Disclaimer: Hetalia no me pertenece.
El resto de la clase pasó sin ningún incidente, los tipos que usualmente son un dolor de cabeza para él, estaban más concentrados en hablar entre ellos y de vez en cuando señalaban a los alumnos nuevos. Lovino solo se dedicó a tomar apuntes y de vez en cuando miraba por la ventana, no estaba realmente interesado en nada.
En el recreo, Lovino fue a la cafetería y se compró una caja de jugo sabor frutilla. Cuando se iba a ir de la cafetería, alguien le abrazó por atrás. Con molestia se volteó, reconociendo a su hermano.
-Feliciano, ¿Qué quieres?.
-¡Ven a sentarte con nosotros!.
-No.
-¡¿Eh?!, pero Lovino, siempre estás solo desde que tus amigos se fueron a otras instituciones.
Lovino suspiro, no le apetecía estar con los amigos de su hermano. Miró la mesa donde se encontraban ellos y notó que los chicos nuevos también estaban ahí.
-Enserio Feliciano, no quiero.
-Pero… Lovino…
-Que no maldición.
-Por favor…
Feliciano puso su mejor cara de perro abandonado y a Lovino no le quedó de otra más que aceptar la petición de su hermano menor. Fue llevado por Feliciano a la mesa y se sentó a un lado de él.
-¿Uh?, Lovino, ¿Solo comerás eso?-Cuestionó Feliciano-Deberías comer más.
Lovino ignoró lo que dijo su hermano y siguió bebiendo el jugo. Notó que el noruego no le quitaba la vista de encima.
-¿Qué?-Preguntó Lovino.
-Nada…-Respondió y siguió comiendo galletas.
El italiano conoció a Vash y su hermana menor Lili Zwingli, Tino Väinämöinen y a Lukas Bondevik.
-Entonces… ¿Lili naciste en Liechtenstein?-Preguntó Tino con interés.
-Sí, pero me criaron en Suiza-Contestó la joven.
-Hey-Llamó Vash-No has hablado nada, ¿Te sientes bien?
Lovino miró a su alrededor y después de unos segundos se dio cuenta de que le hablaban a él, se sintió un idiota por no haberlo notado.
-Sí.
-¿Seguro?-Le preguntó esta vez Lili.
-Estoy bien, no te preocupes-Sonrió un poco.
En ese momento una mano se posiciono en su hombro con dureza y su cuerpo inconscientemente se sacudió del miedo. Volteó y se encontró con Alfred, quien le sonreía con maldad.
-Te estuve buscando, Vargas-Le dijo Alfred con molestia.
-Oh…
Alfred no contentó con esa respuesta, le quitó la tapa al refresco que había comprado hace poco y le arrojó el contenido a Lovino. El italiano se quedó pasmado por unos momentos y luego reaccionó, tomando su mochila y saliendo apresurado de la cafetería.
Escuchó a su hermano llamarle, pero no prestó atención, necesitaba salir cuanto antes de ahí. Se sentía humillado y el refresco comenzaba a ponerse pegajoso, lo que era repugnante.
Feliciano había tratado de alcanzar a Lovino antes de que saliera de la cafetería, pero no había tenido suerte. Alfred estuvo a punto de irse con su grupo de imbéciles, pero una galleta le golpeó en la cabeza. El americano volteó molestó, ¿Quién se habría atrevido a tirarle eso?, examino a los presentes y notó al noruego mirándole con expresión enojada y con una galleta en su mano derecha.
-Jones, no deberías tratar a nadie así-Le dijo Vash.
-¿Te importa?.
-Sí. Me enoja y si en este momento tuviera un arma…
-¡Hermano mayor!-Le habló Lili.
-Perdón-Se disculpó con su hermana.
-No pienso perder mi tiempo con ustedes.
Alfred volvió con sus amigos, ignorando la mirada de odio que le enviaba la mayoría, incluido Feliciano, que no le gustó para nada lo que le hizo a Lovino.
Se había ido de la escuela, no toleraba estar allí más tiempo. Lo primero que hizo cuando llegó a su casa, fue bañarse, se sentía asqueroso.
Rómulo no estaba, por lo que no debía darle ninguna explicación del porqué no estaba en la escuela y había vuelto cubierto de refresco.
Lovino se sentó en el comedor con uno de sus cuadernos y comenzó a hacer la tarea. No tenía sentido amargarse, al menos no estando en su casa.
¡Hola!, espero que hayan disfrutado del capitulo.
Nos vemos~
