El Riolu perdió la conciencia apenas reconoció a quien tenía enfrente, el humano decidió simplemente olvidar su cometido principal para cruzar el agujero, y tomarlo en brazos, viendo más de cerca sus heridas, comprendió que no fueron los mejores días de su vida precisamente, y se dispuso a salir caminando por donde el Pokemon entro.

La Ralts estaba algo nervioso, ¿cómo actuaria? Se supone que no debería hacer contacto con una persona por los riesgos que esto conlleva, pero simplemente no podía irse así como si nada, no solo porque sería de mala educación no ayudarlos a ambos, quienes estaban en un estado deplorable, sino porque su pie roto se lo impedía, y aun no controlaba su poder psíquico lo suficiente como para irse levitando, como se suelen mover las Gardevoir normalmente.

Claro está, todo este pensamiento ocurrió en 1/8 de segundo, ya que el sitio empezó a temblar, todos ya sabían que esa cueva era terriblemente inestable, pero esto no era coincidencia, no temblaba por querer finalmente colapsar, sino que por que había una avalancha. Sin pensarlo mucho, Matt salió corriendo, con el Riolu en un brazo, y ni bien llego a la salida de la cueva, se agacho aun en movimiento para recoger a la Ralts, quien estaba confundida, Matt miro todo el camino que les esperaba, para memorizarlo, y así poder saber dónde correr, en lo que miraba detrás para ver que sucedía, un Snover y unos Abomaso estaban golpeando el suelo y las paredes, parecían estar entrenando, ya que ninguno se dio cuenta, con excepción del Snover que los miraba inexpresivo, parecía importarle entre poco y nada el cómo le ira a quienes "invadieron su territorio" .

Matt quería entrar a la cueva para salir como cualquiera lo haría, pero lo pensó rápidamente, y se negó, buscando otro camino; tenía un pensamiento muy claro:

Riolu moribundo + Ralts incapacitada + humano malherido y cansado + Zubats, Golbats y quien sabe que otro Pokemon salvaje más = Festín celestial para nada a su favor.

Esto desencadeno que perdiese más tiempo, todo el sitio se derrumbaba y no sabía a donde ir, no conocía más entradas, ya que subió escalando el alrededor, esto le dio una idea, miro a la confundida Ralts y dijo:

"oye, tengo una idea que involucra una muerte súbita, que es quedarnos aquí, y otro que involucra la posibilidad de una muerte dolorosa y súbita, que es saltar por el barranco ese de adelante como el descerebrado que soy; ¿qué tal?, lo dejo del modo democrático" el sitio ya estaba casi destruido, y no había donde ir, más que saltar

La Ralts entendió esto a la perfección, y empezó a gritar, no tenía caso, no hablaban el mismo idioma, así que no pudo votar.

"ok, un recuento, tenemos solo un voto mío, y decido saltar" Empezó a correr hacia allí, y al llegar al borde, salto…

Un grito bastante fuerte por parte de ambos se escuchó a la distancia, hasta que Matt cayo por la colina, girando, golpeándose con tanta roca pueda haber por ahí, y aun más, pero en ningún momento alcanzo a soltar al Riolu o la Ralts. Cayeron por un minuto y medio aproximadamente, y al llegar hacia abajo, Matt se desparramo, a duras penas miro de izquierda a derecha, y se cercioro de que dejaron de caer, para abrir su cuerpo, dejando libres a los Pokemon que sostenía tanto, el Riolu seguía inconsciente, y la Ralts se desmayó del shock, fue entonces cuando Matt, también se dio el lujo de cerrar los ojos, para descansar un poco, pero perdió el conocimiento.

Cuando recobro el conocimiento, estaba en una camilla en un centro Pokemon, a su izquierda, estaba en una camilla también una Ralts, con una expresión cansada, que le miraba con una muy ligera sonrisa, a su derecha, el Riolu en mismas condiciones, pero con una sonrisa completa, mirándolo. De repente, la puerta se abre, y ve a la enfermera que se acercaba.

"Que alivio, me preguntaba cuándo despertarías, ¿cómo te sientes?" dijo con una amable expresión.

"No mentiré, así que diré que aún me duele algo el cuerpo" dijo Matt algo confundido.

"mis disculpas, pero esto es un centro Pokemon estándar, no estamos preparados para tratar a personas más allá de lo básico, aun así, me sorprende tu situación, tras una semana inconsciente, tus huesos ya se curaron, en gran escala" dijo, algo sorprendida, tras volver a analizar esa situación.

"centro… ¿Pokemon? ¿Que hago aquí? ¿En qué ciudad estoy? ¿Cómo que una semana?" esto decía Matt bastante más confundido que antes

"supongo que querrás saber que sucedió, pero por hoy, descansa, no te esfuerces mucho, y duerme un poco más" dijo, para después marcharse.

Tras que se fuera, Matt miro a su izquierda, la Ralts estaba dormida, desde hace unos minutos probablemente, así como el Riolu, tal vez desde antes incluso, mira al techo y dice:

"Hola, me llamo Matthew, pero pueden llamarme Matt" luego cierra los ojos, y se duerme también.