Cáp. 4: "Y te vi…"
-¿Hermione? – Ella escuchó entre penumbras que alguien mencionaba su nombre y pesadamente abrió los ojos, lo primero que vio, fueron los ojos de Javi, ella la miraba con seriedad, estaba en una cabaña…
-¿Dónde estoy?
-Te desmayaste…
-¡Oh! – Musitó y se quiso levantar pero un fuerte mareo lo siguió
-Tranquila… - y Javi se volvió hacia los otros pobladores – seguro fue la altura… en cuanto este mejor me la llevo, de hecho ya estábamos preocupados por ella…
Hermy recorrió la habitación, pero no encontró lo que buscaba ¡Ay por Dios! Cedric estaba muerto ¡Muerto! Seguro había sido alguien parecido a él y eso lo había impresionado de tal modo que había caído como costal de papas en el suelo.
-Te iba a llevar a la carretera austral, pero mejor no, hasta que te aclimates – menciono Javi – no me arriesgaré a que te haga daño la altura y regrese mal a tu país…
-No, no, estoy bien solo que… me pareció…
-¿Qué?
-Me pareció ver a alguien que conocía… pero que ya falleció
Si, definitivamente ella no era tonta, lo había visto, ahora me quedo la disyuntiva ¿hacia algo truculento para regresarla a Londres? En ese momento podría… o bien, dejaba que todo siguiera su curso, pero, no quería que nada dañara a Cedric…
Pero con lo que no contaba Javi, ya que el destino es un bandido, pues que los investigadores, habían decidido escalar una de las montañas cercanas, para buscar unas especies raras de plantas mágicas…
-Claro que quiero ir – dijo la castaña – me siento bien, solo fue una impresión, de verdad… puedo ir… - Insistió
-¿Qué piensas Javi?
-Por mi esta bien… - pensando que si se ponía mal, estaría de vuelta en un avión a casa
Así que prepararon sus mochilas y se las pusieron al hombro, el grupo se marchó para escalar la montaña, aunque a decir verdad, no era tan sinuosa, y las veredas que había les significaban que muchos otros campistas habían cruzado por ahí.
El paisaje cada vez era más extenso y precioso, ella estaba fascinada y solía caminar mucho más que los demás, esperando encontrar los especímenes que estudiaría en el laboratorio mágico, el cual tenía fabulosos instrumentos de investigación…
-No te acerques mucho a las rocas – dijo Carlos – pueden estar sueltas
-¡Está bien! – asintió
Llegaron a una altura considerable, comenzando a escarbar entre los zarzales, plantas enredadoras y algunas otras que tenían aspecto de venenosas, buscando diminutas plantitas que según, eran especificas para pociones contra el insomnio.
Todos se desperdigaron buscando entre los matorrales, bajo esas enormes plantas, cuidándose del polen y de las alergias de algunas raras flores, algunas que parecían estar tan vivas que se viraban a verlos y se escondían en la tierra.
Hermione se alejó un poco más de ellos, se dedicó a buscar en otros matorrales, hasta que encontró una planta que se le hizo conocida, en su afán por investigar, se inclino demasiado sobre el zarzal, pero una de las plantas traviesas, le enredo el pie y le dio un fuerte tirón…
No tuvo tiempo de gritar, porque al caer del otro lado del zarzal, se encontró con una alfombra de lo que parecía ser enredaderas, que se abrieron paso y ella cayó dentro del boquete… entonces emitió un chillido que pocos escucharon…
Quizás Javiera que se levantó a prisa y la buscó, pero no dio con ella, Carlos la había entretenido junto con un investigador nipón que la había perdido de vista…
Mientras que Hermione caía por un túnel de tierra raspándose su rostro, codos y rodillas, así que las ropas se le rasgaron inevitablemente, ella gritó todo lo que pudo, porque caía y caía, sin que nada lo pudiera evitar… porque su varita se había quedado al lado de su mochila
El túnel terminó y ella fue directo a una poza de agua natural que tenia una corriente creciente y que la siguió arrastrando por el cauce, hasta salir a una cascada… fue escupida y ella se azotó con fiereza sobre el ojo de agua
Por un segundo se sintió hundir, sus ojos velados por el agua, solo le hacían mirar la luz que se filtraba e iba a dar hacia ese sitio, cuando intento nadar al exterior, no supo que era o donde exactamente sentí mas dolor…
Pero sus pulmones se estaban quedando sin aire y tuvo que ascender… al salir a la superficie y sentir el aire todo se le heló, no eran aguas termales, y comenzó a titiritar de frío y casi se congelaba hasta los huesos…
Antes que le diera un calambre, se arrastró hacia la orilla, y aspiró todo el aire que pudo, se sintió muy mal, le iba a dar una hipotermia y no tenia su varita para darse calor… y no sabía ni donde andaba, sentía un frío gélido que le estaba cortando la respiración…
Su corazón comenzaba a disminuir sus latidos y ella no se veía pero… sus labios estaban azules, el oxígeno se le estaba terminando, estaba toda mojada, y aunque se desnudara, no había nada con que calentarse, porque estaba todo con una niebla baja y gélida…
Ella temblaba, mucho… no podía ni moverse, no podía sentir ni sus manos ni sus pies, ni nada, se acurrucó en su lugar, temblando toda, sus dientes castañeaban, su mirada se dilataba ¿Iba a morir en ese paraíso?
Si… porque en ese sitio, no podía haber nadie a la redonda, se dejo caer, sintiendo como poco a poco, la visión se le nublaba, en eso estaba cuando vio unos pies que corrían hacia ella, sintió como unas manos cálidas le frotaban y fue cargada…
Y después, simplemente no supo más…
¡Ay no! Ya decía yo… debí presentirlo, yo que estaba con esos investigadores solo por hacer algo, porque no necesitaba ni dinero, ni comer, ni respirar… y cuando supe de que pensaban invitar a un estudiante de investigación inglés, debí hacer algo, o sea, si pude volver a la vida a Cedric que no hiciera algo más… ¡me llevo a mi misma!
Hermione flotaba entre nubes, sentía un calorcito agradable ¡Oh, si! Estaba muerta, en el cielo, pero… ¿Acaso en el cielo escuchaban a Bach, Vivaldi? O acaso había el olor a tarta de manzana o te de canela con limón…
Se negaba a abrir los ojos y torturarse con aquellos sentimientos, con pensar que estaba en el cielo y sin duda, temía enfrentarse a ese mundo… a ese cielo…
Y había un silencio espectral… entreabrió los ojos de modo que sus pestañas aun le cubrieran su mirada vigilante, pero solo vio figuras borrosas que se daban vueltas a su alrededor, sin hablar, solo escuchaba susurros…
Entonces dudó que estuviera muerta… pero no se animaba a abrir más los ojos, hasta que alguien se inclinó a su lado y le hablo quedamente…
-Señorita… ¿Está usted bien?
Entonces ella se animó a abrir sus ojos y vio a alguien conocido, demasiado bien, su mente se remonto cuando viajo por primera vez en un traslador a la copa mundial de quiddicht…
El señor Amos Diggory
-¿Señor Diggory? – gruñó ronca
-Te encontré cerca del ojo de agua niña… ¿Qué estabas haciendo ahí?
Ella comenzó a hilar cosas en su mente turbada pero alerta en ese momento… ¿Por qué el señor Diggory y señora suponía, estaba en ese sitio? Quiso hablar más pero un dolor tedioso surgió en su garganta, sus cuerdas vocales se habían lastimado por el frío
-No te esfuerces… tranquila…
-¡Oye padre! ¿Dónde esta mama? – De pronto entró Cedric al cuarto y el señor Amos se quedo mudo… Hermione sintió un vuelco… Cedric Diggory, de pie sobre la puerta ¡VIVO! Entonces no había sido un sueño y vio claramente como Cedric hizo un gesto y se quitó, ella volvió a desmayarse…
Y es que la madre de Cedric debía atajarlo antes que entrara y pedirle que se escondiera… pero su hijo entró por otro sitio ¡Demonios!
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHH! EN LA MISMA CASA!!!!!!!!!!!!!!!
Oh! jojo! Cómo me gusta este fic! :D!
