron 20 minutos, esto iba para largo.

-Ustedes dos abran sus piernas en escuadra de 30 grados y estiren sus brazos en línea recta. Todos dibujen sus cuerpos con detalles, pero sin sexualizar; si los cacho los repruebo al instante- advirtió con autoridad Rippen, tras dar la orden de pintar.

Ambos se pusieron en esa pose, sintiendo la briza rozando sus cuerpos, los vellos púbicos moviéndose con la briza y temblando por el frio. Rippen veía los dibujos y como estaban los detalles: músculos, manos y pies con uñas en sus dedos, los vellos de sus cuerpos (axilas y pubis) y sus miradas: seriedad y vergüenza de Penn; vergüenza, ira y casi llanto de Sashi. Sonreía mientras veía como avanzaba la clase y humillación de sus enemigos, y al ver que acabaron con el dibujo (ya pasando casi 1 hora de clase) decide dar el siguiente paso.

-Muy bien, al fin escuchan mis ordenes, ahora saquen la siguiente hoja. Zero, Kobayashi, ahora se sentarán en el diván con las piernas abiertas, así tendrán una imagen más clara de los aparatos reproductores masculinos- ordeno tanto a la clase como al par de héroes color jitomate.

Ya sentados en el diván, ambos se sientan como ordeno Rippen, dejando en un buen plano sus genitales y cada parte de estas (clítoris, uretras, glande). A estas alturas ya sus reputaciones estaban por los suelos, ya Rippen acabo con su dignidad. Acabando la clase el dibujo tras casi 40 minutos, casi dos horas de clase pasaron. Tras checar el reloj Rippen les pasa las coronas de laurel tras poner una manta en el diván, diciéndoles que se acuesten "a lo griego" con las coronas en sus cabezas, y con una sonrisa. Primero Sashi y luego Penn.

-(Diablos, Sash se ve tan hermosa. Con esos vellos y su corona parece una diosa, mi diosa. ¡Cálmate Zero! Si te da una erección las chicas te llamaran degenerado y Sashi nunca me volverá a hablar si sabe que ella me excita)- pensó mientras pintaban a Sashi.

-(Por dios, Penn es tan guapo, con esa corona parece un héroe divino, quisiera tocar ese vello púbico y su enorme p... ¡Serénate Kobayashi! Si te corres de fluido todas te llamaran facilota, los chicos zorra y Penn jamás me vera con los mismos ojos, me odiara)- pensó tras ver a su héroe en ese aire sensual.

Tras una hora con diez minutos acabaron los dibujos de los dos, ya nadie estaba sonrojado y faltaban casi 50 minutos para acabar el tormento. Rippen paso las manzanas y la serpiente de juguete, quitándoles las coronas y dando su golpe final en la clase.

-Muy bien, ya casi acabamos la clase, el ultimo será el dibujo clave más artístico de todos. Zero y Kobayashi serán Adán y Eva: con una mano estiraran la manzana a la boca del otro y simularan que la muerden, con la serpiente falsa entrelazada en sus brazos y la cabeza de la señorita Kobayashi recargada en el hombro del joven Zero- explico con detalles, pero soltó su bomba- y con su mano libre sobre el glúteo del otro para acercarse y simular un abrazo romántico, así la serpiente no se cae y simbolizan la unión amorosa de Adán y Eva aun en la tentación- tras decir eso casi vomita por cursi, a la par de los chiflidos de sus estudiantes.

Decir que la cara del dúo era de miedo era poco, sus ojos ya casi se salían de sus cuencas, sus rostros volvieron a enrojecerse de la vergüenza, sus mandíbulas cayeron y sintieron un escalofrió en sus desnudos cuerpos. Con lo último ya sentían mucha pena de tocar la nalga del otro frente a los chicos de la clase, querían rendirse, pero faltaba poco; era seguir como valientes o rendirse como cobardes, así que tomarían la opción final.

-No puedo creer que Rip nos haga esto. Mejor rindámonos, no quiero hacer algo que te se desagrade y me haga quedar mal Sash. No quiero arruinar nuestra amistad por esto- dijo Penn algo triste por eso.

-PZ, no te preocupes. Ya casi acabamos, cuando la maquina esta reparada le daremos una paliza de lo lindo. Además de que no serias capaz de hacerme daño o tocarme con morbo, ni yo sería capaz. Solo pongamos la mano en el trasero suavemente, posemos y pongamos una sonrisa para demostrar que no nos afecta- dijo con una sonrisa calmada Sashi.

-Gracias, no sé qué me pasaría sin tu ayuda, y más con lo calmada que estas. Además, tu trasero se ve bien- dijo Penn.

-No abuses, pero el tuyo esta igual de torneado- contesto Sashi, mientras ya se preparaban.

Penn puso con suavidad su mano izquierda en el trasero de su amiga, y Sashi su mano derecha en el trasero de su compañero; de ahí estiraron su mano contraria con la manzana a la boca del otro, dándole sin querer una mordida para más realismo, mientras Rippen enlazaba la serpiente, poniendo su cola en el hombro de Penn, dándoles unas vueltas en sus brazos y recargando la cabeza en el hombro de Sashi. Para evitar más incomodidades sonrieron, sin saber que empeoraría más de lo que ya estaba.

Ya la clase estaba acabando sus dibujos, todos entregaron sus dibujos del dúo del Edén, Rippen recogía sin mucho interés los dibujos, para poderles quitar las manzanas y la serpiente de juguete a sus némesis, pero paso la desgracia, Sashi sintió un cólico y recordó una cosa vital: ese día bajaba su regla.

-(¡No! ¡Aquí no por favor! ¡Aguanta hasta la noche cuerpo, pero aquí no!)- pensó desesperada y sudando por sentir el cólico, hasta que se le paso el cólico y la desgracia se le bajo.

-¡Jajaja! Se le salió la sangre a la chica ruda- empezó a reírse con malicia Matilda, segunda de las demás chicas menos Jhoanne. Los chicos y Penn se sonrojaron al ver como sangre salía de su vagina, escurriendo por su pierna y gotas de sangre cayendo al suelo. Sashi empezó a hacer lo que Rippen creía que nunca haría: llorar; le salían lágrimas de ira, vergüenza y coraje por esa terrible humillación; su reputación ya no existía y todo por culpa de Rippen.

-(¡Juro que en la siguiente misión te hare sufrir)- pensó con mucho odio, pero inconscientemente presionaba el trasero de Penn, estimulando a su compañero, que se apiadaba de su amiga sin saber que él era el siguiente.

-(Diablos Rippen, ahora si te pasaste)- pensó Penn, pero luego sintió un cosquilleo en su pene, -(¡Oh no, no, no! ¡Sash, deja de presionar mi trasero! ¡Me va a dar una...!)- pero le dio una erección.

A estas alturas Sashi sonrojada y llorando vio lo que ocasiono y soltó la nalga de Penn, sorprendida de lo que vio.

-¡POR EL AMOR DE DIOS! ¡MIREN EL TAMAÑO DE ESE PENE!- gritaron en shock todas las chicas al ver el pene erecto de Penn: ¡26 cm de largo y casi 3 de grosor! Era tan grande que sería raro si más de una se corriera en las bragas de imaginar lo que podrían hacer.

-¡Presumido fanfarrón!- grito Teddy y siguieron otros insultos de los envidiosos chicos, causando que Penn al fin lo hiciera: se pusiera a llorar. Su cara roja resaltaba las lágrimas de ira y vergüenza, su dignidad se fue al caño, y al fin Rippen gano en algo.

-(Te deje pasar lo de mis padres. ¡Pero en la siguiente misión desearas estar muerto en comparación a lo que te hare!)- pensó con furia el casi héroe mientras se tapaba el rostro de la vergüenza que estaba pasando, acción imitada por Sashi mientras lloraban en mar de risas y burlas, deseando que sea solo una pesadilla.

Rippen en si miraba preocupado y sorprendido el resultado final. Al principio se sentía satisfecho de que ambos estuvieran humillados por su desnudez, al fin les bajo sus egos y les dio algo de humildad; aunque Matilda le sacara de quicio la clase estuvo calmada ante las olas de hormonas adolescentes y lo "excitante" de la anatomía de su odioso archienemigo y su odiosa enemiga; hasta su grabación para la posteridad quedo bien.

Pero él no esperaba que Sashi menstruara ese día, que le bajara en plena clase o que esta presionara el trasero de Penn ocasionando su erección; y al ver a Matilda molestando a Sashi (podría ser una buena villana) y los piropos y burlas a la dupla que culmino en el llanto de los dos se dio cuenta que cometió un error y que esto podría mandarlo a la cárcel por dañar su moral, y que si otro maestro que no fuera Larry entraba por escuchar los llantos estaría frito, así que hizo lo que menos esperaba hacer: defenderlos.

-¡Muy bien, ya estuvo! Cállense o los repruebo- dijo mientras les ponía una manta a los dos que seguían llorando, -¡Matilda, estoy a punto de reprobarte, deja de estar de celosa! Chicas no se ni me interesa como funcionan sus cuerpos, pero ese tipo de accidentes suelen pasar, ya cualquiera de ustedes les pasaría; no sean así de maldosas- dijo mientras se callaban sonrojadas y apenadas las chicas de lo que provoco Matilda, mientras Jhoanne miraba con una sonrisa burlona a Matilda por su regaño.

Así continuo con los chicos en su regaño, -y ustedes jóvenes, están en plena adolescencia, a cualquiera en ese periodo le puede dar una erección accidental, y más si una chica desnuda está a lado y te toca. De eso consta la clase, que vean la anatomía humana sin burla ni morbo sexual; solo porque estoy de buen humor por el fin de semana no los repruebo por eso ni los castigo. Así que ¡LARGO DE AQUÍ!- grito asustando a la mayoría y sacándolos de su salón, -¡y pobre el que hable de esto!- amenazo al final, tras darle a Teddy la caja con los teléfonos y cerrara la puerta.

Penn y Sashi dejaron de llorar y vieron lo que no creerían que pasaría: ¡Rippen los defendió! Tal vez si vio que se pasó de los límites con esto; Sashi vio como puso en su lugar a su "rival amorosa" y agradeció el apoyo de Jhoanne a ella por la vergüenza que paso, (-Rayos, si que le debo una. Soy muy mala amiga-) pensó. Aun deprimidos vieron que solo quedaban ellos, Rippen y Jhoanne; esta se acercó a Sashi y le dio una toalla sanitaria, mientras Rippen guardaba los materiales, tiraba la basura (las manzanas mordidas y papel con sangre que uso Sashi para limpiarse) y agarraba su saco, Jhoanne se despidió mientras salía y Rippen agarraba sus cosas, y este les hablo para sacarlos del shock.

-Lamento lo último que sucedió en la clase, yo les quería avergonzar, no llegar a esto; sé que a ustedes les paso estos accidentes y no estaban en mis planes que la naturaleza les ganara- contesto con algo de arrepentimiento. -Ya pensare que hacer con Matilda, no está bien que juzgue tu cuerpo Sashi. Te soy honesto, eres hermosa, no como Lady Starmala pero igual a ella- causo un sonrojo en la asiática.

-¡Pero les gane! ¡JAJAJA!- se burló Rippen de los dos, haciendo su "baile de la victoria", pero recupero la compostura, -ya enserio, tengan los dibujos, decidan si los conservan y los queman- posteriormente saco una cámara de su escritorio, ante la sorpresa de los dos, sacando el DVD y rompiéndolo, impactando a los dos. -Ya les dañé suficientemente en su orgullo, no quiero dañarlos moralmente, así que rompí mi grabación para la posteridad. Ya solo pónganse la ropa y pueden irse, y "feliz fin de semana"- se despidió para ver a Larry y salir a su "fin de semana de villano, secuaz y otra,"

Ya solos los dos se volvían a poner la ropa (ya tenía Penn su pene flácido, mientras Sashi ponía la toalla en sus bragas) pero dándose la espalda entre ellos; no querían verse a la cara tras esa situación humillante. La erección, la regla, los vellos púbicos, las burlas de Matilda; era mucho para poder digerir, aún estaban sonrojados y confundidos por eso y lo que sentían del otro. Tras vestirse ven los dibujos y dejan la mayoría en el cajón del escritorio de Rippen, menos el de Jhoanne que era perfecto: se veían hermosos, naturales y detallados.

-Sería injusto que Rippen los repruebe- hablo Penn, rompiendo el silencio incomodo, -y tu amiga si tiene talento como dibujante- señalo sus dibujos con calma.

-Lo sé, es grandiosa y yo no fui buena amiga- contesto mientras en el dibujo de Adán y Eva vio una nota de Jhoanne: "Que suertuda eres, desnuda a lado del chico que te gusta. Ya confiesa lo que sientes o lo vas a perder. Jhoanne." Tras leerla se sonrojo y pensó en ese consejo, mientras guardaba sus dibujos en su mochila.

Ya cerrando el salón, salieron de la vacía escuela; por suerte ya no había nadie cercas, no soportarían más burlas, piropos y a Matilda, y agradecían que el poco discreto de Boone no estuviera, si no ellos tendrían más burlas y Rippen estaría en una patrulla.

-Bueno Sash, te veo al rato, voy a mi casa por algo de ropa, unas películas y mis videojuegos; además del dinero que me dejo mi tía y darme una ducha- dijo algo perdido en sus pensamientos Penn.

-No hay problema, yo tratare de preparar algo de comer y levantar mi casa, además de bañarme por, bueno, tú ya sabes- contestos ida y con pena Sashi.

Ambos se despidieron sin notar la sonrisa falsa del otro, y los nervios de hablar y mirarse tras su clase de arte. Tal vez ambos recuperen ese fin de semana la confianza y puedan mirarse como antes; o den un paso más esa noche en su curiosa relación y pase a algo más.


Y así acaba el cuarto capítulo. Bastante difícil en edición y retoques, pero ya están saliendo otras historias y entre eso y mis trabajos de la escuela para pasar el semestre. Tratare de avanzar en la transcripción durante esta semana santa.

Muchas gracias y no olviden comentar.