Saori, se había dado a la tarea de buscar a quienes le podrían ayudar con sus santos dorados (Bueno de hecho pensaba más en que no hicieran el ridículo) por lo que contacto a algunas conocidas, para su suerte todas accedieron, ya que significaba ir a Grecia…
Ahora Saori se encontraba junto a Jabu y Geki esperando a las personas que le ayudarían en el aeropuerto
-El vuelo 2394 procedente de Inglaterra, ha llegado, los pasajeros saldrán por la sala número 10- Anunciaron, la diosa sonrió
-Jabu, Geki vamos- Los tres comenzaron a caminar, en dirección a la dichosa sala anunciada, en menos de lo esperado los pasajeros comenzaron a salir. Enseguida la diosa de la sabiduría busco a las personas que estaba esperando, pronto logro reconocer a Tatsumi, el vio a Athena y se acercó a ella, Tatsumi no venía solo, de hecho era acompañado por dos jóvenes, una castaña y otra pelinegra ambas de ojos rojos, la primera vestía una falda a mitad de muslo negra, un top de mismo color cubierta con una campera azul eléctrica totalmente desabrochada y tacones de mismo tono, dejando su hermoso pelo castaño suelto por otro lado la pelinegra vestía un vestido blanco que le llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas de tirantes, tacones de mismo tono y su pelo estaba recogido en una trenza dejando unos cuanto mechones sueltos
-¡Saori!-Dijo alegremente la castaña mientras la abrazaba
-¡Liz!, ¡Hannah! ¡Cuánto tiempo!
-Es cierto, demasiado, me alegra mucho verte Saori
-Claro a mí también-
-Aunque deberías visitarnos más seguido- Decía la castaña que respondía al nombre de Liz
-Bueno los asuntos del santuario y los negocios me dejan sin mucho tiempo, además la fundación
-Es cierto- Esta vez fue la pelinegra, llamada Hannah
-Señorita Saori, debemos irnos, aún tiene cosas que hacer y debe hablar con las otras chicas que la ayudaran tal vez ya estén en el santuario
-Oh es cierto, chicas, Jabu, Geki, vamos el santuario nos espera- Dicho esto, los seis salieron del aeropuerto
Mientras tanto en el santuario los santos se encontraban entrenando…
-Oye Milo
-¿Qué sucede Kannon?
-¿No crees que el día de hoy tenemos demasiadas visitas?
-Es cierto, Seiya llego con alguien, Shun e Ikki también, Hyoga lo mismo, Shiryu también, ¿qué crees que suceda?
-No lo sé, además de eso, algunas amazonas también, todos se están dirigiendo hacia los aposentos de Athena ¿será que algo trama?
-¿Lo crees?
-Tratándose de ella me espero todo
-Bueno pensándolo bien creo que tienes mucha razón, de Athena se puede esperar cualquier cosa y a veces es de temer- Los dos santos se quedaron pensando en que ocurría en esos momentos en el santuario
Tiempo después Athena, sus acompañantes además de sus santos y Tatsumi se encontraban llegando al santuario
-Al fin llegamos
-Sí, estaba a punto de quedarme entumida allí, Saori no mencionaste este lugar seria enorme- Le dijo Liz sonriente
-Y muy bonito-Completo Hannah
-Bueno ya saben, lo típico- Les respondió la diosa, tratando de parecer "humilde"- Creo que aún nos falta mucho camino, así que a caminar
-¿Qué?
-Pues sí, debemos llegar hasta mis aposentos y déjenme decirles que no será tan fácil llegar allí
-Oh eso no me gusta nada
-A mí tampoco
-Y no les gustara-Les dijo Jabu- Digamos que tendrán que subir unas pequeñas escaleras, para llegar allí
Las chicas se encontraban apenas pisando la primera casa, ósea Aries- Saori, ¿no crees que deberías hacer un elevador?
-Lo eh pensado pero no creo que por ahora lo haga "¡No sería mucho gasto de dinero ni loca lo haría!"
Pasado un rato las tres llegaron a la sala del patriarca, al entrar se encontraron con Seiya y los otros caballeros, además de varias jóvenes, Athena sonrió ante esto
-Al fin llegas Saori, ya me estaba desesperando
-Tenía que ir a recoger a alguien Seiya-Le respondió la peli morada- Bueno pero dejando eso de lado, ya se pueden retirar chicos- Los cinco de bronce asintieron y salieron -Muy bien ahora que ya estamos solas, creo que a todas les han explicado el motivo por el que están aquí ¿verdad?, aun así, lo repetiré nuevamente, les eh pedido a mis caballeros de bronce que buscaran a alguna amiga o no se conocida para que me ayudaran, dentro de poco aquí en el santuario se llevara a cabo un concurso donde elegiremos al santo más bello dentro de toda la orden, así que me como ellos son guerreros, casi no saben de este tipo de cosas, pero por ello eh pensado en que puedo darles una mano, con ustedes, quiero pedirles que les ayuden con todo lo que puedan- Cada chica asintió, bueno casi todas
-Athena pero…
-Shaina, es un favor que les estoy pidiendo
-Pero no cree que esto no implica a las amazonas- Saori se fastidio
-Ya que no puedo pedírtelo como un favor como Saori, entonces es una orden como Athena
-Está bien- La amazona ya no dijo más, no tenía sentido entrar a una discusión con ella, sabía que era una batalla perdida
-Muy bien, ¡Tatsumi!- El susodicho apareció segundos después-
-¿Qué necesita señorita?
-Trae las hojas por favor
-Enseguida-
-Bueno en lo que el regresa, Tatsumi les dará una hoja con el respectivo caballero que les asigne, además de las bases del concurso y las pruebas, entre otras cosas- Después de ello, Tatsumi regreso con las hojas y se las entregó a las chicas, algunas no estuvieron de acuerdo con el caballero asignado pero, no dijeron mas
Ahora el grupo de chicas junto con Saori se dirigían a las casas zodiacales, para de una vez por todas decirles a los caballeros que tendrían alguien que les ayudaría, al llegar a piscis pasaron de largo, ya que Athena sabía que Afrodita no necesitaría nada de ayuda, por lo que inmediatamente fueron se dirigieron a Acuario con Camus…
-¡Qué cansado estoy!-Milo se dejó caer en su sofá, como costal de papas- Camus se encontraba con él en la casa de escorpio, habían ido a tomar algo después de su entrenamiento
-¿Dónde se habrá metido Camus? ¿Será que esta con Milo?
-Todavía no habían acabado de entrenar, tal vez aún se encuentren en el coliseo
-Bueno sigamos, el cosmos de Shura se siente cerca lo cual significa que debe estar en su casa- Siguieron su camino, llegaron con Shura en poco tiempo, el las recibió a todas cortésmente como era costumbre del santo de capricornio, pero se preguntaba que hacían allí tantas mujeres no le daba muy buena espina que digamos
-Athena, a que debo el honor de su visita, además de las señoritas aquí presentes
-Pues, debo decirte algo- La diosa suspiro- Shura…dado que yo los estoy obligando a concursar y hacer algo que no quieren, decidí que debo ayudarles en algo, ustedes son guerreros y tal vez este equivocada pero creo que ninguno de ustedes ha estado alguna vez en un concurso de belleza y ahora mismo no saben que es lo que deben hacer, por eso, le pedí a algunas conocidas mías y de los caballeros de bronce que me hicieran el favor de ayudarles, con todo el concurso ellas les ayudaran a prepararse- Shura no entendió lo primero pero al oír ayuda se sintió feliz, temía que por culpa de aquel concurso quedara en ridículo y su orgullo como santo, se fuera directito al caño, escucho atentamente todo- Bueno la chica que te ayuda es una conocida de Ikki y creo que hasta tu tuviste un roce con ella ¿o me equivoco?- Eso no lo entendió muy bien- Pandora…- Ah ya entendía, Pandora la chica a la cual casi le vuela la cabeza- Ella será quien te ayude en lo que pueda, eh hablado con ella y sabe lo que tiene que hacer, así que ya te dije por lo que venía y ahora me retiro, aún tengo que hablar con los otros santos, Pandora dejo a Shura en tus manos- Sin decir más Athena y las demás jóvenes salieron de la casa de Capricornio, siguieron su camino, a lo lejos lograron divisar la casa de Sagitario…-Aoiros
-El santo dorado de Sagitario se encontraba entrenando con su arco dentro de su casa, al ver a Athena se detuvo
-Athena
-Hola Aioros
-¿En que la puedo ayudar?- Le dijo, pero el joven miro bien y se dio cuenta que su diosa no venía sola era acompañada por varias jóvenes, algunas eran conocidas pero otras no, esto le resultó extraño
-En nada, creo que la pregunta sería al revés, yo te puedo ayudar, ahora que el concurso está cada vez más cerca decidí que debía darles una ayuda, creo que se me paso la mano con esto, sé que todos ustedes no tienen experiencia en ese tipo de cosas, por lo que le pedí a algunas chicas que los ayudaran con todo esto
-No entiendo
-A cada caballero le asignare una asesora para que los ayude, bueno a excepción de Afrodita me imagino que él debe poder arreglárselas solo y por el momento ya le eh asignado alguien a Shura
-Ah…
-Decidí que Seika te ayudara
-Está bien-
-Bueno Aioros, aún tengo cosas que hacer por lo que te dejo con la chica que te ayudara, por favor trata bien a mi cuña…digo a Seika, si no Seiya es capaz de matarte
-Claro- Una gotita le bajo por la cien al santo de sagitario
-Chicas aún falta mucho así que sigamos- Cuando se encontraban bajando las escaleras, Saori paro de repente
-¿Qué pasa?
-Creo que esto es bastante tedioso, June, Shaina, Marín, por favor vayan con sus caballeros asignados y háganles saber lo que les eh mandado- Las tres amazonas asintieron y rápidamente e fueron, así se fue reduciendo el grupo de Saori, cuando llegaron a Escorpión, no vieron a nadie, pero Saori rápidamente llamo a Milo, segundos más tarde el susodicho apareció, acompañado de Camus
-¿Que se le ofrece Athena?
-Pues digamos que necesito hablar con ustedes, me alegro de que estés aquí Camus también tengo que hablar contigo, creo que así me ahorrare algo de tiempo, dos por uno, mejor aun
-Bien que dice si pasamos a mi casa- Milo no pasó desapercibido al ver que la diosa de la sabiduría traía consigo a algunas jóvenes, reconoció a algunas pero no hizo caso
-Milo, Camus- Saori les dijo casi lo mismo que anteriormente le había dicho a Shura y también a Aioros, ninguno de los dos no dijo nada se quedaron en completo silencio, por un lado Milo estaba feliz así sería menos complicado y Camus estaba enojado, ¿acaso Athena no podía entender que él no quería concursar?- Bueno ahora que ya lo saben debo pasar a decirles quienes les ayudaran, Camus a ti te ayudara Miho, ella es amiga de mis caballeros de bronce, creo que la conocen ¿no?
-Yo la conocí cuando fui hace tiempo al orfanato
-Exacto, bueno y a ti Milo, te ayudara Hannah- La susodicha se acercó y quedo a lado de Athena, Milo casi la escanea con la mirada, la chica frunció el ceño
-Creo que los dejaremos solos para que se pongan de acuerdo, por favor trátenlas bien chicos
