El primer día de clase, no fue un día bueno para nadie. La primera clase que tenían era pociones, y eso no era agradable para ningún estudiante, en especial para ningún Gryffindor, ya que las seguían cursando con Slythering.
No, no fue un buen día para nadie. Jane llegó al comedor con Lily las dos totalmente enfurruñadas, la primera porque hoy vería a su encantadora familia, y la segunda porque Jane tenía un batallón de admiradores en la salida de la sala común esperando para acompañarlas hasta el comedor. Jane también se había molestado mucho porque las habían atrasado y había terminando pegando gritos a esos estúpidos, antes ni la veían y ahora... bufo molesta al pensarlo.
Sirius, las vio tan enfadadas que intentó preguntarles, pero James se les adelantó interrogándolas sobre que les pasaba. Sirius apretó fuerte las mandíbulas con disgusto, pero se abstuvo de comentar nada, y más cuando Lily vio su horario y el de James y exclamó sorprendida:
-¡Os habéis matriculado en danza!- exclamó con sorpresa, varios de sus compañeros de mesa les miraron con sonrisitas. Hasta Jane estaba sonriendo de forma burlona
-¿por qué lo habéis echo?- preguntó Lily alucinada. Los dos chicos se miraron un poco traspuestos. James habló primero
-Yo me matricule para estar contigo- respondió con humildad. Lily se sonrojó violentamente, y no sabiendo que responder empezó a desayunar.
-¿y tu Sirius?- preguntó Lupin viendo como Sirius le miraba de manera fulminante
-Porque mi madre dice que eso no es digno de un hombre, y sabía que le disgustaría- respondió el aludido felicitándose por la buena excusa que había encontrado, no podía decir que se había matriculado porque no quería perder de vista a Jane
-Realmente, un hombre puede bailar perfectamente- añadió Jane pensativa, pero de pronto una sonrisita burlona apareció en sus labios, sus ojos chispearon traviesos- me habéis sorprendido, debéis estar muy seguros de vuestra hombría si lo habéis hecho- Lily empezó a reírse, junto con Lupin
-¿porque dices eso?- preguntó James molesto
-Porque vais a estar monísimos en mallas blancas...- exclamó Lily mientras le salían lágrimas de sus ojos
-¿Mallas blancas?- susurró Sirius horrorizado. James movía la boca, pero ningún sonido salía de ella
Sirius tendría que haberlo sabido, debería haber intuido que iba a ser una mal día, sobre todo cuando bajo a las mazmorras. Había visto salir a Jane rápidamente del comedor bajo la atenta mirada del público masculino de Hogwarts, y sin poder evitarlo la había seguido... casi vomito cuando al llegar a la entrada de la clase vio a Jane hablando animadamente con Snape.
Estaba apoyada contra la pared, mientras el Slythering le susurraba algo pegado a ella que reía con ganas y negaba con la cabeza. Con la sangre hirviéndole bajó las escaleras hacia ellos que no se percataron. Tosió algo molesto, los dos le miraron, Jan abrió mucho los ojos, pero ninguno se movió de donde estaban:
-Que bonita escena- susurró con sarcasmo lo bastante alto como para que lo oyeran
-¿qué quieres Black?- preguntó Jane cruzando los brazos
-¿por qué piensas que quiero algo?- avanzó hasta ellos, estaba mirando peligrosamente a Snape que deslizó su mano hasta el interior de su túnica. Jane lo notó, por lo que se puso entre ellos. No le gustaba el tonito que estaba usando Sirius
-¿Porque si no habrías bajado hasta las mazmorras tan pronto?
-Porque no quería llegar tarde a clase... ¡que pasa!
-No, no... nada
-Aunque me alegro de haber bajado...
-¿a si?- preguntó ella
-Si, dime Addams, de entre todos los chicos que hay en Hogwarts que tienen el pelo limpio... ¿tenías que decidirte por el más feo de todos, aunque es de comprender... aunque la mona se vista de seda...- Snape sacó la varita apuntado a Sirius, con el brazo en alto. Este le imitó
-Pásate un pelo Black..., dame un solo motivo- susurró Snape. Sirius vio como Jane le tomaba del brazo poniéndose entre ellos obligándole a bajar la varita.
Sus compañeros de curso estaban empezando a llegar y se les quedaban mirando curiosos. Sirius y Snape apuntándose, Jane entre ellos intentando que Snape bajara el brazo. La tensión en el ambiente... De pronto Snape se soltó de Jane y le dio un empujón mandandola a los brazos de Sirius, que la rodeó con el brazo que no estaba sosteniendo la varita, para mirarla preocupado, ella había dirigido su vista hacia las escaleras:
-¡No me toques asquerosa sangre sucia!- bramó de pronto
-¡ella no es una sangre sucia!- gritó Sirius
-Claro que si, su familia la repudia por tener su sangre manchada con el estigma de los mauggles- Sirius hizo ademán de lanzarle un hechizo, pero Jane le cogió el brazo impidiéndoselo
-No!- Jane empezó a gritarle. Sirius no entendía nada- escúchame asquerosa serpiente.. la próxima te juro que te convertiré en el animal más feo que haya sobre la faz de la tierra,
-Lo cual no será muy difícil- murmuró Sirius haciendo a Snape enrojecer ligeramente
-¿Pasa algo Severus?- pregunto Lucius acompañado por sus amigos rodeando a Snape. Lily, James y Remus se pusieron detrás de Sirius y Jane
-Nada... este asunto ya esta resuelto- añadió Snape mirando a Jane.
Los de Slythering se separaron para retirarse hacia una esquina del salón, no sin antes lanzar una mirada de desprecio sobre los Gryffindor. El único que obvio esa mirada, al menos para Jane fue Snape, Sirius pudo leerle en los labios una disculpa silenciosa, a la que Jane respondió con una negación de cabeza.
Muy furioso con ella, y sin llegar a entender del todo lo que había pasado, Sirius la arrastro del hombro llevándosela con el grupo de amigos hacia la otra esquina del pasillo.
-¿me puedes explicar que hacías con Quejicus aquí abajo?- preguntó girándola para mirarla directamente a los ojos
-No es asunto tuyo Black- respondió ella soltándose de su agarre para cruzarse de brazos mirando hacia otra parte
-Si te relacionas con un Slythering, si es asunto mío- añadió el serio
-No, no lo es- ella se volvió de pronto para encararlo directamente- No eres de mi familia, ni mi novio, y ni tan solo eres mi amigo, así que déjame en paz- Jane se dio media vuelta y entro a clase dejando a Sirius plantado en mitad del pasillo con la cara totalmente descompuesta
-¡Como la odiooooo!- susurró cuando Jane desapareció por la puerta
-¿qué ha pasado?- preguntó Remus
-He bajado hasta aquí y estaba con Quejicus hablando tan tranquila... tan juntitos, tan bien- añadió destilando veneno por los labios- hemos empezado a pelear y no se porque de pronto han empezado a insultarse
-Bueno, supongo que llevaran su amistad en secreto- los chicos se volvieron de pronto para mirar a Lupin
-¿amistad¡¡QUE AMISTAD!- bramó Sirius casi como un ladrido
-Veréis, no os lo conté porque Lily me convenció, pero... ¿recordáis a finales del curso pasado cuando ella volvió tarde?- los chicos asintieron- Pues Lily y yo la sorprendimos dando un agradable paseo a la luz de la luna con Snape
-¡que... ¿QUÉ?..., LUNÁTICO... ¿CÓMO NO ME LO DIJISTE?
-Bueno, Lily decía que no era asunto tuyo- se defendió el licántropo
-¿y si le hace algo?- preguntó James
-Lily dice que nunca la hará daño... porque... bueno... porque...
-¡HABLA!
-Porque está enamorado de ella
El bufido que lanzó Sirius en ese momento habría echo que cualquiera pensará que un toro salvaje se había escapado de una corrida. Empezó a dar vueltas rápidas murmurando por lo bajo insultando a Snape de mil y una formas, mientras Lupin y James lo miraban sorprendidos...
-¿crees que esta celoso?- le preguntó James a Lupin
-Pues si no está celoso, no se lo que le pasa
-NO ESTOY CELOSO- bramó haciendo que su voz retumbara por todas las mazmorras
-Nos alegramos de saberlo señor Black- una voz les hizo volverse, el profesor Poison estaba fuera de la clase mirándolos con ojos serios- y ahora hagan el favor de entrar.
Los tres se dirigieron hacia el aula. Sirius pasó por el lado de Jane sin mirarla y en lugar de sentarse con Lupin como era habitual paso de largo para sentarse con Anna, que lo miró encantada sonriéndole como una boba. Jane arrugó las cejas, y sin comentar nada empezó a preparar su poción imaginando que la cara de Sirius eran los escarabajos peloteros que estaban machacando.
El resto del día no fue demasiado tranquilo para nadie, Sirius aprovechaba cualquier excusa para meterse con Jane, y Jane aprovechaba cualquier pullita para insultarle. Sus amigos, mientras caminaban por los pasillos viéndolos discutir se habían resignado.
Lo peor fue durante la hora de la comida, Sirius llegó con Anna cogida de la mano y se sentó a la mesa con ellos... al final Jane se levantó para marcharse, se habían pasado todo el rato besuqueandose, tan pegados que era difícil distinguir de quien eran las manos de cada uno. Lily corrió detrás de Jane:
-¿estas enfadada?- le preguntó al alcanzarla por el pasillo
-¿Por qué habría de estarlo, porque durante toda la comida me han dado ganas de vomitar con los ruiditos de esos idiotas?
-Vale, estas enfadada... y celosa
-No... estoy... celosa- susurró apretando fuertemente la correa de la mochila que llevaba en la mano
-Hola Jane- oyó una voz a sus espaldas, ella se volvió de golpe dispuesta a pegarle un grito al idiota... el idiota era Tom Felton el guapo prefecto de Ravenclaw
-Hola Tom- saludó ella con una encantadora sonrisa que hizo que a Lily le cayera la boca hasta el suelo- ¿querías algo?
-Bueno,- el chico se había sonrojado y estaba empezando a tartamudear- me preguntaba... bueno, supongo que no querrás... era solo- miró a Lily nervioso, que captó la indirecta y se marcho a clase de transformaciones- quería saber
-¿Si?- Jane amplió su sonrisa animándolo a seguir
-Si querrías venir a pasear al lago después de las clases- terminó totalmente sonrojado- bueno, ya se que igual tienes muchos deberes, y que estas ocupada, solo quería..., y como aún hace buen tiempo...
-Tom- le interrumpió Jane poniendo una de sus manos sobre el brazo del chico haciéndole callar- acepto... será una honor
-¿En serio?- la sonrisa del chico se ensanchó, Jane asintió con la cabeza- ¿quieres que te acompañe a clase?
-Oh, no quisiera que llegaras tarde por mi culpa. No te molestes
-No es molestia- añadió el cogiendole la mochila a Jane
-Gracias
Los dos empezaron a subir hacia el segundo piso, donde estaba el aula de encantamientos. Los alumnos ya estaban esperando a que el profesor Flitwick abriera la puerta. Varios chicos miraron a los recién llegados con envidia, en especial los chicos, ya se había corrido la voz de que Jane había rechazado a todos sus pretendientes... y ahora aparecía con Tommy.
Lily la miró desde su posición, estaba con Remus hablando tranquilamente, Sirius tenía a Anna pegada a la pared... aún no la había soltado.
-¿qué hace Jane con Tom?- preguntó Remus. Sirius dejó de besar a Anna de golpe para volverse hacia donde estaba Jane... apretó las mandíbulas con fuerza
-Quería hablar con ella, por lo que parecía cuando los he dejado iba a pedirle una cita.
-Y por lo que parece ahora... ha aceptado- añadió Lupin viendo como Jane cogía la mochila y le daba un beso en la mejilla a Tom entreteniéndose unos segundos, que a Sirius le parecieron innecesarios
-¿Nos vemos a las 7 en el roble?- preguntó Jane al separarse de él, todos lo oyeron y vieron como Tommy le cogía la mano asintiendo para depositar un tierno beso en su dorso
-Allí estaré- susurró antes de irse soltándole la mano lentamente mientras caminaba hacia atrás
Anna miraba a Sirius enfurruñada. El animago estaba con los ojos entrecerrados mirando a Jane y a su acompañante. Las manos que tenía en su cintura habían pasado a estar apoyadas contra la pared con los puños fuertemente cerrados.
-¿No son encantadores?- preguntó a Sirius- ya era hora de que Jane tuviera una cita-
Sirius se volvió hacia ella de golpe, casi coincidiendo con Jane al darse la vuelta para dirigirse hacia Lily.
Empezó a besar a Anna casi de una manera salvaje, a atraerla hacia su cuerpo, la chica respondió gustosa, no todos los días se tiene a Sirius Black pegándote contra una pared mientras te besa como si la vida te fuera en ello. (NA: no, la verdad es que no). Anna notó como el beso flojeaba al empezar la conversación entre Lily y Jane
-¿cómo has quedado?
-Vamos a pasear esta tarde por el lago... ¿no es mono?
-Es muy guapo- asintió Lily...
Nada más terminar los deberes en la biblioteca, Jane corrió escaleras arriba hacia su cuarto. No le apetecía salir con Tom lo más mínimo... era tan modoso, pero si quería pagarle a Sirius con la misma moneda tenía que hacerlo, e iba a hacerlo bien. Llegó a su cuarto y abrió la puerta sin llamar... ¿como iba a imaginarse que Sirius y Anna estaban dentro?. Pues si, ahí estaban, Sirius sin camisa encima de Anna metiendo una de sus manos por debajo de su camisa.
El sonido de la puerta los alertó a los dos, Jane estaba en pie mirándolos confundida, roja como un tomate y respirando de una manera agitada.
-No sabes llamar Addams- gritó Sirius sin sacar la mano de debajo de la camisa de Anna
-Este también es mi cuarto- respondió ella pasando a su interior, intentando aparentar tranquilidad- haber puesto un hechizo para evitar que entrara- se dirigió al armario y lo abrió- por mi no os cortéis, voy a cambiarme y me marcho enseguida- añadió
-Vale
-Sirius empezó a besar de nuevo a Anna. Oyeron la puerta del baño y de pronto Sirius dejó de besarla para sentarse en la cama. Anna lo miró confundida:
-¿Pasa algo?- le preguntó sentándose para abrocharse la camisa
-No- respondió el- ¿no crees que vamos demasiado deprisa?
-En realidad nunca hemos ido- añadió ella- ¿o crees que no me he dado cuenta de que quieres poner celosa a la boba esa?- Sirius abrió los ojos sorprendido
-¿y no te importa?
-No, y si quieres te ayudo a seguir con la farsa
-¿en serio?
-Claro
-¿Por qué?
-Porque quiero vengarme de ella por lo del año pasado el último día de clase- respondió
La puerta del baño se volvió a abrir, e inmediatamente Anna cogió a Sirius para tirarlo encima de ella, colocó una de sus piernas sobre su cintura y gimió. Sirius empezó a besarla y a acariciarla por la pierna. Jane no dijo nada. Simplemente caminó hacia la puerta, allí se detuvo unos momentos...
-Si pensáis seguir puedo...
-Puedes qu...- Sirius se había levantado para mirarla... estaba en blanco
Llevaba un vestido rojo burdeos de manga larga acampanada , corto... cotísimo, apenas le llegaba a la mitad del muslo. Se había puesto unas botas altas hasta y se había recogido el pelo en una coleta alta que caía en elegantes rizos. La coleta le hacía resaltar la línea de sus pómulos y su delicado mentón. Sus ojos brillaban con fuerza enmarcado su rostro por el corto flequillo que llevaba... Sirius decidió en escasos milisegundos que no le gustaba como iba vestida... ¡santísima Circe, que piernas, daban ganas de recorrerlas, y no precisamente con las manos...
-Quería decir que si quereis puedo poner un hechizo a la puerta, pero creo que os hará falta algún hechizo para evitar embarazos indeseados- se llevó una de sus manos a la barbilla- la verdad es que es mucho más cómodo que el método muggle
-¿y eso lo sabes por experiencia?- preguntó Anna incrédula. Sirius no quería saber la contestación, tuvo que oírla
-Si
-¿en serio?- Si aquella conversación seguía un minuto más Sirius sentía que iba a echar humo por las orejas, había que desviar el tema. Se levantó de encima de Anna de golpe y cogió la camisa.
Jane por un momento no pudo apartar los ojos de él, estaba de espaldas a ella. Eran unas espaldas anchas y fuertes... muy fuertes, bien delineadas, sus brazos estaban perfectamente modelados, casi podía pasar por una escultura Griega o por el David de Miguel Angel... se sonrojó violentamente... "esa escultura esta desnuda, mala comparación". Vio como todos sus músculos se tensaban al pasar la camisa por encima de la cabeza... se le aceleraron las pulsaciones, Sirius se volvió... Jane puso observar como el primer botón del pantalón estaba desabrochado, una pelusilla negra se asomaba por ahí subiendo hasta el ombligo...
-¿qué miras?- saltó Sirius de pronto sobresaltándola
-Poca cosa- respondió ella con desprecio- ¿no vais a seguir?
-Nos has cortado el rollo- Anna desapareció por la puerta del baño dando un portazo
-Lo siento
-Lo dudo
-Piensa lo que quieras- se dio la vuelta para salir
-No creo que tengas tanta experiencia como dices... ¿por qué no me lo demuestras?
-No tengo que demostrarte nada. Además no quiero tocarte y acabar con algún sarpullido en la enfermería
-Tranquila, pensándolo bien, yo tampoco quiero que me toques- Jane se volvió a mirarle- después de todo tu sangre esta mancillada y no lo podría soportar
Esta vez fue Jane la que abrió los ojos con sorpresa, pero no lo pudo evitar... de entre todas las personas, de todo el mundo... Sirius era el último que esperaba que le dijera algo así, le daba igual que se lo dijera su madre, su hermana o los de Slythering... pero Sirius...no, no lo pudo evitar, sus ojos se cubrieron de lágrimas, se agitó levemente su respiración... y Sirius se dio cuenta de que había metido la pata... hasta el fondo, vale, estaba enfadado, muy enfadado y celoso, no había podido evitarlo, lo había dicho sin pensar, se maldijo internamente, se sentía sucio y rastrero y era el momento de disculparse. Dio un paso hacia ella:
-Jan...- susurró por lo bajo, permanecía con la mirada fija en algún punto detrás de Sirius con las mejillas bañadas en saladas lágrimas- escucha- por fin le miró esta a un escaso metro de ella- lo siento, me pasado...- Sirius sintió arder su mejilla, Jane permanecía con la mano en alto mirándole furiosa
-No quiero tus disculpas Black- musitó entre jadeos, se dio la vuelta para marcharse
-No te vayas con Tom- ¿eso era una súplica?. No se volvió, empezó a bajar las escaleras.
Sirius salió como una exhalación detrás de ella, para tomarla del brazo a mitad de la escalera. Jane se soltó de una manera brusca e intentó volverle a pegar, esta vez Sirius estaba preparado, le cogió el brazo, e inmediatamente el otro se levantó. Sirius también se lo cogió y la pegó contra la pared con los brazos sobre su cabeza:
-Escúchame- pego todo su cuerpo al de ella para inmovilizarla. Seguía llorando.. y estaba muy enfadada, podía verlo en sus ojos- no lo he dicho enserio, no es lo que siento, no me importa lo que te pase. No me importa que me beses- acercó su rostro al de ella, podría haberle contado las pecas que tenía en la nariz, y notar su pecho subiendo y bajando agitado contra su tórax no era de ninguna ayuda. Jane cerró los ojos- mírame Jan- le susurró en el oído, su cálido aliento sobre su oído le había puesto la piel de gallina- obedeció como si no tuviera voluntad.. no la tenía Sirius se la quitaba, estaba embrujada por sus ojos azules.
-¿ya no te doy asco?- musitó en un jadeo- ahora que no soy fea, ya no te doy asco ¿verdad?
-Nunca me lo has dado- respondió él, también respiraba algo agitado, su rostro estaba pegado al de Jan, sus alientos se entremezclaban al hablar- nunca, me encantabas con la trenza y tus ropas anchas... me da igual como te vistas, me da igual que parezcas una monja o una mujer fatal...-
Se acercó un poco más a ella, inclinando un poco la cabeza, sus labios entre abiertos se estaban rozando, ninguno había cerrado los ojos se estaban perdidos en el color del otro, respirando agitados, un leve movimiento por parte de los dos hizo que sus labios se volvieran a rozar. Sirius nunca se imagino que Jane oliera a flores silvestres, la escalera había desaparecido y estaba en un jardín de flores verde-amarillento. Jane nunca imaginó que Sirius oliera tan... a Sirius, solo podía mirar sus ojos azules, sus cabellos cayendo por su frente, tenía ganas de acariciarlos, pero no podía su cuerpo no respondía, no podía soltarse de él, no quería separarse del calor que le estaba dando... no fue consciente de en que momento cerró los ojos, sintió como Sirius le besaba la mejilla parando la tormenta de mar salado que resbalaba por las curvas de su rostro "Sirius" susurró ella entre sus labios cuando él, se separó un poco de ella, que levantó la barbilla anhelando otro contacto, Sirius siguió besando por su rostro con suaves roces. Se pegó mas a ella permitiéndole notar la dureza que se había apoderado de él.
Abrió los ojos sobresaltada unas palabras resonaron en la mente de Jane cuando Sirius la besó en la comisura de sus labios:
-Palabra de merodeador. Y ahora decidme una chica y lo haré
-¿la que nosotros decidamos?- preguntó James, su sonrisa se había ensanchado. Sirius asintió- Esta bien. Que la chica sea... Jane Addams
-¡QUE!- Sirius escupió la cerveza de mantequilla que se estaba tomando- HEMOS DICHO UNA CHICA, NO UNA MARIMACHO CON COMPLEJO DE MONJA
-Has dicho la chica que nosotros eligiéramos- intervino Lupin- y aunque te pese, Jane es una chica.
-¿pero no había nada mas difícil¿nadie mas feo a quien besar?
-Querido amigo, queremos verte mover el trasero encima de la mesa de profesores, y Jane es una apuesta segura...
Sintió la ira apoderarse de su cuerpo... una apuesta, todo formaba parte de una apuesta entre los merodeadores, Sirius no estaba haciendo aquello porque ella le gustara lo más mínimo, lo estaba haciendo porque no quería bailar desnudo encima de la mesa de los profesores, lo estaba haciendo porque él era Sirius Black, el que nunca perdía, el que conseguía a cualquier chica que se propusiera, y aquello no era sino parte de un plan perfectamente trazado en el que ella iba a caer como una tonta... no podía permitirlo.
Sirius nunca supo como había acabado estampado contra la otra pared de la escalera, ni tan solo supo como Jane se había soltado de su poderoso agarre, solo sabía que había notado como sus brazos se escurrían de entre sus manos y notaba un poderoso empujón sobre su pecho¿de donde sacaba tanta fuerza esa chica delgada y frágil, Sirius lo sabría más adelante, pero en ese momento estaba enfadado, quería besar a Jane más que ninguna otra cosa, y ella quería que le besara había jadeado su nombre con ansias, no entendía que había pasado, porque su cambio de actitud. Se levantó de golpe totalmente contrariado, y desde luego, algo humillado... lo había derribado fácilmente:
-¡ERES UNA MARIMACHO!- gritó haciendo que su voz resonara en todas las escaleras, varias personas se asomaron- ¡ESTAS TOTALMENTE LOCA!
-YO SOY UNA MARIMACHO Y TU UN PERVERTIDO
-¿SE PUEDE SABER PORQUE HAS HECHO... ESTO?
-PORQUE LLEGO TARDE A UNA CITA- añadió triunfal bajando las escaleras- y no me apetece que me bese nadie que no sea Tom- añadió con malicia llegando hasta la sala común
Sirius las bajo rápidamente, tras ella alcanzándola en dos pasos. Todos sus compañeros de Gryffindor los estaban mirando, la detuvo por los hombros y la hizo volverse hacia él.
-No vas a ir con ese estúpido- le susurró con una mirada peligrosa
-Impídemelo
De nuevo Sirius no supo como había acabado en el suelo con los brazos y piernas pegados a su cuerpo. Desde el suelo pudo ver a Jane varita en mano guardándola dios sabe donde, se dio al vuelta para salir por el retrato de la dama gorda. Sirius nunca supo que no había acudido a su cita oficial... la extraoficial nadie la habría imaginado... corrió hacia el bosque prohibido.
Sirius intentó moverse, hablar, gritar... no podía, estaba pegado. James se compadeció de él, pero preveía alguna locura, algo así como una persecución y un duelo. Así que junto con Lupin y Peter y un hechizo de trasporte lo condujo hasta su cuarto y lo acostó en la cama.
-Finite incantatem- susurró el licántropo.
-Casi inmediatamente Sirius se puso en pie e intentó ir hacia la puerta, James se lo impidió poniéndose delante:
-DÉJAME JAMES- gritó intentando soltarse del agarre de su amigo
-Ni hablar hasta que no te calmes
-¡QUE... ME ... DEJES...!- consiguió derribar a James que era más bajito que el e intentó abrir la puerta... cerrada, estaba cerrada. Se volvió buscando al culpable...- Lupin- susurró como un perro rabioso- DESHAZ EL ENCANTAMIENTO
-No- añadió el tranquilo enfrentándolo- no vamos a dejarte salir hasta que no te calmes- James ha se había puesto en pie y miraba a Sirius determinante varita en mano. Peter estaba echo un ovillo contra la pared asustado
-NO PUEDO DEJAR QUE VAYA CON ESE ESTÚPIDO- empezó a dar vueltas por la habitación como un animal enjaulado
-No puedes perseguirla en ese estado- comentó Lupin
-Estas demasiado alterado
-HA SIDO CULPA DE ELLA... YO NO ME... ME DEJA QUE LA... CASI LA... Y LUEGO... ¡LA ODIOOOOOO!- le clavó un puntapié contra la cama que crujió levemente. Sirius inmediatamente hizo una mueca de dolor y se agarró el pie- MIERDA... JODER... TODO ES CULPA DE ELLA... NO TENDRÍA QUE ESTAR CON ESE ESTÚPIDO TENDRÍA QUE ESTAR CONMIGO...
-Me parece que te estas tomando esta apuesta demasiado en serio- susurró James- aún tienes tiempo- Lupin asintió
-Quizá deberíamos olvidarlo, te lo estas tomando demasiado a pecho
-¿Apuesta?- preguntó Sirius confundido..., no sabía de que estaba hablando, entonces todo vino a su mente, la apuesta de conquistar a Jane..., no se acordaba, ni lo había pensado cuando había tenido entre sus brazos- Apuesta- volvió a susurrar
-Mejor que la cancelemos¿no crees cornamenta?
-Si, no podemos permitir que se altere tanto cada vez que fracase
-¡NI HABLAR!- saltó Sirius de pronto- Seguimos adelante. He perdido una batalla, pero no he perdido la guerra... ella caerá rendida a mis pies, como todas, ella no será diferente, la conquistaré, la haré mía, me besará delante de todo el comedor y entonces me reiré de Jane Addams en sus narices.
-Tampoco es eso Sirius- exclamó James- le harías mucho daño
-Que se aguante- añadió entrando al baño- así comprenderá que con Sirius Black no se juega- cerró la puerta con fuerza
Lupin y James se miraron contrariados y se sentaron cada uno en su cama en silencio:
-¿qué apuesta hicisteis?- preguntó Peter saliendo de entre las sombras
-Me parece que no fue una buena idea- susurró Lupin
-No, esto no va bien. Creía que funcionaría- James se revolvió el pelo
-Si siguen con esos ataques de celos lo que van a acabar haciendo es matarse
-Lo se, pero No habrá manera de convencer a Sirius... y pensar que si le hacíamos que conquistara a Jane se daría cuenta de que esta enamorado de ella- suspiró
-¿y ahora que hacemos?
-Vigilarlos para que no se maten¿que otra cosa, y esperar que Jane no caiga, no quiero que le haga daño
-¿y si se lo contamos?
-No, eso sería peor. Ella querría venganza- se quedaron mirándose en silencio
Sirius estaba dentro de la ducha... necesitaba quitarse el olor de Jane de encima, ese olor a flores salvajes, que no silvestres, eran salvajes como ella... Merlín, como no se había dado cuenta antes de que era una flor salvaje que tenía que ser suya por encima de cualquier cosa.
Suspiró contrariado rememorando los roces que habían tenido, mira que había besado a chicas y con ninguna de ellas su cuerpo había reaccionado inmediatamente como lo había echo con Jane, nunca había reaccionado como lo estaba haciendo ahora al recordar sus suaves mejillas, su cálido aliento entremezclándose con el suyo... Si Sirius Black no fuera Sirius Black habría pensado que se había enamorado de ella, pero el no estaba para esas cosas, eso eran tonterías, las chicas solo valían para pasar un buen rato, y el sabía como hacérselo pasar, era un maestro.
Sintió un calor recorriendo su cuerpo, oyó el susurró que escapo de sus labios cuando había empezado a besarla. Cerró los ojos con fuerza apoyando la frente en la pared mientras el agua resbalaba por su espalda, la rememoró desde que la conocía, vestida con el uniforme el primer día de clase en su segundo año, volando con la túnica de quidditch haciendo lanzamientos imposibles, con los ojos brillantes cuando se enfadaba, blanca y demacrada cuando se encontraba mal, entre sus brazos ardiendo en fiebre semidesnuda, durmiendo en su cama mostrándole sus piernas, con el vestido blanco en el tren, con el vestido burdeos contra la pared susurrando su nombre... ¿a quien quería engañar, Jane estaba más dentro de el de lo que había estado nadie, la deseaba con él ahí y ahora... y no podía tenerla, tendría que conformarse con su recuerdo, imaginar que su mano era la de ella...
Jane salió del castillo corriendo tan veloz como el viento. Mucha gente se quedó sorprendida, tenía una velocidad espectacular... e iba descalza. Algunos profesores la miraron sorprendidos, solo los mas espabilados lo recordarían cuando años después otra alumna del colegio correría como ella, veloz para alcanzar su meta.
Corrió y corrió, estaba cargada de adrenalina, muy cargada, y necesitaba desahogarse. Normalmente cuando eso le pasaba tenía tres opciones, volar... esta vez no era suficiente, ponerse zapatos de balet y bailar hasta caer agotada..., no había sitio para hacerlo, enfrentar algún peligro, esa era su mejor opción en esos momentos y lo tenía al alcance de la mano, en el bosque prohibido, no oyó los gritos de sus compañeros tratando de detenerla, se internó hacia la oscuridad arañándose las piernas, desgarrándose el vestido que llevaba... corrió y corrió haciendo aparecer un bastón largo acabado en sus dos partes en una punta de flecha terriblemente afilada (NA: saco de boxeo¿donde estas cuando te necesito?)
Cuando Sirius salió de la ducha hacía una hora que había entrado, había necesitado mucho desahogo, pero ya estaba más tranquilo como pudieron comprobar James y Lupin cuando se sentó al lado de ellos y les pidió disculpas por su comportamiento. Que ellos eran hombres, y que mariconadas hacían las justas era algo que los tres tenían en cuenta, pero un abrazo triple de disculpa no se pudo obviar.
La puerta se abrió de golpe sobresaltándolos haciendo que se separaran visiblemente azorados. Lily muy nerviosa entró en el cuarto, ya era casi de noche:
-No sabía donde ir...- su voz sonó más aguda de lo normal, tenía los ojos bañados en lágrimas- ... Jane... ella... no... ha ido...
-¿le ha hecho algo Feltom?- saltó Sirius furioso dispuesto a partirle la cara al muy estúpido. Lily negó violentamente, nerviosa
-Ella, ella... si lo hubiese sabido antes... me acabo de enterar... no me lo han dicho hasta ahora- empezó a dar vueltas por la habitación
-Lily- susurró James acercándose a ella haciéndola detenerse al tomarla por los hombros- Si no te calmas y nos cuentas no nos enteramos de nada. ¿qué le ha pasado a Jane?
-Las lágrimas que Lily había estado conteniendo surgieron al ver los ojos marrones de James. Se abrazó a el en un sollozo, se quedó sorprendido, pero la rodeó con sus brazos tratando de calmarla.
-No sabía donde ir, he pensado en avisar a McGonagall, pero la castigarían. No se como ha podido hacerlo
-¿Hacer que...?- bramó Sirius cada vez más nervioso con un mal presentimiento en el pecho
-Se ha metido en el bosque prohibido después de vuestra pelea, aún no ha vuelto- sollozó con fuerza- Samara me lo acaba de decir cuando le he preguntado si la había visto.
-¿Qué?- exclamó James separándola para mirarla- ¿qué ha hecho que?- añadió incredulo
-La han visto correr y desaparecer por detrás de la cabaña de Hagrid- sollozó ella, se agarró fuertemente a la túnica de James- esta enferma, la podrían atacar, sabe defenderse, pero si algo se complica... puede morir si...
Sirius no esperó a que Lily terminará la frase, se encaminó corriendo escaleras abajo rumbo al bosque prohibido. Lupin, James y Lily le siguieron:
-¿dónde vas?- preguntó James a Lily en la sala común
-Con vosotros
-Ni hablar
-Yo también voy... Jane es mi amiga
Cuando Sirius como alma que lleva al diablo corrió hacia el retrato este se abrió, llevaba tal velocidad que no pudo frenar llevándose por delante a la persona que entraba. Los dos cayeron al suelo, y Sirius encima de alguien:
-LEVANTATE BLACK- gritó una voz de chica desde abajo empujándole con fuerza hacia un lado. Sintió el alivio recorrer su cuerpo, Jane estaba bien. Enseguida se volvió a enfadar
-¡EN QUE ESTABAS PENSANDO!- gritó poniéndose en pie mirándola furibundo
Sus ojos se abrieron por la sorpresa, alguien que venía de la guerra habría tenido mejor aspecto que ella. Iba descalza y tenía los pies ensangrentados, las piernas llenas de magulladuras y cortes, el vestido se había rasgado dejando uno de sus hombros al descubierto. Estaba sucio y tenía un corte desde el bajo de su pierna derecha hasta más arriba de la cintura de Jane. El pelo desecho y enmarañado lo tenía sucio y lleno de hojas y ramitas, un corte le cruzaba la mejilla sangrando levemente
-¡Jane!- Lily corrió hacia ella para abrazarla llorando
-No hace falta ponerse así, estoy bien- respondió ella abrazando a la pelirroja
-Me he asustado cuando me han dicho que te habían visto entrando al bosque- se separó de ella para mirarla señaló a los chicos- íbamos a buscarte- Jane pareció sorprendida
-¿Por qué?
-¡COMO QUE PORQUE!- bramó Sirius acercándose a ella
-ALTO BLACK- gritó poniendo una mano en alto a la altura de su pecho, el chico se frenó en seco- AHORRATE EL NUMERITO DE CABALLERO ANDANTE PREOCUPADO POR MI
-DEBES SER MUY ESTÚPIDA PARA HABERTE METIDO EN EL BOSQUE...- Jane le ignoró
-Gracias por preocuparos por mi- añadió mirando a James, Lupin y Lily- pero no era necesario, Lily sabe que se defenderme
-Ella ha dicho que estabas muy enferma- añadió Lupin rápidamente
-Si, pero ahora estoy bien. Si me disculpáis voy a cambiarme para la cena.
Desapareció por las escaleras que llevaban al cuarto de las chicas. Lily los miró, sobre todo a James algo avergonzada recordando como le había abrazado:
-Siento haberos preocupado- dijo – debí pensar que ella no quería que la buscáramos
-No te preocupes- añadió James con una sonrisa- habríamos ido a por ella de todos modos- Lily asintió
-La última vez...- musitó Sirius, pero todos lo oyeron- la última vez que me preocupo por ella, que se mate si quiere- añadió antes de salir por el retrato
-¿creéis que lo conseguirá?- preguntó Lily
-No- respondieron James y Lupin a la vez
