Disclaimer: Naruto no me pertenece, es de Masashi Kishimoto.

Aviso: Escribí este oneshot para el reto anual HashiMada y NaruSasu del foro Naruto Sun and Moon Challenge. El prompt de enero que elegí fue el de Regalar flores.

...

..

.

Madara se mojó la cara nuevamente, reclinado sobre el lavabo y con el cabello corto revuelto. Los ojos negros en el espejo le devolvieron la mirada cansada, y un suspiro se abrió paso en sus pulmones, mientras la molestia que había sentido al ver a Hashirama persistía con ansiedad en su vientre. Se secó las manos con la playera blanca y regresó a la clase de educación física, donde sus compañeros esperaban para el segundo tiempo del partido de voleibol. Hashirama también estaba ahí, hablando con sus amigos y riendo. Madara intentó mantener su cara de molestia a pesar de sentir el corazón acelerado ante la visión de Hashirama sudando en shorts.

—Pensamos que ya no saldrías —dijo Hashirama mientras se estiraba para continuar el partido—. ¿Tienes miedo? —preguntó con una sonrisa acercándose a Madara.

Alejó el rostro de Hashirama con la palma de la mano, ignorando el gimoteo de dolor que dio su mejor amigo, seguido de una risa que hizo que Madara rodara los ojos.

—Cállate, Senju.

El partido terminó siendo un fracaso, Madara estaba distraído y se notaba, mientras que los demás muchachos celebraron la victoria del equipo que lideraba Hashirama, su líder se acercó nuevamente a Madara, con las cejas muy juntas y los labios en una mueca.

—¿Qué pasó? Pensé que ibas a dar más pelea.

—Nada —respondió Madara con voz monótona, tomando sus cosas para ir a darse una ducha.

—¿Nos vamos a casa juntos?

—Pensé que seguías yendo a tutorías… —respondió mirándolo de reojo.

—Sí, pero hoy puedo faltar. Le pedí permiso a la profesora. Aunque mi papá no lo sabe —dijo en voz más baja.

Madara no dijo nada más y se metió a los vestidores seguido de Hashirama, quien seguía parloteando sobre otros temas. Madara aprovechó que otros compañeros se acercaron a Hashirama para seguir comentando el partido para ir a una de las regaderas más lejanas y poderse duchar sin que Hashirama lo estuviera molestando. Terminó inclusive antes que Hashirama entrara a las regaderas, quien le gritó que lo esperara mientras comenzaba a desvestirse. Por supuesto que Madara no lo hizo. En cuanto terminó de vestirse, fue casi corriendo a la puerta de salida.

Si hubiese sido otra su situación, lo habría esperado, pero se sentía demasiado sobrecogido como para siquiera verle la cara más de lo necesario. Lo había visto en la mañana en el pasillo, dándole flores a Uzumaki. Tan sólo recordar la escena hacía que su estómago se transformara en un nudo y que quisiera echarse a llorar, cosa que lo hacía sentir patético y tonto.

—¡Madara! —Escuchó a lo lejos, y comenzó a ir más rápido— ¡¿Por qué huyes?!

Comenzó a correr, abrazando su mochila con fuerza. Hashirama jamás se daba cuenta de lo mucho que influía en él. De la manera que hacía latir su corazón cuando se acercaba demasiado a su rostro, o cuando hacía algo muy tonto y Madara se reía y no solamente por las payasadas que hacía Hashirama, sino porque cuando estaba con él, todo era mejor. Hashirama no alcanzaba a entender de qué manera tan atroz se robaba su sueño, de qué forma tan vil lo hacía enfebrecer de primavera en pleno invierno.

—¡Madara!

Hashirama aceleró decidido, y con los pulmones quemándose dentro de sus costillas, detuvo a Madara jalándolo de un brazo. Antes de comenzar a recriminarle por haberlo dejado atrás, Hashirama se quedó sin palabras al ver a Madara llorando con los ojos cerrados con fuerza. Había perdido de pronto toda la fuerza en las piernas y se había dejado caer al suelo. Hashirama se arrodilló a su lado, asustado de pronto porque Madara no solía llorar, y el que estuviera llorando no era sino una prueba de que algo muy malo estaba pasando con él. Intentó abrazarlo antes de que Madara lo empujara lejos y se cubriera la cara con los brazos, indignado o furioso de que Hashirama lo viera en ese estado tan deplorable. Hashirama volvió a intentar abrazarlo, obteniendo menos resistencia, pero todavía aguantando los codazos que Madara le propinaba sin pensarlo dos veces.

—Madara, ¿qué pasa?

—Déjame, Hashirama.

—No te voy a dejar aquí solo.

—¡Realmente no te importa qué me pase, así que mejor vete!

Hashirama se quedó en silencio antes de atraer la cabeza de Madara hacia su pecho, acariciando su cabello mientras Madara intentaba contener las vergonzosas lágrimas que caían a borbotones sobre sus mejillas pálidas.

—Está bien si lloras.

—Cállate.

—Te quiero.

—…

—Y te traje flores.

—¿Qué?

Madara alzó la cara para ver a Hashirama, y un triste ramo de flores deshojadas, probablemente porque Hashirama hacía corrido con él durante un buen tramo.

—Lo guardé todo el día, ¡juro que lo cuando las compré estaban bien, pero te echaste a correr y…!

—¿Las compraste para mí? —preguntó escéptico, con la cara roja.

—Pues sí —dijo Hashirama en voz baja, de pronto también enrojeciendo—. Ya sé que me dijiste que no te gustaban las flores, p-pero…

Madara le quitó las flores, observándolas de pronto con entusiasmo, aunque no quería que se notara. Hashirama comenzó a moverse inquieto en su lugar, recordándole a Madara que aún estaban en el suelo.

—¡Te compraré otras! —dijo Hashirama avergonzado, quitándole el ramo al ver que Madara no decía nada.

—Dámelas, tonto. Son mías.

Hashirama se sintió emocionado al oírlo decir eso, abrazando de nueva cuenta a Madara, quien palmeó un par de veces la espalda de Hashirama antes de empujarlo para que se quitara de encima suyo y pudiera levantarse.

—Entonces, ¿por qué llorabas?

—Por nada —respondió avergonzado, emprendiendo la marcha nuevamente.

Hashirama lo siguió y se atrevió a abrazarlo por la espalda, riendo cuando Madara sufrió un escalofrío e intentó apartarlo sin ninguna intención de que realmente se fuera, hasta que Hashirama se alejó por cuenta propia al notar que la casa de Madara ya estaba cerca.

—Sé que no me dirás por qué llorabas, pero me alegra haberte hecho sonreír.

Madara regresó la vista a Hashirama y volvió a sonreír.

.

..

...

Es corto y cliché, pero mi cerebro no dio para más. Como no pude completar los prompts del HashiMada BigBang, ocuparé este espacio para seguir subiendo prompts de donde los vea. Los oneshots/drables/etc que sean NaruSasu, los estaré subiendo en Sizigia, por si a alguien le interesa. Gracias por leer.