Zack soltó la guadaña y lo despegó de él, este cayó al suelo. La momia lo miraba con superioridad y furia en sus pupilas.
—Sí, vuelves a tocarme... ¡Te mato!
Garry tembló como gelatina. Su mente gritando fuertemente ¡Me vas a matar de todas formas! Mientras intentaba mover sus piernas para huir de ahí.
Entretanto el asesino le daba la espalda mirando a los peluches ¡Tenia tantas ganas de destruirlos! Levantó la guadaña dispuesto a destrozar cada uno de los coloridos y asquerosos conejos. Su risa era emitida cuando lo rasgaba uno por uno.
El ultimo que fue roto, fue el que tenía un objeto brillante en su interior, Zack la tomó con su dedo vendado. ¿Una llave? ¡Era de color verde!
"Si Ray estuviera aqui...ella ¡Agh!" ¿Dónde estaba? ¡Maldición! ¡Diablos! Comenzando a dar saltos en el mismo lugar en señal de irritación.
...
Mientras tanto, la susodicha e Ib iban recorriendo el misterioso lugar, resolviendo los puzzles rápidamente mientras se le presentaban.
...
¡Iba a ser tan difícil salir sin ella!
Siguió pensando Zack. Tal vez, el marica podría... Cuando se dio vuelta… no estaba.
¡Se había escapado, mierda!
...
Por otro lado, Garry estaba huyendo como un desquiciado ¡Tenia que encontrar a Ib! ¡Tenía que encontrarla antes de que esa momia asesina los mate a los dos!
Olvidándose que la vida de Zack estaba en las manos de Garry, su rosa blanca -que significaba pureza- estaba guardada en el bolsillo de la gabardina.
