¿Qué hay por decir hoy?...bueno, no mucho, he estado ocupada haciendo algunos videos y subiéndolos a YouTube (todos de DP por supuesto), también he estado jugando con la continuación de mis fics, probablemente actualice pronto...eh...nada más, gracias a quienes han dejado reviews, espero les guste el capítulo.

Disclaimer: Danny Phantom (and related logos) (c) Butch Hartman and unfortunately Nickelodeon/Viacom trademarks.


My own story
por:
sam-ely-ember
Capítulo 4: El Regreso


Tres días bastaron para que me sintiera peor que nunca, de no ser porque no me gustaba quedar en vergüenza, estaba segura que pude haberme desmayado más de una vez. Con mis amigos decidimos hacer cosas estúpidas aprovechando lo poco que quedaba y que las clases fueron suspendidas por motivos obvios, escalamos las montañas de Amity, desperdiciamos todo un día en el parque de diversiones comiendo porquerías, Tucker intentó que yo comiera carne pero Danny impidió que le pegara una bofetada.

Los países del mundo intentaron destrozar el desasteroide con toda la fuerza que tenían, me resultaba idiótica la idea de resolver diferencias milenarias en últimos instantes pero bueno, la humanidad era así. Los múltiples esfuerzos fallaron y me sorprendí de sobremanera al saber que, faltando cuatro días para el fin, Vlad decidiera invertir en una misión coordinada por la familia de Danny.

-¿estás hablando en serio?- le reproché de forma brusca –Vlad no hace ese tipo de cosas
-¿y crees que no lo sé?, supongo que no le queda alternativa alguna. Por eso quiero que te mantengas distante
-Danny, me estás pidiendo cosas imposibles, ¿cómo se supone que esté distante?
-Sam, lo hago por tu bien, no puedo estar cuidándolos todo el tiempo- lo miré extrañada -yo tengo algo más que hacer
-¿te pusieron a monitorear la misión?
-papá insistió en ello- yo sonreí -¿qué te resulta tan divertido?
-es…algo torpe decir esto en estas condiciones pero…me alegra que finalmente tomes algo con seriedad- me sonrió y salí del laboratorio a toda prisa.

Distante, guau, eso era tan irónico que me extrañaba el hecho de no estar riéndome de cómo sonaba, pero atendiendo a la petición de Danny me quedé en casa, en mi habitación, completamente sola. ¿Por qué Vlad estaría trabajando conjuntamente con los Fenton?, era evidente que nadie, absolutamente nadie, quería morir, pero él perfectamente podía arreglárselas solo.

Mientras mi interior debatía muchas teorías de cómos y porqués, mi parte consciente se concentraba en la transmisión de la misión desde la casa de Danny. Él lucía tan cómico en cámara, totalmente nervioso y furioso cuando Vlad intentó quitarle el crédito, que pude imaginarme a la perfección la incómoda sensación que le estaba embargando. En eso me llamo Tucker, ambos estábamos en la misma situación y ambos supimos que algo no saldría bien en este asunto, era lamentable pero no nos cabía duda alguna.

La mala combinación de Jack Fenton y los MB en una nave espacial parecía apoyar mis malas sospechas. Los cañones de perforación fueron lanzados, era un plan bastante sencillo: las cargas de los perforadores explotarían una vez dentro del asteroide destruyéndolo por completo y todos podríamos continuar normalmente con nuestras vidas –si es que a mi vida pudo llamársele normal en algún aspecto-, pero no funcionó. Una enorme explosión se apoderó de los monitores y la cegadora luz era posiblemente un canto de esperanza para muchos; esa esperanza se derrumbó cuando Jack anunció con voz fuerte que las coordenadas estaban equivocadas. Destruyeron el asteroide equivocado.

-pero si Vlady introdujo las coordenadas- fue la frase que me llamó la atención, seguramente en una vida pasada yo debí haber sido alguna especie de bruja o adivina. Aunque no veía regocijo alguno, mal plan o no, estábamos perdidos.

Esa noche no pude dormir.

Faltaban 3 días y el pueblo entero se reunió frente a la alcaldía atendiendo a un llamado urgente del alcalde Masters. Expectantes, todos guardaban silencio, los chicos y yo intercambiamos miradas angustiadas, estaba claro que nada bueno saldría de eso.

-recuérdame, ¿qué hacemos aquí?- le pregunté a Danny
-tenemos que ver lo que Vlad está tramando, dijo que tenía noticias que impactarían al mundo entero- y por eso no me sorprendía que él mismo le hubiese pagado a reporteros de todo el planeta para estar ahí
-ciudadanos del globo- inició su discurso –tengo noticias que impactarán al mundo entero…ya que todos los intentos para detener al desasteroide fallaron, hoy vengo a ofrecerles una solución alternativa, una que todos encontrarán sorprendente

Ni yo misma, que había visto esa rutina muchísimas veces dejé de sorprenderme, Vlad se lanzó por los aires, flotó sobre todos y ¡se transformó en Plasmius!, yo sabía que estaba mal de la cabeza pero esto era demasiado. Su malvada risa sonaba con potencia, nadie fue capaz de hacer otra cosa más que contemplar boquiabierto, incluso los MB intentaron atacarlo –por el hecho de ser un fantasma, pero Vlad no tuvo problemas al deshacerse de sus armas y dejarlos fuera de combate

-sí, aunque utilizo mi mitad humana frente a todos ustedes, es obvio que soy una creatura muy superior- ¿no le bastaba con decir que no era solo un humano?
-¿quién eres?- Dios, ¿qué esa reportera no tenía nada mejor que preguntar?
-aunque el mundo me conoce como Vlad Masters, el alcalde multimillonario de Amity Park, preferiría que me llamaran por el nombre un poco más maléfico que escogí, Vlad Plasmius- tanto rodeo para dos palabras –voy a hacerles una propuesta, todas las naciones del mundo deben acceder a concederme la suma de 500 billones de dólares y nombrarme el rey absoluto- finalmente el pequeño idiota cumpliría su sueño de gobernar al mundo, pero ¿a qué precio? –en pago usaré mis poderes fantasmas
-¿para destruir el desasteroide?- esa si era una buena pregunta
-no, para hacerlo intangible
-malvado, pero ingenioso- coincidí con ese comentario de la señora Fenton –de esa forma pasará sin causarle daño a la Tierra
-es su decisión, destrúyanse o sálvense, oh y obedézcanme, espero con ansias su decisión- fue lo último que dijo antes de desaparecer
-¿qué vamos a hacer?- preguntó Jazz

No mucho diría yo, Danny estaba empeñado en buscar alguna forma de salir de este embrollo mientras el resto mirábamos resignados cómo el mundo se rendía a las peticiones de Vlad. Antes de las 3 de la tarde de ese día ya estaba el equipo listo para enviarlo al espacio, en una misión coordinada por Jack Fenton y financiada por el planeta, todos habían acudido al lugar del despegue excepto nosotros, Danny nos pidió que nos quedáramos en su casa, igual podríamos verlo todo por televisión. Más valía que eso funcionara, aunque de hacerlo, no tendríamos una vida color de rosa.

Una vez que la nave partió, no supimos lo que sucedía, Vlad impidió que las cámaras fueran con ellos en el viaje. La transmisión fue suspendida, fue la hora más estresante de mi vida. Estábamos en silencio, no se escuchaba ni el aletear de una mosca, solo esperábamos que se reanudara la señal con la buena noticia de nuestra salvación y las malas nuevas de la esclavitud.

No pasó ni lo uno ni lo otro.

La primera imagen fue la sala de control de la misión mientras la pantalla gigante del medio recibía la señal, entonces la imagen del señor Fenton inundó el espacio y usando un tono serio –el que nunca le había visto usar-, dijo:

-la misión ha fracasado, regreso solo a casa-

La cámara de la nave se recuperó luego de un primer impacto y logramos ver a Vlad sumergiéndose en la infinidad del espacio. Maldición, eran más malas que buenas noticias, sentados como viles idiotas en el laboratorio esperando que las ideas llovieran del cielo.

-¿qué vamos a hacer?- dijo finalmente Tucker
-qué tal si no hacemos intangible al asteroide- propuso Danny entrando al laboratorio
-arrasará con la Tierra
-no si hacemos a la Tierra intangible
-¿toda la Tierra?, ¿intangible? …¿a caso bromeas?- le cuestioné mientras pensaba en qué tan viable resultaba su propuesta
-sí, necesitarías un ejército de fantasmas para hacerlo
-observen- nos dijo sujetando el infimapa –las direcciones de todos los fantasmas
-¡ese es el Danny que yo conozco!- cielos, hace semanas que no sentía un alivio igual –te cansaste de mantenerte al margen, ¿verdad?
-pero ¿cómo llegaremos a la Zona Fantasma?- ¿era yo o todos ya habíamos aceptado el plan como propio? –Tu portal está arruinado y no podemos ir a donde Vlad ahora que saben quién es- Tucker siempre tenía todos los datos
-ya pensé en eso, ¡vamos!

No había palabras para describir cuán emocionada me sentía, subidos en la nave Fenton de camino a un portal hacia la Zona Fantasma para salvar al planeta del fin inminente, solo nosotros cuatro, ¡eso era fantástico!, pero era algo complicado dejar estallar toda esa emoción mientras conducía, fijé mis ojos en la dirección que Danny nos indicaba mientras leía el mapa.

Un portal se abrió en aviso de Nasty Burguer en el alto de un edificio, entramos a la Zona Fantasma y como de costumbre, todo estaba callado.

-¡es increíble!- masculló Jazz, con tanto alboroto se me había olvidado que esa era la primera vez que ella entraba ahí
-créelo Jazz, bienvenida a la Zona Fantasma, es parecida…a una tienda
-los estantes están vacíos- señaló Tucker, en verdad estaba exageradamente en silencio -¿dónde rayos están todos?- esporádicamente varios fantasmas empezaron a aparecer de la nada.

Un fuerte rayo nos alcanzó y nos arrojó varios metros atrás, en cuanto abrí los ojos me di cuenta que estábamos en una especie de "caja de energía" y al alzar la vista noté que era Skullker el responsable de todo.

-¿Qué está pasando?- gimió Jazz
-Qué tonto fuiste al venir aquí como un humano, chico fantasma- ja, si tuviera una mínima idea -¿Buscas refugiarte en la Zona Fantasma como los demás?
-¿quiénes?- cuestionó Danny
-Todos ellos- señaló a un enorme grupo de fantasmas –regresaron porque ustedes, humanos, pusieron a su mundo en peligro, ahora la Zona Fantasma ha colapsado
-pero es la otra cara de nuestro mundo- refutó Tucker –¡si la Tierra desaparece la Zona Fantasma también!

Antes de poder lanzar acusación alguna esta caja empezó a desatar su efecto en nosotros y un ruido ensordecedor acompañó una extraña descarga electrostática capaz de inhibir cualquier nervio. Afortunadamente Danny logró alcanzar el botón para activar el campo de fuerza y deshacer nuestra prisión.

Pisé al acelerador a fondo y atravesamos el grupo de fantasmas a toda prisa, de inmediato se pusieron en nuestra persecución.

-vayan a la nave de escape- nos dijo Danny, pero eso a mí no me parecía una buena idea
-pero Danny…- solté automáticamente, y sin poder encontrar un buen argumento, decidí ir a la cápsula junto con Jazz y Tucker. Sin sus poderes, no había mucho que pudiera hacer.

La nave fue lanzada y de inmediato Tucker activó la capa protectora de invisibilidad, la desactivó cuando estuvo seguro que los fantasmas habían seguido de largo; nos asomamos por la ventana y vimos a la nave Fenton huir a toda velocidad seguida por los fantasmas, se alejó tanto que solo era posible distinguir un punto a la distancia.

¿Estaba Danny con bien?, era la pregunta que todo el mundo tenía en la cabeza pero nadie fue capaz de soltarla con libertad. La preocupación nos inundaba nuevamente y los minutos pasaban sin poder concebir una idea pudiera satisfacer nuestras expectativas.

Sin saber cuánto tiempo había transcurrido, algo que ahora creía imposible se estaba volviendo realidad: Danny Phantom regresaba a nuestro encuentro. ¡¡Gracias al cielo!!, no importaba cómo o porqué, lo único que me interesaba es que él volvía a estar completo y nada me había hecho tan feliz en mucho tiempo.

-¡Danny, eres tú!...bueno siempre fuiste tú pero…- ¿por qué no podía conjugar una sola oración coherente?
-ya entendí Sam, gracias- me sonrió
-esos fantasmas regresarán y algo me dice que no querrán ayudarnos gustosamente- dijo Jazz con un tono de rabia
-tienes razón, mejor salgamos de aquí para pensar las cosas- contestó Danny
-si llegamos aquí por la boca de esa valla no me quiero imaginar por donde saldremos- fue inevitable reírme con ese comentario de Tucker