Siento haber tardado tanto en subir este capítulo. También he de decir que no me ha gustado mucho como ha quedado... pero aún así espero que os guste y gracias por los comentarios =)
Capítulo 4
-Así que te vas –dijo la detective como pudo.
-Sí, ya no tengo nada que hacer aquí.
-Castle, tengo que hablar contigo, creo que te lo debo. Entiendo que te quieras ir, estás en todo tu derecho y más después de mi comportamiento. –Castle hizo ademan de hablar pero Beckett no lo dejó- por favor, Castle no me interrumpas, ya es demasiado difícil para mí hacer esto- suspiró para coger fuerzas- Sé que mi comportamiento no ha sido el que tú te mereces. Dijiste ayer que yo me había burlado de ti y eso no es así. Yo sólo necesitaba tiempo, a lo mejor no actué bien, bueno, está claro que no actué bien, pero de verdad que necesitaba tiempo. Después del disparo no estaba preparada para afrontarme a esto. Además, ya te hablé de mis muros. Sé que tú no tienes nada que ver con eso y lo siento –no podía seguir hablando, si seguía iba a comenzar a llorar. Castle había permanecido en silencio muy atento a las palabras de Beckett- Creo que es mejor que vayamos a otro lugar para seguir hablando, este no es el mejor lugar para mantener esta conversación. –Los dos salieron de allí sin decir nada más.
Durante el camino en el coche de la detective hacia el Loft del escritor los dos permanecieron callados. Cada uno envueltos en sus pensamientos.
Kate recordaba la carta que recibió de su amigo/entrenador Michael Royce. Cuando esa carta llegó a sus manos, Mike, estaba muerto, había sido asesinado. Para resolver su homicidio tuvo que viajar hasta Los Ángeles aunque el capitán Montgomery la había retirado del caso. Fue contra las normas, era su amigo. En el avión se encontró con Castle. Siempre Castle. Éste había averiguado su plan. Lo miró y vio como Rick miraba por la ventanilla de su coche. Recordó las últimas palabras escritas por su amigo Royce "Y ahora viene la parte dura chica, está claro que Castle y tú tenéis algo de verdad, y te estás resistiendo. Pero créeme, anteponer el trabajo al corazón, es un error. Arriesgar el corazón es lo que nos da vida. Lo último que quieres al final cuando repasas tu vida es decir: si sólo hubiera…" Palabras que leyó en el viaje de vuelta tras haber arrestado al asesino de su amigo mientras Castle dormía en el asiento de al lado. No le había hecho falta llegar al final de su vida para maldecir esas tres palabras: "Si sólo hubiera…" Pero ya estaba hecho.
Al fin estaban en casa de Castle. Rick fue a por algo de beber para él y Kate. Dejó el vaso para Beckett en la mesa cerca de ella. Ésta lo cogió y tras dar un sorbo a aquello que fuese lo que Castle le había traído suspiró, debía ser clara con él.
Kate sostenía el vaso agarrado con sus dos manos. Miró a Castle y vio como él la miraba.
-Castle, lo que te he dicho antes en la 12th es verdad. Sé que no he actuado bien pero no sabía cómo hacerlo. Quizás no estaba preparada o no me lo esperaba. No lo sé. Pero mi intención nunca ha sido hacerte daño. Tampoco quiero que dejes la comisaría por esto que ha pasado pero entiendo que no quieras ser mi compañero después de mi silencio.
- El problema de todo esto no es tu silencio –Kate lo miraba directamente a los ojos- el problema es –suspiró- el problema es que te quiero. Durante cuatro años he estado aquí. Cuatro años esperando que abrieses los ojos y vieses que estaba a tu lado y que era más que un compañero. Todas las mañanas te he llevado un café sólo para ver una sonrisa en tu cara porque me pareces la más asombrosa, enloquecedora, difícil y frustrante de las personas que he conocido –Los dos se miraban de manera muy intensa, Castle se había declarado a pesar de todo –No puedo estar a tu lado y no sentir nada por eso es mejor que me aleje y me centre en escribir porque el hecho de estar cerca de ti me duele. Saber que jamás voy a ser algo más que un compañero me destroza el corazón. Antes me conformaba con estar a tu lado pero ya no puedo conformarme sólo con eso.
A los dos empezaron a llenárseles los ojos de lágrimas. Kate no aguantaba más con esta situación se le acaba de declarar Castle. No pensó. Se dejó llevar por sus sentimientos y se abalanzó sobre Castle y lo besó. Al principio Rick se opuso a ese beso no entendía nada pero luego se dejó llevar también. Siguieron besándose hasta que tuvieron que parar porque necesitaban respirar. Permanecían pegados por sus frentes y un "Lo siento" salió de la boca de Beckett mientras algunas lágrimas empezaron a deslizarse por su rostro. Comenzó a separarse de Castle pero éste le agarró la mano.
-Kate, ¿por qué lo has hecho?
-Castle, yo no te dije nada porque no sintiese lo mismo sino porque me daba miedo.
-¿Miedo?
-Sí miedo. Miedo de al hacer casos a mis sentimientos esto saliese mal y ya no hubiese nada entre nosotros. Miedo a ser una más en tu lista de conquistas. No quiero ser eso, Castle, yo no quiero ser una más.
-Beckett, tú no eres más de mi lista como tú dices, ni lo vas a ser. Tú no eres como las demás –Castle la atrajo hacia a él y rodeó con su brazos su cintura- Yo me he enamorado de ti como nunca lo había hecho.
Castle volvió a buscar los labios de la detective. Fue un beso lento, suave, tierno. Un beso donde Rick quería transmitirle todo lo que sentía por ella, para demostrarle que no eran sólo palabras. Que ella era especial de verdad. Después del beso el escritor la miró a los ojos y tras darle un beso en la frente la estrechó contra su pecho. "No tengas miedo, Kate, yo nunca te haría daño".
-Ven, acompáñame –Castle la llevó de la mano hasta la barra de su cocina y le hizo un gesto para que se sentase en uno de los taburetes. Él se dirigió a su pequeña bodega y eligió un vino para la ocasión. Le dio una de las dos copas a Beckett y la abrazó por detrás dándole un pequeño beso en el cuello. -¿Vamos al sofá? –ella asintió y él entrelazó sus dedos con los de ella.
Ya en el sofá Beckett sonreía tímidamente. Le ruborizaba un poco la situación. Ella y Castle. AL fin. Estaba feliz. Muy feliz.
-Brindemos –dijo un sonriente Castle- Brindemos –repitió- por nosotros detective –después de chocar las copas y beber un poco de vino. Rick la besó. –Te quedarás a dormir, ¿no? –le dijo dándole otro trago a su copa de vino mientras esperaba su respuesta. Kate se sonrojó – ¿No me digas que a la detective Kate Beckett le da vergüenza? -esto hizo que se sonrojase aún más.
-No sé, Castle, es todo tan raro. No sé si es vergüenza o la situación en sí.
-¿Entonces te quedas a dormir, no? –Insistió- pero si no te sientes preparadas o simplemente no quieres no tienes por qué hacerlo. No pasa nada. Además, tampoco tiene por qué pasar nada. Yo me conformo con dormir abrazado a ti y que seas tú lo primero que vea al despertar pero tampoco estaría mal que pasase… -dijo con cara de pícaro.
-Por Dios, Castle, tú siempre pensando en lo mismo.
-Pero de verdad, Kate, sólo pasarás lo que tú quieras que pase.
Ella lo miró fijamente perdiéndose en el azul de los ojos de ahora su escritor. Acabó con el espació que había entre ellos dos para así poder alcanzar sus labios y besarlo.
-Me quedo.
Rick no pudo evitar sonreír. Había aceptado. Iba a dormir con ella. Daba igual lo que pasase. Ella sería lo primero que vería al despertar.
Después de terminarse de beber el vino. El chico escritor se levantó y le ofreció su mano a Beckett. "¿Vamos?" le preguntó. La detective sonrió y aceptó su mano. Los se dirigieron hacía la habitación de Castle sin tener claro lo que iba a pasar entre aquellas paredes.
Al llegar a la habitación, Castle le dio un pequeño beso.
-¿Quieres ducharte? –le preguntó. Ella asintió- Toma puedes usar esta camisa como pijama o elegir otra-señaló el armario donde guardaba todas su camisas.
-Esta me vale.
-Ven, te voy a enseñar donde están las cosas –entraron juntos al baño y éste comenzó a explicarle el lugar en el que se encontraba cada cosa- y ahora dejo que te duches tranquila. Seré bueno e iré a ducharme a uno de los baños de arriba-Sonrió. Salió del baño después de coger algunas cosas que necesitaba.
Kate comenzó a desnudarse. No podía creerse lo que estaba pasando. Hasta hacía unas horas pensaba que había perdido a Castle para siempre y ahora estaba en su ducha e iba a utilizar una camisa suya de pijama sin saber lo que iba a pasar cuando saliese de ese baño. Pero lo que sí sabía era que quería estar allí, con Castle. Por fin estaba donde quería estar.
Cuando salió del baño, Castle ya la esperaba a los pies de la cama y la miró contemplando todo su cuerpo. Ella sintió como sus mejillas se encendía. Castle caminó hacía a ella y cuando llegó rodeo su cintura con sus brazos y le dio un tierno beso.
-Me encanta como te queda mi camisa – le susurró en el oído. Ella se mordió el labio inferior –detective haciendo eso me está poniendo muy difícil que cumpla mi palabra y me porte bien.
-Y si eso es lo que quiero, que no te porte bien, ¿qué? –Castle la miró fijamente y ésta vio como sus ojos se oscurecían.
-¿Eso quiere decir que no sólo quieres dormir?
Beckett se abalanzó sobre él y rodeó su cuello con sus brazos besándolo pasionalmente.
-¿Contesta esto a tu pregunta? –espetó después de separar sus labios.
-Creo que sí – y antes de terminar la frase la empujó hacía la pared sin dejar de besarla.
