Capítulo 7

— ¡Vacaciones! Adoro las vacaciones, sobre todo después de tantos exámenes finales.

— ¿Piensas ir a casa a pasar esta temporada navideña?

— ¡Claro!, no por nada traigo cargando mi baúl. Además que si no fuera mi madre me mataría, y también te mataría si no fueras. ¿Dónde está tu baúl?, recuerda que tenemos hasta dentro media hora para terminar de entregarlos al señor del autobús.

— No voy a ir.

— ¿qué? Pero Harry, es la tradición, siempre has ido en navidad a mi casa. Además este año conoceremos a la novia misteriosa de Charlie, y también…

— Y también estará Ginny.

— Ah… pero yo pienso que su reciente rompimiento no tiene por qué detenerte de ir a pasar navidad con la gente que te quiere.

— Lo siento, pero por esta vez no podré ir Además tengo que reponer la clase de Ocultamiento que falté, y es necesario que la tome, porque en base a esa es todo lo demás que hemos visto. La profesora no me dijo nada porque voy bien en su clase, pero sí me pidió que en vacaciones fuera para que me explicara la clase, y es lo que voy a hacer. Te pido me disculpes con tu mamá.

— Ok, se lo diré, pero aún no entiendo¿dónde estuviste en esa clase Harry?, no te vi ni siquiera la noche anterior. Y también ya van varios días que voy a buscarte por la mañana y no estás.

— Ya te lo dije, el día que falté a clase me quedé dormido en la enfermería porque me comenzó a doler la cicatriz, y ahora que ya no está Voldemort quiere decir que es un dolor normal de los que se curan en enfermerías.

— ¿Y los demás días cuando te busco en la mañana?

— ¡Me levanto temprano, da!. Ronald, que tu te despiertes cinco minutos antes de clase no quiere decir que todos hagamos lo mismo.

— Bueno, es que Seamus dijo que… no, olvídalo.

— ¿Qué te dijo Seamus?

— No, nada, olvídalo.

— Ron¿quieres que le pregunte a Seamus?

— No… mira, lo que pasa es que Seamus me dijo el otro día que te había visto salir de la habitación de Malfoy en la mañana…

— ¿Qué estás insinuando?

— Yo nada… pero dicen las malas lenguas que Malfoy anda en malos pasos.

— ¿Malos pasos?

— Que se prostituye, pues.

Harry abrió mucho los ojos — ¡¿Qué?!

— Bueno, esos son los rumores¿no sabías? Dicen que su gancho para conseguir clientes es que la primera vez es gratis, y que las demás ya las cobra, y también dicen que nunca ha perdido ningún cliente… ah, porque me dijeron que solo se prostituye con hombres.

— ¿Y estás insinuando que yo…?

— No, claro que no, solo que… pues… si tu dices que el otro día estuviste en la enfermería yo te creo, y también si dices que te levantas temprano, pero entonces no entiendo por qué Seamus dijo que te había visto salir del cuarto de Malfoy.

— Bueno, si se prostituye entonces pudo ser cualquiera quien saliera del cuarto, y probablemente Seamus lo confundió conmigo.

— Tienes razón.

Ron y Harry llegaron frente a las puertas de la escuela. Ron le dio el baúl a un hombre de barba abundante, el cual lo puso en el equipaje junto a los otros baúles, y luego le pidió a Ron que subiera.

— Pero todavía queda media hora.

— Vamos a salir antes, muchacho — dijo el hombre de barba — Ya terminamos de llenar éste autobús.

— Pero…

— ¿Prefieres quedarte¿Esperar al próximo? No muchacho, tu nombre ya está en este autobús, así que debes subir.

— Bueno... feliz navidad, Harry. Espero que recibas muchos regalos. Escríbenos.

— Lo haré. Saludos a toda tu familia.

Ron subió al autobús. Harry lo vio sentarse junto a una ventana, por la cual Ron le dijo adiós con la mano.

Una vez que el camión se hubo ido, Harry regresó hasta el centro del campus, y de ahí comenzó a deambular por todos los vacíos jardines. No lo podía creer… Malfoy solo había estado con él para intentar ganar otro cliente… ¡Y él había caído como pendejo! creyendo que lo que Malfoy le decía era cierto… que solo sería una forma en la que Harry podría disfrutar su primera vez con alguien que tuviera experiencia… ¡pero claro, quien mejor que Malfoy, que sería quien tendría más experiencia que los demás¿cómo no lo había pensado antes? El mismo Malfoy le había dado a entender que se prostituía, pero él, por pendejo, había pensado que se refería a otra cosa…

Hacía un frío espantoso, y a Harry no le sorprendió no ver a nadie, además que no se fijó mucho por estar con sus pensamientos, pero se sobresaltó mucho cuando escuchó pasos apresurados detrás de él.

— ¡Potter¡Qué bueno que te encuentro!

— Ah… tu eres amigo de Malfoy…

— Si, soy Araym Rimbaud. Potter, te lo suplico, tienes que ayudarme.

— ¿En qué?

— Es Malfoy. Estábamos buscando unos disfraces en la bodega del salón de usos múltiples, y él se cayó en un hoyo que había en el piso de madera.

— ¿Y no se puede salir solo¿Acaso sus clientes no lo pueden ayudar?

— Vaya, con que ya te enteraste de lo de Malfoy… créeme que contigo fue un caso especial

— ¿Especial¿Por qué¿Acaso pensaba cobrarme hasta despues de varias veces?… Yo fui el único pendejo que cayó redondito en su trampa… Todos lo sabían, menos yo, y se aprovechó de eso¿no?

— Vamos Potter, necesito que me ayudes… Malfoy no es tan mala persona como parece, y todo lo ha hecho por una buena razón. Desde que sus padres lo corrieron de su casa no tiene ni un centavo, y de alguna forma tenía que pagar su escuela y su comida…

— ¿Y no pudo encontrar otra forma de sacar dinero?

— Es lo mejor que sabía hacer, además que en muchos lugares no lo querían contratar si no tenía alguna especialidad en algún estudio.

— ¿Y no pudo encontrar a otro cliente nuevo¿por qué tenía que venir conmigo¿Tan desesperado estaba?

— En realidad no… te digo que fue un caso especial… Pero ahora no tenemos por qué hablar de esto¡por favor, ayúdalo!

— ¿Y por qué tendría que ayudarlo?

— Porque no lo puedo sacar del agujero donde se cayó. Además creo que se rompió una pierna.

— ¿Y por qué tendría que ayudarte yo? Soy su enemigo.

— ¡Potter¿ves acaso a alguien cercano que me pueda ayudar?! La enfermería está hasta el otro lado del campus, además tú eres el que está estudiando para ser Auror. Yo no sé usar patronus para mandar mensajes, así que no puedo hacer nada mas que buscar a alguien que me quiera ayudar. Tienes que entender que en este momento no es cuestión de rencores, sino de que una vida está en peligro. Pensé que estabas estudiando para Auror para salvar vidas, pero ya veo que no tienes vocación… porque no serías capaz de salvar a alguien que te cayera mal, veo que a ti te vale mierda lo que le pase a Malfoy, así que iré a buscar a alguien más.

— Espera Araym… yo te ayudaré. Vamos.

Ambos muchachos corrieron hasta el salón de usos múltiples, y fueron hasta la bodega, donde, efectivamente, había un agujero gigantesco en el suelo.

— Maldita madera podrida…

— ¿Malfoy está ahí? — preguntó Harry señalando el agujero.

— Si, pero está demasiado oscuro… y no me responde.

— ¡Malfoy!

Ambos guardaron silencio, y alcanzaron a escuchar un ligero gemido desde el fondo del agujero.

— Lumos.

La oscuridad en el agujero era tan profunda que apenas y se alcanzaba a ver. Muy en el fondo del agujero, como a diez metros, Harry pudo divisar el brillo del cabello rubio platino de Malfoy.

— Parece que está inconciente. ¿Tienes alguna cuerda?

— ¿Qué vas a hacer, Potter?

— Voy a bajar por él.

— ¿Y no puedes usar algún encantamiento para levantarlo, o algo así?

— Podría, si, pero con el riesgo de que a medio camino se me cayera. Todavía no puedo levantar cosas tan pesadas y cargarlas distancias tan largas.

— Pero Malfoy no es tan pesado…

— Para mi sí. Aún no puedo cargar cosas más pesadas de 20Kg… De todas maneras si quieres puedo intentarlo. Si dices que ya tiene una pierna rota entonces no importa si en el intento se rompe otra¿no?

— Potter, necesito que lo ayudes, no que le rompas otra pierna.

— Mmm… Maldita sea. Si no existiera ese tonto encantamiento en el campus para no aparecerse podría aparecerme allá y luego aparecerlo acá, y entonces todo sería mucho más fácil…

Harry y Araym se pusieron a buscar alguna cuerda que les pudiera ayudar a bajar. Araym encontró una, la cual amarraron a un pilar cercano, luego Harry dejó caer el otro extremo de la cuerda en el hoyo.

— ¿Y yo qué hago?

— Tú quédate aquí. Cuando tenga a Malfoy, tú nos subirás con la cuerda.

— Está bien.

Harry fue hasta el borde del hoyo, tomó un extremo de la cuerda y comenzó a bajar por ella, lentamente. Estaba a un metro de llegar al suelo cuando la cuerda por la que bajaba se rompió, y cayó al lado de Malfoy.

— ¡Potter¿Qué sucedió? — preguntó Araym desde el borde.

— La cuerda se rompió.

— ¡Puta madre!... ¡quédense ahí, iré por otra cuerda!

— Mejor ve por ayuda, creo que rompí un brazo.

— Por Dios… ¡en seguida vuelvo!

Harry volvió a tomar su varita, y la acercó a Malfoy. El rubio se encontraba con los ojos cerrados y, misteriosamente, tenía las manos atadas. Era una trampa.

Capítulo 8

En el momento en el que se dio cuenta de que todo eso era una trampa, Harry gritó, gritó tan fuerte como sus pulmones se lo permitían, pidiendo ayuda, pero su voz parecía ahogarse en el hoyo donde estaba metido. Desistió, y en vez de eso se revisó el brazo y comprobó que no lo tenía roto, luego intentó reanimar a Malfoy. Tardó un poco en hacerlo, ya que Malfoy parecía estar bajo las influencias de una poción para dormir, pero después de pocos minutos el rubio abrió los ojos.

— ¿Por qué tengo las manos atadas¿Dónde estoy?

— Estás en un hoyo en el salón de usos múltiples.

— ¿Y qué estoy haciendo aquí? Lo ultimo que recuerdo fue que estaba con Araym tomándome un té, y… ¡ARAYM!... hijo de su puta madre… Potter, desátame las manos, por favor.

— ¿Y por qué habría de hacerlo?, después de todo puede ser parte de la trampa que ustedes dos me tendieron. Quieres que te desate para dejarme inconciente en este hoyo y luego ambos piensan dejarme aquí para morir… O probablemente intentarías cobrarme todas las veces que estuvimos juntos esta semana…

Malfoy se puso muy pálido — Espera¿desde cuando tú sabes eso?

— Desde hace rato cuando Ron me lo dijo. Pero ¿quieres que te diga una cosa? No voy a volver a caer. No vas a lograr que yo sea un cliente más.

— En realidad no lo hice por eso.

— ¿Ah no?, entonces ¿por qué te meterías con tu peor enemigo si no es para obtener algo a cambio?

— Bueno, en un principio eso pensaba, pero en realidad después de lo que pasó ya no pude… Te lo explicaré, pero por favor, desátame

— No, no confío en ti. Esta debe ser otra trampa

— Si, pero ¿crees que yo sería capaz de drogarme a mí mismo con sabe dios qué poción para hacerte caer en una trampa¿Crees que pondría en juego mi propio trasero para algo así¡Pues estás equivocado!

— Bueno, en eso tienes razón. No creo que tú arriesgarías tu trasero por nadie, ni siquiera para molestarme — dijo Harry, y le desató las manos a Malfoy — pero entonces ¿por qué tu amigo nos ha dejado aquí abajo¿Acaso esperaba realmente que yo me volviera tu cliente y te pagara por todos los servicios esta semana?

— No. Como te dije, en un principio si pensé en hacerlo para que fueras mi cliente, pero ya después no. Por eso no te cobré¿O acaso crees que estoy tan pendejo como para cobrarte hasta después? Respecto a Araym, no comprendo por qué nos metió aquí.

— ¿Pero al menos tienes alguna idea de cómo salir de aquí?

— Potter, si no sé ni cómo llegué aquí ¿realmente crees que voy a saber cómo salir?

— Tenemos que pensar en cómo salir de aquí.

Ambos guardaron silencio, pensando. Malfoy comenzó a caminar en círculos, con las manos en los bolsillos, entonces sacó un pedacito de papel de un bolsillo, lo miró, abrió mucho los ojos y se tapó la cara con una mano, moviendo la cabeza — Ay pinche Araym…

— ¿Qué sucede?

Malfoy guardó el pedacito de papel en su bolsillo, y siguió dando vueltas.

— ¿Qué era ese pedazo de papel?

— Nada.

— Malfoy, no quieras hacerme pendejo.

— Pensé que ya lo eras.

— Mira, dejemos un momento de pelear¿si? Hay que hacer una tregua y averiguar juntos cómo salir de aquí. Y yo pienso que ése pedazo de papel tiene algo que ver con todo esto, así que coopera un poco y muéstramelo¿si?

— No, es algo que no tiene nada que ver con esto. Mejor pensemos en cómo salir de aquí.

— Malfoy, enséñame ese papel.

— No.

— ¡Enséñamelo!

— ¡Que no!

Harry entonces se puso muy serio, y caminó hacia Malfoy, muy lentamente, mirándolo directamente a los ojos.

— ¿Qué haces, Potter? — Preguntó Malfoy cuando Harry pegó su cuerpo al suyo — ¡suéltame!

Harry entonces comenzó a besarlo. Malfoy se dejó llevar y lo rodeó con sus brazos mientras sentía los brazos de Harry en su cintura…

— Bingo — dijo Harry rompiendo el beso, y soltó a Malfoy para examinar el papel que acababa de extraer de su pantalón.

— ¡Potter, eso no es justo!

— Ya sabes lo que dicen: En el amor y la guerra todo se vale.

— Pero tú dijiste que ya no íbamos a pelear.

— Si, pero tú no quieres cooperar. Además, dado que te vendes, se me ocurrió que sería algo común para ti… solo espero que no me quieras cobrar por ese beso.

Harry abrió el papel, y leyó las palabras que venían en él.

"Hola Malfoy, espero que tú y Potter se la estén pasando bien, sobre todo porque me costó mucho trabajo armar todo esto para que ustedes pudieran estar solos y platicar bien sobre eso-que-ya-sabes. Díselo, yo creo que Potter no es tan mala persona como parece. Por cierto, no los voy a sacar de ahí hasta que hablen, así que comienza pronto si no quieren pasar hambre. Ciao. Atte. Araym"

— ¿Qué es "eso-que-ya-sabes"?

— Nada.

— Malfoy, coopera. Recuerda que yo estoy estudiando para Auror, y tú para Especialista en pociones, y eso quiere decir que tengo mayores posibilidades de ganarte en un duelo justo ahora, además que tu todavía estás medio dormido por la poción que te puso Araym.

— Ok, todo lo que acabas de decir es cierto, pero aun así no voy a decirte nada. Primero muerto.

— ¿Y qué es eso que dice de "Potter no es tan mala persona como parece"¿qué tienes que platicar conmigo que requiera que estemos los dos solos¿Acaso pensabas confesarme que te vendías¿Pensaste que tal vez me pondría celoso si me enteraba por alguien más? Pues te equivocaste… ¿Pensaste que a mí podría importarme una tontería como esa? Pues entérate que a mí no me importa… solo me duele el hecho de que mi primera vez haya sido con alguien tan detestable como tu. Me doy asco por haber gastado tantas noches con alguien como tú.

Malfoy guardó silencio y se puso de espaldas a Harry.

— Me alegra que digas eso… Se me hacía extraño que estas noches te hubieras portado tan caballeroso preguntándome si me sentía bien, y quedándote por las noches… Realmente me alegra saber que me odias de esa forma, Potter, y me alegra saber que nunca más volveremos a estar juntos, porque eso que sucedió nunca debió ser… nunca debimos estar juntos.

— ¿Acaso lo hice mal¿soy tan pésimo que ni siquiera tú quieres ya estar conmigo?

— No Potter, al contrario… fue tan perfecto que ahora me alegro de saber que me odias…

— ¿Qué? No te entiendo…

Malfoy ya no podía contener las lágrimas, así que se tapó la cara con las manos para que Harry no lo viera, y esperando que la oscuridad cumpliera con su trabajo, pero Harry hizo aparecer brillitos en el aire y apagó su varita. Ahora estaban en penumbra sin necesidad del encantamiento Lumos.

— Malfoy¿qué te sucede?

— Nada.

— Si es nada entonces¿por qué lloras?

— Déjame… estoy feliz…

— ¿Feliz¿Entonces por qué lloras así? Ni siquiera las lágrimas de felicidad se ven tan tristes como las tuyas.

— Déjame ¿si?...

— Malfoy, dime¿Qué es lo que Araym quería que me dijeras?

— No son tus asuntos…

— Tal vez, como dice Araym, no soy tan mala persona como parezco… Dime.

— Era eso¿si? Te iba a decir que me vendo, y que te iba a cobrar todas las noches anteriores, y que si querías estar otra vez conmigo tendrías que pagar,

— No te creo. No era eso lo que querías decirme.

— ¿Y qué¿Acaso piensas que podría decirle a mi peor enemigo "ah, si, mira, la verdad es ésta"?

— Mira, si Araym creyó prudente dejarnos solos en este agujero es porque creyó que podíamos estar sin matarnos el uno al otro… eso quiere decir que después de todo no somos tan enemigos como pensábamos.

— Eso tampoco quiere decir que vayamos a ser amigos, Potter.

— Sea lo que sea que tengas que decirme, solo puedo decirte que deberías apurarte, porque Araym no nos va a sacar de aquí hasta que lo digas, además las vacaciones apenas van empezando, o sea que nos puede dejar aquí todo el mes entero.

— ¿Solo te interesa saber qué tengo que decir porque quieres salir de aquí?

— No, también tengo curiosidad por saber qué es. Mira, aquí me voy a sentar, y voy a estar esperando todo el tiempo que se necesite hasta que tú estés listo¿sí?

— ¿Vas a… esperar?

— Si. Tú no estás cooperando para nada, pero solo quiero que te des cuenta de que, después de todo lo que ha sucedido, no soy tan egoísta, y ésta es mi forma de cooperar contigo. No puedo hacer nada más por ti. No puedo obligarte a hacer algo que no quieres, o que no estás listo para decir, solo puedo esperar a que te decidas, así que… aquí te esperaré.

Harry le dio la espalda y se sentó en un rincón. Malfoy entonces comenzó a llorar más fuerte, y comenzó a caminar en círculos. Respiró muchas veces, intentando calmarse, pero no podía hacer nada más mas que seguir llorando…